Sasuke pide un deseo antes de quedar profundamente dormido. Al despertar se encuentra en un sitio completamente diferente, los ninjas no existen, las parejas de igual sexo pueden procrear entre si y todos sus conocidos viven vidas distintas..pero lo mas importante, se entera que él está casado con Naruto y que tienen 2 pequeñas hijas.

El mundo es AU, Sasuke no, demo..se traumará (más) de estar entre tantos pervertidos, eso no lo duden xD

ESTE FINC LE PERTENECE A AKANE MIYANO
YO SOLO LO PUBLICO AQUI POR ME AGUSTADO
ACLARO NO LO ES UIN PLAGIO
ES SOLO UNA MUESTRA DEL TALENTO DE ESTA
ESCRITORA QUE ME AGUSTADO
ESPERO LO DISFRUTEN COMO YO LO DISFURTE.
P.D: DEJEN REWINS

Rated: No menores de 18 años
Categories: NARUTO Characters: Naruto, Sasuke
Generos: Acción, AU, Humor, Parodia, Romántico
Advertencias: Incesto, Lemon, Mpreg, Violación

6º Estrella: Rapto.

(Aka: OMFC! aparición del malo-maloso de este mundo !!!!!!)

Los preparativos de la fiesta de cumpleaños de Tsukiko eran descomunales. Sasuke no podía creer lo padre consentidor que era el Itachi de allí "Aunque más extraño resulta que yo sea una especie de drama queen en este sitio. ¡El Sasuke de aquí y yo, no nos parecemos en nada, yo no soy emo!" (Akane: Si, claro .)

- ¡Y este!—exclamó la pequeña mientras apuntaba un dinosaurio púrpura casi igual de grande que Sasuke, quien aun no entendía como los niños de ese mundo podían divertirse con todos esos juguetes extraños "Mascotas virtuales, ordenadores con terminales integradas para jugar al "The World" (* 1), quien sabe que sea eso, y lo peor…" mirando al techo "¡Hay nubes rojas por todos lados, es peor que el cuarto de mis hijas!" ahogó un gemido cuando vio pasar a un tipo disfrazado de Crispy que iba repartiendo volantes y cuando vio que los uniformes de esa tienda eran las capas del Akatsuki…no pudo contener que le aflorara un tic en el ojo, ante esa situación tan bizarra.

- ¿Hijo?—preguntó su madre algo asustada al verle el tic. Sakura también se mostró algo preocupada.

- ¡Tío Sasu hace caras graciosas!—sonrió Tsukiko, y sus primas la acompañaron en sus risas.

El moreno bufó y luego vio algo que le llamó la atención. Una sección más allá, los productos que referían a «El conejo Crispy y las nubes rojas repartidoras-ninjas» terminaban, y daban lugar a los de la «Princesa Ninja».

Casi lloró de la emoción de ver en una vitrina armas ninjas, las cuales decían que eran 100% autenticas.

- ¿Le interesa algo en concreto señor?—preguntó el recepcionista.

Era algo pálido, tenía los ojos amarillos y el cabello verde. Y obviamente llevaba la capa del Akatsuki como todos los empleados de allí.

"Esa voz…mm, si, si le pusiera un planta carnívora y una mitad oscura que diga guarradas, sería igual a ese shinobi de la hierba llamado Zetsu." [Half: no se porque eso de "la hierba" me ha hecho imaginármelo en plan porreta XD] (Akane: No eres la única xDD *imaginando una hojita de marihuana en las bandanas ninjas de la aldea de la hierba y a todos los ninjas de esta trabajando en plantaciones de plantas "medicinales"*)

- ¿Tal vez quisiera tener en sus manos los productos señor?—preguntó un chico exactamente igual al otro. Salvo por el hecho de que su piel estaba sumamente bronceada, casi carbón.

"Así que aquí son dos y…" miró a un costado, y vio que el primer muchacho estaba regando una planta carnívora mientras le decía que era bonita y lo sería mas cuando creciese. Sasuke se mordió el labio para no reírse en sus caras.

- ¡Papi, ya nos vamos!—exclamó Akari—¿Qué estas mirando?

- ¡Oh, mira Aka-chan, son 2 igual que nosotras!—exclamó Yume.

Los gemelos Zetsu les sonrieron.

- ¡Ustedes par de holgazanes, vamos, trabajen!—bramó "¿Azuma-sensei?" haciendo que los dos recepcionistas saltaran del susto.

- Vámonos niñas, su abuela, su tía y su prima, nos esperan.—dijo el moreno.

Luego hizo una leve inclinación hacía los gemelos Zetsu, quienes le agradecieron su compra, y se fue de allí con sus pequeñas agarrada cada una de una de sus manos.

