Una semana y media transcurre desde aquella cena a la luz de la luna y las estrellas. Desde aquella primera cita, como en definitiva ellos decidieron llamarla.
Semana y media que han estado inmersos en un nuevo y controvertido caso, que ha mantenido sus mentes ocupadas.
Finalmente, el jueves a la tarde el caso parece resolverse…
-¿Entonces eso es? ¿El esposo creyó que ella lo dejaría por su amigo y en un ataque de celos la mató empujándola por las escaleras?
-Así de simple, Castle. No se porque tardamos tanto en llegar a esta conclusión. Es la más obvia. Pero el tipo tiene contactos, poder, y logro evadir nuestras sospechas muy bien… ¡Vamos, Castle! Quítate esa cara de decepción.
-No puedo, Beckett. Esta historia es muy… chata. No me gusta. No es interesante.
-Lo siento, pero a veces la realidad es así, chata, poco interesante. Estoy segura que si hubieras escrito esa historia seria diferente, pero lamentablemente, o no, es como es.
-Bueno, no me agrada.
-¿Qué te parece si hacemos algo para animarte?
-¿No tienes papeleo que hacer?
-De hecho no todavía, ya que no te cabe dudas que en cualquier momento el abogado del Sr. Watson presentará el caso como homicidio por emoción violenta, y una nueva investigación se abrirá. El poco papeleo que hay ahora Espo y Ryan pueden hacerlo. ¿Qué dices, cine y hamburguesas?
A Rick se le ilumina el rostro y se le borra la decepción. Ella le sonríe.
- Cine y hamburguesas suena genial.
-Bueno, iré a mi apartamento a darme un baño y a cambiarme de ropa. ¿Paso por ti a las siete?
-¿No quieres que yo pase por ti?
-El cine queda cerca de tu edificio, Castle, no tendría sentido.
-Bien, te espero a las siete.
Ambos se sonríen.
-Es una cita.
Kate deja la comisaria primero. Castle se queda tildado unos instantes mirándola y luego corre para llegar al ascensor antes de que las puertas se cierren.
Kate va hacia su apartamento, se da un baño y luego se detiene frente a su ropero a elegir que ropa usar. Nada la convence. Por un lado no quiere hacer gran asunto sobre la salida con Castle, pero por otro, sabe que es una segunda cita y debería usar algo bonito para él.
Luego de revolver todo, y probarse algunas cosas, elige un vestido. Sencillo, casual, en un tono azul marino, apenas por encima de las rodillas. Se arregla un poco el cabello, se maquilla tenuemente resaltando su mirada, se coloca perfume, toma su bolso y se va.
Por otro lado, Rick también se ha dado un baño, elegido un pantalón oscuro y una camisa rosada para vestir, se coloca perfume y se pasea impaciente por el living, donde su madre y Alexis están sentadas repasando el libreto del monologo de Martha.
-Vamos, Richard, quédate quieto de una vez, me estas poniendo nerviosa.
-Lo siento, madre. Estoy un poco impaciente.
-No es la primera vez que sales con ella, papá. Se ven todos los días.
-Lo se, Alexis, pero esto es diferente.
-¿Diferente como?
-Bueno… la noche de tu lectura, madre, cuando ustedes se fueron, ella se quedo a cenar y…
-… ¿Se besaron? ¿Lo hicieron?
-No, madre, nada de eso. Pero fue perfecto, distinto a otras veces, y decidimos llamarlo primera cita.
-¿Entonces hoy vendría a ser la segunda cita?
-Eso creo.
-Eso es genial, papá. Aunque en verdad no creo que esta sea su segunda cita, ni la otra su primera. Yo ya los considero pareja, aunque con algunas limitaciones, desde hace mucho tiempo.
-Bueno, pero no es así para nosotros. Creo que Kate esta asustada, ella prefiere que todo se de espontáneamente me dijo, nada de planes.
-Me parece Richard que tal vez es mejor que por un tiempo la dejes tener las iniciativas. Eso le dará confianza. Confía en mí.
-¿Tu crees?
Martha asiente.
-Si, papá, yo opino como la abuela. Déjala dar los primeros pasos, veras como luego podrán caminar a la par.
