Hola de nuevo…de antemano mil gracias por su atención a esta historia, sin sus comentarios no me hubiera decidido a escribirla, era una idea que tenia meses atrás incompleta que ahora se pudo hacer realidad. Aquí les dejo el ultimo capitulo espero les guste y recuerden por favor dejar sus reviews, gracias por todo este tiempo que estuvieron al pendiente, Se les quiere. Angie!

El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.

LA HISTORIA DE NUESTRO AMOR

CAPITULO XII

UNA NUEVA VIDA - TERRY

New York

Varios días han pasado, en la ciudad ya se respiraba el ambiente festivo, los adornos colocados en casas y negocios hacían mas placentero el lugar, niños jugando en la nieve y por supuesto no podía faltar el maravilloso árbol que es colocado en Central Park cada año el cual es visitado por muchos con un solo deseo "felicidad".

Elizabeth – realmente es hermoso –dijo viendo la majestuosidad del árbol.

Robert – cada año es mejor –dijo sonriendo.

Elizabeth – pero hace mucho frío –dijo aferrándose a su abrigo.

Robert – si…que te parece si vamos a tomar un chocolate.

Elizabeth – me parece bien –dijo tomándolo del brazo.

Robert – estos meses han pasado muy rápido.

Elizabeth – si…pronto nacerá el bebe de Eleanor.

Robert – me imagino la cara de Richard –dijo sonriendo- ha de estar muy nervioso.

Elizabeth – si tienes razón, pero aun faltan unos días mas.

Robert – si pero ya lo noto preocupado.

Elizabeth – más ahora que deben ir a Londres.

Robert – como dices? –dijo deteniéndose.

Elizabeth – a caso no te lo ha dicho.

Robert – no.

Elizabeth – después de la boda se ira a Londres…claro con Eleanor y su hijo.

Robert – pero porque tienen que irse si pueden quedarse aquí como siempre –dijo siguiendo el paso.

Elizabeth – esa fue la condición que le dio el duque para que pudieran casarse.

Robert – y que pasara contigo.

Elizabeth – me temo que debo regresar también.

Robert – que?

Elizabeth – ya no tendré ninguna razón para quedarme aquí, si vine fue por Richard y ahora.

Robert – pero lo que teníamos planeado –dijo interrumpiéndola- a caso yo no significo nada para ti.

Elizabeth – claro que si, es solo que cuando el se vaya no tendré nada que hacer aquí a menos que.

Robert – formalizáramos nuestra relación –dijo interrumpiéndola.

Elizabeth – pero yo no te puedo obligar a que lo hagas –dijo cabizbaja.

Robert – esta bien –dijo pensativo- olvidemos este asunto un momento tenemos mucho que pensar y encontrar la solución, yo no quiero que te vayas.

Elizabeth – Robert –dijo sonrojándose.

Robert – ya pensaremos que podemos hacer…vamos –dijo tomándola de la mano.

Lakewood

Los días siguen su curso, mientras en la mansión de Lakewood, los preparativos para la cena de navidad ya estaban casi listos, la Señora Beaker ayudaba a preparar los deliciosos platillos que se servirían esa noche, la señora Elroy, Vincent, Rose Mary, William, Eleanor y Richard ya se encontraban reunidos en la sala haciendo unos juegos, claro…todos colaboraron en preparar algo para ese día. Todos se reunieron en la sala después de tan exquisita cena; los obsequios ya habían sido colocados iluminándolos únicamente con la chimenea y las luces de colores que emanaba el árbol. Todos compartían un momento mágico, nostálgico y alegría; cada uno fue contando sus anécdotas pasadas y lo transcurrido en el año, agradeciendo a Dios los buenos y malos momentos, así como las bendiciones que llegaban a sus vidas; se volvió una plática amena entre ellos, entre risas y llanto; al mismo tiempo que degustaban una copa de vino; momentos después las campanas de la catedral del pueblo anunciaban las diez de la noche, momentos mas tarde cada uno se retiraba a su habitación, mientras fuera el frío se hacia presente cada vez mas, adentro de la mansión se sentía un verdadero calor de hogar.

Mientras una pareja de enamorados se encontraban sentados cerca de la chimenea, ella acariciando su vientre, mientras el leía una historia, cuando de pronto se detuvo.

Eleanor – que pasa?

Richard – ya es hora –dijo levantándose.

Eleanor – a donde vas.

Richard – ya veras –dijo sonriendo- esto lo envía mi madre para el bebe –dijo entregándole una pequeña caja.

Eleanor – que es?

Richard – no lo se –dijo sonriendo- me hizo prometerle que no lo abriría hasta que naciera; y además le dio la llave a Elizabeth.

Eleanor – que agradable sorpresa –dijo sonriendo.

Richard – queee…a caso no tienes curiosidad en saber que es.

Eleanor – no, puedo esperar –dijo sonriendo.

Richard – si claro –dijo levantando la ceja, cuando segundos mas tarde se escuchaban las campanas de la iglesia anunciando la llegada del nuevo año- feliz año nuevo mi amor –dijo acercándose para abrazarla.

Eleanor – feliz año –dijo sonriendo- y que año será…lleno de sorpresas.

Richard – ya lo creo –dijo sonriendo.

New York

Mientras tanto Robert y Elizabeth pasaban una velada especial en un elegante restaurante de la ciudad, la festividad de fin de año era la mejor de todas, a cada uno había sido entregado un gorrito y un silbato…siendo ya una tradición de la época; las campanadas de la catedral iniciaban el conteo regresivo, todos salían a las calles a esperar el momento preciso…luego se escucho a toda la gente que se encontraba en los alrededores contar 4, 3, 2, 1, Feliz año nuevo!

Robert – feliz año –dijo abrazándola- quieres ser mi esposa –dijo enseñándole el anillo.

Elizabeth – si –dijo sorprendida- si quiero –dijo mientras una lágrima resbalaba por su rostro.

Robert – te quiero –decía mientras le ponía el anillo en el dedo anular, para luego besarla.

Elizabeth – yo también te quiero.

Robert – te quedaras conmigo.

Elizabeth – para siempre –dijo refugiándose de nuevo en el.

Los días siguieron su paso por la ciudad, todos regresaban a sus labores diarias, Robert saldría de nuevo con la compañía para seguir con la gira, Richard había regresado a New York preparando los últimos detalles de los negocios que tenia pendientes para poder regresar cuanto antes al lado de Eleanor quien pronto daría a luz; mientras que Elizabeth escribía a sus padres para darle la noticia de su recién compromiso, al mismo tiempo que ayudada en todo lo que podía a Richard.

Lakewood

Mientras que en Lakewood Vincent se marchaba de nuevo a sus acostumbrados viajes, William regresaba al colegio en Londres y la señora Elroy regresaría a la mansión de la ciudad, Eleanor y la Señora Beaker preparaban ya todo para cuando llegara el momento, el cansancio ya era mas notorio en Eleanor quien se la pasaba en reposo la mayor parte del tiempo, siempre con los cuidados de su madre y el apoyo de Rose Mary.

Rose Mary – hola como te sientes hoy –dijo entrando a la habitación con el pequeño Anthony en brazos.

Eleanor – muy bien.

Rose Mary – me alegra saberlo –dijo sentándose a su lado.

Eleanor – y como esta ese caballerito –dijo acercándose a el.

Rose Mary – se comporta como todo un ángel –dijo sonriendo.

Eleanor – ya lo veo, cada día se parece más a ti.

Rose Mary – tú lo crees.

Eleanor – si…lo siento por Vincent –dijo sonriendo.

Rose Mary – no te preocupes no se enterara, te sirvió el libro –dijo señalando.

Eleanor – si…mucho.

Rose Mary – y ya decidiste el nombre del bebe.

Eleanor – si, encontré uno que es perfecto.

Rose Mary – me alegra saberlo, cuando estará de regreso Richard.

Eleanor – en una semana, al parecer ya tiene todo listo para ausentarse esos días.

Rose Mary – así que decidiste ir a Londres.

Eleanor – si…pero mi madre no quiere ir con nosotros, dice que no desea alejarse de la ciudad que para ella tiene muchos recuerdos.

Rose Mary – y como te sientes al respecto?

Eleanor – bien, un poco triste porque nunca me he alejado de mama por mucho tiempo.

Rose Mary – lo entiendo, espero poder visitarte algún día.

Eleanor – me encantaría –dijo sonriendo- tu y Anthony pueden ir las veces que quieran.

