Creo que me demore mas en subir este capitulo que los otros, pero intente desarrollar lo mejor posible la historia. La verdad debo pensar el triple de ahora en adelante, pues un beso trae muchas escenas que nunca practique como narrar.

Quería preguntarles ¿Qué otras parejas hetero les gusta del fandom de PH? Pues gustaría de hacer un nuevo fic pero no se bien de que pareja podría ser, ideas son bienvenidas.

Y una cosa más, ahora las escenas del pasado las colocare en cursiva, pues he empezado a creer que pueden ser confusas. Pronto editare los capítulos anteriores…

Breve resumen hasta ahora: Actualmente Sharon tiene una hija, Shannon, en su matrimonio con Liam. Es algo dudoso como se llevan ambos, pero decidieron al parecer hacer las paces y en un paseo fueron observados por "alguien".

De Break no se sabe absolutamente nada, hasta ahora según lo expuesto se sabe que cuando aun estaba en la casa Rainsworth, en la celebración de la nueva duquesa (Sharon) en un ataque de celos tuvo un acercamiento amoroso con esta.

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Solo cenizas

Cuarto capitulo: La hora del té.

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Break…— Repitió su nombre nuevamente, no se lo creía. Como muchas veces se lo había dicho a Alice, ella jamás creía en la posibilidad de que sucediera lo que acababa de ocurrir. Aun no era consciente de lo que pasaba.

La cercanía de sus cuerpos estremecía a Sharon, haciéndole respirar de manera agitada. La brusquedad que había tenido el peliblanco había sido remplazada por un trato con más delicadeza, sosteniendo las manos de la rubia.

Break volvió a acercar su rostro al de ella, para Sharon era un momento de plena felicidad en que solo estaban ellos dos. No importaba nadie más… Parecía que el asunto de Albert había sido borrado de sus mentes pues algo más relevante lo ocupaba: Lo que sentían el uno por el otro expresado a través de sus acciones.

Presiono sus labios suavemente con los de ella, esperando a que ella le correspondiera. Instintivamente, la joven rodeo el cuello de el con sus brazos apegándose aun mas. El rubor en su rostro era evidente acompañado de una respiración agitada mientras el beso se prolongaba y se volvía cada vez mas intenso.

Cuando ambos tuvieron que separarse por la necesidad de aire, el silencio fue roto por Sharon.

¿Qué significo esto… para ti?— Pregunto con su voz entrecortada, debido a su agitada respiración.

Por dentro Break maldecía, no quería responder esas preguntas, no podía admitirlo… No quería.

¿Qué esperas tu, Sharon?— Le respondió cuestionándola de la misma forma.

Mordió su labio inferior, soltando a Break deshaciendo el abrazo.

Que me digas la verdad, que seas sincero.

Él sonrió, como intentando mantener el control nuevamente como siempre solía hacer.

Ella quería oír un simple te quiero, una sincera muestra de afecto pues la única forma en la que la vio llegar fue a través de esos celos irracionales e inesperados.

Ojou-sama, no puede obligarme a decir algo— Espeto, de alguna forma odiándose a si mismo. El sentía que se había dejado llevar. Y ella… Le parecía tan vulnerable en este momento que a la vez sentía que algo le dolía.

Ella miro al suelo, sin saber bien que decirle. Quizá, realmente no quería seguir la conversación.

Entiendo— Respondió a secas.

Una simple palabra por alguna razón le hizo retroceder con su actitud sarcástica —En algún momento seré capaz de decirte aquellas palabras… Pero eso no es posible ahora— Dirigió sus manos a los hombros de la rubia.

Aquello hizo que un rayo de esperanza creciese en Sharon, sobre todo al oírle mencionar "aquellas palabras" ambos pensaban en lo mismo, y eso le decía a ella que después de todo lo ocurrido realmente era correspondida.

Levanto su mirada, cruzándose con los ojos de el por unos segundos para luego cerrar sus ojos por unos segundos, reflexionando.

