Wow fue mas rápido de lo que esperaba... no se acostumbren xD Les recuerdo esto es una traducción

su pagina: www. fanfiction. net /u/2316809/ simplytrop

el link de la historia: www. fanfiction. net /s/6968412/1/ Forever_Mine

Solo quiten los espacios ;D

Disclaimer: Hetalia no me pertenece y tampoco la historia, solo la traducción de esta.

Advertencia: Hay sexo no explicito... lo dejare en T pero subirá a M en próximos capítulos... creo que en el siguiente. Oh si no esta revisado, pero como posiblemente desaparezca unas 2 semanas lo subí de una vez, espero no le moleste )=


Dado que Arthur no había sido atacado o siquiera dejado el apartamento, se le ordenó quedarse aun en el interior y, definitivamente, no podía ir a ninguna parte a pesar de que Ludwig le aseguró que parecía que el cadáver había estado allí desde hace varios días así que probablemente el asesino no estaba en las calles esta noche.

-¿Qué pasó?- Alfred preguntó tan pronto como Arthur colgó.

Arthur exhalo. -Parece que han encontrado otro cadáver- dijo y le contó a Alfred lo que Ludwig le había dicho.

-¿Estás bien?- Alfred preguntó lentamente, tenía miedo de que Arthur podría irse o hacer algo estúpido si no hablaba con él como si estuviera tratando de calmar a un animal nervioso.

Arthur se sentía extrañamente tranquilo con toda la situación a pesar de que sabía que debía sentirse asustado o nervioso o al menos muy triste porque alguien había muerto, pero se sentía más que nada insensible. No pudo ver bien al asesino y no se había dado cuenta de que había sido atacado hasta que se despertó en el hospital. A pesar de que sabía que podría haber muerto, todavía parecía irreal.

-Estoy bien- contesto y le dio a Alfred una pequeña sonrisa. -Vamos a terminar la película- terminó de decir.

Era fácil sentarse al lado de Alfred y ver la película y luego la siguiente hasta que sus ojos se cerraron. Alfred parecía lo más real lo de toda la situación.

Arthur fue llamado a la estación al día siguiente para ser interrogado de nuevo por la policía. Alfred tenía escuela por lo que no fue con Arthur, pero el equipo de seguridad lo escoltó hasta la estación.

-No te preocupes, chico, vamos a protegerte- Le dijo Matthias, uno de los policías.

El otro policía, más intimidante y más alto seguía mirando todo alrededor.

-Oye, Berwald, dile algo tranquilizador- dijo Matthias y palmeo a su compañero en la espalda.

Berwald apenas lo miró.

-Está enojado porque no ha podido ir a casa en veinticuatro horas- dijo Matthias.

Ambos policías tenían los ojos rojos y cansados, independientemente de la alegría de Matthias, Arthur se sentía culpable de que no era más útil para la investigación. Él era el único testigo que había visto al asesino Leatherface, y todos los demás estaban trabajando muy duro para mantenerlo a salvo, porque él era su pista más importante.

-Lo siento- dijo Arthur.

- E'ta bien- contesto Berwald.

Cuando Arthur entró, Ludwig estaba ocupado con un montón de archivos y hablando con una mujer sollozando, aún cuando Arthur no entro a la pequeña habitación. Podía escucharlos mientras caminaba.

-Esta es la cuarta vez que el asesino ha asesinado a alguien.- La mujer rompió en llanto. -¿Cómo pueden permitir que esto suceda? -gritó la mujer.

-Lo siento, señora. Estamos haciendo todo lo posible para atraparlo- dijo Ludwig.

Arthur estaba muy aliviado cuando Matthias cerró la puerta de la habitación detrás de él y cortó el resto de la conversación.

Ludwig salió un momento más tarde y cerró la puerta detrás de él.

-Pido disculpas porque tenemos que hacer esto otra vez, pero ¿No te acuerdas de nada?-Ludwig le preguntó. Su cara se veía cansada y pálida. Debe de haber estado trabajando en el caso durante toda la noche.

Arthur negó con la cabeza. –No- dijo. -He dicho todo lo que puedo recordar.-

Ludwig suspiró. -Nada en absoluto, siquiera el más mínimo detalle nos puede ayudar a atraparlo- dijo.

-La nueva víctima... ¿dónde lo encontraron?- Arthur le preguntó.

