Hola chicas…les dejo otro capitulo mas espero lo disfruten, Mil Gracias por sus comentarios, sugerencias y el tiempo que han dedicado a leer esta historia, recuerden dejar sus reviews saben que sus opiniones son importantes para mi. Se les quiere. Angie!
El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.
LA HISTORIA DE NUESTRO AMOR
CAPITULO VII
BUENAS NUEVAS
New York
Eleanor – voy un momento al parque.
Sra. Beaker – ven quiero hablar contigo.
Eleanor – dime…pasa algo?
– quiero saber que tan seria es tu relación con el joven Grandchester, han pensando en casarse.
Eleanor – aun no hemos hablado de matrimonio, pero se que sus intenciones son serias …el es todo un caballero y te aseguro que cumplirá su palabra…porque lo dices?
– ya le preguntaste si hay alguien más.
Eleanor – no entiendo.
– si su familia es como tú dices, debe haber alguien esperándolo en Londres.
Eleanor – pues no lo creo.
– a caso ya se lo has preguntado?
Eleanor – no.
– entonces…que esperas, disculpa que te lo diga…sabes que eres muy importante para mi no deseo que sufras o que alguien juegue con tus sentimientos como lo hizo Michael.
Eleanor – no…Richard no es como el…y te entiendo pero.
– a caso dudas del amor que hay entre ustedes.
Eleanor – no.
– entonces.
Eleanor – tengo miedo.
– si realmente se quieren pueden superar cualquier obstáculo por difícil que parezca, pero es mejor que te asegures antes de cometer una locura.
Eleanor – si…entiendo y tienes razón; gracias mama –dijo abrazándola- bueno me voy nos vemos luego.
Mientras que en otro lado de la ciudad, se reunían en una cafetería un par de amigos recordando sus anécdotas de adolescentes.
Richard – como?…le contaste a Elly todo lo que hacíamos en el colegio.
Robert – no todo, solo unas cuantas cosas…no te preocupes no le mencione nada de.
Richard – ni lo menciones.
Robert – cuando se lo dirás? No me gustaría que.
Richard – ya lo se…esta noche le diré toda la verdad; cambiando un poco de tema recuerdas a Elizabeth.
Robert – si…como no la voy a recordar –dijo sonriendo- es tu prometida y siempre estuvo loca por ti.
Richard – eso fue antes, ahora solo somos buenos amigos…pero bueno, hoy recibí un telegrama de ella, confirmándome que hablo con su padre para romper nuestro compromiso.
Robert – pero y tu padre ya te dijo algo?
Richard – no aun no he recibido sus noticias, creo que no tardara en escribirme pero ya estoy preparado para responderle.
Robert – espero no tengas problemas con eso.
Richard – no te preocupes, nada me podrá separar de Eleanor; quiero enseñarte algo –dijo sacando una pequeña cajita de su bolsillo- crees que le gustara.
Robert – seguro que le encantara –dijo sonriendo de lado- así que se lo propondrás.
Richard – crees que me acepte?
Robert – claro que lo hará, felicitaciones –dijo golpeando su hombro.
Richard – gracias.
Londres
Elizabeth – buenas tardes Duque –dijo haciendo una reverencia.
Duque G. – adelante por favor, puedes tomar asiento –dijo señalando el sillón.
Elizabeth – gracias.
Duque G. – me puedes decir porque deseas romper tu compromiso con Richard.
Elizabeth – con todo respeto Duque yo no deseo casarme con alguien a quien no amo, Richard es mi amigo como mi hermano, no puedo verlo con otros ojos.
Duque G. – pero antes no dijiste eso, acaso Richard te lo pidió.
Elizabeth – nunca…yo fui quien tome la decisión por eso hable con mi padre y el la ha aceptado; disculpe mi Lord pero no pienso cambiarla por nada.
Duque G. – en verdad no lo entiendo –dijo dejándose caer en el sillón- que pasara ahora…no tengo otra candidata para esposa de Richard.
Elizabeth – no seria mejor que Richard eligiera con quien casarse?
Duque G. – todo debe de hacerse según.
Elizabeth – lo se mi Lord –dijo interrumpiendo- no cree que su hijo merece ser feliz?
Duque G. – pero tiene que acatar las ordenes que yo le doy.
Elizabeth – Richard es un buen hombre, siempre se dedico a cumplir sus deseos ahora deje que el decida con quien es su futuro.
Duque G. – tendremos que viajar a America lo antes posible y hablar personalmente con el, veré como arreglo esto de la mejor manera.