-Eso hare.
Enseguida golpean a la puerta.
-Llego.
-Cálmate, Richard. Actúa normal…. O anormal mejor dicho.
-¡Muy graciosa, madre!
-Vamos abuela, mejor dejémoslos solos hasta que se vayan.
Martha y Alexis desaparecen escaleras arriba. Rick respira profundo y abre la puerta revelando a una nerviosa y sonriente Kate.
-Perdón que me demore un poco, Castle.
-¿Te demoraste? Ni lo note. E igualmente no hay problema. Pasa.
Kate entra.
-Estas hermosa, Kate.
-Gracias. Tu estas muy apuesto…
-Soy muy apuesto.
Ella se sonríe.
-Claro, perdona, lo había olvidado.
-¿Vamos yendo?
-Si, vamos.
Salen del edificio y se dirigen hacia el coche de Kate.
-Espera… ¿Te parece si vamos caminando? Estamos cerca y la noche esta preciosa.
-Me parece bien.
Kate se asegura que su coche este bien cerrado, y luego comienzan a caminar.
Enseguida, ella sin decir nada lo toma de la mano. Él se sonríe y continúan caminando.
Al llegar al cine, se detienen frente a la cartelera.
-¿Qué te gustaría ver, Castle?
-Hace bastante que no vengo al cine en realidad, todas las opciones casi me parecen bien. ¿Tu?
-No lo se… También hace mucho que no vengo… Sabes, cuando venia al cine con mi madre nunca elegíamos la película, dejábamos que la suerte lo haga.
-¿Cómo es eso? ¿Tiraban una moneda?
-No, nada de eso, simplemente íbamos a la boletería y pedíamos dos entradas para la primera película que este por empezar. Muchas veces nos hemos llevado un fiasco, pero muchas otras nos hemos realmente sorprendido de ver películas que de haberlas tenido que elegir no lo hubiéramos hecho.
-Entonces hagamos eso.
-¿Quieres?
-Me parece muy buena idea.
Ella le sonríe y lo arrastra de la mano hacia la boletería.
-Yo invito, Castle.
-No, nada de eso, Kate, déjame…
-…Por favor, no. Tú luego me invitas las hamburguesas.
-Bien.
-Hola, buenas tardes, dos entradas para la primera función que este por empezar.
-¿De que película, señorita?
-La que sea, la primera que empiece.
La boletera la mira extrañada y procede a imprimir dos entradas.
Kate toma los tickets y paga.
-¿Y bien? ¿Qué vamos a ver?
Kate mira las entradas.
-En… diez minutos exactamente, sala 2, entramos a ver… "Life as we know it".
-No la conozco.
-Yo tampoco. Entremos. ¿Quieres pochoclo o algo?
-¿Compartimos un paquete pequeño?
-Dale, yo compro.
Castle se dirige a donde venden el pochoclo, y compra uno pequeño mas una gaseosa. Luego, ambos entran a la sala 2, y se ubican al medio al centro. No hay mucha gente en el cine. Algunas parejas y unos pocos grupos de amigas.
Mientras esperan que apaguen las luces y la película empiece, comienzan a comer pochoclo de la misma bolsa que esta en medio de ambos, rozándose y chocándose las manos casi todo el tiempo.
Luego, las luces bajan, la película comienza.
Durante el tiempo que esta dura, ambos se limitan a verla, comer, y cada tanto mirarse sin decir nada.
Al finalizar la película, esperan que casi todos dejen la sala, para después irse también.
-¿Y bien, Castle, qué te pareció?
-Definitivamente no es la clase de película que elegiría ver de tener que elegir. Pero me gusto. Es divertida, y mas allá de lo que se ve a simple vista, cuenta cosas bastante profundas.
Ella se sonríe.
-Juro que me acabas de sacar las palabras de la boca.
Él se sonríe.
-Eso se llama telepatía. ¿Vamos por las hamburguesas?
-Vamos. ¿Te parece comprarlas e ir a Central Park?
-Buena idea.
Salen del cine, y se dirigen caminando hacia un local de hamburguesas a una cuadra de allí.
