Ok... creo que me tarde mas de 2 semanas... pero prometo que no abandonare esto hasta que lo termine!
Les recuerdo que no es mia la historia solo la traducción, la original esta en ingles y es de Simplytrop. Y tampoco sus personajes me pertenecen.
su pagina: www. fanfiction. net /u/2316809/ simplytrop
el link de la historia: www. fanfiction. net /s/6968412/1/ Forever_Mine
Solo quiten los espacios ;D
Advertencia: En este capitulo ya sube la clasificación a M! Eso significa que hay lemon yaoi (boyxboy) en el capitulo! si no te gusta... no se como llegaste hasta el capitulo 4 D:
Arthur pasó la noche sin dormir por primera vez en años, así se sentía. Se revolvió en su cama en la que no había dormido en un mes, ya que era muy pequeña y el colchón era más grande así que terminaba ahí con Alfred cada noche, durante el último mes. Cuando se volteo para mirar su reloj en su habitación que no utilizaba, vio que ya eran las tres de la mañana, y todavía no podía dormir, así que salió a la sala y saco el colchón. Allí, con las mantas y las sábanas que Alfred había estado utilizando, todavía olían a él, Arthur finalmente dejó escapar un suspiro de alivio a pesar de que la sala parecía vacía sin todas las cosas de Alfred y la cama se sentía sola, sin él en ella.
A la mañana siguiente, Arthur se fue a trabajar por primera vez en más de un mes y se sentía como la muerte. Se tranquilizo sólo un poco al ver que Alfred se presentó en la mañana para llevarlo a la escuela como había prometido, pero casi no hablaron en lo absoluto y Alfred sólo lo dejó en la entrada más cercana a las oficinas donde trabajaba.
-Arthur- Alfred lo llamó cuando iba a entrar en el edificio.
Arthur se volteó, con la esperanza, Alfred había sacado la cabeza por la ventanilla del coche, pero solo le dijo: -Tengo que hablar con un profesor después de las clases de hoy. Voy a regresar en torno a siete.-
-Oh... bien. Voy a esperar- dijo Arthur.
Y luego, Alfred se alejó para aparcar el coche.
A pesar de las palabras que Alfred había dicho la noche anterior, ni siquiera se veía feliz de verlo. Cuanto más pensaba en lo frío que fue y cuanto más trataba de convencerse a sí mismo de que Alfred le quería como le había dicho y sólo estaba haciendo lo que le había pedido, menos seguro sentía.
Cuando entró en la oficina, todos le dieron la bienvenida incluido Francis Bonnefoy, que era el rival no oficial de Arthur, pero hasta eso fallo para poder sacar los pensamientos de Arthur fuera de su mente.
-¿Y cómo es tu nuevo novio?- Francis dejó escapar una risa desagradable, porque los rumores acerca de Arthur habían volado como pólvora por toda la escuela desde que había sido atacado. De una u otra manera, la gente se había enterado de que estaba saliendo con alguien, aunque tal vez no sea verdad por mucho tiempo, Arthur pensó con amargura. No debería haber echado a Alfred.
-Vete a la mierda- Le contestó Arthur.
-Yo también te extrañe- dijo Francis.
Debió haberse sentido bien por estar de vuelta en el trabajo, en su oficina otra vez, ayudando a los estudiantes y profesores, hacer llamadas y hablar con la gente en lugar de trabajar sólo en el papeleo y por correo electrónico, pero pensaba en que al ir a casa encontraría un piso vacío sin Alfred y cada vez que lo hacía, perdía su tren de pensamiento y se volvía frio.
-¿Has leído la propuesta de concesión de Roderich?- Elizaveta le preguntaba en el departamento de medios de comunicación.
-Sí, sobre el Concierto de Invierno en...- Arthur comenzó a decir, pero empezó a pensar en diciembre y que tendría que visitar a su familia este año, teniendo en cuenta lo que había sucedido, y que Alfred iría a visitar a la suya en Estados Unidos, y ¿si siquiera importaba si no estaban juntos ya para entonces? Se puso tan asustado que no podía, quería ir por toda la escuela hasta que encontrara a Alfred, maldiciéndose por tener demasiado orgullo para ceder a la tentación, pero todavía no tenía el suficiente coraje para llamar a Alfred. Deseó haber memorizado el horario de Alfred así tal vez podía caminar casualmente por el aula de Alfred en que se suponía que estaba para tan sólo verlo.
