Los personajes pertenecen a S. MEYER. La historia es creada por mi. NO AL PLAGIO.


Capítulo 12

Extrañeza

Isabella no supo cuanto duró llorando en brazos de Ellie, pero ahora ya estaba más tranquila y sobre todo serena. Levanto su mirada avergonzada para observar a Ellie.

—Lo siento. Últimamente he estado llorando mucho y me desahogo contigo. — susurro Isabella.

—No me molesta en lo absoluto. — comento Ellie con una sonrisa tierna, pero esa sonrisa se borro con las siguientes palabras. —Bella, ¿Lloraste por el reciente compromiso del príncipe Edward con la señorita Tanya Denali? —

—Yo... no sé cómo explicarlo pero fui una estúpida porque me enamore de él. No quería. Sabía que no debía pero sencillamente no domine a mi corazón — explico con una mueca. A todo esto... ¿Cómo es que ya sabía sobre ese compromiso?

—¿Cómo sabes...

—Hay algo que debes saber sobre mí y mi esposo— interrumpió Ellie. —Pero lo sabrás dentro de dos noches— termino sonriendo.

—¿Cómo? — Pregunto confundida —¿Qué habrá?...

—Pasado mañana por la noche se hará una cena con toda la realeza vampírica presente para celebrar el compromiso del príncipe...

—¡QUE! Esta muy equivocada si piensas que voy a ir a festejar eso— exclamo Isabella exaltada interrumpiendo.

—Sé que es muy doloroso para ti hacer eso, pero a Marco y a mí nos justaría que nos acompañaras... Eres alguien especial para nosotros. Después de todo eres fuerte y puedes enfrentarte al príncipe y a la tal Tanya ¿o no? — pregunto con tono de reto. Isabella aun no podía procesar bien lo que le decía pues se había quedado pasmada con "eres alguien especial para nosotros"... Ellie tenía razón no podía dejarse vencer, pese a lo que pase le gustaría ver la cara y expresión de Tanya cuando llegue a su "celebración". Isabella sonrió.

—Me encantaría acompañarlos. Será un placer— contesto Isabella con nuevas energías. Tal vez ya no estará con Edward y aunque se esté muriendo al verlo con Tanya, no dejaría pasar el momento para demostrarles que ella es fuerte y puede salir a delante pero sobre todo que no le afecta... por su puesto eso es mentira pero ellos no lo sabrán. O al menos eso esperaba.

—Me alegra tu decisión— susurro feliz Ellie. —Ahora tengo noticias sobre los cazadores— comento e Isabella se tensó. Después de tantas cosas que había pasado en la academia se había olvidado por completo sobre los cazadores... sobre la venganza.

—¿Los atraparon? — pregunto esperanzada.

—No. Desgraciadamente aun no. Pero Marco ya tiene a nuestros hombres buscándolos... aunque se han recibido noticias que supuestamente atraparon al jefe de los cazadores pero aun no es confirmado... De cualquier forma también nos dijeron que James y Victoria fueron vistos en Port Ángeles— explico Ellie mientras Isabella pensaba qué esos malditos estaban muy cerca de Forks y en cualquier momento puede encontrarlos... y si...

—Isabella no vallas hacer una tontería— interrumpió Ellie su pensamiento, como si supiera lo que empezaba a planear. Hizo una mueca. —Es muy peligroso que te enfrentes a ellos, pueden tener armas ocultas y siendo tu ninfa puede herirte si llegaras a sacrificarte... —siguió diciendo con un dejo de tristeza y dolor. Isabella se estremeció.

—Tienes razón. No me voy a arriesgar. — dijo y vio que Ellie sonreía. —Pero no te prometo nada en cuestión si llegara a encontrarlos por accidente o coincidencia— murmuro y esas palabras borraron la sonrisa en el hermoso rostro de Ellie.

—Bella...

—¿Dónde esta Marco? — pregunto interrumpiéndola para cambiar el tema. Ellie suspiró.

—Él se encuentra... digamos que trabajando— dijo Ellie riendo. ¿Qué sería lo que vería de gracioso en su pregunta? Isabella sacudió su cabeza y sonrió.

—¿Lo veré antes de la dichosa celebración? — pregunto ansiosa.

—Por supuesto que sí. De hecho vendrá por ti pasado mañana temprano para que te arregles y luego irnos a la celebración— explico

—¿Dónde será? — pregunto pensando qué vestido tendría que usar...

¿A caso la realeza vampírica tendrá... castillos? Se pregunto y rió.

—Será en un hotel— contesto mirándola sorprendida por su risa.

—Bueno entonces tendré que buscar que vestido llevare...

—De eso no te preocupes. Todo estará arreglado. —interrumpió Ellie sonriendo ampliamente.

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...***...

.