Se ponen en línea, y cuando es su turno, ordenan dos combos completos para llevar.
Después, se dirigen tomados de la mano y en silencio hacia Central Park, donde buscan un banco y se acomodan en el.
Comen en silencio por un rato, hasta que Rick habla.
-Sabes, me agrada esto.
-¿La hamburguesa?
-No, Kate, esto. Nosotros aquí. Es simple, y me gusta. Nunca antes tuve esto.
-Vamos, Rick, no te creo. Si has salido con quien sabe cuantas mujeres.
-Si, he salido con algunas mujeres, pero nunca tuve algo así con ninguna.
-¿Algo así como?
-Sencillo, agradable, tranquilo. Me agrada. A pensar de lo extraño y hasta contradictorio, que suene esto, Kate, contigo las cosas son simples. Y eso es una de las cosas que me gustan de ti. Eres realmente una brisa de aire fresco en mi vida.
-Que cursi eres, Castle. Pero, me alegro que así sea. Para mi también eres una brisa de aire fresco. Nunca antes me sentí tan amena con nadie. De verdad lo digo.
Él le sonríe y le da un tenue beso en la mejilla. Ella se sonríe.
-Kate… tengo algo que contarte… prefiero hacerlo ahora y no dejar pasar mas tiempo, aunque vayas a odiarme y no me quieras ver mas.
Kate frunce el seño y luego baja la mirada.
-Bueno… a decir verdad, yo tengo dos cosas que contarse, Rick.
-Tal vez es mejor que nos sinceremos ahora… Igual quiero que sepas que nada que vayas a decirme va a cambiar lo que siento por ti.
-No estaría tan segura, Castle. Sé que vas a enojarte…
-Kate… sé que va a parecerte tonto, pero lo ideal seria que ambos pudiéramos hablar al mismo tiempo, ya que sino cuando alguno de los dos escuche lo que el otro tiene que decir, tal vez no podamos seguir hablando… ¿podemos escribirlo en papel y leerlo al mismo tiempo?
Ella se ríe.
-Es tonto, Castle. Pero si eso quieres, esta bien conmigo.
-Bien. ¿Tienes algo para escribir? De papel podemos usar la bolsa en la que vino la comida.
Kate saca una lapicera y un lápiz de su bolso, y le extiende uno a él. Rick corta dos pedazos de papel de la bolsa y le da uno a ella.
-¿Lista?
Ella asiente.
Ambos proceden a escribir su confesión en papel.
Kate: "Rick, perdona por ocultarlo tanto tiempo, pero no podía afrontarlo… Nunca olvide lo que me dijiste aquel día en el cementerio cuando me dispararon. Lo recuerdo, siempre lo recordé, y siempre lo recordare. / Hay otra cosa que debo contarte. Algo más reciente. Sé que debí preguntarte, pero elegí no hacerlo, perdóname por eso. Luego de saber que tu padre podría ser de la CIA comencé a investigar. Quiero encontrarlo para ti. Sé que no lo dices, pero es importante para ti saber quien es. Si quieres podemos continuar la búsqueda juntos. Perdóname. Kate."
Rick: "Kate, creo que puedo anticiparme a como vas a reaccionar. Esta seria la segunda vez que hago esto. No me siento orgulloso de mentirte, pero me siento orgulloso de protegerte. Eres demasiado importante para mí como para dejarte expuesta nuevamente al peligro, ya demasiado es el que afrontamos caso a caso en el trabajo. Tú sabes que Montgomery te protegía, antes de morir, les dejo esta tarea a dos personas más. Una de ellas soy yo, la otra un viejo amigo de él. Este amigo de él, se contacto conmigo hace un tiempo atrás. Me dijo que si no te detenía de investigar el caso de tu mamá, nadie podría salvarte la próxima vez. Yo sabia que no podía pedirte en si que abandonaras el caso, entonces, aun no se ni como, te convencí de posponerlo. Lo cierto es, Kate, que yo continué investigando. Avance bastante. Perdóname por dejarte fuera. Quiero que lo hagamos juntos, pero siempre y cuando puedas prometerme que te mantendrás a salvo. Te quiero. Rick."
