Disfrutad del (creo) penultimo capitulo!

Advertencias: Demasiado drama xD Mas de alguna me querrá matar..

Naruto ©Masashi Kishimoto-sama.~


En el capitulo anterior...

Le había gustado la experiencia. No podía negarlo. Se había sentido ¡tan jodidamente bien! Pero fuera de eso, no se arrepentía de haber parado todo.

Bueno, al principio se sintió estúpida, pero quería llegar al final estando segura de que todo estaría bien. Que al despertar él estuviera allí, como verdaderos esposos.

No que luego él huyera, como prácticamente lo había hecho, y luego quedarse con ese vacío en el pecho y sintiéndose una completa baka por entregarse a alguien que no era capaz de enfrentar las cosas.

Así que, definitivamente se sentía orgullosa.

Había actuado bien.

¡Argh! ¡JODER! —se levantó como resorte de la cama— ¡SI TAN SOLO HUBIERA SERVIDO PARA VERLE LA MUGROSA CARA! —gritó ya desesperada. Había tenido la oportunidad de oro…— maldita luz…

Murmurando unas cuentas maldiciones y auto convenciéndose de que todo estaría bien, se durmió encima de la cama, sin haberse cambiado de ropa.


Capitulo 8

El secreto de Kakashi


Durmió mal. No sabía si era por no haber comido nada hace horas o simplemente por el maldito pensamiento de kakashi grabado en su mente.

O ambas, lo más probable.

A las cuatro de la madrugada, cuando el reloj del salón las tocaba, despertó de mal humor y con una terrible sed, sin hablar del hambre que sentía.

Maldiciendo al aire, bajó de la cama y se encaminó hacia la cocina.

Iba a trompicones, pues no se le había ocurrido prender la luz de la mesita de noche.

—Maldita sea... —murmuró iba prácticamente a ciegas.

Cuando logró llegar a la puerta prendió la luz del cuarto y suspiró. Al salir, prendió la luz del pasillo, por lo que apagó la de su cuarto. Eran las cuatro de la madrugada y no quería dejar un camino lleno luces prendidas. ¿Por qué? ¡No tenía idea!

—Menuda baka me he vuelto, prefiero ir a oscuras... —murmuró Sakura mosqueada.

Dejó prendida la luz del pasillo y entró a la cocina. Abrió la nevera y buscó un vaso de leche y una tarta de queso y yogurt.

Oh kami-sama ¡era el paraíso! Su estomago rugió furioso rogándole que metiera de una buena vez todo eso a su boca.

Cogió una cucharilla, tomó el vaso y la tarta dispuesta a tumbarse en la cama y comer tranquilamente.

Apago la luz del pasillo y comenzó a caminar entornando sus ojos para ver con la tenue luz de la luna que se filtraba.

Si no tropezaba y caía tirando todo lo que llevaba en la mano, sería un verdadero milagro de kami-sama.

Al pasar por fuera de la habitación de kakashi, sintió la curiosidad quemarle. Tenía tantas ganas de abrir la puerta y ver si se encontraba allí.

Aunque sinceramente lo dudaba.

Seguramente se fue a un mugroso bar y en estos momentos estará con alguna tipa quitándose las ganas... —pensó dolida y furiosa— ¡bah! ¡Me importa un mango! Y bien verde.

O quizás fue donde Tsunade-sama en busca de una misión suicida más larga que la ultima y no le veremos el cabello por mucho tiempo... —acotó inner.

Sakura suspiro pesadamente. Sí, lo más lógico era esa opción.

—¡JA! o quizás ambas —murmuró Sakura— primero en el bar con la chica y luego la misión. Maldito pervertido de segunda ¬¬

Al momento de terminar sus insultos hacia el ninja, sintió un ruido fuera en la puerta de calle. Se paralizó. Trató de agudizar sus sentidos. Era alguien que intentaba abrir la puerta.

O es un ladrón, un ninja vengador o kakashi que regresa de su fiesta... —pensó Sakura. Rió por las ocurrencias.

El corazón se le detuvo por unos segundos. Se había equivocado su inner. SÍ había vuelto después de todo...

Reaccionó Justo en el momento adecuado. Corrió unos pasos más hasta su cuarto cerrando la puerta detrás de ella.

Con suerte, no la había notado.

Buena idea no haber prendido las luces después de todo —se dijo para sí. Sonrió. A veces sus mañas servían de algo.

Caminó despacio por la oscura habitación, guiándose por la poca luz de la luna —N/A: era media luna así que ilumina lo justo— y dejó el vaso con la tarta en la mesita de noche. Se tiró a la cama tapándose hasta el cuello como si de un escudo se tratara y esperó.

Como si pudiera verme —pensó Sakura. Era absurdo, ya que dudaba que kakashi entrara en su cuarto.

Se quedó quieta escuchando unos pasos subir la escalera.

Qué raro que no ocupe ventanas —se dijo Sakura. A decir verdad, había cambiado varios defectos ahora que lo pensaba detenidamente.

Sacudió su cabeza intentando percibir al ninja.

Desde su "refugio" pudo oír como subía las escaleras pesadamente, entraba en el pasillo y caminaba hacia el final del mismo. Varias veces se detuvo y otras tantas echo a andar.

Sakura se pregunto ¿Qué pensaría? ¿Qué motivo detendría sus pasos para emprender la marcha después?

Cuando sintió que se cerraba la puerta del cuarto de kakashi, entrecerró sus parpados y pensó en lo que suponía ser la esposa de un hombre el cual huía cada vez que pasaba algo entre ellos. ¿Cómo podía sentirse atraída hacia él? ¡Si lo único que hacía era comportarse como un crio!

Suspiró botando todo el aire contenido y toda su frustración. Se incorporó en la cama y comenzó a devorar la tarta y su vaso de leche. Siempre le servía para poder dormir en los días en que le costaba descansar. Sobre todo si era leche tibia.

Una vez terminado, sonrió feliz acomodándose para poder dormir tranquilamente.

—Barriga llena, corazón contento... —murmuró Sakura divertida. ¡Se sentía de maravilla!

Sin pensar en lo que sucedería mañana con kakashi, si hablarían, si se iría de misión, si la ignoraba… nada. Se fue entregando al magnífico sueño.


Kakashi se encontraba a pasos de su casa. Era tarde, probablemente ¿las 3 de la madrugada? O ¿quizás ya amanecería? No sabía con exactitud, pero si estaba seguro que se le había pasado el tiempo.

Venia sumido en sus pensamientos.

—¿Por qué diablos se me ocurrió semejante estupidez? —maldecía una y otra vez. Estaba seguro que nadie los había visto— ¡maldición! Me arrepentiré el resto de mi vida...

Flash back

Luego de la penosa huida, el mismo tenía ganas de darse de azotes en la cabeza contra alguna pared de piedra, había salido corriendo hacia uno de los campos de entrenamientos. Necesitaba respirar aire fresco para bajar toda sensación que sentía luego del encuentro cercano con Sakura.

Dando vueltas por el campo comenzó a tranquilizarse, para luego subir a uno de los árboles y dejarse caer en una de las ramas.

No sabía cuánto tiempo pasó en ese lugar sin moverse, pero había logrado su cometido, relajarse y calmar todas las sensaciones de su cuerpo. Aparte del aire fresco que ayudó en gran medida.