-Hey, Arthur ¿Estás bien?- Elizaveta preguntó y Arthur se dio cuenta de que se había quedado en blanco y estaba temblando, tuvo que excusarse y encerrarse en una cabina de baño hasta que se calmó de nuevo.
Casi no había dormido en toda la noche anterior y no había sentido tan terrible desde que había salido del hospital. Como el día se alargaba, se puso peor con cada hora que pasa que no vio a Alfred. Cuando la gente hablaba con él, las respuestas de Arthur eran distraídas por suerte todo el mundo lo atribuyó al ataque.
En el momento en que salió del trabajo, Arthur estaba demasiado ansioso por salir y ver a Alfred, pero todavía le quedaba una hora y media de espera antes de que llegara de una reunión con su profesor. Así que Arthur se compró un té y un bollo, y se sentó a esperar, aunque a cada momento miraba su reloj. Tal vez Alfred había cambiado de opinión y se fue sin Arthur como lo había hecho hace muchos años en el parque, y se quedaría aquí esperando para siempre. Tal vez estaba cansado de Arthur con su maldito orgullo e inseguridades, y solo sentía más miedo y más desesperado por ver a Alfred cuanto más pensaba en ello. A pesar de que Alfred había comenzado todo esto, era Arthur quien tenía el patético miedo de perderlo.
En el momento en que ya eran las seis y treinta, había entrado en un estado de pánico leve y tuvo que ir hasta el estacionamiento y buscar a través de filas y filas de automóviles hasta que encontró su automóvil sólo para saber que Alfred se encontraba todavía en la escuela en algún lugar. Sin embargo, Alfred era tan popular, tal vez Alfred se había ido con otra persona, después de todo, Arthur le había dicho que no lo quería alrededor ¿Por qué no buscaría a alguien que fuera menos problemático que Arthur.
Cuando finalmente eran las siete, Arthur casi sollozaba con alivio al ver a Alfred aparecer en el otro extremo del estacionamiento con las luces reflejándose en su cabello.
Alfred estaba solo y no había muchas personas en el estacionamiento en este momento de la noche así que Arthur no se sentía tan avergonzado como normalmente, no pudo esperar más y corrió a encontrarse con Alfred al otro lado del estacionamiento, lanzando sus brazos alrededor de él tan pronto como se acercó lo suficiente.
-Alfred, Alfred, tienes que regresar a casa con migo- trató de decir Arthur y lo beso, al mismo tiempo.
-Wow, no es que no aprecie la bienvenida, pero ¿Qué hizo que cambiaras de opinión?- le preguntó. Sonreía para Arthur, cálidamente otra vez, bajo las farolas que se reflejaba en sus gafas, y estaba dispuesto a envolver sus brazos alrededor de Arthur y retenerlo hasta que se sintiera seguro y tranquilo de nuevo.
-No pude dormir sin ti alrededor- dijo Arthur y extendió la mano para darle un beso de nuevo. No podía trabajar, no podía concentrarse, no podía hacer nada bien cuando pensaba que podría perderlo. Se sintió bien cuando pudo probar la Coca Cola que Alfred había bebido en su lengua y el olor del jabón en su piel limpia.
-Te extrañé- dijo Alfred simplemente y luego se apartó un poco, sosteniendo los brazos de Arthur, cuando trató de seguirlo. -¿Estás seguro de esto?-le preguntó.
Todo lo que estaba seguro era que él prefiere ahogarse en el canal de Bristol a no estar con Alfred. –Sí- dijo. -Ven conmigo a casa ahora-
-Está bien- dijo Alfred y lo besó de nuevo, igual de necesitado -Está bien. Sólo necesito volver a mi casa y recoger algunas cosas. Te voy a dejar primero- dijo mientras caminaban de regreso al coche y se metían.
