Los personajes pertenecen a S. MEYER. La historia es creada por mi. NO AL PLAGIO.


Capítulo 11

Nueva agonía

Isabella despertó descansada pero sobre todo con una enorme sonrisa en su rostro. No quiso abrir sus ojos ya que primero quería sentir el cuerpo de Edward a su lado... fue cuando se dio cuenta que no estaba sobre el pasto sino que sentía algo suave debajo de ella. Abrió los ojos y desolada se dio cuenta que estaba en su habitación. ¿Acaso todo fue un sueño? Se pregunto con los ojos llorosos. No era justo. Había tenido un hermoso momento a lado de Edward. Y él le había dicho que la amaba... sí, seguramente fue un sueño.

Triste se levanto y se dirigió al baño. Tenía que despejarse y dejar de pensar en ese "sueño".

Cuando terminó de arreglarse se dirigió a la cafetería. Moría de hambre. Antes de salir de la sección C, se acercó a tocar la puerta de las habitaciones de Alice y Rosalie pero al no obtener respuesta se encogió de hombros y decidió que tal vez estaban en la cafetería.

Durante el trayecto se dio cuenta que ningún vampiro estaba a cerca. Solo estaban los lobos... Llego a la salida del edificio y mientras trataba de hallarle sentido a su "sueño" no vio por donde iba y chocó contra alguien.

—Lo siento— se disculpo levantando la mirada y sonrió ampliamente. —¡Vaya! Jacob tal parece que siempre tendremos encuentros sorpresivos— dijo riendo pero su risa paro al ver que Jacob no sonreía ni nada. Simplemente se mantenía serió pero la miraba con ¿pena? O era ¿tristeza? Lo que había en sus ojos.

—¿Qué pasa? — pregunto confusa por su reacción tan seria.

—Deberías de ir al buscar a Rosalie y Alice. — le propuso Jacob sin contestar su pregunta.

—Eso hare por eso voy a la cafetería. Si me dieras permiso de pasar... — dijo suspirando al ver que Jacob no estaba de humor.

—¡NO! — exclamo asustando a Isabella. —Ellas seguramente están en el claro del bosque— dijo mas tranquilo.

—Jacob no comprendo por qué actúas de esta forma tan extraña pero iré a la cafetería a buscarlas y si no están luego voy al bosque pero antes quiero ir a comer algo...

—Isabella en serio no debes dirigirte hacía allá...

—¿Paso algo en la cafetería? —pregunto asustada

—No. En la cafetería no. Pero en el jardín... —empezó a negar con la cabeza. —Mejor ve al bosque por la puerta de salida de emergencia...

—¡YA BASTA JACOB! ¿Qué demonios pasa en el jardín? — exclamo furiosa por su actitud. ¿Tan difícil era que contestara su pregunta? Algunos lobos que estaban en el pasillo voltearon sorprendidos ante su arranque pues le estaba gritando a su futuro alfa. Bajo la mirada avergonzada de su arranque.

—Lo siento Jacob. Pero en serio déjame pasar para ir a la cafetería... —empezó a decir pero Jacob estaba negando nuevamente con la cabeza.

—No puedo. Él me dijo que no debía dejarte salir al jardín...

—¡Jacob! — grito una voz femenina y Jacob volteo a ver a una hermosa mujer que se acercaba a él. Sorpresivamente la mirada de Jacob se lleno de amor y ternura...

—Leah— susurro sonriendo. Al verlo descuidado, Isabella salió esquivándolo. Y cuando abrió la puerta se quedo estupefacta. Todos los vampiros estaban presentes celebrando algo... Se quedó en shock al escuchar unas palabras dichas en un micrófono.

—Ya es oficial. El príncipe Edward Cullen heredero al trono Cullen a elegido esposa... Tanya Denali, futura princesa...

