Franky sentía que tal vez sus actos terminarían siendo vistos como heroicos a los ojos de los demás, pero tal vez no fuese más que una excusa para cubrir sus ansias egoistas de desquitarse. No desmentía eso, ya que era de alguna forma cierto.

Pero debía actuar valiente y decidido. Ya estaba muy cerca de por fin lograr su cometido, de cumplir la meta que lo había atado al bosque durante tanto tiempo….y no iba a echarlo a perder.

Insistió a sus amigos, a aquellos muchachos y chicas que habían demostrado ser muy valientes para ser tan jóvenes, que se mantuvieran al margen. Al hacerlo, logro que Nami recordara como Hancock le había marcado las reglas del rescate de Luffy, pero esta situación era mucho más peligrosa que una rivalidad entre dos chicas por un chico con un sombrero de paja, y Franky lo sabía.

Franky podía ser inmaduro, más no estúpido.

-Ustedes me esperan allí, calladitos y sin moverse, ¿de acuerdo?- Dijo Franky señalando unos arbustos frondosos que estaban cerca, secándose el sudor que se había acumulado en su frente a causa de la emoción y el nerviosismo. Por el momento, no sentía miedo alguno, y estaba muy agradecido por ello –Volveré cuando haya terminado de patear unos traseros criminales. Pero…si se llega a salir de control, no vayan por mí. Prométanme que huirán lo más rápido que puedan y pase lo que pase, no miraran atrás-

-¿Qué? ¡No Franky, somos un equipo y si tu vas al ataque, nosotros iremos justo detras de ti!- repuso Luffy, visiblemente ofendido de la orden de Franky. El muchacho frunció el ceño mientras Franky lo miraba silenciosamente y el resto trataba de hacer el menor ruido posible.

-Luffy, tienes más valor que inteligencia y más corazón que cerebro. Si, en serio eres un idiota noble- dijo Franky en voz baja, inclinándose un poco para ponerse a la altura de su amigo. Puso sus manos sobre los hombros de Luffy y continuo – Pero seamos realistas: no tendrán oportunidad alguna contra Demalo. Los estaría llevando a su tumba si me acompañan, y yo sería un verdadero bastardo si dejara que eso le ocurriese a mis amigos, ¿no lo crees?. Seria incluso peor que el mismo Demalo Black…-

-Pero Franky…-

-No, sin peros, Luffy. Acaso crees que no se los riesgos por lo que he expuesto al tan solo traerlos hasta aquí? Ja, pues por tu madre que los sé todos, amigo amante de la carne. Yo…estaba tan feliz de por fin encontrar alguien que me apoyara, que creyera que pudiera lograr mi meta, que me deje llevar y no pensé en su bienestar. Ustedes son jóvenes con hogares y familias que los esperan en casa, y no creo que les haría mucha gracia saber que vieron el final de sus días al ayudar a un sujeto con tanga a encontrar un grupo de maleantes apestosos ocultos en una cueva. Pfff, no, esa noticia ni siquiera aparecería en el periódico, suena muy ridícula-

-¿Cómo puede bromear en este momento? Además Franky, tu también tienes una familia que te ha esperado en la ciudad por todos estos años, ¿no?- inquirió furioso Luffy, mordiéndose el labio inferior. Su voz no fue tan fuerte como para escucharse hasta la cueva, aunque falto muy poco.

Franky se quedo paralizado, sin poder responder al inicio.

-Puede ser, Luffy, puede ser….- dijo Franky al fin, dando unas palmadas en la cabeza a el muchacho. Volvió a ponerse a su altura normal y les dirigió una mirada al resto de sus amigos antes de darles la espalda. – Ha sido un honor, chicos. Tengan una súper vida y vívanla al máximo, ¿vale?-

-¡Vida súper la que tendrás tú también. No me vengas con heroísmos tan baratos como tus tangas en este momento, Franky. Nos dijiste que te ayudaramos, nosotros aceptamos y ahora te jodes, porque te vamos a ayudar aunque no quieras! – reprimió de nuevo Luffy, esta vez agarrando a el muchacho de pelo azul por el brazo y obligándolo a darse la vuelta. Los sujetaba fuertemente, como alguien que busca iniciar una pelea, aunque en caso de Luffy, era para evitarla.

