Nota de la autora: viernes, 01 de octubre de 2010.

¡Buenas, no veáis la que he pasado para poder subir el cap 6 de este fic! Lo intenté el fin de semana anterior, pero los webmasters estaban haciendo cosas en la página y salía un mensaje de error en inglés. Abajo del mensaje se decía claramente "Este mensaje de errores son por motivos puramente técnicos." Es decir, que ellos bloquean la página cuando quieren meter cambios y por eso durante un rato, fanfiction ni se puede leer ni tampoco podemos cargar capítulos los autores. Lo volví a intentar ayer lunes y cuando estaba en el "Edit/Preview" del Document Manager y le daba a "Save", la página se me quedaba colgada y se me ponía en blanco total. Yo pensé…"no sé qué cambios le habéis hecho a la página webmasters, porque la veo igual que siempre pero desde luego el trabajar dentro de la cuenta de autora se está poniendo imposible." La verdad es que esto me ha pasado más de una vez, todas en las que los webmasters de fanfiction hacen algo. Es normal que durante unos días la página esté tonta pero en fin, como hoy sí me ha dejado subir el cap aquí lo tenéis.

Sólo diré, que este capítulo no sólo está centrado en Harry-Hermione sino también en otras cosas. Es decir, que aquí salen otros dos personajes además de ellos. A mí me gusta hacer eso, meter un poco de todo en los caps de mis historias. De esta manera creo que la historia se hace amena y entretenida y no os lleváis los lectores esa sensación de "más de lo mismo, qué aburrido". Bueno, al menos eso intento, que no os resulte aburrido. Claro que si lo consigo o no, no está en mi mano decirlo sino en la vuestra. Igualmente soy consciente que no puedo acertar con el gusto de cada persona que me lee y que, al igual que hay gente que disfruta esta historia, también existe otra que no la soporta de ninguna manera. Pero a eso último hay una solución clara: no la sigas leyendo. Yo al menos cuando empiezo una historia que al principio me llama la atención y más adelante le pierdo el interés o me aburre soberanamente, no me espero hasta el último capítulo. La dejo cuando me harto y me busco otra historia. Si en esta página hay millones…

Dedico el cap a la gente que siempre me sigue y también a los que me leen por primera vez en este fic y de paso les gusta. Gracias por decírmelo. Un abrazo fuerte. RAkAoMi. ;-)

PD: Este capítulo es un poco más largo que el cinco, echadle paciencia.


Música Recomendada: Sigo apostando por la banda sonora de los juegos Final Fantasy. Las melodías instrumentales son sencillamente fantásticas y muy muy bonitas. Para este cap concreto he usado "First love (piano instrumental)", "Eternity", "Eternally (versión piano)", "Suteki da ne (piano collection)", "Tidus and Yuna's theme (piano collection)", "Tidu's theme (piano)" y "Tifa's theme (piano)." También he escuchado las melodías a piano de la banda sonora de los juegos de Kingdom Hearts. Mis favoritas son "Sanctuary" (Utada Hikaru) y "Simple and Clean" también de Utada Hikaru (qué bien canta esa mujer, es muy pero muy dulce. Para que luego haya gente que diga, que las japonesas no saben cantar. Anda que no, esta mujer te canta lo que quieras, tanto en japonés como en inglés. Y todo le queda bien)


Advertencia: Este capítulo incluye una escena de seducción que no es para nada pornográfica (yo siempre respeto el límite que pone la categoría T donde está metida esta historia) aunque sí deja claro lo que hacen los protagonistas. Igualmente diré lo que he dicho otras veces, si fuese tan fuerte como alguno quiere imaginarse, este fic no estaría en la categoría T sino en la M.


Cap. 6. "Y mañana será otro día."

Nada más dar las seis, Hermione abrió los ojos. Tenía una hora de guardia antes del desayuno y como prefecta que era, no podía llegar tarde. Ella se duchó con rapidez, se vistió con el uniforme escolar y se fue al puesto que le tocaba hoy: la torre de Astronomía.

La guardia de la castaña pasó sin ninguna novedad y cuando ella terminó su obligación, puso rumbo al Gran Comedor. Donde sin duda la esperaba Ron, para comer juntos como llevaban haciendo siete años seguidos.

- Buenos días Hermione-. La saludó el pelirrojo con naturalidad. Quiso darle un beso, pero se contuvo. Ella le devolvió el saludo y se sentó en frente de él.

Durante la media hora que emplearon para desayunar, tanto Ron como Hermione no intercambiaron palabra. Eso fue algo que a ella le extrañó cuando el pequeño de los chicos Weasley siempre había sido muy charlatán. Pero al recodar ella que el día anterior había tenido sus más y sus menos con Ron, entendió su actitud poco comunicativa.

"Lo mejor será que sea yo la primera en dar el primer paso porque como me quede esperando que lo dé él, probablemente me haré vieja."- pensó Hermione mientras tragaba los cereales.

-Hey Ron…- dijo la Gryffindor sacando un tono natural y amigable-. ¿Qué tal has dormido?

- Tan bien como siempre. ¿Por qué lo preguntas?

- Por hablar de algo. Como estás callado y eso no es muy normal en ti, pensé que debía hablarte para que supieras que todo está bien entre tú y yo. Es decir, que ya no estoy enfadada contigo. Aunque mantengo lo que te dije en los terrenos del lago: si vuelves a cagarla conmigo, romperé la relación. No estoy dispuesta a ser la que siempre cede y te perdona todo.

- Eso me quedó clarísimo ayer, Hermione-. Dijo él con claro malhumor-. Así que hazme el favor de hablar de otra cosa a no ser que quieras que me enfade de nuevo contigo.

- ¿Y ahora te pones digno? Disculpa pero…la única persona que debería sentirse enfadada y molesta, soy yo. Tú fuiste el único de los dos, que te portaste como un imbécil integral por no decir machista redomado y hombre poco racional. Esa reacción de "¡Hermione ábreme la puta puerta!" No dice mucho en tu favor precisamente.

- Ya me disculpé por lo de ayer y no pienso volver a hacerlo. Quizás me pasé en cómo te grité, Hermione, pero tienes que reconocer que te lo merecías. Esa actitud tuya de estar evitándome todo el rato me puso malo de los nervios. No estoy acostumbrado a que huyas de mí.

Y sacando los celos que siempre había sentido por su mejor amigo, el pelirrojo añadió con clara envidia en su tono de voz…

- Seguro que si te hubieses peleado con Harry, serías tú la primera en perder el culo para ir a arreglar las cosas. Y estoy seguro también que si él te gritase lo de la puta puerta, tú se la abrirías incluso antes de que dijese la palabrota. Simplemente con que dijera "¡Hermione!" ya habrías reaccionado. Y no me extrañaría nada, después de todo, siempre le has preferido a él por encima de mí. Como es el famoso Harry Potter…

- Grrrr…- gruñó ella por lo bajo. Entonces añadió mirando a Ron…- el día que superes tu complejo de inferioridad respecto a Harry y también pases por alto la envidia que sientes por él y su fama, avísame, Ronald. Aunque creo que no ocurrirá. Tu problema Ron, es que darías todo por tener el dinero y la fama de Harry Potter y no entiendes que el mismo Harry daría todo eso por tener aunque sólo fuese una parte de lo que siempre has tenido tú aunque no haya tenido que ver con la riqueza que le dejaron sus padres y padrino.

- Y…¿qué tengo yo que no tenga Harry?- preguntó él con inocencia. Hermione soltó otro gruñido por lo bajo. Ella miró a los ojos azules de Ron y respondió…

- Tienes amigos, Ron. Muchos, no sólo unos pocos. Sin embargo Harry, aunque se relacione con otras personas, sólo considera verdaderos amigos a ti y a mí. Tienes también cuatro hermanos y una hermana. Harry es hijo único. Tienes un carácter alegre y simpático que despierta el interés de muchas personas a pesar de que no te hagas amigo de todas ellas. Harry por el contrario siempre ha sido muy tímido y poco comunicativo. Porque nunca ha estado seguro de cómo hacer amigos fácilmente. Tú sí haces amigos con facilidad, Ron. Y lo más importante que tienes, Ronald Bilious Weasley…es un algo que si Harry pudiese tenerlo a su lado, estoy segura de que no se separaría jamás de ello.

- ¿Y ése ello es?

- Unos padres-. Dijo ella lanzándole una mirada afilada. Ron tragó saliva. Ella sólo añadió…

- Por si se te ha olvidado, Voldemort mató a James Potter y Lilian Evans cuando Harry sólo tenía un año. Él ha tenido que crecer en casa de unos tíos, que no sólo no le querían sino que encima lo maltrataban física y psicológicamente. Supongo que todo esto para ti no significa nada. O quizás sí signifique pero no terminas de ser consciente de todo lo que ha sufrido durante 7 años, nuestro mejor amigo. Lo único que sí puedo decirte, es que yo sí soy consciente de eso y también de lo que es llegar con once años a un colegio mágico y entrar en un mundo más mágico todavía, sin tener ni la más remota idea de cómo va a ser, lo que te vas a encontrar o incluso a cuántas personas vas a conocer.

Tú siempre has sido mago, Ronald. Y desde pequeño sabías cómo usar tu magia porque tus padres te enseñaron. Pero tanto Harry Potter como yo misma, hemos aprendido aquí, en Hogwarts, a usar nuestras respectivas magias. En el caso de Harry, él no supo que era mago hasta que se lo dijo Hagrid. En mi caso…desde niña sospeché que era rara y me salía de lo normal. Pero no supe que era bruja hasta que me llegó la carta de Hogwarts. ¿Y sabes qué, Ron? Cuando te has tirado años, soportando rechazos y burlas por el hecho de ser "anormal" como le decían a Harry sus tíos o incluso cuando en mi caso particular, yo misma me consideraba "rara" porque así me veía cuando pasaban cosas extrañas a mi alrededor sin saber que era mi magia lo que las provocaba…

Lo único que esperas cuando por fin sabes lo que eres, es que los demás magos y brujas te acepten con naturalidad. Y desde luego es muy llamativo, tanto para mí como lo sería para Harry, que alguien como tú, que siempre ha estado con nosotros dos y que encima ha tenido de manera natural lo que ni Harry ni yo misma hemos disfrutado desde pequeños…Como por ejemplo una familia mágica y gente a tu alrededor que podía orientarte en la magia y no hacerte sentir como un bicho raro…

Es sin duda llamativo y fuerte que alguien como tú me diga en mi cara… Que hay que ver cómo prefiero a Harry, en lugar de a ti. ¿Pues sabes lo que te digo? Que tienes razón, Ronald. Prefiero a Harry. Entre otras cosas porque él no se atreve ni siquiera a sacarme de mis casillas o quemarme los nervios. Tú sin embargo, me enfureces y ofendes a diario. Y ya no tengo más que decir.

Ron no fue capaz de rebatir nada. En el fondo, sabía que ella tenía razón en todo lo que le había dicho. Y mientras la veía ponerse en pie y abandonar el Gran Comedor, sintió que acababa de perder a Hermione aunque ella no hubiese dicho "hemos roto" en ninguna parte de su discurso.

De repente, un miedo enorme se apoderó de Ron cuando el pelirrojo pensó que Hermione iría a buscar a Harry para contarle la conversación. Ron no quería que Harry se enfadase con él y mucho menos que lo hiciera por culpa de Hermione. Porque Ron sentía claramente que su mejor amigo apoyaría a su también mejor amiga sin ninguna duda.

Sabiendo que sólo tenía minutos antes de que empezasen las clases, el menor de los chicos Weasley echó a correr para alcanzar a Hermione lo antes posible.

Logró dar con ella en mitad de un pasillo que llevaba a otro que conducía a la enfermería.

- ¡Hermione espera!- la llamó él hasta que se detuvo frente a la castaña. La cuál, le miró con una ceja levantada antes de preguntar…

- ¿Qué es lo que te pasa ahora, quieres decirme alguna otra estupidez o quizás más de una impertinencia de las tuyas? Porque si ése es el caso, no estoy dispuesta a soportarlo.

- No, no, no quiero nada de eso Hermione. Sólo decirte…lo siento. Y…No le digas nada a Harry. No quiero que se enfade conmigo. Menos todavía cuando se está convirtiendo en una cosa extraña.