-Iré con contigo- dijo Arthur, reacio a estar separados.
-Está más cerca que te deje. Puedes empezar a hacer la cena, ¿no?- Alfred dijo cuando comenzó a conducir. -Puedes hacer los terribles scones que te gustan.-
Aunque era una burla a Arthur le era agradable oírlo. -Son buenos- dijo.
-Si quieres matar a la gente con ellos- dijo Alfred cuando se detuvo por el complejo de apartamentos de Arthur –Ve, vuelvo en un momento, ¿de acuerdo?-
Arthur se inclinó sobre el asiento para besar a Alfred de nuevo y luego salió.
Alfred esperó, observando hasta que Arthur entró en el edificio antes de que se volteara y se alejara de nuevo.
La hora siguiente fue terrible esperándolo, preguntándose por qué empacar un poco de ropa estaba tomando a Alfred tanto tiempo y si realmente va a volver o si había cambiado de opinión. La cena se quemo peor que de costumbre hasta que el piso estaba lleno de humo grasiento y Arthur tuvo que abrir las ventanas para dejarlo salir.
Cuando Alfred llegó, levantó una ceja, mirando divertido la comida quemada. -Wow, cuando dije que su cocina era mala, no significa para que la hicieras peor- dijo.
Arthur estaba tan contento de verlo, sólo le dio golpecitos ligeros antes de que le echara los brazos alrededor de Alfred, haciéndole caer su caja de la electrónica y la lona, y lo besó. Había otro olor aparte del jabón sin embargo, que Arthur no había olido antes, lo suficientemente fuerte que aún se podía oler, incluso con el humo.
-¿Estabas trabajando con los cadáveres de nuevo?- Arthur le preguntó. A pesar de que no sabía horario exacto de Alfred, pero sabía qué tipo de clases tuvo que tomar, y siempre le estaba hablando de sus clases de biología, donde Arthur estaba seguro de que hicieron cosas como cortar cuerpos y esas cosas.
-Sí, algo así. Bueno, más ayer que hoy- dijo Alfred, luciendo más bien aturdido y sonriente. -Sólo tuve un poco de limpieza hoy.-
-Hueles a sangre- dijo Arthur.
Alfred parpadeó. -¿Enserio? -le preguntó. -Supongo que eso significa que debo tomar una ducha en primer lugar- dijo. -¿Quieres venir conmigo?-
-N-No, tengo que terminar de cocinar- dijo Arthur.
-A mi me parece, con todo ese humo necesitas una ducha más que yo-, dijo Alfred. –Vamos-
Y era sólo porque habían estado separados por una noche y un día, Arthur no quería perder de vista a Alfred otro momento por lo que sólo dijo: -Pero la cena...-
Alfred sonrió cuando tomo por detrás a Arthur y lo voltio hacia la estufa. -La cena puede esperar- dijo y tiró de Arthur hacia el baño.
Alfred había visto a Arthur desnudo, pero bajo las luces luminosas del baño Arthur se sentía terriblemente consciente cuando Alfred abrió la ducha y luego comenzó a desvestirse, su piel bronceada y sus abdominales contraídos mientras que Arthur era mucho más un estereotipado Inglés su tez pálida y delgado. -Creo que voy a esperar hasta que termines- dijo Arthur, mordiéndose el labio.
-¿Qué, por qué?- Alfred preguntó, mientras abría la llave del agua.
Arthur negó con la cabeza. -Nada, sólo que...-
Sus protestas fueron cortadas cuando Alfred le dio un beso lento y suave al principio, pero Arthur inmediatamente abrió la boca para él, queriendo saborear y sentirlo aun cuando sólo había pasado un día, se sentía como si hubiera pasado mucho tiempo desde que la última vez que lo habían hecho. Arthur se quedó sin aliento cuando Alfred le mordió el labio y luego lo calmó de nuevo con más besos mientras hacía que retrocediera Arthur contra el fregadero.
-Espera, espera, Alfred...- Arthur dijo, sin aliento.
