Hola! Bueno aquí les traigo el segundo capitulo de la historia... mucho mas tarde de lo que me hubiese gustado, pero pasaron muchas cosas que me atrasaron, perdón!

Les recuerdo que no es mia la historia solo la traducción, la original esta en ingles y es de Simplytrop. Y tampoco sus personajes me pertenecen.

su pagina: www. fanfiction. net /u/2316809/ simplytrop

el link de la historia: www. fanfiction. net /s/6968412/1/ Forever_Mine

Solo quiten los espacios ;D

Y no esta beteado sorry pero quería subirlo de una vez por el tiempo que me ausente.


A pesar del dolor en sus músculos abdominales y que aun estaba en una dieta de medicamentos anti bacterianos y alimentos líquidos, Arthur creía que las cosas no habían sido tan buenas para él en mucho tiempo. Sus jefes le habían dado el tiempo que necesitara para recuperarse y nunca había sido tan popular en el departamento de literatura, teniendo en cuenta que cada profesor y asistente tenía ganas de hablar con él para conseguir una entrevista de primera mano de alguien que había sido atacado por un asesino en serie. No era sólo ellos, todas las noticias y los medios de comunicación querían entrevistas con él, porque él era el único sobreviviente del asesino Leatherface que hasta ahora, no había dejado víctima con vida. Pero Arthur nunca había sido bueno con la gente aunque le gustaba llamar la atención.

La mejor parte de todo, sin embargo, era que Alfred lo visitaba todos los días a pesar de que debe estar ocupado con la escuela y las clases.

-Podrás salir del hospital en tan sólo unos días ahora, Sr. Kirkland. ¿Ha hecho los arreglos para cuando salga?- El Dr. Sunukjian le preguntó al final de su examen físico de rutina. Arthur había tenido una suerte extraordinaria ya que no se había producido infecciones en sus heridas, lo que había tenido preocupados a sus doctores.

-¿Arreglos?-

-Vas a tener que estar en una dieta líquida durante un tiempo, si gustas podrías contratar a una enfermera o un terapeuta físico o por lo menos una criada o alguien que pudiera llamarnos si tienes alguna recaída, tenemos varias empresas que podría recomendarte - dijo el Dr. Sunukjian.

-Haz sido atacado, idiota- agregó Gilbert.

Por supuesto, para cada lado positivo, había uno negativo. Además del hospital y del dolor, la policía era la otra parte de su vida con la cual Arthur no estaba muy entusiasmado, habían estado visitándolo cada ciertos días para ver si podía recordar algo nuevo del ataque. Hoy, Arthur tenía a Alfred, el Dr. Sunukjian, y a los dos hermanos Beilschmidt en su habitación a la vez.

-Hay que ir con los de protección de testigos- dijo Ludwig.

-No- dijo Arthur inmediatamente. Había oído hablar de ese tipo de programas y no la tenía intención de alejarse de su casa, de su trabajo, ni de Alfred, menos ahora, cuando las cosas final e irónicamente estaban mejorando.

-Sería más seguro- dijo Ludwig, a pesar de que parecía que esperaba esa respuesta de Arthur. -Si usted se niega, vamos a tener un equipo de seguridad asignado para protegerte- dijo Ludwig. -El asesino no terminó su trabajo la primera vez, podría volver a intentarlo- dijo. -Sobre todo si cree que podrías recordar algo-

Ludwig estaba bien, pero Gilbert era realmente irritante. Arthur no quería precisamente policías merodeando por su piso, pero la policía tenía razón y si Arthur no quería pensar en el ataque, mucho menos quería ser atacado nuevamente.

-Yo me quedo con él- dijo Alfred y todos los ojos se giraron hacia él. -Yo no soy un policía, pero soy lo suficientemente fuerte.-

-Ese no es el problema aquí- Comenzó Gilbert.

-Entonces, ¿Cual es?- Alfred preguntó. -Puedo protegerlo… a menos que no quieras- se volvió hacia Arthur, quien se puso rojo.

