Hola de nuevo! En primer lugar, debo empezar diciendo….

Lo siento,

lo siento,

lo siento,

lo siento,

lo siento mucho…

Sé que me he demorado mucho para actualizar este capítulo, y lamento si algunos hayan tenido que releer los capítulos anteriores para acordarse en donde lo había dejado, pero como les expliqué a todos los que me dejaron review (que por cierto me encantaron; muchas gracias ^^), la U absorbió mi tiempo libre por completo y ya no pude concentrarme en escribir por culpa de los parciales y trabajos que debía presentar. Gracias a los que me ayudaron con su opinión sobre si actualizar una parte o no, así que ya tomando la decisión (sonido de tambores xD)…aquí les dejo el capitulo 3.

Debo agregar otras cosas más, pero como eso significaría seguir quitándoles tiempo para leer, ya lo dejó al final ^^

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El día de vuelta a Hogwarts

Harry y Hermione decidieron ir muy temprano en la mañana del sábado al Ministerio de Magia, ya que habían acordado una reunión con Kingsley en el departamento de Aurores.

En el lugar transitaban muy pocas personas a esa hora del día, y fue muy fácil para ellos tomar el ascensor sin tener que tropezar con nadie en particular. Eso fue una gran ventaja en especial para Harry, quien deseaba por todos los medios que no lo reconocieran.

Aun así, ese detalle no impidió que Hermione se mostrara entusiasmada por volver allí; no paraba de hablar desde que habían llegado y sonreía mirando el lugar. Pero, a diferencia de su amiga, él se mostraba indiferente con todo lo que le rodeaba y ni siquiera ella logró llamar su atención.

-…y fue una muy buena idea la de venir temprano al Ministerio- siguió mientras salían del ascensor y caminaban hacia el pasillo del Departamento de Aurores-. Así pasas desapercibido…

Harry asintió distraídamente. Hermione frunció el ceño.

-No has escuchado nada de lo que he dicho ¿cierto?

Él apenas hizo un movimiento de cabeza.

-¿Vale la pena preguntar en qué estas pensando?

Harry sonrió ligeramente y meneó la cabeza. Hermione soltó un suspiro y no dijo nada más.

La verdad era que Harry tenía unos cuantos asuntos acumulados en la mente: uno de ellos era que no quería decirle a su amiga que seguía indeciso con respecto a quedarse en Inglaterra. Sabía que Hermione ya no deseaba viajar y que quería establecerse en un solo lugar, pero también la conocía lo suficiente como para saber que ella amaba su trabajo, y si ir con él significaba estar a cargo de las más importantes expediciones, tendría listas las maletas mucho más rápido que él para acompañarlo.

Esta clase de pensamientos hacían que Harry se preguntara de vez en cuando cuál sería la única cosa en todo el mundo que haría que Hermione dejara de lado su carrera. Durante todos los años en los que trabajaban juntos, nunca hubo nada que apartara a Hermione de su obligación como antropóloga; apenas salía con sus compañeros de trabajo y rara vez había estado de novia con alguien, pero ninguna de esas cosas parecía ser lo suficientemente importante como para interesarse en ellas. La única vida social que tenia, aparte de Harry y su equipo forense, eran los cadáveres que usualmente la acompañaban la mayor parte del día, y a lo contrario de lo que cualquier persona pudiera pensar, a ella no le molestaba en absoluto. Más bien parecía divertirse estando a solas con ellos y revelando los secretos que se pudieran haber llevado al otro mundo.

Hablando estrictamente profesional, eso la hacía una de las mejores en su trabajo, y no era sorpresa saber que era la más solicitada tanto en Hospitales como por los propios Aurores.

Pero hablando estrictamente personal… se podría decir que Hermione carecía de vida social.

