Por el camino de fuego

Capítulo 19: Batalla final parte 3… El reino de las sombras

En el capítulo anterior

Una columna de fuego salió de la nada, en medio del fuego se veía la silueta de una persona, el fuego se disipo dejando ver al hechicero maligno. Yami y Yugi estaban impresionados al verlo ya que pensaron que habían logrado eliminarlo.

-Desgraciados ese ataque me dolió y ahora mismo me encargare de ustedes.- la capucha se le había caído por lo que se podía apreciar su rostro, tenía un gesto era de furia pero después sonrió.- ya que les gusta estar juntos entonces hare que mueran juntos y se la mejor manera de hacerlo ¡Vinculo amoroso siempre han sido su bendición ahora se convertirá en su maldición!

Dos sombras salieron enfrente de ambos chicos introduciéndose en ellos causándoles mucho dolor en el corazón, cuando vieron un lazo azulado apareció en el pecho de ambos uniéndose para después desaparecer.

-¿Qué rayos fue lo que hiciste?- pregunto Yami.

-Ya lo veras Atem.

Lanzo un rayo de energía oscura al brazo derecho de Yami lastimándolo. Yami se tomó el brazo pero escucho que Yugi se quejó, al voltear a verlo Yugi se tomaba el brazo derecho.

-¿Qué? El ataque lo recibí yo pero pareciera que Yugi también lo recibió ¿Qué está pasando?

-Se ve que no entiendes así que lo explicare: ahora ustedes dos están malditos, ese vínculo de amor que tanto presumen ahora se convertirá en un vínculo de dolor si tu recibes daño Yugi lo sentirá, si Yugi recibe daño tú lo sentirás y si uno muere el otro también morirá ya que ese lazo azulado que vieron aparecer hizo que sus corazones sean uno, literalmente matare a dos pájaros de un solo tiro y eso es lo que hare porque ustedes dos ya me hartaron.

-No puede ser (Pensando: si recibo daño Yugi también lo sentirá, debe haber una manera de romper esta maldición)

-(Pensando: si me ataca es como si atacara a Yami, esta situación se volvió mucho más peligrosa de lo que era antes, no quiero que Yami salga herido por mí)

-Voy a eliminarlos a los dos pero lo hare de una manera muy divertida, prepárense para entrar a un mundo de dolor y de caos.- los ojos del hechicero comenzaron a brillar.- ahora todo va a cambiar y los ataques se harán peores ya que serán más dolorosos, dejaremos de pelear aquí ya que ahora pelearemos en un mundo de negrura infinita: el reino de las sombras.

-¿El reino de las sombras?- dijeron al mismo tiempo, Yami puso un gesto que denotaba terror y sorpresa.

Una neblina oscura comenzó a formarse detrás del hechicero que poco a poco comenzó a rodear el lugar, la oscuridad se apoderaba del campo de batalla.

-Lo siento Yugi.- Yugi volteo a ver a Yami.- pero en esta pelea no puedo dejar que interfieras ya que es muy peligroso.- Yami empujo a Yugi haciendo que saliera antes de que la oscuridad rodeara totalmente el lugar, Yami había quedado dentro de aquella neblina mientras Yugi quedo fuera.

-¡Yami!- toco la neblina pero solo recibió un choque eléctrico.- ¡Hermano! ¿Yami me escuchas?

Dentro de la neblina Yami solo volteaba hacia atrás preocupado, escucho la risa del hechicero.

-Jajajaja con que decidiste pelear tu solo bueno no importa ya que cuando recibas daño el pequeño Yugi lo recibirá y será aun peor ya que este ambiente me fortalece.

-No dejaría que Yugi peleara en este ambiente tan hostil cuando apenas despertaron sus poderes por lo que no soportaría la presión que hay aquí, te derrotare.

-Solo inténtalo Atem jajajaja.

Ahora la pelea se volvería aún más difícil ya que todo iba a cambiar de manera drástica, Yami sabía que ese reino era terrible pero no se imaginaba que tanto, comenzaría la última batalla no solo por derrotar al hechicero maligno sino también por sobrevivir en ese mundo lleno de oscuridad y más porque estaba atado de corazón a Yugi.

