Capitulo 5: Pesadillas

Melinda caminaba por el pasillo de Hogwarts dirigendose a su Sala Comun. Sin embargo en el camino se topo con Pansy Perkinson y Blaise Zabini quienes iban caminando juntos. Sin tener la intencion, la chica de Ravenclaw los escucho hablando.

-¿Lo has visto?-preguntaba Pansy.

-No, no lo he visto desde que salio del salon hecho una fiera- respondia el otro.

-Pobre Draco, las palabras de McGonagall de verdad lo afectaron...

-Si , quien diria que el tema de la clase seria justamente ese.

La chica no queria que la descubrieran escuchando asi que siguio su camino tranquilamente, pensando en lo que acababa de escuchar. Asi que Malfoy no se habia aparecido en el colegio despues de ese incidente. Eso aumentaba aun mas su preocupacion por el, Draco no era estupido, pero quien sabe que clase de locuras podria cometer estando enojado.

Al llegar a la sala comun ya era tarde y la mayoria de los Ravenclaws estaban ya en sus dormitorios, por lo que Melinda considero que lo mejor era imitarlos. Subio las escaleras hasta el dormitorio de las chicas, donde sus compañeras la esperaban.

-¿Dónde estabas?-le cuestiono Cho- ya es tarde.

-Lo siento- respondio- estaba haciendo unos deberes en la biblioteca y se me hizo tarde- mintio la joven.

A los pocos minutos ya tenia puesta su pijama y estaba lista para dormir al igual que sus amigas, pero no sin antes una conversacion.

-¿Qué tal la clase se Defensa chicas?-pregunto Luna curiosa.

-Bien- respondio Melinda evitando decir "lamentable" o algo mas.

-Si estuvo bien, excepto por la reaccion de Malfoy- dijo Cho- Cuentale Melinda.

-¿Ahora que paso?- Luna miraba fijamente a la morena, quien no sabia que decir exactamente.

-P-pues-comenzo- el tema de la clase fue mortifagos y por alguna razon ese chico Malfoy salio del salon algo molesto.

Melinda mostraba poco interes al hablar de Malfoy, ya que no queria que se notara su interes en el.

-Vaya, que feo- exclamo la rubia.

Cho y Luna continuaron charlando del tema un rato mas, mientras que Melinda no soportaba escuchar mas del mismo y termino por quedarse profundamente dormida. Sin embargo lo que prometia ser una noche tranquila , no iba a serlo.

La morena se retorcia en su cama, agitada y sudorosa mientras su rostro dormido reflejaba una expresion de temor, tenia pesadillas.

Melinda escuchaba la voz de sus padres llamandola desde el otro lado de ese gran pasillo de su casa donde se encontraba. La llamaban desesperadamente como si su via dependiera de ello, por lo que la chica comenzo a correr rapidamente hacia las voces.

Corrio durante un rato y sintio que no habia avanzado nada, pero no desistio y continuo apresurada por el pasillo que parecia no tener fin. De pronto las figuras de sus padres aparecieron ante ella y ambos le sonreian.

-¡Meinda hija mia!-exclamo su madre extendiendo sus brazos para abrazarla. La chica corrio y estrecho a ambos en un fuerte abrazo lleno de amor. Sin embargo el momento acabaria pronto.

Al mirar a su alrededor Melinda se dio cuenta de que ya no estaban en la mansion Moore, sino en Hogwarts.

Los padres y su hija miraron atemorizados a su alrededor , se encontraban en medio del ataque de Voldemort al castillo. Los mortifagos corrian por todas partes persiguiendo a profesores o incluso alumnos que estuvieran del lado de Harry Potter.

-Debemos huir- grito el padre de la chica tomandolas a ambas y corriendo hacia la salida del castillo.

Melinda miraba a su estaba exactamente como habia sido aquel horrible dia; personas muertas o heridas en el suelo, hazes de luz que salian de miles de varitas dirigidos al enemigo, el cielo de Hogwarts con la marca tenebrosa en todo su esplendor.

Ella no queria huir, queria pelear y salvar el colegio que era tan querido por ella y miles de sus compañeros.

La huida de la familia se dio por terminada cuando una figura masculina cubierta con una tunica negra se les planto enfrente evitando que escaparan.

