A pesar de la Muerte

Resumen: No era fácil, ella lo sabía. Pero había nacido así y estaba dispuesta a enamorarlo. Enamorar a Sasuke Uchiha, aquél que había sido su amor en la vida pasada.

Pareja: Sakura Haruno-Sasuke Uchiha

Género: Romance, Fantasía, Amistad, Drama, Sobrenatural.

Disclamer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.

Capítulo Único: No te liberarás de mí.

Escrito por: Amaya-chan.


Y el día que te liberes de mí, será cuando llueva sangre… bueno, seamos menos dramáticos, será el día en que a Naruto no le guste el ramen.


Era una calurosa tarde de mi décimo cuarto año de vida.

Me encontraba en un hermoso acuario, lleno de peces coloridos y mucha diversión, acompañada del amor de mi existencia.

Solo la vida marina, Sasuke y yo…

—¡Hey teme! ¡Mira, mira! ¡Es un pez espada!

Ah, claro y Naruto.

Naruto Uzumaki era el mejor amigo de Sasuke. Lo conocí cuando regresó, de su viaje a Estados Unidos, buscando como loco a Sasuke para sacarlo de su 'aburrida vida' en un pueblo poco divertido.

Sasuke se negó rotundamente a volver a Tokio, lo cual me hizo sentir aliviada, pero el rubio Uzumaki no se dio por vencido y trató de hacer cambiar su mente, hasta que a la final, no sin cierta ironía, él terminó enamorándose de mi maestra de sexto grado, Hinata Hyuga. De hecho se habían casado hace un año.

—¿Por qué eres tan escandaloso, dobe?—suspiró Sasuke.

—¡No! ¡Tú eres el amargado antisocial!—gritó Naruto, haciendo que me doliera un poco la cabeza.

—Es 'asocial', Naruto—le corregí.

Me miró un momento como sin comprender.

—¿Cuál es la diferencia, 'ttebayo?

Suspiré algo resignada. Sasuke rodó los ojos.

—'Antisocial' es una palabra compuesta entre anti-social, que significa 'contra lo social'—expliqué con calma—Es un término que se usa para las personas que hacen daño a la sociedad, llámese asesinos, ladrones, etc.

Naruto asintió.

—'Asocial' significa sin vida social—continué—Ese sería el término a emplear con Sasuke-kun—le sonreí—Aunque yo no creo que Sasuke-kun sea así, es sólo reservado. Tu cuñado, Neji, sí es un asocial de primera—defendí a mi 'amor'

—¡Pero qué dices, Sakura-chan!—exclamó Naruto—¡Neji por lo menos está casado!—señaló a Sasuke—¡El teme ni siquiera tiene novia!

Oí como Sasuke suspiraba sonoramente para luego darle un golpe en la cabeza al rubio.

—¡Oye! ¡¿Por qué has hecho eso, teme?!

—Por imbécil—le respondió.

—¡Ah!—Naruto se revolvió el cabello—Todavía no entiendo cómo es que Sakura-chan anda contigo, teme.

—Hmph.

Reí levemente ante el intercambio de palabras de ellos.

—Bueno, no importa—le resté importancia al asunto—¿Cuándo regresa Hinata-sensei, Naruto?

—Oh—las mejillas se le colorearon de carmín—¡Mañana, 'ttebayo!—respondió emocionado.

—¡Qué bueno!—correspondí su entusiasmo.

—Justicia—se limitó a comentar Sasuke.

—¿Eh?—Naruto lo miró sin entender.

—Parece que no se llevan bien con Sasuke-kun—comenté yo.

—¡Pero Hinata dice que son un encanto!—me contradijo Naruto.

—Bueno, según Sasuke-kun, son unos 'engendros del demonio'—hice el símbolo de comillas en el aire.

—¿Es cierto, teme?

—Hmph.

Reí divertida. Hinata había salido de viaje a Tokio y le había dejado sus alumnos a Sasuke-kun.

¿No les había dicho que Sasuke, cuando no tenía nada que hacer, servía como profesor suplente en mi escuela? Pues así es, y yo tenía el ligero presentimiento de por qué lo hacía.

Quiero ser maestra—le había dicho Arisa por aquél entonces.

¿En serio?—la miró con una ceja alzada

¿Qué? ¿Acaso no crees que pueda serlo?—le miró con el ceño fruncido.

Claro que sí—le respondió y la chica le sonrió con felicidad, que no duró mucho cuando Sasuke volvió a hablar—Sólo que estaba pensado en la mala suerte que tendrán esos pequeños.

¡UCHIHA!

—Bah, contigo no se puede hablar, teme—contestó Naruto.

—Entonces no me hables, dobe—respondió Sasuke.

Suspiré mientras veía como comenzaban a reñir nuevamente. ¡Eran tan infantiles!