- ¿Cosa extraña?- Hermione levantó ahora la otra ceja-. Un Lipan no es una cosa extraña, Ronald, sino un monstruo mágico. Y sólo para que te quede claro te diré, que lo único que ha cambiado en Harry desde que ese animal le atacó la otra noche…es el hecho de que ahora tiene más músculos y también le han salido colmillos. Y antes de que me lo preguntes te informaré de que no, Harry no tiene nada más monstruoso en su aspecto o incluso cuerpo. Por lo que puedo recordar, Harry Potter sigue tan humano como lo ha sido siempre. Aunque eso sí, con algunas reacciones impropias de un chico normal.

- ¿Reacciones impropias, a qué te refieres?

- No pienso decirte nada más, Ronald. Y ahora si me disculpas, voy a ver cómo está mi mejor amigo.

- ¡Espera!

- Qué.

- Dijiste…¿Qué le han salido colmillos?

- Sí.

- ¿Cómo los de un vampiro?

- Es un buen ejemplo.

- ¿Y tú cómo lo sabes, te ha mordido y se ha bebido tu sangre?

- Es lo que hacen los vampiros. ¿No?- dijo ella con naturalidad. Ron parpadeó dos veces seguidas.

- ¿Me lo estás diciendo en serio?

- Muy en serio.

- ¿Y te quedas tan tranquila, Hermione?

- ¿Y qué quieres que le haga, ponerme histérica o quizás llorar de miedo? Todo eso ya lo hice anoche, cuando Harry me atacó. ¿Y sabes qué, Ronald? Llorar y pedirle gritando que se detuviera no me sirvió de nada. Porque Harry sólo se calmó y volvió a ser el que era un rato después de haberme mordido en el cuello.

- ¿Qué qué?

- Está bien…- dijo ella echándose la melena hacia atrás-. Te lo enseñaré, mira.

Cuando Hermione ladeó el cuello lo suficiente para que el pelirrojo viese de frente los agujeros, lo único que entendió, fue que esa simple visión, había hecho mella en Ron.

Él no ocultó su sorpresa al pronunciar un sonido de asombro al contemplarlos. Pero sin duda, lo que dejó claro a Hermione el hecho de que estaba más que impactado fue cuando él dijo con clara rabia…

- ¡Lo voy a matar!

Y de repente, el pelirrojo echó a correr hacia la enfermería.

- ¡Ni se te ocurra!- pronunció Hermione persiguiéndole para darle alcance-. ¡Harry no era consciente de lo que hizo!- dijo empezando a sentirse furiosa-. ¡No me mordió porque quisiera hacerme daño adrede. Ése no era el Harry que tú y yo siempre hemos conocido sino otro dominado por los instintos del Lipan!

- ¡Me da igual!- dijo Ron corriendo más aún-. ¡Te ha herido con sus colmillos y se ha bebido tu sangre, Hermione. Puede que no lo hiciera el verdadero Harry pero seguía siendo Harry igualmente y eso es lo único que cuenta para mí. A mi chica no la toca nadie. Y menos un tío que se está convirtiendo en monstruo!

De repente, un claro y potente "¡Roarrrrrr!" salió de la garganta de Hermione. Ron se detuvo en seco. Sobre todo cuando, al oír el rugido, se giró y miró a su novia de frente.

Por segunda vez en lo que llevaban juntos, el pelirrojo tragó saliva. Y no era para menos, pues ver a Hermione Granger con los ojos amarillos y el pelo flotando aunque en el pasillo no soplase aire, era como para tragar saliva o incluso temblar de la cabeza a los pies.

- Repite monstruo de nuevo delante de mí y te aseguro que a pesar de no tener colmillos, te clavaré los dientes que yo misma arreglé con magia cuando estaba en quinto-. Dijo Hermione con una voz rugiente y amenazadora que su novio no había oído hasta ahora-. Harry Potter no es un monstruo…- continuó ella aún con los ojos amarillos-. Sino un chico que simplemente ha sido atacado por un animal mágico y peligroso. Puedo asegurarte que lo que digo es cierto, porque yo misma estuve con él anoche y aunque es verdad que me atacó y me mordió en el cuello…No pensé en ningún instante que me estuviese atacando un monstruo.

Ron la miró sin creerla, ella puso una sonrisa descarada cuando añadió…

- A decir verdad Ronald, si te contase TODO lo que me hizo Harry…no creo que intentases matarle, porque directamente te desmayarías de la impresión. Después de todo, no es la primera vez que te ocurre. ¿Verdad? Siempre que estás ante algo que te impacta, sueles quedarte fuera de combate o sin sentido cuando no idiotizado por culpa de un cerebro gigante con tentáculos como el que te atacó en quinto, cuando estábamos en el Departamento de Misterios. Así que guárdate estas reacciones de "macho protector" porque la verdad es, que te quedan muyy grande. Tú nunca has sido un protector súper eficiente, sino más bien un chico con mala suerte que se queda inútil o fuera de combate cuando más se le necesita.

- Her…Hermione…-dijo Ron sintiéndose herido en el orgullo-. ¿De verdad es eso lo que piensas de mí?

- Eso lo pienso yo y también todo aquél o toda aquella que ha estado con nosotros en alguna batalla importante. Claro que hasta ahora, no te lo habíamos dicho. Porque por consideración hacia ti, nos guardamos la opinión para no herir tus sentimientos. Y si te lo estoy diciendo ahora no es porque quiera hacerte sufrir, sino porque creo que necesitabas oírlo, a ver si sirve para que se te bajen esos delirios de grandeza que siempre has tenido.

- Hermione…- comenzó él sintiendo cómo se inundaba de rabia. Ella continuó su discurso.

- Lo único que intento decirte, Ronald Weasley… Es que no necesitas demostrarme nada ni tampoco hacerte el macho o el súper héroe. Porque yo te quiero y aprecio por ser quién eres, por muchos defectos que puedas tener a veces. Lo cierto es que yo también los tengo, no soy perfecta. Pero no puedo negar que te supero con creces tanto en madurez como en conocimientos mágicos. Y esto, repito, no lo digo para herirte sino porque es la verdad, Ron, la simple y pura verdad.

- ¡Vete al infierno!- le gritó él con la cara tan roja como su pelo.

Ella ni se inmutó, comprendía que era lógico que reaccionase así. Pero cuando además de gritarle Ron se acercó a ella con paso amenazante y sin ocultar su rabia…la agarró de los hombros y la empujó hacia atrás haciendo que la parte trasera de la cabeza de Hermione se golpease contra un muro de piedra…

La propia Hermione no sólo rugió sino que sintió cómo las uñas de sus manos crecían de repente.

Ron no se percató de eso, porque él no estaba mirando las manos de Hermione, sino su cara.

Él la miró con desprecio además de rabia, ella simplemente clavó sus ojos amarillos en los ojos azules de Ron y dando un potente puñetazo a la pared, haciéndole un agujero, descargando así su furia, Hermione pronunció…

- Yo me iré al infierno, pero tú no volverás a tocarme ni como amigo ni como novio. Eso te lo prometo, Ronald.

Él endureció aún más su mirada, ella sólo añadió…

- Entiendo que estés furioso conmigo, tienes motivos para estarlo. Desde hace años sé que no soportas que te diga una verdad relacionada con tus defectos. Sé que antes lo dije, pero ahora lo repetiré: Yo no te dije todo eso para herirte, sino para bajarte los humos. A veces un jarro de humildad es necesario para hacer reaccionar a una persona. Tú no es que necesites un jarro de humildad, Ron, sino más bien un tanque entero.

- ¿Has terminado?

- De momento sí.

- ¡Pues yo también he terminado contigo, Hermione Granger! ¡Yo sí que no quiero que me vuelvas a tocar. Principalmente porque me das asco. Se te han puesto los ojos amarillos y te han crecido las uñas. Desde luego no te pareces en nada a la mujer de la que me enamoré. Eres otro bicho raro como se está volviendo Harry aunque yo no lo haya visto todavía. Y por mí como si decides liarte con él y tener pequeños monstruitos. Yo seré un inútil en los momentos claves, pero al menos sigo siendo humano y atractivo y sólo con eso, soy muy superior a vosotros dos. Harry y tú ya no sois normales sino algo horripilante!

- ¿Horripilante, nosotros?- cuestionó ella con claro sarcasmo-. ¡Qué gracioso!- dijo dejando salir una risa irónica-. ¡Desde luego que lo eres! ¡Horripilante, nos ha dicho el niñato! ¡Horripilante asegura muy convencido! ¡Já!

De repente ella le agarró del cuello, acercó su rostro al de Ron todo lo que pudo sin llegar a tocarlo y le dijo llena de rabia…

- Qué carajo sabrás tú de lo que es horripilante. Toda tu puñetera vida has sido feliz. No has soportado abusos ni maltratos de ningún tipo. No has sentido el rechazo de nada ni nadie. Incluso desde mucho antes de entrar en Hogwarts te has sentido querido y aceptado por tu familia y amigos del mundo mágico. ¡Por qué nos llamas horripilantes, Ronald!

¿Por lo que nos está ocurriendo? ¿Y qué culpa tenemos nosotros, eh? ¿Crees que tanto Harry como yo misma queríamos que esto nos sucediera, acaso lo necesitábamos en nuestras vidas? ¿Es que no ha sido suficiente complicada y peligrosa hasta ahora? ¡Cómo mierda te atreves a decirnos "horripilante"! ¡Tú ni si quiera sabes en carne propia lo que es sentirte así. Aunque en una cosa tienes razón…No volveré a tocarte y tú tampoco volverás a ponerme una sola mano encima. Porque la próxima vez que lo hagas o incluso lo intentes, te haré algo tan horrible que entonces sí sabrás lo que es que te hagan sentir horripilante!

Hermione lo soltó y Ron cayó al suelo. Más por la angustia que había pasado mientras ella lo sujetaba del cuello que por el hecho de estar asustado. Que lo estaba y mucho.

Cuando la vio echar a correr y perderse por el pasillo que conducía a la enfermería, sintió que ahora sí que la había perdido para siempre de manera definitiva. Nada más levantarse y comenzar a caminar hacia su primera clase, lloró. Ron se quitó las lágrimas en seguida, pero siguieron cayendo y sólo se detuvieron una vez que alguien muy querido por él, apareció preguntándole "¿Qué te pasa?"


Hermione llegó a la enfermería hecha un mar de lágrimas. Antes de entrar, sacó un pañuelo de su mochila y se limpió la sangre que tenía en los nudillos de la mano que había agujereado la pared donde ella dio el puñetazo. Pensó que lo mejor era detener el sangrado antes de que Harry lo viese. Al estar en un sitio repleto de medicinas, no le resultó difícil encontrar lo que necesitaba para curarse y cerrar la herida. Una vez que dejó de sangrar, se vendó la mano y entonces entró en la habitación de las camas. Donde vio a su mejor amigo despierto y sentado mientras ojeaba una revista médica.

- ¡Harry!- pronunció Hermione aún llorando y acercándose con rapidez al moreno.

- ¿Qué?- preguntó él con tranquilidad sin apartar la vista de lo que estaba mirando.

- ¡He roto con Ron!- confesó su mejor amiga apartándose las lágrimas que aún caían.

- ¿Qué tu qué?- ahora sí que la miró-. ¿Y por qué?

Ella no contestó, sólo apretó la barbilla para intentar contener más lágrimas y de repente, estalló en llanto.

Harry la miró con atención y se dio cuenta que tenía una venda alrededor de los nudillos de una de sus manos. Él se preocupó en seguida.

- ¿Qué te ha pasado ahí?

- Nada…- dijo su mejor amiga aún llorando con ganas.

- Hermione…Tienes la mano vendada. Por supuesto que te ha pasado algo.

- ¡Discutí con Ron y me sentí tan furiosa que me dieron ganas de partirle la cara. Y para no hacerlo de repente, le di un puñetazo a la pared de atrás mía. Entonces hice un agujero, pero no creo que eso importe. Lo único que espero es que Ron no vuelva a insultarme nunca más en los tres meses que nos queda de colegio!

- ¿Qué te ha insultado? Bueno…eso no es ninguna novedad. Es lo que él suele hacer cada vez que discute contigo.

- ¡Ya lo sé Harry, pero lo de hoy ha sido distinto. Ron se ha pasado mucho. Aunque ha sido mi culpa. Si no le hubiese dicho más de un algo que le hirió en su estúpido orgullo, él no habría reaccionado como lo ha hecho!

- Pero…¿qué es exactamente lo que te ha hecho además de insultarte, Hermione?

- ¡Me llamó horripilante!- confesó ella cayendo de rodillas al suelo de piedra y a tan sólo milímetros de la cama de Harry-. ¡Y a mí eso me dolió mucho!

- ¿He oído bien?- cuestionó él parpadeando con asombro. Ella asintió-. ¿Y por qué te ha llamado horripilante si aquí el único que se está volviendo un monstruo soy yo?

- ¡Es que, es que...!

- Oh por favor no llores así…- dijo Harry saliendo de la cama y agachándose también de rodillas justo delante de Hermione-. No soporto que llores así, me mata verte sufrir-. Confesó poniendo sus dos manos en los hombros de su mejor amiga-. Cuando te veo tan hundida como ahora, me dan ganas de estrangular a quien te ha hecho daño. Tú no te mereces que nadie te haga daño, Hermione Granger. Eres demasiado buena para que cualquier persona se atreva si quiera a pisarte la moral. Y mira que te la han pisado veces desde que entramos en Hogwarts.

Ella no dijo nada, sólo apoyó su cara en uno de los hombros de Harry y tras pasar sus dos brazos bajo las axilas del moreno, se abrazó a él con fuerza.

Harry no protestó, aunque podría haberlo hecho debido al agarre apretado que ejercía Hermione.

Lo único que hizo, siendo como era su mejor amigo, fue abrazarla fuerte también y además acariciar su cabello castaño con una de sus manos.

Hermione siguió llorando y cuando escuchó cómo la voz preocupada de Harry le decía…

- Si no dejas de llorar, me vas a contagiar el llanto.

Se dijo así misma que lo mejor que podía hacer era tranquilizarse, ya que no le apetecía nada deprimir a Harry. El cuál, seguía tocando su cabello mientras ella liberaba los últimos sollozos.

- Lo siento…- dijo Hermione con voz compungida-. No quiero que te preocupes por mí. Aunque agradezco que lo hagas.

- ¿Y cómo no voy a preocuparme?- cuestionó su mejor amigo usando voz suave-. ¿Tienes si quiera ni la más remota idea de lo importante que eres para mí, Hermione?

- Sí que la tengo-. Añadió ella aún sin mirarle a los ojos-. Porque tú mismo eres muy importante para mí, Harry. Y cuando haces cosas como éstas…te vuelves más importante aún.

- ¿Cosas como éstas, Hermione?

- Me estás consolando. Eso es algo que para mí vale un imperio de grande. No es que exista mucha gente en el castillo que se preocupe por mí o me consuele como tú estás haciendo ahora. Principalmente no la hay porque yo no me abro a todo el mundo como siempre lo he hecho contigo, Harry.

- Eso último es algo que debería decir yo, Hermione. De los dos, soy el menos comunicativo y expresivo. Pero tú sabes muy bien a qué se debe.

- Sí que lo sé. Y te agradezco que hayas confiado lo suficiente en mí como para contármelo.

- Me ha costado años abrirme a ti del todo, pero no me arrepiento de haberlo hecho. Lo que dije ayer te lo repito: Tú siempre te quedas conmigo. Siempre me acompañas, siempre me guías y me apoyas, Hermione. Siempre estás ahí para mí, siempre…

- Y siempre lo estaré, te lo prometo-. Respondió ella con las mismas palabras que le dijo el día anterior. Entonces añadió…- ¿Sabes por qué?

- Porque… ¿Me quieres?- preguntó Harry con algo de inseguridad.

- Porque te quiero-. Confirmó Hermione mirándole ahora a los ojos verdes que él tenía.

Harry sonrió y le dijo con cariño mirando a los ojos ya marrones de su mejor amiga…

- Yo también a ti.

Ella no añadió otra cosa, sólo le abrazó de nuevo, pero esta vez sin tanta fuerza. Sino más bien como alguien que sólo busca confort. Harry se lo dio.

Unos minutos después, Hermione ya no lloraba. Aunque sus ojos marrones seguían expresando tristeza. Harry lo supo con sólo mirarlos. Y conforme los veía se dio cuenta, que lo que reflejaban no era sólo depresión sino también vulnerabilidad. Aún sin pronunciar palabra, Hermione le contó a su mejor amigo un montón de cosas que tenía dentro desde hacía tiempo y que la hacían sentirse de lo peor en aquellos momentos. Harry supo que no todo se debía a Ron, pero también sintió que él era el mayor causante del dolor que ahora sentía su mejor amiga.

Él la miró, hablándole con los ojos en lugar de las palabras. Y en aquellos ojos verdes Hermione leyó cosas como "luego le ajustaré las cuentas" y también como "si te vuelve a hacer llorar lo despedazo a mordiscos." Pero sin duda, lo que sí captó ella, no fue más de una cosa que le dijeron los ojos de Harry, sino otras que le confesó él con el pensamiento.

Y cuando ella escuchó claramente cómo la mente de su mejor amigo decía…

- "La próxima vez que me entere de que Ron te ha hecho daño, le voy a hacer algo tan horrible que entonces sí podrás llamarme monstruo pero de verdad."

- Oh…- dijo Hermione sorprendida. Ella añadió con palabras…- no creo que sea necesario-. Y él la miró con curiosidad.

- "¿Por qué, acaso no quieres que te defienda?"

- No lo necesito, Harry. Aunque agradezco que quieras hacerlo.

- Olvidé que puedes leerme la mente-. Dijo por primera vez su mejor amigo en todo el rato que había estado callado.

- No siempre puedo hacerlo, sólo en ocasiones concretas. Creo que tiene mucho que ver con tu estado de ánimo. Cuando estás preocupado de verdad o muy furioso o incluso excitado como anoche…sí puedo oír lo que sientes, Harry.

- ¿Y sabes lo que siento ahora exactamente, Hermione?

- Yo no puedo saber todas las emociones de tu corazón, Harry Potter. Sólo percibo lo que más te afecta.

- ¿Y qué es lo que más me afecta ahora, gran sabia?

- Tu preocupación por mí y el daño que me ha hecho Ron.

- Has acertado de pleno, Hermione.

- No fue difícil, ya te he dicho que puedo sentir lo que te inquieta.

- ¿Y de verdad no quieres que lo parta en mil pedazos?

- ¿Y que luego por ejemplo te lo comas y de paso te conviertas en caníbal? No, gracias. Eso es demasiado fuerte incluso para imaginarlo yo misma. Aunque…entiendo que tengas sentimientos así por tu mejor amigo. Cuando discutí con él, llegué a pensar que le arrancaría la lengua para que no volviese a mandarme al infierno nunca más.

- ¿En serio te dijo algo tan feo como eso?

- Como si Ron me dijera cosas bonitas cuando está molesto conmigo.

- ¿Te hizo algo más que sólo mandarte al infierno, Hermione?

- Sí, pero ahora no necesitas saberlo, Harry.

- ¿Te ha hecho daño físico además de psicológico?- y en su cabeza añadió- "como me digas que te ha golpeado aunque sea por accidente, Ginny podrá decir mañana, que tiene un hermano menos."

Al oír ese pensamiento macabro, Hermione pensó antes de responder. Si le decía "sí" provocaría que Harry perdiese la cabeza y entonces el Lipan aparecería y sin duda lo que le haría a Ron sí que sería horrible. Por otro lado si mentía y le decía "no", Harry no se enfurecería demasiado aunque sí estuviese molesto ahora con Ron.

Una parte de Hermione le dijo "miente" pero otra que era mucho mayor añadió…"aunque si lo haces, habrás engañado por primera vez a tu mejor amigo y eso no te gustará. Puede que Harry pierda la cabeza, pero tú también tienes cosas de Lipan. Sabes que puedes intentar controlarle o como mínimo detenerle para que no cometa una atrocidad. Lo que no puedes hacer es ser deshonesta con él, porque él es precisamente, la única persona de todas las que conoces, con la que te gusta ser honesta al cien por cien."

Finalmente y tras meditarlo otro poco, Hermione dejó salir su respuesta. Mirando a los ojos a Harry, ella contestó…

- Sí, me hizo daño físico además de psicológico. Aunque estoy segura que Ron no quería darme una paliza. Creo que se volvió agresivo porque le hice daño de la única manera que no soporta, Harry: herí su orgullo. Le dije una verdad que le resultó no sólo dolorosa sino muy cruel. Yo sólo quería que dejase de fanfarronear. Él dijo que te mataría cuando vio los dos agujeros que me hicieron tus colmillos anoche. Yo no sé lo que me entró, sólo sé que me llené de furia al oírle decir "¡Lo voy a matar!" y si Ron perdió el control cuando al poner las manos en mis hombros me impulsó hacia atrás haciendo que la parte trasera de mi cabeza se golpease contra un muro de piedra…

Yo también lo perdí cuando las uñas de mis manos se alargaron y sujetaron el cuello de Ron mientras le dije una serie de cosas que le hicieron muchísimo daño. Así que…no creo que sea justo que te enfurezcas con Ron o incluso que quieras hacerle daño, Harry. Realmente, entre él y yo, la que más daño hizo con sus palabras fui yo misma. Y estoy completamente segura también de que se quedó muerto de miedo cuando cayó al suelo y me vine corriendo hacia la enfermería. Aunque de lo que más segura estoy…

Dijo Hermione volviendo a liberar lágrimas.

- Es que he perdido no sólo a mi novio sino también a mi otro mejor amigo. Porque tanto él como yo nos dijimos que no volveríamos a tocarnos, Harry.

- Será hijo de…

- Su padre y madre, sin ninguna duda. Si Arthur y Molly viesen lo que me está ocurriendo desde que me clavaste las uñas en la cintura…probablemente también me considerarían no sólo un monstruo sino tan horripilante como me llamó Ron.

- ¿Pero por qué te llamó eso, Hermione?

- Porque estaba furioso conmigo y tú sabes muy bien que cuando Ron se enfada siempre dice cosas que duelen mucho. Sobre todo a mí. Parece que tiene un radar especial que le hace saber qué palabras me resultan horribles de escuchar.

- ¿Y tú de verdad te consideras horripilante?

- No, claro que no. Yo sólo soy una chica que ha sido atacada por un chico que se está convirtiendo en algo parecido a un Lipan.

- Me alegra oír que no pienses eso de ti misma, Hermione. Porque para mí, nunca has sido horripilante sino más bien maravillosa.

- Harry…lo… ¿Lo dices en serio?

- Muy en serio.

- ¡Gracias!- dijo ella abrazándole de nuevo. El moreno sonrió sin que ella lo viera, tenía la cara apoyada en la nuca de Hermione.

- De nada…- apuntó Harry con suavidad-. En todo caso gracias a ti por ser tú, Hermione Granger.

- Lo mismo digo, Harry Potter.

- ¿Te sientes mejor ahora?

- Sí.

- ¿Y de verdad que no quieres que mate a Ron?

Ella se rió un poco antes de responder…

- Claro que no. Además, si lo hicieras…no creo que Ginny quisiera casarse contigo. Por mucho que pueda amarte, siente un amor enorme e incondicional por todos los miembros de su familia. No creo para nada que quisiera ser la esposa del hombre que asesinó al hermano de ella.

- ¿Y tú crees de verdad que Ginny me ama?

- ¿Por qué no iba a creerlo cuando ella misma me ha asegurado millones de veces lo muy enamorada que está de ti?

- ¿Pero tú crees de verdad que me ama, Hermione?

- ¿Por qué me lo vuelves a preguntar?

- Porque una parte de mí me dice…que no estás siendo del todo sincera conmigo. Y quiero que lo seas. Así que dime sinceramente si crees que Ginevra Weasley está enamorada de mí.

- Creo…que siente estarlo, Harry. O al menos cree sentirlo.

- ¿Pero?

- No me considero quién para valorar si tu novia te ama o no de verdad. Eso es algo que sólo deberías plantearle tú.

- Igualmente quiero saber tu opinión, Hermione. ¿Qué es para ti amar de verdad a alguien?