Como amigo, Harry se lo había mencionado un par de veces, pero había dejado el tema cuando el mismo se dio cuenta que no era la persona más indicada para hablar de ello. Él no era de socializar con mucha gente; quizás en algunas reuniones había platicado con algunas mujeres para salir un rato, pero no le interesaba mucho en ahondar varias de esas relaciones más que a un medio profesional. Solo acostumbraba a hablar con personas a las que hubieran ganado su confianza, o con los Aurores a los que tenía a cargo en cada una de las misiones. Pero de algo estaba seguro; entre él y Hermione, Harry era precisamente el único que podía considerase con una vida fuera del trabajo: al menos él acostumbraba salir algunas noches para despejarse del ajetreo de las misiones.

Por otro lado, Kingsley le había hablado sobre una misión que llevaban bastante tiempo tratando de completarla. Esto era ahora lo más importante que tenía en la cabeza: debía terminarla ya que era una promesa que se había hecho a sí mismo desde hace mucho tiempo. Ninguna misión podía dejarse inconclusa y esta, en especial, no iba a ser la excepción. Ese era el gran motivo por el que Harry había decidió volver otra vez a Inglaterra y sabia que Hermione también era consciente de ello.

Y finalmente, estaba la famosa ceremonia de ex – alumnos que se celebraría esta noche. Aún se podía zafar de tener que ir, y ya tenía pensado aparecerse en cualquier otro lugar recóndito del mundo con tal de que a Hermione le fuera imposible encontrarlo por el resto de la noche. Ella aun estaba alerta a que fuera a Hogwarts, y Harry no había querido darle ninguna sospecha de que sus intenciones fueran las contrarias… ¡Hasta se había comprado un traje nuevo! Se había arriesgado a salir al callejón Diagon para conseguirlo; claro que la otra razón también había sido recoger la nueva Saeta que había encargado a Alphonse, pero la tarea principal había sido hecha.

Lo malo es que no había tenido tiempo de estrenar su nueva escoba y ganas no le faltaban, pero ayer había llegado estresado a su casa, y el motivo principal había sido por culpa de esa chica con la que había discutido en la Tienda de Quiddicth. Había intentado arreglar las cosas con ella, pero al parecer la muchacha no estaba interesada en hacer las paces. Sí, sabía que quizá debió morderse la lengua para no decir algunas cosas frente a ella, pero toda la situación pareció salirse de lo cordial desde el momento en que tropezaron… y también estaba el hecho de que no pensaba que el carácter de esa mujer fuera tan fuerte. Si tan solo pudiera saber cuál era su nombre, podría ubicarla en cualquier instante…Harry meneó la cabeza, sorprendido ante ese último pensamiento. ¿Por qué el querría ubicarla? ¿Para hacer las paces? No, ella ya le había dejado muy claro que las cosas eran distintas:

"…y este incidente que tuvimos, estoy segura que lo olvidaremos en unos días." Eso era algo bastante probable.

"No hay nada extraordinario en este encuentro que tuvimos y no es algo que tampoco pasará a la historia" Bien, en este punto, ella volvía a tener la razón. No había nada de especial en el encuentro, pero si así era… ¿Por qué se ponía a pensar en ello otra vez? Bueno, quizá sea porque era lo único menos problemático de todos los asuntos que estaban metidos en su cabeza.

"Es poco probable que nos volvamos a encontrar…" Y nuevamente, ella volvía a acertar. No había posibilidad alguna de que se volvieran a encontrar, y más si cada uno iba de incógnito. No, no la volvería a ver nunca más en su vida y así estaban bien las cosas. Era una simple desconocida con la que había tenido una mera discusión, y eso es cosa que le sucede a cualquier persona. Hasta quizá ella ya se había olvidado del encuentro del viernes y estaría ocupada con su propia vida como para darle más vueltas a un incidente tan insignificante, algo que él mismo debería empezar a hacer. Y si la volvía a encontrar…pues mejor ni siquiera gastarse en pensarlo porque ¿Cuántas posibilidades había de que eso sucediera? La respuesta era sencilla: ninguna.