Rose Mary – bueno te veo luego, llevare a este jovencito a tomar una siesta.

Eleanor – esta bien.

New York

Richard – felicitaciones –dijo abrazando a Elizabeth, luego para darle la mano a Robert.

Elizabeth – gracias –dijo sonriendo.

Robert – gracias.

Richard – cuando le cuente a Eleanor se pondrá muy contenta.

Robert – cuando te vas?

Richard – en una semana, y tú cuando regresas a la gira.

Robert – también en una semana, siento no poder estar cuando nazca el bebe.

Elizabeth – no te preocupes te escribiré.

Richard – bueno debemos ir a celebrar, por hoy no trabajamos.

Lakewood

Rose Mary – al parecer ya te sientes mejor –dijo sonriendo, mientras entraba a la biblioteca.

Eleanor – si, me siento un poco cansada pero quise salir un momento de mi habitación, ya me sentía aburrida, como esta Anthony.

Rose Mary – muy bien, ahora esta tomando su siesta, sabes recibí una carta de Susan mi prima dice que pronto vendrá a visitarme.

Eleanor – me parece muy bien, así no estarás sola.

Rose Mary – cuando viene Richard?

Eleanor – en un par de días, necesitaba decirte algo.

Rose Mary – si, dime lo que tú quieras.

Eleanor – espero no te moleste que el traiga a una amiga, ella insistía mucho en venir y.

Rose Mary – no te preocupes, claro que no me molesta al contrario me alegra tener visitas en la casa; y cuando ustedes se vayan de nuevo me quedare sola.

Eleanor – no regresaras a la mansión en Chicago.

Rose Mary – no…prefiero quedarme aquí, deseo que Anthony crezca en este lugar que es tan especial para mí.

Eleanor – me siento tan agradecida contigo por tu amistad y amabilidad, y por el cariño que nos has demostrado durante este tiempo.

Rose Mary – no al contrario me alegra tener una nueva amiga y el apoyo de Isabella, que en este tiempo ha sido como una madre para mi –dijo sonriendo- y mas ahora que estuvieron a mi lado desinteresadamente.

Mucama – toc, toc permiso –dijo entrando- traigo a su hijo.

Rose Mary – que pasa mi amor –dijo tomando en brazos a Anthony- no llores –dijo mientras lo arrullaba.

Mucama – no quiso tomar la siesta.

Rose Mary – esta bien, le daré de comer y luego lo dormiré.

Mucama – esta bien señora con permiso –dijo saliendo del lugar.

Eleanor – no puedo creer que haya pasado tan rápido el tiempo, esta tan grande.

Rose Mary – si crecen muy rápido…mira mi amor aquí esta tu amiguito –dijo tomando la manita del bebe colocándola en el vientre de Eleanor.

Eleanor – mira como sonríe –dijo sorprendida- aucchh.

Rose Mary – que pasa?

Eleanor – solo fue una patadita, al parecer le cae muy bien y serán muy buenos amigos –dijo sonriendo.

Rose Mary – eso espero.

New York

Robert - bueno es hora de despedirnos de nuevo.

Richard – hasta pronto –dijo dándole la mano.

Robert – dale mis cariños a Eleanor.

Richard – lo hare –dijo sonriendo- bueno te espero –dijo mientras subía.

Elizabeth – en un momento te veo.

Robert – te voy a extrañar –dijo abrazándola- cuídate mucho por favor.

Elizabeth – lo hare –dijo sonriendo- te quiero.

Robert – yo también –dijo acercando su rostro al de ella para darle un beso.

Elizabeth – que tengas buen viaje.

Robert – tu también –dijo volviendo a besarla.

Elizabeth – toma –dijo entregándole un trozo de papel

Robert – que es?

Elizabeth – ya lo descubrirás –dijo sonriendo.

Robert – pero esta en blanco, no entiendo.

Elizabeth – de ahora en adelante empezaremos a escribir nuestro futuro juntos; cuando regreses deberás enseñarme lo que lograste escribir durante tu viaje, y yo hare lo mismo –dijo enseñándole el cuaderno.

Robert – tú sabes que no soy tan bueno para escribir.

Elizabeth – no necesitas serlo, solo escribe lo que tu corazón te diga –dijo sonriendo.

Robert – te prometo que lo hare –dijo sellando sus palabras con un beso.

Lakewood

Un dulce sueño aparecía en mi mente, la imagen de un hermoso niño corría por el jardín, no pude ver de quien se trataba pero pude diferenciar que no era Anthony, observe que traviesamente trepaba los árboles con habilidad, su risa era fuerte, segura y contagiosa que llegaba hasta mis oídos como una dulce melodía…derrepente sentí un fuerte dolor presionándome la cintura lo que me hizo despertar abruptamente, luego sentí recorrer por mis piernas un liquido caliente que mojaba mi cama y ropas, como pude logre sentarme pero los dolores se hacían mas fuertes cada vez mas, respire profundamente tratando de tranquilizarme, acaricie mi vientre pero segundos después deje salir un grito de dolor; pronto escuche unos pasos dirigirse hacia mi habitación, la puerta se abrió fuertemente era mi madre quien corrió hacia mi, tocando mi frente para luego levantar las sabanas que me cubrían, aun no olvido su cara de asombro y solo logre escucharla decir "es el momento" por un instante no entendí de que se trataba pero las punzadas en mi cintura me sacaron de mis pensamientos haciéndome reaccionar; entre en pánico no sabia que debía hacer, pronto la mucama empezó a acomodar las almohadas en mi espalda, mientras que otra traía toallas y agua; minutos después entro una mujer que no había visto nunca, camino hacia donde me encontraba cubrió mi cuerpo suavemente colocando mis piernas en una posición bastante incomoda, escuchaba unos pasos afuera de mi habitación era Richard quien esperaba ansioso pero el dolor me hacia delirar, recuerdo que sudaba…y de pronto sentí una mano calida que tomaba la mía voltee mi rostro y pude reflejarme en sus ojos de un azul diferente al mío, era Rose Mary quien estaba a un lado acariciando mi rostro, pronunciando con sus dulces palabras la calma que hacían sentirme en paz; de pronto volví a sentir el mismo dolor en mi cintura pero esta vez mas intenso…al fondo escuche una voz que me decía que debía hacer, solo recuerdo que cerré mis ojos siguiendo las instrucciones que me daba esa mujer, solamente fueron dos veces pero sentía que no podía mas, no se si lo soportaría mas tiempo, me sentía débil, decaída pero debía hacer un ultimo intento…y así fue, hice mover mi estomago con toda mi fuerza logrando así terminar con ese dolor que me aturdía; segundos mas tarde escuche el llanto de un bebe, y Observe el rostro de mi madre sonriendo, al mismo tiempo escuchando a Rose Mary decir "lo lograste…felicidades" mientras acariciaba mi rostro y mis ojos se humedecen te busco desesperadamente alguien te trae junto a mi, mi madre me entrego un pequeño bulto envuelto en una frazada celeste, por un momento cierro los ojos asegurándome de no estar soñando lo recibí gustosa apoyándolo sobre mi pecho y al mismo tiempo que me dijo es un niño, eres el mejor regalo que me podrían haberme dado, beso tu frente y susurro un te amo suavemente; reconoces mi voz y derrepente veo abrir lentamente tus pequeños ojos viendo el enorme parecido con los míos, la puerta se abrió y dio paso a Richard quien era seguido por Elizabeth, el se sentó a mi lado besando mi frente lo vi a los ojos y con mucho esfuerzo logre decir sonriendo es nuestro hijo Terrence Greum todos me vieron sorprendidos y después de eso no recuerdo mas, solo se que caí en un profundo sueño.

Por primera vez unos hermosos ojos azul zafiro se abrían lentamente tratando de conocer el mundo exterior, pronto el llanto de ese hermoso bebe se escuchaba por toda la casa llamando así la atención de sus padres; mientras una hermosa dama de rubio cabello y dulce rostro se inclino para tomarlo en sus brazos y darle un tierno beso.

Eleanor – ohhh mi amor…porque lloras, ya estoy aquí –decía sentándose en la silla mecedora y arropándolo cariñosamente, mientras le acariciaba la cabecita enredando sus dedos en el castaño cabello.

Richard – creo que Terrence será un niño muy consentido –dijo inclinándose junto a ella- no lo consientas tanto.

Eleanor – pero si apenas es un bebe –dijo besando su cabecita- es mi vida, mi todo.

Richard – y donde quedo yo?

