Beyblade no me pertenec y tampoco, me pertenecen sus personajes.
Todo era oscuro, no había nada, ni nadie, Ryuga no sabía dónde ir. Incluso se veía transparente, cosa que le asusto, cuando se tocaba el brazo lo traspasaba. Empezó a dar unas vueltas para ver si encontraba a alguien, y vio a un hombre mayor, de unos sesenta años, Ryuga se acerco a él, pero el hombre le pego un cachete.
-No sobrevivirás, en tres noches ya serás solo una pesadilla.-Le dice el hombre.
-Maldito, como osas pegarme, y que es eso de que seré una pesadilla.-Le dice Ryuga enfadado a ese hombre.
-Te transformaras en una sombra, y cada noche aparecerás en un sueño de alguien, para crearlo en pesadilla.-Le explica el hombre a Ryuga. Ryuga baja la mirada, en verdad no recordaba, después de lo sucedido con el tornado, no sabía cómo había llegado hasta allí. Tenía miedo de estar muerto. Negó con la cabeza, no podía estar muerto, ese tornado no podía haberle matado, pero, en verdad estaba bien asustado, era como un fantasma. Se alejo de ese hombre, dio unas cuantas vueltas, para ver si encontraba a alguien, que lo pudiese ayudar. Pero todas las vueltas que daba eran en vano, Ryuga, se rindió en dar tantas vueltas. Empezó a llorar, pero lloraba de desesperación, estaba solo, no había ninguna salida, no sabía dónde ir, todo estaba perdido. Ryuga se tumbo en el suelo, aun estaba llorando, hasta que se quedo dormido, pero en su sueño solo veía cosas terroríficas, su sueño se convirtió en una pesadilla. Se despertó muy nervioso, tenía miedo, se levanto y se puso a caminar en línea recta. Hasta que se volvió a encontrar a ese hombre.
-¿Somos los únicos aquí?-Le pregunto Ryuga al hombre, el hombre negó con la cabeza.
-Aquí hay más gente, lo que pasa es que, se esconden en la oscuridad, o tú no los ves. Oigo su llanto a la lejanía, todos quieren volver a sus casas, supongo que tu también, Ryuga, siempre espere a que vinieses por mí, pero ambos estamos atrapados.-Le dice el hombre a Ryuga, como si lo conociese de toda la vida.
-¿Quién eres?-Le pregunta Ryuga, sorprendido al hombre.
-Ryuga, soy yo Doji, tu padre.-Le dice Doji a Ryuga, Ryuga se quedo sorprendido, no podía ser su padre, el había muerto. O eso le dijeron, su padre se quedo atrapado en un torbellino marino, ya que el barco en el que iban, se hundió.
-Padre.-Le dijo Ryuga y se abrazo a él, Doji acepto el abrazo.
-Ryuga, solo faltan aquí tu hermano y tu madre, peor tu madre, hace tiempo que se convirtió en una pesadilla, si nadie viene en estas tres noches, tu y yo, seremos una pesadilla.-Le explica Doji a Ryuga, Ryuga no dice nada mas bien, solo escucha lo que le dice su padre, le daba igual, si se convertía en pesadilla, al menos estaría con su padre.
****En el reino de las sirenas****
Todos nos habíamos preparado, para ir a buscar a Ryuga. Dashan no paraba de discutir con Ryuto, ambos se llevaban mal desde que discutieron la noche pasada. Hoy empezaba la primera luna de sangre, todos partimos hacia el mundo de las pesadillas, mientras íbamos encontramos varios obstáculos, tiburones, mas tornados, tormentas, olas gigantescas…Decidimos parar, para descansar un rato. Hikaru tenía una especie de brújula hecha con piedras preciosas, que la guiaba hacia el mundo de las pesadillas.
-Hikaru ¿Falta mucho para llegar?-Le pregunto a Hikaru, cansado de huir de los tiburones.
-Al ritmo que vamos, llegaremos, y Ryuga ya será una pesadilla.-Me responde Hikaru fríamente.
-Pero, Hikaru tenemos muchos obstáculos, no podemos ir más rápido.-Le dice Mei-Mei a Hikaru.
-Si que podemos ir más rápido, nos pueden llevar los delfines, nadan más rápido que nosotros.-Le dice Madoka a Mei-Mei.
-Buena idea Madoka.-Le dice Hikaru a Madoka, Hikaru llama a unos delfines, y nos llevan hasta la mitad del camino. Madoka, Hikaru, Motty y Mei-Mei les dieron unos pescados, de agradecimiento, y los delfines se fueron. Hikaru propuso descansar, y seguir la otra noche, mientras los demás dormían, yo me senté en una roca, que había en la superficie, me preguntaba como estaría mi padre, igual estaba muy preocupado por mí. Madoka, al ver que no estaba, salió a la superficie y me vio sentado en la roca, ella se sentó a mi lado, y me cogió de la mano.
-Dijiste, que no me separara de ti.-Me dice Madoka, con una voz dulce y gentil.
-Cierto, me pregunto, como esta mi padre, igual está muy preocupado.-Le digo a Madoka ella, se apoya en mi hombro, yo me sonrojo un poco.
-Tranquilo, igual si le explicas, te cree, aparte desearía, que te quedases conmigo aquí, para siempre. -Me dice Madoka, yo me sonrojo un poco más, a mi también me gustaría quedarme, pero no puedo.
-Pero, tu familia está en el mar, la mía está en la superficie.-Le digo a Madoka, la miro para esperar una respuesta, pero ella no respondió, nos quedamos mirándonos un rato, algo me impulso a besarla, nuestros labios se rozaron, para luego darnos y cálido beso. AL rato nos separamos, aunque hubiese deseado, que ese momento, no se hubiese acabado nunca. Luego regresamos al mar, para descansar, sabíamos que, la noche siguiente seria larga, muy larga.
-Espero que les haya gustado el capitulo, me esforcé mucho en escribirlo.
En respuesta a la pregunta de Kzy Ocura:
La verdad no sé si habrá yaoi shonen, lo más probable no, pero igual cuando acabe este fic, tengo pensado uno yaoi.
En respuesta a la pregunta de Haruhi tkm:
El shōnen-ai regularmente presenta relaciones homosexuales entre dos adolescentes, aunque puede presentar otras combinaciones como un hombre adulto y un adolescente, o dos adultos. Se caracteriza por solo exponer demostraciones de afecto verbales y corporales mínimas, es decir, que no llegan a lo sexual, centrándose más en la temática romántica e inocente.
-Bueno, sugerencias, amenazas de muerte, tomatazos…Todo eso y demás, va dirigido a la autora de este fic, a mí, espero que os haya gustado, nos vemos en el próximo capítulo adiós.