-No, no es que no te quiera aquí- Contesto con una mueca de dolor. No le había dado a Alfred una respuesta a su propuesta de hace unos días todavía, es que no sabía qué decir. Por un lado, estaba muy atraído por Alfred, algo que Arthur dejó de tratar de negarse después de la confesión de Alfred, pero por el contrario, apenas se conocían. Todo lo que Arthur realmente sabía acerca de Alfred era que él estaba estudiando Biología Humana e Ingeniería Biológica en la Universidad de Bristol y algunas cosas más superficiales de él como cual era su calzado preferido para entrenar, y que todavía se levanta a las cinco de la mañana. Por encima de eso, aunque Alfred parecía sincero, Arthur no estaba seguro de si confiaba en él.

Estaba sorprendido de cómo Alfred estaba comprendiendo todo el asunto, y cuando menos se lo esperaba Alfred le había pedido ser amantes o peor, mudarse con él.

-Entonces está arreglado. Voy a ir a vivir con Arthur- dijo Alfred.

-Eso no es suficiente para protegerlo- dijo Ludwig, frunciendo el ceño. -No podemos permitir que nadie... pueda perjudicar a nuestro único testigo. Protección de testigos sería aún mejor.-

-Está bien, me quedo con el equipo de seguridad- dijo Arthur, molesto, pero era mejor que ser atacado de nuevo y aun mejor que tener que abandonar su vida entera.

-¿Y una enfermera?- El Dr. Sunukjian preguntó.

Arthur respiró hondo y miró fijamente a sus manos. -Voy a tener a Alfred alrededor mío. Así que no la voy a necesitar- respondió.

-¿Qué? ¿En serio?- Alfred dijo, sonriéndole. Parecía como si fuera a lanzarse a abrazar a Arthur pero el aun estaba lesionado.

- Es solo por mi conveniencia… tu entiendes- dijo Arthur. –No es que te quiera ahí o algo, es solo que eres más barato que una enfermera.-

Gilbert hizo un ruido como si fuera a vomitar - Vamos, se más asquerosamente sentimental.-

-¡Oh! Piérdete.- le contesto Arthur.

Pero Alfred seguía sonriendo y no podía estar enojado cuando Alfred lo miraba de esa manera.

Así que cuando Arthur dejo el hospital unos días más tarde, Alfred fue el que vino a buscarlo junto con su escolta policial. Desde temprano en el día, en el hospital ya se habían reunido locutores y presentadores, todos ansiosos de la salida de la única víctima viva del asesino Leatherface. Arthur había anticipado que iba a ver una multitud, pero a pesar de que sabía lo que iba a pasar, era muy diferente la experiencia de ser acosado por los periodistas tan pronto como puso un pie fuera de las puertas del hospital.

-Mi nombre es Karl Exupéry de la BBC, aquí estoy con el único testigo sobreviviente del asesino Leatherface-

-¿Usted vio al asesino Leatherface?-

-Soy Niki Jannson de Cardiff News Online, ¿Pudiera hacerle algunas preguntas?-

-¿Por qué lo atacaron?-

-¿Cómo se siente al ser la tercera víctima del asesino Leatherface?-

Cámaras se encendieron como la gente gritaba presentándose y haciéndole preguntas, pero Alfred lanzó su chaqueta sobre la cabeza de Arthur y sus hombros y lo guió hacia el coche mientras empujaba a los periodistas a un lado.

-¿Estás bien?- Alfred le preguntó, un poco sin aliento cuando la puerta se cerró detrás de él. Su brazo estaba firme sobre los hombros de Arthur y aún con todos los flashes de las cámaras afuera, Arthur se sentía seguro con Alfred.

-Estoy bien- dijo Arthur. -Sólo desearía que no hubiera tantos reporteros.-

-Tan pronto como otro cadáver aparezca, se van a olvidar todo acerca de ti- dijo Alfred distraído, mirando por la ventana a la horda de periodistas con sus micrófonos y cámaras centradas en ellos.

-¿Otro cadáver?- Arthur le preguntó.

Alfred se encogió de hombros, volviéndose a Arthur con una sonrisa. -Bueno, no han atrapado al asesino, ¿Verdad? Es razonable que aparezca otro cadáver.

-Oh- Respondió Arthur.