-No Luffy, no estoy de acuerdo… – comento Brook muy serio por lo bajo, Luffy volteo a verlo con incredulidad, ya que era la primera vez que Brook se acordaba tan fácilmente, pero su asombro se transformó en una sonrisa reprimida cuando escucho lo que realmente su amigo tenía que decir -….las tangas de Franky se ven que son de muy buena calidad, nada baratas. ¡De algodón puro al cien por ciento, si señor!-

Aunque no aporto nada a la discusión, Brook logro que los ánimos de Luffy y Franky se calmaran bastante.

-¿En serio lo crees, Brook? Pues muchas gracias, la verdad es que si me costaron muchas berries y meses con intereses comprarlas cuando era un estudiante . Con forme crecí tuve que hacerles unas modificaciones, pero no se me ven nada mal, eh?- afirmó Franky orgulloso.

Luffy y Brook asintieron, dándole la razón.

-Que interesante Franky,…- dijo Sanji , con el ojo temblándole de desesperación -!PERO NO DEBEMOS ESTAR HABLANDO DE TANGAS COSTOSAS CUANDO ESTAMOS A MENOS DE DIEZ METROS DE DISTANCIA DE UN LOCO VIOLENTO QUE….!- rugió ,o mejor dicho, grito colérico de la actitud y platica tan infantil que sus tres amigos habían empezado. En su enojo, no midió las consecuencias de sus actos….ni los resultados que ocasionaría gritar de esa forma. No lo razono hasta que sintió como las manos de Zoro y Robin tapaban apresuradamente su boca y lo obligaban a echarse pecho a tierra.

Sanji estuvo a punto de tragarse su cigarrillo y estaba ahogándose con el humo, pero esto no hizo que ni Zoro ni Robin lo soltaran.

-Imbécil- le susurro Zoro al oído mientras ellos, Franky y el resto gateaban apresuradamente hacia los arbustos para esconderse- ¡los has despertado, ya saben que estamos aquí!-

En el interior de la cueva, Demalo abrió de golpe sus parpados. Un ruido del exterior parecido a un grito, lo había hecho salir del transe dormitorio en que se había encontrado hasta ese momento. La cabeza le dolía horrible y tenía los ojos irritados, pero se encontraba muy consciente y despierto. Levantándose tan rápidamente como su gordo y torpe cuerpo le permitía, Demalo despertó a sus compinches y levanto su revolver en alto con su mano derecha

-!Arriba, idiotas! – les ordeno Demalo, con una sonrisa tan genuina como cruel en el rostro– que creo que esta noche tenemos visitas y hay que darles la bienvenida-


-¿Dónde estan ? Yo no veo nada, solo el estúpido bosque de mierda de siempre – se quejo un chico delgado y alto, con el pelo amarillo y que hasta cierto punto, sostenía un leve (muy leve) parecido con Sanji

-No los ves por que se están escondiendo, Drip, retrasado. ¡Hay que buscar muy, pero muy bien, que yo sé que hay alguien aquí! – ordeno Demalo. Su salvajismo no era lo único que se había perfeccionado en el bosque, ya que su paranoia también había incrementado de manera remarcable. No por nada su primera reacción al sentir que un extraño andaba cerca, fuese un simple campista perdido o uno de esos estúpidos policías que aun lo buscaban, era la de eliminarlo. - ¿!QUE OCURRE, NO QUIEREN SALIR A JUGAR CON DEMALO ¡? ¡ POR QUE DEMALO Y SUS AMIGOS ESTAN LISTOS PARA JUGAR, TODO EL TIEMPO QUE QUIERAN, CABRONES!–

Los demás amigos de Demalo (entre ellos un zorro salvaje de aspecto fiero), tan feos y viles como su líder, carcajeaban maliciosamente mientras buscaban a los supuestos intrusos en los alrededores. Lo mas probable, como ocurria en la mayor parte de las ocasiones, los "intrusos" no seria más que imaginaciones creadas por la resaca de Demalo, pero toda esa situación al menos suponía una diversión y un desahogo de sus instintos criminales.