Tomaron el elevador y descendieron hasta la planta baja, de allí caminaron hasta los estacionamientos subterráneos del centro comercial.

Habían comprado muchas cosas, pero en cuanto llegarán al coche, el chofer se encargaría de cargarlas.

Sakura iba delante hablando por teléfono con su amiga Ino, invitándola a esta y a su hijo, para que fueran a su casa y vieran todas las cosas que habían comprado para la fiesta.

"Aunque sean mejores amigas aquí, aun siguen compitiendo…supongo que aquí, deben intentar demostrarse entre si quien tiene el marido con la cartera mas voluptuosa." [Half: pobre Itachi -.-]

Sasuke iba unos pasos detrás de la pelirosa empujando el carro con las compras.

Sus niñas iban a su lado, al igual que su madre, meciendo a Tsukiko en sus brazos, quien se había quedado profundamente dormida camino al estacionamiento.

Cuando vio a Yume salir corriendo hacía el coche, Sasuke sintió el tiempo detenerse. Un auto negro aceleró su marcha desde su aparcamiento y frenó en seco cerca de la niña.

La señora Uchiha gritó horrorizada y Sakura tiró el teléfono del susto. Ambas pensaron que habían atropellado a la pequeña Yume.

Sin embargo, no fue así. Un tipo que llevaba la cara cubierta por una careta (Akane: Las de los anbus o_oU) (Kyle: Buuuu! *llevando un cono naranja de esos de transito en la cabeza*) (Akane: Ahhhh, es uno de esos fuckings hombres-cono! x___x!!! *lo golpea hasta la inconciencia (de él y de ella xD)) (Kyle y Akane: x-x) (Nemmel: Imbéciles ¬¬) [Half: XDD Los conos-malos x'DD aish que bueno jejej. Para que entiendan miren aki - .com/watch?v=DuDYkqCrWLw&mode=related&search= ] bajó y tomó a la niña, pero no llegó a entrar al coche, debido a que un filoso kunai casi le atravesó el pie en cuanto quiso dar un paso.

"Sabía que me iban a servir en algún momento, pero no tan pronto."

- ¡Papi!—exclamó Yume.

- ¡Suéltala!—exclamó el Uchiha antes de arremeter contra el secuestrador.

Logró que este soltara a su pequeña, pero ese cuerpo no era como el suyo verdadero, sus fuerzas no eran las mismas, y terminó siendo él el sometido.

- ¡Ese es el esposo del heredero de los Uzumaki y también es el segundo hijo de los Uchiha!—exclamó uno de los cómplices desde el auto.

El que tenía sujeto a Sasuke comprendió y lo metió dentro del vehículo. Segundos después se alejaron del sitio a toda velocidad.

Sakura tardó unos segundos más en reaccionar. Contó a las niñas, Yume estaba llorando en el piso, y Tsukiko llorando en los brazos de su abuela que intentaba hacer volver en si a Akari, quien había entrado en shock, y se mantenía mirando en la dirección en donde se había perdido el auto de vista.

- ¡¿Señoras, pequeñas se encuentran bien?!—exclamó el chofer mientras se acercó a ellas.

- Si, si, yo debo…—miró hacía el piso y prácticamente se tiró sobre su móvil, en el cual Ino gritaba como desesperada que le dijera que había ocurrido y porqué habían gritado de ese modo—¡Secuestraron a Sasuke!

"Oh, bien, me encuentro en quien sabe donde, huele muy feo y esos tipos no dejan de discutir lo que harán conmigo. Parecen ser unos simples secuestradores en busca de dinero fácil. Además dudo que el padre de Naruto les haya enviado, ya que en un principio se quisieron llevar a Yume."

- ¡Quieres dejar de hablar de una puta vez tan alto, terminarás despertándolo!

"Ya lo hicieron imbéciles"

- ¡Pues ya sería hora de que lo hiciera!—dijo uno antes de tirarle agua en el rostro.

Sasuke aun tenía sus conocimientos de ninja. Por lo que fingió que despertaba aturdido y confundido.

- ¿Dónde estoy? ¿Quiénes son ustedes?

Miró alrededor, eran 4 personas en total. "No, hay una quinta." El había contado 5 voces distintas antes.

Bufó al notar que estaba muy bien atado de pies y manos, y sobre un piso extremadamente sucio.

- Estas muy lejos de casa. Y solamente volverás a ella en trozos, si tu familia no paga el rescate.—sonrió uno de los tipos mientras le pasó un cuchillo por el rostro a contra filo.

