A diferencia de su amigo, el no estaba asustado, pero si Usopp gritaba ,Luffy sentía el impulso de hacerlo también .
-¡AAAAHHH!-
-¡AAAAHHH….Oye Usopp, y a todo esto, ¿Por qué gritamos?-
-AHHHH!... ¡Pues porque un tiranosaurio nos está persiguiendo!-
-Oh, ¿y al gritar hacemos que nos deje de seguir?-
-No….! PERO ME AYUDA A QUITARME EL MIEDO!-
Usopp grito de nuevo, ya no tan fuerte por que su garganta ya estaba muy adolorida. Tosió a causa del esfuerzo.
-Usopp-
-¿Si, Luffy?-
-Creo que el tiranosaurio esta muerto-
-Ah, eso explica el por qué ya no estamos corriendo y yo sigo gritando aquí como bebita asustada …Espera ¿Qué demonios? ¡ ¿HAS DICHO MUERTO?-
Volteo a ver su amigo con perplejidad. Fue entonces que se dio cuenta que había dejado de correr hace a varios minutos, cuando juraba que aquella bestia lo devoraría como un bocadillo en el almuerzo.
Pero eso ya no era posible, porque el tiranosaurio ya hacia allí, tirado inmóvil en el piso a espaldas de Luffy, tan muerto como un estudiante que debe entregar una boleta con más de cinco materias reprobadas a sus padres.
-No me jo….! Luffy, Luffy, ¿tu lo has hecho?- pregunto Usopp
-Ehm, aunque me gustaría decir que si, la verdad no he sido yo- admitió Luffy, acercándose al cadáver del dinosaurio y admirando sus enorme colmillos -¡Que genial, ojala mis dientes fueran así de filosos, podría comer carne de manera mucho más sencilla!-
-Oi, oi, Luffy concéntrate y deja de tus ideas imposibles para otro momento. – le pidió Usopp chasqueando los dedos, sintiéndose aterrado de ver al cuerpo de la bestia caída. Viva o muerta, resultaba intimidante – Si tu no has sido, ¿entonces quien fue?-
Un sonido, que sonó como un crujido de tablas, los interrumpió. Usopp no perdió el tiempo y se escondió detras de Luffy, temblando. No ayudaba mucho al asunto, pero su miedo le impedía hacer cualquier otra cosa más. Logro reunir suficiente valor para asomarse por encima del hombro de Luffy y ver a un hombre, extremadamente alto y de pelo azul, retirar algo parecido a una lanza del la cabeza del tiranosaurio.
-Oi, viejo, ha sido una buena caza, sin decir que de paso nos salvaste de ser la cena de este animalejo !Muchas gracias! - felicito Luffy al hombre, aplaudiendo efusivamente. El hombre de pelo azul lo miro en silencio y no respondió.Luffy asumió que simplemente era muy tímido y se quedo allí parado sonriéndole de manera amigable
-¡Shhh!, Luffy, no le hables. Es un extraño y puede ser peligroso- le susurro Usopp al oído. Estaba preparado para volver a huir, aunque eso significase tener que arrastrar a Luffy por la camisa.
-Vamos, ¿como va a ser peligroso si acaba de salvar nuestra vidas? ¡Es un buen tipo, estoy seguro!-insistió Luffy. El hombre se acerco a ellos hasta que estuvieron a menos de un metro de distancia, con la lanza manchada de sangre de tiranosaurio en la mano izquierda.
-Luffy, Salgamos de aquí antes de que sea tarde, por favor!- pidió Usopp, pero Luffy lo ignoro y en su lugar extendió una mano hacia el enorme hombre de pelo azul, dándole de nuevo las gracias por salvarlos.
-No ha sido nada – respondió , con voz grave , estrechando la mano de Luffy.
Aquella reacción amigable y nada violenta hizo que Usopp se relajara un poco y que perdiera el miedo.
Y qué bueno, porque si sufría otro susto mas, hubiera mojado los pantalones.
Era oficial: los subdirectores era unos idiotas.
Aquella era a conclusión de Hancock después de haber tratado de pedir ayuda a cada uno de ellos.
Primero fue con Kizaru, y la cosa termino por ser una de las situaciones mas desesperantes en la vida de Hancocok, desde…nunca.