Se sentía acalambrado, bajó de un salto y se estiró. Miró hacia el cielo estrellado y comenzó a caminar sin rumbo.

No sabía que haría exactamente. Tenía que meditarlo bien si no quería meter más la pata y que Sakura se fuera de su lado por las idioteces que hacía.

Sin darse cuenta llego hasta el puente donde se encontraban siempre antes de los entrenamientos. Su mente lo traicionaba.

—Ya que —apoyó los antebrazos en la baranda del puente mirando hacia el agua. Se reflejaban las estrellas y la media luna.

—¿Qué se supone que hare? —suspiró. Había tenido la clara intención de irse de misión cuanto antes. Pero no quería ser más cobarde de lo que hasta el momento lo era.

Por tanto, esa opción no estaba en sus planes. A menos que de verdad Tsunade-sama le encomiende una misión.

Esperaba que no.

Pero a caso ¿llegaría a casa y actuaria normal? ¡Eso era peor que irse de misión!

—Tal vez pueda inventar alguna excusa. Soy bastante bueno para eso — N/A: JA! seguro, sus excusas son tan creíbles— ¡bah! ¿Por qué demonios no puedo asumir lo que hice? La verdad ante todo, ¿no? Además ella también participo, correspondió con la misma intensidad así que algo pasa aquí… —luego dice que Naruto es el idiota ¬¬

Se quedó pensado un largo rato. Hasta que decidió que ya era hora de volver. Mañana arreglaría todo.

Comenzó a caminar hacia su casa, pero en el camino se encontró con Genma y Hayate quienes se dirigían al bar de siempre a beber.

—kakashi-san —saludó Hayate.

—Hayate, Genma —éste último asintió— ¿van de fiesta?

—Lo mismo de siempre. Están todos allá, bueno menos Gai aun no llega de misión —contestó Hayate.

Kakashi sonrió. Era su oportunidad de relajarse entre hombres y sin la molesta bestia verde encima de él rogando por competir.

—¿Vienes? —preguntó Genma. Kakashi sin pensarlo dos veces asintió.

Al llegar se sorprendieron de verlo solo. Bueno, no era como que no pudiera salir solo de ahora en adelante, pero se imaginaban que él no querría salir sin Sakura. Extraño.

—Kakashi —saludó Asuma— ¿Sakura anda de misión?

—No, está en casa —se había puesto tenso. No pensó en el detalle de que supuestamente era un hombre "enamorado"

Nuevamente volvió a pensar en ella.

—Oh —musitó Asuma— pensé que venias solo por alguna razón.

—Podría preguntar lo mismo —dijo suspicaz— ¿Kurenai no está? —sonrió al ver la cara molesta de su amigo. —Le pasa por metiche.

—No quiso venir. Tuvo una misión y llegó hoy por la tarde. Pero… ¿ustedes están bien?

—¿Estas de cotilla? —murmuró cansado kakashi. No quería contar nada de lo que pasaba con ella.

—¡Bah! Solo me preocupo por ustedes, ¿sabes? Para eso son los amigos —dijo realmente ofendido. Kakashi suspiró. Ya que, no diría mucho en todo caso.

—Peleamos —dijo con voz cansada. No diría la razón, claramente.

—Oh está bien, no preguntaré detalles. Solo espero que no sea grave... —pero calló al ver la cara de kakashi. Algo importante había pasado— ten, bebe un poco —estiró la mano donde tenía una botella de sake— si, si ya sé que no bebes mucho, pero la última vez con Sakura lo hiciste. Vamos, sirve un poco.

Kakashi lo miro divertido. ¡A eso había ido! A beber tranquilamente y despejarse un momento.

—A eso he venido, Asuma. No debes darme el sermón.

—Jajaja es que ¡hombre! tu siempre te niegas.

A medida que el tiempo pasaba, el bar se fue llenando de ninjas que volvían de misión, o civiles que descansaban después de un largo día de trabajo. También había muchas mujeres dispuestas a pasar un buen rato con algún ninja dispuesto. —N/A: ya saben a qué me refiero... —

Y siempre había hombres dispuestos, eso era lo que muchos buscaban a esas horas de la noche.

Kakashi estaba tan absorto en las risas de sus compañeros que bromeaban, que no se fijó en una tipa que lo miraba atenta desde la barra. La noticia de la repentina unión de kakashi, aun no corría como debía por la aldea. Es decir, muchos aun no sabían nada, mientras otros solos escuchaban pequeños comentarios, los cuales no estaban seguros.

Por lo tanto, muchas mujeres del bar aun lo miraban con ojos soñadores y con la esperanza de tener algo con el sexy ninja copia. No importaba que fuera solo una noche, solo querían estar con él.

Bien, la esperanza es lo último que se pierde.

Y una de ellas era Yumi, la mujer que estaba en la barra mirándolo detenidamente.

Kakashi, ya bastante pasado de alcohol, decidió que era hora de partir. Pregunto la hora, eran las dos de la mañana. Se sorprendió por el tiempo que había pasado. Recordó a Sakura. Lo que habían estado a punto de hacer. Comenzó a sentir calor.

Nuevamente se encontraba pensando en ella.

Se preguntó que estaría haciendo. ¿Habrá estado llorando? Se tensó al pensar en eso, por su culpa ella estaría maldiciéndolo y con ese brillo de sus ojos apagado.

Maldita sea su cobardía. ¿Desde cuándo se había vuelto tan estúpido?

Volvió a recordar el momento. Sus besos, la cercanía, su cuerpo, sus suspiros…

¡Oh kami-sama! Necesitaba pensar en otra cosa.

Se despidió rápidamente y salió tambaleándose hacia la entrada. En el camino se cruzó una mujer de cuerpo bien formado y curvas demasiado peligrosas para su gusto. Sacudió la cabeza, no era bueno pensar en eso cuando su cuerpo estaba tan deseoso de tener algo.

La miro confundido mientras ella sonreía abiertamente. Se acerco lentamente hacia él. Susurró en su oído una invitación la cual lo dejo plantado en el lugar donde estaba. Sorprendido aun y pensando en miles de cosas mientras imágenes pasaban rápidamente por su pervertida cabeza, vio como la mujer avanzaba contorneándose más de lo normal hacia la puerta y salía del lugar sin antes darle un mirada fugaz al ninja.

Sin pensar nada más, sus piernas lo llevaron hacia la puerta saliendo tras la mujer vestida de rojo. Se encontraron a unos cuantos pasos del bar. Mirándose fijamente. Ella sonrió, ansiosa esperando que hiciera algún movimiento. No tuvo que esperar mucho cuando sintió unos fuertes brazos masculinos tomarla por la cintura y llevarla por los tejados hacia su casa.

Kakashi actuaba sin saber muy bien qué hacía. Lo único que quería era quitarse ¡esas malditas ganas de tirarse encima de Sakura! Y la opción estaba en sus brazos.

—¿Dónde vives? —preguntó agitado. Las sensaciones que tenía en su mente y cuerpo lo tenían al borde del colapso.

—¿No iremos a tu casa? —preguntó decepcionada.

Kakashi no se sorprendió, siempre era lo mismo con las mujeres. Todas querían conocer su privacidad y alardear de haber estado en su cama. Pero jamás lo haría. Y menos ahora que estaba ella.

Sakura...