Alfred apretó su brazo a su alrededor. -No te preocupes, no voy a dejar que nadie te haga daño.-

El complejo de apartamentos donde Arthur vivía también estaba rodeado de periodistas, pero la puerta de atrás no la habían descubierto todavía, al parecer, y Arthur y Alfred tomaron el ascensor hasta el sexto piso sin demasiados problemas. Todo estaba muy tranquilo cuando eran sólo Alfred y el, después de todo el ajetreo en el hospital en las últimas semanas. En el exterior, aún quedaban periodistas que esperaban y un equipo de seguridad asignado para vigilar la vivienda y mantener a Arthur a la vista en todo momento si se iba del apartamento, pero por ahora, sólo eran él y Alfred en la tranquilidad del ascensor.

Arthur vio como los números se encendían, un piso tras otro.

-Estás bien con esto, ¿verdad? Yo yendo a vivir contigo- Alfred le preguntó después de un breve silencio.

El primer instinto de Arthur fue negarlo, pero no quería que Alfred lo dejara.-Yo, por supuesto que estoy bien- Arthur se obligó a sí mismo para decirlo, aunque su rostro estaba ardiendo. Estaba muy feliz de dejar el ascensor y la puerta se abrió de nuevo -No te hubiera dejado venir de otra manera- dijo mientras caminaba por el pasillo hacia su apartamento y sacó las llaves para abrirlo. Todas sus pertenencias (su billetera, cartera y llaves) habían sido encontradas junto a él en la estación de autobuses.

Su apartamento era tal como la había dejado, la tostada que había dejado en el mostrador de la mañana del ataque se había vuelto verde por el moho y el resto de los platos en el fregadero necesitaban lavarse muy bien. Había una fina capa de polvo sobre todas las cosas y Arthur suspiró, tendría que empezar a limpiar de inmediato. Pero al menos esto parecía una prueba concluyente de que el asesino Leatherface no había ido al apartamento de Arthur, y con un poco de suerte, podría dejarlo en paz a partir de ahora.

Alfred entró con una bolsa y lo dejó caer en el suelo, mirando a su alrededor con curiosidad. -Hm, no está mal- dijo. –Pero es un poco pequeño-

-No es pequeño. Tu casa en los Estados Unidos es grande- Respondió Arthur.

Alfred sonrió. -Sí, eso es una excusa Inglesa- dijo. -Entonces, ¿qué quieres hacer primero? ¿Hambre?-le preguntó. -Creo que tienes permitido alimentos para bebé, tal vez-

-Oh, cállate- dijo Arthur. -Y tengo que limpiar este lío en primer lugar. Ayúdame a vaciar el refrigerador.-

Por lo que pasaron la tarde limpiando, aunque no pudieron ponerse de acuerdo sobre qué música en la radio pondrían, Arthur le gustaba el punk rock o las estaciones de música clásica, pero Alfred insistía en clásicos del rock o del pop y estaciones de R&B. Alfred sacó la basura dos veces para vaciar todos los contenedores que Arthur había dejado solos durante varias semanas y también todas las cosas que se habían podrido en el refrigerador.

Arthur le tomó más tiempo del habitual para desempolvar y limpiar porque cada vez que se movía demasiado, su cicatriz de la herida empezaba a doler y había estado postrado en cama desde hace varias semanas por lo que se cansaba con facilidad y tenía que descansar con frecuencia para su molestia. También había perdido un poco de peso gracias a las lesiones, cirugías y tener que permanecer en cama durante mucho tiempo, el hecho de estar al lado de Alfred, que era alto y fuerte y tenía el tipo de cuerpo que fácilmente se marcaba*, le hiso sentir más consciente de ello.

-No tengo una cama extra, pero el sofá tiene una cama que puedes usar- dijo Arthur a Alfred cuando se derrumbó sobre ella, finalmente, después de la tarde de limpieza. -¿Estás seguro que quieres quedarte aquí?-

-Absolutamente- dijo Alfred alegremente. Sonrió y Arthur fue atrapado, sin poder apartar la mirada de esos ojos azules brillantes. Eran tan hermosos y las últimas semanas, Arthur había estado mirándolos bastante, pero ahora le recordaba a algo más, algo en el fondo de su mente que se le escapaba cuando miraba esos ojos.