A mi parecer Naruto era encantador, claro que cuando trataba de llevarse a Sasuke me pareció el ser más horrible del mundo. Y, a pesar de las duras palabras que el Uchiha solía dedicarle a Naruto, se notaba que llevaban una buena relación, rara, pero buena.

Ni se te ocurra tratar de entenderlos, Sakura—me había recomendado Itachi en una de sus visitas—Terminaras loca. Naruto es uno de esos amigos que una vez que se encapricha contigo, jamás te deja en paz, y aunque suene raro, creo que es bueno que esté con Sasuke.

¿A qué te refieres?—pregunté inocentemente.

Cuando Sasuke cayó deprimido por… la muerte de un ser querido para él, estuvo mal, muy mal por un buen tiempo—contó—Fue Naruto quien logró sacarlo de ese abismo en el que se encontraba mi hermano. Así que ese rubio bobalicón tiene mi eterno agradecimiento—después de eso cambió de tema.

Y no sólo el de Itachi, sino también el mío. No sé cómo sacó a Sasuke de su depresión por mi muerte y la verdad, por mucho me mate la curiosidad, no puedo preguntar, ya que lo único que Sasuke me ha dicho sobre Arisa, fue su nombre, y eso sucedió cuando le pregunté quienes eran las personas de las fotografías que reposaban en su sala.

—Ya, Naruto—habló con fastidio Sasuke—Es hora de irnos.

—Eres un aburrido teme—le sacó la lengua—Sigo insistiendo: no sé como Sakura-chan te tolera, supongo que es uno de los grandes misterios de la vida.

Yo reí con el comentario, mientras Sasuke sólo gruñó. Salimos del acuario y nos paramos en la acera para esperar a un taxi, pero un heladero captó mi atención.

—¡Sasuke-kun!—hablé para llamar su atención—¡Quiero un helado!

Me miró por un segundo.

—No—respondió con simpleza.

Mi sonrisa se borró de la cara.

—¡No seas malo, teme!—dijo Naruto—¡Es sólo una chica, cómpraselo, sino le diré a Mikoto-san que su hijo es un pichirre*, 'ttebayo!

Miré a Sasuke y traté de poner mi expresión de niña buena. Él me sostuvo la mirada por un momento hasta que soltó un suspiro.

—Está bien—había cedido, tanto Naruto como yo sonreímos—Pero paga el dobe—y la sonrisa se borró del rostro de Naruto.

—¡Eres un aprovechado, 'ttebayo!—gritó mientras Sasuke lo halaba del cuello de su camisa y lo llevaba hasta el hombre de los helados. Yo por mi parte me quedé la parada y reí divertida. Observé a mi lado y vi a una señora con un niño de cinco años que cargaba un globo. Parecía muy feliz con el objeto.

Entonces, todo pasó muy rápido.

El pequeñín accidentalmente soltó su globito y al ver que este se alejaba saltó a la calle para tratar de alcanzarlo, pero no se percató de la cercanía de un auto.

Mi cuerpo se movió instantáneamente y antes de darme cuenta, ya había salido en su ayuda. Empujé al pequeño lejos de la trayectoria del auto, pero era muy tarde para mí. No tendría tiempo de apartarme. En ese momento, los últimos fragmentos de mi antigua memoria volvieron.

Y realmente la situación me pareció muy irónica.

Quiero ser maestra—le dije a Sasuke cuando nos paramos en la estación para esperar al autobús que nos llevaría a casa.

¿En serio?—me miró con una ceja alzada.

¿Qué? ¿Acaso no crees que pueda serlo?—le miré con el ceño fruncido.

Claro que sí—me respondió y sonreí de felicidad que no duró mucho cuando Sasuke volvió a hablar—Sólo que estaba pensado en la mala suerte que tendrán esos pequeños.

¡UCHIHA!—le grité y traté de golpearlo, pero él me esquivó con sus buenos reflejos. Fue en ese momento que algo captó mi atención.

La pobre mujer embarazada que iba pasando la calle sin percatarse de la proximidad de aquél vehículo, cuyo irresponsable conductor venía pasando la velocidad permitida.

Vale, discúlpame Arisa—me dijo Sasuke, pero yo no le presté atención—¿Arisa?—me llamó, pero yo sólo comencé a correr hacía aquella mujer, fue como un acto reflejo.

¡Arisa!—a lo lejos oí como Sasuke me llamaba. Pero no me detuve.

Con toda mi fuerza quité a la mujer de en medio. Sólo oí su grito por el repentino empujón, los frenos del carro, el crujir de mis huesos y la voz de Sasuke llamándome, llorándome.

¡Arisa! ¡Arisa!—cada vez se hacía más lejano—¡No me dejes! ¡Arisa!

Y después me recibió la oscuridad.

Y esperé al inevitable impactó… que nunca llegó ya que sentí que alguien me tomaba entre sus brazos y rodó conmigo por el asfalto.