—No —musitó cortante. La chica hizo un mohín y le indicó donde se encontraba su casa.

Cuando llegaron, saltó por una de las ventanas y sin muchos preámbulos la estampó contra la pared, algo salvaje cabe destacar y comenzó a besarla...

Fin flash back

—¡Demonios! —maldijo nuevamente— ¿qué se supone que haré? Bueno no es como que tuviera que dar explicaciones... —dijo para sí. Venía hablando solo desde que salió de esa casa.

—Pero, ¡demonios! se lo prometí... le dije que no tenía la intención de hacerlo. Menudo mentiroso Hatake. Solo ruego que no se entere. Por el bien de ella. Por el bien de los dos...

Al salir del bar se había asegurado de que nadie los veía, y estaba seguro de que así fue. Solo podría enterarse por medio de la misma implicada, pero dudaba que lo hiciera.

—Uno nunca sabe...

Llego hasta la puerta y entro por ella hacia su hogar. Estaba todo en silencio. Tal y como había quedado cuando él se fue. Miro el reloj y se asombró de la hora. Las 4:10 de la madrugada. Si que había pasado el tiempo.

Subió a paso lento la escalera. Estaba cansado, no había dormido nada desde que salió de casa, mas aun luego de lo que hiciste se dijo. ¡Maldición! Ya no recordaba cuantas veces había maldecido durante la noche, pero estaba seguro que seguiría haciéndolo.

Llego hasta el pasillo y caminó hasta la puerta de Sakura. Se detuvo por un momento para luego ir hasta su puerta. Se debatía entre entrar y pedirle mil veces perdón y poder besarla sin restricciones o dormir en su habitación hasta más tarde y rogar en que todo esté bien.

Volvió a caminar hasta la habitación de Sakura. Se detuvo nuevamente. Definitivamente tenía un conflicto interno.

Sabía que la había jodido hasta el fondo. Pero ya no podía arrepentirse. Estaba hecho, y debía asumir las consecuencias. Le había prometido que no la engañaría, no al menos con alguien de la aldea.

¿Y qué hace Hatake? —pensó maldiciéndose mil y un veces— hacer lo que NO debía. Engañarla con alguien de la aldea.

¿Por qée lo había hecho? Realmente no tenía respuesta. Sakura era una de las pocas mujeres que lo desarmaban por completo. En realidad era la única. A ninguna otra la había besado, jamás se quitaba la máscara salvo en ocasiones que así lo amerite.

Poco le importaban los besos, pero con Sakura… era distinto. Con ella pasaría todo el día en sus labios. No le importaba mostrarle su rostro.

Entonces… ¿por qué demonios no le decía que la necesitaba? Para que entendamos un poco, ¿no? Pues la verdad, no lo sabía. Era un estúpido cobarde.

Y para terminar de meter más la pata, hoy se mete con una mujer de la aldea y lo primero que hace, es besarla. Jamás había sentido la necesidad de besar a una mujer. Nunca tocaba los labios de las mujeres con las que compartía. Pero tenía tan grabado en su mente la imagen de Sakura y sus suaves labios, que había sucumbido a sus pensamientos. Aunque la chica nunca vio el rostro, pero eso no era lo importante.

¡HABIA BESADO Y TENIDO RELACIONES CON UNA EXTRAÑA DE LA ALDEA!

Sakura se iría de su lado, estaba seguro.

—La he traicionado, ¡joder!

Volvió sobre sus pasos a su habitación y por fin ingreso a ella. Quería dormir. Sacarse esa culpabilidad que sentía, poder despertar y verla nuevamente. Sobre todo, darse un baño. Se sentía sucio.


Cuando Sakura se levanto, pensó que sería un día más, otro como tantos, y ella tendría que vagar por la casa sin saber qué hacer y adivinar si kakashi aparecería pronto o no.

Luego recordó que kakashi había llegado en la madrugada y como no volvió a despertar después, no sabía si se encontraba en casa o había salido de misión. Comenzó a temblar. ¿Qué haría?

En el caso de que se encontrara aun en Konoha ¿Se mirarían a los ojos y se comportarían como dos personas adultas?

—¡Bah! Me importa bien poco lo que haga. Ya decidí que él tendrá que buscarme, no seguiré en su juego del atrapa y huye… maldito pervertido cobarde —murmuró enfadada.

Salió de la habitación con una bata y al avanzar por el pasillo y llegar hasta los primeros escalones, escucho ruido en la cocina.

Se sobresaltó. O era un ladrón o se trataba de kakashi.

Lo más probable era la segunda. Tomo aire y bajó la escalera cautelosamente. Aunque por dentro se sintiera de trapo.

Llegó hasta el marco de la puerta cuando el volteó para depositar el desayuno en la mesa.

Fue cuando reparo en su presencia. Alzó la cabeza encontrándose con dos pares de ojos verdes.

La observo durante más de 5 segundos sin decir nada. Lo miraban con un brillo.

—Buenos días, Sakura —saludó sonriente al momento que comenzó a moverse otra vez. Sin concederle importancia al asunto.

A ver un momento.

¿Cómo?

¿Y ya está?

¿Nada más?

¿Es que no pensaba decirle nada sobre lo sucedido anoche?

¿Es que ni siquiera lo consideraba digno de mención?

¿Iba a hacer como si nada hubiese pasado?

Sakura lo miro indignada. "¿Buenos días?" solo un ¿Buenos días? Casi consuman su matrimonio y el maldito estúpido ¡saluda como si nada!

—Le daremos hasta el desayuno —dijo inner— estaremos solas sentadas junto a él. Si no dice nada lo matamos entre las dos. O, nos largamos a las termas de cualquier país y lo dejamos plantado —dijo muy decidida. Al menos inner era la más fuerte de las dos.

Bien estoy contigo... —buenos días —hizo un intento de sonrisa. Cosa que no pasó por alto el jounin.

Al parecer, haría como si nada hubiera pasado, ya que kakashi no volvió abrir la boca ni dio signos de afligimiento o emoción por lo sucedido la noche anterior.

—¿Dormiste bien? —preguntó interesado kakashi.

Sakura lo miro como si tuviera dos cabezas, con un tic en su ceja. ¡El maldito hará el que no ha metido su sensual lengua en su boca!, ¿ah?

—¡Bien! Que se joda en el infierno y ¡se pudra de gusanitos! —dormí bien, gracias —escupió furiosa. Caminó indignada hacia la mesa donde se sentó.

Respiraba agitada de lo enojada que estaba.

Kakashi la miro por un momento, sabía que la reacción podía ser similar a la que tenía la chica en estos momentos, pero no TAN así.

Se sentó frente a ella y comenzó a comer. Ella en tanto golpeaba el plato con su tenedor mientras comía, y su tasa prácticamente la estrellaba en el plato al dejarla en la mesa.

—Sakura, ¿te ocurre algo? —temió por su integridad física al momento de cruzar su mirada con ella. Si, estaba furiosa. Trago pesadamente e intento sonreír.

—¿Qué? —tomó aire dispuesta a gritar— ¿Que… que si me ocurre algo? —preguntó con todo el odio del mundo— ahogo un grito frustrado. Se jalo del cabello y golpeo la mesa. Todo bajo la mirada del jounin.

Se levanto como si la silla tuviera chiches y se dirigió pisando fuerte hacia la puerta.

—Sakura...