Ahora si al fic

Poco a poco comenzaba a despertar de su inconsciencia, al abrir los ojos vio que estaba en una habitación blanca y no sabía porque, tenía un respirador cubriéndole nariz y boca extrañándole ya que no sabía porque, todo era confusión hasta que escucho a alguien.

-Qué bueno que ya despertaste Alin.- volteo a un lado encontrándose con un hombre mayor de baja estatura.

-Señor Solomon ¿Qué fue lo que ocurrió? ¿Dónde estoy?

-En un hospital, después de que Yami se fue quedaste inconsciente y como pude te saque de ese lugar, por el camino paso una persona en un auto y al verte en esas condiciones nos trajo al hospital de Fukushima, el doctor dijo que tenías muchos golpes en todo el cuerpo pero que sin duda vas a recuperarte.

-Es bueno saberlo.- volteo a ver a la ventana abriendo sus ojos en impresión.

-¿Qué ocurre Alin?- pregunto al ver como su expresión se tornaba en una llena de terror.

-Esas nubes negras están emanando una increíble energía negativa.- Solomon volteo a ver a la ventana pero él no veía tales nubes.- jamás había visto algo así ni siquiera cuando se realizó el ritual de oscuridad vi nubes tan negras como esas, hay no todo menos eso.

-¿Qué ocurre Alin?- Solomon le creía y sabía que por sus habilidades de hechicera podía ver lo que él no podía.

-Creía que ese hechicero solo era alguien extremadamente malvado pero me doy cuenta que esta demente ¿Cómo se le ocurre invocar semejante barbaridad? Ni siquiera los hechiceros de oscuridad hacen eso. Esto será más difícil para Yami.

-¿A qué te refieres? Me dejas con muchas dudas.- tenia demasiada curiosidad.

-Esas nubes solo pueden ser una cosa: el reino de las sombras.

-¿Qué es el reino de las sombras?

-Es un mundo de oscuridad infinita donde solo existe el caos y el dolor eterno, podría decirse que mucho peor que el mismo infierno ya que quienes quedan atrapados en ese lugar solo conocerán el dolor, una batalla ahí solo significa la muerte, mi sobrino ahora mismo sostiene una batalla en ese oscuro mundo.- se quiso levantar pero un fuerte dolor se lo impidió.

-No intentes levantarte Alin, sé que has de querer ayudar a Yami pero no puedes primero debes reponerte y confiar en que ganara esa batalla.

Alin asintió ya que ella no tenía fuerzas y solo esperaba que Yami pudiera ganar o tendría un destino mucho peor que la muerte.

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La situación había empeorado y ahora que el reino de las sombras hizo su aparición todo se iba a complicar, el hechicero maligno solo observaba a Yami sin decir ni hacer nada, después sonrió y comenzó a reírse.

-¿De qué te ríes demente?

-De tu inmensa estupidez ¿Enserio crees poder ganarme en este lugar? Ya casi no tienes energía, se nota que apenas te puedes mover y tu mejor oportunidad de ganar era si Yugi te ayudaba pero ahora que lo dejaste fuera de la batalla tus oportunidades son cero.

-No dejare que pelee en este horrible lugar.

-Ya veo no quieres que resulte herido pero te tengo noticias: aunque este fuera de esta batalla va a sufrir recuerda que él y tu están malditos y lo que te pase a ti le pasara a el así que de nada sirve que lo hayas dejado afuera porque me asegurare de provocarte un dolor insoportable y extenuante, tanto que tú mismo desearas la muerte.- comenzó a elevarse.- y comenzare ahora mismo con eso.

Se abalanzo contra Yami quien solo puso un escudo frente a el para defenderse de aquel ataque pero el hechicero repentinamente desapareció, Yami volteaba a todos lados pero cuando menos se lo espero recibió una patada en la espalda, el hechicero comenzó a girar para después dar otra una patada en el estómago de Yami con todas sus fuerzas derribándolo al piso. Yami se sujetaba el estómago con fuerza ya que esos golpes lo habían dejado sin aire.

Afuera del manto oscuro del reino de las sombras Yugi había podido sentir esos ataques que también lo dejaron sin aire ya que estaba de rodillas sujetándose el estómago, mantenía los ojos cerrados que poco a poco fue abriendo.

