A la mañana siguiente, Rick entra en la comisaria con dos cafés en mano. Se dirige hacia donde Kate esta sentada escribiendo en su computadora. Le extiende un café y luego toma asiento.
-Buenos días, Kate.
Ella levanta la mirada, toma el café y luego regresa a mirar su computadora.
-Buenos días, Castle.
-¿Estas bien?
-Si.
-Mmm… ¿Estamos bien?
-Si.
-¡Vamos, Kate! Algo te sucede. Ni siquiera me miras.
Ella posa su mirada sobre él.
-Te estoy mirando.
-¿Qué pasa? ¿Estas enojada, verdad?
-Un poco. No puedo evitarlo, Castle. Pero juro que trato, no quiero que esto se interponga entre nosotros.
-Te entiendo.
-¿Tu no estas enojado por lo que yo te oculte?
-No.
-¿Por qué no?
-Creo que porque parte de ello ya lo suponía, entonces ya lo tenía asumido. Además valoro que me lo hayas dicho ahora, mejor tarde que nunca, ¿No?
-Supongo. Igual no te preocupes… Esta vez no es como otras. Ya nos conocemos bastante, Castle, te confiaría con los ojos cerrados el caso de mi madre. Solo es que me molesta un poco el no habérmelo imaginado, el haber pensando que realmente el caso estaba suspendido… ¿Será posible que esta noche me enseñes todo lo que hayas averiguado?
-Claro. Y tú… me muestras lo que tengas sobre mi padre.
-Pensé que no querías saber.
-No quiero conocerlo, pero quisiera saber quien es.
Ella asiente.
-¿Tenemos caso hoy?
-Nada hasta el momento. Estaba llenando algunos reportes pendientes.
Esposito a pasos de ellos, cuelga el teléfono y se acerca a Rick y Kate.
-Lamento interrumpir y contradecirlos, pero acaba de surgir un caso.
-¿Dónde?
-Central Park.
-Bueno… ¿De que se trata?
-Doble homicidio. Una pareja. Por lo que me adelanto Lanie, aproximadamente 20 años de edad, ambos caucásicos, y ella podría estar embarazada.
-Gracias, Espo. Nos vemos allá.
Kate y Rick salen de la comisaria rumbo a la Central Park. Por otro lado, Esposito y Ryan también.
Al llegar a la escena del crimen, cruzan las cintas amarillas de contención, y se encuentran con Lanie y Alexis, además de varios oficiales recabando pistas y apartando a la gente.
Las victimas están ella sobre un banco, él en el suelo.
-Buenos días, Lanie, Alexis.
-Buenos días, Beckett.
-Hola, Beckett.
-¿Qué tenemos?
-Hasta ahora… Te presento a Gabriela Fitz y Sebastián Cohen, diecisiete y veinte años respectivamente. Homicidio doble, una sola herida de bala en ella, varias en él. Por la forma del vientre de ella podría suponer que esta embarazada, pero no puedo confirmarlo hasta llevarlos al laboratorio.
-¿Intento de robo?
-No lo creo. Sus billeteras estaban intactas a simple vista. Y él aun conserva su teléfono y reloj.
-¿Tiempo de muerte?
-Ambos entre las diez y las doce de anoche.
Rick y Kate se miran, ya que ellos estaban allí en ese horario.
-¿Estas segura? No puede ser, Lanie.
-Claro que estoy segura. ¿Por qué?
-Solo preguntaba.
Lanie los mira sin comprender nada. Alexis mira a su padre y entiende lo que sucede, ya que ella sabía de su cita.
-Bien, por ahora no tengo mas que decirte, Beckett.
-Gracias, Lanie. Nos vemos luego.
Lanie y Alexis siguen trabajando en los cuerpos. Ryan y Esposito se acercan.
-¿Han encontrado a los parientes?
-La madre de ella esta en camino a la comisaria. A los padres de él aun no pudimos localizarlos.
-Bien… nos vemos en la comisaria.
Rick y Kate se apartan de la escena hacia el coche.
-¿Cómo puede ser que no oímos nada? Estábamos a pasos de ahí.
-No lo se, Castle. O estábamos realmente muy distraídos o usaron silenciador.
-Tienen que haber usado silenciador. Por más distraídos que pudiéramos estar, múltiples disparos no pueden habernos pasado desapercibidos. Tal vez fueron a larga distancia.
- Por la herida en ella lo dudo. Ese tiro fue de cerca sin dudas.