Una vez que ambos terminan de escribir, le entregan el papel al otro.
-No debías escribir un libro, Castle.
-No se ser acotado, perdona.
Ella se sonríe.
-Estaba bromeando.
Se miran a los ojos una vez más, y luego cada cual lee la nota del otro. Rick finaliza primero, y mira a Kate con temor. Cuando ella termina, voltea a mirarlo.
-¿Puedo hablar primero?
Ella asiente.
-Primero… lo que te dije en el cementerio… aun lo siento y ya intuía que lo sabias.
-¿De verdad?
-Si. Has cambiado luego del tiro, Kate. Y sé que eso te cambia. Pero es un cambio mas profundo. Y sobre todo no eres la misma conmigo. Casi desde siempre pude presentir que lo sabias, y casi me lo confirmaste aquella vez en las hamacas apenas volvimos a vernos después del tiro… pero no quise presionarte mas. Cuando estuvieras lista ibas a decírmelo. Lo entiendo. Y no me enojo.
Kate solloza y le dedica una tenue sonrisa.
-¿Qué hay de lo otro?
-No lo se… no me enojo… pero no se si quiero seguir buscando…. Tal vez hasta prefiero que tú lo hagas y después me cuentes.
-¿Enserio? Eso es muy no tu.
-Lo se. Tu turno.
-No voy a negar que un poco me enoja esto, Castle. Pero no voy a dejar de hablarte, ni odiarte. Creo que puedo comprenderlo. Entiendo tus razones, aunque no las comparto. Y ahora pienso que creo que fui bastante ingenua al pensar que yo postergaría el caso y tú también. Eres bastante predecible en ese sentido. Podría haber imaginado que continuarías por tu cuenta. Pero realmente no estaba en condiciones de lidiar con esto, no se si aun lo estoy.
-¿Entonces?
-Entonces ya lo superare. Y continuaremos juntos. Sé que lo que siento en este momento en verdad es ganas de huir, de golpearte, y decirte de todo. Pero mañana me arrepentiría. Porque entiendo tus motivos. Te conozco, Castle, y se cuales son tus intenciones. Y sé que son buenas. Y también sé que no quiero perder más gente en mi vida, como no quiero perderme a mi misma tampoco. Quiero vivir y te quiero a mi lado.
Rick no puede evitar sollozar.
-¿No dirás nada, Castle?
-Me dejaste sin palabras, Kate. Juro que todas mis predicciones para este momento fallaron. Eres increíble.
Rick, inesperadamente para ella, la abraza.
-Hoy no, porque no podría afrontarlo, pero un día de estos me muestras lo que has estado investigando.
El asiente.
-Se esta haciendo tarde. ¿Vamos?
-Si, vamos.
Caminan hacia el edificio de Rick casi en silencio. Cada cual en sus pensamientos.
Al llegar al coche de ella, se detienen.
-Bueno…
-¿Quieres subir?
-Mejor no. Creo que los dos tenemos cosas que pensar. Al menos yo las tengo.
-Pero… ¿Estamos bien, Kate?
-Claro que si, Castle. ¿Nos vemos mañana en la comisaria?
-Por supuesto. Café en mano allí estaré.
Ella se sonríe tenuemente. Rick no puede ocultar su rostro de preocupación. Ella lo percibe. Lo mira a los ojos y luego lo toma por detrás de la cabeza, besando dulcemente sus labios.
Después, apoya su frente por unos instantes sobre la de él. Y luego, abre la puerta del coche y se sube.
-Conduce con cuidado. Por favor avísame cuando llegas.
-Lo hare. Adiós, Castle.
-Adiós.
Kate se va, Rick cuando el coche dobla en la esquina entra en su edificio.
Quince minutos después, Rick ya recostado recibe un mensaje de Kate: "Llegue. Duerme bien y deja el rostro de preocupación, Castle. No estoy enojada. Solo soy de procesamiento lento. Disfrute mucho de la salida y creo que fue bueno habernos sincerado. Te veo mañana. Kate."
Él responde: "Juro que estoy sonriendo, Kate. Duerme bien tú también. Hasta mañana. Rick".