—¡¿QUE? —estaba a punto de estrujar el pomo de la puerta.

—Etto... estas en bata aun... —trato de decirlo suavemente. Ya veía que explotaba y volaría por los aires.

La chica tenía los mofletes inflados de coraje y colorados, pero no de vergüenza, sino de lo furiosa que se sentía en esos momentos.

Grito frustrada.

A grandes zancadas subió la escalera. Azotó la puerta de la habitación llegando a estremecer la casa. Maldiciendo como una loca daba vueltas por el cuarto buscando su ropa para meterse a la bañera. Trató de bañarse lo más rápido que pudo y salió nuevamente hacia la puerta de calle.

Kakashi estaba a un lado del marco que daba al recibidor claramente esperando por ella. Pero la chica paso olímpicamente de él.

—¿Saldrás? —preguntó de brazos cruzados con su mirada fija en ella.

No, me gusta pararme como enferma delante de la puerta —pensó tomando el pomo en sus manos haciendo crujir— tengo cosas que hacer —dijo simplemente. Salió hecha una bala dando un portazo.

Kakashi suspiró y apoyó la espalda en la pared.


Caminó por las calles de la aldea estrellándose con quien osara ponerse en su camino. Los pobres aldeanos pagaban con empujones el mal humor de la chica. Muchos maldecían y otros la miraban preocupados.

Llego en menos de 5 minutos a la florería de Ino, rogaba porque estuviera sola.

Ino al sentir la puerta se giró y con solo verla supo que era el mismísimo diablo en una mala mañana.

Dejo los arreglos que estaba haciendo para averiguar el porqué de tan mala cara de su amiga.

Apoyó los codos en el mostrador y esperó.

—Lo voy a matar... —dijo Sakura por todo saludo. Ino enarco una ceja. ¡Esos dos eran un matrimonio cualquiera!

—Y se puede saber ¿qué hizo para merecer tal destino? Digo, para saber qué tipo de flores llevarle a la tumba —bromeó la rubia.

—Me besó —Ino la miró sin entender.

Lo mataría porque... ¿la besó? Su amiga ¡sí que era extraña!

—Ya. Pero que yo sepa besar no está penado por la ley, ¿sabes? —Sakura resopló levantando su flequillo. Se acercó al mostrador y de un pequeño saltito se sentó encima de éste.

Ino la miro divertida y optó por tener más privacidad, esto sería interesante. Caminó hasta la puerta y colocó el letrero "cerrado"

Volvió sobre sus pasos e imitando a su amiga comenzó con el interrogatorio. Ahora se encontraban las dos sentadas frente a frente.

—Me dirás ¿qué es lo que te pica? O tendré que adivinarlo...

—Pues que me besó. El muy maldito casi me come viva y ¿sabes lo que hizo? —preguntó colérica. Estaba perdiendo el control nuevamente. Ino en cambio tenía su típica sonrisa pervertida. Negó con la cabeza— pues antes que me comiera sin envoltorio se fue diciéndome: "lo siento Sakura, me dejé llevar por el momento..." –imitó desastrosamente la voz de su ex maestro— el muy cobarde hijo de su madre. Si lo viera le cortaría su... —comenzó todo un repertorio de insultos que Ino ni siquiera conocía.

—Sakura... —la mencionada paró su monologo.

Cuando no se decían frentuda o cerdaa era porque el tema ameritaba ponerse serios.

—Ino, no me digas que espere porque no estoy dispuesta a sus cambios de humor.

—Espera. Solo quiero saber qué sucede. Tú lo quieres, y no me vengas a negar lo evidente, que somos amigas ¿eh? Pero por alguna razón a ti te molestó que te besara —Sakura negó frenéticamente con la cabeza.

—Ino, el problema no es que me besara. Si soy sincera estaba deseando que acabara... bueno... tu sabes... —se sonrojó levemente. Ino le divertía que aun con 20 años todavía se avergonzara— pero el caso es que tenía que preguntarle antes de... ya sabes... qué es lo que sentía por mi. Fue cuando paró con su tarea y me dijo que lo sentía, ¡me dio un beso en la frente! Y salió huyendo ¡ARG! Lo mato... —Ino rodó los ojos.

—Vale, Sakura, no comiences. Si quieres te ayudo a enterrarlo lejos de aquí pero primero contrólate. ¿Lo viste hoy?

—Sí, y no creas que fue todo romántico con pétalos de rosa cayendo. Solo fue un "buenos días, Sakura", desayunó en silencio y el muy gusano me pregunta ¡que si estoy bien! —comenzó a jalarse lo pelos. Ino la abofeteo zarandeándola de paso.

Sakura sorprendida, prefirió quedarse como muñeca de trapo. Quizás un buen sacudón le haría bien.

—¡Joder Sakura!, ¡compórtate! Primero, vamos a salir de aquí, iremos a caminar por algún parque y quizás nos topemos con las chicas, te olvidaras del baka de tu sensei y luego hablaremos sobre que es mejor hacer, ¿de acuerdo? —Sakura que tenía el cabello alborotado por los zamarreos de Ino, asintió. Había hecho bien en ir.

—¡Bien! Avisaré a mi madre, tu espérame aquí —salió por la puerta trasera y unos segundos después apareció nuevamente —¡Vamos! ¡Hay que aprovechar este día!

Caminaron un par de calles, Sakura en silencio e Ino chillando quien sabe que.

A Sakura le recordaba a Naruto. En muchas cosas se parecían bastante. Sonrió por sus dos locos amigos.

Cuando doblaron en una esquina se toparon de frentón con la pesadilla de Ino. Temari y Shikamaru. Sakura trato de dar la vuelta pero la pareja ya las había visto. Ino que no demuestra en público sus emociones ensancho una sonrisa, que era más bien macabra, y saludó pasando de largo.

—Ino —llamó Shikamaru— ¿qué sucede? —Temari a su lado ladeó la cabeza manteniéndose al margen.

—¿A mi? —Sakura rodo los ojos, a veces podía ser ¡tan obvia! Luego dice que ella es la desequilibrada. ¡Ja! — ¡nada! Porque habría de pasarme algo, ¿eh?

—No sé, te noto rara —Shikamaru conocía cuando sonreía falsamente y este era precisamente el caso— ¿quieres acompañarnos a comer algo?

—¿Con ustedes? —Shikamaru asintió— ¿tu con ella y Sakura y yo? —volvió a asentir— ¿solos? —el chico perdía la paciencia. Sakura rodo los ojos.

—Si Ino, nosotros y ustedes, ¿qué no te queda claro?

—No gracias. Tenemos mejores cosas que hacer —hizo un mohín bastante infantil. Agarro de la muñeca a Sakura y prácticamente la arrastro por el camino.

Shikamaru la observó hasta que se perdió de vista, confundido. Temari, que no es nada de tonta, se hizo una idea del porqué el actuar de Ino. Pero no lo diría, ya se daría cuenta solo.

—Ino, sé caminar ¿sabes? —la chica la soltó pero siguió con su andar— deberías ser menos obvia...

—Es que... ¡Arg! ¡Como la odio! Esa pelo de paja, peli-teñida... —Continuó con sus insultos hacia la rubia de la arena.

Sakura aprovechando su estado psicótico tomó venganza. La abofeteó y zarandeó a su antojo.