Así que todo estaba igual que antes; el único propósito en esos momentos era llegar al Despacho de Kingsley y trabajar en la misión. Después de eso… quizá encontraría la manera de persuadir a Hermione para quedarse en el país, mientras él se iba de Inglaterra. Extrañaría a Hermione, era su mejor amiga, y era precisamente por eso que deseaba que ya no lo acompañara más: ella debía hacer su vida y puede que cuando él regresara en unos años a visitarla, ella ya estaría felizmente casada y habría tenido una familia. Era mejor alejarla de la tentación que le producía su propia carrera para que finalmente se diera cuenta que el conocimiento no lo era todo.

-Adelante-la voz de Kingsley se hizo escuchar al otro lado de la puerta. Harry se quitó todos los pensamientos de la cabeza y se concentró a lo que había venido a hacer.

Él y Hermione entraron al despacho y vieron a Kingsley parado frente a su escritorio con unos 10 Aurores a su alrededor.

-¡Potter! ¡Granger! ¡Que bueno tenerlos de vuelta!- Kingsley caminó hacia ellos y les dio un fuerte abrazo a ambos

-Es un gusto verlo de nuevo- le sonrió la chica mientras los tres tomaban asiento.

-Para mí también lo es- asintió Kingsley- , y tal y como le dije a Potter en la carta, esta reunión no nos llevara mucho tiempo, así que sin tantos preámbulos, les quiero presentar lo mejor de mi cuartel- dijo con orgullo, señalando a los Aurores-Ellos son los 10 mejores de Inglaterra y confío en que con el tiempo en que trabajen con ellos, lleguen a la misma conclusión que yo- les sonrió mientras le hacia una seña con la mano a uno de sus Aurores- pero el que más destaca de este grupo es este joven de aquí: les presento a Ronald Weasley.

Un chico pelirrojo se separó de la multitud y se puso a un costado del escritorio. Era alto, un poco más alto que Harry, de aspecto fornido y tenía muchas pecas en el rostro. El apellido se le hacía conocido, pero no identificaba de donde. El chico le tendió una mano, sonriendo genuinamente.

-Preferiría que solo sea Ron Weasley-aclaró él mientras dejaba la mano de Harry para dirigirse a su acompañante.

-Supongo que ya conocías a Harry Potter, porque todo el mundo mágico conoce a Harry Potter- se rió Kingsley- Pero esta chica que ves aquí puede que no la conozcas: se llama…

-Soy Hermione Granger- se adelantó ella con una sonrisa que Harry conocía muy bien: era la misma que ponía cuando veía algo muy interesante, aunque usualmente esa mirada se la dedicaba a sus muertos. Hasta habría jurado que sus mejillas estaban un color más sonrosado- Soy antropóloga física forense.

-Woaw, ¿Esos son tres carreras o solo una?- preguntó Ron completamente sorprendido, pero sin dejar la sonrisa de su rostro.

-Eh…pues…es…uhmm…- Hermione se aclaró la garganta para dejar de balbucear- es… una carrera.

-Solo dile que eres Sanadora- intervino Harry con un leve tono de diversión que solo su amiga percibió. Sabía que ella estaba nerviosa y ese comentario siempre la hacía reaccionar sin importar la situación. Cuando la vio fruncir el ceño, sabía que había funcionado.

-¡No soy sanadora! ¡Ellos se encargan de los vivos y yo de los muertos!- exclamó con exasperación.

-Granger se encarga de estudiar y analizar los cuerpos de las victimas- explicó Kingsley al ver la confusión en el rostro de su mejor Auror-Investiga las causas de la muerte y nos da sus conclusiones. Trabajará cerca de nuestro departamento.

-¡Ah, ya entendí! Lamento no haberlo hecho antes- se disculpó Ron dirigiéndose nuevamente a ella. Hermione le sonrió amablemente- Bueno, varios suelen llamarlos Sanadores, pero estoy seguro que corregiremos ese error desde ahora- contestó con un tono más serio.

Harry, que había estado esperando que Hermione se molestara con Weasley, con Kingsley y con el resto de mundo por catalogarla de todo menos antropóloga, se sorprendió de ver que ella solo parpadeó un par de veces y asintió lentamente la cabeza hacia Ron.

-Bueno, Granger, tu equipo forense ya está avisado sobre tu llegada. Son muy buenos en su trabajo así que creo que te encontraras a gusto con ellos- le informó Kingsley- y sobre la misión- continuó volviéndose a Harry- Weasley y los demás Aurores que hagan falta te ayudaran en ello.

-Aquí está un informe completo- Ron le entregó una carpeta llena de hojas- pero por ahora no ha habido nada nuevo. Aun así, hemos estado pendientes de cualquier señal.

Hubo un rato de silencio mientras Harry examinaba el archivo.

-Todo está en orden- respondió al cabo de unos minuto - Bien, creo que eso es todo….

-Espera, Potter- lo detuvo su Jefe- Te conozco lo suficiente para saber que no querías ninguna especie de celebración por tu llegada….

-Estás en lo correcto- contestó Harry con semblante inexpresivo- Esta reunión es suficiente para mí. No deseo a más periodistas rondándome…

-Sí, pero sabes que este trabajo…

-Lo sé. Solo deseo estar tranquilo y en paz este fin de semana – aclaró Harry- . Cuando empiece a trabajar el lunes, sé que allí le diré adiós a mi privacidad, pero me las arreglaré como siempre lo he hecho…

-Pero Harry- le interrumpió Hermione, enarcando una ceja- hoy es la ceremonia de ex –alumnos, así que ya a partir de mañana los periódicos sabrán de tu llegada….

-¿Piensan ir a la ceremonia?- Preguntó Kingsley entusiasmado. Hermione asintió- Bueno, entonces espero verlos allí. Todos aquí están muy contentos de volver a Hogwarts. Creo que más de la mitad del mundo mágico irá al castillo…

Harry se resistió de no hacer una mueca. El día de mañana no sonaba tan tranquilo después de todo…

-Y una cosa más- añadió mirándolos fijamente- ¿Se puede saber hasta qué fecha piensan quedarse?

Harry volvió a tratar de no parecer afectado por la pregunta. Estaba esperando salir de allí sin tener que contestarla, pero ahora su Jefe le pedía una respuesta en esos momentos.

-Hemos estado pensando quedarnos indefinidamente- contestó Hermione con una gran sonrisa que Harry no pudo imitar. Las cosas ya empezaban a complicarse aún más. Vio como Kingsley le devolvía la sonrisa a su amiga, pero estaba seguro que se había dado cuenta de que Harry no parecía de acuerdo con lo que había dicho. El y los Aurores los felicitaron, y Kingsley aprovechó ese momento para lanzarle una mirada de "Hablamos luego". Harry hizo una leve señal con la mano para darle a entender de qué lo había entendido.

-Ahora sí, creo que eso es todo-dijo tratando de dar por finalizada la reunión. Quería regresar rápidamente a su casa aprovechando que todavía era temprano.

-Por ahora, Potter- contestó su Jefe-. Ya hablaremos un poco más de tu llegada otro día.

Harry asintió con la cabeza, les dirigió una mirada a los Aurores y salió del despacho. Caminando por el pasillo, escuchó los apresurados pasos de Hermione al intentar alcanzarlo.

-¿Tanta urgencia tenias de irte que ni siquiera esperaste a que me despidiera?- le preguntó cuando llegó a su lado.

-Lo siento, Hermione, no fue adrede…

Entraron al ascensor que se detuvo frente a ellos y se quedaron callados un momento mientras empezaba a moverse. Vio como Hermione parecía impaciente por decir algo y supuso que el silencio solo le estaba sirviendo para ordenar sus ideas antes de volver a hablar.

-Vas a ir a la Ceremonia ¿no?- preguntó sin rodeos.

-¿Qué te hace pensar lo contrario?- dijo Harry sin contestarle.

-Quizá tu falta de entusiasmo…

Harry soltó un suspiro largo.

-Hermione, sabes que lo que no me entusiasma es estar rodeado de gente que no conozco y que solo se fijaran en mí por ser…

- ¡Lo sé, Harry! – Lo interrumpió Hermione poniendo los ojos en blanco- Pero si mal no recuerdo, esas personas son nuestros compañeros de colegio.