- Para mí amar de verdad, se basa en lo que siempre me han dicho mis padres de lo que es amor verdadero, Harry Potter. Cuando se ama realmente a una persona, te da igual lo que ella haga o el aspecto que presente. Tú amas su esencia, lo que ella representa para ti. Incluso también lo que es para el resto del mundo. Admiras su carácter, respetas su manera de ser, te gusta las cosas buenas que tiene, le ayudas a mejorar más cuando te lo pide…Y también sientes dentro de ti que por esa persona, harías todo, absolutamente todo, por su seguridad y bienestar. Harías tanto lo bueno como lo malo. Porque cuando quieres mirar por esa persona, haces lo necesario para lograr que sea feliz. Y si para conseguirlo tienes que robar, matar o por ejemplo, dar tu vida…

- La darías con gusto-. Finalizó Harry con convicción.

- Así es-. Apoyó Hermione apartándose lo suficiente de él para mirarle a los ojos. Harry sólo añadió…

- Gracias, ahora me queda claro lo que piensas respecto a eso.

- ¿Y tú, Harry, qué sientes de verdad respecto a Ginny. La amas?

- No lo sé con seguridad, Hermione. Aunque sí sé que la quiero y que estoy muy ilusionado con ella.

- ¿Te imaginas casado con ella en un futuro?

- Sí.

- ¿Y haciéndola madre además de esposa?

- Por supuesto.

- Entonces está clarísimo para mí que la amas. Porque cuando una persona está enamorada de otra, tener ese tipo de deseos o aspiraciones es lo más normal del mundo.

- ¿Y tú Hermione, amas a Ron a pesar de que hayáis roto tras la pelea?

- No-. Dijo ella con seguridad-. Ahora lo sé. No le amo. Quizás he confundido con enamoramiento, la atracción que sentía por él. Admito que le sigo considerando atractivo y que hace siete meses, cuando acepté su propuesta de noviazgo…Imaginé que todo iría mejor entre nosotros. O incluso que se volvería más atento hacia mí por el simple hecho de ser yo su pareja aparte de su mejor amiga. Pero después de todo este tiempo juntos y de seguir discutiendo a diario, me he dado cuenta que él no es el hombre de mi vida. Y si mañana alguien me planteara eso de "Con quién te gustaría salir, Hermione." Diría con total seguridad "con cualquiera que no sea Ron."

- ¿Cualquiera, incluido Malfoy?

- Ieuj…- dijo ella haciendo un gesto de asco. Harry se rió un poco-. Mira que hay chicos en el castillo, Harry. ¿No podías pensar en otro?

- Bueno…sí, pero como dijiste "con cualquiera" pensé que Draco también estaba incluido.

- Tú alucinas en todos los colores del arco iris y en los que no ve el ojo humano también.

- Pffjajajajaaaaaaaa.

- Ríete todo lo que quieras, pero de verdad que a veces, se te va la cabeza.

- Es que quería ver cómo reaccionabas al nombrarte a nuestro peor enemigo escolar.

- Eso era antes, ahora ni nos mira cuando nos cruzamos con él en algún pasillo.

- Sería raro que quisiera matarnos o meternos en problemas cuando fui yo quien no quiso matarlo cuando tuve ocasión.

- Porque eres muy noble, Harry, además del héroe del mundo mágico.

- No soy un héroe, Hermione. Y tampoco me considero tan noble. Si no lo maté fue por el simple hecho de que no quería convertirme en otro asesino como Voldemort. A pesar de haberle perdonado la vida a Draco, confieso que sigue cayéndome mal. Y quizás yo tampoco quiera causarle problemas. Después de todo, ha perdido a su padre. Ahora sólo le queda su madre y ese único detalle, es lo que hace que no quiera cargarme a Malfoy.

- A eso se le llama compasión, señor Potter.

- Lo sé, señorita Granger. Igualmente no tengo ningún interés en hacerme amigo de Draco. Ese chico no me ha gustado nunca. Ni como amigo ni tampoco como compañero de colegio.

- Bueno…pues ya somos dos. ¿Algo más?

- De este tema no.

- ¿Hay alguna otra cosa que te interese preguntarme o incluso contarme?

- No. ¿Por qué?

- Porque tengo que irme.

- ¿Tienes algo que hacer?

- Qué pregunta, Harry, yo siempre tengo cosas que hacer. Por algo soy prefecta.

- Y la alumna más aplicada, estudiosa y responsable de Hogwarts.

- También la más petulante.

- Eso no te quita encanto.

- Gracias. Yo también te quiero. Pero no voy a volver a decírtelo hasta que estemos solos.

- Si ya estamos solos, Hermione.

- No por mucho tiempo…

- ¿Por qué lo dices?

- Ginny viene hacia aquí. Y está furiosa. No sé si viene a verte o si quiere descargarse conmigo. Probablemente será lo segundo. Seguro que ha visto a Ron y él le ha contado lo que ha ocurrido entre nosotros.

- ¿Qué Ginny viene hacia aquí, cómo lo sabes?- cuestionó Harry asombrado-. Yo no percibo nada…

- No sé cómo lo sé, el caso es que lo sé. Y también sé que está furiosa. Lo mejor será que me vaya y la espere fuera para que tú no sufras la tensión que sin duda, ella va a provocar entre nosotras.

- Podrá provocar toda la tensión que a ella le dé la gana, Hermione. Pero yo no quiero que te vayas. Prefiero ver lo que ocurre entre vosotras. Y si Ginny se atreve a dañarte con algo más que palabras, entonces…

- Perderás el control y aparecerá el Lipan. Lo sé, Harry. Aunque no quiero que te transformes más de lo que ya lo has hecho. Con los colmillos, las uñas, el cambio de color de ojos y tu furia animal, tengo suficiente. Y si Ginny la ve, estoy segura que saldrá corriendo antes incluso de que te dé tiempo a rugir.

- ¿Tú crees que saldría huyendo? Ella nunca ha sido cobarde, por algo es una Gryffindor.

- Existen otras muchas formas de valor que no todo el mundo tiene, Harry. Y creo que tanto Ron como su hermana, carecen de él.

- ¿Podrías ser más explícita?

- Podría, pero no en este momento. Ella va a entrar.

- ¿Ahora?

- Sí. Mantente alerta, aunque… no quiero que intervengas a no ser que sea estrictamente necesario. Como por ejemplo si ella me deja inmóvil con magia o incluso si intenta matarme.

- Si intenta matarte yo mismo la mataré.

- No deberías decir eso si estás enamorado de ella.

- Lo que siento por Ginny no tiene nada que ver con que pueda querer matarla, Hermione.

- ¿Entonces iba en serio?

- ¿Cuándo te he mentido?

- Jamás.

- Por lo tanto no tiene caso que me preguntes si iba en serio, lo iba.

- De acuerdo, Harry. Me queda claro que podrías matar a quien intente matarme por mucho que esa persona sea tu novia. Igualmente creo, que no deberías decirme algo así. Por un lado es bonito que quieras vengar mi posible asesinato. Por otro…me resulta raro que atentes contra la vida de la mujer que amas.

- Puede que la ame, pero si a ella se le ocurre hacerte daño físico en algún sentido o si poniéndonos en lo más horrible ella lograse matarte como hemos dicho antes…Yo te aseguro por mis padres muertos, que lo que pudiera sentir por Ginny desaparecería en el instante en que viese tu cuerpo sin vida, por culpa de ella. Tú eres la mujer más importante que siempre he tenido en mi vida. Y también la única persona que me ha sido leal y fiel incluso cuando todo el mundo me daba la espalda. Eres alguien tan valiosa para mí, como para no importarme perder la cabeza y hacerle algo horripilante a quien haya podido dañarte o incluso matarte. Y si tú crees que exagero o si lo que estoy diciendo te resulta muy fuerte o raro, me da igual, Hermione. Yo te aseguro que todo lo que te estoy confesando ahora, lo siento y pienso de verdad.

Hermione no añadió nada esa vez, pero en sus ojos marrones Harry vio que había lágrimas contenidas de emoción y agradecimiento sinceros.

Harry pensó que ella le daría otro abrazo, más no fue así, porque Hermione se alejó de él y se acercó hasta el umbral que daba acceso a la habitación de las camas.

Harry se mantuvo alerta, quedándose a unos pasos detrás de su mejor amiga. Puede que ella no necesitase su protección y puede también que no quisiera que la defendiera hasta que ocurriese algo que la propia Hermione no pudiese controlar.

De lo que sí estaba seguro Harry Potter con creces, era que él no dejaría a Hermione a merced de Ginny ni tampoco de la furia de la pelirroja. Que por lo que el mismo Harry había experimentado el día anterior…sabía que era enorme.

"A veces no hacen falta agresiones físicas para hacer mucho daño a una persona."- pensó el moreno esperando que la Weasley apareciese de un momento a otro-. "A veces las palabras duelen más que mil patadas, bofetadas o puñetazos. Y como Ginny se atreva a herir a Hermione hasta el punto de hacerla llorar…será mejor que Ginebra sea rápida corriendo porque como la agarre…le voy a hacer algo monstruoso pero de verdad."

- "Harry…"- pensó Hermione recibiendo aquellos pensamientos de su mejor amigo-. "Gracias."- entonces sintió cómo le caía más de una lágrima. Ella las retiró rápido y Ginny apareció en aquel instante mirando llena de furia, a la castaña.

- ¡Túuu!- dijo la pelirroja sin ni siquiera mirar a Harry, que al ser más alto que Hermione, se le veía perfectamente detrás de ella-. ¡Te has atrevido a hacerle daño a mi hermano. Le has hecho temblar de miedo y también le has causado llanto. No quiero meterme donde no me llaman en lo que a vuestra relación de pareja se refiere. Pero cuando alguien daña a cualquier miembro de mi familia, ten por seguro Hermione Granger que voy a cruzar más de un límite. Te doy tres segundos para que pienses una buena respuesta, aunque eso no evitará que te dé tu merecido!

- ¿Su merecido?- preguntó Harry muy serio y sintiendo cómo las ganas de atacar con furia salvaje a Ginny, empezaban a aparecer-. ¿Qué es exactamente lo que crees tú que ella se merece, Ginebra?

- Eso a ti no te importa, Harry. Esto es algo entre Hermione y yo. Así que no te metas.

- Voy a meterme todo lo que quiera mientras tú sigas en este plan con mi mejor amiga. Puede que tú seas mi novia y puede también que yo te quiera. Pero te aseguro aquí y ahora que lo que siento por esta mujer a la que acabas de amenazar con darle su merecido…No lo siento por ninguna otra. Y desde luego tú estás incluida en ese "ninguna otra".

- ¿Qué has dicho?- cuestionó la pelirroja centrando ahora su atención en Harry y no en Hermione como sí la había tenido en un principio.

- Él ha dicho clarísimamente que lo que siente por mí, no lo siente por ninguna otra mujer, ni si quiera por ti-. Dijo la castaña antes de que respondiera el moreno-. Y de paso te digo que yo también siento lo mismo respecto a Harry, Ginny. Todo el amor, cariño y amistad, lealtad y fidelidad que siento por mi mejor amigo, no lo siento por ningún otro chico. Ni siquiera por Ron. Bueno, es que por tu hermano ya no siento lo que antes creía. Me he dado cuenta que él no es el hombre de mi vida. Entiendo que estés furiosa conmigo por el daño que le he hecho, pero creo que te has pasado en tu reacción, Ginebra. Por muy hermana que seas de Ron y por mucho que tú le quieras al ser familia directa…No tienes ningún derecho a venir aquí a pedirme cuentas del daño que le he causado. Él tampoco ha sido un bendito conmigo. Y…tal y como tú misma has dicho antes, no deberías meterte "donde no te llaman."

- Y me lo dice la metomentodo más grande que tiene el colegio-. Dijo Ginny resoplando molesta.

- Te lo ha dicho alguien que siempre ha sido muy respetuosa con todo el mundo-. Apuntó Harry aún detrás de Hermione-. Incluso con el imbécil de tu queridísimo hermano. Que es especialista en hundir la moral de Hermione día sí y mañana también.

- ¡Te he dicho que no te metas en esto, Harry!- exclamó Ginny mirándole enfadada-. ¡Hermione sal fuera. Arreglemos nuestros asuntos en privado!

