Título: Amnesia

Pareja: Ruby y Sapphire. Manga Pokéspe, después de la saga Emerald.

Todo tiene un límite. La paciencia de Sapphire, por ejemplo. No estaba dispuesta a seguir aguantando la "amnesia" de Ruby. Y planeaba sacar a relucir el tema (nuevamente). Ruby no se haría el desentendido si ella iba directo al grano. El problema era que requería una inmensa cantidad de valor para decirle al coordinador lo que ella sentía por él. Ya había sido difícil decirlo una vez, ¿hacerlo dos veces? Bien, lo haría, pero sería la última vez. Y se encargaría que el niño bonito no lo olvidara.

Tomó a Pilo y voló a Ciudad Petalia. Era probable que Ruby estuviera en algún concurso, pero no podía descartar así como así la posibilidad de que se encontrara en su dulce hogar.

¡Bingo! Ruby estaba en su casa, peinando a Coco y Nana.

-¡Ruby!- gritó Sapphire, sobresaltando a los Pokémon –Tenemos que hablar.

Ruby se quedó paralizado. No esperaba que ese momento llegara. Creyó que Sapphire no insistiría después de lo de su "amnesia". El disimuló muy bien todo.

Se imaginó a su padre diciendo "Enfréntalo, sé un hombre", y la voz imaginaria hizo que sacara valor. Sacando pecho, Ruby fue afuera con Sapphire. Con suerte, tal vez Sapphire quisiera decirle cualquier otra cosa, algo que no tuviera nada que ver con lo que se confesaron en la batalla de Kyogre y Groudon…

-¿Qué recuerdas realmente de lo que te dije antes de la batalla?-preguntó ella de pronto.

"Mierda" pensó Ruby.

-Eh…-improvisó él –no lo sé exactamente…

-¡Mentiroso!-gritó ella y le dio una cachetada, algo suave. Suave para Sapphire, claro.

-¡Auch! Eso dolió –dijo Ruby, sobándose la mejilla. Recordó la voz de su padre en su cabeza. Enfrentarlo. Entonces suspiró y habló, cerrando los ojos. –Todo.

-¿Todo?-inquirió ella.

-Todo-repitió él, asintiendo con la cabeza.

-¿Incluso lo que… te confesé?-Ruby asintió -¿Y?

-¿"Y" qué? –preguntó él.

-Qué pasará entre nosotros?-preguntó sapphire sonrojada.

Ruby se encogió de hombros. Sapphire comenzó a jugar con sus dedos. Ruby se dio media vuelta para irse…

-¡No me dejes plantada así! –rezongó la chica, y siguió al coordinador para que le de una buena respuesta. Mejor que Ruby comience a pensar el algo que decirle… y como ocultar las lágrimas que salían de sus ojos a causa del golpe de Sapphire.