Gracias por los review a: Knew, Lightning-Voltagestorm, Elizabeth Rainsworth, CatGoX64 y Leidy.
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Solo cenizas
Primer Capitulo: Un deseo irracional.
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— ¡Break!— Exclamo Sharon molesta. Usualmente intentaba desde un principio no seguir los juegos de su sirviente, sin embargo, después de que pasaba cierto tiempo Sharon acababa explotando y comenzaba a gritarle.
Por supuesto, eso a Break le hacía gracia. Comenzaba a reírse a carcajadas y en ocasiones a veces se caía de la silla por eso. Aunque ello no era precisamente una ventaja, estando él tirado en el suelo era un blanco fácil para el abanico de la señorita.
—Señorita, debería bajar la voz, no es correcto que grite de esa forma— Dijo Break de alguna manera regañándola, intentando fingir seriedad mientras se levantaba. Tenía en su cara la marca del abanico con el que Sharon le había golpeado mientras él se retorcía de la risa en el piso.
La joven roja por la vergüenza que le provocaba hacer el ridículo gracias a su sirviente, miró fijamente al albino, esperando que se dignara de una vez a seguir sus instrucciones. Este sabía que pronto ella llegaría a sus límites y la situación podría pasar a ser algo muy problemático, después de todo verla triste por el orgullo de él no era de su agrado.
Suspiro —Está bien, Ojou-sama, me tomare esa medicina— Resignado acepto las instrucciones de Sharon por fin. Sabía que ella lo único que deseaba era el bienestar de él y por ello había empezado a conseguir medicamentos para tratar su cuerpo.
Break no estaba precisamente todo el día en cama, no lo necesitaba, además podía disimular su ceguera ante los demás en la casa. Sin embargo Sharon temía que el pudiese tener una recaída así que ordeno que se le suministraran los dichosos medicamentos.
Pero de forma continua, él no quería consumir eso. No lo hallaba necesario.
Agradecía las buenas intenciones de su señorita, sabía que podía confiar en ella y que nunca haría algo en su contra, sin embargo creía en el fondo que esas medidas eran una exageración de su parte. Pero obviamente, no podía decirle eso.
Le dio un sorbo al vaso de agua colocado en la mesa, para luego tomar una de esas pastillas. Después de ello, miro a Sharon la cual parecía igual de resignada que él.
—Espero que comiences a tomártelas de manera regular según las instrucciones dadas– Aquello parecía un pedido intentando ser lo más comprensible posible, pero no había que engañarse, era una orden. Además la sonrisa que tenía mientras decía eso era algo que él conocía muy bien, habitualmente lograba imponerse así en un par de segundos.
—P-por supuesto… Señorita— Dijo Break mirando al suelo, algo nervioso de lo que le podría pasar. Incluso la pobre Emily temblaba, que como siempre se encontraba en su hombro.
—Qué bueno que lo comprendas, Break
Sharon entro a su habitación exhausta de aquel largo día de trabajo recostándose en la cama, ya habían pasado varios días desde esa discusión y para su fortuna él había comenzado a hacerle caso respecto a su salud.
Pensativa, cerró los ojos. Eso la hacía sentirse mejor consigo misma, aquellos días en los que Break había regresado de Sablier en un peligroso estado sentía que el cielo iba a caerse sobre ella. Corría por los pasillos pidiendo ayuda de manera constante, traía lo que fuera necesario e intento nunca despegarse de él. Si le sucedía algo grave Sharon no se lo perdonaría a sí misma, después de todo solo quería la felicidad de Break.
Se sonrojo, si bien deseaba su felicidad, quería que fuese junto a ella y con ninguna otra persona. Cubrió su rostro con la almohada, realmente apenada. "Sharon, no deberías tener sentimientos frente a ese sirviente indigno" Le dirían alguna de sus antiguas tutoras, pero ciertamente nadie lo había sospechado, todos creían que la señorita Sharon solo veía en el a su leal amigo.
Pero no más "hermano" de su boca.
—Break…— Susurro su nombre, quería que él le viera como una mujer.
Ella ya era una mujer que buscaba una pareja, no una niña pequeña que buscaba a un hermano para ser un compañero de juegos.
Sabía que dadas las clases sociales diferentes en las que se encontraban no era el tipo de hombre con el que se proyectaría una gran boda con una preciosa fiesta, llevando ella un carísimo vestido de novia. Ni tampoco alguien con el que formaría una familia y seria el padre de sus hijos.
Pero aun así, ella se ilusionaba, después de todo no había amor más ciego que el primero. Sin embargo cualquiera que pudiese notar los sentimientos que ella tenía, no los cuestionaba.
Alice, que con el pasar del tiempo era una persona menos inocente y despistada –Aunque en el fondo seguía siendo la misma-. Arqueaba una ceja cada vez que notaba un gesto en Sharon que le respondía lo mucho que quería a Break , ella siempre evadió responderle aquello. La veía como alguien de su confianza, no sabía si precisamente como una hermana mayor como la rubia siempre deseo, pero sin embargo la amistad entre ambas era evidente.
—Sharon. No entiendo cómo te puede gustar ese estúpido payaso.
Sharon trago saliva, inquieta pero mantuvo la compostura, después de todo por suerte se encontraban totalmente solas —Alice-san, otra vez con ese tema… Tú estás equivocada. Él es mi sirviente después de todo— Le contesto.
—Esa no es una razón. A mí no me interesa quien es un noble y quien es un sirviente… Y estoy segura, que tú realmente tampoco le das importancia.
—Es cierto que no veo a Break ni a otro sirviente como alguien inferior. Sin embargo… Aun así, no es tan fácil como crees, Alice. Y aun así, yo me crie junto a él desde pequeña, es como un hermano mayor
Alice frunció el ceño — ¿Hermano?— Repitió. Sabía que cada cosa que Sharon le decía, aparte de ser cada una un argumento diferente del otro, eran falacias.
La rubia noto que ella no parecía muy convencida y suspiro. Muchas veces habían tenido una plática acerca de ese tema, la cual solía terminar cuando pronunciaba la palabra "Oz".
—Está bien…
— ¿Hm?
—Lo admitiré… Por esta ocasión— Dijo casi susurrándolo, levemente ruborizada.
La cadena se sintió esta vez victoriosa — ¡Por fin, lo sabía!— Dijo susurrando cosas para si misma como "Nadie le gana a la gran Alice" entre otras cosas, Sharon solo sonrió levemente ante eso.
Sin embargo la expresión de la rubia cambio a una más seria —Sin embargo las excusas que te he dado… Son razones que verdaderamente Break debe tomar en cuenta— Dijo mientras miraba su humeante taza de café —Probablemente— Añadió, ya que nunca se podía hablar de forma segura acerca del sombrerero.
Alice se cruzó de brazos. Ella pensaba que si te gustaba alguien simplemente debías decírselo o hacer algo… Así que no dudo en soltarlo —Tienes que hablar con él acerca de eso— Le dijo mirándola algo irritada de la compleja situación.
—P-p-por supuesto que no…
—Oz me ha dicho que la gente busca momentos especiales para decirse las cosas— Dijo mientras miraba a la ruborizada joven —Esta mansión organizara una fiesta pronto ¿No?— Añadió, aquella parecía ser la situación perfecta.
—Alice-san, aun así, es imposible lo que me planteas…
— ¡No es imposible!— Dijo Alice levantándose de golpe de su asiento probablemente por la emoción del momento. — ¿Por qué no puedes simplemente decírselo al payaso?— Espeto con el ceño fruncido. —Cuando recién comenzábamos a hablar siempre me mostraste libros con esa clase de relatos… — Alice recordaba lo mucho que le emocionaba el tema a la joven, y creyó que era probable que cuando ella se enamorara seria tan valiente como le enseñaba a la chain —Aunque no hace mucho que entendí porque me enseñabas eso…— Añadió, en ese entonces no admitía que gustaba de Oz o mas bien no era consciente. Por supuesto aunque Alice estuviese obligando a Sharon a hacer algo, ella nunca se había atrevido.
—Comprendo lo que me dices… Pero incluso tú, Alice-san, no te has atrevido a hacer algo con respecto a Oz-sama. En el fondo, es por la misma razón que yo… El miedo— Sharon se encontraba bastante seria, mirando hacia el suelo con un rostro que reflejaba una tristeza evidente.
La chain se quedo en silencio, sabia que en el fondo tenia la razón.
—Eso no significa que yo descarte la idea… de… hacerlo— Dijo levemente ruborizada —Tu por el contrario no tienes la voluntad para realizarlo— Desvió la mirada de Sharon hacia otro lado.
La joven sonrió débilmente.
—Eres afortunada, Alice-san— Se limito a decir Sharon, como las ultimas palabras que cerrarían ese tema por aquella velada.
No estaba molesta con Alice por decirle todo aquello, sabia que la joven le apreciaba y quería que fuese feliz. Por ende, sabia que Break estaba involucrado…
Consideraba a Alice afortunada, tanto ella como Oz eran del tipo de personas sinceras consigo mismas y siempre seguían a su corazón. En cambio ella y Break reflexionaban mas las cosas, seguían a lo que resultara beneficioso o correcto para ambos según su sentido del bien.
Aun así… Sharon no tenia ni idea que pasaría por la cabeza de él. Por el contrario, era evidente que ellos dos se tenían afecto desde que se conocieron. Sin duda envidiable…
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Al principio había descartado la idea de Alice sobre la dichosa fiesta, pero debía de admitir que realmente tenía ganas de hacerlo. Ya se había maquillado de manera suave, de manera de que su rostro se viese mas iluminado, sus pestañas estaban mas marcadas y hacían destacar sus ojos.
No sabia lo que hacia.
Por "alguna razón" ella se estaba preocupando de verse bien aquella noche.
Se excusaba a si misma diciendo que la nueva anfitriona en la casa Rainsworth debería verse deslumbrante ese día.
Toc toc
— ¿Ojou-sama? ¿Esta lista?
Se ruborizo levemente al escuchar su voz, como si le estuviera acusando de los pensamientos que estaba teniendo.
—Sí, puedes pasar— Dijo mientras se apartaba del espejo colocándose de pie, acomodándose aquel vestido.
Break le hizo caso y abrió la puerta, dando un paso para estar adentro de la habitación. Sus miradas se cruzaron.
El traía un traje formal, era el que usualmente utilizaba de color negro. Se había recogido el cabello en una pequeña coleta para verse de alguna forma más impecable, por supuesto Emily se encontraba en su hombro. Supuso que pronto debería dejarla en algún lugar debido a su aspecto tétrico.
Con una sonrisa cargada de burla, comenzó a hablar —Vaya, Ojou-sama, debe de verse esplendida hoy— Comenzó a decir —Espero que encuentre un novio en esta fiesta que sea de su agrado— Rio levemente. Era su forma de alargarla, sin olvidar molestarla. En realidad, el nunca negó que su señorita fuese preciosa.
Sharon frunció el ceño —No digas tonterías. La salud de mi madre ha empeorado y debido a mi edad se ha decidido entregarme el mando de la casa. Debo verme bien para estos eventos— Dijo ya que esta vez tendría que saludar a cada invitado, con la seguridad de recordar sus nombres.
—Espero no hagas nada ridículo.
—Vaya, no me tiene esperanza ¡Que lamentable!
Sonrió levemente —En esta ocasión no tienes que estar todo el tiempo a mi lado, después de todo no se si tendré un respiro— Le explico, para desgracia de Alice que deseaba que hoy fuera el "momento".
—No te preocupes, como sirviente tuyo que soy, permaneceré a tu lado siempre.
Sharon desvió la mirada, como si no le creyese del todo. Estaba feliz, muy feliz con esas palabras. No por ser un sirviente fiel, si no por la parte en que estaría con ella siempre.
— ¿De verdad será así? ¿Estarás siempre?
Break parpadeo, su señorita estaba algo diferente. Había cuestionado un tema que nunca le había dado importancia realmente. Supuso que era debido a sus problemas de salud y su ceguera. Se culpo a si mismo, había sido algo torpe y brusco con ella. Liam le regañaría sin duda alguna, por hacerle mal nuevamente.
—Sharon— La llamo esta vez olvidando las formalidades — ¿Acaso dudas de mi?— La rubia se estremeció al escuchar esas palabras, eran totalmente desafiantes. —Yo…—
De repente sintió como alguien le acariciaba la cabeza —Hemos estado juntos durante mucho tiempo ¿no?— Sharon levanto la mirada mientras le escuchaba—Yo obviamente quiero que las cosas permanezcan como están ahora, sin embargo no sabemos lo que pueda pasar— La tensión en la habitación era notoria, ella sentía que él se estaba ofuscando y probablemente aquello terminaría en una discusión, sin embargo…
—Quizá algún día seamos separados, sin embargo, yo siempre estaré intentando volver a ti. No dudes de ello…
Sharon comenzó a temblar un poco al oír esas palabras. Break se dio cuenta de que probablemente se pondría a llorar.