Comencé a hiperventilar al darme cuenta de que estaba viva, la adrenalina ya había pasado y me di cuenta de lo cerca que estuve de morir. El auto que casi me hacía puré se detuvo, pero el conductor ni se molestó en bajarse.

—¡Malditos idiotas!—nos gritó—¡Vean por donde andan!—y dicho eso arrancó.

Sentí como mi salvador se levantaba y me cargaba entre sus brazos, me colocó en la acera, pero no me miró a los ojos.

—¡Sakura-chan! ¡Sakura-chan!—me llamó Naruto, al tiempo que me abrazaba fuertemente—¡¿Estás bien, 'ttebayo?—me preguntó angustiado.

—S-sí—contesté a duras penas.

—Bendita seas, niña—me dijo la mamá del pequeño que había salvado—¡Gracias!—dijo entre lágrimas.

—Gracias por salvarme, onee-chan—el pequeño hizo una pequeña reverencia.

—Está bien, sólo no lo vuelvas a hacer—le sonreí.


Sasuke no me dirigió la palabra en todo el trayecto de vuelta a casa. Estaba molesto, demasiado diría yo.

—Gr-gracias por salvarme, Sasuke-kun—le dije cuando llegamos a la puerta de mi casa.

—Hmph—y dicho eso se comenzó a alejar.

Mis ojos se llenaron de lágrimas y, antes de poder contenerme, ya estaba llorando como un bebé. Sasuke se detuvo y me miró seriamente.

—¿Por qué lloras?—dijo a la final.

—Porque no me dices nada, Sasuke-kun—gemí—Nunca me dices nada.

—¿Qué quieres que te diga?—y fue en ese momento que explotó—¿Qué fuiste una imbécil? ¿Qué no sabes el susto que me diste cuando te lanzaste al carro? ¿Qué por un momento pensé que iba a perderte? ¿Qué acaso piensas que es gracioso salvar a todos? ¿Qué eres un ser importante para mí? No creo que sea necesario decirlo, Sakura—su voz era como cuchillos que se iban clavando en mí—¡Porque, maldita sea, ya lo sabes!

Agradecí que mis padres estuvieran de viaje y que Ino estuviese en casa de una amiga, sino el grito de Sasuke los hubiese asustado.

—L-lo siento, discúlpame—chillé—Perdón por ser tan débil…

Pero mis disculpas fueron cortadas cuando sentí sus brazos rodear mi pequeña figura, me abrazó con fuerza.

—No digas más. Es sólo que…—se detuvo luego gruñó—Nunca he sido bueno con eso de las palabras.

Yo estaba paralizada por la repentina muestra de cariño.

Le importo, era lo único que me pasaba por la muerte.

—Tú, recuerdas que te hablé sobre Arisa, ¿no?—asentí quedito—Ella fue mi novia, la única que he tenido, ¡Y Dios Sabe que la amé!—declaró—Ella murió, Sakura. Lo que te estoy diciendo sólo muy pocos lo saben

Sasuke se estaba abriendo, la estaba dejando ir.

—Fue algo similar a lo tuyo, murió en frente de mis ojos y yo no pude hacer nada. Y entonces, llegas tú, te metes en mi vida y piensas que te puedes ir así como así. Realmente me asustó la posibilidad de perderte.

—Sa-Sasuke-kun—tartamudeé sonrojada—Y-yo no te voy a dejar, ¿comprendes?

—Sakura, no prometas eso, ya crecerás y encontrarás mejores cosas que hacer que andar con un vejete solterón amargado—palmeó mi cabeza.

—No, Sasuke, es en serio—hablé, recuperando mi determinación—Sólo espérame un poco, ¿sí?

—¿Esperarte?—me miró con la ceja alzada.

—Sí, sólo espérame y ya verás que realmente no podrás liberarte de mí—me miró sin entender muy bien.

—Vale, lo que tú digas—comenzó a marcharse—Nos vemos.

Esperé a que llegara a la esquina de la calle para gritarle con toda la valentía que tenía.

—¡Lo que dijiste en un 'si' ¿no?—Volteó a mirarme con la duda en su rostro, seguro ha de pensar que el accidente me dejó loca—¡Entonces más te vale que te vayas preparando, porque cuando cumpla los veinte seré Sakura Uchiha! ¡¿Oíste? ¡Así que no engañes a tu futura esposa mientras crece, Sasuke-kun!

No tuve el valor de ver su reacción, apenas terminé, entré corriendo a mi casa.

Y como dice el refrán: lo dicho, dicho está.

Vale sé que es: lo hecho, hecho está.

Pero en fin, supongo que al menos conocía claramente mis intenciones.

Sólo serían seis años de espera, ¿no?

Sonreí ante mi locura.

Fin


A/N: Siguiente capítulo editado. Gracias por los comentarios.

Gracias a: gaaabi, Mitchel0420, FABIOLA 59, Luu-chan26, LEGNA, VerofanAnime , wildsasuke-kun.