Nota de la autora: Domingo 06 de febrero de 2011.
¡Hola cómo estáis! Espero que bien. Ante todo… ¡Feliz Año Nuevo! Aunque venga con un mes de retraso y a continuación, perdonad que no haya actualizado hasta ahora pero he estado hasta arriba de trabajo y también he sufrido de mala salud. Entre octubre y noviembre, no he parado de resfriarme. Si eso le unimos que el pasado 27 de diciembre de 2010 me dieron por fin mi futura vivienda, imaginaros la época tan ajetreada que he tenido. Porque aparte de la alegría que supone que por fin te den la llave de tu hogar, luego hay que ponerse a hacer un montón de cosas que son necesarias antes de comprarte los muebles. Así que como veréis, no he parado y de hecho sigo sin parar. Porque aún no he hecho ni la mitad de lo que debo antes de poder mudarme. ¡Todo cuesta mucho dinero! Eso sí, estoy más feliz que una perdiz porque por fin tengo mi casa.
Bueno, tal y como os dije en la segunda nota de autora del capítulo seis, el siete ya no está tan centrado en Harry y Hermione sino en otros personajes en general. Me apetecía cambiar un poco la dinámica. Por lo demás, todo bien. Espero que vosotros también estéis bien y que el nuevo año 2011 os traiga sólo sorpresas bonitas y agradables. Sin más me despido.
PD: A la gente que deja reviews anónimos he de decirles, que por mucho que me lancen preguntas del tipo "¿Has abandonado la historia? ¿Cuándo la continúas?" No puedo responderles dentro del review. Porque un review anónimo supone un mensaje de alguien que no está registrado en la página. Por lo mismo, si ese anónimo no se molesta en dejar un email de contacto junto al mensaje también anónimo, es imposible que yo pueda responder sus preguntas. Dicho esto, os deseo una buena semana. Cuidaros mucho y gracias por estar y seguir ahí. ;-)
Dedico este capítulo a mi amigo José Luis y también a: Romycracy, Sayukiran, Marina Chan 84, Sandrita Granger, Tooru Hally Bell Potter, Sonia Granger Potter, Manuel Adrián González y a otra muchísima gente que me sigue desde hace tiempo y suele apoyarme en cada historia que subo. También se lo dedico a los nuevos lectores que se animan a dejarme review diciéndome lo que piensan de la historia. Y en especial, hago mención a rino alegre, que es un chico lector al que he conocido por primera vez a través de los reviews de Monstruo. Y también a "travesurarealizada" una chica argentina que a mediados de enero me mandó un privado realmente encantador y al que yo no he respondido por falta de tiempo.
Respecto a la pregunta que me hizo otra persona en su review…pues mira sí, puedes tutearme. Yo no soy ninguna celebridad ni tampoco una diva con la que debas guardar una distancia de seguridad. Soy una persona real de carne y hueso como tú y no me molesta para nada que los lectores me tuteen. Opino que mientras la gente me trate con respeto, por mí pueden tutearme todo lo que les apetezca. ¿De acuerdo angelita? Un abrazo guapa, cuídate mucho.
Cap.7. "¡Hermione está libre, yuuhh!"
En cuanto terminó sus clases, Hermione se fue al Gran Comedor, donde se encontró con Kenny Morrison nada más entrar. Él la saludó con amabilidad y tomó asiento en su mesa de Ravenclaw.
Un poco más alante, la castaña vio a Kathleen Morrison sentada en la mesa Slytherin. Hermione la saludó también y con la misma se fue a su mesa de Gryffindor. Una vez sentada, comió al lado de Neville Longbottom, quien, de manera discreta le preguntó…
- ¿Es verdad que Ron y tú habéis roto esta mañana?
- Sí-. Dijo ella en voz baja-. ¿Te lo ha dicho él por casualidad?-. Neville asintió.
- Me lo encontré camino de Transformaciones y como le vi triste, le pregunté qué le ocurría y él…me puso al corriente de la pelea que tuvisteis.
- ¿Y por casualidad te dijo que me dio un empujón tan fuerte como para que mi cabeza trasera se diese contra un muro de piedra?
- No…pero sí me comentó que tú le diste miedo porque te pusiste muy agresiva. De todas maneras, yo sé cómo se comporta Ron cuando está de mal humor y…no me extraña para nada que te empujase. Si te digo la verdad…me parece genial que le plantases cara. A veces Ron se pone tan insoportable que dan ganas de darle más de una bofetada. Entonces… ¿ya no le ves con buenos ojos?
- Ahora mismo…no le tengo en buena opinión, es cierto. Pero si considero la amistad que nos ha unido durante siete años…no puedo negar que sí le tengo aprecio. Lo que de verdad tengo clarísimo es que no pienso reconciliarme con él como pareja amorosa bajo ninguna circunstancia. Es más, no creo que ni si quiera Ron se me acerque para decirme "¿Me perdonas, lo intentamos de nuevo?" él siempre ha sido muy orgulloso y como ahora es él quien va de "pobrecito de mí, lo que me hizo Hermione" no creo para nada que vaya a perder el culo por disculparse conmigo.
- ¿Pues sabes lo que te digo, Hermione? Que si Ron es lo suficiente estúpido para no querer recuperarte, es sólo su problema. Tú eres una chica estupenda y no creo que él sea el hombre adecuado para ti.
- Gracias por el cumplido, Neville. ¿Y quién según tú, sería el adecuado?
- No sé…aquí hay varios chicos con los que podrías congeniar fácilmente. Creo que Kenny Morrison te pegaría bastante como pareja. Él siempre es encantador contigo y nunca le he oído criticarte. Yo diría incluso, que le gustas.
- ¿Ah sí? Pues acabo de enterarme.
- ¿Y a ti, Hermione, te gusta Kenny?
- Bueno…he de reconocer que es guapísimo y encantador como tú mismo dijiste pero…hoy por hoy no siento nada especial por él. Es decir que no me siento lo suficientemente atraída por ese chico como para desear con él una relación de pareja.
- Quitando a Kenny Morrison… ¿Hay algún chico que sí te guste?
- Para novio no he pensado en nadie concreto. ¿Y tú, Neville, te has fijado ya en alguna chica?
- Hay varias que me atraen pero…hasta ahora no me he decidido por ninguna. De todas maneras no creo que tuviera éxito si me declarase porque…bueno, tú sabes que no soy considerado el más guapo del castillo y…supongo que si me acercarse a cualquiera de ellas y le dijese algo como "¿saldrías conmigo?" probablemente se reiría en mi cara y no tengo ganas de pasar por algo así.
- Te entiendo, pero déjame decirte que estás equivocado en pensar que todas las mujeres de Hogwarts te encuentran feo. Yo desde luego soy mujer y no pienso eso de ti.
- ¿Pero a que no me encuentras guapo?
- No, aunque feo tampoco. Yo te veo normal, Neville. Eso es mucho mejor que feo. ¿No te parece?
- Bueno sí. ¿Entonces no quieres echarte un nuevo novio?
- Teniendo en cuenta que acabo de romper con el que he tenido durante siete meses…Por el momento no tengo ganas de sustituirle con otro chico por muy perfecto que pueda ser. ¿Y por qué te interesa tanto en quien pueda fijarme? No me digas que es por curiosidad, esa respuesta está muy usada. Lo que me huelo es que quieres saber qué chico me gusta porque quizás alguien te haya pedido averiguarlo. A no ser claro…que seas tú el que gusta de mí. Entonces también te interesaría conocer por quién me siento atraída. ¿Acierto?