Alfred se volteo, con un color rosa fino por las mejillas. –Entonces, ¿quieres ducharte primero? - preguntó.

Arthur asintió con la cabeza y se levantó a toda prisa.

Los próximos días pasaron cómodamente. Alfred hizo a Arthur quedarse en casa todo el tiempo, algo que Arthur no tenía exactamente en la mente, no le gustaba ser tratado como un enfermo, aunque lo era. Alfred hacia todas las compras y la mayoría de las tareas más agotadoras. Salía para ir a clases, pero regresaba casi de inmediato, aunque a veces tenía que ir a la casa de sus amigos para proyectos o reunirse con los profesores durante las horas de oficina.

Arthur trató de hacer todo lo posible para ayudar. Ahora que estaba encerrado en casa todo el día, no sólo Alfred, sino también los médicos y la policía le estaban diciendo que permaneciera en el interior y no le abriera la puerta a cualquier extraño, Arthur sólo podía usar el teléfono y el email. Hizo llamadas para poder conseguir que le enviaran el trabajo que pudiera hacer desde su casa y cuando no estaba ocupado tratando de ponerse al día, limpiaba, leía o veía la tele.

En las noticias casi siempre mencionaban al asesino Leatherface. Era una de las mayores sensaciones que se había hecho pública accidentalmente a pesar de los esfuerzos de la policía. Mucho de esto fue gracias a Arthur, porque, incluso con un testigo, la policía todavía no había atrapado al asesino. Arthur vio fotos de sí mismo ser publicadas hasta vídeos donde estaba envuelto en la chaqueta de cuero con el brazo de Alfred a su alrededor, dejando afuera a los periodistas. No estaba seguro de qué pensar de su nueva fama.

Alfred parecía odiar oír y leer acerca de los asesinatos, y siempre cambia de canal cuando las noticias empezaban a comentarlos o cerrar todo acerca de ellos, cuando estaba leyendo en línea.

-Es asqueroso, todas esas teorías y especulaciones-Dijo Alfred una vez cuando Arthur le preguntó por qué no le gustaba leer acerca de ellos. Luego miró a Arthur. -Y no me gusta oír hablar de todas esas razones que creen de por qué fuiste elegido.

Las noticas que Alfred le gustaba seguir eran, o bien de ciencia o de política, e hizo sus opiniones bastantes obvias.

-En serio, ¿Cómo puedes creerle a esta gente?- Alfred preguntaba cada vez que leía un articulo político. -Esta señora realmente piensa que todos debieron haber seguido a Hitler en la Segunda Guerra Mundial solo porque le gusta la gente de ojos azules y cabello rubio- dijo.

Arthur sonrió cuando se sentó junto a Alfred, mirando sobre su hombro el artículo que una mujer había escrito en un sitio de noticias en línea que al parecer todo era sobre la integración racial en el Reino Unido y cómo muchos "no-británicos" estaban contaminando la sangre pura . –Encajas perfectamente en el estereotipo- dijo Arthur. -Excepto por el acento.-

-Eso no quiere decir que me guste- respondió Alfred. -Eso es repugnante.-

-Todavía hay neo-nazis alrededor, no tanto en Gran Bretaña después de lo que pasó en la Segunda Guerra Mundial, pero en realidad ella no es británica ¿verdad?- Arthur le preguntó.

-No, creo que emigró de Suecia cuando era una niña-dijo Alfred. –Eso no la hace una inglesa pura ¿Verdad? –

- Hay gente así afuera- dijo Arthur. -No se puede ir por ahí diciendo a todo el mundo en que deben de pensar, aunque no estén de acuerdo. Ese es el concepto de libertad de expresión en América, ¿no?-

Alfred sólo miró a la pantalla como si fuera una persona frente a él y era tan dulce e idealista como todavía pensaba que podía salvar al mundo, Arthur se enamoro un poco más de él.