-Kizaru sensei, ayúdeme por favor , creo que Luffy se ha perdido-
-Uh…Oh, perdido has dicho. ¿Quién?-
-Luffy, señor.-
- ¿Quién es Luffy?-
-Ya sabe, el chico del sombrero de paja. El guapo y valiente muchacho que será mi esposo algún día-
-….No entiendo nada de lo que has dicho. Uhm, "Luffy", ese nombre no me suena. No, nada de nada, jamás en mi vida lo había escuchado, absolutamente no….A menos, que….!Oh, te refieres a ese chico que Akainu tanto odia y que siempre está metido en problemas, ¿no?-
-Sí, ese mismo-
-Uh, ya veo… ¿Y qué le paso?-
-¡Se perdió!-
-¿Quién se perdió?-
-¡Luffy, Monkey D. Luffy!-
-Ah… ¿y quién es ese? Nunca había escuchado su nombre –
-¡Se lo acabo de explicar!-
-¿Explicar qué? Me estas confundiendo mucho y la verdad es que…Oh , mira, una estrella fugaz en el cielo! Oh, olvídalo, es solo una luciérnaga….-
Hancock ya no pudo más y penso que si volvía a escuchar la lenta voz de Kizaru, explotaría de desesperación, por lo sé decido marchar, roja de coraje. El subdirector dijo algo más, pero parecía estar hablando con la luciérnaga en lugar de Hancock y esta lo ignoro.
Primer intento de pedir ayuda: fallido.
Pero aun había dos oportunidades. Dado a que Akainu era su última opción (por muchas buenas razones) , el próximo al que se le acerco fue a Aokiji. Estaba dormido profundamente recargado sobre un árbol. Unos estudiantes ya se habían pasado de listos y habían dibujado con un marcador un bigote falso y uniceja en la cara del subdirector, e inclusive le habían sumergido la mano derecha en un vaso de agua tibia, aunque afortunadamente el efecto de esa broma aun no había ocurrido.
-Aokiji sensei- le dijo despacio Hancock, moviéndolo ligeramente del hombro. Aokiji siguió roncando plenamente, sin inmutarse. La chica repitió la operación unas cinco veces, pero Aokiji estaba tan dormido que casi parecía estar muerto.
Viendo que no iba a funcionar de esa forma, Hancock tomo el vaso de agua en donde estaba la mano de Aokiji y se la arrojo de lleno en la cara. El subdirector por fin despertó, bostezando y con los ojos irritados.
-¿Qué ocurre? ¿Ya amaneció? Déjame descansar solo cinco minutos más….-
-¡No se duerma, Aokiji sensei, debo decirle algo muy importante :! Luffy, Monkey D. Luffy ,ha desparecido, y creo que esta perdido en el bosque!-
-….Si, si, resolveré ese asunto a primera hora mañana….-
-¡A primera hora mañana nada!- había gritado Hancock- ¡Quítese esa maldita flojera y haga algo al respecto en este instante antes de que …!
-…zzzzz…-
-¡Maldición!-
Aokiji se volvió a dormir y esta vez fue imposible despertarlo.
Segundo intento: fracaso total.
No todo estaba perdido para Hnacock, porque aun le quedaba ….Akainu. Aquello no podía suponer nada bueno.
Si, Hancock sabía que era el sujeto mas enojón que había conocido en su vida, y que odiaba a Luffy por encima de todos los demás estudiantes. Efectivamente , también sabía que lo mas probable era que la única ayuda que le ofrecería Akainu sería un castigo aunque Hancock no tuviera nada que ver y después Akainu se encargaría de hacer un drama innecesario que solo causaría problemas y lo último que lograría seria encontrar a Luffy.
"Blah,blah,blah, Monkey D. es un vándalo ,blah,blah,blah, en mis tiempos nunca ocurría algo asi ,blah,blah,blah, estoy rodeado de idiotas…" algo así iría el regaño de Akainu.
Cuando lo pensó bien, Hancock decidió que el siquiera haber considerado a Akainu como opción para pedir ayuda había sido una completa idiotez, por lo que la desecho de inmediato.
¿Y ahora que debía hacer? La respuesta fue tan obvia que Hancock no pudo creer que no se le hubiese ocurrido antes : sus compañeros. Si los adultos no tenían intención alguna ayudarla, estaba segura de que sus compañeros si estaba más que dispuestos.
Bueno, algunos de ellos debían estarlo….. ¿no?
Al menos, valía la pena el intentarlo. Reviso bien de que no hubiera ningún profesor presente antes de llamar reunir a todos sus compañeros alrededor de la fogata apagada.
-¡Escuchen bien, Luffy ( y sus no muy importantes amigos ) se han perdido en el bosque y necesito la ayuda de ustedes para encontrarlo-
Nadie reacciono, lo único que se escucho fue el cantar de un grillo .
