CAPITULO IX: UNA NOCHE JUNTOS

CAPITULO IX: UNA NOCHE JUNTOS

Yaten había planeado un picnic nocturnos, con las estrellas, Venus ya que esa noche el planeta se veía claramente desde la tierra, deseaba pasar un momento con mina.

Te tengo una sorpresa- dijo yaten- pasare a tu habitación por ti a las 9:00pm de acuerdo?

Si, pero que pasa?- dijo con curiosidad- que haremos?

Es una sorpresa- dijo yaten con una voz seductora-

De acuerdo esperare con ansias

Yaten sonrió y se retiro a organizar todo para la noche, ese era el día, en la noche declararía sus sentimientos a mina. Ella se retiro a terminar sus deberes, para tener tiempo para arreglarse. Había decidido darle esa noche su regalo a yaten, la canción que había escrito con tanto amor para el.

Eran ya las 5 de la tarde, mina había terminado todo, estaba lista para arreglarse, se retiro a su habitación, no había visto a yaten en todo el día

– Que estará planeando?-

Se pregunto, era demasiado curiosa, pero no tenía más opción que esperar y ver la sorpresa que le había preparado. Lo primero que hizo fue tomar un baño de mas o menos 1 hora, después cepillo su largo y hermoso cabello, tenia que estar perfecta esa noche, se dirigió a su closet a ver que ropa se pondría, después de decidirlo se perfumo, enchino sus pestañas, coloreo sus mejillas, su cabello iba suelto, no llevaba el tradicional lazo rojo, estaba lista, solo le quedaba esperar la hora en que yaten iría por ella. El también se había esmerado mucho en su arreglo personal, había preparado una deliciosa cena, vino, velas, postre, a su amada le gustaba mucho la comida, había traído un hermoso ramo de tulipanes

La noche estaba prevista a ser perfecta, nada podia arruina el momento, yaten no soportaba mas, no podia reprimir lo que sentia-ya no mas- estaba decidido, ese era su destino, estaba seguro que mina lo amaba, aunque dudaba un poco, estuvo tanto tiempo lejos de ella, que tal si en realidad ya no lo amaba, que tal si al que amaba era a kunzite

-no-

Se repetía una y otra vez

- tengo que dejar de pensar en eso, estoy seguro de lo que siento-

Estaba seguro de que su amor era correpondido aunque el miedo lo invadia, ya no soportaba la soledad y la incertidumbre.

Mina habia terminado de arreglarse, estaba muy nerviosa por lo que haría esa noche, después de todo por dentro era muy tímida, no estaba lista para dejarlo ir- pero que tal si no siente lo mismo- dudaba demasiado pero al recordar, todos los detalles y hermosos momentos su confianza regresaba

-entonces porque regreso si no fue por…-

no estaba muy claro, tal vez era para visitarlos a todos o tal vez-no, no es posible, fue un viaje muy largo, demasiado largo hasta aquí pero- pero tal vez lo que pensaba podia ser cierto, - esta noche lo descubriré- estaba decidida no quería ya esa soledad la cual ace le dijo que estaba destinada para ella- no kunzite dijo que no era cierto, kunzite- con solo recordarlo vinieron a su mente varios recuerdos como la batalla en el milenio de plata, pero también momentos felices que paso con el, el momento en el que se despidió de ella en el palacio ese abrazo, de repente se sonrojo- que me pasa- tal vez kunzite aun tenia lugar en su corazón. Solo tal vez-deja de pensar en eso yaten te espera- se dijo y corrió a buscar la partitura de la canción que e habia escrito a yaten.

