Los personajes son de Trey Parker y Matt Stone, fic creado sin fines de comercialización.
Capítulo Cinco
Stan había pasado ese fin de semana sumido en sus pensamientos, tratando de encontrar algún tipo de conexión entre su servicio de medicina y sus actos, plenamente conciente de su grado de responsabilidad, que era enorme, el Doctor se cuestionaba su actuar infantil y sus sentimientos encontrados, ese sábado y domingo no había salido a ningún lugar, nevó como nunca y hacía mucho frío, y esa mañana de lunes no era la excepción, así que solo aprovechó para observar dentro de sí mismo.
La verdad era que su paciente: Kyle, se había robado gran parte de sus pensamientos, y aquel contacto sutil le había entregado las herramientas necesarias al corazón de Stan para crear los cimientos y tener la base del amor…creyó que sería bueno deshacerse de aquel sentimiento antes de que sea demasiado tarde y sufra de nuevo, (ya que Kyle solo sería una ilusión, jamás podría tener al chico solo para él), así que se pasó el día domingo planeando su renuncia, mas no quería dejar a Kyle, se había ganado la confianza del muchacho y si lo dejaba "tirado" lo más seguro era que quedara marcado de por vida y no volviera a confiar en nadie más….al final optó por enfrentar la situación, y encendió el motor del auto con destino a su trabajo.
Cuando llegó se sorprendió de encontrar las puertas abiertas, se estacionó lo más rápido posible y fue a ver que era lo que acontecía, cuando entró a la casa no había nada extraño, estaban todas las cosas que alcanzaba a observar en su lugar, no vio a la criada, así que decidió por su propia cuenta subir a la habitación de su paciente., al llegar la puerta se encontraba semi-abierta
-Kyle…voy a entrar…-Stan entró bruscamente estampando la puerta contra la pared, buscó con su mirada…Kyle no estaba allí, bajó corriendo, tenía un mal presentimiento, buscó por diversas habitaciones y no encontró nada, siguió buscando y cuando ya se rendía, se acordó del patio….Soy un imbécil –murmuró, salió de la casa y se encaminó al patio, estaba ligeramente temblando por la baja temperatura, el patio enorme era bañado por una cortina blanca completa, todo era nieve a sus pasos, y al visualizar la banca, la misma banca en la que había probado los labios dulces del joven, a los pies de esta estructura de metal vio las muletas tiradas, fue corriendo hasta allí sin despegar su vista de las muletas, las tomó y buscó a Kyle nuevamente usando su visión, y se dio cuenta de donde estaba.
Kyle cubierto solo con un pijama blanco, como una camisa…con sus pies descubiertos, rojos, la piel resquebrajada, y sus rodillas de soporte sentado en el suelo, lloraba y gemía suavemente en frente de una lápida semitapada por la nieve, Stan corrió hasta él, se arrodilló para quedar a su altura, se quitó su abrigo y lo pasó por los hombros del pelirrojo, luego lo abrazó, y en este acto de completo consuelo Stan se dio cuenta de lo helado que estaba Kyle, lo separó un poco para ver su rostro rojo y perlado por las lágrimas, tomó sus manos entre las suyas y las observó…estaban llenas de magulladuras y resecas al máximo, las tomó firmemente y las frotó contra las de él, Kyle sollozaba suavemente y posó su cabeza en el hombro del doctor.
-Kyle…que ocurrió, dime…cuéntame...-Stan le hablo suavemente y observó detenidamente la lápida de mármol, adornada con un par de flores sepultadas por la nieve, donde solo quedaban un par de pétalos como constancia de su existencia decorando el monumento.
-Stan….tu no sabes nada…-Kyle lloró más fuerte en su hombro, dejando en el polerón de éste un sensación de humedad.
-¿Sabes que puedes confiar en mí verdad?-y le acarició la cabeza con suavidad.