Eleanor – a caso estas celoso de tu propio hijo? –dijo levantando la ceja.

Richard – no estoy celoso es solo que.

Eleanor - tu sabes que sin ti no podría haberlo tenido jamás –dijo interrumpiéndolo.

Richard – te quiero –dijo acercándose dándole un beso- a ti también –dijo acariciando la cabeza de Terry- te pasa algo te noto un poco melancólica.

Eleanor – no nada, es solo que pronto tendremos que regresar a New York y no se cuando volveré a ver a Rose Mary.

Richard – se que la vas a extrañar.

Eleanor – si mucho.

Elizabeth – hola espero no interrumpir –dijo adentrándose a la habitación.

Richard – no, adelante.

Elizabeth – es realmente hermoso –dijo acercándose a el- se parece mucho a su madre, pero de seguro tendrá el porte de su padre –dijo sonriendo.

Richard - que quieres decir? –dijo levantando la ceja.

Elizabeth – creo que ya es hora –dijo enseñándole una pequeña llave.

Richard – lo olvide casi por completo, amor donde guardaste la caja.

Eleanor – esta en el primer cajón –dijo señalando.

Richard – bien veamos de que se trata esto –dijo tomando la llave para abrir la pequeña caja, sus ojos se abrieron como platos al ver el contenido de la misma- pero si es –dijo sorprendido.

Eleanor – que es?

Elizabeth – ha de ser algo muy importante para que la duquesa lo entregara personalmente.

Richard – es la insignia de los Grandchester –dijo tomándolo en sus manos, se trataba de un broche de oro y varios diamantes- este broche se que ha pertenecido a la familia desde hace muchos años.

Eleanor – que hermoso.

Elizabeth – es una verdadera reliquia familiar.

Eleanor – ya lo creo, debemos de guardarlo muy bien.

Richard – yo me encargare de esto.

Señora Beaker – es hora de ir a comer, pueden bajar por favor.

Eleanor – enseguida mama, cárgalo –dijo entregándoselo en los brazos- llévalo por mi, eN un momento bajo.

Richard – esta bien –dijo saliendo de la habitación con el bebe en brazos.

Elizabeth – te esperamos.

Eleanor – si, en un momento bajo –dijo acercándose a la ventana observando a Rose Mary caminando por el jardín llevando en brazos a Anthony, por un instante Eleanor bajo su mirada encontrándose con la de Rose Mary quien le regalo una calida sonrisa solo como ella sabía hacerlo; mientras Eleanor trataba de grabar ese recuerdo en su memoria.


Casi tres semanas han pasado desde el nacimiento de que mi pequeño Terry, ahora mi felicidad es completa; cada día que pasa vamos acercándonos mas a la fecha en que debemos regresar a New York, Richard se fue antes para preparar todo lo necesario para el bebe en casa de mi madre, voy a extrañar este lugar que me acogió cálidamente y mucho mas a Rose Mary quien se convirtió como una hermana para mi, su cariño, apoyo y dedicación fue lo mejor que pude haber tenido durante este tiempo, pero me alegra que tendremos algo en común más que la amistad, nuestros hermosos hijos en verdad deseo que Anthony y Terry crezcan como amigos, se que se llevaran muy bien. Ayer fui a visitar el Hogar de Pony, realmente admiro la labor de la Señorita Pony y la con los niños, fui a despedirme de ellas y a presentarles a mi querido hijo; les hice saber que siempre tendrán mi apoyo aunque no este en el país, realmente me hizo sentirme muy bien ayudarlas en el poco tiempo que pase aquí en Lakewood; pero hay algo que me inquieta, mi madre no quiere ir a Londres con nosotros, dice que ya es hora que deba asumir mi responsabilidad como madre y futura esposa, así que tendré que aceptar su decisión. Recibí carta de Robert aun sigue de gira y según el regresara en tres semanas, prometió ir a visitarme en cuanto pueda y quiere que le ayude a organizar su boda con Elizabeth me alegro tanto por ellos en verdad deseo que sean felices tanto como yo lo he sido.


El día de regresar a New York ha llegado, los sirvientes suben nuestro equipaje al carruaje que nos llevara a la estación, mi madre se despide de Rose Mary y Anthony con lagrimas en los ojos, no se si yo podré resistirlo, así que antes de salir de la casa preferí caminar por el jardín un momento admirando las maravillas del lugar, aspirando el aire fresco que viene de las montañas y la brisa matinal que me regalaba ese día; por un momento cerré mis ojos trayendo a mi mente todos los hermosos recuerdos que compartí en este lugar, se que debo regresar algún día y contarle a Terry lo maravilloso de este pequeño paraíso, una voz me saca de mis pensamientos volteo mi mirada y veo a Rose Mary caminar hacia donde me encontraba y como siempre iluminando el lugar con su calida sonrisa.

Eleanor – no voy a olvidar este lugar.

Rose Mary – te prometo cuidarlo mucho para que pronto vengas a verlo florecer de nuevo.

Eleanor – esta bien –dijo sonriendo- te escribiré.

Rose Mary – estaré al pendiente, en cuanto mejore mi salud iré a verte en verdad deseo que Anthony y Terry sean buenos amigos.

Eleanor – se que lo serán –dijo sonriendo- creo que es hora de irnos puedo cargarlo un momento?

Rose Mary – claro –dijo entregándole a Anthony, mientras que recibía a Terry en sus brazos- vaya que serás un niño inquieto –dijo sonriendo.

Eleanor – sabes eres un niño bien portado, espero verte pronto…te quiero –dijo dándole un beso en la cabecita.

Rose Mary – eres una personita muy especial, y aunque aun seas muy pequeño se que serás todo un caballero ingles, cuida de tu madre necesitara mucho de ti, se que algún día lo entenderás –dijo dándole un beso en la cabecita, mientras que el enredaba su manita en el cabello de ella jalándolo un poco- auch.

Eleanor – lo siento.

Rose Mary – ya veo que será un rebelde sin causa –dijo sonriendo, al mismo tiempo que desenredaba su cabello de las manitas de Terry- bien jovencito es hora de que vayas con tu madre –dijo entregándoselo a Eleanor mientras ella recibía a Anthony.

Mucama – señora su carruaje esta listo.

Eleanor – voy enseguida.

Rose Mary – bien creo que ha llegado la hora –dijo sonriendo pero esta vez era diferente a las demás.

Eleanor – hasta pronto, te voy a extrañar –dijo abrazándola, mientras una lagrima resbalaba por su rostro.

Rose Mary – yo también –dijo sollozando, al mismo tiempo que escucharon las risas de los bebes.

Eleanor – que pasa? –dijo sin separarse.

Rose Mary – algo que nunca imagine ver –dijo sonriendo.

Eleanor – que maravilloso –dijo sonriendo al observar que los bebes estaban tomados de la mano al mismo tiempo que sonreían.

Rose Mary – siempre vivirá este momento en nuestros corazones.

Eleanor – este recuerdo lo guardare como parte de mi tesoro.

New York

Ya han pasado dos semanas desde nuestro regreso a la ciudad, de nuevo me siento en casa pero aun así extraño a Rose Mary, mi madre ha hecho todo lo posible para ayudarme con el cuidado de Terry, Richard se mudo con nosotros, ya iniciamos los preparativos de la boda decidimos hacerla en tres meses, estoy muy emocionada pero cada día que nos acercamos a la fecha tengo que hacerme la idea que debo despedirme de mi madre, el plazo para poder regresar es de un año; no se si podré soportar por mucho tiempo su ausencia.

Richard – recibí un telegrama de mi madre, me pide que viaje a Londres inmediatamente, la salud de mi padre no ha mejorado.

Eleanor – pero…que vamos a hacer.

Richard – no te preocupes, regresare pronto solo serán unos días –dijo acariciando su rostro- no podría alejarme de ustedes tanto tiempo.

Eleanor – esta bien pero y la boda?

Richard – sigue tu con los preparativos –dijo dándole un beso en la frente.

Eleanor – esta bien.

Señora Beaker – te traigo a este jovencito para que le des de comer –dijo entrando a la habitación- pasa algo, vi a Richard salir corriendo.

Eleanor – recibió un telegrama de su madre, al parecer el Duque esta muy mal –dijo recibiendo al bebe.

Señora Beaker – que lo siento, pero no te preocupes de eso por ahora, recuerda que debes estar tranquila.

Eleanor – lo estoy.

Señora Beaker – sabes hable con Madam Sawyer para que confeccione tu vestido de novia.