—¡Hey! ¡No te pases frentuda! —chillo Ino. Se miraron por unos segundos y rompieron a reír. ¡Eran un par de locas!

—¿Qué te parece si comemos dangos? Se me han antojado.

—Me parece una buena idea, cerda. Debemos volver sobre nuestros pasos.

Dieron media vuelta y entre risas y bromas llegaron al puesto de dangos.

Entraron para encontrarse nuevamente con la "parejita"

—Arg, maldición, ¿tenía que venir también? Estúpido Shikamaru —murmuró Ino.

—Si quieres comemos afuera. Quizás no nos han visto —justo en ese momento Temari agita una mano a modo de saludo.

—Maldita pelo de escoba tenía que vernos... —Sakura saludo desganada en cambio Ino se dio media vuelta sentándose en una de las mesas con sombrilla. Shikamaru miró justo cuando Ino caminaba hacia fuera del local. Se acomodó en su asiento dispuesto a observar a su amiga. Se suponía que tenía cosas que hacer...

A Ino algo le estaba pasando con él y debía averiguarlo.

Pidieron los dangos favoritos y sin percatarse de la atenta mirada de Shikamaru, Sakura comenzó la plática.

—Bien Ino, tenía pensado irme a Suna como intercambio de medic-nin y creo que este es el momento indicado, ¿no crees?

—¡¿Qué dices frente? —chillo la rubia. Shikamaru intentaba escuchar pero le era imposible. Junto las cejas a modo de disgusto.

—Ino, ¿por qué tienes esa necesidad de gritar siempre? Te pareces a Naruto, ¿sabes? —Ino puso mala cara, pero la ignoró.

—¿Te irás por el idiota de kakashi? —preguntó indignada— estás loca, ahora resulta que la cobarde serás tu.

—No es de cobarde Ino, lo sabes muy bien, si no me he ido aun, es por algo. Pero estando cerca de él no ayuda a que sea fuerte. En cualquier momento me besa de nuevo para luego huir, mi corazón está cansado, aunque no lo parezca...

Ino se mordió el labio inferior. Si entendía, mejor que cualquiera, porque también lo estaba viviendo.

—Sakura, sabes por lo que estoy pasando, en estos momentos el baka no me quita la vista de encima, pero es tan cobarde, que no hace nada. Se disputan bien parejo el premio al cobarde n° 1 ¿no crees?

—Quizás es algo altamente contagioso para el género masculino.

Rompieron a reír nuevamente. Al llegar los dangos comenzaron a comer entusiasmadas.

—Yo opino que esperes un poco. Si pasan unos días y todo sigue igual, yo misma te iré a buscar con maletas en mano y nos iremos las dos a Suna.

—¿Lo dices enserio cerda? —le brillaban los ojos de la emoción.

—¡claro! Quizás les sirva de lección. Una no espera por siempre, por muy enamorada que estemos –le dedico una sonrisa a Sakura. Miro de soslayo hacia la "pareja" y se topo con la mirada de Shikamaru.

Sus miradas se conectaron, Ino sintió un escalofrío por todo su cuerpo pero todo encanto se fue al traste cuando Temari le toco la mano por encima de la mesa, rompiendo así la conexión.

—Ino… nos hará muy bien alejarnos. Además Gaara está más guapo —soltó como si nada, guiñándole un ojo.

—Si tan guapo lo ves ¿por qué no le echas un ojo? Kankuro también tiene su no se qué... —N/A: xD no se, le encuentro algo jajaja

—Oh, pues podemos salir los cuatro. Aunque Gaara es difícil. ¿Sabes? A veces me recuerda a Sasuke... —comentó con nostalgia.

—¡Bah! Gaara es ¡más comunicativo! No los compares, por favor. Y más sensual, ¿a que si?

—Ino… —había hablado justo en el momento que Shikamaru se acercaba a ellas. Seguramente había escuchado la declaración de Ino por la cara que tenia.

—¿Qué? ¡Es la verdad! O ¿me lo vas a negar? —tarde se fijo en la silueta a su lado— Shika... ¿qué sucede, Shikamaru? —preguntó indiferente.

—¿Podemos hablar un momento, Ino? Si, ya sé que estas ocupada, pero es importante. Al menos para ti.

Ino lo miró un segundo para darse cuenta que no mentía.

—Ash, está bien —miro a Sakura, pero ésta ya estaba de pie

—No te preocupes cerda, hablamos luego.

—Lo siento frente —no quería que su amiga volviera a casa con el baka de su sensei.

—¡Ve a casa a verme! —gritó Sakura que ya había comenzado su caminata.

—¡Tenlo por seguro! —chilló haciéndose oír. Miro a Shikamaru con fastidio— Bien... ¿de que se trata?

—Veras, la otra noc...

—Hey, ahora que me acuerdo. ¿Y la bruja pelo de escoba? —se ganó una mirada reprobatoria de Shika.

—Ino, no le digas así —suspiró cansado.

—Oh ¡cierto! el abogado del diablo... —murmuró enfadada— como sea, dime qué sucede.


Sakura ingresaba a su hogar de mala gana. Se había distraído con Ino y lo había disfrutado pero ahora volvía a la prisión que se había vuelto la casa de kakashi.

Ahora que lo pensaba, iría a la torre de la Hokage y pediría a Tsunade-sama alguna misión o turnos en el hospital.

El castigo debería estar pagado.

Se dirigió a la cocina a por algo de beber y se encontró a kakashi mirándola por el pasillo. La chica paso de largo. Se sirvió un vaso enorme de agua helada bebiéndolo de un tirón.

Saciada la sed, volvió sus pasos hasta la sala y prendió la televisión.

Kakashi en tanto la miraba confundido al no recibir palabra. La siguió hasta el sillón.

—¿Que tal la mañana? —preguntó al tiempo que se sentaba junto a ella.

—Bien —contestó simplemente.

Si kakashi esperaba algo más que monosílabos tendría que hacer merito.

—¿Hiciste lo que tenías planeado? —quiso saber. Recordaba lo que había dicho antes de salir "tengo cosas que hacer..."

Sakura lo miró por fin e intentó sonreír. Sin mucho éxito cabe resaltar. Solo asintió y volvió su vista a la televisión.

—¿quieres algo especial para comer? —volvió a interrogar kakashi. Buscaba cualquier tema para tratar de sacarle más que monosílabos a la chica.

¡Vamos! ¿Este tipo no capta nada? ¡Te estamos IGNORANDO! —chilló inner fuera de sí. Su paciencia no era su virtud.

—Me da igual. No tengo apetito... —musitó Sakura. Ya cansada de las preguntas del jounin se puso de pie y fue en busca de agua nuevamente.

Vaya, los dangos me dejan sedienta —pensó fastidiada.

Kakashi suspiró. Sería más difícil de lo que pudo predecir.

Dejo el vaso en la encimera suspirando pesadamente. Se sentía cansada de toda la situación. Al parecer librarse de su tío no fue más que un respiro para luego volver con problemas.

Giró sobre su cuerpo. En el marco de la puerta se encontraba kakashi.

La miraba fijamente. Esperando alguna reacción por parte de la kunoichi.

Pero nada.

Siguió con su andar pasando por el lado del chico rozándole.

Aquel simple contacto la estremeció. Ambos se percataron de esto.

—¿sucede algo, Sakura? —preguntó siguiéndola con la mirada.