- En todo lo que has supuesto, Hermione. Aunque déjame decirte que yo no te quiero como novia porque no estoy interesado en ti en ese sentido, pero tú sabes desde hace años, que te quiero mucho como amiga porque siempre te has portado muy bien conmigo. Y sí es verdad que tengo curiosidad por saber qué chico pueda gustarte después de Ron pero no, ningún chico me ha pedido que averigüe qué hombre te atrae. Lo que sí creo es que Kenny está por ti y por supuesto quería saber si a ti te gustaba él porque si por ejemplo el mismo Kenny me preguntase un día algo como " ¿sabes si le gusto a Hermione?" Yo podría decirle "no le gustas" y de ese modo le ahorraría al pobre el mal trago de oír cómo le rechazas.
- Comprendo. Tal y como siempre te he dicho…eres un buen amigo, Neville. Y yo también te quiero mucho-. El moreno sonrió-. Pero…- continuó Hermione-. Por el momento no me gusta Kenny Morrison, aunque como amigo me encanta y…si por casualidad él te pregunta lo de "¿qué posibilidades tengo con Hermione?" dile sinceramente que ahora mismo ninguna. Después de lo de Ron…necesito estar un tiempo sin pareja. ¿Lo entiendes?
- Por supuesto que sí.- apoyó Neville-. Te has llevado un disgusto muy grande y es normal que después de una experiencia así quieras tomarte un tiempo de soledad. Yo también querría estar solo si hubiese pasado por lo mismo que tú.
- Sabía que lo entenderías.
Neville le dio un apretón a la mano más cercana de Hermione y con la misma, siguió comiendo. La castaña devolvió el apretón, sabía que ese gesto era de apoyo además de amistoso. Y después de terminar su almuerzo, se levantó y fue a hacer su guardia.
Una vez terminada, regresó a su habitación. Mirando por la ventana se dio cuenta que hacía una tarde estupenda. La castaña pensó que le vendría genial darse un chapuzón en el embarcadero donde Harry disputó la prueba de las sirenas.
Hermione sólo tardó tres minutos en colocarse el bikini bajo el uniforme, meter una toalla en su mochila, recogerse el pelo en una cola de caballo baja y salir de su habitación.
Nada más llegar a la zona, vio que era la única visitante. A ella no le extrañó, después de todo, el embarcadero no era una de las zonas más frecuentadas por la gente de Hogwarts.
Con total tranquilidad, Hermione se quitó el uniforme y tras probar la temperatura del agua, se zambulló en el lago. Mientras buceaba, alguien más llegó: un chico.
Cuando él vio tirado un uniforme femenino en el suelo del embarcadero, miró automáticamente hacia el agua y de repente, contempló cómo una cabeza castaña salía a la superficie con el pelo tapándole el rostro. Cuando esa chica echó la cara hacia atrás y su melena cayó despidiendo gotas de agua, el chico se dio cuenta que era la prefecta de Gryffindor y se quedó tan asombrado, que ni si quiera se atrevió a llamarla.
En cuanto vio un árbol grueso y alto, el visitante se escondió tras el tronco y se dedicó a observar lo que él consideraba una maravillosa visión: Hermione Granger en bikini y nadando de espaldas por el lago donde hacía tres años, se disputó la prueba de las sirenas.
"Pero mírala…"- pensó al contemplarla sin ser detectado por ella-. "Nadie diría que bajo ese uniforme escolar se esconde un cuerpazo semejante. Seguro que cuando se acerque a la orilla y se ponga de pie, se me va a caer la mandíbula además de la baba."
Si alguien hubiese estado con el chico en aquellos momentos, habría dicho que era cierto que babeaba. Y si ese mismo alguien hubiera estado interesado también por Hermione Granger, sin duda habría babeado tanto o incluso más, que el chico escondido tras el árbol. Porque de hecho, hasta ahora nadie había visto a Hermione en bikini. Y considerando que ella había procurado fortalecer su cuerpo conforme crecía…Además de una figura bonita, tenía un poco de musculatura que dejaba clarísimo a quien la contemplase que Hermione era una mujer fuerte y no sólo atractiva.
"Ay…"- pensó el chico escondido- "Ay ay ay ay…"- volvió a pensar viendo cómo Hermione se colocaba bocarriba para hacerse la muerta y dejarse llevar por la suave corriente del agua-. "Pero mira qué delantera…es de tamaño perfecto y completamente acorde con su cuerpo. Y ese ombligo…y las piernas largas, torneadas y fuertes. Joder… ¡Jooderr! No es que esté buena, qué va, es que Hermione es perfecta, absolutamente perfecta. Y tengo unas ganas de unirme a ella en ese lago y hacerle unas cosas que sólo he visto en mis sueños más tórridos…que si ella lo supiera, probablemente escaparía nada más verme."
Hermione cerró los ojos mientras sentía cómo el agua la impulsaba orilla adentro. Los suaves rayos del sol calentaban su cuerpo y rostro, iluminándolos y dándole así una apariencia incluso divina. El chico escondido, no dejaba de mirarla con admiración. Pero esto era algo que ella ignoraba, pues su mente no estaba concentrada en percibir lo que la rodeaba sino en relajarse lo más posible cuando ella, lo había pasado muy mal primero con el ataque de Harry cuando él le clavó los colmillos y se bebió su sangre y luego con la pelea con Ron y su posterior ruptura de la relación. Sin darse cuenta, empezó a llorar y sus lágrimas cayeron en el agua del lago.
"Ron…"- pensó la castaña derramando más lágrimas-. "¿Por qué no has sido capaz ni de llevarte mejor conmigo cuando éramos pareja? Quizás ése ha sido mi mayor error contigo: creer que cambiarías. He sido una estúpida y tonta ilusa por esperar algo así. Debí intuirlo antes. Uno no puede dejar de ser quién es ni lo que es sólo porque tenga pareja. Y si no, que se lo digan a Harry. El pobre también ha quedado muy decepcionado con Ginny. Pero si me pongo en su piel…le entiendo perfectamente. Porque yo también me siento igual.
Sé la decepción tan grande que sientes con tu pareja porque no acepta lo que eres. Y sé perfectamente que Ron no lo tolera porque él mismo me dijo que yo le daba asco cuando me vio con los ojos amarillos y las uñas largas. No me hace falta que ni Ron me lo diga, sé que estoy cambiando a pesar de que la señora Pomfrey me aseguró que no me convertiría en un Lipan completo gracias al antídoto que ella me administró. Lo que seguro no pudo evitar fue el hecho de que Harry me transmitiese carga genética cuando él me hizo los agujeros en la cintura. Porque por mucho que ella evitase la infección, algo del ADN de Lipan que tiene Harry, pasó a formar parte de mí.
Y ahora me pregunto qué más me ocurrirá. ¿Me saldrán colmillos como a Harry, morderé a los demás para beberme su sangre? ¿O quizás como dijo Harry terminaré acostándome con él porque mi cuerpo le desea? ¿Y por qué dijo eso? Si yo no siento desear a mi mejor amigo en ese sentido. Aunque sí reconozco que desde que le vi desnudo, el concepto que tenía de él ha cambiado. Durante años siempre le he considerado como un chico mejor amigo. Alguien a quien yo quiero mucho como persona pero nunca me había parado a fijarme en su físico.
Pero después de haberle visto desnudo…creo que Harry es, además de mi mejor amigo y una bellísima persona…Un hombre guapísimo y súper atractivo por mucho que se esté convirtiendo en algo parecido al Lipan. La verdad es que me da igual en lo pueda convertirse. O si le da por clavarle los colmillos a alguna otra chica. Bueno…eso sí me molestaría. No me gustaría que hubiese más híbridos de Lipan aparte de nosotros dos.
Me pongo en la piel de los profesores como Hagrid y no puedo evitar sentirme intranquila por cómo se sentirá él respecto a esa posible situación si tanto Harry como yo misma nos ponemos a convertir en Lipans al resto de estudiantes de Hogwarts. Una cosa es lidiar con dos adolescentes camino de Lipans y otra muy distinta intentar detener la transformación en todos los chicos y las chicas del colegio. Si Harry o yo misma nos pusiésemos a transformar en Lipans a todos los estudiantes de Hogwarts, sería un auténtico desastre.