La castaña dio el primer paso, pero se detuvo en cuanto Harry usó una mano para agarrarla por la cintura. Con voz amenazante además de furiosa, el moreno miró a los ojos marrones de la que era aún su novia y dijo…

- Hermione no irá contigo a ninguna parte. Y mucho menos permitiré que os quedéis a solas. No me fío un pelo de ti, Ginebra. Algo me dice que si dejo a mi mejor amiga a tu alcance, te volverás histérica y le harás más daño del que pudo hacerle Ron.

- ¡Lo que le hizo mi hermano se lo tenía bien merecido. Hermione fue peor aún, por poco le estrangula, Harry!

- ¡Eso no es verdad!- dijo Hermione por primera vez, desde que se quedó callada-. ¡Yo no quería estrangular a Ron, simplemente le agarré del cuello porque estaba furiosa. Pero en ningún momento tuve intenciones asesinas. Él sin embargo me agarró de los hombros y me empujó hacia atrás. Mi cabeza se golpeó contra un muro de piedra. Ese golpe sí podría haber sido fatal para mí. Afortunadamente, tu hermano no es tan fuerte como cree. De haberlo sido, probablemente me habría matado. Un golpe fuerte en la cabeza aunque sea accidental, puede resultar mortal si la persona que te lo causa sabe cómo darlo! ¿Quieres que te diga la verdad? Pues te diré que tanto Ron como yo, fuimos agresivos el uno con el otro!

¡Una cosa es que él se enfade y me grite, pero que me agreda…Ah no, eso sí que no. Tú dirás lo que quieras, me echarás en cara lo que a ti te dé la gana. Y podrás decir que vienes a darme mi merecido. Pero si se te ocurre ponerme la mano encima, Ginebra Weasley, te aseguro aquí y ahora que por primera vez en toda tu vida sabrás lo que es que alguien te ataque con furia salvaje!

Al añadir lo último, los ojos marrones de Hermione desaparecieron dando paso al dorado. Su pelo castaño flotó, igual que lo hizo cuando ella estuvo con Ron. Y, como también sucedió con el pelirrojo y con el propio Harry la noche anterior cuando él la atacó en la cintura…Las uñas de las manos de Hermione crecieron hasta presentar no sólo un aspecto afilado sino también peligroso.

Ginny supo que estaba en peligro de muerte y no sólo por los cambios físicos que acababa de experimentar Hermione sino porque cuando Ginny miró a Harry, se dio cuenta que él también tenía los ojos dorados y las uñas crecidas. Y no sólo eso, sino que encima, le escuchaba rugir aún sin abrir la boca. Ella entendió que él no sólo estaba furioso, sino lleno de rabia y eso último sí que asustó a la hermana de Ron hasta el punto de pensar, que lo mejor que podía hacer por su propia seguridad…No era discutir con Hermione o Harry, sino marcharse de la enfermería lo más pronto posible.

- ¿Algo más que añadir antes de que pierda el control y te haga algo horrible?- preguntó Harry rugiendo de manera más notoria ahora.

Ginny tembló de la cabeza a los pies sin poderlo evitar.

- Nnnonono no…- logró pronunciar con clara dificultad-. Yo so…sólo…

- ¡Dilo!- pronunció Harry con voz tronante y amenazadora. Hermione ni se inmutó. Ginny sin embargo, sintió que el ritmo cardíaco se le aceleraba de golpe.

- Yo…yyo…

- ¡Tú qué, maldita!- volvió a decir Harry con otro rugido amenazante-. ¡Qué más tienes que decir! ¿Es que no has dicho bastante?

De repente, la ira volvió en Ginny y, controlando su miedo, logró responder…

- ¡Por supuesto que no he dicho bastante, Harry. Lo de antes era sólo el principio. Puede que me des miedo tal y como estás ahora, pero no voy a irme de aquí sin decirle claramente a Hermione que a partir de lo que ella le ha hecho a mi hermano, no quiero volver a relacionarme con tu mejor amiga nunca más!

Entonces clavó su mirada marrón en la dorada de Hermione y le dijo aún llena de rabia…

- ¡Eres la peor chica que he conocido en toda mi vida. No sólo eres metomentodo, petulante, mandona y repelente. Sino que encima eres agresiva. Digas lo que tú digas yo sé que estuviste a punto de estrangular a mi hermano. Él mismo me lo dijo. Y si tú quieres negarlo por ti estupendo. Por mi parte sólo añadiré que me alegra que Ron haya roto contigo y no quiera tocarte nunca más. Porque desde luego a mí tampoco me gustaría ser la cuñada de una cosa extraña y horripilante como en la que te estás convirtiendo!

- ¿Cosa…extraña?- pronunció Harry aún furioso-. ¿Y también horripilante?-. Cuestionó mirando a Ginny con incredulidad.

- Qué Coño sabrás tú de lo que es horripilante-. Dijo ahora Hermione, usando una mano para agarrar la que Harry aún tenía en la cintura de ella-. Harry y yo no somos horripilantes ni cosas extrañas…- apuntó mirando a Ginny con asco-. Sólo sufrimos las consecuencias de haber sido atacados por un animal mágico y peligroso. En el caso de él…su transformación es más fuerte que la mía. Porque a Harry le arañó un Lipan completo.

- En el caso de Hermione…- dijo Harry antes de que la castaña siguiera su discurso-. Los cambios que ella está sufriendo no son comparables a los míos. Porque a ella no la atacó ningún Lipan completo, sino sólo un chico humano que va camino de convertirse en algo parecido a uno.

- ¡Qué!- exclamó Ginny con asombro-. ¿Me estás diciendo…?

- Sí-. Afirmó Hermione asistiendo con la cabeza-. Harry fue quien me transmitió parte de lo que él ya tiene como Lipan. Él me clavó en la cintura, las 5 uñas de una de sus manos. Puede que yo tenga cosas de Lipan, porque es cierto que las tengo, Ginebra. Pero desde luego…entre Harry y yo, el más peligroso de los dos es él.

- Por eso te recomiendo aquí y ahora que te largues de esta habitación antes de que sigas enfadándome más de lo que ya has conseguido, Ginny-. Dijo Harry de nuevo.

- ¿Y si no quiero irme?-. Cuestionó la pelirroja desafiante.

- Entonces tendrás que vértelas tanto con él como conmigo-. Añadió Hermione-. Porque estoy completamente segura, que Harry se te echará encima en cuanto me hagas el más mínimo daño.

- Eso jurado-. Dijo Harry colocando su otra mano en la cintura de Hermione y haciendo una presión suficiente como para que la espalda de la castaña se pegase al pecho de él.

Ginny entendió en seguida lo que Harry le estaba diciendo con aquél gesto no sólo protector sino también posesivo: "Hermione es mía. Y no voy a permitir que la toques."

Cuando la pelirrojo miró a los ojos dorados del moreno y le vio abrir un poco la boca para dejar salir un rugido suave pero intimidante, contempló con asombro cómo los colmillos de Harry se alargaban lo suficiente hasta quedar apoyados en su labio inferior.

- Oh Merlín…-dijo la Weasley con claro miedo en su rostro pecoso-. ¡Eres un monstruo!

- ¡No lo es!- bramó Hermione dejando salir un rugido potente y amenazador-. ¡Todavía es humano!-. Los ojos dorados de la castaña centellearon al mirar los marrones de Ginny-. ¡Y si vuelves a llamarle eso delante de mí yo misma te clavaré los dientes aunque no tenga los colmillos de Harry!

Hermione rugió de nuevo y Ginny tembló de manera incontrolada, demostrando a la castaña y al moreno, que tenía un ataque de pánico además de nervios.

La castaña pensó que eso sería suficiente para que la Weasley se marchase de allí. Sin embargo, la hermana de Ron no había terminado de decir lo que quería.

Aún invadida por la ansiedad, la que todavía era considerada la novia oficial de Harry Potter, pronunció mirando con odio a Hermione Granger…

- Puede que tengas razón sólo en parte. Es verdad que Harry no es un monstruo completo. Pero el hecho de que se le hayan puesto los ojos dorados, le hayan crecido las uñas, suelte rugidos y le crezcan los colmillos…Son signos suficientes para mí de que se está convirtiendo en algo monstruoso. Quizás tú quieras engañarte a ti misma, diciendo que él no es un monstruo…Pero para mí y cualquier otra persona que viese lo que yo veo ahora en él…Lo lógico y natural es pensar que sí lo es: es un monstruo.

Entonces miró a Harry y le dijo…

- Sólo quiero decirte que tú y yo hemos terminado para siempre. No pienso ser la novia de una cosa horripilante como tú. Ni si quiera puedo imaginarme besándote. Por mí como si decides liarte con la cosa extraña de tu mejor amiga. Sin duda te vendrá bien. Después de todo, ella es otro monstruo gracias a ti. Vive con eso, Harry.

- ¡ROARRRR!- Rugió Harry soltando a Hermione y levantando las manos como lo haría un león que está a punto de saltar sobre su presa.

Ginny se quedó petrificada del susto. Y lo que ocurrió a continuación, sucedió en tan sólo segundos: Harry saltó hacia delante con clara intención de derribar a Ginny y comenzar a morderla, más no lo logró. Porque en el último momento, Hermione se colocó delante de la pelirroja y abrazó a Harry impulsándole hacia atrás. Con lo cuál, él cayó al suelo bocarriba con Hermione encima suya.

La castaña sintió cómo Harry forcejeaba con ella intentando apartarla, pero ella resistió lo suficiente y, girando la cabeza, Hermione miró a la pelirroja y le dijo con clara buena intención en su voz…

- ¡Vete Ginny. Corre, sal de aquí. No sé cuánto tiempo podré retenerle. No quiero que te haga daño. Vamos, márchate ahora que estás a tiempo de salvar tu vida!

Al oír la preocupación sincera en la voz de Hermione, la pelirroja olvidó el rencor y la rabia que había sentido por ella y le dijo…

- ¡Pero no puedo dejarte sola con él. Quién sabe lo que puede hacerte Hermione. Está fuera de control!

- ¡Él sólo se ha puesto así porque está furioso. Es tu culpa que lo esté. Has sido muy cruel en la manera en que nos has hablado, Ginny. Sobre todo cuando le dijiste a Harry que yo soy una cosa extraña gracias a él. La verdad es que a mí también me ha sentado fatal lo que le has dicho, pero tampoco quiero que te muerda o se beba tu sangre como sí hizo conmigo anoche. Créeme Ginny, no te gustará experimentarlo. Por favor hazme caso y lárgate de aquí. A cada segundo que pasa me cuesta más trabajo contener a Harry. Y no sé con seguridad si podría detenerle en el caso de que él te atacase. Es muchísimo más fuerte que yo!

- ¡Pe…Pero...!

- ¡Ginebra Weasley!- bramó Hermione rugiendo también-. ¡Deja de tartamudear y reacciona de una puta vez: Márchate antes de que sea demasiado tarde!

Ginny no respondió con palabras, más sí con acciones: ella asintió con la cabeza y en menos de tres segundos, se giró echando a correr hacia la salida de la enfermería.

Cuando Hermione escuchó un portazo de fondo, entendió que se había ido. Ella se sintió aliviada, más no podía relajarse.

Harry seguía agitándose bajo ella, luchando por quitársela de encima. Sin embargo, cuando Hermione le gritó…

- ¡Basta Harry, ya se ha ido. No tienes por qué enfurecerte, Ginny no está!

Él se detuvo. Y por primera vez en lo que llevaba Hermione viendo la furia salvaje de Harry, ella pensó que quizás podía controlarle aunque fuese un poco. Después de todo, él había obedecido su orden.

- Ahora voy a quitarme de encima-. Dijo la castaña usando un tono tranquilo aunque dominante-. Y tú vas a ponerte de pie y vas a soltar aire tres veces antes de hablarme o incluso moverte. ¿Queda claro?

Harry asintió, Hermione sólo añadió... "Bien."

Entonces ella se levantó y caminó unos pasos para adoptar cierta distancia respecto a Harry. Quien sólo tardó segundos en ponerse de pie, soltar tres veces el aire que le había ordenado Hermione…y clavar sus ojos dorados en los también dorados de ella.

- Harry…- pronunció la castaña mirándole a los ojos-. ¿Aún te sientes furioso o quizás te vas calmando al comprobar que Ginny no está?

- Estoy furioso-. Dijo él con voz atronadora que dejaba claro que aún tenía una parte animal dentro de sí-. Pero me gusta que la perra esa se haya marchado.