Eleanor – en serio?

Señora Beaker – si, pero aun debemos esperar unos días mas, para que pueda tomarte las medidas, ya sabes como te gustaría que fuera.

Eleanor – no aun…no; bueno voy a dormir a este angelito.

Señora Beaker – esta bien, te esperare abajo.


Mientras tanto en la oficina de Richard.

Elizabeth – estas seguro que es lo que quieres hacer.

Richard – si, ya esta decido no hay otra persona en quien pueda confiar, se que podrás estar al mando de esta compañía.

Elizabeth – pero yo no tengo tanta experiencia como tu.

Richard – no te preocupes por eso, siempre te estaré escribiendo y vendré cuando pueda.

Elizabeth – esta bien, pero debo decirle a Robert necesito que me diga su opinión al respecto.

Richard – me parece bien, y ya le dijiste lo de la carta de tu madre.

Elizabeth – aun no, no quiero imaginar cual será su reacción –dijo acercándose a la ventana.

Richard – el comprenderá, además la boda se realizara independientemente sea aquí o en Londres.

Elizabeth – si, ya lo se.

Richard – bueno, ya tengo todo listo para partir a casa.

Elizabeth – cuando te vas?

Richard – mañana mismo.

Elizabeth – tan pronto?

Richard – entre más rápido lo haga mejor, así regresare a tiempo para seguir con los preparativos de la boda; me voy a casa.

Elizabeth – hasta pronto buen viaje.


Robert – buenas tardes busco a Eleanor.

Mucama – adelante por favor, en un momento le aviso.

Eleanor – Bobby –dijo corriendo abrazándolo.

Robert – me da mucho gusto verte.

Eleanor – porque no me avisaste que vendrías.

Robert – quería darte una sorpresa, y bien donde este el pequeño.

Eleanor – ahora esta tomando su siesta, pediré a mama que lo traiga.

Robert – no lo molestes.

Eleanor – siéntate, gustas tomar algo.

Robert – un café por favor.

Mucama – en seguida.

Eleanor – y bien cuéntame; como fue que decidiste pedirle matrimonio a Elizabeth.

Robert – aun no lo se –dijo sonriendo- talvez porque nunca deje de amarla, y cuando me dijo que regresaría a Londres me sentí solo y perdido por un momento, realmente no quería dejarla ir de nuevo.

Eleanor – me alegro por ti, te mereces ser feliz; sabe ella que estas aquí?

Robert – si, le dije que pasaría a verte primero y luego iría a casa; como te sientes.

Eleanor – muy feliz.

Robert – puedo notarlo –dijo sonriendo.

Eleanor – mi vida ha cambiado por completo con la llegada de Terry a nuestras vidas.

Robert – así que se van a Londres, pronto serás una duquesa como te sientes.

Eleanor – es una sensación extraña aun no puedo creerlo, solo me preocupa algo que.

Señora Beaker – buenas tardes –dijo interrumpiendo.

Robert – buenas tardes señora –dijo haciendo una reverencia.

Señora Beaker – como estuvo su viaje –dijo entrando a la sala.

Robert – muy bien, gracias.

Señora Beaker – me alegra escucharlo, hija me parece que Terry no quiere dormir.

Eleanor – no puede ser, si estaba segura que lo había dejado dormido –dijo tomándolo en brazos- eres un pequeño rebelde –dijo sonriendo.

Señora Beaker – voy un momento a la cocina.

Eleanor – esta bien…mira este es mi pequeño tesoro.

Robert – es realmente hermoso, tienes tus ojos, tu nariz y tu boca.

Eleanor – tú crees.

Robert – se parece mucho a ti, bueno a excepción del cabello; hola jovencito soy tu tío Robert –dijo acercándose a el tomando su manita, mientras el bebe apretaba uno de sus dedos- vaya me parece que será un chico muy fuerte.

Eleanor – si ya lo creo –dijo sonriendo.

Robert – me imagino que no volverás al teatro.

Eleanor – no lo creo.

Robert – sabes he estado pensando en formar mi propia compañía de teatro.

Eleanor – en serio.

Robert – ya me imagino en un futuro en una de las marquesinas de uno de los teatros más famoso de Broadway "Terrence Grandchester interpretando el papel de Romeo".

Richard – no pensaras convertir en actor de teatro a mi hijo –dijo interrumpiendo.

Robert – porque no, a caso no te agrada la idea.

Richard – ya lo veremos –dijo levantando la ceja, mientras le daba la mano- como te fue en tu viaje.

Robert – muy bien, cansado pero estaré unos meses de vacaciones.

Richard – me alegro –dijo acercándose a Eleanor dándole un beso en la frente- hola mi amor como se ha comportado este caballerito.

Eleanor – no muy bien, es un poco inquieto –dijo sonriendo- creo que pronto nos sacara canas.

Richard – ya lo creo, no quiero ni pensarlo –dijo sonriendo.

Robert – bueno debo irme, me esperan en casa –dijo sonriendo- hasta pronto.

Eleanor – hasta luego –dijo agitando su mano.

Richard – nos vemos pronto en Londres.

Robert – como que en Londres.

Richard – pronto lo entenderás –dijo guiñando el ojo.

Eleanor – que quieres decir con eso.

Richard – que los padres de Elizabeth quieren que la boda sea en Londres.

Eleanor – como?

Richard – eso era de suponerse es su única hija y quieren lo mejor para ella; pero la dejaran quedarse en New York con el, no creo que sea de preocuparse.

Eleanor – pobre Bobby la sorpresa que se llevara.


Mientras que en otro lado de la ciudad.

Elizabeth – bien veamos, excelente –dijo sonriendo mientras preparaba la mesa.

Robert – hola…ya estoy en casa –dijo entrando al lugar- pero que es todo esto –dijo sorprendido.

Elizabeth – bienvenido –dijo corriendo abrazándolo- te extrañe.

Robert – yo también –dijo dándole un beso.

Elizabeth – te prepare una sorpresa.

Robert – que bien huele –dijo sonriendo.

Elizabeth – ven –dijo tomándolo de la mano llevándolo a la mesa- te serviré la cena.

Robert – gracias…pero antes de eso –dijo jalándola hacia el dándole un beso apasionado, ella se aferro a el en un abrazo como no queriendo separarse, el la tomo por la cintura haciéndola retroceder unos pasos llegando al sillón, ambos tropezando cayendo el encima de ella, los besos y las caricias se hacían cada vez mas apasionadas, el empezó a explorar con sus manos el cuerpo de ella subiendo lentamente la falda, mientras ella se dejaba llevar por lo que el la hacia sentir cerrando los ojos; pronto el sonido de la tetera los saco de sus pensamientos- yo…lo siento –dijo mientras se apartaba de ella- no quise que.

Elizabeth – no tienes porque disculparte, fui yo quien no quiso que te detuvieras –dijo incorporándose.

Robert – quiero que cuando llegue el momento sea especial para ambos, en ningún momento quise faltarte el respeto.

Elizabeth – no lo has hecho, solo me demostraste cuanto realmente me amas –dijo abrazándolo- que dices si vamos a cenar.

Robert – si.

Elizabeth – enseguida regreso –dijo entrando a la cocina.

Robert – no lo puedo creer –dijo pasando su mano por su cabello- respira profundo Robert que te pasa –dijo a si mismo, mientras se sentaba.

Elizabeth – listo –dijo llevando la charola a la mesa.

Robert – mmm crema de hongos mí favorita –dijo tomando la cuchara- esta deliciosa.

Elizabeth – me agrada que te guste.

Robert – gracias por hacer esto por mí.

Elizabeth – de ahora en adelante te complaceré en todo –dijo sonriendo, el nerviosismo de ella era notorio a pesar de que trataba de sonreír.

Robert – que te pasa, te noto nerviosa.

Elizabeth – recibí carta de mi madre.

Robert – y que dice?

Elizabeth – quieren que…que la boda se celebre en Londres –dijo respirando profundamente.

Robert – como dices?

Elizabeth – como sabrás soy hija única y.

Robert – lo se, tu que piensas.

Elizabeth – me gustaría pero no se si tu.

Robert – esta bien.

Elizabeth – en serio –dijo sonriendo.

Robert – sabia que algo así podría suceder, pero recuerda que debemos regresar a tiempo para las próximas audiciones, como comprenderás no dejare el teatro aun.

Elizabeth – lo se, por eso no te preocupes mis padres ya están al tanto de eso, gracias –dijo abrazándolo- te quiero.

