Por la mañana, Kate abre los ojos y lo primero que ve es el rostro plácido de Rick. Ella se sonríe y lo acaricia colocando una mano en su mejilla. Sabe que debería levantarse para ir a la comisaria, pero esta demasiado cómoda entre los brazos de él, pegada a su cuerpo desnudo.
Enseguida el abre los ojos también y se sonríe al verla.
-Buen día, Kate.
-Buen día.
-Nunca antes había dormido tan bien.
-Ni yo.
-¿Hay que levantarse, verdad?
-Lamentablemente si.
Él comienza a besarla en el cuello mientras acaricia su abdomen desnudo. Kate empieza a excitarse.
-Rick… por favor…
-¿Qué sucede?
-Si así empezamos el día no voy a poder trabajar.
Él desciende una mano por las partes íntimas de ella. Ella cierra los ojos.
-Rick…
Kate se gira lentamente en el abrazo, quedando bajo él, cara a cara con Rick.
Se miran a los ojos unos instantes mientras él se mueve sobre ella provocando una fricción que la hace perder la noción de todo, y comienza a dejarse llevar.
Se besan, acarician y acaban haciendo el amor.
Luego, se levantan, Kate arrastrándolo a Rick, que no desea salirse de la cama, y se duchan juntos, y se visten.
-¿Desayunamos de camino? Ya es tarde.
El asiente. Y se van.
En el camino compran dos cafés y algo en la pastelería y enseguida entran al edificio de la comisaria.
Al entrar en homicidios, Esposito los recibe sonriente, haciéndola ruborizar a Kate.
-Me pregunto que los habrá hecho demorarse en venir. Nunca antes habías llegado tan tarde, Beckett.
-Había mucho tráfico.
Esposito mira su reloj pulsera.
-mmm… usualmente estas aquí a las siete, Beckett… son las diez pasadas. ¿Tanto trafico había?
-Bueno, córtala, Espo. No sé que quieres que te diga.
Esposito se sonríe.
-Eso me lo responde todo. Igual no hay caso aun, así que no había apuro.
Kate lo fulmina con la mirada. Mientras se dirige a su escritorio.
-¿Qué sucede, Castle? ¿Te han comido la lengua los ratones? O las ratonas debo decir.
- ¡Que gracioso!
Kate le rebolea una carpeta.
-¡Ouch!
-Estas demasiado gracioso esta mañana, Espo. No quiero que nada de esto llegue a oídos de Gates, por favor.
-Lo se. Ya esta, no más bromas. Al menos por ahora. ¿Le han dicho a Ryan ya?
-No. Pensábamos hacerlo pronto.
-¿Quieres organizar una comida para esta noche entre todos nosotros? Mi madre y Alexis no estarán así que podemos ir a mi apartamento.
-Me parece bien. ¿Organizas Espo?
-Déjamelo a mí. ¿Pizzas y cervezas?
Ambos asienten.
-Listo. Los dejo, iré a decirle a Lanie.
Kate finalmente toma asiento en su escritorio y Castle en su silla de siempre.
-¿Estas bien, Kate?
-Si, solo que Espo exagera con sus bromas y no quiero que aun lo sepa mas gente de aquí.
-¿Piensas que a Gates les molestaría si se entera?
-No lo se. Pero tal vez use eso para sacarte de aquí. Y no quiero.
Ambos se sonríen.
Antes del mediodía, un caso se presenta. Jezabel Martínez, una bailarina de ballet de 20 años, asesinada de una puñalada en la espalda en el vestuario del teatro donde ensayaba. Para la noche, avanzan bastante en el caso, aunque aun no tienen al culpable.
A las ocho dejan la comisaria rumbo al apartamento de Castle, junto a Ryan. Lanie y Esposito irán luego, Jenny no puede ir.
En el viaje le cuentan las noticias nuevas a Ryan, quien se pone muy contento y los felicita.
En el apartamento, se ponen cómodos, y enseguida llegan Lanie y Javier con las pizzas y las cervezas.
Comen y beben hasta la una de la madrugada. Hora en que Esposito, Ryan y Lanie se van.
Kate ayuda a Rick a juntar todas las botellas y cajas de pizzas.
-Creo que es hora de que me vaya yendo. Ya es demasiado tarde y mañana si debo llegar temprano a la comisaria.
-Quédate. Prometo que estaremos temprano.
-Rick… prefiero irme a mi casa. No creo que sea lo mejor pasar todas las noches juntos. O sea, no me mal interpretes. Me encanta pasar las noches contigo, pero creo que es mejor ir más lento, sino el próximo paso será vivir juntos, casarnos y tener hijos.
-¿Qué tiene de malo eso?
-¿Me hablas enserio?
-Claro que si. Te amo, Kate. Me mudaría contigo ya mismo, y me casaría y tendría hijos.
-Castle… Rick… es muy pronto para hablar de esas cosas.
-Con todo lo que espere por ti, nada es muy pronto.
Ella se acerca a él y lo abraza.
-Lo siento, Rick. No quise sonar brusca.
-Está bien. Tal vez no queremos lo mismo.
-Claro que queremos lo mismo. Pero yo necesito tiempo. Sabes que soy un poco lenta para dar cada paso. Pero todo llegara. Lo prometo.
Ella lo besa y luego él la acompaña hasta la puerta y la despide.
-¿Te parece cenar con mi padre mañana? Lo organizo.
El asiente.
-Nos vemos mañana, Rick.
-Nos vemos mañana. Duerme bien, Kate.
-Tu también.
Se dan un último beso y ella se va.
