"El beso es un mordisco que aprendió educación".

- Tolis Van.

.

Lunes, 17, 2:06 pm.

"Querida no podre pasar por ti, me a surgido algo en el trabajo. Pero Tom lo ara. Besos, te veré en la cena"

Simone.

Solo esto faltaba. Traficantes, populares, un encuentro sexual y ahora quedaba a merced de un sujeto que no conocía. Suspire y eche la cabeza para atrás del respaldo de la banca. Escuchaba los murmullos de los adolescentes, al salir del edificio y me llegaba un olor a cigarrillo. Asco. Siempre odie el cigarro y bastante. Puse mis manos sobre mi cara. Aun no podía olvidar aquello, sus manos, sus dedos, su lengua, si pieza moviéndose sobre mi boca. Aun se me ponía el vello de punta.

- ¿Disculpa? - genial, tal vez ahora estaba sentada en la banca de alguien mas.

- ¿ah? - me quite las manos de la cara y mire casi estupefacta a un chico alto, con rastas castañas, una gorra sobre la cabeza, sudadera ancha color café y sus pantalones igual de anchos. Mirándome con el seño algo fruncido. Si, ahora me asaltarían.

- ¿Diana? - oh no, estuvo investigándome. Sabia todo de mi, me secuestraria y luego pediría rescate.

- S-si - giro los ojos y volvió a mirarme.

- Vámonos -

- ¿a donde? - oh no, ¿debería de gritar, correr?, pero no podía moverme.

- a casa - soltó una media sonrisa y alzo una ceja. Note su brillante perforación a un costado de su boca. - oh, ya entendí - soltó una carcajada - no sabes quien soy - se apunto a si mismo con el dedo y yo dije "no" con un gesto con la cabeza, aun muy desconcertada. - vaya, me haces sentir poco importante, bien soy Tom - ¿el?, ¿el era el hijo de Simone? - ¿mama no te dijo que pasaría por ti? - oh Dios era el. - ¡eh!, ¿sigues viva? - me sacudió por los hombros y yo desperté de mi trance.

- S-si, es solo que... nada. Mucho gusto -

- Igual, bien, andando, no quiero llegar tarde, tengo una cita - esto lo dijo con un tono altanero.

- bien, no quiero que llegues tarde - la verdad no me importaba lo que el hiciera o dejara de hacer, solo quería ir a casa.

- bueno, vamos - se dio la media vuelta y yo lo seguí, aunque me era difícil ya que el daba unas zancadas demasiado largas y yo no podía igualarlas. Metió la llave en un Cadilac negro.

- ¿este es tu auto? - no pude disimular mi tono de supresa. Es que hasta yo sabía que ese auto era hermoso.

- Bonito, ¿no? - si, sus palabras demostraban lo orgulloso que se sentía de su lindo auto.

- bastante - apoye ligeramente mis dedos en la puerta.

- bueno, súbete -

.

- Hum... - aun seguía pensando en lo ocurrido hace unas cuantas horas. Me encontraba en la cama. Había intentado dormir ya que me sentía cansada en efecto, pero cada vez que cerraba los ojos era como si reviviera aquel momento, aun podía sentir sus dedos sobre mi cuerpo. Su estrecho cuerpo entre mis piernas. - ¡ah! - me tape la cara con una almohada para quitarme esos pensamientos, pero no funciono.

- ¡Hey! - una voz masculina me llamo desde mi puerta. Baje un poco la almohada. Era Tom - ¿Vaya acaso quieres morir o algo así? - sonrisa burlona. La detestaba, y era raro tomando en cuenta lo poco que tenia de conocerlo. Hice una mueca con el rostro, como indignación y vergüenza. - bueno, si, ¿tienes hambre? - ¿acaso se había quedado sin palabras?

- pues... - oh si comida, comida, cuando escuche que la pronunciaba mi estomago reacciono. - Si un poco -

- ahí pizza abajo - bueno tal vez no era la comida que tenia en mente pero funcionaria.