-A ver si entendí- dijo por fin Kuro - ¿Quieres que arriesguemos nuestras vidas por un tarado que se metio al bosque y ya no puede regresar? ….Lo siento Hancock, pero no creo equivocarme cuando hablo en nombre de todos y digo que estás loca si crees que vamos a aceptar -
-¡Si! – respondieron varios al unisonó. Unos cuantos se fueron en ese mismo instante, sin más interés por lo que Hancock tenía que decir.
-¡No sean tan desgraciadamente malagradecidos! Piensen en todo lo que Luffy ha hecho por ustedes!- les grito Hancock enojada.
-Se comió mi examen final el año pasado y tuve que ir a escuela de verano por su culpa- dijo Moria con los brazos cruzados. Siguiendo su ejemplo, varios mas empezaron a dar razones de por qué no querían ayudar a Luffy
-A mi me golpeo solamente por llamarlo estúpido mono con cerebro de goma-
-Por su culpa me regañaron y me castigaron por dos semanas. ¡Yo lo único que le hice fue dejarlo encerrado en su casillero durante cinco horas!-
-A mí en clase nunca deja de aventarme bolitas de papel-
-Una vez me paso mal las respuesta de la tarea y me saque cero, al igual que el-
-A mi solamente no me cae bien-
Eran razones sin fundamentos, pero Hancock no pudo hacer que cambiaran de opinión. Trato amenazas, ordenes e incluso un poco de coqueteo con sus compañeros varones, pero ellos ya estaban muy decididos en no ayudarla.
-Crocodile, tu si me ayudaras, ¿cierto?- le pregunto esperanzada.
-Claro- respondió Crcodile afablemente
-¿De verdad?-
-No, por supuesto que no. Adiós y que te diviertas en tu búsqueda, Hancock….ilusa crédula y obsesionada –
Crocodile sonrió cínicamente y se fue, junto con todos los demás. Aquello fue un tanto inesperado, Hancock pensó que al menos uno iba a ayudarla, pero parecía ser todo lo contrario. Pero no importaba, porque con o sin ayuda, ella iba a adentrase al bosque para salvar a Luffy.
Y, quien sabe, tal vez de paso también a los otros…pero solo si sentía el bondadoso impulso de hacerlo.
-Espera Hancock, nosotros si queremos ayudarte- dijo alguien con voz tímida. Hancock volteo con una sonrisa de felicidad en los labios, la cual se borro cuando miro a sus ayudantes. Eran solamnte dos: Coby y Conis
-Tashigi también iba a venir - añadió Coby – pero se arrepintió en el último momento-
Hancock los siguió mirando con de una forma despectiva involuntaria. No era que despreciase su ayuda pero…!diablos, esperaba algo mejor que un chico debilucho con cabello color rosa y una chica delgada amante de los animales!
-Ya que, de algo servirán... – suspiro encogiéndose de hombros - ¡Muy bien, entonces equipo, tenemos tres prioridades: 1) Encontrar a Luffy, 2) Encontrar a Luffy, y más importante 3) ENCONTRAR A LUFFY!-
- ¿Y que ocurre con Zoro , Brook y ellos? – pregunto Conis alzando la mano.
-Bueno, a ellos también supongo, si nos sobra tiempo…Pero Luffy es nuestro objetivo principal, ¿está claro?-
-¡Si, señora!- respondieron Conis y Coby.
-Excelente, y ahora – dijo Hancock, señalando el bosque - ¡Vamos adelante!-
Nami sabía que Luffy y Usopp seguían con vida. Parecía una especia de negación al inicio, pero una parte de ella simplemente estaba segura de que sus dos amigos habían sobrevivido.
Robin, Sanji y el resto aceptaron esa idea. Sabían que era muy poco probable, pero era posible. Asi que, con determinación y un poco de frio a cusa de la noche, habían salido a su búsqueda.
-¡Y todo esto ocurrio por un estúpido sombrero! En serio, Luffy nos mete en las peores situaciones por razones tan bobas…- dijo Zoro, y al recordar a su amigo y la posibilidad de que este hubiese fallecido, su voz se apago y sintió un nudo en la garganta.
Había sido culpa suya, después de todo, de que el tiranosaurio les persiguiese. Zoro se había perdido y encontrado con el tiranosaurio, solo para después guiarlo a sus amigos sin creía que los demás lo culpasen (ni siquiera Sanji) , pero aun así sentía una culpa tan terrible que parecía tener un peso físico sobre sus hombros. Fue ahí, cuando decidió que los encontraría a cualquier costo.
Ya no se quejo en voz alta, pero en su mente Zoro no podía dejar de repetir que todo ese caos había sido culpa de un sombrero de paja.
Ningun sombrero, al menos para en su opinion, valía tanto la pena.