-No puedo esperar- Respondió Alfred, hurgando en los pantalones de Arthur hasta que los desabrochó y cayeron al suelo.
Arthur ya estaba medio duro y cuando la mano de Alfred se cerró alrededor de su miembro, gimió y se movió contra la palma de la mano de Alfred. Estaba siendo apoyado contra la pared, tenía la espalda arqueada, con los dedos de Alfred alrededor, y gimiendo.
-Dios, eres tan caliente- dijo Alfred, palmas de las manos en la cadera y lo besó otra vez.
-Alfred, te quiero a ti- dijo Arthur.
Los ojos de Alfred quedaron oscuros y tomó cuerpo de Arthur sin ningún esfuerzo y lo levantó hasta que estaba medio sentado en el lavabo.
-No, se va a romper- dijo Arthur, que luchaba cuando se dio cuenta de lo que Alfred iba a hacer, pero para entonces, Alfred ya se había inclinado y el resto de las protestas de Arthur se perdieron en un grito ahogado cuando la boca de Alfred se cerró alrededor de su miembro.
Arthur se había acostado con otras personas antes, tanto hombres como mujeres, pero no había nadie que pudiera hacer que se sintiera como lo hacía Alfred como si fuera precioso y necesitado. Era suficiente el hecho de saber que se trataba de Alfred el que estaba debajo de él, con su boca húmeda sobre Arthur con sus rodillas en sus hombros era casi suficiente para que llevarlo hasta el borde.
Ni siquiera estaba seguro de cuando Alfred obtuvo el lubricante cuando empujó el primer dedo dentro siempre se sentía un poco extraño al principio, porque Arthur aún no estaba acostumbrado a ello. Aun cuando se había acostado con otros hombres, siempre era el de arriba, porque de esta manera, se sentía demasiado expuesto y vulnerable, odiaba sentirse de esa manera. Pero con Alfred, sin embargo, no le importaba lo vulnerable que se sentía porque pensaba que Alfred podría ser la persona que se hizo sólo para Arthur, había estado solo la mayor parte de su vida, ahora, finalmente, había alguien que le pertenecía sólo a él.
Alfred aspiro ligeramente sobre la cabeza del miembro de Arthur, entro con sus dedos en él y Arthur comenzó a moverse, esperando para moverse más rápido, esperando estirarlo.
-Espera, Alfred, por favor, te quiero en mí- dijo Arthur, retorciéndose, con una mano enredada en el pelo de Alfred, incapaz de decidir si quería que continuara o alejarlo.
Estuvo a punto de maldecir cuando Alfred se hizo hacia atrás a pesar de que era lo que había pedido, y Alfred sonrió mientras lo besaba. Sacó la camisa de Arthur y el aire lleno de vapor en el baño no hizo menos visible la cicatriz rosada que tenia a partir de la base de su esternón y se extiende hasta el ombligo. Los ojos de Alfred estaban pegados a él tan pronto como se hizo visible y Arthur se estremeció cuando los dedos de Alfred trazaron suavemente sobre ella, rozando la cicatriz.
Sus piernas casi le fallaron cuando se bajó del fregadero para que Alfred pudiera alcanzar el botiquín para sacar un condón.
Alfred rodo el condón en sí mismo, parecía tan caliente y listo como Arthur.
En lugar de tomarlo, sin embargo, Alfred se quedó mirando a Arthur por un largo momento, los ojos ardían sobre Arthur, su cara, su cicatriz, su cuerpo, hasta que se sintió incomodo y expuesto. -¿Puedes darse prisa en esto?- Pregunto, avergonzado.
Alfred se rió y lo besó. –Solo porque lo pediste tan lindo - dijo, tomando a Arthur alrededor hasta que lo puso frente al lavabo, y luego, lentamente, empujo dentro de él.
-Más rápido- dijo Arthur. Sentía Alfred reír en el cuello, sus brazos lo rodearon, pero dejó de ser tan cuidadoso y comenzó a darle una y otra vez.