Robert – y yo aun más –dijo dándole un beso- tengo algo para ti –dijo sacando de su bolsillo un trozo de papel.

Elizabeth – lo hiciste –dijo emocionada- no puedo creerlo.

Robert – no me costo tanto trabajo como pense, solo hice lo que tu me dijiste –dijo sonriendo.

Elizabeth – puedes leerlo?

Robert – si, solo espero que te guste –dijo empezando a leer el contenido: Juntos en la inmensidad, en un mundo en el que siempre habrá un buen día para inventar una nueva forma de amarnos mas, para no aburrirnos y desafiar las horas de un futuro incierto que solo nos servirá para amarnos mas, y aunque la vida pase siempre habrá un buen día para amarnos mas, con solo verte, con solo rozar tus labios caemos como un perfecto imán sin separarnos mas.

Elizabeth – woow me encanta –dijo dándole un beso- es hermoso.

Robert – no mas que tu –dijo sonriendo.


De nuevo Richard tuvo que partir a Londres, hace unos días que se fue y no he tenido noticias de el, mientras yo me refugio en casa disfrutando de las ocurrencias de Terry ya han pasado mas de dos meses desde su nacimiento y cada día que pasa crece sano; según Robert cada día se parece mas a mi, puede ser que así sea pero creo que el carácter lo heredara de su padre lo he empezado a notar, el frío invierno empieza a cesar por la ciudad dejando así entrar a la primavera; por fin Madam Sawyer vino a tomar las medidas para mi vestido de novia, vimos algunas ideas que ella traía en su portafolio y puede apreciar la infinita variedad de telas que me ofreció, me tomo un poco de tiempo decidir pero se que estará listo a tiempo. Ayer recibí carta de Rose Mary me alegro mucho saber que están bien más que ahora tiene la compañía de su prima y sobrinos en casa; mientras tanto Elizabeth sigue apoyando a Richard en la compañía, cuando nos mudemos se hará cargo claro después de que regrese de su luna de miel, y Robert seguirá en el teatro hasta que pueda cumplir su sueño de formar su propia compañía.

Londres

Richard – hola mama ya estoy aquí –dijo entrando a la estancia.

Duquesa G. – que alegría verte –dijo abrazándolo.

Duque G. – te esperaba.

Richard – como te has sentido padre.

Duque G. – no muy bien como veras, ven acompáñame a la biblioteca.

Richard – si.

Duque G. – así que ya nació mi nieto.

Richard – así es.

Duque G. – y como lo has llamado? –dijo ingresando al lugar.

Richard – Terrence Greum.

Duque G. – el nombre de todo un heredero al ducado.

Richard – el será quien quiera ser.

Duque G. – si, seguro –dijo sentándose.

Richard – y bien para que me necesitabas.

Duque G. – porque tengo que hacer algo antes de morir.

Richard – no digas eso papa, te pondrás bien.

Duque G. – sabes que no es así, pero no me importa no le temo a la muerte; además se que te di una buena educación y que podrás ser todo un líder.

Duquesa G. – permiso caballeros, enviaste por mí.

Duque G. – si quiero que seas testigo de lo que va a ocurrir.

Richard – de que hablas.

Duque G. – ya lo sabrás.

Duquesa G. – y dime como esta mi nieto –dijo cambiando de tema.

Richard – muy bien, cada día que pasa esta mas grande.

Duquesa G. – y dime a quien se parece?

Richard – tiene un poco de mí y de Eleanor.

Duque G. – tendrá el porte de todo un Grandchester.

Richard – si ya lo creo –dijo sonriendo.

Duquesa G. – lo mismo decías de Richard cuando era niño.

Duque G. – si lo recuerdo –dijo sonriendo- tiene el porte de mi padre.

Duquesa G. – y la elegancia de mi madre –dijo sonriendo.

Richard – recuerdo que siempre me decían eso, pero creo que tengo el parecido con toda la familia –dijo sonriendo.

Duque G. – tú te pareces mas a tu madre que a mí, por eso me siento orgulloso tienes el mismo buen corazón que ella.

Richard – lo se –dijo sonriendo- pero me hubiera gustado tener mas hermanos.

Duquesa G. – las circunstancias no lo permitieron.

Meredith – mi Lord, ya están aquí los abogados que mando a llamar.

Duque G. – hazlos pasar por favor.

Meredith – si mi Lord.

Duquesa G. – abogados…-dijo asombrada.

Richard – de que se trata padre.

Duque G. – ya lo sabrás –dijo acercándose al escritorio.

Señor Evans – buenas tardes mi Lord –dijo haciendo una reverencia.

Señor Jones – buenas tardes mi Lord.

Duque G. –adelante por favor quiero presentarles a mi hijo Richard.

Señor Evans-Señor Jones– mucho gusto mi Lord –dijeron al unisonido.

Duquesa G. – y mi esposa, bueno ya la habían visto.

Señor Evans– claro, gusto en verla de nuevo madam –dijeron al unisonido.

Duque G. – bien empecemos –dijo acomodándose en la silla.

Richard – un momento –dijo levantando la ceja- quieres explicarnos que significa esto, que quieres que empecemos.

Duque G. – Señor Evans por favor puede decirle a Richard el motivo de esta reunión.

Señor Evans – si mi Lord, muy sencillo Joven Grandchester hemos venido a dejarle estos documentos –dijo sacándolos del portafolio- Ud. vera –dijo acomodándose los lentes-como es de su conocimiento siendo el único hijo del duque usted es el heredero universal de la familia Grandchester.

Richard – lo se.

Duque G. – prosiga –dijo interrumpiéndolo- si usted firma estos documentos desde el día de hoy usted será el dueño de todas las propiedades, negocios y fortuna de la familia.

Señor Jones– usted tiene derecho a decidir si desea hacerlo o no.

Richard – yo…no se, si debería firmar, además aun hay tiempo.

Richard – tu eres el único en quien confío –dijo parándose de la silla- yo se que tu podrás sacar adelante esta familia además tu puedes decidir cuando tomar el ducado, desde el momento que firmes estos papeles tu serás el dueño absoluto de la fortuna, cuando yo falte tu tendrás que asumir el poder por medio de un asesor, así que si crees que voy a quitarte lo que las logrado te equivocas, yo solo pretendo que tengas lo que te corresponde y que lo tomes cuando tu lo decidas.

Richard – y eso puede hacerse –dijo sorprendido.

Señor Evans – claro esta estipulado en una de las cláusulas.

Duque G. –lo hago por tu futuro –dijo en tono de suplica- solo contigo puedo contar, además tu madre te necesitara.

Duquesa G. – tu padre tiene razón cariño –dijo acercándose a el- solo tu podrás hacerlo incluyendo a tu futura familia, además tu puedes aceptar el ducado cuando desees hacerlo.

Richard – pero no lo merezco –dijo cabizbajo- no me porte contigo.

Duque G. – eso ya es parte del pasado olvídalo, ahora entiendo porque te comportabas así…pero yo siempre te he querido y has sido mi favorito, tu eres el fruto del verdadero amor –dijo mirando a la duquesa- puede ser que nunca te lo hice saber pero así es, siempre he querido lo mejor para ti.

Duquesa G. – Richard –dijo resbalando una lágrima en su mejilla, acercándose al duque.

Richard – esta bien…acepto pero no quiero que me obligues a tomar el ducado a menos que yo lo decida.

Duque G. – claro, además esta estipulado en una de las cláusulas y no se podrá cambiar.

Los abogados leyeron y explicaron a Richard de que se trataban los documentos, los cuales reviso por ultima vez y firmo sin dudar, vino a su mente la sonrisa de Eleanor, luego se dirigió a su madre la abrazo, y luego le dio un abrazo a su padre como un gesto de agradecimiento.

Señor Evans – la copia de los documentos se los haremos llegar en dos días.

Señor Jones – felicidades joven Grandchester nos retiramos –dijo haciendo una reverencia.

Señor Evans – madam –dijo dirigiéndose a la duquesa.

Duque G. – bien es todo –dijo levantándose de la silla.

Richard – te quiero padre –dijo abrazándolo fuertemente.

Duque G. – yo también hijo –dijo sonriendo.

Duquesa G. – me alegra verlos contentos –dijo sollozando.

Duque G. – se que es muy tarde pero quiero decirte que siempre te he amado, a pesar de mis aventuras tu fuiste la única mujer que ilumino mi vida para siempre –dijo acercándose a ella abrazándola.