-Es ella, una mujer de mediana edad llamada Niki Jannson. No debería decirte esto, pero si te puede ayudar a recordar algo…- Ludwig exhaló. -La víctima fue encontrada en unas bolsas de basura esparcidos en el callejón Cardiff, fue abierta por el abdomen y la desangró hasta que murió, después fue cortada en trozos y puesta en las bolsas- dijo. -El lugar del crimen no se ha encontrado todavía, pero Gilbert está buscando.

-Oh…- exhaló Arthur, pero aun cuando trató de procesarlo, no sentía nada, estaba insensible como que todo no era real o simplemente era otra cosa en la televisión.

-Era escritora- dijo Ludwig. -Ella trabajaba para Cardiff Noticias Online, un sitio web de noticias- dijo Ludwig, mirando sus archivos. Parecía estar tratando de hacer correr los recuerdos de Arthur con estos detalles que le estaba dando, o tal vez tratando de provocarle culpa para que se esforzara en pensar más.

Arthur trató de recordar, pero todo lo que podía llegar eran las mismas imágenes. El día de lluvia en la estación de autobuses, la cara enmascarada borrosa por encima de él. La oscuridad en la habitación, pero aún la suficientemente luz como para que lo viera, era la luz de la luna, tal vez, brillando fuera de la máscara y fuera del... -pelo de color claro- dijo, recordando los detalles. Era pálido, escondido detrás de la máscara.

-¿Un color?- Ludwig le preguntó.

Arthur negó con la cabeza. -Estaba demasiado oscuro. Tal vez un rubio, marrón claro- respondió. -Corto, de mí largo o un poco más- dijo señalando a su propio pelo como la imagen se volvió a él más clara.

Ludwig asintió con la cabeza. –Bueno- dijo, escribiendo.-Si pudiéramos hacer un perfil...-

-¿Puedo irme a casa?- Arthur le preguntó. Se sintió repentinamente cansado, y le comenzó un dolor de cabeza.

-Por supuesto- dijo Ludwig. –Traeré a tu escolta-

Alfred lo estaba esperando cuando Arthur llegó a casa y dio un salto tan pronto como vio que entraba.

-¿Cómo te fue? -preguntó, cerca de Arthur mientras se quitaba los zapatos y dejó su cartera y las llaves en la mesa del comedor.

-Bien- dijo Arthur. -¿Podemos simplemente no hablar de eso ahora? -le preguntó, desprendiéndose de su chaqueta. Desde la entrevista en la estación de policía, no había podido dejar de pensar en ese momento en el que había visto al asesino, la máscara de hockey que usaba, el pelo de color claro, y el hecho que conocía su nombre.

Alfred frunció el ceño pero asintió con la cabeza. -Sí, claro, por supuesto. ¿Qué quieres hacer en su lugar? -le preguntó.

Arthur se volteo hacia Alfred con su hermoso cabello dorado y ojos azules. -¿Podemos continuar donde lo dejamos ayer?-

Alfred parecía confundido hasta que Arthur lo empujó contra el colchón que estaba cubierto aún con las cajas de DVD de la noche anterior, y se sentó a horcajadas sobre él.

-Bésame- exigió Arthur, mucho más audaz de lo que en realidad estaba sintiendo cuando su pulso latía tan rápido como un pájaro y estaba aterrorizado, Alfred podría alejarlo y salir por la puerta. A pesar de que Arthur había casi muerto gracias al asesino, el pensar que Alfred podría dejarlo era mucho más real y mucho más aterrador.

Alfred se inclinó hacia adelante hasta que estaban nariz a nariz. -¿Está seguro?-preguntó, tranquilo, pero Arthur podía sentir todos sus músculos tensos por debajo de él.

-Si- Respondió Arthur.

Alfred se inclinó hacia adelante y presionó sus labios, secos y castos, Arthur suspiró y lo besó otra vez, y otra vez. Alfred era cuidadoso y gentil cuando tocaba a Arthur, pero pronto Arthur tiro de él hasta que sus posiciones se invirtieron y Alfred estaba medio tumbado sobre él, en el pequeño colchón, presionando besos en la boca de Arthur en su mandíbula, el cuello, la clavícula, y luego de vuelta otra vez a la boca, y se sentía tan bien, había sido tanto tiempo desde que Arthur había tenido a alguien así.