En todo el momento en que los rufianes merodeaban, reían y maldecían, Luffy y los demás, ya hacían ocultos tras los arbustos, aun pecho a tierra e inmóviles como tablas y silenciosos como piedras. Usopp temblaba sin control, con lágrimas de miedo resbalando por su larga nariz.

A Sanji las ganas de toser a causa del humo de su cigarrillo se le habían olvidado al momento en que el pie de Demalo había estado a punto de pisarle su mano, que sobresalía un poco del escondite. Sanji la ocultó rápidamente, con el corazón latiéndolo fuertemente en la garganta. Demalo pareció notar algo y entrecerró los ojos, pero solo estornudo y se alejo tambaleándose.

-¡Oh chicos, creo que he mojado los pantalones! – gimió Brook, abrazándose de Conis , lo cual era pura coincidencia, según él.

-Eso explica porque esta calientito el suelo – respondió Luffy, mientras el tipo que respondía al nombre de Drip deshacía con un machete de carnicero el arbusto de enfrente.

-Esta calientito por estas encima del reno, Luffy, querido - Dijo Hancock

-¡Maldición, perdóname , Chopper, no te había visto- dijo Luffy, levantándose ligeramente y sacando de su presión al pobre Chopper.

-¡No, no, no me saques, que allí estaba muy bien oculto! – pidió Chopper histérico. Con una de sus astas movió una ramita del arbusto, causando que unas de las moras que colgaban débilmente de esta se desprendiera y cayeran al suelo. Franky logro atrapar todas con su mano… excepto una.

Esa única mora sobreviviente dio un golpecillo en el suelo y se alejo rodando del arbusto. Los sombreros de paja, Hancock, Coby y Conis (que había dado una bofetada a Brook para que la dejara de abrazar) vieron imponentes cómo, de todos los lugares donde se pudo haber detenido, la pequeña fruta paraba su camino justo en frente de los pies de Demalo. El sujeto la levanto entre su rechonchos dedos, observó el camino que había recorrido y se la dio a olfatear a el zorro salvaje de su grupo. El animal rápidamente corrió hacia los arbustos donde ya hacían Luffy y los demás, delatándolos y gruñendo

-Los veo, jeje, si….Demalo ha encontrado a los intrusos astutos escondidos tras los arbustos. ¿Por qué mejor no salen y nos ahorran el trabajo de sacarlos de su patético escondite? Si lo hacen, no los lastimaremos…– ofreció Demalo, aplastando en la palma de su mano la mora, causando que el jugo rojo de esta resbalara entre su cerrado puño, gota a gota - ….al menos, no demasiado-

Y se echo a reír, con sus demás camaradas. Se acercaron a los arbustos y lo rodearon, sin dejar espacio alguno para escapar. Al parecer sus intrusos insistían en permanecer ocultos, a pesar de verse rodeados.

Pero daba igual, porque Demalo sabía muy bien cómo hacerlos salir.

-Drip- dijo, chasqueando los dedos – ya sabes que hacer –

-Por supuesto – respondió Drip, sosteniendo el machete de cocinero y empezando a rebanar en tajos limpios y rápidos los arbustos, pensando que tarde o temprano ,chocarían contra carne y hueso.


Smoker , Tashigi y los guardabosques Dorry y Brogy se detuvieron al encontrarse en su camino a un cabaña vieja en medio del bosque. Bajaron del vehículo todo terreno e inspeccionaron. A la cabaña le faltaba la puerta, y por lo que se veía, alguien había forzado su entrada por las malas.