Levanto los brazos, inseguro, sin embargo se dio cuenta que no quedaba de otra. La abrazo atrayéndola hacia él. —No debes de llorar, además tu maquillaje se arruinara— Dijo mientras apoyaba su mentón sobre la cabeza de ella.
Sharon en silencio se limito a corresponder el abrazo.
No esperaba oír esas palabras de él, pero eso no significaba que no la hacían feliz. De hecho, le hacia ilusión escuchar algo así de él. Un par de lágrimas se asomaron en aquellos ojos vidriosos, sin embargo decidió aguantarse y evito sollozar.
—Yo…— Musito, quería decírselo. Lo amaba tanto, quería estar a su lado. Quería ser algo más que una amiga o hermana.
— ¿Hm? ¿Qué ocurre?
—Sharon-sama. Ya es hora
Le interrumpió una voz, evidentemente de una sirvienta. Ambos se separaron lentamente sin decir nada más. Se limpio las lagrimas que se habían asomado y por dicha no habían el trabajo en sus ojos.
—Vamos, Break
El asintió, con una mano tomo a Emily y la dejo en el mueble de aquella habitación. Probablemente al otro día volvería por ella.
—Enseguida iré— Dijo la rubia alzando la voz para que fuese audible para la empleada que se encontraba al otro lado de la puerta.
Esperaron un instante a que la mujer se retirase, para luego abrir la puerta ignorando el molesto rechinido de esta ya que cada uno estaba absorto en sus pensamientos.
Si la sirvienta hubiese llegado unos minutos después, probablemente Sharon le habría dicho lo que sentía. Sonrió levemente, Alice tenia razón después de todo, debía hacerlo.
Pero en realidad no sabía en que momento tendría la valentía para intentar hacerlo de nuevo.
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En este punto, los hombres solían tener un largo historial de amantes a lo largo de sus vidas.
Cabellos dorados, castaños, negros.
Pequeñas figuras delicadas o contorneadas y desarrolladas.
Tez blanca, dorada o morena.
Sin embargo, ese no era el caso de Break. No podría negar que nunca había estado con una mujer, aunque eso estaba realmente en la historia de Kevin Regnard. Intimo con una o dos chicas que realmente no tenían alguna importancia para el. Era simplemente algo que se dio según las circunstancias dominando la lujuria.
Después de ello no las volvía a ver, no porque no pudiera sino debido a que no le interesaba. Además de que nunca le llego la noticia de que fuera a ser padre.
Y mas tarde, bueno, abandono esa identidad.
Había llegado a la casa Rainsworth y fue atendido por las damas de esa casa, siendo recibido como un miembro más de la familia. Estando distraído por Shelly para que se recuperase de los incidentes por los que había pasado junto con el trauma de haberle sido arrebatado su ojo. Ignoraba al amor, más bien lo rechazaba.
Sin embargo, con el paso de los tiempos, de manera desapercibida incluso para el mismo un nuevo sentimiento nacía en el. Lo interpreto como un cariño fraternal, pero que equivocado estaba.
Con solo verla sentía una extraña sensación, un deseo hacia ella. Quería tenerla cerca…
No podía ignorarlo, se decía a si mismo. La señorita era una dama preciosa, quizás aparentaba ser algo infantil con esa figura de trece años, pero el hace muchísimo dejo de verlo así, además no era precisamente una niña pequeña de aspecto… Por el contrario.
Miro como Sharon comenzaba a entrar al salón siendo el centro de atención de todos.
Sobre todo de los hombres.
Suspiro, de alguna manera resignado. Por mas que gustase de cierta forma de ella —De esa forma lo interpretaba el en su mente- ciertamente él era algo "indigno" para ser algo. En realidad incluso siendo su amigo se podía interpretar de esa forma…
Él fue un asesino. Y ahora es un sirviente…
No podía quejarse de su rango, de hecho no se sentía mal por serlo. Además de que no era como otros que se encargaban todo el tiempo de labores domésticos. Era probable que en ese lugar
La fiesta tenía presentes a gente noble, pero sin embargo, involucradas con Pandora. Muchas familias con el pasar de los años se fueron uniendo a la organización, el orgullo de cada casa ahora era que su hijo fuese un importante contratista.