Los amigos de Arthur y sus colegas llamaron en los próximos días, algunos quieran irlo a visitar y otros sólo querían saber lo que había sucedido. Arthur le dijo a la mayoría de ellos que estaba bien, pero que no quería hablar de ello y que no, no pueden visitarlo por el momento. Lo último no era verdad, no era que nadie podía visitarlo, sino que Arthur no estaba seguro de que él y Alfred estaban juntos y si alguien veía el colchón sin hacer en la sala de estar o los calcetines sucios que estaban cubriendo el suelo, Arthur no sabría como explicarlo.

Cada día, Arthur volvía a aprender más acerca de Alfred, cómo masticaba la goma de borrar de sus lápices cuando estaba estudiando, o cómo se despertaba muy temprano en la mañana y se iba por mucho tiempo a trotar alrededor del vecindario. Como comía comida rápida con más frecuencia de la que era sano aunque nunca parecía tener un kilo de más gracias al ejercicio, pero en especial era un aficionado de McDonald y a veces, compraba los juguetes de niños de colección. La mayor parte de su vestuario estaba compuesto por sudaderas, camisetas y pantalones vaqueros, y tenía una afición por los tenis de marca. Sus ojos se arrugaban cuando reía y se suponía que debía usar retenedores* cuando se fuera a dormir, pero siempre se le olvidaba. Y cada pequeña cosa no importa lo trivial que fuera, hacia a Arthur sentir un poco mas de cariño por Alfred incluso cuando era algo molesto como la forma en que Alfred siempre se las ingeniaba para derramar cereal en el periódico de la mañana, e insistía en consumir café en las mañanas, el apartamento siempre olía a granos de café.

Desde ese día en el hospital, sin embargo, Alfred no había hecho ningún movimiento hacia Arthur, y era lo más frustrante de todo, cuando Arthur se despertaba por la mañana y veía a Alfred con su camiseta empapada de sudor, levantando pesas hasta que sus bíceps se abultaran. O cuando Alfred comía los scones horneados y le dejaban migas en los labios, Arthur quería quitarlos con un beso.

-Hey, Arthur, ¡Ya regrese!- Alfred gritó cuando llegó a casa.

-Puedo ver eso. No es un apartamento grande- dijo Arthur, ya que él estaba de pie justo en el centro de la sala de estar frente a la entrada y con unos pantalones de Alfred a medio doblar.

-Y ya que es el fin de semana, ¿Adivinas qué traigo?- preguntó, sosteniendo una bolsa -¡películas!- dijo antes de Arthur pudiera adivinar.-Tengo una película de acción, una de terror, una de comedia, y una chick flick* porque me imaginé que probablemente no te gustarían las otras tres-

Arthur tiró los pantalones a la cabeza de Alfred.

Quien se echó a reír, mientras buscaba a tientas tratando de atraparlos, y luego dejar que los pantalones cayeran al suelo.

-Yo estaba limpiando eso- dijo Arthur, mirando hacia él.

-Entonces, no debiste habérmelos tirado- respondió Alfred alegremente. -No tenemos que comer uno de tus experimentos horneados desagradables otra vez, ¿Verdad? -preguntó mientras se sentaba en el colchón que Arthur había doblado en un sofá de nuevo.

-Mi cocina está perfectamente bien-respondió Arthur.

A pesar de que Arthur no había podido comer nada sólido durante varias semanas, Alfred si podía, por lo que Arthur trató de hacer una comida buena y saludable para cuando volviera a casa todos los días. Por desgracia, Alfred no parecía apreciar la cocina superior de Arthur e insultaba su comida todo el tiempo.
-Está bien. Yo soy un héroe, ¡así que lo puedo soportar! declaró Alfred. -¡Bring it on!*-

-¡Idiota!- dijo Arthur, pero Alfred comía todo lo que cocinara, aunque se quejaba después. Arthur sacó el estofado y la tarta que había hecho –No lo llevare hasta allá. Ven a la mesa y come como una persona civilizada- dijo y Alfred dejó escapar un suspiro exagerado, pero se levantó obedientemente.

Arthur podía manejar la mayoría de los alimentos por ahora, pero se suponía que debía tener cuidado así que solo tomo el guiso y le dio la carne a Alfred.

-¿No está quemado?- Alfred le preguntó mientras comía.

Arthur se sonrojó. -Sólo un poco. Es que le da más sabor, estúpido- le espetó.