-Yami recibió dos ataques muy fuertes vamos hermano sé que puedes yo confió en que lo harás.

Yami poco a poco se levantaba, por un momento miro al suelo viendo como varias sombras oscuras se movían debajo de él provocándole un escalofrió que le recorrió todo el cuerpo pero decidió ignorar todo aquello ya que ese lugar estaba infestado de almas oscuras que solo observaban para decidir en qué momento iban a atacar.

-¿Qué ocurre Atem? ¿Acaso no te gusta este ambiente lleno de oscuridad?

-Claro que no, es un horrible lugar.

-Y aún falta lo mejor ¡Oscuridad que cubre este abismo te pido que vengas a mi llamado, oleada oscura y destructora te pido tu poder!

Un agujero comenzó a abrirse detrás del hechicero maligno y este se introdujo en él, al agujero se cerró para abrirse debajo de Yami quien se elevó para no caer pero cuando menos se lo espero el hechicero salió de ahí en forma de una sombra oscura dándole un fuerte golpe en la quijada, el agujero se cerró, el hechicero recupero su forma y lanzo su energía oscura hacia Yami derribándolo nuevamente al piso.

-Jajajaja ¿Qué pasa Atem? Me estas poniendo las cosas demasiado fáciles además recuerda quien sufre lo mismo que tú, cualquiera diría que pelearías bien con tal de proteger a tu preciado hermano del dolor que tu estas padeciendo, recuerda que el sentirá lo mismo que tu jajajaja.

-(Pensando: es verdad Yugi está afuera de este lugar y aun así siente lo mismo que yo, debo comenzar a pelear con las pocas fuerzas que me quedan, no permitiré que Yugi sufra)

Yami se puso de pie y sus manos comenzaron a formar energía que comenzó a lanzar contra el hechicero maligno que esquivaba con mucha facilidad, en un momento el hechicero estaba frente a él.

-Que ataques tan torpes.- le dio un cabezazo a Yami haciéndole una herida en la frente, la sangre recorría su rostro, después lo tomo del cuello elevándolo, estaba asfixiándolo.- jajajaja este será tu final.

El hechicero apretaba más y más fuerte el cuello de Yami hasta que se prendió en llamas lanzándolas contra aquel malvado dándole en la cara al hechicero que se tomaba el rostro debido al dolor.

-Desgraciado.- dijo el hechicero que seguía tomándose el rostro.

-¡Viento y fuego, poderes sagrados combínense con la luz existente de la bondad y el amor venidos de nuestros corazones, un nuevo poder nacido ayúdame a acabar con el poder que ha venido de la oscuridad!- Se formaron varias esferas de luz con viento y fuego en ellas que lanzo contra el hechicero dándole un gran impacto.- jamás dejare que me derrotes ¡Light flame!- lanzo una poderosa combinación de luz con fuego hacia el hechicero, el ataque dio un gran impacto.- ¡Bolas de fuego!

Lanzo un último ataque con todas sus fuerzas, aquellas bolas de fuego causaron un gran impacto en la zona como si una bomba hubiera explotado haciendo que el humo se alzara, cuando este se disipo el hechicero estaba de rodillas sujetándose aun el rostro.

-Tus ataques sí que dolieron.- sonrió.- es una placentera sensación pero con esos ataques solo me causaras daño mas no me derrotaras, aun no has visto mis verdaderos poderes y aunque necesito tu alma para que estos lleguen a su máxima capacidad he resuelto que buscare otra fuente de poder y a ti te eliminare con todo y tu alma.- poco a poco comenzó a ponerse de pie, mostro su rostro el cual estaba quemado y deforme junto con parte de sus brazos, era una imagen horrible a contemplar.

-Ahora te vez como el monstruo que eres, seguiré peleando y jamás no me rendiré.

-¿No te gusta mi apariencia? Fuiste tú quien me dejo así, no me importa la apariencia que pueda tener te voy a matar.- estiro sus manos.- ¡Poderes de las sombras escuchen mi llamado concédanme su infinito poder para a mi enemigo aniquilar!

Varias sombras oscuras se introducían el cuerpo del hechicero maligno, un aura oscura comenzó a surgir de él.

-¿Qué estará planeando hacer? Sea lo que sea no será nada bueno.

