Alpha y Omega
(Max x Handa)
Parte 2
Alpha quedó viendo la reacción de Matsuno en silencio y tras un momento, recién habló.
- Matsuno Kuusuke… Endou Mamoru es un ente maligno… tienes que aceptarlo. Así que responde… ¿Ayudarás en su limpieza?
- ¡Eso nunca!
- Suenas decidido… pero te daré 24 horas para reconsiderarlo… tienes 24 horas para decidir tu destino… aunque creo ya saber que tú…
- ¡Largo, largooo! ¡Largo! ¡No le haré daño a mi entrenador!
- Solo piensa esto… si tu entrenador no se hubiera ido, esto no habría sucedido…
Alpha dejo caer su balón y entonces…
- ¡Espera! ¡Espera! – dijo Matsuno.
Alpha recogió su balón y lo puso sobre su mano.
- ¿Sucede algo? – preguntó el jugador del futuro.
- Suponte… que te… ayudo… - dijo avergonzado Matsuno - ¿Handa recordaría algo?
- Su destino será cambiado… será como si esto nunca hubiera pasado…
- ¿A qué te refieres?
- El nunca recordará el tema de su enfermedad… así que todo lo que hagas en las próximas 24 horas será eliminado de su memoria si rescribimos el destino…
- ¿O sea… el no sabrá que yo lo salvé?
- El mejor héroe es el héroe anónimo… el que no pide recompensa – dijo Alpha burlonamente.
- Es algo que alguien como tú pensaría… - dijo Matsuno.
- Tienes 24 horas para estar libre… y espero tu respuesta… Matsuno…
Alpha dejó caer su balón y entonces…
- Modo de transporte…
Y tras un brillo intenso, desapareció de ese lugar.
Todo volvió a la normalidad… el cuarto volvió a quedar oscuro, se volvió ese silencio que lo envolvía y el viento que soplaba por la ventana.
Pero Matsuno quedó en shock… porque a pesar de que todo volvió a su ritmo normal… el seguía con eso martilleándolo en la cabeza.
¿Qué rayos fue todo eso? ¿Quién era ese Alpha? Y lo más importante… no quería perder a Handa. Se tiró a su cama e intentó poner sus pensamientos en orden.
Pero su mente solo pensaba en una cosa… Handa… Handa… Handa… ciertamente ese muchacho si que hacía honor a su apellido en la mente de mediocampista.
(Nota del Autor: Shinichi es algo así como "el verdadero" según la Inazuma Wikia)
¿Porqué pensaba tanto en él? Bueno, por un lado podía justificarlo porque se había enterado que su amigo estaba enfermo… pero eso que le dijo Alpha no lo lograba sacar de su mente. ¿Acaso él tenía alguna especie de sentimientos más allá de la amistad?
Matsuno no lograba que su mente lo dejase en paz con esas dudas. Tampoco eso de que Endou era "malo" según Alpha, pero eso era un problema que no le interesaba al mediocampista del gorro en ese momento.
Se jugaba algo más importante que el capitán de un equipo de soccer, se jugaba la vida de un amigo. Y eso le hizo preguntarse… ¿El fútbol le permitiría salvar a alguien?
A ojos de otros esa respuesta es demasiado absurda… pero para Matsuno significaba algo totalmente diferente.
Tal vez el fútbol no influyera tanto en su vida como los otros compañeros de su equipo, de todos modos… el conocía a Handa de antes… pero no fue hasta que se unió al club de fútbol de Raimon que empezó a notar que veía de forma diferente a su amigo.
Pero algo estaba claro… no iba a permitir que muriese. No perdería a Handa.
- Tal vez sólo lo esté confundiendo todo… - dijo Matsuno levantándose de la cama y poniéndose su gorro y uniforme. El iría a comprobar si eso que sentía era real… era algo que no era producto de una confusión.
Se terminó de vestir y salió a la calle. Era ya bien entrada la noche y se podía oír el silencio de la calle interrumpido por algún que otro automóvil que pasaba por ahí.
Empezó a caminar, pero no sabía muy bien a donde… sus pasos seguían como si estuviera en piloto automático… caminando por las calles solitarias, ignorante a todo lo que pasaba… y en su mente un solo pensamiento.
Handa Shinichi.
Si eso era amistad, pues era un poco preocupante que no se pueda sacar la identidad de ese chico de su mente. Si era otra cosa… pues todo cobraba sentido.
Pero por más que lo pensaba no sabía que le veía a ese mediocampista. Si… posiblemente Alpha tuviera razón… y el sintiera algo más que amistad a Handa. Lo reconocía… echó a la basura su orgullo y lo reconoció… el si sentía algo por Handa.
Pero la duda se mantenía… ¿Cómo se lo tomaría su amigo? ¿Seguirían siendo amigos? ¿Algo como lo que él quería funcionaría?
Estaba claro que Handa necesitaría soporte moral si estaba con una enfermedad como la que temía Matsuno según el informe que obtuvo. Y no estaba Endou para apoyarlo… de modo que debería volver a sus amigos iniciales para obtener ese apoyo moral.
Kageno no era un problema, era tan sólo una sombra… así que en el fondo Handa sólo lo tenía a él por apoyo moral. Así que eso le permitiría idear algo.
- ¡Alto! – se dijo así mismo dándose un bofetón.
No podía estar pensando en como confesar sus sentimientos a Handa. Tenía que responder a Alpha. ¿Ayudaría a eliminar a Endou a cambio de la vida de su amigo?
Era un escenario que él desearía… el poder salvarle la vida a Handa… pero obvio, si lo hacía, y se rescribía el destino, según las películas de ciencia ficción y lo que el propio Alpha le dijo, Handa ya no recordaría nada… no habría forma de poder usar ese momento para obtener una declaración de sentimientos de su amigo castaño. Sin embargo en este momento Handa… estaría emocionalmente confundido lo cual le ayudaría.
Matsuno se sentía un poco avergonzado… y saco su celular y tipeó un mensaje de texto hacia su amigo castaño:
"Oye Handa… ¿Dónde estás? Quiero verte… -Max"
A los pocos minutos… un mensaje de texto respondio en el celular del pelinaranja.
"Estoy en Raimon… ¿Qué ha pasado? Es muy tarde, sabes… -Handa"
(Nota del Autor: Escuchen 'Muñeca de Trapo' de la Oreja de Van Gogh)
Matsuno supo que sus pasos instintivamente lo habían llevado a Raimon. Es que cuando estaba un poco deprimido le gustaba ver los árboles de cerezo que adornaban las áreas verdes de su Instituto… algo tan melancólico y a la vez inspirador.
"Como esos cuadros que aun estan por colgar,como el mantel de la cena de ayer.
Siempre esperando que te diga algo más, y mis sentidas palabras no quieren volar."
Ahora sólo le bastaba el llenarse de valor para poder confesar a Handa lo que sentía por él. No importaba… porque… en 24 horas todo eso se olvidaría… o dependía de lo que obtuviera por respuesta. Endou los había abandonado, así que la decisión final de Matsuno sería decidida por la actitud de Handa.
¿Pero podría decir esas palabras? No sabía ni cuales usar para empezar… es que es algo tan difícil… y más difícil cuando hay muros insalvables que se sumían entre ellos.
"Lo nunca dicho se disuelve en té, como el infiel dice "nunca lo haré".
Siento que estoy en una cárcel de amor, me olvidarás si no firmo mi declaración."
Pero no importaba la reacción… de cualquier modo Matsuno quería sabe si era correspondido. Y se puso a pensar que cosa era la que lo hacía sentirse… atraído a su amigo.
Físicamente Handa no era feo, pero tampoco era muy bonito ni esbelto. Era un chico de pelo castaño y ojos marrones… de estatura promedio y de complexión delgada. Era… lo que las chicas llamarían "lindo", pero… lo curioso era que no tenía ninguna pretendiente. Y eso era porque habían personas que eran mejores que él físicamente.
Sólo le quedaba superar su miedo para decir lo que sentía a su amigo predilecto. Pero en el fondo Matsuno sentía miedo… miedo del rechazo, de que Handa ya no quiera más amistad con él a base de esa confesión. Pero si no lo decía… lo perdería para siempre.
Matsuno no quería perder a Handa… su corazón latía con violencia conforme apuraba el paso hacia Raimon… no quería perder a Handa… y si eso implicaba hacer un trato con un ser tan repugnante como Alpha… pues… con el perdón de su capitán lo haría.
"Me abrazaría al diablo sin dudar, por ver tu cara al escucharme hablar.
Eres todo lo que mas quiero, pero te pierdo en mis silencios.
Mis ojos son dos cruces negras, que no han hablado nunca claro.
Mi corazón lleno de pena… y yo una muñeca de trapo."