Alfred se echó a reír. -Lo que tú digas- dijo. -¿Estás seguro de que puedes comer cosas quemadas?-

-¡Están bien!- Arthur dijo.

Pero entonces, Alfred se inclinó sobre la pequeña mesa del comedor tomando la mano de Arthur y le apretó los dedos para que Arthur supiera que solo era una broma, lavaron los platos juntos a pesar de que Alfred se quejó de tener que fregar todas las partes quemadas de las ollas de Arthur.

-Entonces, ¿qué película te gustaría ver?- Alfred preguntó, sosteniendo los DVD para que Arthur pudiera ver. La película de horror que trajo, de entre todas era la masacre de Texas, lo cual era de mal gusto a pesar de que Arthur no se había sorprendido. Así que eligió la película de romance, que era más drama que romance de todos modos.

-Es histórica, git, ahora cállate- espetó Arthur cuando Alfred se rio de él.

-Tienes gustos femeninos, sabes - dijo Alfred, cuando lo puso el DVD en el reproductor y se sentó al lado de Arthur, manipulándolo hasta que estuviera casi en el regazo de Alfred.

-Se llama ser educado, Neandertal- contestó Arthur, muy consciente de lo cerca que Alfred estaba, y tratando de fingir que no lo nota. -Sólo porque no me gusta todo el humor tonto y la violencia como a ti-

Alfred tarareó y Arthur podía sentirlo, podía oler el detergente de ropa y el champú que Alfred utilizaba.

La película continuaba y Arthur sólo prestaba atención a la mitad, estaba demasiado consciente de lo cerca que Alfred estaba, lo cálido que era y lo feliz que era, aunque aún no estaba seguro acerca de todo esto y todavía quedaban las investigaciones policiacas en las que tenía que pensar y como va a ser su vida ahora y lo que podría pasar en una semana, un mes o un año a partir de ahora, ya que Alfred lo había dejado una vez, y si lo hiciera de nuevo, ¿qué pasaría si ... No se dio cuenta de que Alfred estaba mirándolo, hasta que le tocó la mejilla.

Sus ojos voltearon para encontrarse con un hermoso azul, estaban tan cerca que Arthur podía sentir la respiración de Alfred, de alguna manera ninguno de los dos parecía importarle.

-¿Puedo besarte?- Alfred susurró, un poco ronco.

-Sí- Respondió.

Podía ver la cara de Alfred cada vez más cerca, sus ojos empezando a cerrarse, y el corazón de Arthur latía tan rápido que estaba seguro de que podía oír el flujo de su sangre en sus oídos. Estaba tan rígido y nervioso, podía sentir el cálido aliento contra sus labios, y estaba a punto...
Entonces sonó el teléfono.

Arthur se puso rojo y se alejo de Alfred para tomar su teléfono- ¿Hola?-dijo después de que tranquilizara lo suficiente como para responder.

-Señor Kirkland, ¿Se encuentra bien?- Era Ludwig.

-¿Quién es?- Alfred exigió, mirando enrojecido… y un poco avergonzado y un poco molesto.

-La policía- Arthur murmuro para Alfred. -Sí, estoy bien-, respondió a Ludwig. -¿Por qué? ¿Qué pasó?-

Desde el otro extremo del teléfono se produjo una pausa. -Hemos encontrado otro cuerpo.-


*No sé si diga así en todos los lugares pero aquí cuando se dice que una persona se marca fácilmente es cuando esa persona le salen músculos fácilmente.

*Son los que usas cuando usabas frenos no se si se les digan de otra forma.

* Chick flick: Son películas para mujeres como comedias románticas, es un término de cine que también se utiliza en español (Bueno por lo menos donde vivo xD) así que lo deje.

*Bring it on: Es algo así como tráemelo, pero valiente. Bueno no soy buena explicando pero creo que se entiende.

Y eso es todo, no se cuando tendre listo el siguiente pero espero que pronto.

Si ven errores haganmelo saber los corregiré lo mas pronto posible solo sean amables )= intente no ser tan formal esta vez espero haber mejorado. Oh si y traduciré los reviews para la autora =)