Elizabeth – esta bien mi Lord, solo deseo pedirle algo; si Richard desea deshacer este compromiso por favor permítale que decida por su propia voluntad.
Duque G. – primero veremos que pasara –dijo levantando la ceja.
New York
– hace mucho que no preparaba el pie que tanto le gusta a mi hija.
Mucama – se alegrara mucho saber que usted cocino para ella.
– era el favorito de Sean –dijo suspirando.
Eleanor – hola mama…ya estoy de regreso.
– hola hija estoy en la cocina.
Eleanor - que es ese olor –dijo frunciendo la nariz.
– hoy prepare el pie de queso que tanto te gusta.
Eleanor – pero huele extraño –dijo acercándose.
– no lo creo, al contrario huele muy bien…veamos que tal sabe –dijo sirviendo un trozo- pruébalo.
Eleanor – esta bien –dijo tomando un tenedor para partir un pedazo, llevándoselo a la boca para luego hacer una cara de asco.
– pasa algo? –dijo al ver el rostro de Eleanor.
Eleanor – lo siento creo que no se me antoja –dijo con cara de asco, no termino de hablar cuando salio corriendo directo al baño, devolviendo lo que había comido; mientras que afuera estaban esperando a ver que había sucedido.
– hija estas bien? –dijo tocando la puerta.
Eleanor – si mama –dijo desde adentro , para luego abrir lentamente la puerta- solo me duele un poco la cabeza, creo que estuve mucho tiempo debajo del sol, voy a mi recamara un momento –dijo subiendo las gradas.
– como quieras –dijo levantando la ceja- algo no esta bien aquí –dijo para si misma.
Mucama – le llevare un te señorita.
Eleanor – gracias –dijo dirigiéndose a su recamara.
Mientras que en otro lado de la ciudad, Richard preparaba todo para una velada que de seguro seria inolvidable y que cambiara su vida para siempre; por otra parte, se encontraba Robert en un pequeño bar no era sabido que el frecuentara esos lugares pero esta vez solo lo hacia como despedida, definitivamente había perdido la oportunidad con Eleanor, para dejarle el camino libre a su amigo de nuevo; recordaba aquel día en el colegio San Pablo cuando conoció a Elizabeth una hermosa chica de cabello rojizo, grandes ojos color avellana con una calida sonrisa, su sencillez y gentileza hizo enamorarse perdidamente de ella; pero era la prometida de Richard, así que esta era la segunda vez que el destino jugaba con el, pero de ahora en adelante se aseguraría que fuera la ultima.
Mientras tanto en casa Eleanor descansaba en su recamara, pero una duda invadía a su madre quería confirmar su presentimiento; ya hace varios días que había observado un cambio en su hija; su semblante era mas pálido, su cansancio mas notorio y su alimentación era muy escasa; pero un sencillo postre había confirmado sus sospechas pero antes tendría que hablar con su hija y aclararlo todo.
Mucama – ya esta listo el te señora.
– yo se lo llevo –dijo tomando la charola dirigiéndose a la habitación de Eleanor- como te sientes hija –dijo ingresando.
Eleanor – mejor…gracias –dijo sonriendo.
– hay algo que quieras contarme?
Eleanor – no entiendo…según tu que debería decirte –dijo tomando la taza en sus manos.
– si tu relación con el joven Grandchester ha llegado mas allá?
Eleanor – como? -al escuchar esto por poco se atraganta con el te que bebía- a que te refieres.
– no creas que soy tonta –dijo molesta- desde cuando no te agrada el pie, es tu favorito.
Eleanor – ahhh es por el pie…ya entiendo, lo siento mama no quise despreciarte es solo que no tenia ganas de comerlo.
– no es por eso, tú sabes bien a que me refiero…estas embarazada verdad? –dijo furiosa rápidamente el silencio se apodero del lugar, Eleanor no podía pronunciar palabra alguna; la mirada profunda de su madre la hizo reaccionar.
Eleanor – embarazada…no lo creo mama.
– talvez no te has dado cuenta, pero dime puede o no puede ser posible.
Eleanor – si mama –dijo agachando la cabeza- puede ser posible.
– mañana mismo te llevare al medico –dijo caminando a la puerta- ahh y olvidaba decirte que vino el joven Grandchester y le dije que esta noche no podrías salir que estas indispuesta.
Eleanor –esta bien lo que tu digas…no puedo creerlo un bebe de Richard y mío –dijo sonriendo al mismo tiempo que toca su vientre.
Continuara…