"Supongo que debo asustarme o algo así…" [Sasu: buenoo sino hay mas remedio...u.u]

- Yo… "¡Argggg, si este cuerpo no fuese tan débil, ya los hubiera matado!" ¡¿Por qué hacen esto?!—intentó que su voz sonara algo quebrada, pero no le salió muy bien. De todas formas, los secuestradores se tragaron la mentira.

- ¡No todos tenemos una vida de grandes lujos como la tuya, así que deberías sentirte feliz, ya que nos ayudarás a conseguir dinero fácil!—rió sádico uno que estaba recostado sobre una pared, no muy lejos de allí.

"Díganme loco. Tiene su rostro cubierto, pero estoy casi seguro que ese tipo es Jiraiya, uno de los sanins legendarios de Konoha."

- ¡Ve a ver porque tarda tanto!—le ordenó a otro y este obedeció al instante.

"Entonces él debe ser el líder."

- Tiene una cara muy linda y para haber dado a luz a gemelas, su cuerpo esta muy…—se relamió bajo la mascara el sujeto del cuchillo mientras llevaba el arma blanca hasta la camisa del moreno, mostrando toda intención de rasgarla.

- ¡Ya sabes que la mercancía no se toca!—bramó Jiraiya.

El del cuchillo se estremeció y decidió marcharse de la habitación.

- Encárgate de él.—le dijo al único que quedaba allí de sus cómplices, antes de marcharse también.

"Es una chica, pero no debo confiarme. Con este cuerpo, no estoy en condiciones de decir que son el sexo débil."

- ¿Quieres agua?—Sasuke le miró cauteloso—No te envenenaremos, te necesitamos vivo.

El Uchiha aceptó el trago de agua. Mientras examinaba a la mujer. Las ropas que llevaba no eran las mismas, eran unas de ese mundo, pero esa mascara de anbu…

"Su voz también me es familiar. Aunque es una persona más alta, sigue teniendo contextura de chica. Como era que se llamaba ese shinobi de la niebla…¡Haku! Al parecer en este mundo no murió joven."

- ¿Eres un chico, no?

- Eh. Si.—asombrado—Me has sorprendido, muy pocos lo notan.

- ¡Muy bien, hora de movernos Haku!—exclamó su líder.

- ¡Tienes suerte ricura, tu familia a aceptado darnos lo que queramos por tu liberación!—canturreó el tipo del cuchillo antes de cerrar la puerta luego de que Haku saliese.

Sasuke quedó en completa oscuridad, y aunque no tuviera ni su fuerza, ni su sharingan, aun tenía su inteligencia ninja.

En cuanto había visto que no podría contra el secuestrador, antes de que este lo redujese, había introducido en su boca una yilet que había visto en un costurero en su casa. Como había sido lo más parecido a un arma ninja y discreta, por costumbre siempre la había estado cargando encima, al igual que una ganzúa y una pequeña lima.

Luego de liberarse, dudo en abrir la puerta con la ganzúa. Lo mejor sería encontrar otra vía de escape. Optó por un conducto de ventilación que lo condujo a un viejo baño de damas, pero este no parecía estar fuera de servicio puesto que había unas señoras de limpieza hablando mal de sus maridos mientras limpiaban.

"Me han traído a un sitio que no está abandonado, no será difícil escaparse."

Se limpió la cara y las manos, intentando quitarse toda la tierra posible, pero cuando las mujeres notaron su presencia lo sacaron a escobazos del sitio, diciéndole que era un degenerado.

Comenzó a caminar a paso rápido, intentado buscar una salida de ese lugar. Eran muchos pasillos y todos eran iguales. Sabía que estaba avanzando, pero le parecía que pasaba por el mismo lugar a cada rato.

"Unas escaleras."

Corrió hacía estas, pero apenas quiso dar un paso fuera se encontró con…

- ¿Juugo?

- ¡Oh, y yo que venía a recogerte y tu tan emocionado que has escapado y corrido a mis brazos!

Naruto e Itachi parecían leones enjaulados, corriendo de un lado a otro por la habitación. Se encontraban en la casa de este último. Las únicas que no estaban presentes eran las 2 señoras Uchihas, quienes se encontraban en la mansión de Naruto y Sasuke cuidando de las 3 pequeñas.

El dueño de la corporación Uchiha se mantenía apacible en un sillón, al igual que su consuegro.

Kaseiyo podía odiar a Sasuke y viceversa, pero desde que había sufrido en carne propia lo que era que le secuestraran a su hijo de tan solo 4 años de vida y luego se lo devolvieran a salvo, pero con esas marcas en su bello rostro, no le deseaba ese sufrimiento a nadie.

- Vamos, cálmense, ya casi es hora.—dijo Sai, quien se había mantenido en silencio todo ese tiempo.