Después de ponerse de acuerdo dónde la esperaría el carro de Ellie y Marco, Isabella ya estaba mucho mejor, tanto mentalmente cómo físicamente. No del todo, cabía aclarar; pero al menos ya se había desahogado y sacado todo el dolor, aunque la cicatriz siempre estaría ahí. Se despidió de Ellie y se dirigió a buscar a Rosalie y Alice. Les debía una disculpa no solo por cómo se comporto con ellas, sino que también por sus egoístas y envidiosos pensamientos.

Primero se dirigió a las habitaciones de las ninfas. Pero no las encontró. Decidió que tal vez estaría en la cafetería... eso le recordó que aun no comía nada. No recordaba cuando había comido por última vez. Definitivamente la cafetería necesitaba urgentemente su visita.

Pasó por el jardín sin ningún contratiempo. ¡Gracias a Dios! Pensó muy agradecida. Al llegar a la cafetería fue directamente a la barra donde estaba la comida y con una charola en la mano, tomo los alimentos que más se le hicieron apetitosos. Casi todos. Cuando acabo fue a la mesa donde siempre se sentaba junto a Alice y Rosalie.

Ellas no estaban. Y se sintió decepcionada. Comenzó a comer. Tenía que aceptar que se sentía incomoda en la academia. Era verdad. Sabía la razón de esa "incomodidad" de hecho tenía nombre. Edward Cullen.

Que en ese mismo momento iba entrando a la cafetería junto a sus hermanos. Instantáneamente se puso rígida y deseo no haber ido a la cafetería... Si sonaba cobarde. Y en esos momentos lo era. No podía soportar tenerlo cerca... Lo miró y para su mala suerte fue exactamente cuando él levanto la mirada y se encontraron. Un destello fugaz de dolor paso por sus ojos, empezó a caminar dirigiéndose hacia ella.

¡No! Ella no quería verlo ni mucho menos hablar con él. Volteo a ambos lados y no vio una salida. ¡Dios! Aun no estaba preparada para hablar con él. Él estaba a punto de llegar. Cerró fuertemente los ojos y se imagino lejos de él, o al menos manteniendo una barrera entre ellos. No quería su cercanía. Pasaron unos minutos y no lo sintió. Abrió los ojos temerosa de encontrarlo frente a ella, cara contra cara...

No fue así.

Edward Cullen estaba a un par de metros más allá de la mesa donde se encontraba. Estaba ¿inmóvil?... Ahora que observaba mejor se dio cuenta que había una línea fina o más bien una capa que parecía una... barrera.

—¿Isabella? — pregunto Edward confuso sin poder caminar para acercarse.

Eso era. Había una barrera invisible para todos excepto para ella, que los separa y al parecer no le permitía seguir. ¿Ella hizo eso? ¿Cómo?... No podía ser cierto. Ella era una ninfa. Y solo tenía poderes relacionados con la naturaleza... Tal vez el aire lo retiene... No, no es el aire, literalmente hay una barrera que le impide acercarse. Casi como si fuera un escudo.

—¿Cómo haces eso? — siguió preguntando Edward. Extraño. Al parecer no se le podían acercar pero si podía escuchar los ruidos. Un escudo físico, entonces. Después pensaría sobre ese nuevo poder o don que acaba de descubrir. Lo primero que tenía que hacer era alejarse de Edward. Se levanto.

—¿Isabella? — la llamó pero ella lo ignoró y se alejo un poco más para pasar sin tener que tocarlo.

—¡ISABELLA! ¡MALDITA SEA! DEJA DE HACER ESTO— grito Edward al ver que ella no le respondía ni siquiera le dirigía la mirada. Todos en la cafetería miraban sorprendidos la escena. Odiaba ser el centro de atención y los últimos días parece que es experta en llamar la atención. Suspiro y siguió su camino, antes de abrir la puerta se detuvo al escuchar una voz.

—Isabella ¿podemos hablar? — pregunto Jasper y Emmett. Ella giró para verlos. Su escudo la seguía y no permitía que se le acerquen a menos de 2 metros de distancia. No sabía cómo hacía eso pero lo agradecía ya que eso impedía que Edward se le acercara.

—Aun no estoy preparada— contesto y luego se volteo abrir la puerta para salir. Ya afuera en el jardín, algunos vampiros jugaban con una pelota... parecía una escena de un par de chicos jóvenes que se divertían. Isabella sonrió. No eran unos chicos jóvenes. Al menos ya tendrían varias décadas de edad.

De pronto la pelota paso por un lado y vio que un vampiro empezaba a correr a gran velocidad. Lo que nadie esperaba era que se topara con una barrera invisible y cayera sonoramente al suelo. Isabella arrepentida quiso quitar el escudo y se imagino que la barrera era derrumbada. Funciono. Se acercó al vampiro que se estaba levantando en esos momentos.