-¡Apartate!- demando el padre de Melinda a la desconocida figura mientras sacaba su varita.. La capa cubria el rostro del hombre, asi que no pudieron ver de quien se trataba.

Melinda y su madre imitaron a su padre y tambien empuñaron su varita contra la figura. Sin embargo esta misma les apunto con la varita.

-¡Avada Kedabra!- exclamo al tiempo en que una luz verde salia de la varita y estallaba contra el cuerpo del señor Moore, dejandolo inerte en el suelo.

-¡Padre!- exclamo Melinda aterrorizada al cuerpo de su padre que no se movia, estaba muerto. La morena miro de nuevo al misterioso asesino y le aPunto con su varita sin poder pronunciar hechizo alguno debido al miedo.

El hombre avanzo hacia ellas y pronuncio otro Avada Kedabra pero esta vez contra la madre de la chica , quien solto la mano de su amada hija al caer al suelo muerta.

Melinda sollozaba mientras las lagrimas caian por sus mejillas sin parar. Sus padres habian sido asesinados frente a sus propios ojos y ella no habia hecho nada para impedirlo. Pero ahroa era presa de la furia y del deseo de venganza contra ese asesino. Apunto con su varita decidida a acabar con la vida de ese miserable justo ocmo el habia hecho con la de sus amados padres.

-No te atreverias- dijo el hombre aproximandose lentamente a ella- eres demasiado debil.

-¡Muestrate desgraciado!-le grito Melinda llena de furia.

La figura obedecio y Melinda sintio que sus piernas perdian fuerza al igual que sus brazos al observar como la figura se retiraba la capa oscura para dar paso al orgulloso Draco Malfoy.

-Tu...no puede...ser- pronuncio la chica ahora mas atemorizada que nunca. Su amigo de la infancia habia asesinado a sus padres justo frente a ella. El rubio la miraba de manera superior, alardeando de haberse convertido en un mortifago y de hbaer acabado con la vida de esas dos personas inocentes.

-¿Sorprendida?-le dijo.

-D-Draco...tu no eres asi. ¡No eres un asesino!- grito la joven presa del temor e intentando no creer lo que estaba viendo ante ella.

-Esto es lo que soy- el rubio se retiro la manga de la tunica mostrando su marca tenebrosa con orgullo- el chico del que hablas ya no existe, ha muerto...

En ese momento Melinda no pudo moverse, nisiquiera cuando el rubio apuntaba hacia ella con un potente Avada Kedabra.

Melinda se sento sobre la cama rapidamente y respirando de forma agitada. Miraba a su alrededor dandose cuenta de que se encontraba en Hogwarts, en su habitacion de Ravenclaw mientras sus amigas dormian placidamente en el mismo cuarto.

Involuntariamente la joven morena abrazo la almohada, rogando porque esa pesadilla no fuera realidad.

Llego a su mente la imagen del rubio, usando una siniestra capa negra y mostrando su marca tenebrosa como si fuera un trofeo o una prueba de su superioridad.

Sintio miedo, miedo de que Draco de verdad fuera como se habia mostrado en su sueño. Temia a esa mirada de ojos grises que demostraba el autentico asesino dentro del principe de Slytherin.

No pudo evitar reprocharse a si misma la preocupacion que sentia por el Malfoy. El era un chico arrogante y orgulloso, que se sentia el rey del mundo, no merecia que alguien se preocupara por el de esa manera.

Sin embargo ella lo hacia, sufria por el y se preocupaba por el como si fuera lo unico en su vida.

¿Por qué? Pensaba para si misma. ¿Por qué tenia que querer a ese odioso y prepotente rubio? Habia demasiados chicos buenos en Hogwarts como para que ella se fuera a fijar justamente en el ex-mortifago.

Habian crecido, era obvio que el ya no era el mismo niño pequeño a quien ella solia llamar "Drakie" de forma cariñosa. Si se lo topaba no la saludaria con un abrazo exclamando su nombre, como ya habia demostrado en la clase de pociones al ser delcarado su compañero.

La joven intento tranquilizarse y volver a dormir, pero la pesadilla reciente habia dejado un temor incandecente en ella que le impedia conciliar el sueño.

Decidio que talvez si salia a caminar un poco por el castillo se podria distraer para que asi el sueño volviera a ella.