-¿Crees que debemos decir que estuvimos aquí anoche?
-No. No vimos nada, no somos testigos. Así que mejor mantengámoslo entre nosotros.
Se suben al coche y se van.
Al regresar a la comisaria, la madre de la victima, una mujer rubia de escasa estatura y unos enormes ojos celestes llorosos, los esta esperando.
-Gracias por venir, Sra. Fitz. Lamentamos mucho su perdida.
-No puedo creer que mi pequeña… El mes pasado enviude, y ahora esto… ¿Qué paso?
-Aun no podemos confirmar nada, pero la mantendremos al tanto. ¿Cree que puede contestar algunas preguntas?
La mujer asiente.
Todos toman asiento.
-Sra. Fitz, ¿puede confirmarnos que la otra victima, Sebastián Cohen tenía una relación con su hija?
-Si. Ellos estaban juntos desde hace dos años. Se conocieron en el gimnasio donde mi hija iba a practicar natación. Él entrenaba allí.
-Disculpe que le pregunte esto, pero… ¿Alguna posibilidad de que Gabriela estuviera embarazada?
-No. O… al menos, no lo creo. ¿Por qué?
-Solo conjeturas. No sabemos nada hasta avanzada la autopsia.
-¿Ellos se llevaban bien? ¿Tenían algún enemigo? ¿Algún ex-novio o ex-novia, tal vez?
-Sebastián era el primer novio de mi hija. No se si él tuvo o no otras novias. Y ellos se llevaban muy bien. Él era dulce con ella, la cuidaba, era correcto. Nunca la traía tarde a casa, era muy conversador conmigo, me ha invitado a pasear con ellos.
-¿Qué puede decirnos de la familia de él?
-No los conozco. Él jamás quiso presentarlos.
-¿Sabe si Gabriela tenia algún problema últimamente, tal vez actuaba raro?
-No. Ella estaba entusiasmada preparando su baile de fin de curso. Planeando sus primeras vacaciones con su novio. Iban a irse un fin de semana a la playa. Estaba ansiosa por saber que universidad la aceptaría. Quería ser diseñadora de modas.
-Bien. Gracias por todo, Sra. Fitz. Estaremos en contacto.
Luego de despedir a la mujer, Castle y Beckett se dirigen a comenzar a armar la pizarra.
-Beckett… Ya que me has dicho que quieres ver lo que halle… Sin que pienses mal, ¿no quieres quedarte a dormir en mi apartamento? Ya que mañana tendremos que estar aquí temprano, y no sabemos a que hora nos iremos hoy… tal vez…
-¿Cuarto de huéspedes?
-Claro. Si eso tu… quieres.
-Bien. Me quedare.
Él se sonríe. Y continúan armando la pizarra.
Recién, una hora más tarde, los padres de él se presentan en la comisaria. Beckett los hace pasar para hablar con ellos.
-Siento mucho su perdida, Sr. y Sra. Cohen. Tomen asiento, por favor.
La mujer, flaca, sumisa, de rostro demacrado, morocha de ojos oscuros, con un vestido largo y holgado, toma asiento recién cuando su marido, alto, fortachón, de semblante duro, cabeza rasurada, de ojos verdes, vestido con pantalones verde militar y una remera negra, se sienta primero. Ella esta solloza, él no expresa ninguna emoción.
-¿Qué sucedió con Sebastián, detective?
-Aun no podemos confirmar nada, Sra. Cohen, pero evidentemente alguien perpetua alguna clase de venganza, no fue un robo.
-¿Tenía él algún enemigo?
-No. Mi hijo no tiene enemigos, ni casi amigos. Lo criamos bien, para ir por la vida de manera correcta. Sembrando el bien.
-¿A que se dedicaba su hijo Sr. Cohen?
-Entrenaba casi todo el tiempo, a fin de año ingresaría al liceo militar. Quería seguir mis pasos.
-¿Qué hay de Gabriela? ¿Conocían a la novia de Sebastián?
-Una sola vez la vimos. Hace dos noches vino a cenar a casa, y… nos contaron que Gabriela estaba embarazada de dos meses y medio, y que querían casarse.
-¿Cuál fue su reacción a eso?
-Disgusto. Mi hijo tenia metas, y eso las derribaría. Era muy joven para casarse y tener un hijo. Y la chica también era muy joven para eso. Además no sabíamos que salía con alguien hasta esa noche.
-De todos modos le dimos nuestro apoyo. Más allá de que no estuviéramos de acuerdo, no íbamos a abandonarlo, y mi hijo no iba a huir de sus responsabilidades.
-Bien. Les agradezco por estar aquí. Estaremos en contacto con ustedes.
Despiden a los padres, y regresan frente a la pizarra.
-Este caso es muy raro, Castle. Es como si ambos fueran tan perfectos por separado…
-…Pero juntos no. A mi no me agrado para nada él padre de él. ¿Viste su mirada dura, de reprobación? ¿Y como su esposa se comportaba al lado de él?
-Si. Pero no podemos asumir nada hasta investigar más.
De repente le suena el teléfono a Kate, es Lanie con noticias nuevas.
Enseguida, bajan a la morgue para encontrar a Lanie.
-¿Qué tienes para nosotros, Lanie?
-Puedo confirmar que ella estaba embarazada, casi llegando al tercer mes. Luego tendré los resultados del examen de paternidad que realice con la victima.
-¿Confirmas tiempo de muerte?
-Efectivamente. Entre las diez y las doce de anoche. Podría preliminarmente adelantarme a decir que él debe haberse interpuesto entre ella y el agresor en los primeros tiros. Luego le disparan a ella. Y finalmente una vez más a él.
-¿Algo sobre el arma usada?
-Un arma pequeña. De defensa personal diría yo. Pero Ryan me confirmo que no esta registrada. Sea quien sea el agresor, disparo consecutivamente y podría decir que sin saber. No creo que sea alguien que tenga entrenamiento en armas.
-Gracias, Lanie. Cualquier cosa haznos saber.
-Por supuesto, cariño.
Kate y Rick se retiran de allí.
Pasan todo el día entrevistando compañeros de escuela de ella, gente del gimnasio, al medico de ella. Nada apunta hacia nada.
-Esto es un camino sin salida, Castle. No se hacia donde ir.
-Yo volvería sobre el padre de él. El tipo es profesional, sabe de armas, y puede perfectamente haberse cubierto usando un arma chica, y disparando imperfectamente.
-Lo se, pero no puedo acusarlo sin pruebas. Lo mejor será irnos a descansar. Espo me llamara si surge algo. Mañana podemos ir a Central Park a ver si se nos ocurre algo. ¿Pasamos por mi apartamento así busco algunas cosas?
-Si, vamos.
Dejan la comisaria. Pasan por el apartamento de ella donde recoge alguna ropa y la carpeta sobre el padre de Castle. Luego se dirigen al apartamento de él.
Al ingresar, Martha y Alexis ya están terminando la cena y la mesa esta lista para los cuatro.
-Hola, madre, Alexis. Ya llegamos.
Ambas aparecen a saludar a Rick y abrazar a Kate.
-Bienvenida, Kate. Ya esta la cena casi lista.
-Gracias, Martha.
Castle toma las cosas de Kate y las lleva hacia el cuarto de huéspedes escaleras arriba.
Mientras ella va a la cocina con Martha y Alexis.
-¿Todo bien en el trabajo, Kate? ¿Se supo algo más sobre el caso?
-La verdad que no, Alexis. Todo conduce a nada.
-¿Quieres una copa de vino?
-Me gustaría, gracias, Martha.
Kate enseguida se relaja. Siempre se ha sentido a gusto entre la familia Castle.
Luego, Rick regresa, y Martha anuncia la comida. Todos toman asiento mientras Rick ayuda a su madre a servir la comida.
-¿Qué ha pasado que cocinaste, madre?
-Richard, no me hagas quedar como que nunca cocino.
-Nunca cocinas.
-Bueno, pero hoy tenemos una invitada especial.
Kate se sonríe.
-Gracias, Martha. Todo luce espectacular.
-Debo reconocer que Alexis me ayudo bastante.
-No tanto abuela.
Cenan entablando una amena conversación. Luego Alexis sirve el postre que ha hecho.
-Pa, mas tarde iré a lo de Paige, se me olvido decirte antes.
-¿No es un poco tarde, Alexis?
-Me pasara a buscar ella con su madre. Tenemos que preparar unas láminas para la clase de Biología. Me quedo allí a dormir y mañana vamos a la escuela, juntas.
-Bien, pero mantente en contacto por favor.
-Yo también salgo, Richard. Pero regreso a dormir. O eso creo.
-No quiero ni preguntar a donde vas, madre.