-Pues sea quien sea, tiene una fuerza de los mil demonios! Ha de ser un hombre fortachón – supuso Dorry con una mano en el mentón

-¿Cómo sabe que ha sido un hombre? Pudo haber sido una mujer….- dijo Tashigi

-Ja, si claro. Y yo soy un guardabosques y este tipo un profesor de segunda, ¿no?- se burlo Dorry ,señalando a Smoker.

-Pues sí, de hecho lo son – devolvió Tashigi, y las burlas de Dorry se detuvieron de inmediato.

Smoker iba a reclamar sobre ser llamado un profesor de "Segunda", pero algo mas capto su atención. Se acerco hacia la mesa vieja de la cabaña e inspecciono el plato que ya hacia sobre ella. En él , se encontraba unos trozos carbonizados de madera, que parecían haber sido mordisqueados y masticados.

-¿Profesor Smoker?- se acerco Tashigi al ver tan concentrado a su mentor - ¿Qué es….-

-Madera cocinada – dijo el profesor, levantando uno de los trozos – Y por lo que veo, alguien fue lo suficientemente estúpido como para intentar comérselas-

-De seguro fuiste tú, ¿verdad, Brogy?-

-¡Cállate el hocico, Dorry!-

Ignorando a los guardabosques (que estaban probando ser de muy poca ayuda, pero una gran molestia), Smoker volvió a colocar la madera carbonizada sobre el palto mientras Tashigi lo veía sin comprender.

-La navidad pasada… – comenzó Smoker .

-La profesora Hina no lo quiso besar bajo el muérdago, lo sé, de hecho toda la escuela se entero …- completo apaciblemente Tashigi, pero supo que había hablado de mas cuando Smoker la miro con reproche y muy sonrojado. La chica de anteojos rio nerviosamente y dejo que su profesor continuara su explicación

-La navidad pasada, estaba en casa cuando alguien toco la puerta. Se trataba de un chico, un estudiante, que decía que estaba vendiendo deliciosos bocadillos de carne que el mismo había cocinado. Le compre una caja para ahorrarme cocinar la cena, y cuando me disponía a comerla, me lleva la desagradable sopresa que los "bocadillos de carne" eran solo trozos de madera quemados y medio sazonados-

Smoker exhalo el humo de su boca y miro a una confusa Tashigi, preguntándole:

-¿Sabes quién era ese estudiante? Te dare una pista: un tonto en sombrero de paja-

-Luffy. Monkey D. Luffy- respondió Tashigi sin tener que pensarlo, Aun sin la pista de Smoker, adivinar hubiera sido bastante sencillo

-Exacto- apremio Smoker – Y por lo que veo, presiento que se ha metido junto con su grupito de amigos, en un lio enorme…Tal vez, sea algo más serio de lo que imaginamos-

A lo lejos, se escucho un disparo. Dorry y Brogy detuvieron su discusión.

-¡Profesor!- grito Tashigi asustada ante el disparo

-Tashigi, quédate aquí con los guardabosques-le ordeno Smoker –Yo seguiré adelante solo, porque me temo que esto es muy peligroso para que un estudiante pueda resolverlo o siquiera verse involucrado. Si quieres ayudar, regresa al campamento y avisa a los demás-

Smoker se escabullo ágilmente hacia fuera de la cabaña, encendió el vehículo todo terreno y lo puso en marcha , desapareciendo de vista tapidamente entre los arboles del bosque.


Franky hizo el acto mas heroico ( y estúpido, dependiendo del punto de vista) que había realizado en su vida. Cuando Drip ya estaba a punto de dar el tajo que irremediablemente recibiría Luffy , Franky se levanto de inmediato revelándose sin miedo a los criminales.

