A Hancock la idea de unir fuerzas con los molestos amigos de Luffy no le hizo nada de gracia, y al inicio estuvo a punto de negarse por complete. Pero si quería encontrar a Luffy antes de que le ocurriera algo malo, termino por aceptar la ayuda de los sombreros de paja, de muy mala gana. Conis y Coby por el contario parecieron felices de haber encontrado otra compañía que no fuese la de una chica enamoradiza con un carácter un tanto explosivo (o en cortas palabras, Hancock)
Pero lo que en realidad hacia enojar a Hancock no eran ni Sanji ni Brook con sus miradas pervertidas y sus piropos, los cuales dirigían tanto a Conis como Hancock . Ni tampoco era Chopper con sus lloriqueos o Robin con esa infinita calma que siempre parecía tener sin importar la situación. Maldición, hasta se podía decir que aguantaba a Zoro , pese a que tenían que estarlo vigilando constantemente como si fuese un niño pequeño para evitar que se perdiera.
No, no. Todo eso era medianamente soportable.
Lo que hacía que Hancok se mostrase tan apática tenía un nombre: Nami.
No la soportaba. Había sido idea de Hancock salir en búsqueda de Luffy y no tenía ninguna intención de compartir el crédito con esa granjera de pelo naranja. De seguro que Nami , siendo tan mala como era, le robaría a su Luffy .
Si , de seguro eso haría la maldita desgraciada…
Y aun así, habían unido fuerzas, causando que el Magnifico Equipo de Rescate de Hancock se transformara en el Abominable Equipo de Rescate de Nami Y Hancock .
Horrible, simplemente espeluznante. Pero si así iban a ser las cosas, lo primero que haría Hancock haría seria establecer unas cuantas reglas y puntos importantes, y pobre de Nami si se le ocurría desobedecer cualquiera de ellos.
La aparto un momento del grupo y hablo con ella a solas.
-Mira, y que te quede claro, Nami – le dijo Hancock con voz firme –No me importa si tu has sido amiga de Luffy desde el kínder ni me importa que tan preocupada estés por el, la que salvara a Luffy esta noche seré yo. Así que cuando lo encontremos, tu y el resto de tu banda de locos manténganse a la raya y no intervengan con el rescate de mi amado, ¿está claro?-
Nami frunció el entrecejo, se puso a la defensiva y respondió:
-Este no es un juego, Hancock, y Luffy no es un trofeo a reclamar. Si veo que está en mis manos el poder rescatarle si se encuentra en un peligro, lo último que hare es quedarme cruzada de brazos a ver como tu juegas a la súper heroína.-
Hancock sintió como su enojo aumentaba, y de no ser porque se tranquilizo en el último momento, le hubiera dado una bofetada a Nami. Si, sabía que tal vez no tuviese una buena razón para actuar así, pero en el amor cualquier mujer era su potencial enemiga.
-Solo deja que yo me encargue de todo y tu limítate a observar, ¿si?- dijo Hancock fríamente. Fue entones cuando Sanji empezó a llamarlas a gritos, asustado por que no podía encontrarlas.
Las dos chicas, sin dirigirse la palabra y sin siquiera mirarse, regresaron juntos con los demás miembros del Equipo de Rescate de Nami y Hancock y continuaron la búsqueda.
-Oye Sanji , ¿ no sientes cierta tensión entre Nami y Hancock?- le pregunto Brook a su amigo al oído.
-Si, bastante- admitió Sanji - Pero eso hace que me sienta bastante….digamos, contento-
-Yohoho, a mi me pasa la mismo. ¡Hurra por la enemistad femenina!-
-Luffy, apúrate y siéntate, que Franky ya nos va contar su historia-
-¡Esperen, que mis bocadillos aun no están listos. Y no puedo escuchar una historia sin mis bocadillos, porque me da hambre y me pongo de mal humor (aunque casi siempre me termino durmiendo…) ¡Ya están, muy bien Franky, ahora si somos todo oídos!-
-Pues ya era hora- apremio Franky. Se desperezo y volvió a tomar asiento en la mesa junto a Usopp y Luffy -Bien, como ya les había dicho, a mi me abandonaron y me dejaron atrás como perro viejo, aunque tienen mucha razón en cuanto el hecho de que pude haber regresado por mi cuenta a la ciudad si así lo hubiese querido…-
-¿A qué te refieres con "hubiese? Por cierto, estos bocadillos de carne saben un poco extraños…- interrumpió Luffy, masticando dubitativamente su comida
-Es porque no es carne, son trozos de madera podrida. Yo que tu dejaba de comerlos, o te pasaras una noche inolvidable en el retrete, o en esta caso, en el arbolito. ¿Qué dices, que ya ni modo? Pues vale, es tu estomago, no el mío, Luffy. ¡Oye, no tienes que apresúrame, Usopp, ya estaba por seguir con la historia! Dios, las prisas que tienen los citadinos hoy en día….Bueno, como iba diciendo….