Esta bien, lo comprendo, Break— Dijo con un tono más relajado, pero ambos sabían que por ahora la conversación debía de finalizar, que ambos debían reflexionar por separado de lo sucedido.

Comenzó a dar unos pasos hacia adelante —Que tengas unas buenas noches— Se despidió mientras retomaba su camino a su alcoba.

Sus pasos comenzaron a ser más rápidos y abrió la puerta de su alcoba de golpe preocupándose de cerrar la puerta antes. Se dejo caer en la cama hundiéndose en esta, sin preocuparse por que aquel vestido se arrugase.

Suspiro, como si quisiera que todas aquellas emociones del momento se liberasen de ella para que no colapsara. Cerró sus ojos, mientras nuevamente el rubor aparecía en sus mejillas.

Solo le quedaba esperar, tener esperanza de que algún día el sombrerero se atreviese a expresarlo.

A la mañana siguiente, todo parecía tornarse mas complicado. Durante el día no se había topado con Break, había estado ciertamente ocupada organizando la casa para que volviese a su orden habitual después de una fiesta grande.

Es bueno verte, Sharon

Sharon sonrió mientras tomaba asiento, acomodando su vestido. La anciana sonrió mientras reía levemente con su típico "Ho ho ho", una actitud risueña típica en ella.

Me estaba preguntando como te encontrabas, ayer te perdí de vista— Comento la mujer mientras miraba aquel nuevo juego de té que había llegado esa misma mañana.

Parpadeo, levemente nerviosa, no podía contarle que había estado a solas con Break —Oh… No ocurrió nada abuela, solo me encontraba algo cansada— Le explico intentando liberarse de toda sospecha.

Sheryl a pesar de que su edad provocaba que fuese algo distraída, se dio cuenta que algo diferente había en su nieta. Más solo pudo percibirlo como una discusión entre la joven y su sirviente, y no como el paso a algo mas grande.

Eso no esta bien, Sharon, como ahora actual duquesa de la casa debes siempre tener una gran fortaleza y resistencia a cualquier circunstancia— Le regaño, aunque su rostro no expresaba molestia ni nada parecido —… Y además, como una dama de Rainsworth siempre debes ser una mujer encantadora y bella en todo momento— Tras terminar aquellas palabras degusto de su té.

Sí, abuela.

Además… No sé que haya ocurrido entre tu y Xerxes-kun, sin embargo, pronto deberá recuperar su compostura como el sirviente de una duquesa. No debes de preocuparte.

El haber nombrado tan solo Xerxes hizo que la rubia sintiera que su corazón se había detenido, sin embargo, al ver que su abuela había entendido "Otra cosa" se calmo un poco. —Sí… Espero que sea así— Susurro encogiéndose de hombros.

Un hombre que decía preocuparse por los demás y tomaba decisiones sin siquiera tomar en cuenta la opinión de los demás, ciertamente alguien irónicamente egoísta. Un tipo de persona que en todo momento probablemente chocaría con su nieta o eso creía Sheryl. Pero que por alguna razón fuera del lazo que tenían formado por todos los años juntos ellos, se lograban complementar.

Probablemente debería darle un pequeño sermón a él mas tarde.

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Aquel día Break se había despertado tarde. Pese a que Liam lo categorizara como alguien holgazán, en realidad el no solía levantarse a tales horas ya que siempre se preocupaba de intentar servirles a las damas de la casa a primera hora.

Si, siempre era el primero en darle los buenos días a Sharon…

Irónicamente, en la circunstancia en que más cerca estuvieron el uno del otro, decidió abstenerse de saludarle.

No había logrado dormir bien, bueno, imaginaba que su señorita tampoco. Ni siquiera sabía bien como comportarse con ella cuando por fin se vieran.

Pero no podía permitir que Sharon le viese flaquear, ante toda circunstancia, Break había tenido el control de todo. No quería que esta fuese la excepción.

Así que rápidamente se coloco su habitual traje y abandono su habitación. Llegando a la sala, dirigió su mirada al reloj. Pronto seria la hora del té.