-Alfred- Arthur suspiró cuando Alfred se alejó lo que pudo ser minutos u horas más tarde. Sentía como su cabeza giraba con el beso, o besos en realidad, o tal vez era sólo el alivio después de años de anticipación de que esto había empezado hace mucho, cuando ambos eran aún tan jóvenes. Arthur nunca había dejado de amar a Alfred.

-Si no hacemos nada más que esto, va a ser un verdadero problema para mí- dijo Alfred con una sonrisa sin aliento.

-Ya es un problema para mí- Respondió Arthur, al presionar un pequeño beso a la mandíbula de su adorado Alfred.

-Todavía estás herido- dijo Alfred, mirando a Arthur, con sus ojos claros y un poco preocupados. -Tal vez deberíamos esperar-

Arthur rodo sus ojos a pesar de que sentía feliz por dentro de sólo ver a Alfred preocupado por él. -Puedo manejarlo, Alfred, te quiero. Ahora- dijo y procedió a restregarse contra Alfred para que él pudiera entender lo que "ahora" significaba.

Sus ojos azules se volvieron más oscuros. -¿Estás seguro?-le preguntó.

-¡Sí!- Arthur casi gritó. Le dolía y se sentía tan profundamente enamorado y quería tanto a Alfred. -Si no me coges ahora…- decía, sin aliento, y cuanto más hablaba, más avergonzado se sentía.

Alfred no necesitaba un estímulo más después de eso. Ni siquiera lograron quitarse toda la ropa en el momento en que los besos de Alfred se volvieron violentos, mordiendo el labio inferior de Arthur, hasta que estaba hinchado y sensible, hundiendo sus dientes en su cuello, hasta que se quedó sin aliento. Alfred se movía contra él, incluso a través de las capas de ropa, Arthur estaba duro, y casi lloraba por lo mucho que lo necesitaba, enganchando una pierna alrededor de Alfred, tratando de llegar más cerca y pidiéndole ir más rápido.

-Alfred, Alfred- exclamó Arthur. – Te Quiero...-

Pero cada vez que Arthur trataba de hablar, Alfred lo tocaba abajo, y se perdía de nuevo.

-No puedo, voy a…-

-Hazlo- dijo Alfred en su cuello y Arthur se corrió, sollozando como el placer se difundía a través de él.

No pasó mucho tiempo para que Alfred terminara también, sólo un poco más, jadeaba en el cuello de Arthur, diciéndole lo mucho que lo amaba y lo necesitaba y que nunca lo dejaría.

Todo era felicidad después a pesar de que Arthur se estaba volviendo un poco loco por estar encerrado, ahora estaba básicamente recuperado.

Alfred hacia su tarea y Arthur a su lado en el sofá cama haciendo su trabajo, y cuando Arthur se cansaba, podía acurrucarse a un lado de Alfred y dormirse con la certeza de que cuando habrá sus ojos allí estará. Las horas se llenaron de besos y risas, aunque Alfred podía ser completamente desagradable a veces, como cuando se burlaba de Arthur por bordar en sus ratos libres o cuando su comida se quemaba de más.

Así que, a pesar de que Arthur había tenido dudas al principio acerca de esta relación, Alfred no era realmente tan diferente como solía ser, seguía siendo fuerte, brillante y orgulloso. A Alfred le gustaba hablar de sus estudios en la universidad y siempre le estaba mostrando las últimas investigaciones llevadas a cabo en la biología humana. Parecía que estaba absolutamente fascinado últimamente con modificaciones en el cuerpo humano y podía seguir por horas hablando acerca de los androides y la clonación, lo cual era impresionante y lindo y realmente nerd. Además de hacer bromas sobre los hobbies de Arthur y ser realmente bueno en la cama, las cuales ambas eran novedades, Arthur se encontró enamorándose del chico que conocía desde hace tiempo.

No hubo nuevos cadáveres que aparecieran durante todo mes y la popularidad del asesino Leatherface, también cayó en picado en los medios de comunicación gracias a su ausencia. Arthur comenzó a pensar que todo había acabado a pesar de que todavía tenía que ir a sus citas periódicas en el hospital y la policía, que siguen investigando el caso, siguen contactándolo de vez en cuando, sin embargo, parecía ser en su mayor parte por la costumbre y el protocolo. Y la plática acerca de ir con un terapeuta también se declino, en primer lugar porque Arthur simplemente no quería ir con un psiquiatra, y luego porque no parece necesitar una. Curiosamente, estaba incluso un poco agradecido con el asesino Leatherface, porque con Alfred de regreso en su vida, Arthur nunca había sido tan feliz.