Se tambaleó y mareó. ¡No podía ser cierto! ¿Edward se iba a casar? ¿con Tanya?... buscaba con la mirada a Edward y lo encontró, estaba impecable como siempre envuelto en su traje tan elegante. No sonreía. Mientras que Tanya usaba un hermoso vestido color canela. Ella si sonreía ampliamente.

La visión de Isabella se volvió nublada... nublada por tratar de contener las lagrimas que pugnaban por salir... En su pecho sintió como un horrible hoyo se abría, sus manos se dirigieron hasta tocarlo como si con eso pudiera detener la herida... Por eso no quería amar. Por eso no debió enamorarse de Edward Cullen... le acaba de destrozar el corazón... Su sueño, eso había sido, una maldito sueño que jamás se haría realidad. No soportaba estar en ese lugar y seguir escuchando esas palabras que la destruían poco a poco. ¿Qué más podías esperar Isabella? Tu no perteneces a los vampiros, Tú eres una ninfa... sin padres, sin familia... tan torturantes pensamientos se presentaban pero no podía dejarse vencer... o ¿sí?...

Miró directamente a Edward y pensó ¿Porqué me hiciste esto? ¿Por qué me enamore de ti? Se reprendió mentalmente. Sorpresivamente Edward levanto su mirada y la vio. Su expresión se torno de sorpresa al verla.

Isabella ya no veía nada por el torrencial de lágrimas que surcaban su rostro. En ese mismo momento comenzó a llover con una fuerza feroz.

—Te odio Edward Cullen— susurro con dolor. Cómo si Edward pudiera oírla (y tal vez lo hacía) su rostro se torno doloroso y lleno de tristeza. Si. Tal vez la escucho, porque fue en ese momento que todos los vampiros voltearon a verla. Tanya la miraba sonriendo triunfalmente.

Estaba siendo humillada delante de todos aquellos vampiros. Y seguramente también de los hombres lobos, sino entonces ¿por qué Jacob no quería que saliera al jardín? Sencillo porque él sabía lo que ocurría. Porque él conoce los sentimientos que Isabella siente por Edward pero sobre todo porque Edward le conto todo... Completamente humillada y mojada no solo por sus lágrimas sino por la lluvia, se enderezó y lo miro por última vez. Edward la miraba con dolor pero Isabella ignoro ese dolor porque él suyo propio era mucho más importante y mucho más espantoso.

Se tambaleó hacía atrás y alguien la sostuvo en sus brazos. Reconoció el duro y musculo pecho de Jacob. Después de tantos tropiezos con él ya lo conocía. Empezó a reír pero su risa sonaba vacía...

—Vamos pequeña. No te dejes derrumbar. Aquí no. — susurro Jacob en su oído. Jacob tenía razón. Volvió a enderezarse y cuando se mantuvo firme levanto sus brazos hacía el cielo oscuro. Hizo el ejercicio de control sobre el agua y logro su cometido. La lluvia torrencial se detuvo abruptamente y el cielo se despejó. Luego dirigió su brazo derecho hacía el micrófono que tenía en la mano un vampiro. El micrófono voló hacía Isabella.

—Disculpen mi interrupción— dijo cuando ya sostuvo el micrófono en sus manos. Sonrió. Una sonrisa vacía. —Mis felicitaciones por su futura unión. Se merecen el uno al otro— dijo firmemente mirando a Edward con despreció. Después de esto nuevamente dirigió el micrófono hacía quien lo tenía al principio.

Una especie de orgullo se instalo en su ser, al observar los rostros sorprendidos de todos los vampiros incluido Jacob. Ahora eran conscientes de lo poderosa que era. Giró y se alejo de aquella horrible escena que la estaba destruyendo pero que no dejaría que nadie viera el poder de destrucción. Se mantendría fuerte. Si se sobrepuso después de la muerte de su familia, podría contra esto.

—¡Isabella! —dijo Jacob. Se detuvo y lo miro sin decir nada —Lo siento Isabella se que debe ser duro... si me necesitas siempre estaré allí. — dijo y le dio un suave beso en la frente. Isabella asintió agradecida y luego se alejo. Tenía que alejarse de todo lo que le recordará a Edward.