-después de todo te lo prometí-

Sacando la partitura del cajón, la canto por última vez antes de entonarla a yaten, en esa canción describía todos sus sentimientos reprimidos durante años

-lo amo, de eso estoy segura, no hay nadie que me haga sentir lo que el-

Pero en su mente aun rondaba el recuerdo de kunzite. Que era lo que estaba pasando, a caso no amaba a yaten que tal si su verdadero amor fuera kunzite, se habia equivocado

-no puede ser-

Mientras seguía sumida en sus pensamientos confusos, fue interrumpida por alguien-mina- era la voz de yaten, solo el la llamaba así, solo el tenia ese poder para hacerla temblar-un momento- se miro en el espejo una vez mas-listo- se acerco a la puerta donde yaten esperaba con un hermoso tulipán era su favorita, estaba guapísimo, mina no podia dejar de verlo.

-buenas noches, princesa-dijo yaten-esta usted muy hermosa esta noche-

-jaja, que gracias, tu no te quedas atrás- mientras sonreía, algo roja por el comentario

-esto es para ti- dándole un tulipán

-Muchas gracias, es mi favorita, como lo supiste?-

-Me costo averiguarlo, pero ya vez- sonrió

Ella se sonrojo aun mas, estaba feliz-yo tambien tengo algo para ti, pero es una sorpresa y te lo diré después de la cena- con una sonrisa picara y misteriosa

-mmm, de acuerdo, valdrá la pena la espera-

el no era muy curioso así que. Mina salio de la habitación, yaten extendió su brazo en señal de que lo tomara, era todo un caballero, nada comparado con aquel muchacho de la preparatoria, orgulloso, impulsivo, de carácter fuerte, y muy reservado-gracias-tomando el brazo de aquel hombre, el castillo estaba en penumbras

- oye como es que, no se ve nada como…- yaten se detuvo

- como veremos en esta oscuridad?, tranquila confía en mi, confías en mi?- mina lo miro divertida

-mmm-

- a si-

-claro que confió en ti-

Siguieron su camino y mientras avanzaban por el camino se iban encendiendo unas pequeñas luces, que parecían estrellas. Conforme avanzaron mas, el camino parecía como el cielo de una noche estrellada, estaba asombrada y feliz- es hermoso- sus ojos brillaban-que bueno que te gusto- siguieron avanzando ella estaba asombrada era hermoso, el no podia dejar de verle-es tan hermosa-mina se habia percatado de que yaten la miraba, por lo que comenzó a ponerse nerviosa y muy roja, el camino parecía eterno y eso, les encantaba a los 2 era perfecto pasaron mas tiempo juntos muy cerca.

-sabes, me dio mucho gusto haber regresado, en el planeta me sentia solo, aunque estaban mis hermanos no es lo mismo, tu compañía es especial, me agrada mucho estar contigo-tomando la mano de mina

-me da mucho gusto, aunque nunca debiste haberte sentido solo, nos tienes a nosotras, a mi, a tus hermanos, a mi, a la princesa, a mi, jaja-dijo divertida. El solo sonrió.

Mina se acerco mas a yaten, quería estar lo mas cerca posible, quería sentir su calor, su olor, por momentos no podía dejar de verle y cuando se daba cuenta volvía la vista al frente y se sonrojaba, en una ocasión yaten se dio cuenta y no pudo evitar sentirse feliz. Conforme avanzaban, el pasillo se llenaba de estrellas, después de un rato en silencio se acercaban a la salid, yaten se detuvo.

-cierra los ojos-mientras se colocaba detrás de ella.

-de acuerdo, para que- sentia una enorme curiosidad

-ya veras, es una sorpresa-

la tomo por la cintura y la ayudo a avanzar, la llevo con mucho cuidado, se acercaban hacia uno de los jardines, este era uno de los as hermosos, yaten lo habia arreglado con un poco de ayuda-puedes abrir los ojos- mientras se colocaba a su lado para poder ver s expresión; mina abrió los ojos poco a poco, no lo podia creer, era hermoso, habia un muy amplio espacio, verde y lleno de luces, flores y un ambiente muy romántico con velas, en un lado habia un hermoso kiosco cubierto por verdes enredaderas y luces que le daban una hermosa apariencia, en la entrada habia un camino cubierto por flores a sus lados, este conducía directamente al kiosco avanzaron por el, yaten tomo la mano de ella y la guió hasta el kiosco, ella estaba un muy impresionada , se dejo guiar por su amado, al llegar al kiosco, se podia visualizar la segunda parte del camino la cual al final tenia un pequeño lago en el cual se reflejaba la hermosa luna y estrellas de esa noche, cerca de ahí habia enredaderas las cuales rodeaban un pequeño lugar, también estaban cubiertas por hermosas luces blancas, ese era el lugar que yaten habia preparado para la cena de esa noche,