—Ridículo—Pensaba Break, pero al menos en algo beneficiaba el asunto. Sharon anteriormente había tenido que ser aislada prácticamente de la sociedad. Ahora era toda una comunidad que ocultaba un secreto en común… Personas que con el pasar de los años no cambiaban su apariencia.
Aun así más de un hombre fijaba sus ojos en Sharon, eso lo detectaba en cada segundo por los susurros que oía por parte de estos. No podía evitar dirigirles una mirada con desprecio mientras caminaba detrás de la rubia.
Sabia que algún día tendría que aceptar alguna pareja que ella llegara a tener. Después de todo para una dama de su clase los pretendientes siempre estaban rondándola. En el fondo, eso no le gustaba, estaba seguro de que algo le haría sentir remordimiento… Pero según el "Al menos debía ser un hombre indicado para ella" Y no cualquier imbécil con el que se cruzara.
En realidad deseaba que no llegase nunca ese momento…
Pero cuando pensaba eso se reprochaba a si mismo.
Sharon merecía ser más feliz que nadie.
— ¡Break!— Le llamo alguien haciendo que dejara de estar tan distraído con sus propios pensamientos.
Se volteo e inmediatamente puso una cara burlesca y a la vez de pocos amigos —Vaya, es el mocoso– Bromeo.
—Break, cuantas veces te he dicho que no te dirijas a Oz de esa forma— Le regaño Gilbert que estaba detrás de Oz junto a Alice. Ella por su parte tenía clavada su mirada en Sharon, que estaba saludando a algunos invitados con los que se cruzaba.
—Oh vamos, no creo necesario mantener las formalidades todo el tiempo…
—Creo que precisamente en este ambiente es necesario.
—Cabeza de algas, siempre tan exigente.
El rubio rio levemente —Veo que estas de buen humor hoy— Dijo pese a que el saludo despectivo de Break aparentaba lo contrario.
—Je… Supongo que si— Respondió mas relajado.
Los músicos habían comenzado a ponerse manos a la obra, el gran salón de fiesta fue impregnado por un suave y agradable ritmo. Varias personas comenzaron a dirigirse al centro del lugar, ubicación en la que solía comenzar el baile.
Alice comenzó a caminar junto con Oz a la pista de baile. Después de todo ella había aprendido alguna vez a bailar y al rubio eso no le desagradaba para nada, realmente gustaba de ello y del ambiente festivo. Probablemente como todo extrovertido Vessalius…
El peliblanco se recargo en la pared. Por su parte Gilbert se coloco frente a él con las manos en los bolsillos —Veo que no soy el único que en realidad no disfruta mucho de este tipo de ambientes— Comento encogiéndose de hombros, sonriendo levemente mientras intentaba entablar una conversación.
—Puede ser… Pero la fiesta de hoy es importante para la señorita. Después de todo, ahora de alguna forma tendrá mas libertad— Contesto mientras oía unos pasos acercarse, sin duda era una dama la que se acercaba por el sonido de cada paso que daba con sus zapatos. Sin duda era Sharon, ya que suponía que ninguna otra dama por el momento se acercaría a este.
—Break ¿Quieres bailar?— Le ofreció.
Sonrió, probablemente había rechazado otras ofertas de caballeros presentes en la sala. Debía de admitir que eso le gustaba bastante.
Aunque este es un capitulo del "pasado", aclaro que todas las escenas que escribiré son tiempo después de lo que ocurre en el manga, reservándome el nombrar a los Baskervilles y esas cosas porque afirmando hechos… Simplemente seria lioso.
El aclarar esto es para explicar la directa cercanía entre los personajes de esta historia, desde un comienzo los sentimientos de varios ya estaban desarrollados. No solo Break y Sharon, de hecho también Alice y Oz.
Sharon gustaba de él y Break de ella en mi historia, sin embargo estuvieron durante muchos años guardándoselo. En algún momento, en este capitulo, uno de los dos exploto y llevo al otro a los sucesos.
Espero hayan disfrutado del capitulo… Gracias por los review 3.