Recuerdo que Hagrid me dijo que la única manera de detener a un Lipan era matándolo. Pero si hacemos eso mataríamos a Harry y luego tendrían que matarme también porque si me convierto en otro monstruo, aunque sólo sea parcialmente…A mí no me gustaría vivir siendo eso. No creo que pudiese soportar la mera idea de tener que matar para sobrevivir. Yo no quiero ser una especie de vampiresa que clava sus dientes en los cuellos de los demás para beberse su sangre porque es la única manera que tiene de alimentarse.
Claro que si encontramos la forma de terminar con la transformación de Harry, podríamos devolverle a su estado normal. Y así él volvería a ser un chico corriente por muy mago que sea. Pero, si por el contrario no existe ningún modo de devolverle a la normalidad y Harry se pone a matar a diestro y siniestro…Estoy segura que matarle sería la única salida para terminar con las masacres que él cometería siendo Lipan. Y también estoy segura que el propio Harry pediría la muerte si le dijésemos que mientras es Lipan se convierte en un asesino. Conozco lo suficiente a mi mejor amigo para intuir que él no querrá vivir con tantas muertes en su conciencia.
Quizás sería mejor que tanto él como yo nos marchásemos de Hogwarts. A un lugar donde nadie nos conociese y donde los dos pudiésemos vivir a pesar de nuestras condiciones de Lipan. Pero…igualmente nos pesaría el hecho de saber, que tendríamos que matar para sobrevivir. Y si por otra parte nos seguimos quedando aquí y Harry termina de transformarse en ese monstruo asesino… ¿Quién se atrevería a acabar con la vida del salvador del mundo mágico?
Quizás lo intentaría Hagrid, pero le resultaría muy duro. Él quiere muchísimo a Harry. Lo último que querría sería hacerle daño, aunque fuese por la seguridad de los demás…no creo que el semi gigante tuviese el valor de acabar con la vida de quien siempre ha sido su amigo más querido. ¿Y Ron, se atrevería a quitarle la vida a su mejor amigo? ¿O Ginny, mataría ella al chico que siempre ha dicho amar tanto?
No sé…lo que sí sé es…que si llegamos a un punto en que acabar con la vida de Harry sea lo único posible para que él no mate…Yo misma me ofreceré a hacerlo. Por mucho que eso me duela, por mucho que luego llore y por muy mal que me sienta después de haber matado a mi mejor amigo…Prefiero ser yo quien le quite la vida. Prefiero que lo mate alguien que como yo, le quiere muchísimo, a que lo asesine otro alguien que no siente nada por él."
Al decidir eso, Hermione abrió los ojos y unas nuevas lágrimas cayeron de ellos.
De repente sintió que debía hablar con el guardabosque. Así que nadó hacia la orilla con rapidez.
Una vez que estuvo de pie y fuera del agua, Kenny salió de su escondite y se quedó delante de ella. Él la saludó con toda la naturalidad que pudo y Hermione se sintió asombrada de verle.
- ¿Qué haces aquí?- preguntó la Gryffindor con curiosidad mientras se secaba con la toalla.
- Lo mismo que tú. Pasar el rato-. Dijo el chico Ravenclaw-. ¿Qué tal está el agua?
- Buenísima. Pero no pienso bañarme otra vez.- Hermione soltó la toalla y agarrando del suelo sus ropas escolares, comenzó a ponérselas.
- ¿Vas a volver al castillo?
- Luego, primero tengo que hablar con Hagrid.
- ¿Puedo acompañarte?
- Hasta la cabaña sí, pero no puedes entrar. La charla que debo mantener con él es privada-. Hermione terminó de abrocharse la camisa. Kenny se aguantó las ganas de decirle lo increíblemente sexy que le había parecido ella en bikini.
Con tranquilidad, los dos caminaron hacia la cabaña del guardabosque mientras se contaban cómo les estaba yendo el día. Una vez en la puerta de Hagrid, Kenny se despidió de la prefecta y emprendió el regreso al castillo. Hermione entró en la casa de su amigo y tras saludarle, se sentó en el sillón que en otra ocasión había ocupado. Seguidamente se puso a contarle todo lo que había rondado la cabeza de ella mientras se había dejado llevar por la suave corriente del lago.
- Así que…- dijo Hagrid sirviéndole un té-. Lo que más te preocupa ahora mismo es que tanto tú como Harry os convirtáis con el tiempo, en dos monstruos asesinos sedientos de sangre y que a causa de eso… ¿Os pongáis a transformar en Lipan a todo estudiante al que podáis morder?
- Exactamente-. Apoyó Hermione dándole un sorbo al líquido marrón-. Pero lo que de verdad me tiene ahogada ahora mismo, es el hecho de pensar, que si se da el caso de tener que matar a Harry por el bien de los demás…Prefiero que lo mate alguien que como yo, le quiere muchísimo, a que lo asesine otro alguien que no siente nada por él. Porque estoy segura que yo buscaría la manera de matarle sin hacerle sufrir. Y si es otra persona la que se ofrece a matar a Harry…probablemente lo hará de una manera bestial o sin ningún miramiento y yo no estoy dispuesta a que acaben con mi mejor amigo como si él fuese el trofeo de alguna caza salvaje. No…no quiero que nadie mate a Harry. Pero si no encontramos otra solución salvo esa, prefiero que ese asesino sea yo, sólo yo.
Hermione lloró y Hagrid se dio cuenta del terrible conflicto emocional que suponía para la castaña, la simple idea de quitarle la vida a su mejor amigo.
- Todo lo que has dicho sobre matar a Harry y que tú estarías dispuesta a hacerlo, lo dijiste en serio. ¿Verdad?
- ¿Crees que bromearía con algo como eso?- exclamó la castaña derramando más lágrimas-. ¿Acaso no ves lo mucho que me afecta, Hagrid? ¡Por supuesto que lo dije en serio! Y la sola idea de verme a mí misma asesinando al amigo más querido que tengo para mí es… ¡Horrible, simplemente horrible! Creo que después de hacerlo, no podría perdonarme a mí misma pero también creo que prefiero ser yo quien lo haga a que lo hiciese cualquier otra persona que no sintiese nada por Harry Potter. Lo que intento decir es que
- Sé lo que intentas decir, Hermione-. La cortó Hagrid amablemente-. Antes lo dejaste bien claro. Y estoy completamente de acuerdo contigo. Es mejor que lo mate alguien como tú, que lo quiere muchísimo y que buscaría la manera de acabar con él sin hacerle sufrir…a que lo mate otro para quien el propio Harry Potter no represente nada, ni siquiera una amistad tan verdadera y profunda como sí tenéis él y tú.
- La amistad que Harry y tú compartís también es verdadera y profunda, Hagrid.
- Pero no en el mismo grado que la que tenéis vosotros dos, Hermione.
- Lógicamente no cuando tú no has vivido ni compartido con Harry ciertas cosas que sólo hemos tenido él y yo.
- Vuelvo a estar de acuerdo contigo.
- ¿Y cuándo crees que deberíamos matar a Harry, quizás si él mismo mata a alguien con la cosa de alimentarse? Estoy segura que podría desangrar a cualquier persona si nadie lo detuviese. Aunque…también sé que por el momento, es capaz de controlarse. Porque a mí me mordió en el cuello hace poco y también se bebió mi sangre…pero por alguna extraña razón, paró antes de dejarme seca. Supongo que a pesar de que se deje llevar por los instintos del Lipan, todavía no es uno completo y quizás su parte humana es la que le haga frenarse antes de que él mismo cometa una barbaridad.
- ¿Y no será que Harry se detuvo porque en el fondo sabía que a quien estaba mordiendo era su mejor amiga y en el fondo también, no querría desangrarla hasta la muerte?