- ¿Perra?-. Cuestionó Hermione con tono incrédulo-. Pues esa a la que tú estás llamando "perra" ha sido tu novia durante 7 meses seguidos este año y todo el curso pasado cuando estabas en sexto. Así que no la insultes ni la llames perra, porque además ella no tiene nada de animal para considerarla así. Ginny sólo es una mujer que estaba furiosa con nosotros, Harry, pero de perra no tiene nada.

- Tiene mucho-. Dijo él dejando salir un gruñido suave-. Su cara y cuerpo no tienen pinta de animal, pero ella es una perra celosa en sí. Por eso te dijo todas esas cosas horribles.

- Ginny no siente celos de mí, Harry, estás equivocado.

- Sí que los siente, porque tiene motivos.

- ¿De qué estás hablando?

- Ella sabe…que a tu lado no tiene nada que hacer.

- ¿Nada que hacer sobre qué? Ginny y yo nunca hemos competido.

- No estoy hablando de eso.

- ¿Y de qué estás hablando exactamente?

- De a quién prefiero más.

- ¿Eh?

- Entre ella y tú…

- ¿Entre ella y yo qué?

- Tú eres la ganadora.

- ¿Yo soy la ganadora de qué, Harry?

Él caminó hasta ella y cuando estuvo delante de Hermione respondió…

- De mi corazón.

Y de repente la besó en los labios con pasión y claro deseo, y Hermione se quedó congelada durante los primeros segundos. Cuando pudo reaccionar, se apartó de Harry tomando distancia de nuevo y le dijo completamente seria…

- No vuelvas a robarme besos nunca más. Si tienes que dármelos, prefiero que sea con mi consentimiento. Yo no soy una mujer de la que disponer cada vez que te apetece. ¿Está claro?

Él asintió. Entonces la miró de manera sexy y con voz aún rugiente pero seductora, añadió…

- Entonces dámelo. Dame tu consentimiento para poder besarte cada vez que me apetezca. Y cuando hayas hecho eso…comprenderás que por mucho que te resistas, no puedes evitar sentirte atraída por mí.

- ¿Perdona?

- Tú eres mía, Hermione-. Dijo pronunciando su nombre por primera vez desde que empezaron la conversación-. Porque yo te marqué, te mordí y te probé. Y…

- Me descubriste como jamás antes lo habías hecho-. Terminó ella repitiendo unas palabras exactas que el propio Harry dijo en la mente de él, el día anterior cuando quiso seducirla.

- Así es-. Apuntó él asintiendo con la cabeza.

- Pero yo no soy tuya, Harry.- Rebatió Hermione sin querer abandonar su actitud desafiante. Lo que menos quería era que él pensara que realmente podía influenciarla.

- Sí que lo eres-. Dijo el moreno dando un paso hacia ella-. Lo has sido siempre-. Pronunció dando otro-. Desde el instante en que me di cuenta, que tanto tú como yo, nos pertenecíamos el uno al otro.

- ¿Y cuándo te diste cuenta de eso si lo puedo saber?

- Hace años, en realidad.

- Dime algo exacto.

- Quinto curso, departamento de misterios. Tú caíste como muerta por culpa de un Mortífago. Yo por poco me quedo sin reacción del miedo que pasé. Neville fue quien me devolvió al mundo terrenal. Si él no te hubiese agarrado y me hubiese dicho que continuáramos, probablemente me habría quedado petrificado para siempre. Cuando te vi caer, pensé que habías muerto, Hermione. Y no he pasado más miedo en toda mi vida.

- Quéquéqué…¿En serio?- dijo ella entre nerviosa y asombrada por la revelación que acababa de hacerle Harry-. Pe…PePero si tú no…nunca me habías dicho…lo importante que yo era para ti hasta este año, Harry. Yoyo…en…entiendo que te asustara el verme como muerta. Después de todo soy tu mejor amiga. Es normal que te aterre el perderme-. Dijo con más normalidad ahora-. Lo que yo no pensaba ni por asomo, era que tú creías que nos pertenecemos el uno al otro y que por eso yo soy tuya. Para yo considerarme tuya, Harry, debería ser tu pareja amorosa. Y eso desde luego no lo soy.

- Lo serás…- dijo él dando otro paso hacia ella-. En cuanto aceptes lo que de verdad sientes por mí.

- Yo sé lo que siento realmente por ti, Harry Potter. Y me parece muy presuntuoso de tu parte, que me digas que no lo sé.

- Yo sé que tú crees saberlo, Hermione. Pero estás equivocada. Y por mucho que tus palabras me digan que no eres mía…- dijo poniéndose por fin justo delante de Hermione-. La realidad es que sí lo eres. Porque tu cuerpo me desea.

Antes de que ella respondiera, él la besó otra vez, dándole en esta ocasión unos besos más profundos y sensuales que nada tenían que ver con los apasionados de antes.

Hermione sólo pudo emitir sonidos del tipo "¡Mmmfffff!" mientras intentaba apartarse de Harry. Ella no tuvo éxito, ni si quiera cuando intentó pegarle. Harry no sólo detuvo el golpe sino que continuó besándola tanto en los labios como en el cuello, al mismo tiempo que dejaba salir lo que para Hermione fueron sonidos de claro deseo carnal.

- Hermione…- dijo Harry volviendo a apoderarse de sus labios-. Hermione…

- ¡Mmmfffff!

- Mmffff. Mmmmffffff.

- ¡No no no!- pronunció ella en el único instante en que consiguió apartar la boca de los labios de Harry-. ¡Yo no soy tuya, déjame en paz por favor!

- No pienso dejarte en paz-. Dijo Harry mirándola con sus ojos de oro-. Ni ahora ni nunca, Hermione Granger. Porque sí es cierto que tú eres mía…Como yo soy tan sólo tuyo y de nadie más.

- ¡Pero Harry…Mmmfffff!

- Mmmfffff

- Ah…

- ¡Mmmffff! ¡Hermione. Yo…!

Él comenzó a tocarla, llegando incluso a cerrar su mano en uno de sus pechos. Hermione cerró la boca reprimiendo un gemido. No quería admitirlo, pero lo cierto era, que estaba empezando a disfrutar esa especie de seducción que le estaba haciendo Harry. Aunque fuese una seducción que le transmitía más deseo carnal por ella, que sentimientos románticos.

"Esto no tiene nada de romántico."- pensó la castaña mientras reprimía no ya un gemido sino unos cuantos, que quisieron salir cuando Harry metió una mano bajo su falda y empezó a tocar con ganas pero a la vez cuidado, las ingles de ella que estaban cerca de una parte a la que aún no había llegado-. "Y como llegue y lo toque o acaricie o lo que sea que se le ocurra hacerle a esa parte mía que yo sólo entregaré cuando esté con el hombre que ame…Soy capaz por primera vez en mi vida, de sacar la agresividad contra Harry Potter y hacerle más de un arañazo con las uñas que todavía tengo largas. Y eso que ya no me siento furiosa como antes. Pero el caso es que no se han encogido."

Cuando ella llegó al último pensamiento, notó cómo la mano de Harry se quedaba apoyada en esa parte. Y de repente un claro…

- ¡Joder!- salió de la boca de Hermione-. ¡Ni se te ocurra moverla!- le dijo ella mirándole amenazadoramente-. ¡Como te atrevas ni tan siquiera a rozarme ahí, te voy a arrancar los dedos de cuajo. Lo digo en serio!

- Oh sí…- suspiró él al escuchar lo furiosa que estaba ahora-. Cómo me gusta que te enfades conmigo. Estás tan sexy…

Él empezó a mover la mano, Hermione gritó entre asombrada de que no la hubiese obedecido y asustada por lo que él quisiera hacerle.

- ¡Por favor basta Harry, detente!- las lágrimas cayeron por los ojos dorados de ella, que ya estaban empezando a perder intensidad en el color-. ¡No quiero que me toques más. En esa zona no. Tú no lo entiendes, pero para mí es muy importante y especial. No es sólo una zona del cuerpo que pueda dar placer. Yo sé que lo da. Pero no quiero que seas tú quien me lo dé. No ahora, no así. Si tengo que entregarme a ti prefiero hacerlo cuando seas tú al cien por cien y no una especie de depredador sexual que se excita cuando me ve enfadada. Ahora no estoy enfadada, Harry, sino asustada. Más bien muerta de miedo. Por favor te lo ruego, no sigas tocándome. Yo quiero entregarme a un hombre cuando sienta amarle. Y ahora mismo no siento que tú seas el hombre que amo. Sino más bien uno que quiere abusar de mí!

- ¿Abusar?-. Dijo él deteniéndose de repente y mirándola a los ojos-. Yo no quiero abusar, Hermione-. Añadió ya sin tono seductor sino sonando como el Harry sincero que ella siempre había visto cuando estaban solos-. Yo sólo intentaba…hacerte disfrutar-. Admitió honestamente-. Pero no quiero que sufras, ni tampoco darte miedo-. Dijo sintiéndose mal de repente.

A causa de su remordimiento, los ojos oro desaparecieron, dejando paso al dorado. Del dorado al amarillo y del amarillo al verde, en tan sólo segundos.

Cuando Hermione vio que los ojos de Harry eran como habían sido siempre, ya no tuvo ninguna duda que la parte Lipan de él, había desaparecido.

Ella no lo resistió más y se apartó de él rodando con rapidez hacia un lado. Quedó encogida y dándole la espalda a Harry. Entonces Hermione rompió a llorar y el propio Harry sintió su corazón romperse de repente.

- Hermione…- pronunció con la voz rota-. Lo siento, perdóname. No sé lo que me ocurre cuando mi parte animal toma el control. Sólo sé que tú dices cosas que para mí suenan horribles. Y créeme que moriría antes de que se me ocurriese abusar de ti. Yo no quiero hacerte eso. Sé cómo se siente una persona que ha sufrido abusos. Créeme cuando te digo que yo los sufrí durante años. Aunque no fueron sexuales pero igualmente…lo que me hicieron con las palizas, los insultos y desprecios continuos…fue suficiente para dejar más de una huella en mí. Creo que por eso me cuesta tanto abrirme a la gente. Tengo tanta rabia dentro…que me da miedo volverme un monstruo de verdad. Y no me refiero a lo del Lipan.

- Sé a lo que te refieres…- dijo ella dándole la espalda y dejando salir más lágrimas-. Y sé también que cuando domina tu lado Lipan no recuerdas nada de lo que me hayas hecho, Harry. Pero yo creo que antes no era tu lado animal el que mandaba, sino tu lado sexual. Aquél que te vuelve un seductor atrevido. Lo suficientemente atrevido como para colocar la mano en mi parte más íntima. ¿Quieres saber cuándo te has detenido y has vuelto a ser tú, Harry Potter? Cuando me has visto llorar muerta de miedo y me has oído decirte que no quería que abusaras de mí.

- Yo…- dijo él bajando la cara y dejando caer unas lágrimas que Hermione no vio-. ¡Yo lo siento mucho. De verdad debo ser un monstruo. Cómo he podido asustarte así. No lo entiendo. Yo no quiero asustarte. Lo último que quiero en esta vida, es causarte terror. Por Dios Hermione, yo te quiero mucho. Siempre te he querido mucho. Jamás se me ocurriría abusar de ti en ningún sentido. No quiero hacerte eso. A ti no!

- Harry…

- ¡Déjame, no me hables. Deberías retirarme la palabra de por vida. Aunque si lo hicieras me matarías del disgusto. Pero creo que eso es lo mínimo que me merezco!

- Sí, te lo mereces. Pero no pienso hacerlo. Porque ante todo eres mi mejor amigo y te quiero. Y porque sé además que ese seductor existe en ti, más no pertenece al Harry que se considera mi mejor amigo. El Harry que es mi mejor amigo no podría desearme jamás de manera sexual ni tampoco seductora, porque ese Harry…está enamorado de Ginebra Weasley desde que él estaba en sexto. Y estoy completamente segura, que si ella no hubiese roto con él…Lo que ha intentado hacerme el Harry seductor que ha aparecido antes…Se lo habría hecho con gusto a Ginny y sin que él estuviera influenciado por la parte Lipan que también vive en Harry.

- ¿Qué…has dicho?- pronunció lleno de asombro al oír la reflexión que ella le acababa de hacer.

