"El mal genio es lo que nos mete en líos. El orgullo es lo que nos mantiene en ellos".

- Neil Simon.

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-Así que a esto te referías - Tom conducía por el estacionamiento entre lo que dividía a el edificio de la preparatoria de la universidad.

- Claro - Tom me lanzo una amplia sonrisa. Yo seguía con mi brazo recargado en el vidrio. Con mi cara de resignación ahora lo entendía todo.

"- ¿Bien y como pretendes ayudarme a no convertirme en una zorra?-

- ya te lo dije, la respuesta soy yo -

- Aja... ¿como pretendes ayudarme a no convertirme en una zorra? -

- Vaya, que persistente. Escucha la clave en esto es conocer gente. Yo conocía a dos chicos, el carismático y el grandulón. Al entrar a la preparatoria me di cuenta que todo el mundo los conocía, a todo el mundo les caían bien y por ende yo les caí bien. Me pude relacionar con personas que para los de primero era casi imposible. Fui popular. Nadie me molestaba, por esto, podría decirse que era casi como una celebridad -

- Aja ¿y? -

- Tú me conocerás a mí -

- ¿y? -

- Vaya si que eres desesperante -"

La verdad era que si lo entendía, perfectamente. Si lo conocía a el, todos mis problemas desaparecían. O almenas eso pensaba El.

- ¿Cuantos de esos llevas? - dije mientras veía su mano levantar la lata de Red Bull hasta su boca.

- unos 2 o 3 -

- ¡Que!, pe-pero ¿por que? -

- Bueno siempre que te quedas despierto para hacer tus tareas necesitas ayuda extra, de hecho no dudo verte muy pronto consumiendo uno de estos - movió la lata en mis narices.

- Claro que no, eso es solo porquería -

- Como quieras, listo llegamos y justo a tiempo -

- ¿eh? - mire mas atentamente por la ventana. Y las Porristas desfilaban frente a mis ojos. Son sus faldas de color naranja y amarillo, con sus pompones, y sus listones. Genial. Pero frente a mí a un lado en un auto deportivo descapotado, estaban Angelic y sus Zorritas. Maldición Tom. - ¡No me dijiste que ellas eran las porristas idiota! -

- Calma, calma y modere su lenguaje señorita -

- ¡A la mierda con eso! - me encontraba tan enojada. Ellas, era todo lo que pretendía evitar todo el puto año, estaban aun lado de mi. No podía evitar sumirme en el asiento.

- Son polarizados ¿sabes? - Genial ahora quedaba como una idiota miedosa. - Calma y sígueme el juego -

- ¿eh? - Tom se coloco unas gafas de sol Ray ban. Y salió. Yo me escurrí hasta los asientos traseros, pero antes de que pudiera pasar mis piernas.

- Oh no - mierda me atrapo - ¿bajas por las buenas o tendré que cargarte? - dijo esto con una sonrisa maliciosa - Bueno como quieras - me tomo por el tobillo que aun tenia en el haciendo del copiloto y me jalo. Quede en el asiento y el encima de mi - ¿y bien? -

- Y-yo puedo bajar - podía ver sus ojos traviesos y su lengua alrededor de su pieza, intentando provocarme.

- ¿segura?, no te veo muy convencida -

- Estoy bien, quítate - lo empuje y me senté de nuevo. Me acomode el cabello, lo moví un poco y este volvió a su lugar. Era la ventaja de que tu cabello fuera liso en extremo.

- Sonríe para las cámaras - Tom me tomo de la mano para que bajara de su cadilac. Y entonces lo vi. ¿Recuerdan la película de crepúsculo?, ¿Cuando Bella llega a la escuela con Edward y todo el mundo los mira?, bueno lo mío fue baste parecido al bajar de aquel coche. Chicos, chicas, algunos deteniéndose, otras corriendo con sus amigas, pero todos, absolutamente todos con sus ojos puestos en mi. Perfecto. - Actúa natural - sentí como me acercaba a su cuerpo. Probablemente le llegaba un poco arriba del hombro. Sin duda me sentía indefensa. Paso su brazo en mi cintura y cerro la puerta del auto.

- Vaya, a quien tenemos aquí, pero si es Tom Kaulitz - Esa voz. Mierda. Intente alejarme pero Tom me tenia fuertemente atada a su cuerpo.