Llego al bosque. Su amado bosque. Cuando estuvo cerca de su claro vio a los príncipes Jasper y Emmett, se detuvo y se giro. No podía soportar su presencia. No ahora.

—¡ISABELLA! — le gritaron pero ella no quiso hacer caso y empezó a caminar.

—¿A dónde vas? — pregunto una voz sorprendiéndola. Volteo y miro a Rosalie junto a Alice.

—A mi habitación— contesto y nuevamente empezó a alejarse...

—Ya no nos tienes confianza— susurro dolida Alice. Se detuvo y giro a mirarlas.

—No es eso Alice pero ahorita no puedo soportar ver a alguien que me recuerde a Edward... — dijo señalando a Jasper y Emmett que en esos momentos se acercaban a ellas.

— Ellos quieren hablar contigo...

—Pero yo no Alice— interrumpió Isabella.

Se sentía dolida con sus amigas porque ella quería hablar solamente con ellas en su lugar favorito. No esperaba encontrarlas con sus príncipes. Sonaba egoísta. Y por el momento así era. Isabella quería a sus amigas. Solas. Como hermanas unidas...

—Pero ellos quieren explicarte lo que Edward hizo...

—No me interesa Rosalie...

—Isabella entenderás muchas cosas...

—Ya basta Alice. No quiero hablar sobre eso. ¿Acaso no ves que me destroza la sola mención de Edward? ¿Acaso no ves el daño que me hizo? — exclamo dolida.

—Juro que sería capaz de matarlo por lo que te hizo. No puedo creer que fuera capaz de hacer algo así cuando estuvo contigo anoche... — empezó a decir Rosalie pero Isabella la detuvo.

—¿Estuvo conmigo anoche? — pregunto desorientada.

—Isabella se quedó contigo aquí en el claro. Cuando te quedaste dormida te llevo a tu habitación. — le explico Alice con el ceño fruncido —¿No lo recuerdas?..

Escucho la pregunta pero no respondió. Se alejo de ellas corriendo.

—¡ISABELLA! —gritaron pero las ignoro no sin antes escuchar la voz de Jasper.

—Necesita estar sola. —

.

O.O.O.O

.***

¿Qué haría? ¿A dónde iría?... Esas preguntas la rondaban mientras estaba recostada en su habitación. No había lágrimas. Y estaba agradecida por eso. Odiaba llorar porque últimamente lloraba debido a heridas profundas.

Mientras observaba el techo de su habitación pensó en qué sería eso que tenían que explicarle Jasper y Emmett sobre el comportamiento de Edward. No lograba pensar o al menos dar una explicación a su actitud ¿Por qué anoche la abrazo con amor? ¿Por qué le dijo que la amaba, si al día siguiente diría que Tanya se convertirá en su esposa? ¿Por qué sintió en verdad amor de su parte? ¿Tan ingenua era que no se daba cuenta de la gran mentira y "actuación" que hacía? Lo que no lograba entender es ¿Qué demonios ganaba Edward con lo de anoche? Ah. Ya. Estuvieron a punto de hacer el amor... Gracias a Dios ella no acepto. Si no ahorita más que herida estaría destrozada por completo. Dolía su traición. Dolía sus mentiras. Lo peor de todo es que dolía que ella misma hubiera tenido falsas esperanzas de estar junto a él... Eso era completamente ilógico. Él es un vampiro. Ella es una ninfa. No había uniones de ese tipo. Eso es seguro. Pero su corazón no entendió razones...

Tenía que salir de ese lugar. No solo de su habitación sino de la academia no podía permanecer un minuto más dentro de ese lugar que traía recuerdos dolorosos.