Arthur lanzo un grito ahogado sintiendo el ritmo un poco muy acelerado y muy rudo. El miembro de Alfred sentía enorme dentro y no dejaba de golpear a ese punto que lo volvía loco hasta que estaba arañando la pileta, tratando de encontrar un apoyo. Estaba tan cerca, con cada embestida podía sentir su miembro frotar contra el lavabo que estaba frío y no proporcionan la fricción suficiente. Quería envolver una mano alrededor de sí mismo y masturbarse, pero no podía dejar de lado el lavabo con Alfred en él en esa posición. -Más rápido, Alfred- exclamó Arthur. -¡Estoy tan cerca! Oh dios, por favor-
Alfred gruñó y aceleró, los brazos apretando desde donde lo podía sentir a su alrededor, y cuando movió sus caderas y golpeó ese lugar, Arthur se perdió mientras daba un grito ahogado y se vio. Por un momento, todo lo que Arthur podía oír era el flujo de sangre en sus oídos y los tambores de agua en el baño mientras sentía Alfred cogerlo justo a través de su orgasmo.
-Oh fuck, Arthur- Gimió en el cuello de Arthur cuando se puso tenso y se vino.
Arthur tuvo que recordar cómo respirar de nuevo cuando los brazos de Alfred finalmente se aflojaron en torno a él y se deslizó fuera de Arthur. Arthur dejó escapar una risa que era más un suspiro cuando Alfred le dio un beso, sin aliento y temblando.
-Creo que el agua se puso fría- dijo Alfred.
Arthur se rió y lo besó otra vez, sin embargo, había una parte pequeña y oscura en el corazón de Arthur diciéndole que esto estaba mal, que no debería haber vuelto con el tan rápido, que no debe ser tan necesitado y desesperado, era como si nada hubiera cambiado.
Aunque Alfred regresó e iba a ser permanente en lo que a Arthur concernía, había algo mal con algo que no había estado así antes. Arthur no podía precisar, pero a veces, había visto a Alfred colocar su celular a un lado cuando salía de la ducha. Alfred podía negar que había estado mirando algo en el, y que había puesto una correa de teléfono nuevo con la bandera estadounidense para que Arthur no pudiera hacerle preguntas al respecto.
O, a veces Alfred se quedaba esperando por él en la universidad cuando tenía que trabajar hasta tarde y le preguntaba cómo le fue en el trabajo, lo que estaba haciendo, y si no ocurre nada extraño. Todo era preocupación, en realidad, se dijo Arthur a sí mismo. Él también se preocuparía si su novio hubiera sido atacado por un asesino en serie hace unos meses, no había nada extraño en ello, aunque era algo que sostenía como punto Alfred cada vez que sus compañeros de trabajo lo invitaban a salir hasta que se rendía y se iba a casa con Alfred en su lugar.
O, a veces le llamaba en medio de su trabajo cuando estaba hablando con alguien así que tenía que abandonar la conversación para hablar con Alfred, aunque por lo general Alfred no tenía mucho que decir, excepto para decir Arthur que saliera tan pronto como pudiera del trabajo. No era exactamente extraño, excepto que a veces, sucedía cuando Alfred tenía que estar en clase, un horario que Arthur se había asegurado de que memorizar ahora, y casi siempre interrumpía las conversaciones que no tenían que ver con el trabajo como cuando tenía discusiones con Francis o estaba mostrando a la nueva ayudante que venía de Seychelles como era su infusión de té. Y a veces le llamaba Alfred hasta cinco veces en el mismo día, interrumpía todas las conversaciones y sin nada en particular que decir. Si Arthur no sabía que era imposible y que Alfred nunca haría eso, sería casi como estuviera escuchando todo lo que estaba diciendo y haciendo, e interrumpía las conversaciones a propósito.
Aproximadamente una semana después de que Alfred se trasladó de nuevo, otro cuerpo fue encontrado.
-Esto hace cuatro, cinco incluyéndote- dijo Gilbert cuando Arthur fue con ellos- ¿Estás bien y todo, muchacho?-
Arthur lo miró. –Bien- Respondió.