-¡Llama carmesí que ardes intensamente en mi cuerpo, mediante las palabras de este pacto reúne tu poder en mi mano para crear un infierno terrenal!

Golpeo el piso haciendo que una ola de fuego fuera contra Yami quien solo formo un escudo de fuego, el fuego era aún más intenso que antes ya que le estaba costando mucho trabajo mantener el escudo debido al calor intenso que el fuego del hechicero producía.

-Casi no puedo mantener el escudo, el calor es muy intenso.

Cuando el fuego del hechicero maligno estaba a punto de desaparecer este logro traspasar el escudo de Yami quemándole las manos quien se prendió en llamas para que el demás fuego no lo quemara, cuando desapareció Yami desapareció las llamas aunque se sujetaba las manos con fuerza debido al intenso dolor que sentía.

-Es irónico ver como el hechicero de fuego puede ser quemado y quejarse al sentir su propio elemento quemándole la piel.

-Este es el dolor que sintieron mis padres al momento de morir.- recordó la escena.- duele, duele mucho.

Afuera Yugi sentía todo el dolor que Yami padecía en la batalla, todas las heridas y golpes que Yami recibía se traspasaban y se notaban en su cuerpo, comenzó a sujetarse las manos y al mirarlas vio las quemaduras, era como si hubiera puesto las manos en una estufa prendida

-Yami ¿Esto es lo que estas sintiendo? Es realmente muy doloroso. Espero que esto funcione.- con el hielo que estaba debajo de el comenzó a convertirlo en agua y sumergió las manos ahí sintiendo un poco de alivio pero también noto como sus manos comenzaron a brillar, Yugi saco sus manos del agua viendo como esta actuaba moviéndose en círculos, el dolor poco a poco se iba.- increíble esto da una sensación de paz y espero que esa paz te sea transmitida hermano, sé que puedes ganarle sé que puedes.

Adentro Yami sentía mucho dolor que poco a poco se iba disipando, miro sus manos y estas comenzaron a brillar, sentía como si estuviera tocando el agua fría dándole una sensación de alivio, finalmente sus manos dejaron de brillar para ver que no tenía ninguna quemadura.

-¿Cómo paso esto?- estaba sorprendido pero después sonrió.- Yugi.- dijo en susurro.

-¿Cómo demonios se curaron tus manos de esas quemaduras?

-Créeme que no lo sé.- mintió, sabía que Yugi era elemento agua y lo más seguro es que entre sus poderes debía estar el poder de la curación, sabía que solo los hechiceros pertenecientes a la luz o agua podían ejercer el poder sagrado de la curación, pensaba que estos actuaron para curarlo de las quemaduras que debieron formársele y al curarlas ese mismo efecto fue traspasado a el.- (pensando: gracias hermanito)

-No te creo.- abrió sus ojos en impresión.- no puede ser ese maldito de Yugi.

-Creo que te acabas de dar cuenta, como él es un hechicero de elemento agua entre sus poderes está el de la curación, tu maldición nos acaba de ayudar.

-Jamás te ayudaría Atem.

-Lo sé pero después de que conjuraste dijiste que lo que me pase a mi le pasara a él y viceversa y al parecer no solo el daño es traspasado de uno a otro sino también otros poderes, él se curó del daño que me causaste por el fuego y esa curación fue traspasada a mí, tu usaste esa maldición con el fin de dañarnos pero no pensaste que se podría usar en otra cosa y acaba de ser usada a nuestro favor.- el hechicero puso un gesto de enfado.

-(Pensando: no pensé que también podría ser usada de esa manera, si Yugi se cura él también se curara entonces debo de asegurarme de usar la maldición para su propósito original que es acabar con ese par de idiotas).- sonrió.- no me importa lo que acaba de pasar pero si te aseguro que no volverá a pasar, apuesto a que Yugi no sabe que puede hacer esto.

-Di lo que quieras ahora más que nunca puedo sentir a Yugi conmigo y aunque él no pelee en este horrendo lugar puedo sentir que está a mi lado, sus fuerzas y su amor están apoyándome y esa es una razón para no rendirme ante ti.

