Entrega inesperada
Escrita por: mastermindhunter
Traducida por: ChicajamonXD
Capitulo 16: Problemas
A la mañana siguiente las cosas estaban un poco ajetreadas para todos. Los chicos se habían levantado temprano y en silencio, para revisar los pescados y asegurarse de que no tuviesen ninguna toxina o veneno. Se habían asegurado de no despertar a Luna, ni interrumpir su sueño de alguna manera. Ya era demasiado malo para la chica, el que la tuviera que despertar cada pocas horas, para confirmar y se sentía bien o si sabia donde estaba. Ella odiaba eso. Y una y otra vez les decía que estaba en el habitad de los pingüinos, que había ingerido un pez previamente manipulado, que se sentía bien y que a pasar de que se había golpeado la cabeza al desmayarse, no tenia una contusión cerebral. Los muchachos por otro lado, se esforzaban por encontrar alguna mancha o evidencia de que en el pescado había sido usado algún producto químico, pero este no parecía tener rastro alguno.
Marlene se había quedado en la noche para vigilar a Luna. Ella estaba profundamente dormida, parecía no tener problemas. Pero la nutria tenia que permanecer debajo de la ella, en caso de que cayera de su hamaca. A Marlene le dolía saber que alguien había intentado hacerle daño a su inocente amiga.
Miro sus cosas y tomo la pelota de béisbol firmada por Ted Lilly y la puso sobre el escritorio, a un lado de las flores y su libro favorito. Miro a la pequeña pingüino, recordando la vez que le había dicho que kowalski no era un buen novio para ella. Pero ahora que lo pensaba, el genio no la había abandonado nunca, mucho menos ahora que la necesitaba, ambos estaban destinados a estar juntos. Ella puso una mano en la frente de su amiga, y una lágrima corrió por su mejilla mientras la miraba.
Cuando el tiempo de Marlene habia terminado, era el turno de Skipper. El se deslizo sobre si pecho hasta llegar a donde estaba la hembra, que había dormido placidamente durante tres horas. La miro por un momento antes de zarandearla delicadamente con el costado. Ella se despertó perezosamente y se giro a ver al pingüino que siempre cargaba con una arrogante sonrisa
"tres horas y un minuto" hablo este advirtiendo que ya era la hora. Luna lo miro con ojos rojos e hinchados
"tres horas. Un miserable minuto no hará la diferencia. Me mantendré acostada con los ojos cerrados si no es molestia ¿si?" argumento ella, un poco molesta, alejándose del pingüino líder y poniendo una almohada sobre su cabeza
"vamos, Luna, sabes que esto lo hacemos por tu bien" advirtió. Ella se burlo
"ahí esta la cama, ese es el televisor, allá esta el pescadote disecado y esto…." Hizo una pausa para poner una aleta sobre el pecho inflado de skipper "es una de las personas a las que voy a asesinar cuando todo esto termine" al oír eso, el capitán sonrió con calma, al menos esa amenaza significaba que la chica estaba bien y eso lo alegraba
"eso me basta. Puedes seguir durmiendo por otras tres horas…"
Todos querían que Luna se mantuviera a salvo, razón por la cual le impedían salir de su habitad. A ella le gustaba darse el lujo de no tener que ver a los humanos y el terrible e irritante flash de sus cámaras. A menudo ella leía un poco o veía televisión para no aburrirse dentro de la base, mientras los chicos aun trabajaban en el caso
Kowalski era quien se había mostrado mas preocupado por ella y trataba de averiguar quien era el que había intentado dañarle.
Él la había estado mirando como si se tratase de una obra de arte. Luna jugueteaba con la pelota de béisbol entre sus aletas, estaba radiantemente sonriente
"¿Qué?" pregunto ella
"tu debes ser la chica mas hermosa del mundo entero" contesto el, como en otra dimensión, mientras tomaba la pelota de entre las aletas de la chica "Luna, yo no se mucho de mujeres, pero si se mucho de ti, y te prometo que averiguare quien fue el responsable de esto y nunca mas se atreverá a hacerlo de nuevo" el sonrió y tomo sus alas, para luego besarlas como un caballero a una dama, ella se sonrojo y se levanto un poco, pero al científico pareció no gustarle "no, tienes que sentarte, no quiero que te caigas otra vez"
"kowalski, confíe en mi, estoy bien. Por si no lo has notado, he pasado toda mi vida valiéndome por mi misma. Ademas se que estaré bien bajo tu cuidado" él la miro con una sonrisa estampada es su pico y luego se inclino un poco para besarla
Luego de eso, pasaron el resto de la mañana leyendo. Luna le había hablado a kowalski de todas las criaturas que conocía del zoológico. De los chimpancés, los lémures, de Marlene e incluso de algunos humanos. Alice no parecía ser del tipo de persona que hiriera animales sin razón, a pesar de que parecía odiarlos en su mayoría
"¿y que me dices de ese humano que viene aquí a menudo? Jonathan, creo que se llama"
"oh, eso es irrelevante. Él se preocupa más por mí que cualquier otro humano que he conocido. Y si lo hizo… yo no sabría que pensar. Pero confía en mi, kowalski, él no fue quien me enveneno"
"oh, ya veo… déjame preguntarte algo… ¿él… te gusta?"