- Podría ser, no digo que no. La verdad es que no tengo respuesta a lo que pudo motivar a Harry para que no me desangrara del todo. Lo que sí sé es que esa parte humana sigue activa en él por mucha parte Lipan que le domine en determinados momentos.
- ¿Qué momentos son esos?
- Los que le llevan a comportarse como no lo haría si fuese él mismo al cien por cien.
- ¿Por ejemplo?
- Morderme en el cuello para beberse mi sangre, clavarme las uñas en la cintura, intentar aparearse conmigo…
- ¿Ha intentado…aparearse?- preguntó Hagrid con asombro- ¿Y contigo?
- Sí Hagrid, conmigo.
- ¿Y por qué no con Ginny siendo ella su pareja?
- Pues mira, eso mismo me pregunté yo. El caso es que Harry prefirió elegir a su mejor amiga antes que a su ahora ex novia.
- ¿Ex novia, cuándo han roto Harry y Ginny?
- Hace tan sólo unas horas.
- Me parece que vamos a tener para rato, Hermione.- dijo el semi gigante echando pastas de té en una bandeja que en seguida puso al alcance de la castaña. Ella agarró una de chocolate en cuanto la vio.
- Verás, Hagrid… Harry y Ginny rompieron cuando terminó la pelea que tuvimos ella y yo. Todo empezó cuando…- Hermione le contó todo, sin omitir ni un solo detalle y al terminar, sólo añadió…- entonces Ginny le dijo a Harry que él y ella habían terminado para siempre. Y que ella no pensaba ser la novia de una cosa horripilante como él. Ni si quiera podía imaginarse besándole. También le dijo "Por mí como si decides liarte con la cosa extraña de tu mejor amiga. Sin duda te vendrá bien. Después de todo, ella es otro monstruo gracias a ti. Vive con eso, Harry."
- ¡Por las barbas de Merlín!
- Sí, se pasó mucho. Fue muy cruel al decirle algo así. Pero también entiendo que se lo dijera. Ella estaba…aterrada al verle cambiado. Te aseguro que ver a Harry Potter con colmillos, las uñas largas, los ojos dorados y soltando rugidos es algo que impresionaría a cualquiera.
- Cualquiera que no seas tú, Hermione.
- Porque yo también tengo esos mismos cambios físicos que sufre Harry desde que el Lipan le arañó en su muslo derecho.
- Entonces se lo has visto.
Hermione asintió con la cabeza, luego añadió…
- Y por el mismo Harry sé que a mí también se me ponen los ojos dorados, las uñas largas y mi pelo flota…cuando me siento furiosa. Y eso no me ocurría antes de que él me clavase las uñas en la cintura. ¿Crees que terminaré de convertirme en Lipan o como me aseguró la señora Pomfrey, no tendré más cambios físicos aparte de los que ya tengo porque el antídoto que ella me inyectó me protegerá para que no me salgan más?
- Yo creo que no tendrás más de los que ya tienes, Hermione. Después de todo Madame Pomfrey siempre ha sido una enfermera mágica más que buena y eficiente. Si ella te dijo que la infección estaba contenida y que tus cosas de Lipan no seguirían avanzando, créetelo. Ella jamás se equivoca con los diagnósticos que hace.
- Ojalá tengas razón, Hagrid. Dios sabe que no quiero convertirme en un Lipan completo. Con los cambios que ya tengo, tengo bastante.
- Y Harry… ¿Cómo se tomó que Ginny le dejara, sufrió mucho? Supongo que sí. Después de todo él la quiere.
- Yo también creo que la quiere por muy resentido que se sienta ahora mismo con ella. Aunque Harry me aseguró que Ginny ya no le importaba nada y que ella había muerto para él porque nada era lo que ella misma le había demostrado que él le importaba…Pienso sinceramente que cuando se le pase el enfado, intentará recuperar la relación amorosa que tenía con Ginny.
- ¿De veras lo crees? Pues yo lo dudo. Harry puede ser muy noble, pero cuando alguien le hace daño…
- Le cuesta mucho olvidarlo.
- Lo que me lleva a pensar que Harry no querrá hacer las paces con Ginny ni tampoco recuperar su relación amorosa por mucho que ella le guste.
- Es curioso, pero eso mismo dijo Harry. Que no quería recuperar la relación amorosa con Ginny.
- Y si él lo dijo… ¿Por qué crees tú lo contrario?
- Porque yo sé que está enamorado de ella y cuando una persona ama a otra, hace lo imposible por no perderla. A ella y la relación, me refiero.
- Eso es cierto, Hermione. Pero incluso las personas enamoradas…tienen un punto de "hasta aquí te aguanto" y si Harry llegó a ese punto con Ginny durante la pelea, es muy posible que lo que él te dijo sea verdad: ya no querrá tener nada con Ginevra Weasley. Porque para Harry, ahora mismo, ella es una persona non-grata en su opinión. Y por lo que conozco a ese chico desde que era un crío de once años que se enteró por mí que era mago… Sé perfectamente que a él no le gusta relacionarse con personas que le han hecho daño.
- Y ahora mismo Harry se siente dolido con Ginny.- Apoyó Hermione-. Ella le ha hecho mucho daño con todo lo que le dijo y es muy normal que él no quiera ni verla en estos momentos. Aún así…sigo pensando que Harry buscará la manera de reconciliarse con la hermana de Ron, porque yo sé perfectamente lo mucho que ella le gusta. Créeme Hagrid, lo que Harry siente por Ginevra Weasley, lo lleva sintiendo desde que estábamos en sexto. Y un enamoramiento así no se olvida de la noche a la mañana ni por mucho daño que te haga con sus palabras la persona que tú amas.
- Bueno, desde esa perspectiva te doy la razón. Igualmente pienso que si el mismo Harry te ha dicho que ella ya no le importa nada, debes creerlo. Además Hermione, ese mismo razonamiento de "un enamoramiento así no se olvida de la noche a la mañana" también se te podría aplicar con el tema de Ron. Por muy enfadada que estés ahora mismo con él, tú debes continuar queriéndole. ¿Verdad?
- No Hagrid, ya no quiero a Ron como antes lo hacía. Me he dado cuenta que él no es el hombre de mi vida. Realmente no sé si existirá un hombre adecuado para mí. Al menos no sé si lo encontraré en este castillo. Quizás esa persona especial me esté esperando fuera de Hogwarts. Puede que lo encuentre una vez que termine el colegio. Aunque ahora mismo, lo que menos me apetece es volver a involucrarme en una relación amorosa. Necesito estar un tiempo sin pareja.
- Es normal que pienses así después del desengaño tan grande que te has llevado.
- Eso mismo me dijo Neville esta mañana, Hagrid. Es curioso que los dos hayáis llegado a la misma conclusión.
- No tan curioso, Hermione. Yo creo que cualquier persona opinaría algo así. Cualquiera que haya sufrido un desengaño amoroso y sepa lo mal que se queda uno tras llevárselo. Entonces… ¿No te has fijado en ningún otro chico aparte de Ron?
- Por ahora no. Pero según lo que me dijo Neville, Kenny Morrison está por mí. Me refiero a que le gusto. Ahora bien, el mismo Kenny no me ha dicho nada de eso todavía y hace un rato me lo encontré en la parte del lago donde fui a bañarme.
- ¿Y a ti te gusta él? La verdad es que es un chico educadísimo, aplicado, serio, estudioso, agradable y responsable. Creo que tiene aspectos en común contigo. Podríais pegar mucho como pareja. ¿Te has planteado darle una oportunidad?