Aquella pequeña reunión de cada día que tenía con la señorita, a la que nunca faltaba.

No, más bien, a la que nunca faltaría.

Y en aquel balcón, se encontraba una cabizbaja Sharon. En aquella mesa ya estaba puesto un juego de té junto con varios pasteles.

Suspiro, parecía que por hoy, disfrutaría de aquella merienda sola. No queriendo flaquear, se dispuso a comenzar…

Que descortés no esperarme, ojou-sama.

Se estremeció al oír aquella voz, levantando su mirada.

No esperaba verte aquí.

El sombrerero tomo asiento apoyando sus pies sobre un espacio libre sobre la mesa, como si quisiera demostrar despreocupación nuevamente.

Esta vez si comenzaron a merendar, esta vez en silencio a diferencia de sus anteriores reuniones. Pronto el té y los dulces se acabaron haciendo que irremediablemente se cruzaran sus miradas, inquietando un poco a Break al ver esos ojos llenos de duda en Sharon.

Era frustrante no entender.

Creyó que si un día pasaba algo así, se encontraría totalmente feliz, sin embargo nunca antes había sentido mayor desconcierto que en ese momento. Break la había besado, pero aun así negaba cualquier sentimiento que tuviese hacia ella.

Unas lagrimas se resbalaron por sus mejillas haciendo que prestara atención a su alrededor nuevamente — ¿Huh…?— Paso uno de sus dedos por su cara, sintiendo la humedad en este —Vaya… Yo…— Balbuceo, no sabia que decir, de repente ocurrió. No sabía quien que sucedía.

Sharon…— Susurro Break algo consternado. Si, había provocado lo que menos quería, entristecerla. Y si, definitivamente, todo era su culpa… Era un descuidado ¿En que estabas pensando, Xerxes? Si al menos hacia eso debía tener el valor suficiente para continuarlo, sin embargo aquello había sido algo a medio terminar.

Se levanto de su asiento y se dirigió a ella, levantando su mentón con su mano con suavidad, logrando ver con claridad el rostro de Sharon. —No quise jugar contigo, Sharon— Le susurro —Todo lo que hice la noche anterior fue por algo… Si yo no sintiese nada, no seria capaz de hacerte eso a ti– Añadió.

De alguna forma intento decirle que la quería pero busco la forma menos indirecta para decirlo, su acompañante en aquella hora del té se quedo en silencio unos segundos procesando lo que el sombrerero acababa de decir. Break nunca decía las cosas claramente y ella lo sabia, así que recuperando su compostura, logro comprender a lo que se refería.

Lo… Entiendo— Tomo un pañuelo que llevaba consigo y se limpio sus ojos con delicadeza, suspirando.

Con acompañarla, señorita, para mi es suficiente— Agrego a aquellas palabras mas dignas de un caballero de forma inesperada.

Sharon por primera vez en el día, sonrió de manera sincera y no por cortesía hacia sus más cercanos como era propio en una dama. Aquellas palabras significaban mucho para ella, pues Break le intentaba decir que no le importaba lidiar con los problemas futuros que implicaría.

Pensó en su abuela ¿Qué haría ella si se enterara? La señorita ahora era una duquesa, debía contraer matrimonio con alguien noble que aceptara las condiciones del matriarcado para heredar el y un futuro hijo el apellido Rainsworth. Si, eran unos bellos planes si no fuera porque ahora mismo de cierta manera estaba concretando una relación entre ella y entre un sarcástico e irónico sirviente.

Se coloco de pie de golpe, mirando a Break esta vez a los ojos sin huir de estos.

No tenía miedo.

No… No permitiría que alguien de su casa le intentara separar de Break. Después de todo nunca lo habían logrado, pese a que muchos tutores pensaran que este era una mala influencia para Sharon. Incluso con esa reputación de ser un holgazán y hostil oficial de Pandora.

