Título: Cállate y disfruta.
Pareja: Volkner y Flint. YAHOI.
A volkner le gustaba pasar tiempo en la Torre Maria. A Flint le gustaba pasar tiempo con volkner. Por eso, los dos siempre se encontraban en lo alto de esa torre, pasando el tiempo. Juntos, como amigos.
Sí, "amigos".
-Volkner-comenzó a decir Flint. Volkner apenas miró a su amigo. –En serio, estás hecho un emo depresivo, hombre –Volkner ni se inmutó por las palabras de Flint. El pelirrojo suspiró -¿Qué te parece salir a conocer algunas chicas y tal vez…-
-No-lo cortó volkner –No me gustan las mujeres.
Flint se preocupó. ¿Su amigo entonces "pateaba para el otro lado"? No se atrevía a preguntar. Tal vez su amigo simplemente no quería conocer gente… Pero las dudas mataban al entrenador del Alto Mando.
-Entonces… ¿te gustan… bueno… como decirlo sin hacerlo sonar como un insulto… eres… homosexual?
La respuesta de Volkner fue extraña.
-La curiosidad mató al gato, Flint -El rubio esbozó una sonrisa un tanto extraña- pero sí, tal vez tenga… otros gustos comparado con el resto de los hombres.
Flint apenas daba crédito a lo que oía. ¿Volkner admitiendo que le gustan los hombres? No podía ser. Pero por otro lado… eso hacía las cosas mucho más fáciles. Flint había desarrollado… profundos sentimientos por Volkner. Pero que el líder de gimnasio admitiera sus gustos, no era sinónimo de que correspondiera a los sentimientos de Flint. Además, al pelirrojo le daba un poco de miedo la sonrisa extraña que tenía el rubio en su cara.
De pronto, Volkner estaba de pie y frente a Flint.
-¿Volkner, qué rayos…?-balbuceó Flint al mismo tiempo que el rubio lo abrazaba por el cuello.
-No te hagas el despistado. Ambos sabemos que eres pésimo ocultando tus sentimientos.
-¿Qué dices Volkner?-Flint estaba alarmado y ruborizado.
-Cállate y disfruta
-¿Disfrutar qué? –la pregunta de Flint no tardó en ser respondida. Pero no con palabras.
Volkner juntó sus labios con los de Flint para darle un cálido y sorpresivo beso. Muy sorpresivo. Flint casi se cayó sentado al sentirlo. Volkner, sin echarse atrás, se apretó más contra su amigo y profundizó el beso. El pelirrojo, dejándose llevar, apoyó a Volkner contra la pared y comenzó a bajar hasta el cuello del rubio. Volkner tiró del pelo de Flint bastante complacido.
Si el rubio quería que Flint se callara y disfrutara, eso haría. Aunque el que tendría que callarse iba a ser Volkner, si seguía gimiendo así.