- Hola Angelic, ¿como estas? -

- Muy bien, pero veo que tu estas mejor -

- Si bueno, se hace lo que se puede - Note como una chica de rulos obscuros se ponía de puntillas y le susurraba algo al oído a la rubia.

- Si de eso... de eso ya me di cuenta - Intentaba desviar la mirada pero esos ojos me estaban examinando de arriba a abajo. Uno de los momentos más incómodos de mi vida.- ¿y es que acaso no nos vas a presentar a tu amiguita? -

- Oh por supuesto, pero no es mi "amiguita" es mi novia - ¿Novia?, ¿como... cuando... donde? ¡Pero como se atrevía!, ¡hijo de... -

- Mucho gusto, Soy Angelic - Antes de seguir con mi credo interno a Tom, note la mano de Angelic frente a la mía.

- Igualmente, Soy Dia... -

- Eres la amiga de Caroline - Una chica de rulos castaños me miro de forma acusadora.

- Si, bueno, si - Que idiota me vería.

- Es verdad, eres ella, que despistada soy - Sus ojos mostraron un pequeño relámpago. Estaba planeando algo.

- Bien Angelic, te pediré que la trates bien, es nueva y no quiero tener problemas por interceder por ella - Tom hablo con voz fuerte y bastante seductora y mirándome inquiridoramente me pidió que no cometiera alguna idiotez.

- Claro, claro, no tendrás problemas como los de tu hermano - ¿Bill?, ¿Bill generaba problemas?, si bueno no me extrañaba, ya quedaba comprobada mi teoría de que era un violador en potencia.

- Bien, entonces nos veremos luego - Tom se agacho y me beso en la mejilla y susurro en mi oído - Disfrútalo carita de porcelana - me dejo y se fue hacia su edifico.

- Si - De nuevo con eso. Si lo dice otra vez juro que lo pateare en las bolas.

Bien, diría que todo salió bastante bien, no estoy muy segura de eso.

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- ¿alguien me diría cual es el resultado de esta pendiente? - Era 4.5, bastante fácil. Pero nunca les ha pasado que temen levantar la mano. Algunos eran por miedo a equivocarse. El mío era miedo a acertar.

- ¿Nadie?, ¿quieren que recurra a la lista? - todos los profesores recurrían a ese viejo truco. - Bien, jóvenes como gusten - Bien almenas había 1 posibilidad entre 30 de que yo tuviera que ...- ¿Beacker? - ¡pero que jodidos! - Beacker Diana - deje de juguetear con mi lápiz que cayo al suelo. Note las miradas de mis amigas porristas detrás de mí.

- Eres tu - si Caroline soy una idiota que no escucho su nombre.

- ¿y bien señorita?- entonces note las miradas de todo mi salón. Genial. - ¿sabe el resultado? - claro que lo sabia profesor y le borraría esa sonrisa patética del rostro.

- 4.5 -

- ¿Disculpe? - Maldito sordo.

- El resultado de la pendiente de la ecuación es 4.5 -

- Es... correcto - imbécil. Note como se le caía la cara de idiota al notar que yo había acertado. Bien, eso pasa cuando no tienes vida social muy activa y te recluyes leyendo libros o estudiando. Al volver al mundo de los humanos note algunas miradas curiosas sobre mí. Con la mirada algo nerviosa buscaba aquel lápiz escurridizo. Lo encontré debajo de la banca de un chico, lo mire con anhelo, pero no, preferiría que cuando la clase acabara y el se levantara yo lo recogería. Con lo que no contaba era con que el chico me miraba. Me hiso una seña al lápiz y yo asentí con la cabeza. El chico se agacho y recogió el lápiz, estiro su mano y me lo dio.

- Gracias - susurre.

- De nada - Wow que dientes mas blancos y que nariz tan perfecta y sus ojos. Otros mares azules como los míos. Era muy guapo no lo negare. Con su pelo algo despeinado y castaño. Pero aun así, no me interesaba para algo más. Puse atención de nuevo al pizarrón.

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- ¿y desde cuando conoces a Tom? - un par de ojos castaños me miraron acusadoramente. La hora del almuerzo era un campo minado que tenia que recorrer con cuidado.

- Pues vivo con el - mala respuesta. Todas las chicas de esa mesa me miraron. Hasta Angelic dejo de mirarse en el espejo. - Bueno es solo que, me quedo en su casa, en la casa de su madre, ya que no soy de aquí, pero mi mama me mando aquí y pues es gran amiga de Simone y pues me quedo allí - vaya y no estaba nerviosa ¿eh?.