-es maravilloso, esta hermoso, nunca habia estado en este jardín, o no que yo recuerde- mientras caminaban a la mesa

-si, creo que ya has venido, solo que esta noche luce diferente y especial para nosotros, así que hay que disfrutarlo, gusta acompañarme, hermosa señorita?-

mina asintió mientras daba una hermosa sonrisa a su acompañante, se acercaron a la mesa, yaten como un caballero ayudo a mina a sentarse, mientras ella se acomodaba, el fue en busca de la comida, no era nada espectacular pero era especial pues el mismo la habia cocinado,

-espero que te guste, no se cocinar muy bien, pero tampoco soy pésimo-

-tu lo cocinaste?, enserio, es un honor, creo, tal vez a los que les has cocinado tiene que haberles gustado-

-claro, que no cocinaría para cualquiera, tu tienes privilegios, jaja-

Entonces soy muy afortunada-

-comencemos o si no se enfriara, provecho-

-provecho-

Y así transcurrió la cena no hubo muchos comentarios, los dos estaban muy nerviosos, así que no se atrevían a hacer ningún comentario por miedo a meter la pata.

-esta delicioso- dijo mina por fin

-ay mina, no juegues-

-es cierto, no es como el de lita pero esta muy rico-

-pues gracias-

-por nada, es un placer-

Y así transcurrió el resto de la cena y después descansaron un poco la comida comenzaron a platicar de cosas un poco mas serias y que se iban acercando mas al tema del que ambos querían hablar, pero que ninguno se atrevía a tocar.

-¿y que tal el planeta?-

-pues, bien, poco a poco avanza no es lo mismo, pero estamos dando nuestro mayor esfuerzo, la gente que esta viviendo ahí, es muy buena y trata de ayudar en lo que puede, es muy bueno contar con ellos, ahora comprendo su determinación durante la batalla para salvar la tierra, era por la gente como ellos, verdad, ahora se porque-

-como una vez les dijimos, nosotras haremos lo posible por proteger a nuestros seres amados y la tierra, ¿lo recuerdas?-

-claro que lo recuerdo, como olvidarlo ese día ustedes dieron la vida por nosotros, siempre te estaré agradecido por haberme salvado, no solo en esa ocasión, sino cuando tuviste la audición y yo te reproche por estar ahí y que tu dijiste que ese era tu sueño, en ese momento no lo entendía, y cuando yo te dije que la princesa no respondía a nuestro llamado, yo creía que estábamos haciendo algo mal, tu me animaste y tus palabras me alentaron a seguir la búsqueda, sin tus palabras creo que me habría dado por vencido-

-no fue nada, era la verdad tu mismo lo comprobaste, la princesa ya los habia escuchado pero tenia sus razones para no presentarse ante ustedes-

-si lo recuerdo ella, nos explico después-

-ves, es que eras demasiado terco, eso lo recuerdo bien-

-jaja, ¿enserio era así?

-pues no lo se, ¿aun lo eres? No, has cambiado y mucho antes creo que ni siquiera podíamos tener esta conversación hubiéramos peleado, o te hubieras molestado con mis actitudes-

-pues entonces creo que si he cambiado (solo hay una cosa que no ha cambiado mi amor por ti-pensó), pero tu también has cambiado, no eres la misma, eres mas madura, creo y menos inoportuna-

-ah!, era inoportuna , jaja, pues la verdad si he cambiado desde…-

Sin darse cuenta estaban entrando al tema del que los dos querían hablar, mina se habia acercado demasiado al tema y estaba a punto de retomar la platica de hace años, quería hablar de eso mas que de otra cosa, quería saber que era lo que yaten le iba a decir hace años, pero tenia miedo y muchos nervios.