—Lo siento—murmuro avergonzada.

—¿Eres vampiro? — pregunto el "joven" dejándola impactada por su conclusió.

—No. Yo soy ninfa. ¿Por qué preguntas? — pregunto confusa.

—Es que ese don del escudo físico o de personas, solo lo he presenciado una vez— comento el vampiro y luego rió —Ahora dos veces— Isabella se sonrojo. —Ese don lo poseía un vampiro, de hecho son los únicos que pueden tener ese tipo de dones... es extraño— murmuro con una mueca.

—Lo siento. Yo soy ninfa. —repitió Isabella aunque era más que obvio que él desde un principio sabía que era ninfa porque ya lo había visto en el grupito de... Edward. Sacudió la cabeza y después de volver disculparse se fue hacía el bosque. Llegó al claro.

—¿Podemos hablar? — pregunto Isabella al ver a Rosalie y Alice. Ellas voltearon a verla y sonrieron asintiendo. Después de eso, empezó a platicarles lo que le había pasado en la cafetería y sobre la visita de Ellie, aunque omitió lo del evento al que iría. No sabía porque pero no quería que ellas se enterarán... seguramente le dirían a Jasper o Emmett y por consiguiente Edward se enteraría. Y eso no lo podía permitir. Tendría que ser una sorpresa su llegada.

—El vampiro tiene razón es muy extraño que presentes ese don— comento Alice.

—Eres especial Isabella— dijo Rosalie sonriendo. Isabella se sonrojo.

—¿Ahora si te gustaría hablar con Emmett y Jasper? — pregunto Alice cambiando de tema.

—Alice, comprende que aun no estoy preparada— musito cansadamente.

—Tienes razón Isabella, lo mejor será que te despejes de todo esto... — empezó a decir Rosalie pero Alice ya empezaba a dar saltitos y grititos.

—¡Iremos de compras! — gritó emocionada. Hizo reír a Isabella y Rosalie.

—Está bien— aceptó Isabella suspirando. Eso sí sería un gran despeje de aires.

.

...***...

.

Llegaron a un centro comercial en Port Ángeles. Durante todo el tiempo que estuvieron checando y comprando ropa y accesorios, Isabella sintió un estremecimiento, cómo si alguien la estuviera observando, por lo tanto persiguiendo pero ¿quién? Varias veces miro a todos lados y nunca se encontró con nadie...

—Chicas creo que ya es suficiente por hoy— murmuro Rosalie suspirando.

—Rosalie tiene razón Alice. Quiero regresar a mi habitación a descansar— dijo Isabella. Alice hizo una mueca pero acepto.

—Supongo que tienen razón— susurro triste Alice. Isabella se sintió mal por su amiga pero no podía creer que fuera tan obsesiva con las compras, llevaban varias bolsas repletas de distintas cosas... aunque no tenía nada de malo salir de compras pues de cierta forma te distraías y no pensabas en... Sacudió su cabeza tratando de olvidar eso. Al menos por el momento.

Al dirigirse al estacionamiento para subir al coche de Alice, Isabella nuevamente sintió esa sensación de ser observada... Rosalie estaba pagando el boleto del estacionamiento mientras que Alice empezó a caminar dirigiéndose a su coche, pero no ponía atención al camino porque iba emocionada y distraída observando el contenido de las bolsas...

Luego todo pasó demasiado rápido. Isabella escucho un chirrido horrible. Abrió los ojos completamente helada. Un coche oscuro se dirigía directamente hacía Alice. Sin pensarlo corrió.

—¡ALICE! — grito Isabella aterrada. La empujo para que el coche no la golpeara.

—¡ISABELLA! — escucho que alguien grito pero fue demasiado tarde. Sintió un fuerte impacto en su cintura tan fuerte que la envió varios metros lejos del coche, golpeándose en la cabeza con un muro del estacionamiento...

Antes de caer inconsciente un pensamiento paso por la cabeza de Isabella "El sacrifico de una ninfa es igual a una muerte segura"

"Por Alice, lo vale" pensó.

Luego, todo se volvió oscuridad.


Hola!

He leido sus comentarios y en serio me alegran mucho! sobre todo porque varias de sus teorias...

No puedo decir mas, lo siento :$ ... tal vez tarde en despejar sus dudas con respecto a Edward porque debo decir que Isabella es muy testaruda por no querer escuchar "eso" que tienen que contarle... pero pues por un lado se entiende.

¿Alguna idea del porque Bella presenta ese don de escudo?

¿Quienes fueron los conductores o conductor del coche negro?

¿Alguna teoría? Me encanta leerlas en serio C: No duden en dejarme un review con cualquier duda!

...

Hasta el proximo capitulooo C: