Disclaimer: Avatar: The last airbender y todos sus personajes no me pertenecen, yo sólo me divierto inventado formas de matarlos.
3º Relato: Arreglos
El mundo había cambiado mucho en ese primer año después de la guerra. Se creería que en un mundo como ese la paz y el nuevo régimen serían bien recibidos, pero ningún cambio es fácil. Al principio se trato de adoptar un plan para que las tropas de la nación del fuego no se retiraran, sino q debían quedarse en las posiciones, liberar a la gente y reconstruir los pueblos; pero la gente del reino tierra se mostraba hostil con los soldados y no aceptaban una sola ayuda, eran orgullosos y no tardaron en darse riñas muy fuertes entre los dos bandos. Por esto todas las tropas y colonias que tenía la nación del fuego regresaron a casa, la población creció muchísimo y los nobles se vieron obligados a dejar esa vida de excesivo lujos a la que estaban acostumbrados; aunque era verdad que aun eran muy ricos y que prácticamente no había pobreza en la nación del fuego los nobles se mostraban insatisfechos.
En el reino tierra la gente trabajaba sin descanso para alcanzar la gloria que tuvieron un día, la libertad era una bandera que se alzaba fácilmente, pero todo el trabajo había mantenido a el avatar y a su equipo ocupados casi todo el tiempo.
Sokka y Katara habían ido muy poco tiempo al polo sur, el lugar estaba bien, pero ya era pequeño para ellos. Suki se mantenía ocupada en Kyoshi junto con las demás guerreras, entre un trabajo y otro se daba tiempo para ver a Sokka. Ty lee también estaba en la isla de Kioshy, se había adaptado rápidamente a la vida allí e increíblemente la gente de la aldea la había aceptado con mucha facilidad, normalmente era ella quien estaba en los pueblos abogando por el bienestar de las familias de la nación del fuego, por lo que no le agradaba a algunos, también hacía visitas frecuentes al palacio de la nación del fuego para visitar a Mai, quien ayudaba a Zuko en todo lo que podía. Aang y Katara aun no eran novios oficialmente, pero se necesitarían menos de tres neuronas para darse cuenta de que las cosas habían cambiado entre ellos, paseos largos en medio del bosque, miradas coquetas entre un entrenamiento y otro, largos lapsos en silencio…
Al cabo de seis meses después de la guerra Toph volvió a casa de sus padres para saber sobre ellos, pero el recibimiento no fue grato. Sus padres no estaban exactamente molestos, más bien se habían desentendido de ella, la desheredaron, vaciaron su cuarto y le dieron toda la libertad de viajar por el mundo. Lo último que supo es que en unos cuantos meses tendría un hermano…. Viajar y conocer el mundo, su sueño era ahora lo único que tenía. Con el tiempo se acostumbro a solo recibir y mandar cartas a sus padres.
Se necesito poco para que todos se enteraran de que Zuko se embarcaría en una nueva aventura, si se requirió un poco mas de esfuerzo para que se convenciera de que todos lo acompañarían.
En el palacio de la nación del fuego se vivía un clima de controversia.
Nos encontramos en un comedor muy elegante decorado con motivos de la nación del fuego. Todos están en la mesa: Zuko en la cabecera, Mai a su derecha, Iroh a su izquierda, Ty lee, Sokka, Suki, Toph, Katara y Aang en la otra cabecera. Todos comen mientras discuten la situación.
- Entonces, Que es lo que sabes sobre el paradero de tu madre? – dijo Katara – no se suponía que había muerto? – esto último tratando de decirlo con mas delicadeza-
- La verdad es que no se mucho – respondió Zuko de mala gana mientras volteaba a ver a Mai con una expresión muy seria en el rostro –
- Que? – respondió la chica- ahora me vas a decir que creíste que no se los contaría.
- Aunque se trate de tu madre – continuo Aang con un tono de preocupación - no podemos descartar que se trate de una trampa, tal vez el que te dijo no es su paradero, sino de algo peligroso, recordemos que se trata de Ozai.
- Estoy consciente de ello – dijo Zuko recuperando la serenidad- de hecho, mi padre no me dijo donde estaba mi madre, mas bien me dijo quien podría decírmelo. Un antiguo general que ahora reside en una de la islas de la nación del fuego, se retiro antes de que la guerra terminara, al parecer era uno de los hombres de confianza de mi padre.
- Pero ¿si quieres ir a verlo? – dijo Mai con su tono de indiferencia, mientras recibía una mirada de extrañeza de parte de Zuko- no lo tomes así, es solo que… podrías recibir malas noticias .
Se hizo un silencio en el comedor.
Zuko se dio cuenta de que había preocupado a todos, en especial a Mai, con un gesto dulce estiro su mano hasta encontrar la de ella.
- Se que lo más probable es que todo esto no sean mas que ilusiones – el tono de Zuko se había vuelto más calmado en ese año – la palabra de mi padre no debe creerse con facilidad, pero esto es algo que no puedo abandonar, si es que hay una esperanza, quiero aferrarme a ella.
Entre los dos chicos se cruzaron miradas dulces, justo en esa vida eran tan felices, estaban a punto de perderse en esa dulce atmósfera cuando fueron interrumpidos.
- Ham – era Sokka- si yo sé que es tu madre y es muy importante, pero, y ¿que hay de la nación del fuego? ¿Les dirás que vuelves luego? No puedes irte así como así.
Sokka tenía un buen punto, como siempre.
- Si, eso es cierto – le respondió Iroh- si el señor del fuego se ausenta por alguna razón de su cargo, el país solo puede quedarse en manos de alguien parte de la familia real.
- Y si Zuko quiere embarcarse en una misión peligrosa e incierta – prosiguió Ty lee- supongo que usted es el único a quien se le podría encargar el país o no? - refiriéndose a Iroh- digo, tomando en cuenta lo mucho que se ha reducido la familia real de un tiempo acá.
Iroh rió un poco
- Lamento tener que pedirte algo como eso tío – se disculpo Zuko- se que tu nunca has querido hacerte cargo de los asuntos oficiales, pero es que, no hay nada más que yo pueda ha…
- No te preocupes – Iroh lo interrumpió con su tono conciliador- después de todo aun soy parte de la familia real, pero creo que tu amiga se equivoca…
- ¿A qué te refieres? – pregunto Zuko-
- A pesar de que la familia real disminuyo con el termino de la guerra pareciera que no pasara mucho tiempo antes de que vuelva a crecer – dicho esto Iroh manda una mirada burlona a Zuko y Mai-
Ambos se sonrojan mientras los demás tratan de reírse discretamente.
- Entonces está decidido – interrumpió Toph, quien estaba ansiosa por tomar camino de nuevo- iremos a buscar a la mami de Zuko.
- Supongo que no valdrá de nada que me oponga cierto? – Basto ver la mirada de todos para comprenderlo, suspiro y prosiguió – está bien, pero solo iremos a interrogar a un ex – soldado, no creo que sea tan complicado.