-Me reuniré con mis alumnos del estudio. Tenemos cosas que pulir de la obra.
Instantes luego, Martha y Alexis se excusan para ir cambiarse de atuendos, mientras Rick junta la mesa y lava los platos. Kate trata de ayudarlo pero él no la deja.
-Es raro que no tengas ninguna persona trabajando en tu casa, Castle. Para hacer los quehaceres.
-Si tengo. Pero viene tres veces a la semana. Luego mantenemos todo entre nosotros.
-Es extraño… cuando te conocí, y antes inclusive, pensaba que eras distinto.
-¿Distinto como?
-Más… divo. No lo se, mas estrella. Además de playboy.
Él se sonríe.
-¿Y ahora?
-Tienes tus momentos, pero creo que es solo un acto. Eres un padre de familia, un hijo que se preocupa por su madre, eres dulce conmigo… Creo que eres de esas personas que hay que realmente conocer para saber quienes son.
-Tu eres igual, Kate.
-¿Cómo es eso?
-Apenas te conocí, me sentí terriblemente atraído por ti, pero lo que dejabas ver era a una mujer dura, esquiva, adicta al trabajo. Y conociéndote, me di cuenta que eres buena, proteges a los tuyos, eres dedicada no adicta al trabajo, divertida, compañera, tierna.
-¿Yo soy tierna?
-Claro que si. Te haces la dura, pero eso es solo un acto.
Ella se sonríe.
Castle termina de secar el último plato y lo guarda.
-¿Quieres un café? Luego si quieres te enseño lo de tu madre.
-Un café seria genial.
Rick prepara dos tazas de café y luego se dirigen a su oficina.
-Antes que nada… quiero decirte que en verdad abarque esto como tu caso, no el de tu mamá. Yo quería saber quien te disparo y sabía que eventualmente una cosa llevaría a la otra.
Rick enciende la pantalla donde esta la investigación.
Kate se sorprende al ver el trabajo. Todas las fotos, la de ella al centro.
-¡Wow! Esto es… increíble, Castle.
-Lo que esta aquí en realidad no es nada nuevo. Solo lo ordene. Lo nuevo en si, lo tengo en mi computadora. Pero son hipótesis. El hombre en quien Montgomery confió no se quien es, o sea, he hablado con él pero no se quien realmente es. Pero por lo poco que él me dijo, tenemos que remontar todo hacia al menos doce años atrás.
-Mi madre murió hace doce años, es lógico.
-Si, pero eso no es lo único que paso hace doce años. No son cosas que aun tengan lógica, Kate, ya te dije, son hipótesis.
Ella toma asiento en el sofá. El detrás de su computadora.
-Hace doce años, tu madre investigaba bandas narcotraficantes de drogas. Estaba demasiado cerca y la mataron junto a algunos de sus alumnos y colegas metidos en lo mismo. Sabemos que la policía estaba metida, aunque aun no sabemos todo concretamente. Hace doce años asumía el alcalde.
-¿Qué tiene que ver él en esto?
-Nada. O algo. No creo que él concretamente, pero presumo que su ascenso no fue casual. Tenia todas las de perder, era un novato, y aun así gano. Yo lo conocí poco después del asenso porque el me cito aclamándose fan de mis libros, y nos hicimos amigos. Y luego del caso que tuvimos donde era sospechoso, el amigo de Montgomery se empeño mucho en ayudarme en ese caso. Siendo críptico sobre lo que decía, pero aun así, me hizo pensar. Sabemos que detrás de lo de tu mamá hay alguien muy poderoso. Con muchas influencias. Dispuesto a callar a quien sea y como sea.
-¿Piensas que es un político?
-Podría ser, pero también podría ser alguien dentro de la policía, FBI o CIA. Algo extraño paso por mi cabeza luego de que Sophia nombrara a mi padre y su participación en que yo pudiera acceder a la CIA.
-¿Qué?
-Recordando, me di cuenta que yo conocí a Sophia en un café. Y ella me conto que era de la CIA y casi me invito a seguirla. Obviamente, me conoces, me entusiasme como chico con juguete nuevo.
-Me imagino.
-En aquel momento no lo pensé, pero ningún miembro de la CIA se presentaría como tal abiertamente a cualquiera en un café. Creo que era premeditado encontrarse conmigo allí. Dado que Sophia acabo siendo de los malos, presiento que algún plan tenia en aquel entonces también, no se por qué ni que tenia que ver yo allí. Siento que esto es una telaraña que se comenzó a tejer hace mucho tiempo, y que ambos, tú y yo, nos vimos envuelta en ella. A veces me pregunto si incluso fue casual que nos conociéramos.
-Todo esto es muy grande, Castle. No se como abarcarlo.
-De a poco, Kate. Son conjeturas. No podemos dar un paso en falso, ni actuar a plena vista. Todo debe ser bajo el radar. Montgomery sabía quien es la cabeza de todo, y sea quien sea, confió en él para prometer no hacerte nada si te mantenías al margen, así que ese alguien no esta tan lejos de nosotros.
-No se si pensar que todo es parte de tu grandiosa imaginación, o que puede todo esto tener certeza.
-No lo sabemos, pero ya lo sabremos. Te lo prometo.
-Ahora que lo pienso, lo que halle de tu padre puede relacionarse.
-¿Qué hallaste?
-Espérame aquí. Iré por la carpeta.
Kate corre escaleras arriba y enseguida vuelve con la carpeta en mano.
-No es cien por ciento seguro, Castle. Pero todo apunta a que si.
Ella le da la carpeta. El la abre revelando una fotografía de un hombre canoso, ojos azules y semblante estoico.
-Joseph Richard Bunsen. Tiene que ser él, Kate.
-Lo se.
-Nació el 20 de marzo de 1937 aquí en Nueva York. Agente de la CIA retirado. ¿Y donde esta ahora?
-No se sabe nada de él luego que dejo la CIA hace unos once años. No figura que sea casado, solo viudo. Sin hijos, salvo… tu. No hay ninguna dirección, ni previa ni actual. Se lo trago la tierra.
-Aquí dice que estuvo encubierto en una compañía de teatro desde el 72 hasta el 74. Debió abandonar la asignación por causas clasificadas. Tiene que ser él. Mi madre siempre trabajo en el teatro. Y yo nací en el 74. Se debe haber ido cuando supo de mí.
-No lo sabemos, Rick…
-Es posible. Mi madre nunca quiso decirme nada. Tal vez, no sabe nada. Lo único que pude sacarle en tantos años es que se llamaba Richard y era actor. Seguramente lo del nombre era cierto, lo demás era su fachada. La debe haber dejado y desaparecido cuando supo que yo estaba en camino. Le arruinaría su misión.
Kate se acerca a Rick y lo abraza por detrás. Él se siente realmente afligido con todo esto.
-Habrá que seguir investigando, Castle.
-Kate… ¿Qué sucede si mi padre tiene algo que ver con lo que le paso a tu mamá?
-No pensemos eso.
-Podría ser. Hace once años aproximadamente que dejo la CIA y desapareció. Hay solo dos opciones. Lo mataron o el esta detrás de todo. Si eso llega a ser así me odiaras por el resto de tu vida, Kate.
-No nos adelantemos, Castle. Y no voy a odiarte. No tienes la culpa de ser hijo de tu padre.
Castle no puede quitarse el rostro penoso y la mirada triste.
-Vamos, Rick. Dejemos esto por hoy. Creo que fue sobrecarga de información para ambos. ¿Qué te parece si miramos una película? Una comedia preferentemente.
Ella guarda la carpeta en un cajón, y apaga la pantalla con las fotos. Luego lo toma de una mano.
-Dale, vamos.
-¿Te molestaría ver la película en mi cuarto? No quiero encontrarme a mi madre, me delataría la cara de que algo pasa. Juro que me comportare.
Ella se sonríe.
-Vamos. Sé que te comportaras.
Ella lo lleva de la mano hacia el cuarto de él. Se quitan los zapatos, encienden el televisor, y se recuestan en la cama sin desarmarla. Kate comienza a recorrer todos los canales, hasta que encentran una película que aun no comenzó y la dejan sin saber ni siquiera cual es. Luego resulta ser "Love Actually".
Sin querer, a ambos los vence el sueño en medio de la película, y se quedan dormidos. Ella sobre el pecho de él. Vestidos y sobre las mantas.
En mitad de la madrugada, él se despierta. Apaga la televisión. Tapa a Kate con las mantas. Coloca su teléfono en la mesita de luz corroborando antes la alarma. Y luego le da un beso en la frente y sale del cuarto.
Sube las escaleras, entra al cuarto de huéspedes, se saca la camisa y el pantalón, y se acuesta a dormir.
