Título: Misión imposible
Pareja: Green y Lyra. Basado en HG y SS, Green es el líder de gimnasio de Ciudad Verde.
Green le regaló a Lyra una sonrisa de esas que dicen "no vas a poder con eso". El joven líder de gimnasio le propuso a la chica el desafió de ir tras su amigo Red al Monte Plateado. Como si una chica desconocida podría llamar la atención de su amigo. Es decir, ya sabía que ella era la indiscutible ganadora del Alto Mando de Jhoto, pero ni él, ni el Profesor Oak, nadie pudo vencer a Red o persuadirlo para que volviera a Pueblo paleta. Aún así, Green tenía la sensación de que Lyra podría lograrlo.
Pero cuando la vio partir de su gimnasio en busca del campeón de Kanto, sintió una punzada de celos. Le hubiera gustado que la castaña se quedara con él, no que se fuera en una peligrosa aventura en busca de su eterno rival.
…
¿QUÉ? Green no lo hubiera creído. Pero cuando Red (El auténtico Red) se apareció en su gimnasio, con Lyra detrás de él, diciendo que Lyra lo venció, Green tuvo que convencerse de que era verdad.
Su amigo Red volvió a Pueblo aleta. Lyra volvería a Jhoto, a completar su Pokédex, seguramente. Tal vez, esa sería la última vez que vería a Lyra.
-Cumplí tu reto-dijo la entrenadora, sacando a Green de su "despedida interna".
-¿Te aplaudo?- le respondió con sarcasmo Green. Aunque el tiempo que Lyra estuvo afuera le sirvió para pensar lo que sentía por ella, no lo admitiría.
-Bueno, me enviaste a una especie de misión imposible, me merezco un premio-reclamó ella.
-No tengo nada que tu no tengas-se excusó Green. En ese momento, el ex campeón de Kanto tuvo una idea. –Pero pensándolo mejor… sí tengo.
-¿Ah sí?-preguntó ella, curiosa.
-Cierra los ojos Lyra.
La chica obedeció. Esperó con impaciencia. Creyó que Green había salido corriendo y la había dejado plantado, cuando sintió que él se aproximaba a ella. Se puso nerviosa.
Entonces Green la besó. Estupefacta, Lyra intentó responder, pero el beso se terminó demasiado pronto.
-Lindo premio- fue lo único que dijo ella. Green esbozó una sonrisa de lado.
Unos instantes después, Green sintió los labios de Lyra de vuelta contra los suyos.