"….Si, en efecto, yo me quede bajo mi propia voluntad en este bosque. Antes de que me juzguen de loco, deben saber que tengo una muy buena razón. Verán, el día de mi abandonó, cuando cayó la noche, me empezó a dar un hambre tan grande como la nariz de Usopp. Comer hongos y bayas sin supervisión es igual ingerir un trago de veneno para ratas, por lo que mejor decidí por pescar. Ya iba yo a empezar a construir una caña improvisada con un poco de hilo de mi camisa y una rama de un árbol cuando vi que a la orilla del lago, encima de unas rocas cercanas, ya había un caña de pescar en perfecto estado. Me olvide por completo de los buenos modales y la utilicé como si fuese de mi propiedad. Asumí que tal vez había sido de alguno de mis compañeros o de mis profesores que me habían abandonando (¡malditos viejos!) y , sin ningún tipo de pena, comencé a pescar. Sin embargo, me detuve al ver que atrapada en el anzuelo había una pequeña ballena bebe. Impulsado tal vez por lastima pasajera, la libere y esta escapo, soltando chillidos agudos mientras se alejaba nadando a toda velocidad. Fue bastante tierno ... Pero el gusto me duro poco, porque casi de inmediato regresaron los verdaderos propietarios, y créanme que estaba lejos de ser unos amables acampantes. Se trataba de un grupo de cazadores, tan rudos como agresivos, Cuando me vieron liberando a su presa y usando su caña de pescar, me dieron la peor golpiza de mi vida sin previo aviso,. Uno de ellos me dio una fuerte patada en la nariz, y es por eso que ahora la tengo tan chueca…."
-Pues yo creo que se bien-
"Gracias Luffy, si quieres una nariz igual, solo pídele a unos de los matones de tu escuela que te de un puñetazo o un puntapié en la cara , aunque en ninguno de los casos te recomiendo. En fin, cuando por fin dejaron de molerme a golpes, el mayor de ellos, que respondía a nombre de Demalo Black según escuche lo llamaba otro de ellos, me agarro del cuello y me empezó a ahogar "
"-¡Hijo de puta, íbamos a ganar mucho dinero con esa cría de ballena y tu nos jodiste todo le esfuerzo que pusimos en atraparla- me grito justo en la cara. Su aliento olía a alcohol y me revolvió el estomago. El resto de ellos solo me insultaba y me miraba con odio -¡Maldito seas! Estaba teniendo muy buena suerte desde que escapamos del reformatorio y tú lo arruinaste todo. Debería…!-. Otro de su grupo lo interrumpio y empezó a preguntar que como harían ahora para conseguir dinero , y no dejaba de lloriquear sobre lo asustado que estaba acerca de que la policía podía estar buscándolos para poner sus traseros de vuelta a el Reformatorio Juvenil. De alguna forma, eso me salvo de seguir siendo golpeado, ya que ese tal Demalo se asusto ante tal pensamiento y decidió escapar, en especial cuando algo parecido a una sirena se escuchaba en la distancia"
" –Tienes suerte, cabrón- me dijo, soltándome y dándome una última patada en el estomago. El muy asqueroso también me escupió. Si, era un cerdo bien hecho. Me volvi el chico mas feliz cuando vi que corrían como gallinas cobardes hacia el bosque y se perdían de vista. Yo hice un esfuerzo sobre humano y me logre levantar, y decidi ocultarme también el a profundidad del bosque. Nunca he confiado en la policía y la idea de que me encontraran totalmente golpeado en el mismo escenario en donde estaban unos fugitivos no me agradaba para nada. Eran capaces de llevarme a mí a el Reformatorio de paso, solamente por estar en el lugar y el momento equivocados."
"Mientras caminaba por el bosque oscuro de nuevo, con la nariz rota, una muñeca torcida y demás heridas, me prometí a mi mismo a que no me iría de este maldito bosque hasta que atrapara a los desgraciados que me habían lastimado. No fue solo el deseo de venganza, si no que también lo hice porque quería que al regresar a la ciudad, pudiera mirar a la cara a mis profesores y compañeros y decirles " Me dejaron atrás, pero eso fue bueno, porque gracias a ello pude detener a uno delincuentes juveniles en fuga. ¡¿Quién es el idiota ahora, eh? ¿Quién es el maldito idiota ahora? ¡"
Franky dio un golpe a la pared con tanto enojo que un trozo de madera cedió ante la fuera y se rompió. Usopp dio un sobre salto sobre la silla y Luffy también se sobresalto.
-Por eso no dejo este bosque, por eso construí y vivo esta cabaña – jadeaba Franky, mostrando los dientes -¡No puedo regresar después de tanto tiempo así como si nada : debo lograr que todo el tiempo que viví aquí haya sido por algo y no ser conocido como " el alumno que los profesores dejaron atrás ". Simplemente, no puedo!-
-¡Mira eso!-
-Mmmm, eso viendo, Sanji, muy atentamente….-
-No Brook, no a las curvas de Conis, me refiero a ese resplandor que se ve hacia el norte-
-¿Que es?- pregunto Chopper, entrecerrando los ojos para poder ver mejor – Parece…-
-¿Una cabaña? – supuso Nami
-¿Hacia donde? ¡Yo no veo nada!-
-Por que estás viendo hacia el otro lado, Marimo idiota…-
-Shhh, silencio – demando Robin- escuchen, se oyen voces que provienen desde el interior. Y se parecen mucho a las de …-
-¡LUFFY!- grito Hnacock, y se fue corriendo hacia la cabaña, sin esperar a nadie mas. Coby intentó detenerla, pero fue aparatado con gran facilidad de un simple empujón de Hanccok.
-¡Esa tipa se ha vuelto loca!- exclamó Nami
-¡Pero también esta bien guapa!- repuso Brook
-¡Vamos tras ella antes de que haga algo imprudente!- urgió Conis.
-¿Imprudente? ¡Impudentes sus enromes y hermosas….!
-¡ Ya cállate con tus perversiones, ¿quieres Brook?-
-Oh, no! Hancock está tratando de derribar la puerta de la cabaña!- anuncio Coby alarmado y jalándose el cabello.
-Pues entonces ya dejemos de estar aquí parados como estatuas y andando!- ordeno Nami.
Y así, el Equipo de Rescate de ( ¡ansiosa!) Hanccok y (¡sensata!) Nami salió corriendo hacia la cabaña.