Se levanto y salió. Se dirigió a la salida. Aunque no tenía la más mínima idea a dónde iría... Camino por el pasillo y antes de llegar a la puerta que daba al jardín se detuvo y se estremeció. Tenía que pasar por el jardín para llegar a la salida de la academia. No había otro camino. Suspiró y se enderezó. Empezó a caminar y abrió la puerta. Esta vez y como todas las anteriores, todos la miraron, a diferencia que ahora ya estaban los hombres lobos con su grupo respectivamente. Sonrió al ver a Jacob besándose con la misma mujer que lo había llamado antes, Leah así dijo su nombre. Era obvio que se querían aunque notaba nerviosos al resto de la manada... extraño. Se encogió de hombros y siguió su camino.

—Te gane chupa sangre. Acepta la derrota — decía alguien. Reconoció la voz. Paul. De nuevo se peleaba con ¿Demetri? No recordaba el nombre del vampiro... que en esos momentos golpeaba a Paul. Todos los lobos empezaron a acercarse, igual que el resto de los vampiros.

—Hiciste trampa lobito — gruño Demetri. Isabella suspiró. No tenía ganas de ver ese enfrentamiento y por un momento pensó en irse y dejarlo, pero no podía, había algo dentro de ella que le impedía alejarse...

—¿Otra vez peleando? — pregunto Isabella con voz tranquilizadora. Paul y Demetri la miraron.

—Aléjate Isabella, podrías salir lastimada por este bruto que tira golpes a lo imbécil — dijo Paul señalando a Demetri.

—¿Son enemigos? — pregunto de repente Isabella.

—¡No! — gritaron todos los presentes. Isabella estaba sorprendida por su respuesta.

—¿Entonces? — pregunto sin comprender.

—Simplemente no se soportan estos dos debido a una mujer... bueno más bien ninfa — dijo una voz familiar.

—¿Qué? — exclamo Isabella mirando a Jacob.

—Que estos dos niños que ves aquí — dijo señalando a Demetri y Paul. —Están interesados en Rosalie — Su respuesta nuevamente la dejo sin habla. Miró de Paul a Demetri vio que los dos bajaban su mirada avergonzados. Isabella empezó a reír. Esta vez su risa era más tranquila pero sobre todo cautivadora ya que la mayoría de los hombres presentes la observaron embelesados.

—¿Se puede saber dónde ves el chiste? — pregunto Jacob sonriendo ampliamente.

—Digamos que es persona. — contesto aun riendo. Luego miró seria y apenada a Demetri y Paul —Debo ser sincera con ustedes. Siento decirles esto pero...

—Ella no está disponible — gruño una voz. Todos voltearon a ver a quien le pertenecía. Emmett Cullen del brazo de una Rosalie sonriente. Isabella sintió un pinchazo de envidia...

—Es una pena... para ustedes claro, pero Rosalie es mi novia y compañera. — comento mirando a Rosalie con ¿Amor?... Cómo le gustaría que alguien la mirara así... Isabella no espero a ver que respondían y se alejo de ellos. Era muy mala persona. Porque no soportaba la felicidad de su amiga... no cuando significaba todo lo que Isabella no tendría.

—¡Isabella! — la llamo Rosalie pero ella la ignoro. Y llegó a la salida. No había nadie en recepción simplemente camino... Un coche negro se detuvo frente a ella. Se abrió la puerta.

—Hola Bella — saludo Ellie sonriendo. Isabella sintió una explosión de sentimientos al verla y entró al coche. Sin dudarlo la abrazó y sorpresivamente comenzó a llorar. Otra vez. Y ella que pensaba que ya estaba seca de tanto llorar... pero una extraña familiaridad se instalaba en su ser cuando estaba cerca de Ellie tanto como si su mente y cuerpo la reconociera...

—Llora mi niña... saca todo el dolor... Te prometo que dejara de doler... — decía Ellie con una voz maternal tranquilizadora.


Lo unico que me queda decir es... ya estamos entrando a lo todavia más interesanteee!

¿Qué opinan?

¿Alguna teoría? Me encantaría leerlas en serio C: No duden en dejarme un review con cualquier duda!

...

Hasta el proximo capitulooo C: