"Pipi pipi pipi"

¡¡¡¡NO!!!!

Cinco minutos más

"Pipi pipi pipi"

¡Maldito trasto, apágate ya!

Es que como no le des al botón no se parará

¡Es verdad! – Me levanté, encendí la luz y apagué el condenado despertador ¡Por fin! Hoy es el gran día ¡Hoy nos vamos a Rumania! Venga Kazu ¿te levantas o te hago un plano?

Sí, sí, pero cinco minutos más anda...

¡Wooow!

Me abalancé sobre Kazuha, cojín en mano, tapándole la cara para que se levantara de una maldita vez, es que es muy gandula la pobre... Y así empezaba el primer día de nuestra gran aventura...

Chicas, estáis visibles...

No papá, no entres...

Bueno, esta bien, pero por lo menos sé que estáis despiertas... es que me había preocupado ese grito...

Bueno, estamos bien...

Me alegro, venga, cambiaos ya que tenemos que acompañar a tu madre a la estación.

Ahora mismo, no tardamos nada

De acuerdo

En media hora ya estábamos cambiadas, arregladas y listas para irnos. Cuando nosotras ya estábamos en la puerta vi salir a mi madre de la puerta de su habitación y me entró un sentimiento de pena, no sé que me pasaba, pero me daba tristeza dejar a mi madre allí, bueno que no viniera con nosotros, es que yo con ella siempre me lo he pasado muy bien, y no sé como me lo pasaría sin ella, porqué, además, con ella siempre me he sentido más segura. Pero bueno ¡que Kazuha viene conmigo y no me voy a aburrir! Y además ¡¿Para que sirven, mis clases de karate, sino es para sentirme segura?!

Subimos al coche y en muy poco tiempo llegamos a la estación. Aparcamos el coche y ayudamos a mi madre a bajar las maletas, porqué yo solo la vio con una maleta, pero tenia cinco (sólo para dos días)

En la estación me invadió el sentimiento que siempre me inunda cuando entro en una estación, un puerto o un aeropuerto, la fascinación de tantos sentimientos juntos, alegría por los que vienen, tristeza por los que se van, miedo, esperanza; siempre hay esta mezcla. Pero esa estación en especial me encantaba, es un edificio antiguo (pero restaurado, no se cae a pedazos, claro...) dentro está bastante modernizada, tiene cinco andenes y un gran espacio para hacer exposiciones a la izquierda.

Entramos, cada uno con una maleta y nos sentamos en el primer banco que había libre, no es que estuviera muy llena ese día, pero una estación de una gran ciudad nunca esta vacía precisamente...

¿Falta mucho?

No lo sé

¿Falta mucho?

No lo sé

¿Falta mucho...?

Que no lo sé, me estas mareando ya ¡cállate!

En ese preciso momento, Kazuha se quedó con la palabra en la boca, ya que anunciaron que el tren con destino a Madrid, entraba por el andén tres.

Éste llegó y acompañamos a mamá al tren, para que dejara las maletas.

Yendo hacia allí me choqué con mucha gente, empujé, aparté y todo lo que pude para llegar a tiempo y encima casi me caigo, si es que... ¡Qué mal esta la sociedad!

Cuando mi madre se hubo sentado en el lugar que le correspondía, al lado de la ventana, la abrió y hablamos el poco tiempo que teníamos antes de que el tren arrancara.

En ese momento vi a un hombre salir del tren con una pequeña maleta de ruedas. Parecía un hombre muy formal, o iría a algún sitio que tenía que dar buena impresión, aunque puede que sea así, es que hay gente que tiene que vestir con traje para sentirse bien, que no quiero decir a nadie que no se vista con traje ni nada, que cada uno se vista como le de la gana, y a quien no le guste, pues que no te mire ¿no? es lo que yo siempre he creído. Volviendo al hombre, éste era bastante mayor, con un pelo plateado y con un traje grisáceo con una corbata con rayas lilas y azul marino. No sé que tenía ese hombre que me sonaba familiar.

Ese no es Carmine McCarnet¿porque lo mirabas?

¡Ah! Ya decía yo que me sonaba.

¡AH¿Por eso lo mirabas?

No, es que tengo una sensación extraña con ese hombre, como si le fuera a pasar algo, no sé. Bueno mujer, olvídalo, de acuerdo.

Mi padre, que hablaba con mi madre antes que se fuera, se giró.

¿Eh¿Qué os pasa, chicas?

Mira ese hombre, es Carmine McCarnet

¡Ah¿El famoso científico?

Exacto

"Atención, atención por favor, se avisa a los pasajeros del tren 8438 con destino Madrid, que el tren efectuara su salida en unos instantes. Atención, atención…"

Kazuha y mi padre se alejaron un poco, pero yo empecé a correr detrás del tren para poder despedirme de mamá.

Pásatelo bien, y no trabajes mucho – eso era una "despedida" que mi padre se inventó cuando iban a la universidad y yo he crecido con ella, así que cuando alguien se va por cuestiones de trabajo le digo esa despedida

Venga hija, tu pásatelo genial en Rumania y llámame, acuérdate

Sí ¡Adiós mamá, te quiero mucho!

Volvimos a casa y comimos, se había hecho bastante tarde aunque hubiéramos madrugado tanto. Kazuha y yo, esa tarde habíamos quedado con amigas para despedirnos.

No Ran, no te vayas, nos aburriremos mucho sin ti – Me dijo Eu abrazándome y llorando

Nada es igual sin ti – Me abrazó también Neki

No Ran, no por favor – Eso me hizo mucha gracia, Tomoaki dijo eso, más como burla de cómo se comportaban las chicas que como si de verdad lo sintiera y se me tiró encima.

Chicas... y chico, me voy tres días a un castillo de Rumania, no a la guerra, que voy a volver, no me va a pasar nada.

Nunca se sabe, y si el avión se estrella...

Y si te atracan en Rumania.

¡Sí! Y sí se parte el cuello porque se resbala en el agua – Dijo Tomoaki muy frío, la verdad es que me asustó y todo... – A ver chicas, nunca se sabe cuando te llega la muerte.

Cállate hombre, me estas quitando de ir – Si es que como lo dijo Tomoaki, estoy con Kazuha

Lo de la muerte es muy fuerte, pero igual de fuerte es de real. Encima llevaba todo el día con una sensación muy extraña, era sobre el hombre de la estación, no sé, era como si presintiese alguna cosa. Pero tenía que ver conmigo también, era tan raro lo que pasaba por mi mente que no sé como plasmarlo.

Llegamos a casa allá a las ocho, cogimos las maletas y subimos al taxi, Kazuha y yo nos sentamos detrás y mi padre delante. Camino al aeropuerto estuve todo el viaje callada, pensando en el hombre de la estación.

Ran, no pienses más en eso, seguro que estas nerviosa o algo así y has confundido sentimientos

Puede ser eso – sabia que no era eso, pero se lo dije a Kazuha porque no me gusta preocupar a la gente con tonterías mías.

Oye, y para cambiar de tema¿Qué has hecho con la bolsa que te faltaba?

La he puesto en la maleta de mi padre – Dije bajando la voz y la cabeza porque sabia que mi padre reaccionaría con...

¡¿Qué?!

Papá, tranquilo, es que llevaba un neceser pequeño – no era lo que se conoce como pequeño, sino que media dos palmos, pero bueno – y a mi no me cabía en la maleta, y no iba a facturar la maleta porque no me cabía un neceser, además, a ti te cabía bien en la maleta – al acabar esta frase se me escapo una carcajada, porque recordé que me tuve que sentar encima de la maleta para poder cerrarla, porque no cabía lo que se llama perfectamente, pero tenía más que claro que no iba a facturar la maleta, porque tu puedes ir a Rumania y la maleta a Canadá y como que no tenía ganas...

Tú y tu maleta... ¡Me tenéis harto!

Y Kazuha y yo nos reímos, hasta que llegamos al aeropuerto.

A ver, que pasa aquí!!!!! No quiero que la gente lea mis stories y no me revieweren!!!! xDDD

no en serio, muchisimas gracias a mis reviwedoras favoritas, (bueno las que me han dejado) Detective Reivil y aelita's chan!!!! Muchos besos