Luego, alrededor de un mes después de la muerte de la reportera, su equipo de seguridad le dijo que lo iban a dejar.

-Él no ha intentado ponerse en contacto con usted en un mes- dijo Ludwig. -También no hemos tenido algún movimiento nuevo, si tenemos suerte significa que ha parado o podría estar muerto- dijo.

Arthur asintió con la cabeza. -No se está dejando el caso, ¿verdad? -le preguntó. Por supuesto que sabía que los asesinos seriales no siempre fueron capturados, Jack el Destripador, el asesino en serie más famoso de todos los tiempos todavía tenía una identidad desconocida, después de todo, pero parecía demasiado pronto para que la policía se diera por vencido.

-No, por supuesto, no. Todavía estamos en buscándolo, pero probablemente no es un peligro para usted, más si no ha intentado nada durante mucho tiempo- contestó Ludwig. -Si usted no quiere correr el riesgo, aún podría poder colocarlo en protección de testigos.-

-Estoy bien- dijo Arthur. Ni siquiera quería considerar el estar lejos de Alfred.

-Muy bien, entonces vamos a estar en contacto si algo más surge- dijo Ludwig. –Y haznos saber si recuerdas algo más-

Ya que la policía pensaba que no era ningún peligro para él nunca más y que también había se recuperado por completo por ahora, la única evidencia de su ataque es una larga cicatriz por el frente, Arthur pensó que era hora de dejar de hacer todo a un lado y también volver a su vida normal. Así que cuando llegó a su casa de la estación, hizo todas las llamadas necesarias y los arreglos para que pudiera empezar a ir a trabajar otra vez. Había estado haciendo todo lo que podía desde su casa, pero sería agradable volver a su oficina de nuevo.

También había una cosa más que no le gustaba pensar, pero decidió que debía abordar el tema con Alfred también lo cual no era justo de lo contrario. Esa noche, cuando ambos estaban en casa y comían del McDonald que Alfred había comprado, Arthur lo confronto.

-El personal de seguridad se va- le dijo a Alfred, que dio un gran bocado a su Big Mac y asintió con la cabeza.

-Genial- dijo Alfred. -Eso significa que es seguro para ti, ¿No?-

-No se ha oído nada de otro muerto en el último mes y no ha habido ningún ataque contra mí, así que creo que es probablemente decidió dejarme ir. No se supone que deba salir por mi cuenta, y debo quedarme en las calles principales, y todo eso, pero es probablemente que haya terminado. Para mí por lo menos - dijo Arthur, ausente al escoger uno de los pepinillos en su hamburguesa. Sonrió. - Voy a empezar a ir a trabajar de nuevo el lunes también- dijo.

-Bueno, ten cuidado- dijo Alfred. -Yo te llevo, ¿de acuerdo? Tengo carro.-

-Tenemos diferentes horarios- respondió Arthur, aunque el sentimiento era dulce.

-Oye, fuiste atacado en un autobús. Puedo esperarte si salgo primero, y puedes esperarme de lo contrario- dijo Alfred y se le veía tan preocupado que estuvo de acuerdo.

-Muy bien. Gracias- dijo Arthur sin embargo sería molesto tener que trabajar con dos horarios diferentes. Pero de eso no quería hablar, había otra cosa que decir. – A cerca de ti... viviendo aquí- dijo.

Alfred se detuvo a medio masticar y luego, lentamente, terminó el bocado. -¿Qué acerca de eso? -le preguntó.

Arthur miró a su hamburguesa del cual había tomado unos cuantos bocados. -Simplemente... ha pasado más de un mes. ¿Quieres... volver a tu casa?- Arthur le preguntó lentamente y miró a Alfred.

La expresión de Alfred se endureció. -¿Por qué? ¿Quieres que me vaya? -le preguntó.

Arthur negó con la cabeza. -No. Por supuesto que no, es sólo que el peligro, probablemente, la mayoría ha acabado para mí- dijo. -Y yo realmente no necesito a alguien que me ayude con el apartamento más.-

-Así que simplemente me tiraras aun lado- Alfred le preguntó.

-¡No! Es que. ¿No nos estamos moviendo demasiado rápido?- le espetó finalmente. -Nosotros, digo tú te mudaste justo después del incidente y empezamos a vivir juntos y ahora es como que tú estás, estamos juntos todo el tiempo y… - habían dormido juntos a la semana de su nueva relación y muchas veces más después de eso, y Arthur se sentía muy feliz y muy cómodo y todo podría acabar en cualquier momento.

Todas las relaciones pasadas de Arthur habían terminado en pena como Alfred lo había sido por mucho tiempo, o tan cortas que no eran más que una serie de citas. Arthur tenía miedo de que las cosas se estuvieran moviendo demasiado rápido y a un mas rápido se había enamorado de una persona que había llegado a conocer de nuevo en el último mes o algo así. Necesitaba distancia, porque si seguían avanzando de esta manera, Arthur estaba seguro de que volvería a ocurrir, se volvería muy mandón, muy encimo so y muy molesto, y Alfred se cansaría de él como la primera vez. Era algo que sentía en el fondo no importa lo feliz que era Arthur. Ahora que las cosas iban a volver a la normalidad, tal vez podría hacer que esta relación funcione si era verdaderamente real.

-¿Así que quieres romper?- Alfred dijo. Su voz era fresca y tranquila, no como el Alfred que Arthur estaba acostumbrado.

-No, yo sólo pienso que tal vez deberíamos frenar un poco- dijo Arthur sin embargo, sonaba débil, incluso a sus propios oídos.

-¿Quieres que me mueva?- dijo Alfred.

-No por mucho tiempo, solo hasta que este, hasta estar seguros de esto no es sólo una aventura... o algo así- dijo Arthur. Ojalá pudiera explicarlo todo a Alfred sin sonar como un idiota, pero ni siquiera estaba seguro de cómo explicar sus inseguridades a sí mismo.

-No- dijo Alfred. -Te amo. Eso nunca ha cambiado-Respondió.

-Has tenido muchas novias o novios o lo que sea- dijo Arthur. -Y tienes sólo diecinueve años. ¿Cómo sabes que esto no es solo una fase?-exigió.- Que realmente no me quieras -

-Sí, lo sé- dijo Alfred, mirando a Arthur, buscando sus ojos. –Pero no me crees, ¿verdad?-

-Eso no es lo que quiero decir- dijo Arthur. Alfred estaba haciéndose una idea equivocada, pero no sabía cómo explicar lo que se sentía, no sin que sonara como un idiota patético, enfermo de amor.

-Eso es exactamente lo que quieres decir- dijo Alfred y se puso de pie, arrugando el papel de cera de su hamburguesa en una bola. -Muy bien. Si eso es lo que quieres, me iré- dijo y se levantó. Dejó caer el papel sobre la mesa y empezó a recoger sus cosas esparcidas. La lavandería que Arthur había doblado para él, su laptop, su consola, su cepillo de dientes, sus pesas, el pequeño alfabeto de imanes que Alfred había traído un día y pegado en todo el refrigerador cosas tontas como "AMO TUS CEJAS " y "SOY SUPERMAN". No pasó mucho tiempo para que Alfred terminara de guardar sus cosas, mucho menos de lo que Arthur había pensado. Aún así, fue suficiente para que el departamento se viera vacío, solo y sin color, sin el desorden.

Arthur trago duro, desesperado por pensar en palabras más adecuadas para decir, pero Alfred ni siquiera lo miraba, sólo hacia la limpieza del apartamento con despiadada eficiencia.

-Alfred- dijo Arthur, cuando Alfred no dio siquiera una segunda mirada al departamento, y se dirigió hacia la puerta con una caja de cartón bajo el brazo, y una bolsa en la otra mano.

Alfred no se detuvo, abrió la puerta, hasta que Arthur se acercó y lo agarró por la manga. Alfred se había vuelto tan frío de repente estaba aterrorizado de que tratara de romper con él, y se debió mostrarlo en su rostro ya que Alfred finalmente sonrió de nuevo, sólo una pequeña sonrisa con dolor, y tomó la mejilla de Arthur con su mano libre.

-Oye, voy a volver- dijo. -Ese es el punto de esto, ¿no? Me estás poniendo prueba.-

-Alfred, yo…-

-Soy un héroe, voy a lograrlo- dijo Alfred, y luego se marchó sin ni siquiera besar a Arthur


Tantantan Arthur esta recordando a su atacante D:! Sera Alfred? Sera un amigo de Alfred? Sera el mismo Arthur que tiene múltiples personalidades? solo el tiempo lo dirá D See yaaaa!