Duquesa G. – tu sabes que siempre has sido importante para mi, no importando tus errores –dijo sonriendo.

Richard – ahora soy el hombre mas dicho y feliz del mundo –dijo abrazando a sus padres- siempre soñé con este momento en que pudiéramos estar como una familia unida.


La primavera por fin a llegado a la ciudad, dos meses han pasado desde la reunión de Richard con sus padres en Londres, al parecer la enfermedad del Duque ha ido empeorando, lamentablemente no hay nada mas que hacer sino solo esperar el momento, es algo que tiene preocupado a Richard, aun así la Duquesa vendrá a nuestra boda claro a solicitud del Duque; mientras tanto Robert y Elizabeth siguen con los preparativos se ven tan felices juntos que en verdad creo que los voy a extrañar, mi querido Terry crece rápidamente cada día y esta mas lindo aunque muy inquieto como siempre, ya estamos a unos días de la boda y de partir hacia Londres ya tengo empacada la mayoría de mis cosas, dejare algunas en mi habitación para cuando regrese en un año.

Señora Beaker – ya esta todo listo –dijo entrando a la habitación.

Eleanor – gracias mama, creo que no tardan.

Señora Beaker – como te sientes.

Eleanor – nerviosa, no se como será conocerla.

Señora Beaker – no te preocupes, ya esta listo Terry?

Eleanor – si pero aun duerme –dijo sonriendo.

Señora Beaker – bueno te aviso cuando vengan.

Mucama – toc, toc

Eleanor – adelante.

Mucama – ya están aquí señorita.

Eleanor – enseguida bajo.

Mucama – con permiso.

Señora Beaker – te espero abajo –dijo saliendo de la habitación.

Eleanor – si –dijo levantándose del tocador, tomando en brazos a Terry.

Richard – ya estamos aquí.

Duquesa G. – que linda residencia.

Richard – es La casa de los padres de Eleanor.

Señora Beaker – bienvenida –dijo entrando a la sala.

Richard – quiero presentarte a la madre de Eleanor.

Señora Beaker – mucho gusto mi nombre es Isabella –dijo haciendo una reverencia.

Duquesa G. – el placer es mío, puede llamarme Adele.

Señora Beaker – como diga… por favor tome asiento, le ofrezco algo.

Duquesa G. – un te gracias –dijo sonriendo.

Richard – donde esta Elly?

Eleanor – aquí estamos –dijo ingresando a la sala- buenas tardes señora bienvenida.

Richard – madre quiero presentarte a Eleanor y a nuestro hijo Terrence –dijo tomándolo en brazos.

Duquesa G. – ansiaba mucho conocerte, realmente eres muy hermosa –dijo acercándose a ella.

Eleanor – gracias –dijo sonrojándose.

Duquesa G. – déjame verlo –dijo recibiéndolo- es muy hermoso se parece mucho a ti cuando eras bebe.

Richard – tú crees.

Duquesa G. – claro que si, será todo un galán –dijo sonriendo.

Eleanor – como estuvo su viaje?

Duquesa G. – muy bien, aunque me quede un poco preocupada por Richard pero el insistió que viniera a la boda.

Eleanor – como esta la salud del Duque?

Duquesa G. – algunos días esta estable y otros no; saben algo aunque el no te lo haya dicho pero esta feliz por la boda, mas por su nieto ya le ha comprado varias cosas y pidió que decoraran la que será su habitación.

Richard – en serio.

Duquesa G. – cuando la vean se sorprenderán.

Eleanor – me alegra saberlo.

Duquesa G. – se que se rendirá cuando conozca a este angelito –dijo sonriendo.

Richard – ya lo creo.


Por fin el gran día ha llegado todo en casa esta listo para tan importante evento, un hermoso altar de cedro pintado de blanco fue colocado en el centro del jardín obsequio de Charlie, unas sillas blancas con lazos de seda fueron colocadas sutilmente contrastando con las rosas, y una alfombra azul indicando el camino. En la habitación del segundo nivel se encontraba un hermoso vestido blanco reposando sobre una enorme cama, elaborado con las mejores sedas, los bordados en hilos de plata que brillaban como la misma luna, el cual esperaba ser portado por una dama llena de sueños e ilusiones.

Eleanor – que hermoso día –dijo abriendo la ventana sintiendo la suave brisa tocar su rostro- hoy mi vida cambiara para siempre…estaré junto a mi gran amor…desde hoy seremos una hermosa familia.

Señora Beaker – con permiso –dijo interrumpiéndola sacándola de sus pensamientos- ya es hora de que te cambies.

Eleanor – esta bien –dijo cerrando la ventana- no puedo creer que ya haya llegado este día, me siento muy feliz –dijo sonriendo.

Señora Beaker – y lo serás…ahora debes apurarte para arreglarte.

Eleanor – si madre.

Mientras que en otro lado de la casa.

Robert – ya estas listo? –dijo entrando a la habitación.

Richard – si –dijo mirando por la ventana.

Robert – te sientes bien?

Richard – si…es solo que estoy un poco nervioso.

Robert – es normal sentirse así, pero en cinco minutos debes bajar; recuerda que tienes que estar antes que la novia.

Richard – lo se.

Duquesa G. – toc, toc.

Richard – adelante.

Duquesa G. – cariño estas listo, todos te esperan.

Robert – bueno te veo abajo, con su permiso.

Duquesa G. – ojala y tu padre te viera –dijo abrazándolo- estoy orgullosa de ti por ser un buen hijo –dijo sollozando.

Richard – se que el esta pensando en este día, te quiero mama gracias por todo y por favor no llores o me harás llorar a mi –dijo tocando su rostro- me acompañas –dijo ofreciéndole el brazo.

Duquesa G. – siempre que pueda hacerlo –dijo sonriendo mientras lo aceptaba.

Señora Beaker – hija luces hermosa –dijo sorprendida.

Eleanor – gracias mama –dijo sonriendo.

Señora Beaker – ojala y tu padre te viera –dijo sollozando- se que estaría feliz y orgulloso de ti.

Eleanor – se que lo esta –dijo abrazándola- se que papa siempre esta con nosotras.

Señora Beaker – lo siento yo.

Eleanor – te quiero mama, gracias por tu apoyo y por todo lo que has hecho por mí.

Señora Beaker – eres mi única hija como no iba a hacerlo, si eres feliz yo lo seré aun mas; mucho mas a hora que tengo a mi hermoso nieto.

Eleanor – lo se.

Señora Beaker – bueno es hora de bajar.

Eleanor – espera que tengo que ponerle el broche a Terry, es una excelente ocasión para que lo use y se lo prometí a la duquesa.

Señora Beaker – seguro a Richard le encantara verlo.

Eleanor – ven amor, ya es hora –dijo tomándolo en brazos mientras suspiraba.

Señora Beaker – lista –dijo abriendo la puerta.

Eleanor – lista –dijo nerviosamente.

Horas más tarde el lugar se fue llenando poco a poco por invitados y familiares que serian testigos de la promesa de amor que ahí se cumpliría; el sonido de un violín entonaba sus acordes dando inicio a la ceremonia, las notas de la melodía se hacían mas fuertes indicando que la novia aparecería al fin por el pasillo, Eleanor caminaba lentamente llevando en brazos a Terry y caminando a su lado tomada del brazo de su madre quien con lagrimas en los ojos se sentía orgullosa y feliz de llevarla al altar, el vestido se movía al compás del viento, su silueta de ángel parecía envuelta en una fina seda como una diosa griega, su cabello dorado caía como cascada sobre su espalda, se podía observar la mirada radiante color azul zafiro brillar como nunca y una sonrisa que iluminaba el lugar, mientras continuaba su camino vinieron a su mente todos los bellos recuerdos durante su niñez y adolescencia, y al fin se encontró con esa mirada irradiando ternura y amor la que ahora era dueña de su vida; Richard la recibía con una sonrisa, tan buen mozo luciendo un elegante y fino traje negro digno de la realeza.

Eleanor le entrego a Terry a su madre, luego ambos juntaron sus manos, sintiendo una electricidad recorrer sus cuerpos, la nueva sensación del verdadero amor recorría todo su ser, sus corazones latían frenéticamente entonando una melodía de amor, reflejándose cada uno en la mirada del otro sintiendo como una caricia del alma los sumergía en una abrazo calido, las sonrisas de ambos irradiaban total felicidad y sus ojos brillando con intensidad; solo las palabras necesarias se hicieron presentes.