Ella ni siquiera se volteo.

—No —murmuró— no pasa nada... como siempre —suspiró.

No estuvo segura si el jounin la escuchó.

Ignorándolo comenzó a subir las escaleras.

Kakashi saltó y se colocó justo delante de ella.

La chica estuvo a punto de caer hacia atrás de no ser porque él la sujetó por el brazo. El contacto de sus dedos la quemó y se soltó al instante.

—¿Por qué me evitas? —le preguntó sin rodeos. Kakashi solía tener bastante paciencia, pero ya comenzaba a perderla.

Sakura se sorprendió por la pregunta.

¿Encima preguntaba por qué? ¿Es que a él no le afectaba en lo más mínimo lo que había sucedido días atrás?

Se sintió frustrada y se limitó a pasar por su lado sin contestarle. Se metió en el cuarto de baño de su habitación y cerró la puerta a sus espaldas.

El jounin tenía razón. Llevaba todo el día siendo muy áspera con él. La confianza y la afabilidad que tenían se había terminado.

Algo parecía haberse roto entre ellos.

Sakura se mojó la cara y se contempló en el espejo. Un par de ojos le devolvieron la mirada. Se había quitado la bandana pues si quería enfrentar la situación, quería mirarla directamente a los ojos, sin mascaras. —N/A: claro, ¡pero se le olvido la más importante! u.ú—.

—¡Joder! —se sobresaltó la chica, dándose la vuelta al instante para mirar al ninja, que estaba justo detrás de ella—. ¿No te han enseñado a llamar antes de entrar? ¡Estas en mi habitación! —le gritó, Kakashi se limitó a mirarla con expresión indescifrable en el rostro.

Acto seguido cerró la puerta tras de sí y se acercó peligrosamente a ella. La chica intentó retroceder, pero el lavabo se lo impidió. Quedaron separados por algunos centímetros. Kakashi la agarró por las muñecas para impedirle la retirada.

—No me gusta que me ignores —dijo con una voz ronca que la hizo estremecer.

Pero no dijo nada, solo se limitó a sostenerle la mirada.

—Escucha, si es por lo que ocurrió la noche anterior, no podemos cambiarlo. Lo hecho, hecho está. Pero sí podemos intentar llevarlo con normalidad. ¡Si quieres olvidarlo, hagamos como que nada ha sucedido y listo!

—¡No es eso! —gritó Sakura. Perdería el poco respeto que le tenía, estaba segura, ¡y le estamparía un zape en su gran cabezota!

—Entonces ¿qué es? —inquirió el muchacho.

¿Y todavía pregunta el muy idiota? —inner estaba preparándose. Subió sus mangas en gesto guerrero— lo mato —siseó inner.

—¡¿Quieres saber qué pasa? —chilló furiosa— ¡Pasa que eres un completo y grandísimo idiota! ¡Pasa que no puedo concentrarme! Pasa que no puedes besar a una chica y luego poner en práctica la maniobra del cangrejo y aparentar que no ha ocurrido nada —tomó aire y continuó con su monologo— ¡Y menos cuando convives en el mismo apartamento con esa chica! Sin olvidar, por supuesto, la estúpida excusa con la que me dejaste plantada en el salón "Me dejé llevar por el momento..." —dijo en un intento de imitar la voz de kakashi— ¿me puedes explicar qué coño significa eso? —Ya está, había soltado todo.

¿Quería saber que nos pasaba? Pues ¡ahí tienes Zoquete!—gritó inner.

Kakashi se quedó estático. Tenía sus ojos ligeramente abiertos, sorprendido. ¿Que lo había olvidado? ¡Ja! Ya quisiera él olvidarlo. ¡Si no podía dejar de pensar en ella y en lo que pasó!

¿Pero qué se suponía que debía hacer? Aun no tenía claro lo que quería, o eso intentaba auto convencerse. Pero que actuase con normalidad no significaba que lo hubiese olvidado. ¡Joder! ¡Ya le gustaría poder olvidarlo tan fácilmente!

—¿No dices nada? —dijo, soltándose del agarre de sus manos—. Normal. No esperaba más de ti. A fin de cuenta siempre sales huyendo como típico hombre cobarde —dijo amargamente. Una sonrisa triste se asomó en sus labios— pensarás que soy una niña boba y cursi ¿no? Pues lo siento. ¡Yo no puedo hacer como que no ha pasado nada, porque sí ha pasado! Y ya sé que hoy en día un beso no significa nada, pero para mí sí que ha significado algo, ¿entiendes? ¡Joder! Si hasta estuvimos a punto de... -gruño enojada.

Su pecho subía y bajaba a gran velocidad a causa de su agitada respiración y temblaba levemente por la rabia que sentía. Por eso no pareció darse cuenta de que estaba hablando más de la cuenta. Pero Kakashi sí pareció apreciarlo. Sus ojos continuaban abiertos como platos. Nunca pensó que Sakura actuaria como ahora. Ahora se sentía peor que antes.

Tenía mucho más valor que él.

¡Maldición! Soy un hombre joder —se dijo a sí mismo. ¿Cómo era posible que haya estado actuando así? El respetaba a las mujeres, sobre todo a Sakura, y no ha hecho más que pisotearla.

—¿Y qué ha significado para ti? —preguntó—. Ah genial, sigue metiendo la pata hasta el fondo, Hatake...

—¡Lo sabes muy bien, grandísimo imbécil! —explotó sin poder contenerse. Los ojos de Kakashi se abrieron aún más. ¿Significaba aquello lo que estaba pensando?-.

—No me estarás declarando tu amor, ¿verdad? —trató de bromear. —N/A: y todavía bromea el idiota ¬¬—

¿Es que hay que decírselo con manzanas?—inner echaba humo por la orejas.

Tranquila, Sakura. Respira... ¡El muy idiota se hace el bromista! —Y si así fuera, ¿qué?

Kakashi se quedo helado. Demonios, sabía que esto pasaría. Debió haber pensado todo antes de jugar con ella.

¿Y ahora que se supone que haga? No estoy seguro de que hacer... ¿Realmente quiero esto de por vida? Jamás había imaginado una relación seria. Sakura es mi amiga no puedo jugar con ella, tengo que estar seguro...

—No lo hagas, Sakura —la chica abrió sus ojos sorprendida. La estaba rechazando.

Oh por kami... —sus ojos se humedecieron— entonces... no fue más que un pequeño revolcón para él...

—No me atormentes, Sakura. No hagas que piense en ti día y noche. Eres joven, aun tienes que vivir, un mundo que gozar. Yo... ya viví —la miró preocupado. Se sentía un patán— ¿No se supone que la quiero? La deseo también, pero... ¿Estoy dispuesto a atarla a mi?

—Entonces es eso... —kakashi salió de sus pensamientos. La miró sin comprender. Sakura esbozó una sonrisa irónica— soy muy niña para ti, ¿no? Buscas algo mejor.

—¡No! Sakura, no digas eso —acercó una mano a su mejilla pero la chica retrocedió con su mirada oculta en su flequillo— Sakura, lo que intento decir... —suspiró. ¡Joder! ¿Cómo decirlo? — siempre he sido independiente, aun no pensaba en formar ni familia ni estar con alguien, ¿entiendes? —esperaba que si— por favor Sakura, no quiero perderte.