Kyle se separó levemente de él para verlo a los ojos-es la nieve….una tormenta como esta me quitó a mi mamá y me quitó a mi perrito, todo fue en un día tan similar a estos, Stan! Simplemente no puedo convivir con esto...no quería salir…sabia que haría una locura…pero lo hice y aquí estoy…tratando de que la nieve no se lleve a mi perrito de nuevo, lo único que me dejó mi madre…la nieve lo sepulta cada vez que se presenta…la odio, estos días así, tan grises y helados son un suplicio- Kyle se soltó del agarre del doctor y comenzó a escarbar en la blanca y fría nieve para destapar mejor la lápida, Stan comprendió muchas cosas en ese instante, supo el por qué del comportamiento arisco de Kyle hacia la gente, supo también como podría solucionarse, y era más fácil de lo que esperaba.
-Kyle…entiendo tu dolor, has sufrido grandes pérdidas, y sabes…te entiendo…yo perdí a mi mujer hace un año, ella era reportera y se perdió en una tormenta peor que esta…pero no por eso voy a odiar cada vez que la naturaleza cumpla con sus ciclos. ¿No crees?
-Lo sé…pero me resisto, aún no lo puedo creer….no puedo-Kyle tiritaba…tiritaba por el frío y por las lágrimas insaciables arrancadas por sus ojos.
Stan tomó a Kyle en brazos envolviéndolo bien con su abrigo y lo llevó así hacia dentro del hogar, el joven se sorprendió por el acto, miró el rostro del doctor y pensó en lo amable que era, la paciencia que tenía y el dolor que compartían, esbozando una leve sonrisa apoyó su cabeza en el pecho fuerte de Stan, cerrando los ojos y dejándose llevar por este a su dormitorio.
Cuando llegaron Stan dejó a Kyle acostado, bien tapado para que se calentara y evitara un resfriado, este le tomó la mano cuando pretendía alejarse y le susurró un gracias audible solo para el hombre de ojos azules.
-Kyle...debes descansar…has tenido una mañana agitada, mañana volveré ¿esta bien?, prométeme que nos saldrás más-
-Lo prometo -Kyle intentaba expresar con su mirada la infinitas gracias que tenia para el doctor, este lo había escuchado y lo había ayudado en esa situación tan incómoda, otro le hubiera catalogado de loco o le hubiera acusado con su padre, o peor…tranquilizarlo con pastillas.
-Prométeme algo más-Stan dijo mientras se atrevió a acercarse y sentarse a un lado de Kyle, tomó ligeramente su rostro, con sus manos, lo alzó un poco para que quedara a la altura de su vista.
-Prométeme que no llorarás así de nuevo…-Stan le acarició con el pulgar de sus manos las mejillas sonrosadas del joven.
Lo prometo-y presas de la mirada intensa del otro, esta vez Kyle quiso ir más allá…se acercaba peligrosamente a los labios de Stan, con los ojos semiabiertos, Stan esperaba el ansiado encuentro, también cerrando levemente sus ojos, cuando al fin sus labios fríos se encontraron, las ya tibias manos de Kyle abrazaron la cintura de Stan y lo empujó suavemente hacia él, invitándolo a tomar la posición dominante, la de arriba.
Stan ya no pensaba, solo sentía y actuaba, aceptando la invitación de Kyle, se ganó encima de Kyle, se alejó solo para ver el cuadro de un Kyle totalmente sonrosado, con los labios entreabiertos, cubierto solo con su camisa de sea blanca y la manta que le cubría las piernas, mirándolo con un brillo extraño en sus pupilas verdes, tan verdes como el pasto de las praderas de un virgen campo...ansiando a mas no poder perderse en esas cumbres verdes, se acercó lo suficiente al rostro del joven, y lo besó tiernamente, Kyle aceptó el beso, saboreaban la cavidad húmeda y caliente del otro con ávido deseo, porque del beso tierno y pudoroso pasaron al beso de pasión desenfrenada, las manos de Kyle subían y bajaban por la espalda de Stan y este acariciaba el pecho agitado del joven, y sus bocas chocaban una contra la otra en una pelea de lenguas y ardor, una confrontación que parecía no terminaría jamás, al menos eso era lo que parecía…
-¡¿Qué mierda significa esto?-Un estruendo, era la puerta que se abría violentamente, Stan se giró sobresaltado y se paró bruscamente. El padre de Kyle los había sorprendido.
…
Intenté hacer este capítulo más largo, creo que resultó, como siempre reitero gracias por sus críticas, comentarios, y también gracias por leer.