-Con excepción de tu memoria, por supuesto- dijo Gilbert, pero se veía muy cansado. -¡Hey West! Trae un poco de té, ¿sí?
Ludwig pareció molesto, pero se levantó y abandonó la habitación para ir por el té.
-¿No han tenido ningún avance en la investigación?- Arthur le preguntó como se esperaba.
-Yo no diría eso. Vamos increíble - dijo Gilbert. -Y yo soy el más impresionante- añadió como si estuviera esperando a que Arthur estuviera de acuerdo con él. –Dijo que era rubio la última vez-
-Cabello claro- corrigió Arthur.
-Si es claro, es rubio, ¿De qué otro color sería?- Gilbert ignoro completamente el hecho de que era albino y tenía el pelo blanco. –El forense dice que tiene que ser un hombre y tú lo confirmaste- dijo. – El perfil dice que sería un hombre de veinte a cincuenta-
-¿Cómo puedes hacer el perfil si no sabe ni por qué eligió a sus víctimas?- Arthur interrumpió. No era un experto en perfiles criminales, pero había leído suficientes libros y tomado una clase de psicología o dos antes y sabía que en los casos en que no había pruebas señaladas, era difícil de precisar un criminal.
-Estas personas por lo general encajan en cierto molde- dijo Ludwig mientras caminaba de regreso en la habitación con dos tazas de té una de Arthur y la otra para Gilbert.
-No pusiste suficiente azúcar en esto- se quejó Gilbert.
-Tomas demasiada azúcar. Deja de quejarte- le dijo Ludwig.
Gilbert miró feo a su hermano, pero aceptó el té.
-Un asesino en serie típico probablemente tuvo una niñez infeliz o algún trauma infligido al principio de su vida que le afecta de esta manera- dijo Ludwig.
-¿Siempre?- Arthur le preguntó.
-No siempre, pero es común- Respondió Ludwig. –El forense dice que debe ser un hombre, en torno a mi altura- dijo. ¿No te acuerdas de nada de eso? -le preguntó y se quedó de pie, obviamente, con la esperanza de que Arthur podía mirarlo y recordar.
Arthur negó con la cabeza. -Cuando lo vi... Yo estaba en el suelo, creo- dijo.
Ludwig suspiró, pero continuó. -Él es lo suficientemente fuerte como para dominar a sus víctimas, en los casos anteriores, usted y los demás estaban drogados, pero no había señales de lucha con las víctimas más recientes- dijo.
-¿No estaban drogados?- Arthur le preguntó.
-No. Curiosamente, parece que dejo de hacerlo después- dijo Ludwig. -Es probable que las víctimas sabían exactamente lo que está haciendo con ellos. En el caso más reciente, parece que comenzó a cortar el cuerpo mientras la víctima aún estaba viva.-
Arthur se sintió un poco mal con pensarlo. Había sido drogado y luego se desmayó o no podía recordar lo que sucedió una vez que el dolor comenzó. Las nuevas víctimas, sin embargo...
-Es costumbre en estas cosas de los asesinatos ir subiendo del nivel, el asesino se acostumbra a ello y tiene que tomar las cosas un paso adelante para conseguir la misma satisfacción- dijo Ludwig. -Cuanto más lo hace, mayor oportunidad que tenemos de que cometa un error, pero no queremos que suceda ninguna muerte mas.-
Arthur asintió con la cabeza.
-Sería más fácil si pudiéramos establecer una conexión entre los asesinatos- dijo Ludwig.
Las cuatro víctimas ignorando a Arthur eran todos de diferentes tipos y de diferentes lugares que sólo confundía más la investigación. Cada víctima había sido desde un lugar diferente en el oeste de Inglaterra o Gales, aunque una de las víctimas había sido encontrada tres horas al norte de Leeds. También eran de distintas edades, la víctima más joven era una mujer de unos veinte años, y el mayor era un hombre de unos cincuenta años. Estas personas tenían diferentes familias, trabajaban en diferentes lugares, y no parecía que se conocieran en lo absoluto. Tampoco se adaptaban a cualquier perfil de conjunto y la matanza no había ocurrido en un lugar específico. Arthur había sido atacado en el autobús de Bristol de Bath, pero un hombre fue hallado en pedazos en un parque, otro por el río Severn, y varios tirados como basura. No se estaban produciendo en un momento determinado, y los lugares estaban dispersos, a veces la policía no podría encontrar un nuevo cuerpo en semanas.