Por su parte, Break de momento solo pensaba en Liam. Aquel hombre que siempre le regañaba debido a como se llevaba con Sharon en algunas ocasiones, era algo complicado con lo que siempre tenia que lidiar. Probablemente el no imaginaba que aquel amigo que tenia se había atrevido a darle un beso a la señorita de una casa ducal, además.

Simplemente, le devolvió la sonrisa.

Ahora solo se dedicaría a hacerle compañía y de forma indiscreta, amarla. Pues en su interior siempre había buscado eso.

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—Bienvenido de nuevo— Le recibió a secas aquella mujer de lo que aparentaba ser una recepción al entrar a aquella pensión. Habían hablado mas de una vez, sin embargo, siempre corroboraba que aquella tipa era totalmente hostil con los inquilinos para ser la dueña del lugar.

¿No que debías ser amable para atraer más huéspedes?

Suspiro y asintió, como de alguna forma devolviendo el saludo.

Subió las escaleras que llevaban al segundo piso para llegar a lo que seria su casa, realmente se encontraba ansioso de llegar pronto a su habitación y poder relajarse por fin.

Como si sus pies le pesaran, camino con un ritmo lento alcanzando el pomo de la puerta y sacando unas llaves de su bolsillo.

Una vez dentro, cerró la puerta de golpe con tal fuerza que probablemente había resonado en todo el lugar. Camino hacia una silla de madera que se encontraba cerca de la ventana, sacando de su bolsillo un cigarro.

Que pésima costumbre, se dijo a si mismo cuando comenzó a fumar. Aquella adicción de la que siempre se había burlado de Gilbert sin embargo que considero útil para su ansiedad, para su rabia, para su tristeza e incluso para su felicidad…

Prendió el cigarro degustando de el por unos principios, para luego dejar escapar aquel grisáceo humo de su labios.

¿Cómo podía ser que su señorita le dejase atrás y le olvidara? El día que decidió marcharse, por supuesto que también pensaba volver o eso suponía que ella creía.

Pero no, que ingenuo había sido.

Sharon continuo su vida e incluso pudo verla tan sonriente y feliz como si nada importante hubiera ocurrido en su vida. Y aun peor, del brazo del que era su amigo ¿Cómo se atrevía siquiera a hacerle ello? Como lo maldecía internamente.

—Con lo patético que era quizás si ocupo ir detrás de ella para no quedarse solo— Pensó en voz alta mientras se recargaba en su asiento.

No podía dejar de verlo a él y a Sharon como unos traidores, desleales y egoístas.

Pero también… En el fondo sabia que el mismo lo había provocado.

Solo no quería convencerse de la que ahora probablemente, Señora Sharon, continuaba su vida amenamente y había tenido el valor de dejarlo atrás después de todo el tiempo que habían compartido juntos como compañeros en la casa Rainsworth y mas tarde en Pandora.

Y en el fondo, se reprochaba, por desearles mal. Sabía que nadie merecía ser más feliz que aquella señorita que había cuidado durante tantos años. Pero aun así… Era doloroso.

Era un precio que había tenido que tomar, pues el riesgo estaba presente y él quiso ignorarlo.

Abrió la ventana y se asomo por esta apoyando sus brazos en el borde mientras terminaba de disfrutar de aquel cigarro, dejando que el humo se disipara y se fuese de aquel cuarto, como si junto con este se marchasen aquellos malos pensamientos.

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Por cierto… Break— Dijo Sharon en voz baja de manera que solo su sirviente pudiese oírle —No tienes que preocuparte, no le diré a Liam— Break arqueo una ceja, su señorita realmente era perspicaz, pero él no podía admitir que eso le preocupaba aunque fuera un poco. Más bien, gustaba de evitarse el problema de lidiar con un muy ofuscado Lunettes.

Antes de que el sombrerero articulara alguna palabra en su defensa, un beso le fue arrebatado por Sharon. No tenían que temer de que alguien los viese por ahora, ya que ambos habían caminado por un sendero hasta llegar a un pequeño bosque, aquello era al principio del desagrado de Sharon pues su vestido sufriría bastante, sin embargo no había otra opción mas accesible y a medida que avanzaban comenzó a agradarle un poco mas la idea, la verdad aquel lugar resultaba agradable.

