BIEN SOY YO CON UNA NUEVA HISTORIA, GRACIAS A xD sall Y pimientaaa jajaja Y A EmmaKristen POR COMENTAR, SON LO MAXIMO, Y BUENOO LA HISTORIA NO LA PIENSO HACER LARGA, UNOS 12 O 15 CAPS PERO NO SE, MI MENTE TRABAJA DIFERENTE TOODOOS LOS DIAS. ESTE ES EL PRIMER CAPITULOO Y EL OTRO LO ACTUALIZARE CUANDO TENGA MAS REVIEWS lo sientoooo soy mala, muahahahahahahaha ejejjejejeje

lo que esta subrayado y en negritas son palabras escritas, y lo que esta entre comillas, pensamientos.


Disclaimer: yo no poseo nada todo le pertenece a SM, rayos tan siquiera un Jacob debería tener nooo?


capitulo 1

RPOv

10 de septiembre 2011 Forks, Washington.

Hoy es el día, pensé, hoy por fin saldría de este orfanato, aunque no sabia si eso debería alegrarme o entristecerme. Me alegraba que seria libre al fin, saldría de este lugar, en el cual me habían abandonado de bebe, pero tal vez seria triste, por que me tendría que enfrentar al mundo exterior, al cual solo salía cuando nos dejaban, pero no eran para lindas excursiones, no, eran para que consiguieras dinero para poder comer, vendíamos cualquier cosa, desde pulseras, hasta galletas, y, si no conseguías vender mas de la mitad de tu mercancía, no te daban de comer, y te encerraban en un "salón de reflexión" aunque para mi era mas un calabozo, de aquellos que había en la edad media, se preguntaran que sabe una pobre huérfana acerca de calabozos, pues si, no sabia nada, nunca los había visto en persona, pero el orfanato estaba en una iglesia de la cual el padre weber tenia muchos libros, y nos inculcaba desde pequeñas a los niños que habitaban en el orfanato a leer, y su sobrina Ángela era una gran amante de los libros y cuando era pequeña tenia una gran aflicción por los cuentos, es de ahí donde aprendí como eran los calabozos y la habitación donde nos castigaban era igual a la que los libros nombraban.

Yo había pasado gran parte de mi niñez ahí, en ese calabozo, porque el único que se atrevía a comprarme dulces era un señor, un policía ya jubilado, del cual ya se le notaba la edad por las canas que comenzaban a salir su pelo y en un típico bigote de policía, su nombre era Charlie, y era muy generoso y amable, me trataba como si yo fuera alguien mas de su familia, una vez mientras salía a vender mis galletas, tendría unos 5 años, (que era la edad en la que uno tenia que empezar a salir a conseguir dinero) me emocione al verlo, por que sabia que el si le compraría galletas- aunque fueran rancias-, a una niña fea y delgaducha, y por que si me compraba la mitad de las galletas, podría comer y dormir en una cama, que se me salió decirle abuelo, cuando me di cuenta de mi horrible error comencé a llorar y a pedirle una disculpa, pero el en vez de ofenderse me dio una gran sonrisa y me dijo que a el le gustaba que le dijera abuelito, ya que según el, me parecía mucho a su nieta, y como una niña curiosa que era le pregunte que le había pasado, a lo que el solo respondió, la perdí, y desde ahí supe que no tenia que preguntar mas sobre ella.

Charlie me compro todas las galletas y me las regalo, fue un muy bonito detalle, el mejor, en realidad, recuerdo bien que las monjas me castigaron, por haberle dicho abuelito, y me encerraron en el calabozo, aunque, yo ya me había comido las galletas por lo que no sufrí hambre esa noche. También recuerdo que soñaba que Charlie me adoptaba, pero eso era imposible, ya que el era divorciado y no me podía adoptar.

Las cosas mejoraron un poco cuando ingreso, Claire, ella es mi mejor amiga, y me preguntaba ¿porque no la adoptaban?, si ella era hermosa. Era pequeña, y tenia una hermosa piel broncínea, y un lindo cabello negro, sus rasgos eran indios, me decía que pertenecía a la reserva de los quileutes, la quería mucho, gracias a ella mis noches en el calabozo se redujeron, por que todo el mundo le quería comprar a ella, con su sonrisa hipnotizaba a todos.