-Claro, y como yo era tan sociable en esos tiempos…-comentó sarcásticamente.

-Te prometo que será divertido- esta vez fue el turno de Harry de arquear las cejas. Hermione lo ignoró y salió del ascensor cuando las puertas volvieron a abrirse en el Vestíbulo. Caminaron hasta las chimeneas, pero antes de que pudiera meterse a una, Hermione se plantó frente a él impidiéndole avanzar. Él ya sabía que su amiga no se daría por vencida tan fácilmente.

-Suéltalo de una vez, Hermione.

-Te propongo algo- dijo con expresión seria- No te voy a insistir a que te quedes durante todo lo que dure la ceremonia. Solo te pido que vayas y veas si merece la pena estar allí. Asiste, saluda, conversa con algunos y si aun así no te diviertes, puedes retirarte. Solo quiero que le des una oportunidad a esta ocasión de divertirte…

Harry la observó fijamente y no pudo evitar preguntarle algo que llevaba tiempo rondándole la cabeza.

-Hermione ¿Desde cuándo sientes entusiasmo por salir? Usualmente, eras tú la que siempre deseaba quedarse en el trabajo en vez de ir por unas copas en la noche….

-Eso era cuando estábamos en Irlanda…

-Y también en Bélgica, España e Italia… ¿quieres que siga la lista?- se rió Harry.

-Ya, ya, no es necesario- sonrió Hermione por un momento, pero luego su expresión volvió a cambiar radicalmente por una más seria- Mira, Harry, he pensado en lo que me has dicho sobre darle una oportunidad a otras cosas en la vida: a salir, a divertirme, a tratar de despejarme, a….no darle tanta prioridad a mi trabajo. Con la decisión de quedarme en Inglaterra, estoy intentando cambiar y quiero darle mi primera oportunidad a esto; quiero saber que funciona. Así que…por favor- le dijo en tono suplicante- te pido que tú también le des una oportunidad a la ocasión. Si no te gusta, nos vamos de inmediato…

-No, Hermione- la cortó Harry tajantemente y vio como su amiga parecía triste por su decisión-Si a mí no me gusta, yo me voy solo. Si a ti te gusta…te quedas allí sin importarte que yo me vaya. Es tu vida y es tu decisión… No tienes que seguirme a todos lados- le dijo en un susurro, sonriéndole con ternura mientras la hacía a un lado para coger los polvos flu y meterse en la chimenea.

Hermione se giró hacia él y aunque no se lo dijo, Harry estaba seguro que ella había entendido el doble sentido de sus palabras. Vio como la chica le devolvió una sonrisa mucho más grande.

-Eres un gran amigo, Harry…lo sabes, ¿verdad?

-Tengo mis momentos- se encogió de hombros antes de tirar los polvos y desaparecer tras las llamas verdes.

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Ginny observó su imagen una vez más en el espejo: el vestido, que le quedaba hasta la altura de las rodillas, le quedaba ajustado en los lugares correctos, haciendo lucir con mucha elegancia, algunas partes de su cuerpo que en esta ocasión no hubiera querido resaltar...pero eso tampoco significaba que el vestido no le encantara. Era hermoso por donde lo viera, en especial el color esmeralda de la tela, que hacía más evidente su llameante cabello pelirrojo. Para ser sincera, ese había sido una de las principales razones de su elección, pero se molestó al pensar que cierta persona tomaría ese detalle como una intención de querer llamar su atención, lo que era ridículo a su pensamiento porque ella, a su modo de ver las cosas, no necesitaba llamar la atención de nadie. Sí, nunca negaría que como toda mujer le gustase verse bien… y sí, habían eventos en los que tenía que arreglarse porque la ocasión lo requería, pero ¡jamás! y que quede muy claro este punto, lo haría por Michael Corner.

El chico parecía creer que todo giraba a su alrededor, en especial Ginevra Weasley, pero ella ya se había encargado en más de una ocasión de intentar corregir esa pensamiento tan absurdo.

Claro que los resultados no habían sido ventajosos para ella y recién ahora se le había ocurrido la idea de que mejor hubiera elegido una prenda que ocasionara el efecto contrario al de resaltar: quizá un atuendo parecido al que vio en unas monjas muggles; así no llamaría la atención de Michael y podría pasar toda la velada libre de su molesta presencia. Bajo la vista a su escote y volvió a dirigir la mirada a su reflejo: definitivamente, un atuendo de monja habría sido el correcto….

-Ginny ¿Ya estas lista?- le preguntó la voz de Luna asomándose a la habitación. Cuando la vio, sonrió alegremente y cerró la puerta tras ella- Al menos ya estás vestida; Ron dijo que lo más probable era que aun estuvieras en pijama…

-Ron es un exagerado- contestó Ginny frunciendo el ceño al mirarse el escote en el espejo.

-¿Por qué pones esa cara? ¿Acaso el vestido no te gusta?-Luna se acercó a ella y Ginny vio por el reflejo que su amiga ya estaba lista. Tenía el cabello recogido en un elegante moño, y su vestido, aunque era de una combinación de colores un poco fuerte, encaja muy bien en el aspecto de Luna. También se fijó que llevaba su usual pulsera de corchos, que estaba segura que nadie en Hogwarts, ni siquiera Dumblendore, podría olvidarlo.

-No es que no me guste pero… ¿No crees que estos- preguntó tomándose los pechos – resaltan demasiado?

-Yo los veo normal- Dijo Luna examinándolos con rostro pensativo- Ginny, han habido ocasiones en que has salido con vestidos más llamativos y que los ha visto más de medio mundo por las revistas de modas…

-Pero es que ahora no quiero que nadie me vea…

-Querrás decir que no quieres que Michael te vea…-aclaró Luna poniéndose detrás de ella y observando su cabello pelirrojo - ¿Lo piensas llevar suelto?- Ginny asintió- Bueno, llévalo de costado; destaca más tus facciones….

-Luna, ¿No me has escuchado? Destacar es lo último que quiero hacer…- Ginny soltó un suspiro cuando su amiga no le hizo caso y empezó a peinarla- Aun guardo esperanzas de que no vaya a Hogwarts…

-Parece que le tuvieras miedo…

- ¡Ja! Lo que le tengo es cólera- bufó ella cruzándose de brazos- No me deja en paz desde que rompimos, pero esto ya fue demasiado lejos. Si quiero que Michael no vaya, no es solo por mi bienestar, sino más por el suyo propio. Te juro que si de nuevo me vuelve a hacer enfadar, saldrá sin su miembro preferido del cuerpo humano…

-¿A qué miembro…?- Ginny le hizo un gesto con la mano- ¡Ah! Ya te entendí.

-Espero que él también lo entienda igual de rápido que tú.

Luna terminó de alistarla al cabo de unos minutos: al final había decidido sujetarle el cabello y dejar que cayera todo a un costado, ondulando con su varita toda esa parte y dejando así expuesto gran parte de su piel blanca del cuello. También le hizo un flequillo de costado y la maquilló ligeramente aprovechando que Ginny estaba inmersa en enumerar todos los posibles hechizos que usaría para conseguir su propósito de extirpación.

-Bueno, ahora bajemos que Ron ya lleva tiempo esperándonos- le dijo mientras intentaba empujarla hacia la puerta. Ginny se dio una última mirada en el espejo y frunció el ceño: el maquillaje y el peinado no ayudaba en nada en su intento de querer pasar desapercibida.

- ¡Al fin! Pensé que nunca saldrían de la habitación- Ron se levantó del sofá y se acercó a ellas- Te ves hermosa, enana- la saludó con un beso en la mejilla- Al menos tanta espera valió la pena….

-Deberías decirme todo lo contario- Ron la miró sin comprender- Deberías decirme que regrese inmediatamente a mi cuarto y que me cambie por algo menos llamativo como la cortina de la ventana o algún vestido de la Tía Muriel…

Ron se rió mientras salían del departamento y las guiaba al ascensor. Una vez que se cerraron las puertas, volvió a retomar la conversación:

-Eso te dirá Charlie cuando te vea…

-Pues por esta noche Charlie será mi hermano favorito…!Hey!- exclamó cuando Ron le dio un leve golpe en el hombro- ¡Se supone que la única que puede hacer eso soy yo!

-No cuando dices que Charlie es tu favorito- respondió su hermano con fingido dolor.

-Aun sigues siendo un celoso…

-Y tú sigues siendo una molestosa…

Los dos se miraron un segundo y empezaron a reírse otra vez.

Una vez que salieron del edificio, los tres desaparecieron tras las sombras de unos árboles.

O00o0o000o0o

El castillo de Hogwarts lucía tan imponente como de costumbre y ya se podían escuchar las voces de los invitados dentro del colegio. Hacía más de cuarenta minutos que había llegado y parecía que ya lo habían saludado todas las personas que se encontraban reunidas en el Gran Comedor. Cuando había entrado, la primera en notarlo fue Hermione, quien fue corriendo hacia él con una gran sonrisa. Después de ella, le siguió una multitud que le tapó la visión de todo el lugar. Afortunadamente, McGonagall puso orden de inmediato y Harry sonrió pensando que, a pesar de los años, todos recordaban lo estricta que podía llegar a ser la subdirectora de Hogwarts.

Cuando por fin pudo apreciar la estancia, no pudo negar que Dumblendore había hecho un gran trabajo: donde usualmente se encontraba la Gran mesa de los profesores, había ahora una tarima donde unos magos con instrumentos se encargaban de la música del lugar; por los rumores que llegó a escuchar, se trataba del famoso grupo de las Brujas de MacBeth. Al frente de ellos, un espacio bastante amplio indicaba que ese era la pista de baile, donde ya varias parejas empezaban a moverse al compás de la melodía y, alrededor de todo, unas pequeñas mesas se encontraban situadas para disposición de todos los presentes. Observó también las paredes que estaban decoradas con finos lazos, guirnaldas y todo tipo de plantas que florecían y mostraban en sus pétalos una gran variedad de colores que nadie se pudiera imaginar. Finalmente, viendo como unas chispas de colores caían sobre las cabezas de los invitados, alzó la mirada y se fijó que lo único que seguía siendo igual era el techo del Gran Comedor: algunas estrellas ya se veían en el cielo y la luna solo mostraba una parte de ella.

-Me alegra que vinieras-le dijo Hermione después de ver como su amigo apreciaba el lugar- Nunca creí que volvería a pisar Hogwarts…

-¿Se están divirtiendo?- Preguntó una voz. Kingsley Shacklebolt se acercaba a ellos con una copa en la mano- Hasta ahora, ya me voy reencontrando con más de la mitad de mis compañeros de curso, aunque aun no veo a mi ex novia de colegio…

-¿Algún motivo en especial?- le preguntó Harry.

-Quiero saber cómo le ha ido. Lo último que escuché de ella es que ya se había casado y tenía dos hijos… ¡Casi todos están casados!

-¿Y eso hace que tú también desees lo mismo?

Kingsley se puso pensativo.

-Lo he pensado varias veces…pero primero necesitaría una mujer- se rió- Y la verdad es que ya no soy joven como antes, porque si lo fuera, iría ahora mismo a buscar alguna candidata…

-¿Alguien en mente?-inquirió Hermione.

-Querida Hermione, te elegirías a ti de no ser porque te veo solo como una amiga- contestó el Auror besándole la mano, pero de pronto su vista se fijó en la puerta- Pero si fuera joven, definitivamente ya habría encontrado a mi pareja perfecta- contestó señalándoles la entrada del gran comedor.

Al voltearse Harry y Hermione, vieron que la puerta volvía a estar abarrotada de gente; sea quien sea quien acabara de entrar, había llamado la atención de los invitados, de igual manera que había hecho Harry en su momento. Otra vez McGonagall hizo acto de presencia para poner orden en el lugar, y poco a poco, vieron a la persona que había llegado. Harry se quedó bastante sorprendido.

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Notas de la Autora:

No me maten por dejarlo así D: pero ya en el siguiente capítulo sabrán lo que se viene =)…y hablando de ese tema, es precisamente lo que quería mencionar antes: Cuando pude escribir este capítulo durante los tiempos libres que conseguí tener, pasé de largo y comencé de frente con el 4to, así que me alegra decir que la demora no será tan larga puesto que ya he avanzado una buena parte ^^

El capítulo de ahora fue una especia de introducción para explicar un poco más sobre la vida de algunos personajes (como la de Harry y Hermione) y como ya lo habrán leído, finalmente conocieron a Ron, así que no falta nada para la presentación de otros Weasley.

Aun así, esta historia es de Harry y Ginny, y aunque escribiré un poco de Ron y Hermione (debido a que un suceso con respecto a ellos es importante para la historia que estoy escribiendo) eso no significa que serán los principales. Sé que algunos les gusta R/Hr y haré lo posible para complacerlos, pero repito: Harry y Ginny son los protagonistas de esta historia, no por nada el fic está publicado con esta pareja ;)

Ahora quiero agradecer a todos los que me mandaron Review ^^ Son tan lindos y espero escuchar más comentarios con respecto a la historia… Asi que este es el momento de pedir reviews….¿Qué tal voy? ¿Les gusta? ¿Me odian por hacerlos esperar tanto? ¿Me enviaran una maldición imperdonable si lo hago de nuevo? Tengo tantas preguntas, y me da terror saber las respuestas, pero debo sacrificarme, así que espero leer sus opiniones.

Dudas, preguntas, lo que sea, yo también las contestaré.

Un gracias muy, muy especial a ginalore28 por enviarme ese mensaje. Te agradezco que te preocupes por la historia. Ese mensaje me alegro el aburrido día que estaba teniendo por tener que leer unos informes. Muchas gracias =D

Y con esto paso de nuevo al punto de las dedicatorias para...-a ver...es una lista muy larga-:

Nonaloka, Andy´ Granger, Cullen-black, Achlys, Vps, Veros, Lizzy-apb, ginalore 28 y a Niernath por colocar esa historia en Favourite Story.

Otro gracias muy grande a Saru y a Majoc18 por colocarla en Favourite Author [ me hacen muy feliz =`) ]

Para el capitlo 2, gracias a las personas que me dejaron review, quienes fueron: achlys, Asuka Potter, Asuka Miyoshi y a ginalore28 (mujer, apareces en todas…no sé cuantas veces te he dicho gracias, pero espero que hayan aun muchas más ^^; hasta ahora no me canso ;)

Tampoco me olvido de los que lo pusieron en Story Alert =) Muchas gracias a NeNa26, Asuka Potter y a RociRadcliffe (por cierto, gracias por dejarme tu opinión con respecto a la actualización)

Y un último agradecimiento de nuevo a Majoc18 (quien también me ayudo con su opinión con la actualización) por ponerme en Author Alert.

Como ven, hice una lista para hacer todos los agradecimientos correspondientes. Si me olvido de alguien, doy mi consentimiento para que me envíen un vociferador por medio de un review xD.

Gracias por el apoyo a todas (creo que todas son mujeres; si hay alguien que no lo es, puede quejarse también con un vociferador) y por las palabras que me escriben ^^, como ya dije, me alegran mucho el día y me hacen querer seguir escribiendo.

Ahora sí, me despido hasta la siguiente actualización (que no tardará tanto como esta vez)

Saludos y mis mejores deseos a todos.

PD 1: El ultimo tráiler de HP7 y el avance del clip que vi cuando salió hace unos días me hacen recordar que cada vez falta menos para el 15 de Julio…como es obvio, yo ya tengo listo el dinero para cuando salgan la venta de los tickets en mi país, porque pienso ir al estreno sea como sea ^^

PD2: Esta es la nota de autor mas larga que he dejado hasta ahora ;)