Capitulo 2

Él podía ser una persona muy tranquila. Podía ser amable cuando quería. Incluso podía llegar a ser amistoso cuando la situación lo ameritaba pero nadie puede ser tranquilo, amable o amistoso cuando te hacen esperar por más de diez minutos. La cara de pocos amigos de Scorpius Malfoy alejaba a cualquiera que osase acercársele. Si algo había aprendido en esa vida era a ser puntual. Sus padres se lo habían inculcado desde pequeño y era prácticamente algo sagrado para cualquier persona decente.

Se froto la frente y gruño. Cualquier persona decente pero no ella. Ella era cualquier cosa menos decente. Con solo saber que estudiaba se podía decir que era una chica muy rara. Sin embargo esa era la razón por la cual él estaba ahí, esperándola. Necesitaba su extraña fascinación por el mundo muggle para poder de una vez por todas terminar la universidad.

De repente un aire frio le aviso que alguien entraba por la puerta. Una figura pelirroja con un abrigo blanco y unas botas color marrón ingresaba al Caldero Chorreante, y Scorpius sabía muy bien quien era. La chica se quedó parada observando el lugar, buscándolo. Cuando lo localizo se dirigió a él sin muchas ganas. Obviamente ninguno de los dos quería estar ahí.

Lily daba cada paso pensando que era por el bien de su amiga todo aquello pero no podía evitar morderse el labio. Estaba nerviosa, no quería tener que hablarle. Era muy simple de explicar su antipatía. Simplemente el chico no le caía, no le agradaba. No cuestionaba a Albus con respecto a su elección de amistades pero no todas las personas estaban hechas para agradarse entre si y este era precisamente su caso.

-Malfoy.-le saludo sentándose a su lado.

-Potter.-respondió el inclinando levemente la cabeza. Ella rodo los ojos ante ese típico gesto del chico. Tan aristocrático... tan él.

-Bien, dime que quieres saber y yo te enseño. Quiero terminar lo más rápido posible.

-Yo también Potter. Tengo mejores cosas que hacer, obviamente.-y ahí estaba eso que tanto odiaba. ¿Por qué simplemente no podía decir "está bien" o "bueno"? No, el señor siempre tenía que hacer notar que él era más importante que uno. Lily ya había pasado de mal humor a pésimo humor.

Scorpius podía notar que algo la había enfadado. Sin dudas esa chica se le hervía la sangre demasiado rápido. Era molesto alguien así. Siempre tan a la defensiva… Lily sin duda era una molestia necesaria en su vida… de momento. Suspiro pensando que sería un largo día.

-Quiero dejar en claro que la única razón por la cual necesito saber sobre el mundo muggle.-tono de desprecio propio de un mago de sangre pura y encima aristocrático.-es porque necesito aprobar una clase.-suspiro al admitir su derrota. No entendía porque tenía que estudiar eso cuando ni siquiera le interesaba pero bueno, no siempre se puede obtener lo que uno quiere.

-Está bien.-dijo despreocupada. Él se sorprendió. Pensó que se enfadaría o algo pero era como si estuviese acostumbrada a que… a que, bueno, nadie tomase en serio lo que a ella le gustaba.

El rubio dejo sus pensamientos de lado y saco de su bolsillo un objeto pequeño, rectangular con una pantalla que ocupaba casi toda su superficie y con una cantidad de varios botones y otras cosas que él, por supuesto, no tenía la más mínima idea de que eran. Pero parecía que la pelirroja sí. Su cara de asombro, luego felicidad, después asombro de nuevo. ¿Era enojo lo que asomaba en sus ojos? Scorpius no entendía nada. ¿Qué diablos era eso? Le exasperaba que ella no dijese nada. Solo hacia caras y observaba el objeto maravillada. ¡Por Merlín, ni que fuese un huevo de dragón!

-¡¿Puedes decirme de una maldita vez que rayos es eso?-grito ya mandando al demonio la compostura seria y tranquila que siempre tenía. Esa chica no parecía que iba a decirle nada si no le gritaba.

-Lo siento.-dijo entre risas.- ¿Pero en serio no tienes idea de que es esto?

-Pues no. Sino no estaría aquí contigo Potter.-cruzo los brazos por sobre su pecho ofendido. Ella hablaba como si se tratase de la cosa más sencilla del mundo y eso lo hacía enfadar. En resumen, tenía el orgullo herido.

-Malfoy, es una PSP, una playstation portátil, una consola de video juegos portátil de alta gama que no puedo creer que este en tus manos. Es decir, ni siquiera sabes que es.

La pelirroja no podía dejar de curiosear el aparato. Era algo que tenía ganas de comprar desde hacía un tiempo pero se había gastado su dinero en ropa y la cámara digital porque, bueno, era un asco para ahorrar. Si tan solo tuviese un juego para probarlo sería un día maravilloso, no importase que sucediese después. Estaba tan ensimismada que no se dio cuenta de la cara de Scorpius. Si lo hubiese hecho hubiera deseado tener su cámara en esos momentos. Su rostro era una perfecta mezcla de desconocimiento absoluto, enfado por su orgullo herido y porque parecía que ella estuviese actuando como si el no estuviese allí.

-Potter…-dijo exasperado pero intentando controlarse.

-Es genial. ¡Incluso tiene para escuchar música! Fascinante…-ella seguía sin prestarle atención.

-Potter…-subió un poco el tono de voz y carraspeo bastante fuerte.

-¿Me pregunto si…?

-¡Potter!-Scorpius Malfoy volvía perder su compostura por segunda vez en el día.

-Perdona Malfoy.-dijo ella mientras se coloreaban levemente las mejillas.- ¡Es tan… tan increíble! Los muggles pueden crear cosas muy interesantes, la verdad que…-se calló al notar el sombrío semblante del chico.

-Si todo muy lindo Potter pero no tengo la más mínima idea de que es esto, ni un "ploytation" o como se llama, ni mucho menos que es un video juego.-

-¿De verdad no sabes nada del mundo muggle?- la mirada del chico le dio toda la respuesta. No pudo evitar suspirar y pensar que eso llevaría más tiempo del que había imaginado.-Bien, te enseñare todo lo que se pero definitivamente no podemos empezar con esto.-y le devolvió, muy a su pesar, la consola al rubio.

-¿Por qué no?-pregunto enfadado mientras tomaba esa cosa y la observaba.-No puede ser tan difícil.

-Para ti, créeme que si lo será.-le molestaba esa mirada de superioridad que ella usaba en esos momentos. Esa era su mirada.

La chica estuvo a punto de comenzar a hablar cuando la puerta del Caldero Chorreante se abrió y una voz conocida pareció llegar a ella. Miro involuntariamente la entrada y no pudo más que entrar en pánico. Tomo a Malfoy de la mano y se lo llevo hacia el callejón Diagon sin que este pudiese protestar. Estaba algo confundido, ¿sería que le tenía que enseñar algo? ¿Pero que podía haber de muggle en un callejón de magos? La soltó molesto y estuvo a punto de ponerla en su lugar cuando sus brazos lo empujaron a través de la entrada mientras esta se cerraba tras ellos.

-¡¿Qué rayos fue eso? –protesto furioso Scorpius.

-No me tienen que ver.-fue toda su respuesta mientras seguía caminando observando de vez en cuando hacia atrás.

-¿Quiénes?

-Mis hermanos.-dijo como si fuese lo más obvio del mundo.

-¿Por qué no?-Malfoy empezaba a sonar como un niñito molesto a los oídos de Lily.

Se metió en una cabina de teléfono típica londinense y se le hizo seña al chico para que entrase con ella. Muy a regaña dientes accedió. Suspiro. Era peor que un niño. Disco un número en el teléfono y la cabina se movió. Scorpius nunca había estado en esa salida del callejón y le pareció que Potter estaba llena de sorpresas. Tenerla tan cerca le hizo notar que era pelirroja pero no el típico color zanahoria sino más bien un rojo más extraño, un rojo color manzana. Definitivamente tenía algo de Weasley corriendo por sus venas.

La siguió mientras bajaban de la cabina. La observo apoyarse en la pared de un edificio y suspirar. ¿Por qué habían escapado de sus hermanos? Le parecía una estupidez de adolescentes. Una persona choco contra él y fue entonces que se dio cuenta que estaba en el Londres muggle. Habían tantos autos y personas, y ruidos y olores extraños para él. Se sentía como un niño. Estaba en plena ensoñación cuando la mano de la pelirroja pasando por frente de su cara lo despertó.

-Tierra llamando a Malfoy.-se burló ella.

-Lo siento. Es que…-aún seguía observando todo como un niño.

-Nunca habías estado en el Londres muggle, lo sé, lo se.- dijo ella como cansada de esa respuesta.- Todos siempre dicen lo mismo.-suspiro.- Por lo menos es divertido ver sus caras pero ya cansa. Encima tú no tienes idea de nada. Debe de ser todo nuevo para ti.

-Sí que lo es.-contesto sin darse cuenta de su tono de voz. Carraspeo para cambiarlo.- Pero no es que me interese, simplemente me llama la intención. Como todo lo nuevo.

-Como digas Malfoy.-dijo ella sin darle importancia y empezando a caminar. Se preguntaba que debía enseñarle primero. Era como un bebé y eso le hacía doler la cabeza.

-Por lo menos me podrías decir porque huíamos de tus hermanos. Digo, si se tiene un poco de delicadeza se explica la situación…-dejo a entender como que ella carecía de todo rastro de esa cualidad.

-Es porque no saben que estoy contigo. O sea, no les podía decir "familia, me voy en plenas fiestas para explicarle al tonto de Malfoy sobre el mundo muggle del cual no tiene idea, nos vemos para la cena". No quedaba muy lindo, ¿no?- A Scorpius le dio la "ligera" impresión de que verdaderamente ella lo detestaba.

-No para nada.-dijo siguiéndole el juego.- Hubiera quedado mejor que dijeras que le tenías que enseñar al tonto de Malfoy sobre el mundo muggle porque prácticamente te arrodillaste a mis pies diciendo que harías cualquier cosa…

-Si ya se, ya se. No me lo recuerdes.-dijo mientras se agarraba la cabeza como quien sufre una jaqueca.- Ni yo puedo creer mi estupidez.

-Es muy simple Potter. Está en tus venas.

Le lanzo una mirada asesina y empezó a caminar muy rápido. El rubio la seguía con una mirada de superioridad en el rostro. Era tan divertido hacerla enojar. No entendía muy bien porque ella lo detestaba pero no le importaba. Ella no le agradaba tampoco. Era la molesta hermanita menor de su amigo. De repente se detuvo. Scorpius freno de golpe detrás de ella. Lily se dio vuelta y lo miro con una cara maléfica en el rostro, haciendo que él levantase una ceja.

Le iba hacer callar un rato. Sí que lo haría. Sonrió para nada inocentemente y le hizo señas para que lo siguiera. Si tenía suerte el lugar que buscaba aun seguiría abierto. Siguió un par de cuadras y lo encontró. Sonrió de una forma que Malfoy pronto sabría que solo traía problemas.

Ella le hacía señas con la mano para que bajase las escaleras pero Scorpius desconfiaba. Es decir, ¿Quién en su sano juicio bajaría unas escaleras que, aparentemente, iban al centro de la Tierra? Varias personas entraban monótonamente al lugar y mientras reaciamente se acercaba a la pelirroja, la cual parecía con ganas de suicidarse, pudo notar un cartel. Este decía "Subterráneo" y más abajo el nombre de la estación. ¿Qué diablos era eso de "subterráneo"? De repente sintió una mano tomando la suya.

Potter prácticamente lo empujo por las escaleras. Se sentía con una salvaje. ¿Acaso esa chica no entendía de modales? Estuvo a punto de protestar pero después de bajar varias escaleras cuyos peldaños se movían solos, llegaron a un lugar muy extraño. No podía quitar sus ojos de todo lo que estaba allí. Primero noto los molinetes por los que las personas introducían o apoyaban, no sabía que cosa, y después pasaban a una especia de andén subterráneo. Ahí entendió el nombre del lugar. Pero lo que paso después se llevaba todo el crédito del lugar. Unos trenes diferentes llegaban desde el otro lado del túnel y abrían sus puertas de forma automática. Entonces las personas entraban rápidamente y unos segundos después las puertas volvían a cerrarse y el "tren" se iba. Era todo tan extraño.

Lily lo llevo a un costado antes de que la muchedumbre acabase con él. Era divertido ver la expresión de su rostro. El caballero ingles del siglo XV observando las maravillas del siglo XXI. Rio por su comparación.

-¿Qué es tan gracioso Potter?-pregunto él, quien ya había salido de su ensoñación.

-Tu cara cuando miras cosas muggles.-le contesto a la defensiva. Los minutos de paz se habían ido volando por la ventana…

-Bueno, es la cara que pondría cualquier persona mágica al ver tamaño escenario.-esas palabras y ese modo de decir las cosas eran tan suyas, tan Malfoy, tan odiosas.

-Lo se Malfoy. Yo estuve igual cuando lo vi por primera vez.-le hizo señas para que lo siguiera y saco de su bolso una pequeña tarjeta de plástico. La apoyo sobre el costado de uno de los molinetes y lo empujo a que pasase.

La chica no le había dado tiempo a tener miedo y ya estaba frente a frente a aquel escenario que antes miraba fascinado. ¿Qué hacer, cómo actuar? Muchas preguntas pasaban fugazmente por su mente. La situación era desconocida, es decir que no tenía el control y por ende, le daba un total pánico. Pánico que no iba a dejar ver a la chica. Era el miedo a lo desconocido.

El tren llego y esta vez no dejo que la chica lo empujase. Tomo todo el aire que podía y entro, seguido por ella y por muchas otras personas. La gente era si se amoldase a la situación, como si fuese lo más normal del mundo, como hacer levitar una pluma o algo así. Pero para él era totalmente desconocido. Estaba asustado y furioso. ¿Cómo lo había llevado a aquel lugar sin siquiera explicarle de que se trataba? Estaba a punto de protestar cuando ella se le adelanto.

-Mira, no te enojes.-fue lo primero que dijo mientras se colocaba el cabello tras su oreja.-Pero te traje aquí porque si quieres que te enseñe sobre este mundo tiene que ser a mi manera. No puedo enseñarte lo que es y cómo se usa lo que me trajiste hoy si cuando ni siquiera sabes cómo funciona básicamente este mundo en general.

Lily lo miro de reojo mientras se agarraba de uno de los caños. Se podía notar que estaba furioso pero lo hacía por el bien de toda la operación. Ella quería la beca para Claire y él aprender del mundo muggle. La única forma era aquella, de lo básico a lo complejo. Y tendría que empezar bien desde lo básico con ese chico. No entendía nada de nada.

-Está bien.-dijo con deje de enojo. Lily le sonrió y no supo bien porque él le devolvió la sonrisa.

-Ahora bien, lo primero que debes saber sobre este mundo es que se maneja con energía eléctrica…-y entonces una mano le cerró la boca.

.Potter estás loca.-le susurró entre enojado y paranoico mirando a las personas a su alrededor. Ella le saco la mano y lo miro furiosa.

-Malfoy mira a tu alrededor.-le hizo observar a cada una de las personas del vagón. Cada una iba en su mundo y nadie les prestaba atención.-Así como lo ves en este mundo donde más gente más secretos puedes contar.

El rubio frunció el ceño un poco avergonzado por no haberse dado cuenta de eso. Era casi obvio. Entonces ella siguió hablando como si nada. Energía esto, energía lo otro. Al parecer eso de la electricidad se obtenía de varios modos pero el tema era que era lo más importante para la mayoría de los muggles. Como su fuente de vida, o algo así. Pero no era lo que decía lo que lo tenía sumiso a su voz sino era la forma en que le explicaba todo. Tan apasionadamente, tan gestual, moviendo las manos, los ojos y la cabeza de un lado para el otro. Ella, a pesar de ser extremadamente rara, era interesante.

La pelirroja no parecía darse cuenta de lo mirada del rubio pero allí en los vagones del subte, una fría tarde de invierno, él la había encontrado interesante.


Bueno un nuevo capitulo de este intento de historia xD

Como veran me gustan las cosas largas y tediosas. Algún día aprendere a hacer algo mejor jaja.

En fin, lamento a tardanza pero ya estoy haciendo el tercer capitulo así que no creo que tarde en actualizar.

Hasta entonces.