Ella decía que yo era hermosa, y cada vez que lo decía me reía, ella solo lo decía para no hacerme sentir mal, pero ella insistía, y a veces me lo creía, solía decir que mi piel era blanca como la nieve y tersa como un algodón, que mi boca era roja y hermosa, que era bonita con los labios carnosos que tenia, que mi pelo era chino y bonito, y que parecía bronce en la oscuridad, y fuego en lo solar, que era alta y esbelta, y que todas la chicas del orfanato me envidiaban, pero yo solo le decía que mi piel era pálida que parecía vampiro, que parecía que me habían aventado un tomatazo por lo rojo de mis mejillas, que mi boca era demasiado pequeña y reseca, que mi pelo parecía el de un perro callejero, el color era como si hubieran revolcado a un zorro rojo en el lodo, y que parecía el cuello de una jirafa de lo alta y flaca que estaba.

Era genial tener una amiga, hasta que su hermana cumplió los veintiún años y estaba casada, que ella había tenido que partir. Me sentía feliz por ella, pero triste por mí que mi única compañía se había marchado.

Me dirigía a su casa con su hermana y su esposo, solo mientras conseguía un trabajo y un lugar donde vivir. No me gustaba molestar a la gente.

-Renesme, ¿ya terminaste de empacar tus pertenencias? – me pregunto hermana del ángel, era buena conmigo por lo que me caía mas o menos bien.

-si hermana, en unos cuantos minutos bajo. -conteste ¿es que ya tan pronto querían que me fuera?

Termine de guardar mi poca ropa en una mochila y baje al salón principal, donde me esperaba la hermana del ángel, con una carta y una cadenita en su mano.

-oh renesme, no puedo creer que ya te vas.-me dijo con lagrimas en los ojos. Que me sorprendieron un poco, porque sabía que me estimaba pero no sabía cuanto.

-sabes, yo fui la que te recogí, cuando te dejaron en aquel portón.-dijo señalando hacia la gran puerta que se alzaba, a solo unos pasos de aquí.- eras solo un indefenso bebe, que lloraba, en el frio de la noche.

-no sabia que habías sido tu la que me recogió.- siempre pensé que esa mujer había tenido la decencia de entrar y dejarme en manos de las monjas, pero claro eso solo lo pensaba para que no terminara odiando a esa mujer. Aunque claro no se podía pensar que una mujer que dejaba a su hija en un orfanato fuera valiente.

-si, así fue, fui yo la que te recogí, y tu cuna venia con esto.-dijo, tendiéndome la carta, ya amarillenta por el paso de los años.

-no la quiero.- dije intentando que mi voz proyectara todo el veneno posible.

-por favor, por mi.- dijo y me puso la carta entre mis manos.

-solo te la acepto, pero tan pronto vea de quien es la tirare

-esta bien.-dijo suspirando.-y también tenias esto en tu cuello.-dijo dándome la cadena. De la cual pendía un pequeño diamante en forma de corazón.

-esto tal vez lo conserve, lo podría vender.-dije observando fijamente el corazón, preguntándome que provecho le podría sacar.

-no cambias ren, creo que este es el adiós.- dijo mientras me tendía los brazos para un abrazo, al cual sorprendentemente acepte.

-no olvides que tenia sus motivos, tal vez pensó que era lo mejor para ti.

-nada justifica que abandonara a su hija.- dije entre dientes.

-no lo sabes, pero es tu madre, tienes que aprender a perdonar. Dijo y di la vuelta hacia a puerta despidiéndome con un:

-adiós, espero que les vaya bien.

Y me fui corriendo, queriendo desaparecer del mundo.


Apostaba a que ahora mismo las monjas estaban pensando que era una inmadura, ya que ni siquiera les di las "gracias" por "todo" lo que habían echo por mi, aunque ese todo se resumía en dejarme un techo para vivir. Por que todo lo demás uno lo tenía que conseguir -la comida vendiendo cualquier cosa, y la ropa siendo la más rápida para agarrar lo que la gente del pueblo nos dejaban-.

La educación nos la daba el pastor y su sobrina. También gracias a el sabia tocar instrumentos, aunque el solo me enseño las notas, porque recuerdo la primera vez que vi el hermoso piano,-donado por una familia rica que vivía en el pueblo- le pedí al padre que me llevara y me senté en el taburete y mis manos se deslizaron con tanta facilidad que por primera vez me sentí completamente feliz. Desde ese momento, todos los domingos que nos llevaban a misa pedía quedarme un rato mas para practicar mas con el piano, me olvidaba de lo triste que era en ese lugar cada que tocaba las teclas, me perdía en el suave sonido, o en lo drástico según como movía mis dedos. Así seguí hasta que a los 7 años el padre me pidió que armonizara las misas, tocando el piano. Ayudaba lo mas que podía, y todos ahí decían que no solo tocaba hermoso, sino que también cantaba igual o mejor que como tocaba, pero no lo creía, prefería tocar instrumentos, escondida tras los monaguillos, que estar al frente armonizando junto con el coro.

"no sigas enfurruñándote en tus recuerdos mejor lee la carta" decía una estúpida voz de mi cabeza.

-bien lo hare. –total que puedo perder, solo odiar mas a la estúpida que me procreo.

Tenía miedo, pero eso solo se daba a conocer por el temblor de mis manos. "ábrela renesme no seas cobarde."

No lo seria, la curiosidad, había matado al gato.

querida y amada Renesme:

Realmente no se como escribir esta carta, que espero que algún día leas. Se que no hay perdón por lo que te hice, sin embargo por ahora creo que es lo mejor para ti, espero no haberme equivocado, por que ese hecho solo hará que mi tormento sea aun mas grande de lo que ya es.

"Te lo mereces." Pensé.

Te lo contare todo desde el principio, solo para hacer que así guardes menos rencor por mi.

Recuerdo bien el día que conocí a tu padre. El hombre más guapo que jamás había visto. Aquellos bellos ojos verdes que hipnotizaban a todos los que lo miraban fijamente, a aquella hermosa sonrisa, que me hacia que se me acelerará el pulso, cada vez que la hacia, el era perfecto, como tu. El se había fijado en mi, en una tímida y torpe muchacha, al principio pensaba que me odiaba por como me miraba, pero con el tiempo me dijo que me miraba así por que se había enamorado de mi irremediablemente y no quería que le rompieran el corazón, pero yo sabia que era mas probable que el me lo rompiera a mi. Con el tiempo nuestra relación era cada vez mas solida, muchos pensaban que estábamos en las puertas del altar, pero lamentablemente tu padre era dos años mayor que yo, por lo que el dejo el instituto dos años antes que yo, y el se quería ir a estudiar música a julliard, y yo no era nadie para que el no cumpliera su sueño, el me prometió que iba a volver para casarse conmigo y tener así una familia, tu padre es muy conservador y quería que esperáramos para estar casados para hacer el amor, lamentablemente la lujuria, el amor, el miedo a no verlo mas, lograron que me armara de valor para que lo convenciera de hacerlo, esa noche fue la mejor de mi existencia, pero al siguiente el se fue dejándome solo una nota, de que me amaba pero una ruptura "limpia" iba a sanar mas rápido, y que no lo olvidara que regresaría. llore como nunca antes lo había hecho, el me había dejado, y con su partida, también se había llevado mi corazón, no hacia nada, no quería ni comer ni hablar, me había convertido en un muerto en vida, hasta que 3 meses después, me entere que estaba embarazada. No sabia que hacer embarazada, a meses de cumplir 17, no tenia ni la edad, ni la fuerza para criar a un hijo yo sola, le dije a mi padre que estaba embarazada, y el pensó inmediatamente que por eso el-tu padre- me había dejado, sin despedirse, le dije que no, que el no lo sabia, que iba a abortar por que no podía con un hijo yo sola, el se opuso, eso iba en contra de las leyes y el era un policía, me dijo que me tenia que enfrentar a las consecuencias de mis actos, pero el sabia que yo sola no podía, por lo que llamo a mi mama, para que me llevara con ella a Phoenix, el se iba a dedicar a los gastos y mi madre a mi salud mental. Me reusé, no quería irme, estar aquí era lo que lo hacia real, no solo un bello y mortal sueño que había acabado con mi vida, te tuve por que en el momento en el que me di cuenta que tu eras la prueba mas real de nuestro amor, de el, de que todo había sido real, te ame. Mi corazón había vuelto a latir, gracias a ti. A los 6 meses nació mi pequeña pateadora, era mi regalo de cumpleaños, adelantado 3 días, el parto fue difícil, estuvimos a punto de morir, pero luche, por ti. Por ese rayo de luz que me había devuelto la vida. Por que te amo mas que nada en el mundo.