Los policías también se encontraban nerviosos. Ya habían pactado un monto de canje, el cual era muy elevado, pero tanto los Uchiha como los Uzumaki, a pesar de las cosas que había dicho Kaseiyo antes sobre el ataud-caja-de-frutas, estarían dispuestos a pagarles con su vida por tener a Sasuke de vuelta. Ahora solo faltaba el llamado en donde les darían las indicaciones para el lugar del intercambio.

- ¡Tenemos un dato!—exclamó uno de los policías mientras tomaba unos apuntes, luego prosiguió—Unas mujeres de limpieza juran haber visto a Sasuke-san en unos lavabos femeninos.

El corazón de Naruto dio un fuerte latido.

- ¡¿En donde?!—no solo él, también Itachi, su padre y consuegro se abalanzaron contra el pobre oficial.

- En un estudio televisivo.—nervioso—Dijeron que vieron las cintas de seguridad y así pudieron capturar a los 5 secuestradores, pero…

- ¡¿Dónde esta Sasuke?!—gritaron los 4 al unísono.

- Nadie lo sabe. Ni siquiera los secuestradores.—los 4 palidecieron—Ellos juran que no lo han matado…es como si se lo hubiera tragado la tierra.

Sai intentaba guardar la compostura, como intentando recordar algo muy lejano.

- Juugo-san.—al fin dijo. Todos lo miraron expectantes—Como recordaras Naruto, él era el prometido de Sasuke en un principio y con quien, cuando Sasuke era pequeño, competía para llamar su atención, aunque yo también sea gestante y estuviese prometido con Sakura.—Itachi arqueó una ceja molesto por ese comentario. Naruto y su padre lo instaron para que prosiguiese—Cuando él se enamoró de ti, ninguno de los dos nos rendimos porque supusimos que se daría cuenta de que no podría interponerse entre ti e Itachi.—ambos mencionados se sonrojaron—Pero…cuando tu desposaste a Sasuke…

- El padre de Juugo-san me armó un escándalo por faltar a mi palabra.—dijo el padre de Sasuke—Yo le dije que no tenía problemas en detener la boda…—Naruto lo miró asombrado—…pero eso si él quería que le entregase a su hijo un pretendiente con 2 regalos sin devolución alguna. Obviamente, al saber que Sasuke estaba embarazado, optó por romper el acuerdo, ya que al ser el futuro emperador, aunque Juugo-san estuviera enamorado de mi hijo no podía permitírsele esa unión.

- Así es, Juugo-san desde ese día desapareció de nuestro círculo social, pero esa no fue la última vez que yo lo vi. Yo…—Sai se sonrojó, lo cual si que les dio mala espina a todos—…como no podíamos tocar a Sasuke hasta que él decidiese algo, usamos nuestro tiempo de espera en cosas productivas. Y aun luego de que dejara nuestro círculo de amigos, por el casamiento entre Sasuke y Naruto, nosotros seguimos viéndonos varias veces al año. En más de una ocasión él me había dicho que no tendría problemas en compartir a Sasuke conmigo, me propuso aliarnos para poder arrebatártelo, aunque para ello debiéramos matar a todos los Uzumaki y Uchihas para que no interfirieran.

El silencio se hizo presente en el sitio antes de que Naruto le diera un puñetazo en el rostro que lo hizo retroceder varios pasos.

- Ya sabía yo que te enfadarías.—sonrió triste Sai mientras se sobaba el golpe.

- Yo siempre tuve presente que tu aun sentías algo por Sasuke, pero no me parecía malo, yo aun sigo sintiendo algo por Itachi, pero…—apretó los puños—…claro que es obvio que nunca aceptarías dañarnos y menos a las niñas, pero Sai, ¡¿Por qué…?!

- Cálmate.—le pidió su padre—Entiende que Juugo-san es el hijo del emperador, Sai no podía denunciarlo así como así, ni tampoco hablar mal de este.

- Entonces, todo este tiempo…—la cara del rubio era un poema—¿Él te ha estado obligando a…?

- ¡Eso no es lo importante ahora, hay que ver como recuperar a Sasuke!—exclamó Sai con la cabeza gacha.

- ¿Dónde…—gimió el señor Uchiha—…donde esta Itachi?

Todos, incluyendo los policías se miraron entre si preguntándose lo mismo. Hasta que el que había sido intimidado antes, dijo que este había salido del sitio en cuanto escuchó lo que Juugo le había propuesto a Sai.

- Supuse que también no era buena idea decirlo frente a Itachi, pero…—Sai apretó los puños sintiéndose impotente. Por miedo a Juugo no había hablado antes y podrían haberse ahorrado la angustia de ahora. Si Itachi cometía una locura, sería su culpa.