Se separaron por la falta de aire y el peliblanco relamió sus labios, pues según él acababa de deleitarse con un dulce sabor.

Vaya, ojou-sama, cada vez mas pervertida— Espeto de manera burlesca haciendo que Sharon se ruborizara por la vergüenza.

D-de que estas hablando… ¡No he hecho nada que pueda ser llamado así!— Dijo frunciendo el ceño.

Pero la señorita tuvo la osadía de besarme justo cuando iba a empezar a hablar

—… Eso no es una osadía, Break

Sonrió mientras la observaba. Si bien no era una osadía, el buscaba ello y por supuesto, iria por ello.

Acerco su rostro al de ella y comenzó a besarla nuevamente, con la misma suavidad haciendo que Sharon dejase los enojos de lado. Esta vez se apodero de su cintura con sus brazos atrayéndola más a este. Aquello ponía un poco más inquieta a Sharon de lo normal, al no estar muy acostumbrada a ello.

Aprovecho el pequeño espacio que existía en aquellos labios al encontrarse entreabiertos, introduciendo su lengua a la cavidad de Sharon.

Uhm…– Suspiro la rubia.

Aquella era una nueva sensación para la joven, sin embargo, le resultaba agradable. Sus lenguas comenzaron a rozarse con más confianza y Sharon comenzó a imitar los movimientos de Break, adquiriendo más experiencia.

Se sentía avergonzada… Pero después de todo ¿No habían llegado hasta aquí para acercarse aun mas? Ella era una joven inexperta en una relación sobre todo de forma física, era consciente de ello y tenía la ansiedad de aprender más aunque fuese lentamente.

Se separaron nuevamente por la falta de aire, esta vez se oía la respiración agitada de Sharon.

¿Qué sucede?– Le pregunto Break, mientras mantenía la cercanía de ambos en un abrazo.

No es nada…– Contesto ella sin saber muy bien que debía decir en estos casos, se sentía avergonzada. Muy, muy avergonzada.

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Escucho como tocaban su puerta sin interesarle demasiado.

—Pase.

Oyó el rechinido de aquella vieja puerta al abrirse, el seguía disfrutando del tabaco aun y no se había dignado a apagarlo.

—Oh, es una lastima que tengas esos hábitos, Mad Hatter.

De solo oír esa voz sintió un escalofrío e incluso asco. Nunca espero que llegase el día en que tuviese que recibir a Vincent Nigthtray en su hogar, no importaba cual fuese. Desde la elegante mansión Rainsworth hasta aquel minúsculo lugar que al voltearse, pudo notar que por unos segundos aquel hombre lo miro con desprecio.

Lanzo esa indirecta acerca de que se encontrara fumando, y aun así, Break no se digno a hacer algo. Creía que no le daría importancia, después de todo, su queridísimo hermano también fumaba.

—Vaya, lo siento. Pensé que no le molestaría, después de todo Raven también suele hacerlo de vez en cuando— Le contesto como siempre con una sonrisa llena de confianza.

—Supongo que… Debe haber perdido la costumbre usted— Tenia ganas obviamente de remplazar aquel usted por un "rata asquerosa" sin embargo, lastimosamente no era de su conveniencia referirse a el de manera irrespetuosa, pues ahora dependía de el…

Sin embargo, pudo soltar aquel acido comentario ya que con este Vincent podía inferir que se refería a la perdida de cualquier forma de contacto con su adorado hermano, Gilbert.

Debe ser triste perder su obsesión en la vida ¿No?

—Deberías tener cuidado con lo que dices— Se limito a decir mientras daba unos pasos hacia adelante entrando en lo que le parecía una asquerosa morada.

Si, se supone que debía tener cuidado, pero con tal bastardo para Break era inevitable.

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¿Review? V