-si mina.¿desde..?-

-no, no me hagas caso-

-claro que si, dime que ibas a decir ¿es que acaso no confías en mi?-

-claro, que confió en ti, pero es algo que paso hace años-

-no importa, dime, debe ser importante-

Yaten sabia que se refería al día de su partida, esa platica que el querría terminar desde que llego a la tierra otra vez.

-esta bien, desde el día en el que se fueron para rehacer su planeta, ese día...-

Los recuerdos venían a su mente, acababa de comenzar el tema, así que ahora para bien o para mal sabría el fin de esa conversación.

-si lo se, ese día tuvimos una platica que no logramos terminar, yo prometí terminarla, volver algún día a terminar esa conversación y aquí estoy así que es hora de determinar lo que hace tiempo empecé, desde ese día no dejo de pensar en ello-

Mina estaba nerviosa, la voz de yaten se habia vuelto seria y fría, pensó que la platica, tendría algo malo-que tal si no me ama como yo a el- se dijo, pero lo único que podia hacer era esperar que yaten empezara. La invito a ir al lago que estaba ahí, así que se sentaron a la orilla

-pues bien, esa tarde yo quería decirte muchas cosas, que ahora tal vez parecerán absurdas-

-claro que no yaten-

-bueno entonces comenzare, yo quería, quiero agradecerte por todo lo que hiciste por nosotros, por mi, durante mi estancia en la tierra, fueron unos meses maravillosos aunque no lo demostrara, yo te apreciaba mucho-

Mina comenzó a marearse un poco mientras yaten hablaba, la cabeza le daba vueltas, estaba empezando a desvanecerse poco a poco, iba perdiendo el conocimiento, tal vez eran los nervios que le causaba que al fin sabría el fin de aquella conversación o la gran alegría de tenerlos ahí tan cerca de ella, de pronto perdió totalmente el conocimiento fue desvaneciéndose poco a poco hacia los brazos de yaten que estaba frente a ella, yaten se percato y se apresuro a tomarla entre sus brazos, estaba muy preocupado no sabia que estaba pasando.

-mina despierta-pero no obtuvo respuesta-mina te AMO no te vallas ahora, no me dejes solo, estoy aquí quiero estar por siempre contigo-

Pero ella no contestaba, estaba inconciente, se habia desmayado. Rápidamente la tomo en sus brazos y la llevo al castillo, la recostó sobre su cama, llamo a taiki para que viniera con amy-vamos para allá- el mientras tanto no se separo de mina ni un momento, estaba muy preocupado-que es lo que te pasa mina- yaten soltó el llanto que le pasaba a su diosa que era lo que ocurría, no quería perderla, -fui un tonto por no expresar antes mi amor por ti, fui un tonto- mientras lloraba, tenia abrazada a mina no quería separarse de ella ni un momento se coloco a su lado y la abrazo,-no me separare de ti ni un momento lo prometo- la observo toda la noche, no la soltó ni un segundo.

Mina entre sueños sintió a yaten a su lado, pero aun no tenia fuerzas para despertar, era como un sueño tenerlo ahí, habia escuchado todo lo que el habia dicho aunque no estaba segura, tal vez era un sueño.

-yaten…-murmuro entre sueños mina

Yaten se percato que su diosa lo llamaba y se alegro ya habia despertado solo faltaba ver que estaba pasando.

-TE AMO MINA, TE AMO MAS QUE A MI PROPIA VIDA, NO TE VALLAS NO ME DEJES SOLO AHORA QUE ESTAMOS JUNTOS PORFAVOR-

Estas fueron sus últimas palabras durante la noche. Yaten se habia quedado profundamente dormido.