- No, Hagrid. Por el momento Kenny no me atrae de esa manera. Aunque admito que como amigo me encanta. Y sí es verdad que tenemos cosas en común. No sólo en el carácter sino también en nuestros hobbies. A él también le gusta nadar en el lago cuando el tiempo lo permite…Y estar con sus amigos o incluso leer en la Biblioteca. Alguna vez que otra me lo he encontrado allí y no sólo haciendo los trabajos que nos mandan los profesores sino incluso leyendo por gusto. Tienes razón, él y yo haríamos una buena pareja pero de verdad que ahora mismo no quiero pareja.
- Entonces tómate todo el tiempo de soledad que necesites, Hermione. Y cuando decidas elegir un nuevo novio…espero que él te corresponda sinceramente.
- Gracias, Hagrid-. Ella se levantó de su asiento y le dio un abrazo a su amigo semi gigante. Entonces le miró a los ojos y le dijo con cariño sincero…- te quiero mucho.
Hagrid le dio unas palmaditas suaves en la espalda y añadió… - Yo también a ti-. Sintiendo cómo le caía una lágrima. Él la retiró y cuando Hermione se apartó, vio cómo Hagrid sacaba un pañuelo y se sonaba la nariz.
- Qué tierno me resultas ahora mismo-. Dijo la castaña con suavidad-. A veces eres igual que un niño que se emociona cuando alguien le dice "te quiero." Realmente en algunos aspectos, eres un niño con apariencia de adulto. ¿Y sabes qué? Creo que eso es lo que te hace especial, Hagrid.
- Cállate ya-. Apuntó él quitándose otra lágrima-. Soy muy sensible y tú lo sabes de sobras. No suelo escuchar a diario "te quiero" aunque me lo haya dicho una amiga a la que yo mismo quiero mucho.
- ¿Quieres un abrazo de oso?
- No creo que puedas. Soy muchísimo más corpulento que tú…
- Te lo daré hasta donde alcance.
- Entonces...¡Ven aquí pequeñaja!-. Dijo Hagrid con una expresión juguetona y alegre en la cara.
Hermione lanzó una risa traviesa, seguidamente se echó en el pecho de Hagrid para intentar abrazarle, pero él fue más rápido y en lugar de quedarse quieto se levantó y la agarró por la cintura para evitar que ella cayese de boca. A continuación se la echó al hombro como si Hermione fuese un saco y de repente, la castaña estalló en carcajadas.
- ¡Bájame!- dijo muerta de la risa-. ¡Eres un traidor, esto no me lo esperaba!
- Por eso lo hice-dijo Hagrid riéndose abiertamente-. ¿Te apetece que te dé el aire?
- ¡Ni se te ocurra sacarme fuera de la cabaña y pasear conmigo tal y como estoy ahora! ¿Qué dirá la gente si nos ve?
- Ni lo sé ni me importa. De todas maneras soy un profesor de este colegio y bien podría haberte hecho esto como un castigo por mala conducta.
- ¡Yo nunca me porto mal!
- Lo sé.
- ¡Y siempre obedezco todo lo que me dicen los profesores, Hagrid. Nadie se creería que estoy castigada!
- Eso también lo sé, Hermione. Pero de todas formas voy a sacarte tal y como te he puesto. Esto de colgarte como un saco es realmente divertido.
- ¡Hagrid bájame!- dijo la castaña pataleando como lo haría una niña pequeña con un berrinche. El semi gigante se rió mientras salía de su hogar.
Una vez fuera, él comenzó a caminar. Hermione dejó de mover las piernas en el instante en que comprendió que sería inútil protestar. Su amigo había decidido cargarla como un saco y hasta que no se le pasara el capricho no habría nada que hacer.
Un rato después, Hagrid se detuvo y Hermione sintió cómo la agarraba de la cintura para bajarla al suelo. Él la dejó de pie y entonces ella se tomó la revancha. De repente y sin Hagrid esperárselo se encontró recibiendo un montón de cosquillas en el cuello y los brazos que le hicieron reír a lo bestia durante unos minutos.
- ¡Hermione ya!- pidió poniéndose rojo por culpa de la risa-. ¡Detente o me harás llorar!
Hagrid se dejó caer de espaldas en la hierba y Hermione siguió con su juego hasta el momento en que su amigo la soltó. Entonces se levantó. Él le dedicó una sonrisa alegre y le dijo…
- Gracias por la diversión. Hacía años que no me lo pasaba tan bien. Espero no haberte hecho daño cuando te tiré en la hierba.
- No te preocupes Hagrid, no me has roto nada.- ella le guiñó un ojo, él sonrió aliviado.
- Ahora debería irme, Hermione. Tengo cosas que hacer en el Bosque Prohibido.
- ¿Por ejemplo?
- Voy a seguir buscando el Lipan que atacó a Harry la otra noche. Y antes de que me lo preguntes no quiero que me acompañes. Por muy bruja que seas, ese animal es demasiado para ti. Créeme, no es fácil de dominar ni tan siquiera con un potente hechizo. La verdadera fuerza de un Lipan no está en sus músculos sino en su cerebro.
- ¿Quieres decir que la única manera de controlarlo es dominándole mentalmente?
- O consiguiendo que te obedezca por voluntad propia. Pero que yo sepa, nadie humano ha logrado jamás ser el dueño de ningún Lipan. Esos animales son tan indomables como amantes de su libertad. No acatan las órdenes de nada ni tampoco de nadie. Por eso hay tan poca información sobre ellos. Aún no ha existido una sola persona capaz de hacerse con uno para poder estudiar su comportamiento o comprobar hasta dónde permiten ellos que controlen sus mentes.
- Pero…existirán excepciones… ¿verdad? Porque Harry sí me obedece.
- ¿Él te hace caso siempre?
- Siempre siempre no porque tampoco pasa las 24 horas del día como Lipan. Lo que sí he comprobado es que él me obedece cuando me pongo seria y mandona. De hecho, quiso atacar a Ginny durante la discusión y si no lo consiguió fue porque yo misma le abracé y le hice caer al suelo cuando quiso echarse encima de ella para clavarle los dientes. Sólo cuando le grité "¡Basta Harry, ya se ha ido. No tienes por qué enfurecerte, Ginny no está!" se quedó quieto.
Al oír el nuevo dato, Hagrid la miró con claro asombro.
- Quieres decir… ¿Qué Harry cumple al instante cualquier orden que tú le des?
- No creo que cualquier orden, pero en el caso concreto de Ginny sí que me hizo caso.
- ¿Y luego qué pasó, se quedó tranquilo o continuó enfadado?
- Según él mismo me dijo seguía furioso pero conforme fue hablando conmigo consiguió calmarse lo suficiente como para no mostrar hostilidad hacia mí. Aunque también dijo otra cosa que me asombró mucho…
- ¿Y qué fue?
- Me gusta que la perra esa se haya marchado. Entonces yo le pregunté por qué llamaba a Ginny perra y Harry respondió que porque lo era, una perra celosa en sí y que por eso me dijo todas esas cosas horribles. Yo por mi parte le dije a Harry que él estaba equivocado y que la hermana de Ron no sentía celos de mí. ¿Y sabes lo que me respondió mi mejor amigo? Que Ginny sentía celos de mí porque tenía motivos. Y que a mi lado, ella no tenía nada que hacer. Entonces yo dije… "¿Nada que hacer sobre qué? Ginny y yo nunca hemos competido." Y Harry me contestó que entre ella y yo, yo era la ganadora…De su corazón.
- ¡Por las barbas de Merlín!- dijo Hagrid con asombro supremo-. ¡Lo sabía, sabía que esto pasaría tarde o temprano!- entonces su cara puso una expresión alegre cuando miró a Hermione y sin perder la alegría en la voz, le dijo a la castaña…- ¡Y después de decirte eso te besó! ¿Verdad que sí?
- ¿Cómo lo sabes?
- ¡Porque es obvio que lo haría. Cualquier chico se comería a besos a la chica ganadora de su corazón. Y tú tienes el corazón de Harry desde hace años! ¿Es que nunca te diste cuenta?
