Entrega inesperada
Escrita por: mastermindhunder
Traducida por: chicajamonXD
Capitulo 13: de vuelta en el zoologico
Luna despertó de su sueño profundo. Se sentía extrañamente calmada, con todos los músculos de su cuerpo relajados. De pronto recordó que se había quedado dormida en la agradable cama del Hotel Plaza. Se incorporo un poco eh intento mirar a través del nacarado dosel que rodeaba la cama. Los rayos del sol que se filtraban por la ventana, le permitieron notar la bandeja de comida que estaba sobre la mesita de noche, la misma contenía un trozo de pan tostado, patatas fritas, una rodaja de naranja, una pila de panqueques con jarabe en la parte superior y un baso de leche. Ella se levanto y corrió la delicada cortina para asomar sus pies por el borde de la cama
"encontré un carrito de buffet por las escaleras y pensé que te gustaría" kowalski estaba sentado en un sillón de terciopelo rojo, en una esquina de la habitación. Removía un pescado dentro de una taza de café y su sonrisa le hacia ver muy tranquilo. Ella lo miro como si le estuviese diciendo un cumplido, luego miro a la bandeja de comida que él había traído para ella. Tenia que admitir que tenia hambre, pero esa era demasiada comida, incluso para considerar comer solo la mitad, razón por la cual, ambos terminaron comiendo el desayuno juntos. Luego de unos minutos, ambos estaban saciados y listos para volver al zoológico. Tomaron sus cosas y salieron de la habitación, asegurándose de no ser vistos por los pasillos ni por el elevador. Llegaron al vestíbulo y dejaron la tarjeta dorada en el mostrador de registro, mientras que de nuevo, el asistente les daba la espalda
Las calles parecían menos peligrosas durante el día, ellos se colaron sin ser vistos, hasta que finalmente llegaron al parque, allí donde ocurrió aquel beso… Luna se ruborizo un poco y bajo la cabeza, el teniente solo sonrió y desvió la vista. Caminaron lentamente a lo largo del parque, hasta que finalmente llegaron al muro del zoológico. Kowalski tomo a Luna con facilidad y salto sobre la pared de ladrillos
Aun era temprano y el zoológico no estaba abierto al público, cosa que hizo mas fácil escabullirse entre los arbustos sin ser vistos, pero Alice estaba sentada frente al habitad de los pingüinos
"kowalski ¿Qué hacemos?"
"mmm... Ya lo tengo. Conozco a un caimán que podría ayudarnos, su nombre es Roger y maneja la red de alcantarillado. Vamos" ambos se colaron por las alcantarillas y caminaron hasta toparse con el enorme reptil. Este les dio una calida bienvenida y kowalski explico su dilema, mientras Luna permanecía oculta tras su espalda, obviamente intimidada con los largos colmillos de Roger. Él les condujo hasta el túnel que conducía hasta su cuartel general
Kowalski abrió una compuerta de metal y Skipper, Rico y Cabo los miraron con una sonrisa de satisfacción.
"ulala, pero si son el par de tórtolos. Se nota que la pasaron bien, ¿Cuántos besitos se dieron?" pregunto Skipper levantando una ceja con picardía y Luna se sonrojo hasta más no poder
"ustedes dos aparecieron en la televisión" hablo Cabo aplaudiendo con alegría
"superstah" grito Rico con su voz ronca. Cabo subió el volumen del televisor, donde se mostraban las noticias matutinas "yo soy Huck Hars y este en un video enviado por anónimo, de una tierna escena ocurrida en la noche de ayer en el centro Rockefeller" repentinamente aparecieron las imágenes de dos pingüinos bailando con gracia sobre el hielo, con una canción de amor.
"awwww" todos rieron y suspiraron al unísono de una manera burlona, kowalski no lo encontró divertido, pero aun así también rió un poco. Los chicos apagaron el televisor y se ocuparon en sus asuntos. Luna miro las escaleras y subió por ellas hasta la parte superior del habitad, para mostrarle a Alice que ya había regresado
"bueno, siempre y cuando tu no estés herida, supongo que esta bien" la cuidadora tomo su silla plegable y se alejo del lugar
Ya era medio día, cuando Luna recibió una visita sorpresa de Marlene, quien le había invitado a comer algunas ostras. Luna dejo a los chicos y se fue con la nutria a su habitad. Una vez allí, Marlene no pudo contenerse más y fue al grano
"y bien.. ¿Qué paso? Cuéntamelo todo" dijo, tomando la carne de almeja en su boca
"de acuerdo, primero fuimos a la estatua de la libertad, subimos hasta lo alto y vimos la ciudad juntos, fue hermoso. Luego de eso fuimos al estadio de los yanquis y no me lo vas a creer, pero atrape una bola de foul de mi jugador favorito y luego la firmo, LA FIRMO. Luego fuimos a relajarnos al parque central. Fue entonces cuando nos besamos…" Luna sonrió y se ruborizo un poco, bajando su taza de té
"oh, Dios mío. ¿Quién dio el primer paso? ¿Tu o él?"
"él lo hizo. Fue sorprendente"
"awww ¡que romántico!" Marlene presionó la concha de almeja contra su pecho
"supongo que si… yo le había preguntado si él pensaba que yo era bonita y él duro un buen rato en responder, cosa que interprete como un no. Entonces, cuando me di la vuelta en dirección al zoológico, él me giro y me beso. Debo admitir que me sorprendió bastante y no sabia que hacer…"
"wow, no me imagine que seria capaz de eso. Pero dime ¿Cómo era? ¿Tenia ansiedad en tu mirada?"