- He dicho…que el Harry que yo siempre he conocido y al que considero mi verdadero amigo… Es un Harry que nunca podría desearme sexualmente ni tampoco seducirme, porque ese Harry no me desea. Ese Harry sólo desea a Ginny ya que es de Ginny de quien está enamorado.

- ¿De verdad crees…en eso que has dicho, Hermione?

- ¿Y por qué no iba a creerlo cuando he visto en el pasado, que sólo te faltaba babear cuando veías aparecer a Ginny?

- Eso era en el pasado, Hermione. El presente es muy diferente. En el presente de ahora…el recuerdo de Ginny sólo me produce rabia.

- ¿Cómo es posible? Cuando ella discutió con nosotros tú tenías claras reacciones de Lipan además de los cambios físicos que te salieron anoche por primera vez. Si lo que dices es cierto, y verdaderamente recuerdas todo lo que nos dijo la hermana de Ron…Es mentira que no recuerdes nada de lo que sientes cuando eres Lipan, Harry.

- Hay cosas que sí recuerdo, Hermione. Quizás no las relacionadas con la seducción que según tú, te he hecho antes. Pero sí tengo fresco en mi memoria, el contenido de todas las cosas horribles, duras y crueles que nos gritó Ginny tanto a ti como a mí hace sólo un rato.

- Una hora y media para ser exactos.

- ¿Y de verdad yo he intentado…?

- ¿Abusar de mí, Harry? En cierta manera sí, lo has intentado. En otra…No.

- ¿Qué otra ha sido no, Hermione?

- En la única que me ha hecho disfrutar una parte concreta de tu seducción, Harry.

- ¿Me lo vas a decir?

- No.

- ¿Por qué?

- No te interesa saberlo. No quiero que se te grabe en la memoria y que puedas recordarlo incluso siendo Lipan. Lo que menos me apetece es que termines de convertirte en un Lipan completo y cuando seas animal, intentes seducirme de nuevo. Seguro que lo harías de manera bestial para mí. Porque no creo posible que un animal sea delicado a la hora de aparearse con una mujer. Él la considerará una hembra, sin duda, pero ella seguirá siendo humana y el Lipan no, Harry. Si tú te transformas en un Lipan de verdad, ten por seguro que yo procuraré por todos los medios que se me ocurran, no ponerme a tu alcance.

- ¿Qué harás, abandonarme como hizo Ginny. Llamarme monstruo y dejar de relacionarte conmigo?- él dejó caer más lágrimas ante la sola idea de que Hermione no quisiera verle ni hablarle nunca más-. "Si haces eso me dará un infarto de repente."- pensó con sinceridad-. "Yo no podría soportar el no tenerte a mi lado, Hermione Granger. Te has vuelto tan imprescindible para mí y mi vida…que ya no puedo vivir sin ti. Tiemblo con sólo pensar que tú quieras vivir sin mí. Si me dejas…me moriré. Sé que lo haré. Por lo que más quieras, Hermione, no lo hagas, no me dejes. Aunque me convierta en un monstruo, no me dejes…"

Hermione lloró más aún que Harry. Acababa de recibir en su cabeza los sentimientos tristes y angustiosos que él tenía al pensar que ella pudiese dejarle. Con una voz llena de congoja, ella añadió…

- No lo haré, Harry. No te dejaré jamás, te lo prometo.

Él sólo dijo llorando todavía…

- Entonces demuéstramelo. Demuéstrame que es verdad que no quieres dejarme, Hermione.

- ¿Y cómo quiere que te lo demuestre, Harry? Eso no es algo que se pueda demostrar con palabras. Sólo con acciones. Y yo ya he hecho miles a lo largo de estos siete años, como para que tú sepas con seguridad, que no voy a apartarme jamás de tu lado y que tampoco voy a dejarte solo y desamparado.

- Yo me siento desamparado cada vez que no te tengo cerca…Te has vuelto tan necesaria para mí…Que hasta en las cosas más tontas quiero escucharte.

- Supongo que…debo decirte…Gracias, Harry. Por decirme…algo tan bonito como eso…

- Será bonito para ti, Hermione, para mí es la verdad.

- Eso…ya me lo dijiste en otra ocasión.

- Y te lo seguiré diciendo en todas las que pueda. ¿De verdad no vas a dejarme?

- De verdad, Harry.

- ¿En serio que no vas rechazar mi compañía como sí ha hecho Ginny?

- En serio que no voy a hacerlo.

- ¡Hermione!- pronunció con verdadero llanto aunque por dentro Harry ahora quisiera reír de alegría.

- ¿Qué?

Él no contestó, pero de repente, Hermione sintió cómo Harry la volteaba, dejándola delante de él.

Ella vio que Harry lloraba como nunca antes le había visto. Hermione sintió lástima por él y levantó una mano con la intención de acercarla a la cara de su mejor amigo para quitarle las lágrimas que seguían cayendo sin medida de sus ojos verde esmeralda.

Cuando notó cómo la mano de su mejor amiga le quitaba las lágrimas con delicadeza, la única reacción de Harry fue abrazarse a ella apoyando la cara tras el cuello de Hermione. Como si no quisiera que ella continuase viéndola llorar.

Harry lloró, lloró tanto como no lo había hecho en su vida. Y es que, cuando la oyó decirle que iba en serio lo de no rechazar su compañía…Le entró un alivio tan grande, una alegría tan inmensa y un agradecimiento tan eterno…que unido a la angustia que también había sentido anteriormente, fue lo que provocó que ahora sus ojos echasen agua como si lo hiciera una fuente: a borbotones y en cantidad.

- Hermione…Hermione…

- Shhh…cálmate…no llores más…

- Hermione yo…yo…

- Estoy aquí, Harry. Siempre estaré aquí. A tu lado, contigo…Apoyándote…Como lo he hecho desde que me hice tu amiga.

- Hermione… ¡Hermione…!

- No, no…no quiero escucharte así de afectado. Lo que yo quiero…es oírte feliz.

- ¡Pero si ya me siento súper feliz. Es sólo que no puedo dejar de llorar. Y quiero hacerlo. Pero no sé cómo parar. Y seguro que ahora me parezco más a Cho que a mí mismo!

- ¿A Cho Chang, por qué?

- ¡Porque ella también lloraba a lo bestia. Tal y como yo estoy haciendo ahora. Y el caso es que no puedo detenerme. Es que siento que tengo el corazón desbordado, Hermione!

- ¿Por qué, Harry?

- ¡Porque dijiste que no ibas a dejarme, ni tampoco a rechazar mi compañía. Y mira tú lo fácil que fue para Ginny romper nuestra relación y darme de lado. Y eso que se suponía que ella me amaba. Pues yo no sé dónde tendría metido el amor, en el culo que nunca le vi probablemente sí!

Hermione se rió de repente y se sintió mal por haberlo hecho. Harry dijo al oírla reír…

- ¡No me jodas, hombre. Yo aquí abriéndome a ti como si fuese una chica tan comunicativa como siempre lo has sido tú y tú te pones a partirte de risa sin yo esperarlo. Qué bonito de tu parte, señorita Granger!

- Jójó…¡Jóooojójójójójójójójó!

- ¡Hermione por favor, basta!

- ¡Perdona, es que, es que…Juájuájuájuájuájuájuá. Has sido tan gracioso cuando has dicho lo del culo que nunca le viste a Ginny…Que no he podido evitar morirme de risa, Harry. Sobre todo por el simple hecho de que tú, puede que no hayas visto de Ginny…! ¿Qué no has visto exactamente, sólo el culo?

- ¡No le he visto nada de todo lo que sí te he visto a ti, Hermione!

- Quieres decir… ¿Qué nunca la viste desnuda?

- Exactamente.

- ¿En serio?

- Sí.

- ¿Y te habría gustado verla?

- Sí. Antes, cuando yo creía que ella era bellísima tanto por dentro como por fuera. Ahora creo que sigue siendo bellísima por fuera, pero por dentro está podrida y desde luego no tengo ninguna intención no sólo de no verla desnuda sino tampoco de intentar hacer las paces con ella. En lo que a mí respecta Ginebra Weasley se ha muerto. Está viva para los demás, pero no para mí. Para mí es sólo nada. Porque nada precisamente es lo que me ha demostrado que le importo. Y si mañana la atropella una moto voladora o le da un potente puñetazo el sauce boxeador, créeme cuando te digo que no lo sentiré. Le ocurra lo que le ocurra a partir de ahora, a ella y también a su vida…Me importa una mierda, Hermione.

- Es normal que digas cosas así estando como estás resentido con ella, Harry. Pero no pretendas hacerme creer que las dices en serio. Yo sé que en el fondo, sí te importa Ginny Weasley.

- No Hermione, ya no me importa nada.

- ¿Ni si quiera como la hermana de Ron?

- A ése…ya le ajustaré las cuentas en cuanto le pille. Cuando lo agarre le voy a…

- Ni se te ocurra, Harry-. Dijo ella mirándole a los ojos y entendiendo muchas cosas que él no había querido decir con palabras-. Yo no quiero ni por asomo, que destroces a Ron. A decir verdad, no quiero que destroces a nadie. De acuerdo que te estés convirtiendo en Lipan. Pero todavía eres humano. Y mientras sigas teniendo apariencia humana no quiero que cometas actos imperdonables de un animal como el Lipan que te atacó cuando quiso comerte.

- ¿Cómo sabes que quería comerme?

- Porque he leído sobre los Lipans y sé que sólo atacan cuando están cazando. Y está claro que los animales cazan no por diversión sino para alimentarse.

- Bueno sí, es verdad.

- Así que…prométeme que mientras seas humano, no harás nada que se considere inhumano. ¿De acuerdo?

- De acuerdo, Hermione. Te lo prometo. ¿Puedes prometerme tú otra cosa a cambio?

- Depende de lo que sea, Harry.

- Tiene que ver con lo que antes me dijiste sobre mi parte sensual, esa que quería tocar tu…ya sabes, sin que estuviera dominada por la parte Lipan y…

- Sigue Harry, te escucho.

- De verdad que me resulta increíble que yo siendo yo me atreviese a intentarlo si quiera. Pero…si alguna vez tú…tú…esto…bueno, ya sabes por dónde voy, Hermione.

- Saberlo con seguridad no lo sé, intuirlo sí. Igualmente prefiero que me lo confirmes. Así que venga, suéltalo de una vez.

- ¿Vas a dejarme con vida después?

- Por supuesto que sí. A no ser que intentes violarme, claro, en ese caso creo que me volveré psicópata total. Por proteger mi virginidad soy capaz de todo, Harry Potter. Eso te lo aseguro.

- ¡Cómo voy a intentar violarte. Tú estás loca o te lo haces. Yo no te haría eso jamás. No mientras estuviese en mis cabales!

- De acuerdo, me quedó claro. ¿Quieres terminar de una vez lo que intentabas decirme antes?

- Bueno pero…

- ¡Que sí, Harry, que no voy a matarte, te lo prometo. Ahora dímelo, es una orden!

- Yosólo queríadecirte quesitú algunaveztenamorasdemí yderepente sientesquequieres acostarteconmigo enplan relaciónsexual amímeparecerá estupendo -. Dijo a toda velocidad. Hermione no captó casi nada. Harry sólo añadió-. Ea, ya lo he dicho. Y qué a gusto me he quedado, por cierto.

- Te habrás quedado a gustísimo, pero yo no me he enterado de nada. ¿Te importaría volver a repetírmelo no de corrido sino con pausas normales y a ser posible vocalizando más?

- ¿Qué lo repitaaa?- dijo él parpadeando con asombro-. ¿Tú estás de broma o qué? ¡Sabes el trabajo que me ha costado decírtelo todo de golpe? ¿Y encima quieres que lo repita poco a poco? ¡Perdona bonita, pero no soy masoquista, gracias!

- Juájúá…-rió ella al verle cruzar los brazos y volverle la cara como si fuese un niño pequeño enfurruñado-. Venga hombre, no te pongas así. Es sólo que quiero enterarme, Harry. De verdad que lo de antes no lo pillé...

- ¿Ni una palabra tan sólo?

- Hombre, una o dos sí, pero todas todas no. Es que las dijiste tan rápido que hasta yo me quedé muerta de asombro. Nunca te había oído soltar palabras a esa velocidad.

- Bueeno…Vaalee…las repetiré de manera normal. ¡Pero como luego intentes matarme me voy a enfadar mucho contigo y si sale mi lado Lipan y te muerde, te fastidias. Quedas avisada, señorita Granger!