- Oh, pero entonces dime, ¿de donde eres? - sus ojos verdes recorrieron toda la mesa. Aguardando, pacientemente.

- De México -

- Fui ahí el verano pasado Acapulco es muy bello - una chica de castaños cabellos hablo.

- Si, sus playas son hermosas - otra chica rubia apoyo su moción.

- Si, tomas un bronceado precioso - Entonces de nuevo las miradas hacia mi. Ya veía venir aquella pregunta. ¿Y por que tu eras tan blanca?, ¿casi transparente?.

- Este... Bien chicas ya casi se avecina la competencia - por primera vez Angelic me cayo bien. Creo que eso de no llamar la atención le afecta, así que cualquier excusa para volver a llamar la atención, no lo iba a desperdiciar. Mire a mí alrededor. Todos miraban hacia a mi. Tal vez les resultaba cómico, quiero decir, todas con sus uniformes de porrista, sus pompones, su pelo rizado y bronceado perfecto. Y en el centro, una chica de pelo negro, lacio, piel blanca, vestida con jeans azules, camiseta negra y una sudadera gris, y converse. Wow jamás pensé estar en una situación como esta. Bien pero aparte de mi estaba Caroline ella tampoco estaba en las porristas, pero poco le faltaba, Tan solo el uniforme que disimulaba bastante bien, con un atuendo bastante parecido al uniforme.

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- ¿Y vas a esperar a Tom? - Angelic me hablo con la polvera en su mano y retocándose el maquillaje - Te llevaría pero las porristas tenemos que practicar, ¿o te gustaría venir? - ni loca, jamás lo aria. Aunque a estas alturas no sabia lo que era posible que me pasara.

- No, lo esperare, gracias - todas las personas que pasaban directo a la puerta se nos quedaban mirando. Tardaría en acostumbrarme a esto.

- Bien - cerró su polvera y la echo a su bolsa. - nos vemos mañana, cuídate - se dio media vuelta y todas sus "zorritas" fueron detrás de ella.

Ese día se había ido bastante rápido eso era bueno. La verdad pensaba que las demás me tenían miedo ya que solo se limitaban a mirarme. Eso había sido incomodo. Mucho. Y las constantes pláticas sin significado de Angelic me aburrían y simplemente no me interesaban. Siempre que empezaba alguna de esas tontas pláticas yo me alejaba en mi imaginación pero siempre regresaba al mismo lugar, al mismo baño y a los mismos brazos. Después de pelear con mi interior muchas veces, llegue a la conclusión que podía pensar en el las veces que quisiera. "Nadie podía escuchar mis pensamientos". Eso me lo repetía constantemente, cuando me sentía un poco avergonzada por seguir con aquello.

Me dirigí hacia afuera a esperar a que mi "novio" pasara por mí. Saque mi reproductor y seleccione una canción de Guns n Roses y me coloque los auriculares. Deje que la música me invadiera hasta que unos golpes en los hombros me despertaron. Era ese chico. Lo mire con una ceja levantada, ¿acaso no se daba cuenta de que no lo podía escuchar?. Lo deje por unos momentos, y después me quite el auricular de una oreja.

- ... y bien? - ¿que demonios me había dicho?.

- Oh discúlpame, es que no te escuche - eso sonó muy mal y note que se había enojado por escuchar semejante respuesta, pero después tan pronto como se enfado, así se le paso.

- Bien, realmente no importa, es solo que... - en ese momento el clacson de un cadilac negro desconcertó al chico.

- Oh, este... yo tengo que... -

- Si, entiendo será para la otra, tu novio -

- Si, mi... novio -

- Nos veremos mañana - el chico sonrió mientras yo abordaba al auto y me despedía con un movimiento de mano. Dentro era tan cómodo.

- ¿Por que estabas con el? - El tono de Tom me sobresalto.

- ¿eh? - lo mire con los ojos abiertos, de verdad el no pensaba en ponerse celoso. Tom siguió conduciendo mientras yo veía por el vidrio polarizado al chico alejarse.

- ¿Acaso no sabes quien es? - Claro que se quien es Tom. Idiota.

- No -

- Se llama Kellen, todos le llaman Key. Es un hijo de puta - vaya eso si que me había sobresaltado. El se veía pues al menos decente.

Continuara.