- Perdona Hagrid pero estás equivocado. Quien tiene el corazón de Harry Potter es Ginevra Weasley. Después de todo, ha sido ella y no yo, quien ha ocupado tanto el corazón como la mente de mi mejor amigo, desde que estábamos en sexto.
- Definitivamente cuando te he soltado en la hierba te he hecho daño en el cerebro y por lo que sea no me lo has dicho, Hermione.
- Que no Hagrid, que no me hiciste daño antes. Tanto mi cuerpo como el cerebro están bien.
- Pues entonces es que tu cerebro se ha vuelto tonto de repente, porque me parece que no estás entendiendo del todo a lo que yo me refiero con ese "tienes el corazón de Harry desde hace años."
- ¿Ah sí? Acláramelo ya que tanto insistes en lo confusa que estoy.
Agachándose al lado de Hermione, el semi gigante tomó asiento en la hierba y le dijo mirándola a los ojos marrón oscuro que tanto gustaban a Harry sin ella saberlo…
- Harry Potter te quiere, te quiere tanto como no te imaginas. Realmente dudo de que ese chico quiera a nadie tanto como sí te quiere a ti, Hermione. Y esto lo sé porque también sé todo lo que has hecho por Harry desde que le conociste y os hicisteis amigos. Lo que intento decir es que tú eres alguien muy especial para él y no dudo de que Harry pueda enamorarse de Ginny Weasley o de cualquier otra mujer. Pero lo que sí dudo sinceramente es que él quiera a esas mujeres como te quiere a ti. Lo que yo creo es que como Harry quiere a Hermione…no puede parecérsele en nada a como Harry pueda querer a cualquier otra chica.
- De… ¿De verdad piensas eso?
- De verdad de la buena.
- Yo también quiero muchísimo a Harry y lo que siento por él no lo siento por ningún otro chico. Porque también es verdad que Harry es el amigo al que más unida estoy. Es que hemos compartido tantas cosas Hagrid…hemos pasado por tanto estando juntos…que por muchos hombres a los que pueda conocer a lo largo de mi vida, no creo ni por asomo que pueda tener con ellos otra amistad igual de bonita, profunda y verdadera como la que sí comparto con Harry Potter.
- ¿Y es Harry Potter el amigo más querido para ti?
- Sin ninguna duda sí, lo es.
- ¿Harías cualquier cosa por él?
- Por supuesto que la haría. Yo por Harry Potter soy capaz de cualquier cosa. Por él y su seguridad…haré lo que sea. Y si tengo que pisar cabezas pues las pisaré. Lo importante para mí es que él esté bien, lo que pierda yo durante el camino o lo que sea necesario sacrificar hasta conseguir que él esté bien y a salvo…me es indiferente.
- ¿Quieres decir que no te importaría convertirte por ejemplo en una asesina, por el bien de Harry?
- Yo ya soy una asesina, Hagrid. En la guerra maté gente. Y por muy justificado que pudiera estar, no deja de ser un asesinato. Reconozco que no me siento bien teniendo algunas muertes en mi conciencia. Pero cuando estás en una situación de vida o muerte, haces lo que sea necesario para proteger a tus amigos y por supuesto a ti mismo. Por algo se llama "instinto de supervivencia" y creo que cualquier persona, animal o criatura, lo tiene.
- Por supuesto que lo tiene, Hermione.
- ¿Hay algo más que quieras preguntarme sobre lo que siento por Harry o lo importante que es él para mí?
- Por el momento no. ¿Por qué?
- Debería volver al castillo. Tengo cosas que hacer. ¿Nos vemos después de la cena?
- ¿Hoy no tienes guardia?
- Sí, pero sólo hasta las diez. ¿Es muy tarde para ti?
- No, Hermione. A esa hora todavía estoy despierto.
- Entonces vendré a verte a partir de las diez.
- Hay algo más que te preocupa. ¿Verdad?
- Sí, pero no tiene relación con lo que siento por Harry sino en lo que podría ocurrir si él se terminara de transformar en Lipan y empezase a matar gente. Según lo que leí en el libro de los Lipans…sería normal que se bebiese la sangre de sus víctimas o incluso que se las comiera. Después de todo los Lipans son monstruos depredadores y todo depredador se come lo que caza.
- ¿Realmente es eso lo que más te preocupa Hermione o quizás sea el hecho de que tengamos que matar a Harry en un futuro si no vemos otra solución para evitar que él cometa una auténtica masacre en Hogwarts?
- Eso de matarle también me quita el sueño. Pero me mantengo en lo que te dije antes, Hagrid.: Si alguien debe matar a Harry Potter para proteger a los demás de su instinto asesino…estoy dispuesta a ser ese verdugo por mucho que esa simple idea me duela. De verdad que no creo que exista otra persona aparte de mí, capaz de matar a Harry de la forma más compasiva posible que la que yo misma utilizaría con mi mejor amigo.
- ¿Puedo preguntar…cómo lo harías?
- Aún no lo sé, pero buscaría la manera de quitarle la vida sin tener que derramar ni una sola gota de sangre. Matar a Harry ya es suficiente horrible para mí como para encima atreverme a herir su cuerpo.
Hagrid asintió, demostrándole a la castaña que la comprendía.
Tras terminarse el té, Hermione se despidió de su amigo y puso rumbo de regreso al castillo. Donde la esperaba Kenny, quien tenía unas ganas inmensas de estar con ella a solas.
- ¡Hola Harry!- pronunció Kathleen Morrison entrando en la enfermería-. ¿Cómo te encuentras?
- Hola Kathleen, ahora tranquilo. Gracias por preguntar.
- Hace sólo minutos he visto a Ginny. Ella me dijo que estabas fuera de ti y a punto de morderla. Por lo visto perdiste el control y te volviste agresivo. ¿Es verdad que te salieron colmillos?
- Sí.
- ¿Y que se te pusieron los ojos amarillos?
- Me ocurre cuando me siento furioso.
- ¿Dónde está Hermione? Ginny dijo que discutió con ella y que entonces tú la defendiste. Algo que no me extraña sabiendo como sé lo buenos amigos que sois. Pero lo que sí me llama la atención es que hayas roto con Ginny. La propia Ginny me lo ha dicho, Harry.
- Te lo ha dicho porque es verdad. Yo ya no quiero tener nada que ver con ella, Kathleen. Para mí, Ginevra Weasley ya no representa nada, absolutamente nada.
- Yo pensé que la querías…
- Y la quise. Pero después de lo que ha ocurrido hace un rato, mi concepto de Ginevra es otro. Ahora la veo como alguien horrible y no pienso cambiar de opinión respecto a eso. Ella se pasó mucho, sobre todo con Hermione. Y por primera vez en mi vida, sentí ganas de hacerle daño. A Ginny, me refiero. Y cuando me di cuenta de eso, llegué a la conclusión de que Ginny Weasley ya no era mi mujer ideal.
- ¿Y quién es la chica que ocupa tu corazón ahora?
- Eso…no es de tu incumbencia.
- De acuerdo, Harry, respeto tu intimidad. ¿Es verdad que Ron y Hermione han roto su relación amorosa?
- Sí. ¿Quién te lo ha contado?
- Neville. Él y yo nos hemos hecho amigos. La verdad es que es un encanto de chico. Se le ve una bellísima persona.
- Sí que lo es.
- ¿Tiene novia?
- Que yo sepa no. ¿Te gusta Neville?
- Por el momento no. Sólo preguntaba por curiosidad. ¿Crees que Hermione piensa hacer las paces con Ron, volverá con él o al igual que tú, prefiere olvidar a su pareja para siempre?
- No sé si Hermione volverá a ser su amiga. Pero como novio desde luego no quiere tenerlo.