- Gracias, ahora bajo -

- De nada - Tom salía de la habitación cuando se detuvo - por cierto, las almohadas van abajo de la cabeza, no encima de la cara - de nuevo esa sonrisa. Salió de mi habitación conteniendo aun sus carcajadas.

.

- ¿Y que cuentas? - Tom me interrumpió con esa pregunta. Yo sacaba un plato de la alacena.

- ¿hum? - Tom se dio la vuelta y me miro con una ceja alzada. Creo que yo no podía decir mas de dos palabras juntas. - oh, nada, nada la escuela, estuvo... bien - claro, tuve tres encuentros cercanos con las cosas que pretendía evitar en la vida.

- ¿y conociste a alguien interesante? - Dios, eso, eso... no, que paranoia.

- Pues... - ahí vamos tenia que decírselo a alguien. - me tope con personas algo, diferentes.

- jajaja pues claro, nadie es igual. - note como se refería a si mismo, con ese porte de rapero - ¿Que?, ¿creías que todos tenemos que ser como los demás?. - mientras me serbia la pizza buscaba una forma de contarle algunas cosas sin sonar como lo que el pensaba que era; una tonta niña que criticaba sin conocer.

- No, no me refiero a eso, es solo que... cuando iba por un pasillo me tope con una chica, que me sorprendió -

- ¿acaso llevaba los pechos de fuera o algo así? - su forma tan natural de decir aquello me sorprendió, aunque por una extraña razón me hizo reír un poco - Oh vaya espectáculo que me abre perdido - continúe riendo bajo.

- No, no tranquilo no te has perdido de nada -

- uff menos mal - fingió limpiarse el sudor de la frente con la mano.

- Solo era una chica con un cabello muy loco -

- ah así que ya conociste a Milly - ¿el también la conocía?, vaya si que era famosa.

- pues no, no se su nombre - Tom apoyo los codos en la mesa y se inclino un poco a mi.

- Es una chica de cabello negro, pero con cientos de mechas de diferentes colores y con un perforación en la nariz, no es cierto - bien, si esa era su descripción.

- Sip, la misma -

- entonces su nombre es Milly, Milisent, pero ya sabes como son las personas con sus nombres - Si, conocía a bastantes. - Diría que te alejaras de ella, no es una buena chica - ¿el se estaba preocupando por mi? - una vez salimos, pero no, demasiado loca, además creo que es lesbiana - maldición - ¿no será? -

- ¿no será que? - lo mire con algo de curiosidad.

- ¿que le hayas gustado? - oh no, eso, eso seria lo ultimo que yo, que ella, ¡Tom! - te has ruborizado, tal vez a ti...

- Tom no seas idiota - solté esto sin pensarlo y llevándome el pedazo de pizza a los labios, cerré mis ojos para disfrutar de aquel sabor delicioso. Si que tenia hambre.

- jajajaja - escuche a Tom regir. Entreabrí un ojo y lo vi. Ciertamente estaba riendo.

- ¿que te causa risa? -

- Es solo que con esa expresión de indignación te pareces a Bill, ja - Bill, Bill, Bill...

- ¿Bill? - lo mire. Curiosa de nuevo. - ¿quien es Bill?-

- Wow, tu si que no sabes nada -

- ¿me dirás o no? -

- Calma, calma, mi hermano, Bill - oh cierto eran dos.

- ah ya entiendo -

- Pero sin duda con esos gestos te pareces demasiado a mi flacucho hermano -

- ¡oye! -

- jajajajaja - no se porque pero Tom me inspiro confianza. Con su actitud despreocupada y burlona, creo que podría tolerarlo a el y a su fastidiosa sonrisa de burla - bien, me voy. Puedo dejarte el plato ¿cierto? -

- ¿ah? - lo mire con los ojos como platos mientras mordía mi rebanada - pero, pero ¿por que? -

- tengo una cita - Sonrisa burlona, no se como no le tire la pizza encima.

.

Continuara.

Hay este Thomas -.-" espero que puedan imaginarse a los personajes y que no los vean solo como letras.

Bueno veremos que mas nos depara esta historia.

Besitos.

Y ya saben cualquier detalle me dicen :D

Deka.