-Lo único que sabemos a cien a cierta es que sabe de anatomía y es dueño de una moto sierra-dijo Gilbert.
-¿Sabe de anatomía? Arthur le preguntó.
-Sí, él sabe exactamente dónde corta para que te desangres con dolor- dijo Gilbert. -Obviamente, él debe saberlo muy bien, porque todos sus órganos estaban completamente intactos y en buen estado, un aficionado no sabría lo que estaba cortando-
-Pero yo no he muerto- dijo Arthur.
-Él fue muy cuidadoso contigo sobre todo- dijo Ludwig, frunciendo el ceño. -Con algunos de los cuerpos, cortó los órganos de uno por uno, hasta que morían- dijo. -Cuando el vigilante nocturno te encontró, estabas completamente solo. No había nadie más por allí en lo absoluto, por lo tanto él se fue en medio de tu muerte...- Parecía que la idea se le estaba ocurriendo a los dos hermanos al mismo tiempo. -...O que no quería que murieras. Pero ¿por qué?-
Ambos hermanos se miraron y luego miraron a Arthur, hasta que comenzó a inquietarse.
-¿Conoces a alguien que quiera librarse de ti?- Gilbert pregunto que después de un momento.
-¡Disculpe pero no!- Arthur casi grito. -Por supuesto que no.- Había gente que, obviamente, no se llevaba bien como Francis o Antonio, pero apenas eran las personas que quisieran matarlo al igual que Arthur en realidad no los quería muertos sin importar lo molestos que podían ser algunas veces.
-No, tendría que ser alguien que te quería muerto, pero cambió de opinión- dijo Gilbert.
-Hermano- dijo Ludwig, mirándolo. -Eso es todo por hoy, Sr. Kirkland- dijo. -Ten cuidado y háganos saber si te acuerdas de algo mas.-
Arthur asintió con la cabeza y salió de la comandancia, todavía pensando en la nueva teoría. La policía cree ahora que Arthur podría ser la clave para resolver el misterio, porque su asesinato frustrado ha demostrado ser una especie de punto de inflexión para el asesino, pero no había nadie que Arthur podría pensar que se lo quisiera muerto.
Cuando salió de la estación, un coche toco la bocina y Arthur levantó la vista para ver a Alfred aparcado en la acera. Tenía una hamburguesa en una mano y saludaba a Arthur con la otra, con una sonrisa cuando lo vio.
-Hey, ¿Paso algo?- Alfred preguntó cuando Arthur se metió en el coche.
Arthur negó con la cabeza, pero algo lo fastidiaba. Algo de lo que acababa de recordar de ese día en el cuarto oscuro con el hombre de la máscara de pie encima de él. Había sido una simple máscara de hockey, el tipo que llevaban los porteros que cubría su rostro, pero tenía unas cuencas en los ojos para que el portero pudiera ver. Se acordaba de la luz brillante del pelo del hombre, y una cosa más cuando el hombre dio media vuelta y por un momento, la luz había brillado por completo en la máscara. Sus ojos, que eran de color azul brillante.
Alfred se volvió y le dio un beso de saludo Arthur antes de arrancar el coche. -¿Pasa algo?-le preguntó.
-No, todo está bien- dijo Arthur con voz temblorosa. Excepto que Alfred tenía el pelo claro y ojos azules como el hombre que había tratado de matarlo.
Bien no tengo nada que decir, salvo que corregí un poco el primer capitulo... bueno le quite los muchos usted que tenia y los reemplace xD
No se cuando tendré el siguiente capitulo, mi tiempo es casi nulo en estos días gracias a la escuela )=
Cualquier cosa sobre mi traducción o mi ortografía pueden decirme y lo corregiré en cuanto pueda.
Review?
Se yaaa! :3