-Bueno, bueno, pero si ustedes no se andan con estupideces, chicos- dijo, levantando la manos y observando divertido las caras de sorpresa de Demalo y el resto –Me han atrapado. Les aplaudo su inteligencia, que en verdad supera la mía. Si, no esperaba menos de un grupo de rufianes que no saben donde está la salida del bosque a pesar de que la tiene enfrente de su nariz. Y hablando de narices…Demalo, creo que tú me debes una, ¿no?-

-¿Qué? ¿Quién eres….? Ah, eres tú, si, reconocería este pelo azul tan espantoso en cualquiera parte. Eres el mocoso ese que dejo escapar la ballena bebe con la que hubiéramos ganado mucho dinero al venderla al acuario….- respondió Demalo, cínicamente. Su visión seguía borrosa, pero notaba que mejoraba un poco y su memoria poco a poco también improvisaba. Recordaba de manera sorpresivamente bien a Franky. Y sobre todo, recordaba divertidamente la golpiza tan tremenda que le había propinado. Había sido muy entretenida , y tal vez la ultima decente que Demalo había dado en mucho tiempo. -¿Has venido a que te muela a golpes de nuevo? Pues estas de suerte, porque hoy tengo una gran oferta : una golpiza de parte mía y mis colegas por cada año que hemos pasado en esta bosque asqueroso…y tú has sido el ganador de tan buena oferta!. ¡Deberías estar meandote de gusto…y de miedo!-

-No gastes tu alcohólico aliento, Demalo Gordo Bastrdo Black – lo silencioso Franky de golpe.

Demalo se indigno de sobremanera, pero al ver como Franky empuñaba la escopeta que llevaba cargando en la espalda, el que ahora casi se orinaba de miedo, era él.

-¡Carajo, tiene una escopeta!- grito escandalizado Drip, quien retrocedió rápidamente.

-Y dispara de lo lindo, déjame decirte, rubio feo- continuó Franky, apuntando hacia Demalo y listo para disparar. No tenía en sus planes asestarle un tiro a el criminal de Demalo, solo quería asustarlo demasiado y disfrutar cada momento de su miedo. Cuando llegase el momento de disparar, Franky simplemente dirigiría el tiro al aire o hacia un punto donde no hubiese nadie. – Y ahora Demalo, creo que es hora de que….-

Fue entonces cuando un arma, un revolver oxidado y mal cuidado pero funcional, se disparo. Franky sintió un dolor ardiente y fuerte en su hombro, seguido por la sensación de que este se le humedecía con rapidez. Bajo la vista lentamente y descubrió que sangraba, mucho. Cuando el shock paso, el dolor se hizo cada vez mas y mas intenso, hasta el punto en que Franky no pudo seguir en pie y termino por caer de rodillas.

-Hablas mucho, imbécil. Por eso yo siempre he dicho que con un disparo, se va al grano.- espeto Demalo, escupiendo a un adolorido y pálido Franky. La escopeta de este ya hacía tirada a su lado. –No sé cómo nos encontraste en primero lugar o como has llegado hasta aquí , pero da igual…por que yo sabré como te irás-

Demalo cargó su revólver y apunto a Fanky, ahora hacia su pecho.

-¡Hasta nunca, maldito hijo de…!-

-¡YA PARA, BASTARDO!- exigió un nuevo intruso que se levanto de repente de los restos del arbusto. Demalo ya había olvidado por completo la probabilidad de que Franky estuviese acompañado. De verdad que la resaca le nublaba la (poca) inteligencia que tenia.

A través de su borrosa vista, Demalo distinguió a el nuevo intruso. Era un muchacho de pelo negro, delgado no muy alto, con una cicatriz bajo su ojo. Pero pronto en su campo de visión aparecieron mas y mas matas de cabello de varios colores,. Una de pelo naranja, dos cabelleras rubias, un afro, un cabello verde que por instante confundió con un musgo…. E incluso una bola de pelo café .

-¡Has disparado a Franky!- rugió el tipo de la cicatriz bajo el ojo– ¡y eso no te lo perdonare, Demalo Black!-

-¿Quien carajos eres tu? – exigió saber Demalo

-¡Luffy, el que te pateare tu criminal trasero!-


AN: Bueno, aqui les dejo otro capitulo. Perdon si este es un poco mas serio que los anteriores, pero asi senti que este capitulo fluria mejor.

!Gracias por leer!