La hermana de Kenny soltó un suspiro de alivio, Harry lo percibió.
- ¿Y tú Kathleen?-. Dijo el moreno con amabilidad-. ¿Cuándo piensas decirle a Ron lo mucho que te gusta?
- ¿Perdona?
- No te hagas la despistada conmigo que no cuela-. Apuntó Harry riéndose un poco-. Yo sé perfectamente que estás colada por Ron desde hace meses. Aunque admito que lo ocultas muy bien. Pero ahora que estamos solos no tienes que contenerlo más. Entiendo que te dé apuro decírselo, pero si esperas tener algo con el que durante años ha sido mi mejor amigo… tendrás que ser tú la que dé el primer paso. Ron nunca ha sido muy atrevido con las chicas.
- Pero si no es nada tímido…
- Sí que lo es. Aunque no tanto como yo. Y desde luego es un actor buenísimo. Puede aparentar toda la seguridad en sí mismo que le dé la gana o ser todo lo encantador, simpático y bromista que quiera pero en cuestiones de amor…es más desastre de lo que lo era yo cuando estaba en quinto y Cho Chang me dio mi primer beso en los labios.
- ¿Ese que sólo te resultó "húmedo"?
- Sí. ¿Neville de nuevo?
- No, su hermana y tu ahora ex novia.
- ¿Por qué sois tan cotillas las mujeres, es que os lo contáis todo o qué?
- Los hombres también cotilleáis y sí, las mujeres nos contamos todo lo que nos apetece desvelar. Lo que no, nos lo guardamos y no lo decimos ni bajo tortura, eso te lo aseguro. ¿Crees que tengo alguna posibilidad con Ron?
- No lo sé, la verdad es que nunca hemos hablado de ti. Sé que le caes muy bien pero no sé si le gustas en plan amoroso.
- Entonces lo mejor será que siga ocultando lo que siento por él. La verdad es que se me cae la baba cada vez que le veo aparecer. Tengo que hacer verdaderos esfuerzos para que no se me note. ¿Tú crees que pegaríamos como pareja?
- La verdad es que no mucho…- dijo él riéndose por lo bajo-. No os veo como la pareja ideal pero también es verdad lo que dice la Física. Eso de que "los polos opuestos se atraen". A lo mejor fue por eso que Hermione y Ron empezaron a gustarse. Más diferentes no podían ser y mira tú por dónde se sentían atraídos el uno por el otro.
- Ron está muy colado por ella. ¿Verdad?
- Él y yo nunca hablamos de eso y la verdad es que no me interesa saberlo.
- ¿Por qué, Harry. Te disgusta la simple idea de que tus dos mejores amigos puedan enamorarse o quizás lo que te molesta es que exista algún chico interesado en Hermione?
- Al principio de enterarme que Ron y Hermione eran pareja me sentó mal porque no quería que mis dos mejores amigos me dejasen de lado o en un segundo plano. Pero entonces me enamoré de Ginny y comprendí que cuando a uno le gusta una persona, lo que más quieres es estar con ella y por supuesto tus amigos quedan en ese segundo plano que tú temías que te dejaran. Ahí fue cuando entendí que era normalísimo que Ron y Hermione pasaran más ratos juntos que estando conmigo porque después de todo, ellos eran novios.
- ¿Y ahora que Hermione y Ron han roto…cómo te sientes?
- Por un lado…aliviado. He visto a Hermione llorar mucho por culpa de Ron y una parte de mí…no quería que ella estuviera con él cuando él la hacía sufrir más a menudo de lo que la hacía feliz. Por otra parte…me entristece que hayan roto porque yo sé lo muy ilusionado que estaba Ron con Hermione y…en otra parte que no tiene nada que ver con eso…me siento feliz de que Hermione vuelva a estar sin pareja. Espero que encuentre una persona que la haga feliz. Yo quiero que sea feliz. Después de todo…es mi mejor amiga y me preocupo por ella.
Kathleen no añadió nada, sólo miró a Harry a los ojos y sonrió, entendiendo un montón de cosas que él se estaba callando.
Ella suavizó la voz y bajó el tono cuando añadió…
- Yo también me preocupo por ella y quiero que sea feliz, Harry. Hermione me cae genial. Se ha hecho una buena amiga mía y la quiero. Por supuesto siento como tú, espero que encuentre una persona que la haga feliz. Porque además yo pienso que ella se lo merece. Se merece ser feliz. Es tan y tan buena…y siempre está dispuesta a ayudar a quien se lo pida. Y por si todo eso fuese poco también es inteligentísima y la primera de la clase. La verdad es que es una mujer admirable. Y si todo eso que he dicho no fuese suficiente unámosle que también es guapa, aunque lo oculta.
- ¿Qué lo oculta?- preguntó Harry mirándola extrañado-. ¿A qué te refieres?
- Me refiero a que no se saca todo el partido que podría. Hermione no es como el resto de las chicas que se preocupan en maquillarse o peinarse de escándalo para presentar el mejor aspecto posible. Lo que intento decir es que tu mejor amiga se gusta así misma y eso es genial. Lo malo es, que sólo se pone estupenda cuando lo considera necesario y cuando no…va natural y por eso los chicos no se fijan en ella. Ahora que yo…la encuentro perfecta tal y como es. Se peine como se peine o se ponga lo que se ponga o incluso si no se pone ni una pizca de maquillaje…creo sinceramente que Hermione Granger es una de las mujeres más hermosas que he conocido en mi vida. Y cuando digo hermosa, no me refiero a su apariencia física, Harry, sino a que Hermione es bella sobre todo por dentro.
- Por dentro no es bella, sino la más hermosa del universo.
- Tú la admiras mucho. ¿Verdad?
- Y también la quiero toneladas. Ella lo sabe, se lo he dicho más de una vez. Aunque no todo lo a menudo que ella se merecería oírlo pero…Yo no soy tan comunicativo como vosotras dos, Kathleen, no puedo por mucho que lo intento. A decir verdad, me cuesta mucho abrirme a los demás. Aunque contigo y Hermione, no me cuesta tanto como con otras personas. Con vosotras es distinto, siento que puedo hablar de lo que sea sin sentirme cohibido o inseguro.
- Pues gracias en la parte que me toca, Harry. A mí tampoco me cuesta hablar contigo de lo que sea. Y también me siento a gusto por mucho que seas un chico. ¿Es verdad que le clavaste a Hermione en la cintura, las 5 uñas de una de tus manos?
- Sí y a causa de eso, ella está sufriendo algunos cambios físicos. Por ejemplo cuando se enfurece, sus ojos se ponen amarillos, su pelo flota y las uñas de las manos se alargan. Y por eso precisamente, Ron le dijo a ella, que le daba asco y que no pensaba seguir siendo novio de una cosa horripilante como ella. Si le tuviera delante le iba a…Cómo pudo decirle algo así…A veces Ron se comporta como un auténtico cretino. Hermione no tiene la culpa de sufrir esos cambios. Sólo yo soy el culpable. Si no la hubiese atacado…Pero tampoco pude evitarlo. Cuando me enfado mucho mi aspecto cambia. Yo también tengo cosas de Lipan y son cosas mucho peores que las que tiene Hermione. Después de todo a ella no la arañó un Lipan completo como el que me atacó a mí el otro día.
- ¿Dónde te atacó exactamente, Harry?
- En el muslo derecho. Me hizo una herida bastante fea.
- ¿Puedo verla?
- No.
- ¿Por favor?
- Para enseñártela tendría que bajarme el pantalón.
- Te prometo que no le diré a nadie que la he visto.
- Kathleen, no voy a enseñarte mi pierna. ¿De acuerdo?
- Pero Harry… ¿Qué importancia tiene?
- Para mí mucha porque entre otras cosas tendría que quitarme el pantalón y que me veas sin ropa interior no está entre mis objetivos ahora mismo.