—Aja, entiendo —levantó la mirada. Estaban brillosos, pero no lloraría. Kakashi se sintió el peor hombre del mundo— fui solo un medio de satisfacción, como tantas "mujeres" mas, ¿eh? ¿Te gustó? —su voz comenzaba a elevarse, tenia los puños cerrados— dime kakashi, ¿te gustó?

Avanzó unos pasos hasta ella, pero ésta continuaba retrocediendo. La miró y todo el mundo se le vino encima. Su miraba reflejaba decepción, tristeza, rabia, frustración, dolor...

Dejó de avanzar. No quería lastimarla más.

—Sakura, no... No es lo que piensas. No... —fue interrumpido.

—Entonces, ¿por qué? —su voz sonaba suplicante— ¿por qué? ¿Puedes contestarme? —lo miró directo a los ojos, no importaba si se perdía en su mirada bicolor. Quería que fuera sincero.

Silencio.

Kakashi no pudo sostener la mirada tan llena de sentimientos de ella. Suspiro pesadamente. Seguía dañándola.

Irónico. Juro que no dejaría que nadie le hiciera daño.

No después de Sasuke.

No después de la partida de Naruto, su hermano.

No después de la pérdida de sus padres.

Mucho menos después del maldito plan de su tío Kai.

Y ahora, ella tenía su mundo destrozado por su culpa.

—Ya veo... no tienes respuesta ¿verdad? fui una más, una chica ingenua que cayó rápidamente. Era algo así como "la chica prohibida" —esperó. Esperó y el continuaba callado.

—Toda la basura de que éramos amigos se fue al caño, kakashi. Eres un idiota.

Sakura lo rodeó y salió del cuarto de baño, dejando al jounin parado delante del espejo.

Ingresó a su habitación cabizbaja. No se permitió llorar.

¿Qué esperaba? ¿Un ramo de flores? ¿Una declaración cursilona como las películas? ¡Por favor! Ya estaba grande.

Joder, sonaba hasta estúpido. Pero no podía evitar sentirse mal al ver que para él, los abrazos y el beso no habían significado nada y prefería ignorarlos. Hasta se sentía utilizada. ¿Con cuantas chicas habría hecho lo mismo?

Ah cierto, para él solo soy una chica. Él busca "mujeres"

Pues que se quede con las viejas. Al final, era demasiado bueno para ser verdad, ¿eh, Sakura?

Sakura suspiró.

Así parece... ya sabía que la cuota de felicidad por persona es limitada.

Hey —llamó su inner. Que por increíble que parezca, estaba bastante comprensiva y hasta... ¿dulce?— es hora de irnos a ese intercambio en Suna.

Cierto —Era la mejor opción. No pensaba seguir viviendo allí. Al menos hasta que pensara detenidamente la situación— comenzaré a preparar todo para viajar lo antes posible. Espero Ino me acompañe.

Kakashi, que aun seguía en el baño, caminó hacia la habitación de la chica. No podía dejar esto así. Suficiente dolor le había causado. Debía arreglar su relación con ella.

Se acerco a ella que se encontraba parada en el medio del cuarto. No quería tocarla. Seguramente la chica se apartaría.

—Sakura... —susurró suavemente. Ella no se giró. Siguió estática donde estaba— Nunca fuiste una mas, Sakura. No puedes compararte con las demás, porque no hay parecido. Eres importante... para mí... en mi vida... —Sakura escuchaba con dolor. ¿Creerle? ¿Cómo podría? Estaba ausente. Su mirada estaba perdida en algún punto.

Kakashi se removió incomodo, suspiro tratando de ordenar sus sentimientos.

—Me aturdes... —dijo de pronto. Puso sus manos en los bolsillos de su pantalón. La miraba, aunque ella no lo hiciera. Mejor. Tal vez no podría decirle lo que estaba a punto de confesar. Sakura por su parte, volvió al mundo cuando escuchó esto. ¿Qué significaba? — Me seduces... —continuo diciendo— haces que no pueda leer Icha Icha... —Sakura abrió sus ojos. Era cierto, desde que llegó a su casa no lo había vuelto a ver con su libro... — haces que piense en ti sin proponérmelo, ni tu tampoco. Siempre fui aventurero y conocido como pervertido, aunque no lo sea, pero las mujeres con las que estuve nunca hicieron que pensara en ellas luego de despertar. No sé lo que sucede realmente, Sakura.

Esta vez comenzó a acercarse a ella.

Lo sintió. Sentía sus pasos.

Se tenso. No quería tenerlo cerca. No quería sentir su piel.

Se detuvo cuando la tuvo al frente. A pocos centímetros de su cuerpo. La miró detenidamente. Ella no lo miraba.

—Nunca quise jugar contigo, si te besé fue porque lo sentía —habló firme. Agarró un mechón de su cabello entre sus dedos, comenzó a jugar con el— Pero cuesta cambiar... Tengo miedo de perderte. No quiero hacerte sufrir más adelante...

Sin previo aviso se escucho un poof en el balcón. Era un Anbu. Kakashi se giro sin soltar su cabello.

Sakura contenía el aire. ¿Qué se supone que quería decir con todo eso?

—Kakashi-san, Sakura-san —saludó el recién llegado. Ambos asintieron a modo de saludo— kakashi-san, Hokage-sama requiere de su presencia.

—Está bien. Gracias —el Anbu asintió y desapareció tan rápido como apareció.

Se giro encontrándose con la mirada de Sakura. Esperaba a que continuara lo que tenía que decir.

—Quiero cambiar —dijo de repente— quiero estar seguro de todo... —la contempló unos segundos— compréndeme. No quiero dañarte más. ¿Entiendes? Perdóname, pequeña... —y pasándole los dedos por la mejilla, se alejó por la ventana del balcón. Dejándola nuevamente allí.

Ahora se encontraba mas confundida.

¿Qué se supone que quiso decir? ¿Que lo esperara? ¿Que siente algo por ella?

—¡Arg! ¡Maldición! —chilló Sakura jalándose los cabellos— ¡es tan desesperante! Si cree que me quedaré aquí a esperarlo está equivocado.

Miró la hora. Ya eran las 5 de la tarde.

—¿Tanto nos tardamos en hablar? ¡Si llegue para la hora del almuerzo!

Estabas tan sumida discutiendo que poco nos importo la hora, chica —apareció inner— ¿qué vamos hacer?

—Ash no sé —quedó pensativa unos segundos. A pesar de la "confesión" de kakashi, seguía dolida y decepcionada. ¡No podía esperar que lo esperara por siempre! Tampoco que olvidara como la había tratado estos días.

—Supongo que saldré a caminar. A pesar de lo ultimo dicho, creo que será lo mejor si me marcho un tiempo. Así tendrá tiempo para "pensar" —hizo comillas con sus dedos— y para no verlo todos los días.

Bueno, lo más probable es que el mismo se vaya de misión. Con lo cobarde que es ¬¬ —inner ya no tenía intención alguna de tirarse encima de él. Estaba realmente resentida con su sexy-ninja.

—Hum si, además Tsunade-sama lo llamó.

Suspiró nuevamente.

—kami, si pagaran por suspirar estaría bailando en alguna playa privada con termas incluidas —murmuró fastidiada.

Ya no te desinfles —inner tenía cara bastante deprimente— recuerda que debemos ser fuertes —comenzó a hacer circulitos con su pie.