"Un poco… pero luego el beso se profundizó y él me alzo en sus brazos y fue entonces que supe que el beso era real. Cuando nos separamos, de repente él comenzó a balbucear, diciendo que había perdido el control. Luego yo cerré su pico y… lo bese" Luna se puso aun mas roja, mientras vertía té en su taza
"wow" ambas rieron
"luego nos fuimos a Rockefeller y le enseñe a patinar, supongo que nos viste por televisión"
"oh, si, eres bastante buena"
"muchas gracias. Aunque deberías verme patinar en solitario, se algunos trucos. Luego de que salimos del centro de patinaje nos fuimos al Hotel Plaza, al principio creí que era una broma, pero no, el lugar era enorme y muy ordenado. Y luego de que nos duchamos él comenzó a hablarme de lo que pensaba de mi, la primera vez que nos conocimos y yo me quede dormida a mitad del camino, que vergüenza"
"ah, no te preocupes, eso hace que te quiera mas"
"mmm... jmmm" tarareo Luna agitando su té en círculos. Miro a Marlene de manera tímida. "¿sabes? Me sorprende que no estés interesada en alguno de los chicos. Se que son un poco raros, pero…" Marlene sonrió por lo bajo, y un ligero rubor se extendió por sus mejillas. Luna sabía lo que eso significaba "oh, ya entiendo" dijo bajando su taza de té "si te gusta uno de ellos, ¿verdad?" Marlene desvío su mirada tratando de contener la risa y asintió con la cabeza "déjame adivinar… es skipper"
"no, en realidad es… no, espera, si es él, ¿Cómo lo sabias?"
"bueno, es obvio que Rico y Cabo no son tu tipo. ¿Cuándo piensas decírselo?"
"¿estas loca? No puedo decírselo"
"¿Por qué no?"
"¿Qué pensaría de mí…?" dijo barriendo las conchas de ostras del habitad
"¿y si yo te lo digo?" pregunto Luna ordenando la vajilla del té
"!NO! nadie lo debe saber"
"está bien, está bien No diré nada, pero creo que tu deberías decírselo"
"pero y si… ¿me rechazara?"
"¿es una broma? vi una foto de ustedes dos abrazados en el habitad, y se ven muy bien juntos, como las mariposas y las flores"
"¿tu crees?"
"Por supuesto" ambas limpiaron el resto del habitad de la nutria, y Luna regreso con los chicos. Se lanzo al estanque de agua y nado hasta el fondo, así que a Marlene le gustaba Skipper. Y ella había prometido no decir nada, pero Marlene nunca llegaría a ninguna parte si guardaba el secreto, Luna pensó que la nutria era bastante tímida a la hora de los chicos. Justo cuando noto que su respiración se estaba agotando, vio una figura familiar moverse por enzima de la superficie del agua, ella nado hasta arriba, para encontrarse con el hombre con el que siempre se podía contar
Jonathan llevaba una camisa ajustada que dejaba ver los músculos bajo su piel. A ella le gusto y lo saludo con una aleta. El sujeto removió los anteojos de sol, sin dejar de saborear la goma de mascar. Luna nado en un circulo rápido y salto hacia sus manos, el hombre la miro completamente sorprendido, la chica le guiñó un ojo, como él lo había hecho tiempo atrás cuando había intentando coquetearle, luego sonrió y salto nuevamente al agua. Jonathan se agacho y se agarro de los barrotes de la exposición, mirando al pequeño pingüino con una sonrisa de asombro
"vaya, si que eres realmente impresionante" dijo riendo de la inesperada acción de Luna. Ella realmente creía que Jonathan era el único ser humano en que el se podía confiar. Cuando él se alejo, un montón de personas vinieron hacia ella. Les escucho hablar sobre como había hecho una gira por la ciudad acompañada de otro pingüino
Esa noche todos estaban teniendo una entretenida partida de cartas, algunos bromeaban y contaban historias de cosas divertidas que habían hecho, como cuando Rico cambio de cuerpo con Roger, o cuando habían tenido una carrera de autos con los lémures a media noche. Luna también había contado algunas cosas divertidas que habían sucedido en su viejo zoológico. Los chicos parecían disfrutar de su participación. La mayor parte de la noche, Rico estaba ganando la mayoría de las manos y se alejo con una buena cantidad de pescado. De repente escucharon un grito de Marlene y todos se pusieron en alerta
Los chicos acudieron sin ningún segundo que perder, Luna se había ofrecido para ayudar, pero Skipper había insistido en que se quedara con kowalski.
Ambos se quedaron en silencio por un rato. Luego Luna miro a kowalski algo tímida
"kowalski ¿puedes dormir conmigo esta noche?" pregunto mirándolo, luego aparto su mirada y sonrío calidamente. Kowalski tardo un poco en asimilar lo que le pedía, pero no tardo en responder
"Por supuesto" él tomo una almohada de su litera y se acerco a la chica… "Luna..."
"¿si?"
"¿podrías enseñarme a leer?" pregunto sinceramente con la cabeza gacha. Era algo que quería preguntar desde hace algún tiempo.
"seria un honor" acepto ella riendo un poco. Él la miro con gracia, se acerco a ella y la abrazo con fuerza. Justo en ese momento los muchachos bajaron, Luna no se dio cuenta pero kowalski si y les hizo señas para que salieran del habitad. Skipper asintió y salio por la escotilla, Rico hizo amagos de besar a una chica, luego rió picaronamente y subió las escaleras. Cabo, sin embargo, se quedo adentro, observando a la pareja con una sonrisa en su pico. Kowalski volvió a apuntar a la escotilla, frunciendo un poco el cejo, pero el menor no se movió. De repente skipper asomo una aleta para tomar a Cabo y sacarlo.
CONTINUARA...