"Pero el amor no fue suficiente."

Cuando naciste, no me dejaron verte estabas demasiado grave, las dos lo estábamos. Pasaste dos semanas en terapia intensiva, por que tus pulmones no funcionaron bien, y yo estuve tres, con más de la mitad de las costillas rotas, y desangrada, casi hasta morir. Milagrosamente sobrevivimos.

Cuando te vi por primera vez me desmaye, eras idéntica a el, a Edward tu padre.

"Así que tiene nombre, genial eso solo hará que los odie más."

El mismo color de piel, los pómulos salientes, nariz recta y labios redondos y rojos como el rubí, eras la versión femenina y bebe de el, hasta tu naciente cabello era del mismo color cobrizo casi pelirrojo. Solo los ojos eran iguales a los míos, cafés achocolatados.

No podía verte a la cara sin que llorara, era incluso peor que antes, y mi dolor te estaba afectando. Estabas desnutrida y enferma todos los días, pensé que morirías, mi papa estaba desdichado, todo aquel que me observaba se llenaba de tristeza, mi papa intento contactar a Edward, para que regresara y nos ayudara, pero me negué. El no tenia que echar a perder su vida, el error fue mío, no de el. Una amiga de mi padre se apiado de ti, ella te alimentaba, ella no tenia la leche podrida como yo. Le tenía envidia. De lejos la observaba alimentándote, a ti y a su pequeño hijo -solo un par de meses mayor que tu- ya no estabas enferma, por lo que decidí que lo mejor seria darte en adopció podías vivir con una madre siempre deprimida, pero fui cobarde, una pareja te quiso adoptar, pero no podía verlos alejarte de mi, fui egoísta y cobarde.

"Y una maldita perra".

Por lo que mejor decidí dejarte en un orfanato, ahí si te adoptarían y yo no los vería, por lo que serias feliz, de no ver a tu siempre triste madre, que se esta volviendo loca del dolor. Espero que quien sea que te adopte te de la carta para que la leas.

Se que es lo mejor para ti, por que soy tu madre y te amo, mientras tu sonríes con otra familia, yo me retorceré de dolor, por haber perdido las dos cosas que mas eh amado y amare siempre. Es lo mejor que no crezcas al lado de una depresiva mujer, no quiero ver que esos lindos hoyuelos no aparezcan en tu cara por tener siempre una mueca de dolor.

Te amo y nunca dejare de hacerlo, y tal vez, cuando leas esto Yo ya estaré muerta de dolor, y no quiero que tu sufras lo mismo.

Esto es lo mas difícil que hare pero se que es por tu bien.

PD: te amo no lo olvides.

Atte. Tu mami.


"Y tú que sabias lo que era mejor para mi. Al final si me contagiaste tu amargura y tu tristeza, si hubieras sido más fuerte, las dos lo hubiéramos superado, pero no preferiste el camino fácil, y por eso, TE ODIO."

Y con eso ultimo me eche a correr a la calle, y lo ultimo que vi fue una luz, y después nada.


Que les parecioo, bueno, malo, terrible. Comenten por faaa!

habiaa un error creoo que no se veiaa el cap y un agradecimientoo a MayBlack por avisaar jejeje creoo que ya lo arreglee y ssi noo mañana veooo

aah y tambien a Hermlils por comentar graciass :-) y esperoo mass :-)