Título: Me gustas.

Pareja: Ethan y Lyra. Basado en los juegos HG y SS. Lyra es el personaje principal, y Ethan el vecino, dueño de Marill.

Todo había marchado bien ese día para Lyra, la joven entrenadora de Pueblo Primavera. Estaba a punto de llegar a Ciudad Trigal, para ganar su tercera medalla, cuando escuchó a alguien que se acercaba a ella. "Espero que no sea Silver de nuevo" pensó con pesadez.

-¡Eh, Lyra!-la llamó alguien conocido. La entrenadora se dio media vuelta y sonrió al ver a Ethan, con su Marill detrás de él. Conversaron un poco, y repentinamente, Ethan se ruborizó.

-Eh… Lyra, yo debo decirte algo importante-la chica lo observó con atención, algo nerviosa. El chico tomó aire y lo soltó –Tú me gus…

-¡Ethan!-interrumpió un anciano -¡Qué alegría verte por aquí!

-¡Abuelo!-respondió Ethan. Aunque extrañaba mucho a su abuelo, se sentía irritado por la interrupción. Abuelo y nieto se saludaron animadamente. Luego de que el anciano conociera a Lyra, Ethan llevó a su amiga adentro del edificio (Una guardería Pokémon) para que conociera a su abuela.

Al entrar allí, la señora alzó la vista.

-¡Ethan! ¡Cómo has crecido! –La anciana sonrió y reparó en Lyra -¡Y veo que conseguiste novia!

Un incómodo silencio unido la sala. Lyra deseó haberse perdido en el Encinar. Nunca sintió tanta vergüenza. Ethan, en su fuero interno, pensó "Ya quisiera yo…". Pero sólo puso balbucearle torpemente a su abuela "¿Qué cosas dices?" y "Te dije qué es sólo una amiga".

Al final, la abuela de Ethan desistió y se despidió de ellos. Ambos estaban hechos unos tomates de lo ruborizados que estaban. Caminaron hasta la entrada de Ciudad Trigal.

-Bueno… -comenzó a decir Ethan -…adiós.

-Adiós-dijo Lyra decepcionada. Le hubiera gustado que su amigo terminara de decir lo que había estado a punto de confesar a la entrada de la guardería. Ella quería terminar de escucharlo. Ya sabía como terminaba esa frase, pero quería escuchar al chico decirla.

Pero Ethan no dijo nada. Se dio media vuelta y se fue. Cuando Lyra se encaminó a Ciudad Trigal, escuchó que Ethan la llamaba.

-¡Lyra!-gritó él -¡Tú me gustas! ¡Mucho!-Ethan salió corriendo después de su confesión, algo más tranquilo por haberse sacado ese peso de encima. Y escuchó a Lyra gritarle algo:

-¡Ya lo sabía! ¡Y para que sepas, tú también me gustas!

-¿Mucho?-preguntó él a los gritos.

-¡Muchísimo!-le dijo ella feliz.