Rick llega a su apartamento desde la comisaria y lo primero que hace es encerrarse en su habitación, apenas saludando a Alexis al pasar por el living. Ella sorprendida golpea su puerta.
-¿Puedo pasar, papá?
-Pasa.
Ella entra. El esta sentado en la cama, frente a su ropero mirando toda su ropa. Alexis se sienta a su lado.
-¿Qué miras? ¿Qué sucede?
-Tengo otra cita con Kate. No sé que ponerme.
Alexis frunce el seño y se sonríe.
-Nunca antes habías tenido problemas para vestirte.
-Nunca antes había sido importante pensar realmente en que ponerme.
-Déjame ayudarte.
Alexis atina a ponerse de pie, pero él la retiene de un brazo.
-Espera, Alexis. Quiero preguntarte algo… ¿a ti te molesta que salga con Kate?
-No. ¿Por qué me preguntas eso?
-No lo se… tal vez pensé que podría molestarte… además tu has estado un poco enojada con ella en los últimos tiempos.
-Eso ya paso. Temía por ti, papi. Pero luego me di cuenta que esto es lo que tu quieres, y que ambos saben protegerse entre si. Y que aceptarlo y estar feliz por ti es el riesgo que debo tomar.
Castle solloza y abraza a su hija. Luego, ella se pone de pie y se dirige al ropero.
-¿De que trata la cita?
-Cocinara para mí. Y tal vez me quede a pasar la noche allí.
-Entonces iras a su apartamento, cocinara para ti y dormirás con ella…
-Bueno, no se si realmente dormiré con ella…
-Vamos, papá, soy grande, estoy segura que pasara. Por lo tanto, debes ponerte algo lindo, pero casual. Un jean… como este que esta aquí…
Enseñándole uno oscuro.
-Una camisa. Me agrada tu camisa azul noche. Y zapatos. Y por favor no vayas a llevar uno de tus pijamas infantiles.
-Si, mamá.
-No de verdad, papá, no dejes que te vea con esos. Bien, te dejare prepararte. Cocinare algo para la abuela y yo.
-Gracias, cariño.
Alexis se retira. Castle se encierra en el baño a ducharse. Luego se viste, de coloca perfume, se peina un poco menos ordenado que de costumbre, y prepara su bolso.
Mientras tanto, Kate tiene la cena controlada, y se va a bañar y cambiar.
Al dejar el baño, se coloca uno de los conjuntos de ropa interior nuevos, uno de encaje negro, y luego se pone un vestido, sencillo de algodón con lycra, strapless, fruncido en el torso y suelto en la falda, color celeste oscuro que va aclarándose hasta el blanco, de arriba hacia abajo, y tiene algunas florcitas blancas en la falda. Y decide no ponerse tacos como de costumbre, sino unas sandalias bajas negras. Se maquilla, se peina, se coloca perfume.
Después, coloca velas por algunos sectores, dispone la mesa ratona del living, y le echa una última mirada a la comida en el horno. Enciende música funcional a un muy leve volumen. Y apaga la luz principal, dejando solo algunas laterales.
Se dirige a su habitación. Ordena todo y aromatiza un poco el cuarto con olor a jazmines. Luego, se sienta en el living a esperar.
Nueve menos cuarto, golpean la puerta. Kate respira hondo y abre.
-Hola...
Ella le sonríe. De los nervios casi no le salen las palabras.
Él le da un suave beso en los labios, le entrega un delicado y bello ramo de flores blancas y rosas que le ha traído, y una botella de vino.
-Gracias, Rick.
Ella le sonríe y entra a colocar las flores en agua.
-Estas hermosa, Kate.
-Tu también.
-¿Estoy hermosa?
Ella se sonríe. Y él le sonríe.
El deja su bolso a un costado.
-La comida ya casi esta, ve a sentarte.
-El aroma es increíble, Kate.
Castle toma la botella de vino y va a sentarse. Luego sirve ambas copas.
Kate al rato se dirige a la mesa con los dos platos servidos con pollo al orégano y salteado de verduras.
-Eso se ve estupendo. No sabía que cocinabas.
-Que alguien no suela hacer algo no significa no saber hacerlo, Castle.
-Tienes razón.
Ella coloca ambos platos sobre la mesa, él le entrega una copa y le propone un brindis.
-Por nosotros.
-Por nosotros.
Chocan copas, beben y luego comienzan a comer.
-¡Wow! El aroma es increíble y luce estupendo, pero sabe estupendamente increíble.
-Me alegro que te guste. Es una comida que solía hacer mi madre.
-Muy sabrosa enserio.
No hablan mucho durante la comida, se dedican más a saborear y mirarse.
Luego de comer, Kate retira todo con ayuda de Rick, quien lava los platos mientras ella prepara el postre: una torre de bochas de helado de distintos sabores, con salsa de chocolate, cerezas, confites y nueces, para compartir.
Enseguida se quitan los zapatos y sientan en el sofá, uno junto a otro, a compartir el postre.
-Sabes, hoy hable con Alexis… Me dijo que no tiene ningún problema, que no esta molesta contigo ni con nada.
-¿De verdad?
-De verdad.
-Entonces estaba pensando… ¿Qué te parece si se lo decimos a tu padre, y después organizamos una comida con él, mi madre y Alexis?
-Me da un poco de miedo eso.
-¿Miedo?
-Si, lo hace muy formal todo eso de presentarnos a nuestros padres.
-Kate… ya conoces a mi familia y ya conozco a tu padre. Será solo una comida en familia.
-Bien… hagámoslo. Y tal vez, mas adelante, debamos reunir a los chicos también. Lanie y Espo ya saben, pero Ryan y Jenny no. Eso si, todo bajo radar. No quiero que Gates sepa.
Castle nota que Kate esta algo temerosa con todos esos pasos que están dando.
-Tranquila, Kate. Todo va bien, no debes temer.
-Lo se. Es la falta de costumbre. Realmente nunca mis relaciones han sido tan… oficiales. Mis padres nunca han conocido a los chicos con los que salí, salvo de casualidad, y no le he presentado a nadie a los chicos tampoco. O sea, si han conocido a Will, a Tom y a Josh pero no han interactuado con ellos demasiado.
-Beckett… ¿puedo preguntarte algo? Puedes no responder si no quieres.
-Dime.
-¿Hacia cuanto no salías con nadie cuando yo aparecí en tu vida?
-La última persona con la que había salido era Will. Hacia bastante. En verdad, Rick, volví a salir con gente cuando apareciste tú. No me preguntes porque, pero tenerte en mi vida me devolvió en si las ganas de vivir.
-A mi me paso al revés. He salido con alguna mujer desde que comenzamos a trabajar juntos, no digo que no, pero no tiene realmente comparación con como era yo antes de conocerte. Conocerte me saco las ganas de conocer otras mujeres.
Ella se sonríe.
-Igual… voy a confesarte algo… conocerte me hizo querer arreglarme mas, maquillarme, sonar mas interesante, y salir con gente. Pero una de mis razones de salir con quienes salí, ahora me doy cuenta, que era para llamar tu atención, por eso cuando sentía que ya la había llamado, corte esas relaciones. Sé que suena a algo de locos, pero… inconscientemente quería que me veas como mujer, que veas que puedo salir, divertirme…
-Que extraño es que nos estemos diciendo esto… uno generalmente no conoce ese trasfondo de la gente.
-Me alegra que podamos contarnos todo, Castle.
Se quedan un instante mirándose a los ojos, y sonriéndose mutuamente. Luego, Kate se pone de pie y lleva a la cocina el cuenco vacío de helado. Rick sirve nuevamente sus copas de vino y se dirige hacia ella.
La sorprende por detrás, besando suavemente su cuello.
Kate cierra los ojos y casi se queda sin respirar cuando los labios de Rick se posan en su cuello, y una sensación extraña irrumpe en su interior.
Ella se gira hacia él, quedando entre su cuerpo y la mesada de la cocina. Posa una mano en su mejilla y lo besa, al comienzo suavemente luego con mas fervor.
Luego de unos segundos, Rick se aleja interrumpiendo el beso, y con una sonrisa le ofrece la copa de vino.
-¿Te parece si vemos una película?
Kate toma la copa, pero no le salen las palabras para responder. Ver una película es lo menos que desea hacer, pero sabe que debe tomarse todo con calma, así que asiente.
Regresan al living, Rick detiene la música mientras ella mira entre sus películas. Enseguida el la acompaña.
-¿Qué tienes ganas de mirar?
-¿Qué tal un clásico?
Le dice él enseñándole el DVD de "Nueve semanas y media".
-No lo se, Castle… no se si me voy a sentir muy cómoda mirando esa película contigo.
-Vamos, Kate… ¿por qué no?
-Bien. Dámela.
Ella coloca la película, apagan las luces, quedando solo las velas. Y se acomodan uno junto a otro en el sofá.
Al principio los dos están enfocados en la película, ella recostada sobre el hombro de él. Luego, Kate empieza a besarlo en el cuello, el cierra los ojos disfrutando el contacto.
Enseguida se besan en los labios, el besa su cuello y hombros. Poco a poco se va inclinando quedando casi encima de ella.
Rick puede sentir que ella esta muy nerviosa, no es una mujer acostumbrada a dejar que otro tenga iniciativas sobre ella. Entonces él se aleja un poco, posa una mano en su mejilla acariciándola suavemente con su pulgar, la mira a los ojos, hablándole casi en un susurro.
-Kate… no tenemos que hacer nada que no quieras.
-Estoy nerviosa, Rick… pero quiero estar contigo.
Nunca antes él la había visto tan endeble, al borde del llanto por los nervios que la ahogan.
-Relájate… cierra los ojos. ¿Confías en mí?
Ella asiente y luego cierra los ojos.
Él vuelve a inclinarse sobre ella, besándola al comienzo dulcemente en los labios, luego con más pasión. Mientras acaricia su cintura por encima del vestido. Besa su cuello, hombros. Pero Kate aun continua tensa. Y exquisitamente sonrojada, con los ojos vidriosos, piensa Castle.
-Kate… no tengas miedo… ¿quieres ir al cuarto?
Ella abre los ojos suavemente y asiente. Él se pone de pie y le ofrece una mano. Ella la toma, y él la conduce a la habitación.
Allí, a media luz del velador, al pie de la cama, Rick comienza a acariciarla y besarla delicadamente. Ella cierra los ojos y se deja llevar. Enseguida él introduce sus manos por dentro del vestido posándolas sobre su cintura, lo cual la hace suspirar. Ella posa sus manos sobre las de él, conduciéndolo a juntos sacarle el vestido.
Luego, Rick acaricia la cintura y abdomen desnudo de Kate. Y desciende a besarla. Cuando, él vuelve a estar a la altura de ella, Kate decide besarlo ella misma y poco a poco ir desabrochando su camisa hasta sacársela. Enseguida prosigue con su pantalón.
Después, él se inclina sobre ella conduciéndola a recostarse en la cama. Mientras continúan besándose y acariciándose.
Rick le quita suavemente el sostén dejándolo a un costado. Y comienza a besarle los pechos, y a jugar con su lengua en ellos. Con dulzura, provocándole varios suspiros y gemidos que Kate intenta ahogar.
Enseguida se deshacen de la poca ropa interior que queda en ellos, sin dejar de besarse y acariciarse cada vez más íntimamente. Ninguno de los dos soporta más la excitación que cargan.
Él aparta su rostro un segundo para mirarla a los ojos en busca de aprobación para continuar, ella asiente.
Rick vuelve a recostarse sobre ella, y besando su cuello, lentamente empieza a penetrarla provocando en Kate una infinidad de sensaciones y suspiros interminables.
Al comienzo se mueve sobre ella pausadamente, pero luego, ninguno de los dos soporta más la expectativa, y Rick comienza a mecerse frenéticamente llevándolos a ambos al mismo tiempo al clímax.
Enseguida, él se desploma sobre ella, aun enlazados entre si. Después, se acomodan bajo las sabanas y se quedan dormidos abrazados. Sin decirse una palabra, solo mirándose a los ojos.
Duermen apenas una hora, cuando ella se despierta, complacida por lo que paso entre ellos, pero con más confianza y ganas de más, es Kate quien empieza a besarlo y acariciarlo, provocando que él se despierte excitado. Ella se posiciona sobre él y vuelven a hacer el amor, pero esta vez más pasionalmente y con menos preámbulo.
Esa madrugada, finalmente se quedan dormidos exhaustos a las cuatro de la mañana, entre los brazos del otro, luego de varias rondas de placer.
