-! Bienvenidos a el Bosque "Little Garden", jóvenes estudiantes y profesores…no tan jóvenes!- los recibió alegremente el guardabosques Dorry en cuánto los alumnos bajaron del autobús. Era un hombre enorme, la mayoría de los estudiantes le llegaban con trabajo por arriba de la cintura. También tenía una larga barba puntiaguda color café y era de constitución fuerte. En resumen, era lo que Luffy llamaría un "gigantón" .
-Hey, ¿Qué demonios, Dorry? ¡Se suponía que yo recibiría a nuestros visitantes, so idiota!- llego renegando el segundo guardabosque de la zona, Brogy. Era tan alto como su compañero e igual de enérgico -¡ Me has robado mi trabajo de nuevo!-
-¡Tal vez si no te la pasaras dormido frente al televisor y estuvieras más atento, nos evitaríamos estos problemas, holgazán!- exclamo Dorry tratando de mantenerse sonriente.
-¿! Buscas pelea o que! ? – pregunto Brogy enojado y tronándose los nudillos
-¡No gracias, yo peleo con hombres, no niñas miedosas!-
Los dos "gigantones" se pusieron cara a cara cuando recordaron de repente a los estudiantes y profesores, quienes los veían extrañados.
-¡YAY, pelea de gigantones!-
-Cállate, Luffy, o te quedaras sin cenar tu carne enlatada esta noche-
-¡No, no! Está bien, ya me callo, profesor Kid…-
Dorry y Brogy se pusieron colorados de la vergüenza por haber hecho una escena y se disculparon. Una vez más tranquilos, guiaron a los visitantes a sus cabañas.
-¡La primera es donde dormirán las profesoras y las chicas!- demostró Dorry señalando a la primera de las tres cabañas situados cerca de un lago tan grande que casi parecía un océano. Después señalo la segundo y continuo –En esa dormirán todos los chicos y los profesores,. Mientras que la última está reservada exclusivamente para los directores de su escuela. Cada cabaña cuenta con varios dormitorios y una sala de estar…pero la mala noticia es que no hay refrigeradores…-
-¡Oh, eso no es tan grave!- comento despreocupado Usopp.
-….ni tampoco contamos con ¡RETRETES O REGADERAS!- sentencio Dorry bastante dramático, haciendo que muchos alumnos se asustaran.
-No le hagan caso, solo esta bromeando- dijo Brogy dando un golpe a su compañero en el brazo –Si tenemos refrigeradores…pero lo de los retretes y regaderas si era en serio. Tendrán que bañarse en el lago y usar plantas como papel higiénico, y espero que no usen las hiedras venenosas, porque yo cometí ese error en mi juventud y aun….-
-¡A nadie le importa tu envenenado trasero!- lo corto justo en el momento preciso Dorry -¡ En fin, ese eso todo de nuestra parte. Si necesitan ayuda con lo que sea, no duden en avisarme a mí y no a este flojonazo que se la vive tirado en el sofá viendo telenovelas de señoras gordas y lloronas!- se despidió Dorry mientras él y Borgy se alejaban discutiendo sobre quien veía telenovelas y quien no, aunque esa discusión solo podía terminar en golpes, como siempre.
La indignación de no contar con cañerías fue igual tanto en profesores como en los estudiantes. Y se entendía, sobre todo si asi iban a ser las cosas por los siguientes cinco días.
-¡SILENCIO! ¡El que se vuelva a quejar, tendrá que dormir solo en lo profundo del bosque!- amenazo Akainu con voz mandona y muy fuerte. Las quejas y murmullos de los estudiantes cesaron de inmediato. –Estos niños de hoy en día…!no soportan nada! Cuando yo era joven….-
-…ósea, hace unos trescientos años - completo bromista Luffy en voz baja, haciendo reír a Chopper y Usopp. Lograron ocultarse entre sus compañeros y para su suerte, Akainu ya estaba muy metido en su sermón sobre resistencia y los buenos tiempos como para ponerles atención. Sengoku espero a que Akainu terminara con su discurso de aburricion….!es decir! De inspiración, antes de empezar a tomar asistencia:
-¡Alvida!-
-¿Qué quiere? …Digo, ¡prestente!-
-¡Zoro!-
-..zzzz..-
-Tomare eso como un presente. ¡Brook!-
-¡Panties! No, me equivoque….!presente!-
-¡Jango!-
-¿Qué onda, profe?-
-¡Habla como la gente normal muchacho! ¡Nami!-
-Presente, profesor-
-Vaya, hasta que alguien me contesta de forma decente. ¡Monkey D. Luffy!-
Esta ocasión, no hubo respuesta alguna.
-¡Monkey D. Luffy!- repitió el director Sengoku un poco más fuerte, pero la única respuesta que recibió fue el desentonado canto de las voces de Luffy y Lola, quienes estaban muy concentrados cantando algo que iba así:
"En el risco había una ballena de nombre Laboon que se comió mi bizcocho,
y ahora solo me quedan ocho…"
Sengoku puso los ojos en blanco y se vio forzado a castigar la grabadora rosa de Lola , ya que de otra manera era imposible que se callasen.
-¿Por qué no te ahorras tus canciones para después y mejor te concentras en poner atención a lo que digo, Monkey D.?- le dijo severamente Sengoku a Luffy
-¿No podría mejor cantar ahora y ponerle atención después?- respondió Luffy luego de mucho concentrarse. Sengoku se dio una palmada en la cara y negó con la cabeza.
En el cielo un relámpago destello y una pesada lluvia comenzó a caer. Los estudiantes tomaron esto de excusa para ya irse a sus cabañas y ganar el mejor dormitorio posible.
-¡Yo quiero uno con vista al lago!- dijo Zoro despertándose como por arte de magia y corriendo tan rápido como podía a la cabaña
-¡No si yo lo gano primero, cabeza de musgo!- dijo Sanji, también corriendo y empujando a Zoro.
-¡Yo quiero uno cerca de la cocina!- grito Luffy, junto con Chopper y Usopp.
-¡Y nosotros queremos uno en la cabaña de las chicas!- dijo Brook corriendo junto a sus compañeras, pero fue llevado de vuelta a su respectiva cabaña por el profesor Smoker.
-Robin, ¿quieres ser mi compañera de cuarto? –
-Claro que si ,Nami-
Las dos amigas, se fueron muy tranquilas esquivando a sus alocados compañeros y lograron encontrar un dormitorio perfecto sin necesidad de hacer tanto escándalo. Sengoku no se molesto en intentar poner el orden de nuevo y decidió mejor retirarse a su cabaña. El director se acomodo en un cuarto individual, al igual que Aokiji, pero dado a que uno de los dos últimos cuartos estaba cerrado con llave y la feroz lluvia hacía imposible ir con los guardabosque por las llaves, Akainu y Kizaru se vieron obligados a compartir el dormitorio esa noche.
Claro que , Akainu lo último que hizo fue dormir , ya que la primera mitad de la noche tuvo que soportar la plática sinsentido de Kizaru y la otra mitad tuvo que soportar sus sonoros ronquidos, los cuales se oían hasta en las cabañas de los estudiantes.