Eleanor – que fácil fue encontrar tu luz en mi vida, mi corazón me habla de ti y por ti he vuelto a soñar, a reír y a ser feliz –dijo hundiendo su mirada en la de el.

Richard – este es el momento que he esperado desde hace mucho tiempo, no acabo de creerme que estas aquí a mi lado, eres como un ángel para mi; tu sonrisa, tus ojos, todo tu ser me han enamorado desde siempre y me siento muy feliz que aceptaras ser mi esposa –dijo acercándose a ella dándole un suave beso disfrutando la miel de sus almas y corazón.

Sacerdote – iniciamos con la ceremonia –dijo abriendo su libro- luego se encargo de realizar las lecturas correspondientes, seguidamente del sermón, sin olvidar la pregunta; si hay alguien quien conozca algún impedimento para que esta boda se realice que diga ahora o calle para siempre; en toda la capilla no se escucho ni un solo suspiro, muy bien dijo y prosiguió con las lecturas. Acto seguido Robert quien era el padrino de anillos los hizo entrega; eran unas argollas en oro blanco con pequeños diamantes alrededor y cada una tenia una inscripción especial en su interior que Eleanor y Richard habrían escogido días atrás. Elizabeth quien era la madrina de arras las hizo entrega al sacerdote.

Richard - Eleanor recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti –dijo poniendo la argolla en el dedo corazón de ella.

Eleanor – Richard recibe esta alianza en señal de mi amor y fidelidad a ti -dijo poniendo la argolla en el dedo corazón de el.

Sacerdote – Richard aceptas a Eleanor Isabella como tu esposa, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarle y respetarla todos los días de tu vida?

Richard - Si….acepto –dijo nerviosamente.

Sacerdote – Eleanor aceptas a Richard Terrence como esposo, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y, así, amarla y respetarla todos los días de tu vida?

Eleanor – Sí…acepto –dijo con la voz entrecortada.

Sacerdote - El Señor, que hizo nacer entre ustedes el amor, confirme este consentimiento mutuo que han manifestado ante la iglesia. A los que Dios ha unido, que no lo separe el hombre; puede besar a la novia.

Richard tomo la barbilla de Eleanor se acerco lentamente y con una sonrisa en los labios junto los de ella depositando un dulce beso sellando su amor, ambos después de separar sus rostros sonrieron mutuamente, Eleanor tomo en sus a brazos a Terry saliendo tomados de las manos se dirigieron hacia sus invitados, quienes no pudieron hacer otra cosa mas que aplaudirles con emoción, mientras ellos respondían con una sonrisa inigualable.

Las felicitaciones de los invitados se hicieron llegar, cada uno hizo fila para pasar a donde se encontraban los novios para saludarlos personalmente.

Charlie – felicidades querida –dijo dándole un beso.

Eleanor – gracias por venir.

Charlie – no podía faltar a la boda de mi estrella favorita –dijo guiñando el ojo- es muy lindo tu hijo.

Eleanor – gracias.

Charlie – espero sea tan bueno en la actuación como tu.

Richard – gracias por venir.

Robert- felicidades hermano –dijo dándole un abrazo.

Richard – gracias.

Elizabeth – felicidades –dijo abrazándola- y a ti también –dijo dándole un beso a Terry- recuerda que soy tu tía Beth.

Eleanor – el lo sabe –dijo sonriendo- gracias por tu ayuda.

Duquesa G. – muchas felicidades cariño –dijo dándole un abrazo a Richard.

Richard – gracias mama –dijo sonriendo- no se que hubiera hecho sin ti.

Señora Beaker – felicidades hija –dijo sonriendo.

Eleanor – gracias mama.

Señora Beaker – que les parece si vamos a disfrutar del banquete.

Richard – en seguida.

Eleanor – esta bien.

Señora Beaker – dame un momento a Terry para que descanses –dijo tomándolo en brazos.

Robert – buenas tardes y bienvenidos; quiero presentar ante todos ustedes a la señora y el señor Grandchester –dijo señalando al final del pasillo- Eleanor tomada del brazo de Richard caminaban, todos los asistentes aplaudían, la música empezó a sonar un hermoso vals se hacia presente para tan importante ocasión, Richard le dio la mano a Eleanor ayudándola a quedar de frente a el, tomándola por la cintura y extendiendo su brazo para tomar su mano, se movían melodiosamente al compás de la música sus miradas se encontraban fijas el uno del otro, sonriendo Richard susurro un Te Amo, para lo que Eleanor pudo corresponderle con un beso inesperado, al final del vals se dirigieron a la mesa de honor.

Richard – quiero ofrecer un brindis porque hoy me he unido ante Dios con la mujer mas hermosa a quien amo con todo mi corazón, mi ahora esposa Eleanor –dijo con una sonrisa en los labios- salud –dijo levantando su copa- seguidamente entrelazándola con ella- para lo que Eleanor solo se ruborizo al mismo tiempo que alzaba su copa.


Varios días han pasado desde la boda, ahora me siento completa por los dos hombres que tengo a mi lado, mañana partiremos a Londres, la idea de dejar esta casa donde crecí y viví los mejores momentos de mi vida me hacen sentirme triste este lugar lleno de recuerdos de mi padre al quien amo con toda mi alma y por su puesto a mi madre me duele dejarla sola, aun no quiero pensar en comos será la despedida.

Richard – bien todo esta listo, el equipaje ira en ese carruaje.

Duquesa G. – que pasara con Elizabeth?

Richard – estará en el puerto con Robert.

Duquesa G. – esta bien.

Señora Beaker – que tenga un buen viaje y dele mis saludos al duque de mi parte.

Duquesa G. – lo hare, muchas gracias por sus atenciones y recuerde que siempre será bienvenida en casa.

Señora Beaker – muchas gracias.

Duquesa G. – nos acompaña al puerto.

Señora Beaker – no…no podría, seria más difícil.

Duquesa G. – esta bien, hasta pronto –dijo sonriendo- me adelanto, con permiso.

Richard – gracias por sus atenciones, se que al principio yo no era de su agrado…pero recuerda que le prometí que haría feliz a su hija.

Señora Beaker – si lo se, me alegra que lo hayas cumplido –dijo sollozando- por favor cuida bien de ella y mi nieto son lo único que tengo –dijo abrazándolo.

Richard – tiene mi palabra.

Señora Beaker – gracias.

Richard – amor pensé que aun estabas en el jardín, ya estas lista?

Eleanor – si –dijo acercándose a la puerta.

Richard – te espero en el carruaje.

Eleanor – si.

Señora Beaker – hija sabes que te quiero, cuídate mucho por favor y.

Eleanor – mama –dijo interrumpiéndola al mismo tiempo que la abrazaba mientras lloraba- no quiero dejarte por favor ven conmigo.

Señora Beaker – hija por favor no hagas mas difícil esto, estaré bien y no estoy sola tu padre siempre esta conmigo –dijo mientras sus ojos se humedecían.

Eleanor – pero mama, yo te necesito.

Señora Beaker – no hija, ya no…eres mayor ahora que eres madre y esposa tienes que afrontar tus responsabilidades, siempre estaremos unidas en alma, no llores mas o tu lindo rostro se vera demacrado –dijo mientras le secaba las lagrimas- cuida a este hermoso caballerito y el próximo año que vengan te prometo que tendrá la mejor fiesta de cumpleaños.

Eleanor – esta bien mama –dijo sonriendo- te quiero.

Señora Beaker – yo mas, ve que tu esposo te espera.

Eleanor – hasta pronto.

Señora Beaker – hasta pronto.


Hace unos días que salimos de New York pero siento que fue hace una eternidad, según Richard mañana tocaremos puerto Londinense, para mi es mas que un puerto es el nuevo comienzo de una vida para mi de un hermoso futuro como siempre lo soñé, me alegra saber que no estoy sola que tengo todo para ser feliz amor, salud, amigos y mis padres sin ellos mi vida seria incompleta.