-No me hagas vomitar con toda esa palabrería cursi, las sombras me dieron sus poderes y te destruiré con ellos aún no has visto nada, no creía que debía usar esta técnica pero la usare solo para eliminarte y eliminar al pequeño Yugi, aunque él te traspase curación lo único que tú puedes traspasarle es dolor ¡Metamorfosis!

-¿Metamorfosis?

-Así es, prepárate.

Agacho un poco la cabeza cerrando los puños, un aura negra comenzó a surgir del hechicero, sus ojos comenzaron a brillar en un color rojo sangre, su cuerpo comenzó a temblar un poco antes de comenzar a hincharse, sus dedos comenzaron a formar garras, de su boca comenzaron a crecerle unos colmillos, Yami estaba horrorizado ante lo que veía pero aun así decidió atacarlo lanzándole energía que solo reboto, después el cuerpo del hechicero comenzó a brillar al mismo tiempo que comenzaba a temblar.

Afuera Yugi sentía ese temblor que era tan fuerte que no podía estar de pie, veía como las casas y edificios que estaban aun de pie comenzaron a caerse por el temblor tan fuerte que era provocado dentro de aquella neblina oscura.

-¿Qué está pasando? Este temblor es muy fuerte.- trataba de ponerse de pie pero no podía debido a que el temblor aumentaba su intensidad a cada momento que pasaba.

La tierra comenzó a cuartearse y dividirse, una gran grieta se abrió debajo de Yugi que cayo pero logro sostenerse a tiempo, miro hacia abajo y vio como un gran abismo se había formado, con todas sus fuerzas comenzó a subir hasta que lo logro.

-Esto es una locura, este poder es de ese malvado y si está expulsándolo de esa manera Yami tendrá muchos problemas, por favor hermano no pierdas.

En la destruida ciudad de Domino no era el único lugar donde estaba sintiéndose aquel temblor parecía que todo Japón estaba sintiéndolo, en el hospital donde estaba Alin los doctores y las enfermeras estaban apresurados ayudando a los pacientes a salir del hospital ya que el temblor seguía aumentando su intensidad.

-¿Qué está pasando? Jamás había sentido un temblor de esta magnitud.- comento un hombre mayor de baja estatura que le hacía compañía a una mujer malherida.

-Este no es un temblor normal, siento un enorme poder oscuro detrás de este terremoto.- hizo un gesto de preocupación.- ese maldito está expulsando todos sus poderes, al parecer no tiene un límite ya que continua.

En esos momentos entro un doctor y una enfermera con una silla de ruedas.

-Vamos señorita debemos sacarla de aquí usted también señor.

El doctor y la enfermera colocaron a Alin en la silla de ruedas junto con un respirador portátil para sacarla del hospital ya que el hospital comenzaba a cuartearse y eso podía ser muy peligroso; ya habían sacado a la mayoría de los pacientes, cuando el doctor y la enfermera que llevaban a Alin estaban a punto de salir un pedazo de techo se desprendió, ambos quedaron paralizados y solo cerraron los ojos, en ese momento Alin aprovecho para actuar así que usando un poco de su magia sus ojos brillaron e hizo que ese pedazo de techo se desviara a otro lugar, al no sentir el techo aplastándolos el doctor vio y el techo estaba en otro lado, no se explicaba cómo había sucedido pero terminaron saliendo del hospital, toda Fukushima así como otras ciudades estaban en el caos.

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Dentro de aquella neblina oscura el hechicero seguía con su transformación y aunque Yami le lanzo varios ataques ninguno causo efecto, su cuerpo comenzó a agrandarse y a cambiar de forma, en su cabeza le salieron dos cuernos y en la espalda comenzaron a salir un par de alas además de formar una especie de escamas y formar una cola, finalmente se revelo su forma: se había transformado en un dragón de color negro, su mirada era de color rojo penetrante, soltó un rugido.

-Este maldito se transformó en un dragón.

Aquel dragón abrió su boca y lanzo una llama que Yami esquivo pero al ver el impacto en el piso vio que este era muy profundo, supo que debía tener cuidado con los ataques de aquel hechicero transformado en dragón quien con sus alas comenzó a producir un viento muy fuerte, Yami solo se cubría con los brazos.

