Título: Estoy aburrido.
Pareja: Lucian y Aaron. YAHOI.
Aaron estaba aburrido. Ya había luchado con entrenadores. Ya había entrenado a sus Pokémon. Ya había molestado a Flint. Ya había comido las galletas que cocinó Berta. Cintya no aparecería por la liga ese día, ella estaba en Teselia.
"Bueno" pensó Aaron "Todavía queda Lucian". Su querido Lucian. No sabía si eran pareja o qué, pero tenían algo especial. "Que cursi" pensó el joven al ver lo que opinaba de su compañero.
En efecto, el entrenador de tipo Psíquico estaba en un sillón de la sala leyendo un libro de quién sabe qué. El pequeño se acercó sigilosamente.
-¿Qué lees? –preguntó de pronto Aaron, sobresaltando a Lucian.
-Un libro-dijo el mayor. Como si no fuera obvio…
-¿Porqué?-Lucian quedó descolocado por la pregunta de Aaron.
-Porque me gusta.
-¿Y por qué te gusta?-siguió preguntando Aaron.
-Es agradable.
Aaron miró el libro de reojo. No parecía agradable, más bien parecía aburrido, con su tapa gris y gastada.
-Estoy aburrido-dijo aaron, como si Lucian tuviera la culpa.
El mayor cerró el libro y suspiró. Miró al adolescente a través de sus lentes azules. Aaron no apartó sus ojos verdes de los de Lucian. Él joven entrenador de Pokémon tipo bicho no sabía si los ojos del otro eran Lila, Azules o… el color que sea. Los lentes con cristales azules engañaban su vista.
-No tengo una solución para eso-le dijo Lucian, sacándolo de sus pensamientos.
Aaron iba a decir algo, pero fue calado por los gritos de Flint, que pasaba por ahí cerca. Al parecer el del Afro se estaba quejando de que Aaron lo había molestado demasiado ese día.
Lucian miró a Aaron con el ceño fruncido. Aaron esbozó una sonrisa adorable de "Yo no hice nada".
-Te dije que estaba aburrido-se excusó Aaron, y tímidamente se sentó más cerca de Lucian en el sillón. –No me vas a dar un sermón, ¿o sí?-cuestionó el más joven.
Lucian suspiró. Pasó una mano por el cabello verde de su acompañante y le besó la mejilla.
-con esa sonrisa de ángel no podría. Aunque no es justo que siempre te salgas con la tuya- le dijo el mayor. Aaron se recostó sobre Lucian. Éste último tomó su libro y siguió leyendo.
Aaron seguía aburrido, pero al menos estaba con Lucian.