Al fin el barco toco puerto esta mañana muy temprano, no lo esperábamos así…alistamos nuestras cosas lo mas rápido que pudimos, lleve a Terry en brazos me acerque a cubierta y pude apreciar el hermoso paisaje que estaba delante de mi, el aire fresco y húmedo alborotaba mi cabello mientras yo me dejaba llevar por la sensación que sentía no se si son nervios porque pronto conoceré al duque o temor de enfrentar a un lugar que desconozco. Unos carruajes nos esperaban ya, el recorrido por la ciudad tardo mas de lo que pensé, pero pronto salimos de ahí tomando un camino distinto a los demás, muchos árboles y flores pude observar durante el recorrido, pronto llegamos a un amplio portón que se abrió lentamente a nuestra llegada, el camino de piedra llevaba directamente a la puerta principal con cada paso me sentía nerviosa mas al ver la majestuosidad del lugar, pronto el carruaje se detuvo y Richard fue el primero en bajar, tomo la mano de la Duquesa ayudándola a bajar, luego me miro y sonrío ofreciéndome mi mano para bajar, saque a Terry de su cesta lo tome en mis brazos y gustosa acepte la mano de mi esposo…tendré que acostumbrarme a decirlo así, cuando baje una fila de sirvientes se encontraba en la puerta dando la bienvenida con una reverencia, yo solo pude sonreír al ver tal acto, empecé a subir unas gradas al lado de Richard y al llegar a la ultima subí mi rostro y pude encontrarme con una mirada diferente a la que no estaba acostumbrada; rápidamente la Duquesa se acerco a el seguidamente de Richard quienes al mismo tiempo hacían una reverencia como saludo, al encontrarme frente a esa figura enigmática que para mi era una persona mas, su mirada fría me atrapo por un segundo, su porte elegante y distinción me sacaron de mis pensamientos.

Richard – padre quiero presentarte a mi esposa Eleanor y a mi hijo Terrence.

Eleanor – encantada mi Lord –dijo haciendo una reverencia.

Duque G. – mucho gusto, bienvenidos…así que este es mi nieto –dijo acercándose a el- tiene unos hermosos ojos y tiene tu porte –dijo sonriendo.

Richard – gracias padre.

Duque G. - adelante están en su casa.

Eleanor – gracias –dijo sonriendo.

Richard ahora era el hombre mas feliz tenia a su hijo y a su adorada Eleanor…ahora su esposa, dormir junto a ella se le hizo una maravillosa costumbre, necesidad, cada noche la contemplaba dormir y despertaba antes que ella para verla abrir sus ojos y sonreírle. Mientras ella dio su vida entera a su amado disfrutando hasta el ultimo instante de su ahora vida marital, ya conocía a Richard su fuerte carácter, su porte, su elegancia, acostumbrado a las comidades que ahora le ofrecía su nuevo puesto; ella sin prisa gozaba cada instante que pasaba a solas con el al máximo. Así juntos aprendieron a conocerse mas en la intimidad como marido y mujer; ella se volvió mas apasionada y dispuesta a demostrar su amor en todos los sentidos, no solo en atenderlo cotidianamente sino en cada entrega, sin quejarse no pidiendo nada mas allá de lo necesario para mantener la felicidad de su hijo; cuando Richard estaba de mal humor ella solo correspondía con un dulce beso y una caricia que terminaba por derribar el inmenso muro de silencio que el levantaba a su alrededor.


Y así pasaron los días, meses y años, Robert y Elizabeth se casaron en una linda ceremonia digna de la realeza, unos meses pasaron antes de que regresaran a New York por un tiempo ella estuvo al mando de la compañía mientras que Robert seguía en el teatro, meses después recibimos la hermosa noticia de que pronto serian padres, años después Elizabeth dejo la compañía por completo dedicándose a su hija Caitlin y a su esposo, por fin Robert pudo hacer su sueño realidad ser el propietario de su propia compañía de teatro logrando así reclutar a las mejores promesas actorales que con el tiempo fue una de las mejores de la época llevando a escena las mejores propuestas teatrales entre ellas no pudiendo faltar "Romeo y Julieta".

Un año después de nuestra llegada el Duque falleció a causa de la enfermedad que le había sido diagnosticada tiempo atrás, durante el tiempo que tuve la oportunidad de compartir con el note un gran cambio en su vida, según la Duquesa murió feliz porque pudo conocer a su nieto a quien dedico parte de su tiempo y a quien llego a querer; siempre tratando de cumplir todos sus deseos consintiendo cada capricho conviviéndose en su favorito. La Duquesa a pesar de la ausencia del Duque sigue con nosotros; ya no es la misma que conocí, a su edad ya le es difícil caminar y se agota mucho, ha sido una abuela ejemplar su dedicación y cariño ha hecho de mi hijo un mejor hombre.

Mi madre aun sigue en New York nos escribimos seguido y cumplió su palabra al año después de nuestra partida regresamos a visitarla, había organizado la mas linda fiesta de cumpleaños para Terry como nunca lo hubiera imaginado pero la mejor sorpresa de todas fue ver que Rose Mary y Anthony se encontraban ahí…parecía que ella iba superando su enfermedad; dos años después recibí una carta de la familia Andrey notificando que finalmente Rose Mary no había podido luchar contra la enfermedad que le había sido diagnosticada desde hace muchos años, al leer esto sentí que una parte de mi corazón moría con ella, fue mi mejor amiga alguien a quien no podré olvidar jamás a quien recuerdo con cariño cada vez que veo uno de los estirpes de las magnificas rosas que ella cultivaba, su esencia aun vive en ellas; meses después de su fallecimiento me entere que Vincent seguiría con sus viajes de negocios dejando a cargo de la Señora Elroy a Anthony, quien creció al lado de sus primos.

Aun sigo en comunicación con el Hogar de Pony, voy a visitarlas cada vez que regreso a America gracias a la ayuda de Richard logre conseguir donativos para los niños, que cada vez son más la ultima vez que fui quede enamorada de una linda niña de hermosos ojos verdes su simpatía era inigualable su nombre es Candy, tiempo después me entere que había logrado ser adoptada por la familia Andrey por decisión de William quien finalmente quedo a cargo como patriarca de la familia.

Y que puedo decirles de Terry…mi adorado hijo, quien a su corta edad ya tenia el porte de todo un heredero al ducado, el parecido con su padre ahora era indiscutible, su cabello castaño, su frente ancha y su barbilla lo distinguía entre todos, pero lo que mas llama la atención son sus hermosos ojos azul zafiro; a los siete años ingreso al Real Colegio San Pablo para que tuviera una educación de primera como debería ser; ese mismo año llego al colegio Anthony cuando lo vi no pude evitar abrazarlo…el correspondió gustoso a mi reacción y que a pesar de los años aun me recordaba realmente el parecido con su madre era inigualable, finalmente nuestro deseo se hizo realidad Terry y Anthony se hicieron buenos amigos, Terry como siempre molestaba a todos los alumnos y al personal de la institución en cambio Anthony era uno de los mejores estudiantes; unos años después llegaron al colegio sus primos Candy, Stear y Archie a quines conocí años atrás. Después del colegio Terry decidió estudiar teatro y que mejor oportunidad que estar en la compañía de Robert para lo cual viajo a New York, en poco tiempo logro ser reconocido siendo uno de los actores más jóvenes de la época…ahora su vida esta completa se enamoro de una mujer esplendida en todos los sentidos de la palabra, nunca pensé que llegaría a algo formal con ella recuerdo que en el colegio siempre vivía molestándola y poniéndole apodos como Tarzán Pecoso…y ahora no lo creo hoy es el día de su boda con Candy White Andrey; por su lado Anthony siguió con sus estudios siendo ahora el próximo sucesor del clan quien hace menos de un año se caso con Caitlin la hija de Robert…ahora creo que tiene mas sentido lo que alguna vez me dijo Rose Mary "nuestras familias estarán ligadas de alguna manera" y así será para siempre.

Que puedo decirles de mi vida, no deseo nada mas, tengo todo lo he deseado un esposo amoroso, un buen hijo, una excelente madre, buenos amigos, salud y felicidad. Mi relación con Richard fue mejorando con el paso de los años, en ocasiones tuvimos nuestros altibajos como cualquier pareja pero lo hemos superado a través de la comunicación, mi relación con Terry es muy estrecha soy su confidente y aunque a veces es rebelde es un buen hijo…definitivamente el carácter lo heredo de su padre es explosivo pero directo en sus acciones y sus palabras, pero desde que conoció a Candy cambio mucho, me alegra saber que el la aya escogido para ser su esposa es la mujer que el necesita. Siempre sigo en comunicación con Robert y Elizabeth quienes actualmente viven en New York no pude regresar a la actuación pero cuando Terry se presenta subo al escenario con el a recordar mis maravillosos años en ese lugar, el que jamás lograre olvidar y a pesar de los años seguiré siendo la misma chica de ciudad que en una fiesta encontró a su príncipe azul.

***FIN***