El dragón dejo sus alas extendidas y estas comenzaron a brillar y disparar energía que Yami comenzaba a esquivar, si aquella energía al chocar contra el piso producía grandes impactos y cuarteaduras no se quería imaginar en que le haría si lo llegaban a tocar.

Yami se detuvo y con todas sus fuerzas lanzo un rayo de energía pero al chocar contra aquel dragón su energía no le había hecho nada.

-Mi ataque no tuvo ningún efecto en el.- dijo haciéndose hacia atrás mientras su cuerpo comenzaba a temblar.

-Los dragones son seres imponentes por eso yo me transforme en uno, será muy difícil que tus ataques me dañen, prepárate a morir.- su voz se había vuelto aún más demoniaca, de un momento a otro desapareció, Yami observaba aquel lugar sombrío pero no veía a nadie.

-Maldición ¿Dónde está?

En respuesta a su pregunta recibió un golpe con suficiente fuerza como para mandarlo a volar al otro lado del lugar, lo había golpeado con su cola, Yami había quedado en el piso debido a que el impacto había sido muy fuerte.

Vio como el gran dragón se acercaba a él, se apoyó en sus patas traseras para golpear con las delanteras, Yami giro quitándose antes de que fuera aplastado para después elevarse.

-¡Relámpago de fuego!- lanzo una gran llamarada hacia el dragón quien no se molestó en esquivarlo al contrario recibió el ataque que no le hizo nada.- nada lo daña, solo tengo un ataque que probablemente pueda acabarlo.- concentro su energía y un circulo con diferentes símbolos mágicos apareció debajo del dragón paralizándolo.- repetiré esto y esta vez nada se interpondrá entre mi ataque y tu.- alzo su mano.- ¡Con el poder que se me ha concedido ayúdame a acabar con mi enemigo, poder del fuego, poderosa llama carmesí transfórmate en un rayo que acabe contra aquel que se me opone!- el fuego que conjuro se transformó en un rayo carmesí.- la primera vez evitaste este ataque poniendo a Yugi de escudo ahora no podrás evitarlo ¡TOMA!

Lanzo aquel poderoso rayo contra el dragón dando en el blanco, se produjo una gran onda de energía, Yami tuvo que cubrirse con sus brazos puesto que aquella energía producía mucha luz que al final exploto, cuando termino solo quedo humo y cuando se disipo puso un gesto de sorpresa y horror: el dragón seguía de pie.

-No puede ser tampoco le hizo nada ¿Qué voy a hacer? Ninguno de mis ataques logra dañarlo.

Recibió un segundo coletazo de parte de aquel dragón y luego enrollo a Yami con su cola y lo acerco a él.

-Fue un valiente esfuerzo pero ya no tienes más energías y no importa que hechizo me lances no me hará ningún daño.- comenzó a apretarlo como una serpiente a su presa antes de devorarla.- despídete Atem.- ejercía más presión, Yami comenzaba a gritar ya que sentía que todos sus huesos estaban rompiéndose.- eso me gusta, quiero escuchar tus gritos antes de tu muerte.

-¡AHHHH! (Pensando: falle, no puedo ganarle, perdóname Yugi).- el dragón lo soltó solo para darle un golpe con una de sus patas derribándolo al piso, Yami se quedó ahí inmóvil boca abajo ya que no tenía las fuerzas suficientes para ponerse de pie.

-Di tus últimas palabras antes de que te mate.

-Lo único que en verdad me enfurece es que cuando me mates Yugi sufrirá el mismo destino, ya no tengo fuerzas para ponerme de pie y mucho menos defenderme, perdóname Yugi.- cerró sus ojos derramando una lágrima.

Afuera Yugi podía sentir todo el dolor del cuerpo de Yami puesto que él también estaba padeciéndolo, cada uno de los ataques los había sentido, Yugi sabía que si no hacía algo Yami iba a morir ya que sentía su debilidad que automáticamente se había convertido en la suya.

-Oh no Yami ya no tiene más energías para combatir ¿Qué puedo hacer? ¿Qué hago? ¿Qué hago?- comenzó a derramar lágrimas debido a la gran impotencia que sentía.- en un momento tuvo una idea.- la maldición, si puede ser usada para transmitir daño tal vez pueda transferir mis fuerzas a Yami, tengo mucho que perder sino lo intento.- cerro sus ojos ¡Luz sagrada ayúdame en mi deber transfiere mi poder a la persona que comparte mi corazón!