"por supuesto que si"
"no, no me refería a eso, me refería a…. que si el te gusta… mas que a mi" Luna lo miro de manera inexpresiva directamente a los ojos ¿acaso él…? Lentamente comenzó a negar con la cabeza
"¿Cómo puedes pensar eso? Claro que no, yo he saltado a sus manos y le guiño el ojo, pero es solo porque somos amigos, tu eres mas que eso, Kowalski" él bajo la vista a sus pies, comenzando a sentirse un poco inseguro de si mismo. Luna lo miro sin saber que decir, abrió el pico para hablar, pero él la detuvo alzando una aleta, para luego tomar asiento en su litera. Al momento siguiente, la cabeza de Skipper había aparecido por el hoyo de la escotilla de entrada
"buenas noticias, Rico ya reviso cada uno de los pescados y no están contaminados… ¿van a comer?"
"uh, yo muero de hambre" opino la pinguina comenzando a subir las escaleras, miro al macho aun sentado en la litera "¿no vienes con nosotros?"
"no gracias, creo que voy a saltar el almuerzo" contesto él, sonriéndole tímidamente, ella lo miro con un poco de lastima, sin embargo subió a la superficie
Ella trato de comer con los demás, pero era difícil, cuando todos ellos estaban mirándola. Recién había aprendido a comer con ellos, cuando todo el lío había comenzado. Skipper le había pasado un pescado de buen tamaño y ella lo devoro de un solo trago sin tener en cuenta que los otros estaban ahí. El de cabeza plana sonrió e hizo lo mismo, sin siquiera detenerse a masticar.
Luna se había sentido llena con un solo pez y se había separado del grupo para ir al habitad de Marlene. El zoológico no había tenido muchas visitas ese día, y no había cámaras por ningún lado, esas eran buenas noticias. Al llegar donde su amiga, la encontró escuchando un poco de música de guitarra española, pasatiempo que solía disfrutar muy a menudo
Mientras tanto, kowalski trabajaba en el regalo de Luna. Pensando que eso le subiría un poco el ánimo luego de que ella lo recibiera. Pero poco después de haber tomado la escalera, un montón de problemas invadieron su mente. Trato de concentrarse en el trabajo, pero la idea de que Jonathan le gustaba a Luna, molía su cerebro como papel de lija. El proyecto tendría que esperar. ¿Cómo podría competir contra un humano? Ellos eran tan elegantes e interesantes… recordó que Luna le había dicho que le gustaba un jugador de béisbol, pero que no esta enamorada, solo atraída, pero Jonathan, sin embargo, era diferente. La había visto saltar sobre sus manos cada vez que la visitaba, ella lo conocía personalmente ¿acaso, acaso había algo mas entre ellos dos?
Él comenzó a caminar de un lado a otro a lo largo del cuartel. Trataba de pensar que era lo que había pasado con los peces, y también buscaba la manera de asegurar su lugar en una relación, al mismo tiempo. Sabía que tenia que centrarse en solo una cosa a la vez, o de lo contrario no tendría respuestas a nada. En medio de su paseo tropezó con uno de los libros de Luna. Lo vio y lo reconoció como uno que solía utilizar muy a menudo. Tenía un pequeño pañuelo de ceda que tapaba su cubierta. No le hacia falta pensar demasiado para saber que ese era el diario de Luna. Kowalski lo recogió y lo puso encima de la pila de libros y siguió su paseo por el piso.
Fue entonces cuando se dio cuenta. ¡ese libro! Tenía los pensamientos más profundos de Luna. Recordó haberla visto sonreír quisquillosamente mientras escribía en él. Trago en seco preguntándose si seria capaz de entrometerse en los pensamientos sobre la vida de aquella pinguina. Él sabia leer, aunque no muy bien. Pero por otro lado aquello no era correcto y seguramente no lo haría…
Él tomo el libro entre sus aletas temblorosas, se sentía pesado al igual que sus otros libros. Al abrir la portada encontró una foto de todos ellos sonriendo y saludando. Era una foto de postal que había sacado de la tienda de regalos de zoovenirs. En ella estaba Cabo sonriendo inocentemente, Maurice también sonreía apoyado sobre él. Skipper estaba de aletas cruzadas con esa sonrisa orgullosa que solía tener. Marlene sonreía con sus brazos alrededor de él y Luna, ella estaba sonriendo calidamente, tomada de la aleta de kowalski. A un lado de él, estaba Mort, abrazado a la cintura de Julien, este tenia una expresión de fastidio, por ultimo estaba Rico son una sonrisa extraña y perturbadora. Por encima de la foto, había un pedazo de papel que ponia "mi familia". El genio tomo una respiración honda antes de decidir voltear la primera página
CONTINUARA….