Finalmente… había llegado a Raimon. La reja estaba cerrada, pero para un deportista como él o Handa no sería problema trepar el muro y brincarla.
En pocos minutos y salvado ese obstáculo Matsuno se dirigió hacia donde estaban los árboles de cerezos. Si no encontraba a Handa ahí, lo volvería a consultar por el celular.
Ya no fue necesario, porque lo encontró parado con una mano apoyada frente a un árbol y la otra sosteniendo un papel. Handa vestía su uniforme, igual que su amigo. Matusno se escondió entre los árboles para ver que hacía Handa… y lo que hacia era como suspirar mientras veía y veía ese papel que tenía en la mano.
- ¡Hey, Handa!
- ¿¡Eehh? Max… hola…
- ¿Qué te paso… estas asustado?
- Max… yo… me sorprende… que estés tan tarde por aquí…
- ¿No leíste mi mensaje? Quiero verte tontuelo…
- ¿Quieres… verme…? – dijo Handa un poco tímido – Es que ahora… no es el momento…
- ¿No tienes nada que decirme Handa?
- No por el momento… - dijo el castaño - ¿Y tú Max?
- Bueno yo… ¿Qué es eso que tienes ahí?
- ¡No, nada! – dijo Handa escondiendo el papel rápidamente entre su ropa.
- ¿Estás seguro? Déjame ver…
- ¡No es nada importante, jejejejee! – dijo Handa fingiendo estar bromeando – Es sólo una baja calificación… no quiero mostrarla a nadie…
- Si tú lo dices… - dijo Matsuno dejando de insistir.
Los dos muchachos se quedaron mirándose un momento ante el viento de la noche y las flores que caían de los árboles, como adornando la escena.
- ¿No tienes nada que decirme Max?
- Esto yo… ¿Podremos seguir siendo amigos?
- No digas tonterías Max… sabes que siempre lo seremos… tu… Kageno y yo…
- Jejeje… supongo que no debí pensar en cosas más raras… ¿Todo bien amigo?
- Sip todo bien Max… - dijo Handa – Bueno… si no tienes mas que decir, yo me voy. Es un poco tarde por aquí… lo lamento… el hacerte venir…
"Cada silencio es un nube que va, detrás de mí sin parar de llorar.
Quiero contarte lo que siento por ti, que me escuche hablar la luna de enero mirándote a ti."
Handa empezó a dar pasos para salir de Raimon.
- Mentiroso… - dijo una voz que no parecía la de Matsuno.
- ¿Eh?
- Dijiste que todo estaría bien… pero tú no estás bien… Handa no se saca malas notas…
- ¿Max?
- Dime que me estás ocultando…
- Max… yo…
- ¡Eso no es una mala nota! ¡Dímelo!
- Max… por favor no quiero…
- ¡Dilo! ¡Vamos dilo! ¿Es el resultado de tu análisis en el Hospital Inazuma?
- ¿Max… como tú…?
- Porque soborné al conserje para que me diera una copia… - dijo Matsuno - ¡Todo porque mi mejor amigo no confía en mí!
- Max yo… no quería…
- No… nada va a estar bien… lo sé Handa… estás enfermo y yo… no quiero quedarme sólo…
Handa estaba mudo… sin poder decir nada… pensar que Matsuno llegó tan lejos sólo por eso.
- Max… perdóname… yo…
- Handa… estoy asustado… no sé que será de ti… no se que será de nosotros…
- ¿Nosotros?
- Si… de nosotros… porque yo… hay algo que quiero decirte…
- Te escucho Max…
"Me abrazaría al diablo sin dudar, por ver tu cara al escucharme hablar.
Eres todo lo que mas quiero, pero te pierdo en mis silencios.
Mis ojos son dos cruces negras, que no han hablado nunca claro.
Mi corazón lleno de pena… y yo una muñeca de trapo."
Handa esperaba una serie de palabras… pero lo primero que sintió fue una embestida que resultó ser Matsuno que llevó a su amigo contra los árboles, aprisionándolo con sus brazos sobre sus hombros, como forzando de esta forma a que los rostros de los dos colegiales se vean.
- ¡Nunca te atrevas a ocultarme algo! – dijo Matsuno - ¡Nunca me ocultes algo de ese calibre! Porque… aunque no pueda ayudarte ahora… se nos ocurrirá algo, ¿vale? Handa… tu saldrás de esta… ¿Me entendiste?
Handa se sorprendió al ver que el rostro de Matsuno estaba rojo y las lágrimas salían de sus ojos por la pena… como si desahogara un gran pesar.
- Max… yo… lo siento…
- ¡No lo sientas! ¿Saldremos de esto juntos, verdad?
- Max… ¿Porqué tu…?
- ¡Porque tú me gustas, Handa Shinichi! ¡Porque siento algo por ti que es más que la amistad que hemos tenido en estos últimos años!
Max liberó uno de los hombros de Handa y le pasó la mano por el cabello.
- Max…
- Porque no puedo aguantar la idea de que mi… querido Handa-kun vaya a pasar solo esto que es tan difícil para él…
Matsuno liberó a Handa y dio unos pasos atrás. Esperaba una reacción violenta de su amigo tras haberle dicho de ese modo que estaba enamorado de él.
- Idiota… - dijo Handa en voz muy baja.
Max supo que sus temores eran ciertos… su amigo ahora lo odiaba… porque era lo normal… ¿Quién aceptaría de buenas a primeras una confesión de ese calibre?
"No tengo miedo al fuego eterno, tampoco a sus cuentos amargos.
Pero el silencio es algo frio y mis inviernos son muy largos."
- Handa-kun… yo… - dijo Matsuno inclinándose - ¡Lo siento! ¡No quería que te ofendieras por lo que te dije… si quieres odiarme, ódiame!
Esperaba sentir una bofetada… pero lo único que sintió fue unas manos que limpiaban sus lágrimas con gentileza.
- Idiota… no tenías que ponerme triste a mi tampoco… - completó Handa su frase.
- Handa… tú…
- Supongo que uno de los dos era el que tenía que decirlo en algún momento… no eres sólo tu Max… no eres sólo tú… - dijo Handa limpiándose los ojos.
- Handa… ¿Desde cuando…?
- ¿Eso realmente importa? Eres más que un amigo para mi Kuusuke…
Los dos se quedaron mirando… el viento soplaba y podía verse el humo de sus respiraciones en esa noche un poco fría de la Ciudad Inazuma.
- Y tú para mi Shinichi… - dijo Matsuno.
Y tal vez poseídos por sus sentimientos, los dos se acercaron a sus rostros y fue Matsuno el que tomó a Handa y lo besó.
Fue algo accidentado considerando que era el primer beso para esos dos muchachos… de modo que en pocos minutos se separaron.
- Supongo que alguno de los dos tenía que romper el hielo…
- Max… como siempre tu… ¿Sabes?
- Dime lo que quieras…
Handa se sentó cerca de un árbol y Matsuno se sentó junto a él, para de ese modo ver las estrellas que brillaban en el firmamento.
Hacía frío, de modo que Matsuno se acerco a Handa y abrazó protectoramente a su castaño preferido, de modo que sus cabezas quedaron cerca, y de este modo Matsuno pudo compartir su gorro con su amigo… y ahora más que un amigo. Handa sonrió ante los gestos de Matsuno.
"Y a tu regreso estaré lejos, entre los versos de algún tango.
Porque este corazón sincero, murió siendo muñeca de trapo."
- Tengo miedo Max…. – dijo Handa.
- ¿De qué tienes miedo? Ya lo hemos dicho… y obvio, esto es un secreto para todos… yo te protegeré… Handa-kun…
- Tengo miedo de que no nos quede tiempo… de que me aleje y no pueda volver…
- Eso no sucederá… - dijo Matsuno abrazando a su amigo mas fuerte – No… yo te protegeré… yo haré lo que sea para que estés mas tiempo conmigo….
- No sé cuanto puedas hacer… - dijo Handa deprimido – Sabemos que yo…
- Escúchame… - dijo Matsuno tomando el rostro de su amigo – No digas que no podrás… tu vas a estar conmigo mucho tiempo… haremos muchas cosas juntos… hay técnicas Hissatsu que crear juntos… cenas que tener… videojuegos por jugar… partidos por ganar… tenemos todo un plan para pasarlo juntos y con nuestro equipo… prométemelo… promete que lucharás…
- Max…
- ¡Promételo!
- Esta bien… yo… lo prometo… lucharé contra esto…
- No te preocupes… - dijo Matsuno – Todo saldrá bien… sólo que yo podría irme lejos…
- No digas tonterías… no ahora… te recordaría siempre…
- No olvídalo… no dije nada… - dijo Matsuno – Sólo recuerda que los dos saldremos de esto juntos… ¿Me oístes?
- Claro Max-kun… saldremos de esto juntos…