—Tsk, quien lo dice, estas peor que yo.

No hubo respuesta.


Caminaba por las calles nuevamente, no sentía mucha hambre, se le cerró el estomago con todo el mal día que había tenido.

Y aun no ha acabado. Espero que no siga empeorando.

Lamentablemente, cuando tu día es malo, siempre termina siendo peor. Ley de la vida, ¿no?

No sabía aun que sería peor de lo que pudo haber imaginado...

A lo lejos diviso una cabellera rubia que caminaba cabizbaja.

Se sorprendió, pues Ino difícilmente se la veía triste.

—Esto debe ser malo. Quizás paso algo con Shikamaru... —caminó hacia su amiga para poder apoyarla en todo.

—Ino —llamó Sakura. Cuando las cosas eran serias, tendían a llamarse por sus nombres— ¿qué sucede?

Su amiga gimió levemente y se tiro a sus brazos. Sakura quedó sorprendida.

—Sakura —tomo aire pesadamente— tengo algo que decirte— musitó seria. Sakura la miro y asintió.

—Vamos a un lugar más tranquilo —ofreció.

—kakashi... ¿está? —preguntó recelosa. Sakura la miró confundida.

—Tsunade-sama lo llamó, no sé si es para una misión. Tampoco me importa mucho —compuso una mueca que Ino no perdió de vista— ¿Por qué?

—Es que... Espera. ¿Sucedió algo? —preguntó tratando de averiguar algo.

—Pues, discutimos. El muy idiota me dijo que no le declarara mis sentimientos. ¿Puedes creerlo? —Ino miró hacia otro lado. Sakura la miró confundida, pero continuó— y resulta que solo fui una mas en su larga lista de conquistas. No le importo. Ah, y dijo que quería estar seguro, que me había besado porque quiso, pero que no le resultaba difícil cambiar y no sé qué más.

Entonces es cierto lo que me dijo Shika... Maldito pervertido

—Hey, pero ¿por qué preguntas por él?

— Etto... —Ino tenía las manos juntas delante de sí. Miro hacia otro lado— se trata de él, Sakura.

—¿De kakashi? —a Sakura le estaba entrando pánico. Su día parecía que si podía empeorar— Ino, ¿qué pasa con él?

Estaban llegando a un parque. Estaba repleto de niños jugando y algunas parejas enamoradas. Lo cual hacia que las dos se sintieran peor. Caminaron hasta encontrar algún lugar con poca gente. Se sentaron bajo un árbol, Ino apoyada en el tronco de éste y Sakura frente a ella.

Estaba nerviosa. Presentía que nada bueno saldría de ésta plática y ya comenzaba a sentir que le faltaba el aire.

—Bien, Ino —la miró directamente, viendo en estos lo suficiente para darse cuenta que este día, terminaría por odiar a kakashi.

—Sakura, lo siento... no quería decirte. ¡Pero eres mi amiga! No podía dejar que te enteraras después, y que te vean la cara... —se notaba angustiada. Le resultaba terriblemente difícil hablar.

—Ino, al grano. Por favor...

—Shikamaru me contó algo sobre kakashi. ¿Recuerdas que hoy quería hablar conmigo cuando estábamos en el puesto de dangos? —Sakura asintió. Entonces por eso se había acercado— bien... —suspiró. Volvió a tomar aire. Esto le dolía tanto como a su amiga que tenia al frente.

[...]

Sakura estaba pálida. Ino la abrazó con todas sus fuerzas.

Rompió a llorar. Como cuando era niña y había llorado por Sasuke.

Su primer amor.

Lloró.

Todo su mundo se desvaneció.

Lloro.

Ahogándose en su dolor.

Lloro en los brazos de Ino, su amiga, su mejor amiga. La única persona que tenía.

La apretó con fuerza.

Que vacía podía llegar a ser su vida.

—Naruto, regresa... —susurró entre lágrimas. Ino lloró con ella.

Continuará.


Si, si. Me podéis matar, aventar lo que tengan a mano. O mandarme algún sobre explosivo. Aunque quedaríais sin continuación… xD ¡Lo siento mucho! Lamento la tardanza. No tengo excusas. Pero mi inspiración se fue junto con el otoño. No pude tomar la historia nuevamente. Me era imposible.
Aun ahora siento que no quedó bien. Creo que me pasé un poco, quería ponerle un poco mas de sabor, pero creo que le puse demasiada sazón xD vosotros diréis. ¿Muy dramática? ¿Muchas vueltas? ¿Mucho relleno? No sé, no me convence.

Que será lo que Ino le contó?

Kakashi no siente nada o es un simple cobarde?

Shikamaru se quedara con Ino?

Tiene alguna relevancia?

La autora demorará siglos nuevamente?

Dejará la autora de hacer preguntas estúpidas? xD

Bueno, hablando de mi demora, os advierto que yo, Yumei-chan jamás, leáis bien JAMAS dejaré una historia incompleta. Así me demore semanas o incluso meses, no dejaré una historia sin final. Así que no teman. Que el culebrón "Estas casada conmigo", tendrá su final. No me olvidé de la página ni nada, es solo que con la llegada del invierno acá en Montreal, ha llegado también nevazones de días y días, me ha dado una gripe asquerosa, era una completa fábrica de mocos, en serio. Tenía un dolor de garganta, que tenía ganas de meterme un cuchillo y rajarme el pescuezo para parar la picazón, fiebre de 40° marca diablo, con alucinaciones incluidas. En serio, veía a Itachi conmigo, con Sasuke incluido, y números bailarines al más puro estilo "Alicia en el país de las maravillas"
Además, tuve pequeñas vacaciones de Navidad, y se me juntó trabajo con la fotografía, muchas sesiones para familias en las navidades. ¡Estuve a full!

Agradezco con todo mi corazoncito a: bugita-hatake – HatakeSandra - ANIME MIX Gracias a ti por leer y comentar! - xXm3ch3Xx - AliceC.-Whitlock. - lalesca73 - k2008sempai Chica! Tu siempre me alegras con tu comentario! Me hacéis tanto reír! Te agradezco de verdad por tu alegría que derrochas. Y debo confesar que cuando estaba en la Universidad terminando el fic para subirlo, pegaba respingos cada vez que alguien se acercaba jajaja luego luego dicen que una es pervertida u.ú pero todo sea por el Fic! Y bueno, la condenada luz está de parte de kakashi xD además eso de que Sakura no se percató de que TENIA que estar sin mascara también me hizo gracia, es que cuando estas en un beso con alguien especial te olvidas hasta de cómo te llamas! Muchos besitos para ti y gracias nuevamente! – Rmenfis Ya vez, kakashi puede llegar a ser tan idiota que dan ganas de descuartizarlo xD gracias por tu coment! - saku princess Gracias! Me haces muy feliz ^^ - jessy moon 15 – Alvebia - Aire2409

A las demás chicas, les contesto con un reply ^^ que no me olvido de ustedes!

Bueno, espero no demorar con la conti, solo queda un capitulo, así que todo se aclara en el próximo. ¿Os habéis dado cuenta que los capítulos cada vez son más largos? ¿Veis que leo sus reviews y los tomo en cuenta? :) Muchos abrazos, besos, lametazos, y unos cuantos microbios xD

Os quiere

Yumei-chan.~