Un aura blanquecina comenzó a salir de Yugi y el lazo azulado se hizo presente, sin que se diera cuenta dos presencias blancas habían aparecido detrás de Yugi poniendo sus manos en sus hombros, al parecer esas esencias traspasaban su poder mediante aquel lazo, de un momento a otro desaparecieron.

Mientras Yami estaba boca abajo sintiendo que en esos momentos seria su final, el dragón abrió su boca para lanzar el ataque que eliminaría a Yami, el ataque fue lanzado y al parecer dio en el blanco, esperaba ver a Yami muerto pero lo que vio fue una barrera de energía que había bloqueado su ataque, dos esencias blancas estaban ahí.

-¿Qué? ¿Quiénes son esos entrometidos?- pregunto con molestia.

-Levántate Atem aun tienes una oportunidad.- Yami abrió sus ojos en impresión ya que esa voz femenina la conocía pero la dueña de esa voz no existía más, levanto la mirada viendo dos esencias blancas.

-¿Quiénes son ustedes? Sus presencias son cálidas y por algún motivo me son familiares.- un aura blanquecina comenzó a rodearlo y Yami se sintió con energía, vio que el lazo azulado apareció y supo porque.- Yugi me está dando su energía.

-Úsala para un último ataque.- la voz de esta ocasión era de un hombre.- si la concentras correctamente podrás ganar.

Ambas esencias alzaron sus manos y Yami hizo lo mismo, no sabía porque confiaba en ellas tal vez porque sus voces le eran tan conocidas, debajo de Yami se formó un pentagrama al igual que debajo del dragón.

-Conjura con nosotros.- Yami asintió.- ¡Luz del alma, luz del amor y el corazón, elimina el mal con tu fuerza, la luz siempre vence a la oscuridad, poder de la luz ayúdame a mi enemigo oscuro vencer y con toda su maldad terminar!

El pentagrama intensificaba su energía para que el dragón no se pudiera mover, los tres lanzaron el ataque de energía blanca que dio en el blanco causando mucho daño tanto que en medio de aquella luz se veía como el hechicero estaba regresando a la normalidad, el ataque dio un gran estallido haciendo que el hechicero oscuro cayera al piso con su forma humana.

-Ese fue un gran ataque Atem.- escupió algo de sangre, de pronto algunas de las sombras oscuras de ahí comenzaron a rodear al hechicero.- las sombras te declaran ganador y me llevan a mí para castigarme por haber perdido, disfrútalo porque mi cautiverio no será por mucho tiempo, ya encontrare la forma de regresar.- la figura del hechicero comenzó a desvanecerse hasta que desapareció en la oscuridad.

El reino de las sombras estaba disipándose, Yugi veía como aquella neblina oscura poco a poco comenzaba a desvanecerse hasta que desapareció viendo la figura de Yami quien volteo a verlo con una sonrisa.

-¡Yami!- grito Yugi ya que estaba feliz de verlo pero esa alegría se desvanecería cuando Yami cerró los ojos y cayó al suelo inconsciente, Yugi se preocupó mucho por el.- Yami ¿Estas…?

No termino la pregunta puesto que cayó de rodillas, sentía que su energía se había acabado ya que comenzaba a ver borroso, trato de llegar a Yami pero cayo inconsciente, el efecto de la maldición había empezado a trabajar.

Las dos esencias habían desaparecido momentáneamente después del ataque y reaparecieron nuevamente, una se colocó a un lado de Yami y la otra de Yugi.

-¡Mano sagrada de la luz con tu bondadoso poder curativo ayúdale a la persona frente a mi dándole tu energía!- dijeron al mismo tiempo.

Las manos de aquellos seres se posaron sobre la espalda de Yami y Yugi y comenzaron a brillar, a los pocos minutos las heridas en ambos chicos habían desaparecido, ambos comenzaron a moverse.

-¿Qué paso?- pregunto Yami confundido mientras se ponía de pie.

-Yami.- Yugi se levantó y fue corriendo hacia Yami abrazándolo.- ganaste, sabía que podías hacerlo.- estaba feliz.