- De acuerdo, señor Potter. Quedo avisada. Ahora cuéntame lo que quiero saber.

Harry asintió, tomó aire, lo soltó, tomó aire, lo soltó…y cuando iba a tomar y soltar por tercera vez, Hermione levantó una ceja y él supo que ya la había hecho esperar bastante.

- Yo sólo quería decirte que si tú alguna vez te enamoras de mí y de repente sientes que quieres acostarte conmigo en plan relación sexual a mí me parecería estupendo -. Volvió a decir súper deprisa y sin pausa pero esta vez de manera entendible.

Hermione parpadeó una vez, luego dos y entonces soltó una carcajada tan grande, que incluso Harry pensó que parecía una desquiciada.

- ¿Her…Hermione?- preguntó inseguro-. ¿Estás bien?

- ¡De lujo. Juájuájuájuájuájuájuáaaaaaaa! ¡Eres la bomba, Harry Potter, de verdad que sí. Juáaaajuájuájuájuájuájuá! ¡Yo pensando que me habías dicho algo chungo para ti y resulta que simplemente era otra cosa relacionada con tu deseo sexual hacia mí!- al decir lo último dejó de reírse y le preguntó con incredulidad…- ¿Y desde cuándo leches, sientes deseo sexual por mí? O mejor dicho…¿Por qué de repente te parece estupendo que yo pueda enamorarme de ti y además querer acostarme contigo en plan sexual…O lo que es lo mismo…que hagamos el amor?

- Bububu bueno…- dijo con claro nerviosismo juntando los dos dedos índices de sus manos-. Es que como yo sé que tú piensas que te gustaría practicar el sexo cuando estés enamorada…pensé que si lo estuvieras de mí querrías practicarlo conmigo y desde luego a mí me parecería estupendo practicarlo contigo porque yo también te amaría. Es decir…que pienso igual que tú, Hermione. Quiero hacer el amor cuando sienta amar a una mujer en concreto y…bueno…tú siempre…siempre has sido…una mujer más que concretísima para mí. Lo que intento decir es que yo…a mí me…me gustaría…me encantaría…Maldición, no puedo…Me da un miedo horrible terminar lo que intento decirte.

- ¿Miedo horrible a qué, a un posible rechazo mío? ¿A que yo te diga algo como..."Es imposible que me acueste contigo, Harry, porque nunca te amaré." Es eso lo que tanto miedo te da?

- No, Hermione, pero tiene algo que ver. Es que no estoy acostumbrado a decirte este tipo de cosas. Por mucha confianza que tengamos para hablar de todo lo que se nos ocurra.

- Una confianza que por cierto es enorme, Harry. Y una…que no tengo con cualquier persona. Ni siquiera la tengo con Ron. Él nunca me hace sentirme tan cómoda como sí me siento cuando estoy contigo. Lo que intento decir es que Ron no es ni la mitad de especial para mí que sí lo eres tú, Harry Potter. Después de todo, cuando Ron vio mis uñas largas, mis ojos amarillos y mi pelo flotante me llamó horripilante y también dijo que le causaba asco. Pero si tanto él como Ginny, son lo suficientemente cobardes para no querer estar con nosotros o incluso si nos dan de lado por miedo a ti y a mí…Para mí también será un alivio el haberles perdido.

- Porque te habrás dado cuenta que no eran amigos de verdad. Y como dice el dicho…

- Mejor solo, que mal acompañado-. Finalizó ella por él.

- A veces me asusta lo bien que nos comprendemos, Hermione.

- Sí…es bastante atípico eso de poder entendernos aunque no pronunciemos palabra, Harry.

- Como cuando me miras a los ojos y sabes lo que siento aunque no te lo diga mi pensamiento.

- O cuando tú ves los míos y notas lo que tengo dentro aunque mi voz no te haya hablado.

- Es bastante atípico sí…pero también bonito-. Dijo él sonriendo.

- Y especial-. Apoyó Hermione con otra sonrisa.

- Desde luego-. Finalizó Harry para luego decir…- Aunque tú eres más especial y bonita que la confianza que tenemos entre los dos, Hermione.

- Harry Potter…- dijo Hermione para preguntarle medio en broma medio en serio…- ¿Estás intentando ligar conmigo o es sólo una falsa impresión que me estoy llevando?

- Puede que sí o puede que no, ésa es la cuestión.

- No no no no no no no no…Tú no eres así de ambiguo. Venga Harry, confiésalo de una vez. ¿Te gusto un poco, verdad?

- ¿Sólo un poco?- dijo él mirándola en plan "¿Me lo dices en serio?"

- Bueno…- continuó Hermione- Es que es prudente decir "sólo un poco". Si simplemente te dijese algo como "¿Te gusto un montón, verdad?" quedaría muy presuntuoso de mi parte. Y creo que yo nunca he sido una chica presuntuosa. Aunque sí bastante sabelotodo, repelente y marimandona. Pero tú siempre me has aceptado así, por lo tanto…

- Te quiero tal y como eres.

- ¿Es una frase acabada o una afirmación, Harry?

- Son las dos cosas, Hermione.

- ¿Por lo tanto?

- Te has perdido las clases, seguro que nos quitan puntos. Y luego a ti te dará un medio infarto por el disgusto.

- Vete a la porra cordialmente. Me importa un pepino las clases o los puntos que puedan quitarnos. Haz el favor de no cambiarme de tema y contestar lo que te he preguntado.

- No me da la gana, ea. Y pienso cambiar de tema todo lo que me apetezca. Y ni tú misma te crees que te importe un pepino las clases o los puntos que nos puedan quitar por habértelas perdido. Con lo aplicada, responsable y competitiva que has sido siempre…Eso de que no te afectan que nos quiten puntos…Venga ya Hermione, a otro con ese cuento. Conmigo no cuela, mujer, te conozco demasiado bien.

- Me conocerás todo lo bien que tú quieras, Harry Potter. Ahora hazme el favor de responderme a la pregunta. ¿Te gusto sólo un poco, sí o no?

- No, Hermione. No me gustas sólo un poco.

- ¿Pero te gusto algo entonces?

- Algo…- dijo él riéndose por lo bajo-. Después de todo y según tú, he intentado tener sexo contigo dos veces…¿Verdad? ¿Tú crees en serio que si no me gustases nada, intentaría seducirte?

- Bueno pero…cuando lo intentaste anoche, estabas dominado por el Lipan. Y lo de antes…no sé en qué parte de ti meterlo porque…No te portabas como anoche, pero estaba claro que me deseabas y…al igual que te ocurrió anoche…tú no recordabas después lo que habías querido hacerme. Así que…No sé Harry, yo no tengo respuesta para todo aunque a veces parezca que sí. Lo que sí sé es que me interesa saber si me encuentras o no atractiva.

- Qué pregunta, Hermione Granger. Por supuesto que te encuentro atractiva.

- ¿Te resulto guapa?

- Tú sabes que nunca te he considerado fea.

- No ser fea no es lo mismo a que te consideren guapa, Harry. Hay mujeres que no son feas, pero tampoco son guapas. Simplemente tienen un aspecto normal. ¿Tú cómo me ves?

- Guapísima, Hermione. Tanto por dentro, como por fuera. Y el fuera lo he visto dos veces así que…sólo puedo afirmarte que me resultas guapísima.

- O sea que te gusta todo de mí.

- Todo todo no. Hay cosas de tu carácter que me queman los nervios. Pero supongo que tú también lo pensarás del mío.

- Sí Harry, pero es normal. Todas las personas tenemos cosas que no soportamos de otras y los otros también ven cosas en nosotros, que les resultan insoportables.

- ¿Algo más que quieras preguntarme sobre lo atractiva que te encuentro, Hermione?

- Por ahora no, gracias por contestar.

- De nada.

- Deberías volver a la cama. Como la señora Pomfrey o cualquier persona entre en la habitación y nos vea tumbados en el suelo…se va a llevar un buen susto.

Harry no añadió nada, sólo siguió la sugerencia de Hermione. Él volvió a su cama y ella le dijo adiós. Debía asistir a las clases a las que aún pudiera llegar a tiempo para que a Gryffindor no le quitasen más puntos de los que ya hubieran podido quitarle por no estar la prefecta donde debería.

Hermione no lo supo porque se giró en cuanto le dijo "te veré luego" a su mejor amigo, pero cuando ella le dio la espalda al moreno, él no dejó de mirarla ni tampoco de sonreír…hasta que la castaña se perdió de su vista esmeralda.


Continuará.


Nota de la autora:

A partir del cap siete, volveréis a ver a los hermanos Morrison y por supuesto a otros personajes que me apetezca sacar.

Lógicamente, esos capítulos no estarán tan centrados en Harry y Hermione como sí lo han estado el cinco y el seis. Y por supuesto, lo que habéis leído hoy sigue ocurriendo en el segundo día que ha pasado desde que a Harry le ha mordido el Lipan. Y por cierto, Harry se ha dormido al final de este sexto cap, pero él se ha dormido de día, no de noche. ¿Ok? Con lo cuál, lo que ocurra en el séptimo cap, será la continuación del día que aquí ha comenzado Hermione al levantarse para su guardia de la mañana.

Por otra parte, estoy pensando que posiblemente os habrá impactado cuando Harry llama "perra" a Ginny. Quiero dejar claro que él no lo decía en plan insulto misógino sino que, como él está aún dominado en parte por lo que le va quedando de Lipan antes de ser él mismo...Ese calificativo de "perra" es más algo que usaría un hombre-animal que un hombre-hombre. Es decir, que Harry no llamó "perra" a Ginny en plan "qué zorra la tía" sino que él lo dejó claro cuando le dijo a Hermione..."ella es una perra celosa en sí." ¿Véis como no va con el sentido de "Ginny es una zorra"?

Por lo demás sólo decir que esta historia es oscura, por lo tanto, esperaros más escenas "de seducción" intensas entre Harry y Hermione(violaciones no, yo no le hago eso a Hermione y menos por medio de Harry por muy transformado que esté) O más discusiones fuertes con algo de agresividad en cualquiera de los personajes. Aunque sean Harry y Hermione (no, no se van a matar vivos, si los matara, me quedaría sin protagonistas y eso no me conviene) Después de todo, tanto él como ella tienen cosas de Lipan y es irremediablemente inevitable, que se sientan atraídos el uno por el otro. Sobre todo Harry es el que más atraído se siente por Hermione. Creo que a estas alturas de la historia, eso lo tenéis más que claro. ¿Verdad?

Por cierto, la referencia que hizo la enfermera en el capítulo cinco, cuando le dijo a Hermione aquello de "mañana citaré a las chicas que estén en edad de menstruar y le explicaré que en el bosque prohibido hay un Lipan y que a ellos les atrae el olor de la sangre y que deben tomarse una poción que yo les daré para que las haga inolora…" ¿Os acordáis de eso? Bueno, no he considerado necesario ni relevante para la historia, describir cómo ella y las féminas, acuden a la convocación masiva. Así que, haceros a la idea que en este cap sexto, eso ha ocurrido ya. Y sí, Hermione también la ha tomado aunque no lo hayáis leído en el sexto cap. ¿Cuándo, dónde, RAkAoMi? Cuando y donde cada uno de vosotros quiera imaginar. Por mí como si pensáis que ella antes de entrar en la enfermería y ver a Harry, se encuentra con Poppy y la enfermera le da el frasquito en plan "éste es el remedio, tómeselo antes de ver a Potter" y por supuesto Hermione se lo toma de un trago y no se detiene a contarle a la bruja por qué está llorando tanto.

Y respondiendo al planteamiento de una lectora que en uno de los reviews me dijo algo como "no me imagino la cantidad de poción que tendrá que hacer Pomfrey para las chicas de Hogwarts" yo respondo… Bueno, es que para algo está la magia. ¿No? Poppy puede hacer una poción de cantidad normal y luego usar un hechizo para multiplicar el número de frasquitos con poción que ella necesitará para dárselo a las chicas de Hogwarts. Eso desde luego sería lo más fácil para una bruja como Madame Pomfrey. Sin más me despido. Un abrazo y gracias por estar y seguir ahí. Atentamente: RAkAoMi. ;-)

PD: El capítulo siete, para la semana que viene si nada me lo impide.