-Fue gracias a tu energía pero también fue gracias a dos esencias.- ambos voltearon hacia arriba vieron que estaban flotando.

-Gracias por ayudarnos pero ¿Quiénes son ustedes?- pregunto Yugi ya que las reconocía, eran las mismas de sus sueños y las mismas que lo liberaron de la influencia del hechicero maligno.

-¿No nos reconoces Atem?- Yami abrió sus ojos en impresión, la luz de esos seres comenzó a disiparse mostrando sus verdaderas formas, Yami temblaba y sus ojos formaron lágrimas.

-Imposible ustedes son mi mamá y mi papá.- Yugi estaba impresionado al saber eso.- mamá, papá me da tanto gusto verlos.- se soltó del abrazo de Yugi y fue hacia ellos.

-No íbamos a dejar que nuestros hijos se perdieran en la oscuridad así que se nos dio el permiso de ayudarles, te hemos observado cariño, hemos visto todas tus acciones y estamos orgullosos de que tomaras el buen camino después de que te habías perdido.- dijo Nahima.

-Eres un gran hechicero hijo mío y siempre apóyate en tu hermano entre los dos se necesitaran.

-¿Mi hermano?- volteo a ver a Yugi quien le sonrió.

-Sí, apóyalo y él te apoyara, los amamos a los dos y sé que juntos crearan un gran fututo.- Alex hizo una señal con la mano indicándole a Yugi que se acercara.- a los dos les espera más aventuras.- comenzaron a brillar.

-Esperen no se vayan, hay tantas cosas que quiero decirles, cuanto los amo y cuanto los he extrañado, me han hecho tanta falta, ha sido tan difícil crecer si ustedes.

-Siempre nos tendrás en tu corazón mi dulce bebe y siempre estaremos al pendiente de ti, solo cierra tus ojos y escucha a tu corazón te aseguro que ahí escucharas nuestra voz y nos veras.

Nahima tomo a Yami de sus mejillas que estaban húmedas por las lágrimas que derramaba y le dio un beso amorosamente en la frente, hizo lo mismo con Yugi quien se sonrojo ante tal acción. Alex abrazo a Yami y Yugi de forma amorosa.

-Nos retiramos hijos recuerden estaremos con ustedes en todo momento y si nos llegan a necesitar ahí nos tendrán para ayudarles.

Después de eso ambos se envolvieron en una luz dejando muchas chispas en el lugar. Yami cerró los ojos mientras seguía derramando lágrimas y tomaba el portarretratos que tenía en el cuello.

-Jamás pensé que ellos serían tus padres ¿Estas bien?

-Estoy feliz porque los vi y ahora sé que siempre me han acompañado.- dijo mientras se secaban sus lágrimas, le mostro una sonrisa a Yugi.- vamos hermanito no hay nada más que hacer aquí.- Yami se elevó pero vio que Yugi no se elevaba.- ¿Qué pasa?

-No se volar, de hecho es extraño pero lo que sabía de batallas y magia desapareció, ya no me acuerdo de los conjuros.

-¿Qué?- aterrizo.- creo saber que pasa, tu conocimiento vino de ese malvado pero al desaparecer ese conocimiento desapareció también, esperemos que haya pasado lo mismo con la maldición.- estiro su mano.- yo te llevo así que vámonos.

Yugi asintió tomando la mano de Yami, ambos se elevaron y salieron de aquella ciudad destruida, buscarían a Alin y Solomon esperando que estuvieran bien.

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Hola a todos he aquí el capítulo número 19 de esta historia, la batalla al fin termino y se revelo quienes eran las identidades que se presentaron ante Yugi en sus sueños, espero que les haya gustado, agradezco de ante mano a todos por todo su apoyo a lo largo de esta historia, agradezco de corazón a Divine Hathor, Sayori Sakura, Neptune Black, Alice2Nekoi, Chiyo Asakura, Gisloveyugyam, Riux, 3liiza luniita, Ayumi Yami Motou, Dragonazabache, Emperatriz y Nyu-Nono, gracias por todo su apoyo, próximo capítulo se revelara el misterio que queda pendiente ya que es el último de esta historia, sin más que decir me despido, nos veremos en el último capítulo. Sayonara.

DarkYami Motou.