- Quieres decir… ¿Qué no llevas puesto los calzoncillos?
- No pienso responder a esa pregunta.-comentó poniéndose rojo de repente. Katleen lanzó una carcajada animada. Luego preguntó…
- ¿Qué fue de tu ropa?
- Supongo Madame Pomfrey la quemó. Con la de Hermione hizo eso.
- ¿De verdad no vas a dejarme ver la herida?
- De verdad que no, Kathleen.
- Kat.
- ¿Perdón?
- Prefiero que me digas Kat. Así es cómo me gusta que me llamen las personas con las que me siento a gusto. Y contigo me siento así.
- Gracias. Tú también me haces sentir a gusto, Kat.
Ella sonrió. Entonces añadió…
- Probaré una última vez. ¿Me dejas ver la herida, pleaseee?- ella pestañeó como lo haría una chica coqueta, Harry se rió con ganas pero negó con la cabeza, demostrándole a la hermana de Kenny que no cedería por mucho que ella quisiera.
"No eres tú precisamente la chica a la que se lo enseñaría todo, no sólo la herida del muslo."
Pensó Harry mientras la hermana de Kenny lo observaba con una sonrisa en su cara atractiva.
- Entiendo que te dé vergüenza-. Apuntó Kat en tono comprensivo-. Pero déjame decirte una cosa, Harry Potter. Algún día tendrás que hacerte a la idea de que deberás enseñar tu cuerpo a una mujer. Sobre todo si esa mujer es tu novia o incluso esposa. ¿Sabes a lo que me refiero, verdad?
- Sí.- dijo él poniéndose ahora granate-. Y si no es mucho pedir, preferiría que cambiases de tema.
Kat se rió por lo bajo y añadió…
- Perdona, siento haberte incomodado. Ya veo que sí queda algo de timidez en ti. Y creo que eso te da un encanto especial, Harry.
- ¿Ah sí? Pues yo pensaba que me hacía parecer bobo.
- Bueno un poco tonto sí que eres a veces, pero es normal que lo seas, después de todo eres un hombre y los hombres sois menos inteligentes que las mujeres. Eso es algo que está científicamente comprobado.
Kathleen volvió a reírse, esta vez en voz alta. Harry sólo añadió…
- Anda y vete al cuerno.
Y ella se rió más todavía. Un poco después se tranquilizó, miró al moreno a los ojos y le dijo…
- Te veré más tarde. Gracias por este rato tan agradable señor Potter.
- De nada señorita Morrison, cuando quiera, aquí me tiene-. Dijo de forma cursi y bromeando claramente. Kat volvió a reír, entonces se marchó.
Una vez se hubo ido, Harry se quedó repasando la conversación que habían tenido y se dio cuenta que entre todo lo que hablaron, lo que más le llamó la atención fue el hecho de que ella le preguntase quién era la chica que ocupaba su corazón ahora.
- ¿Y a ella qué le importa eso?- pensó en voz alta ya que se encontraba solo y nadie le oía-. A no ser…que alguien le haya pedido averiguarlo. O quizás sólo siente curiosidad. Bueno da igual, de todos modos no pienso decírselo…La verdad es que ni yo mismo tengo una respuesta para eso. ¿Qué chica ocupa ahora mi corazón? ¿Acaso existiría alguna que quisiera estar conmigo cuando precisamente me estoy convirtiendo en algo que no se parece en nada a un humano? Me gustaría ver qué mujer se atrevería a besarme teniendo yo el aspecto de un Lipan. La verdad es que no son atractivos. Lo que recuerdo del que me atacó aún me pone los pelos de punta. Supongo que mi destino es quedarme solo. Después de todo soy un peligro. Y si no, que se lo pregunten a Hermione. Ha tenido que sufrir el daño que le hice cuando la mordí en el cuello y me bebí su sangre. O cuando le clavé las uñas en la cintura. ¿Qué qué chica ocupa ahora mi corazón? Eso mismo me pregunto yo, qué chica.
Al decir lo último, cerró los ojos y se durmió. Después de todo, aún no estaba todo lo recuperado que debería.
Una vez terminados sus quehaceres, Hermione volvió a la enfermería. Quería ver cómo se encontraba Harry. Al entrar, le vio dormido. No queriendo despertarle se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la puerta, entonces escuchó su voz decir…
- Hermione.
Y ella se detuvo.
- ¿Sí Harry?- dijo mientras caminaba hacia él.
- Hermione…
- Estoy aquí-. Pronunció su mejor amiga tomando asiento al lado del filo de su cama. Entonces vio que seguía dormido. Ella tocó la frente de su mejor amigo y se dio cuenta que la tenía ardiendo. Asustada, llamó a la señora Pomfrey, pero ella no estaba a la vista. Hermione supuso que habría salido a hacer algún recado y decidió volver con Harry.
Una vez sentada de nuevo al lado del moreno, la castaña buscó un paño limpio, lo mojó en agua fría y se lo puso a Harry en la frente esperando que así la fiebre bajara.
Él empezó a moverse, como si estuviese muerto de miedo. Su cara iba de derecha a izquierda, demostrando así su agitación. Hermione intuyó que estaría teniendo alguna pesadilla o quizás reviviendo su encuentro con el Lipan que le atacó.
- No, no…- dijo Harry sudando más aún-. No quiero…no…
- ¿Qué es lo que no quieres, Harry?- preguntó ella en voz baja y esperando que él la oyese pese a estar inconsciente. Pues ya en otra ocasión habló con él aparentando estar dormido tal y como parecía ahora mismo.
- No quiero…no…a ella no…- dijo el moreno de nuevo.
- ¿Quién es ella, Harry?
- Hermione…
- ¿Qué?
- Perdóname. No quería atacarte, ni tampoco clavarte las uñas. Y mucho menos beberme tu sangre. Por mi culpa ahora tú tienes cosas de Lipan. Y seguro que más adelante me odiarás.
- Nunca podría odiarte-. Dijo ella con voz suave y bonita-. Te quiero demasiado para sentir ningún tipo de odio o rencor hacia ti, Harry Potter-. Ella le dio un beso en la frente, entonces se retiró y le oyó decir…
- ¿De verdad no vas a odiarme?
- De verdad, Harry.
- Y…
- ¿Sí?
- Tú me… ¿Tú me quieres?
- Mucho pero muchísimo.
- ¿Y vas a seguir conmigo aunque me termine de convertir en monstruo?
- Aunque te pusieras a matar a diestro y siniestro, te juro por lo más sagrado que nunca te dejaré. Incluso si tuviese que matarte para evitar que tú mismo acabaras conmigo, ten por seguro que lo haría de la manera menos dolorosa posible.
- Tú quieres… ¿quieres matarme?
- No. Yo he dicho que si no tuviese más remedio que hacerlo, lo haría. Una cosa es lo que se debe hacer y otra muy distinta hacerla queriendo. Yo nunca querría acabar con tu vida pero si no existiera otro remedio ten por seguro que lo llevaría a cabo. Aunque después me moriría, estoy segura. No creo que pudiese soportar seguir viviendo teniendo en mi conciencia el recuerdo de haberte matado.
- Yo sí que no podría vivir sabiendo que te he matado, Hermione. Perderte es algo que me aterra y si soy yo el que acaba contigo…creo que acabaría suicidándome.
- ¿Serías capaz de matarte por el cargo de conciencia que supondría para ti el haberme matado?
- Sí, Hermione. Yo no podría soportar el saber que te he quitado la vida. Aún cuando lo hiciera bajo mi apariencia y cuerpo de Lipan… No quiero ni imaginar comiéndote o desangrándote hasta la muerte. Eso sí que me volvería loco pero de verdad.
- Harry…
- Qué.
Ella se tumbó en el filo de su cama, se encogió todo lo que pudo y le dijo mirándole a los ojos cerrados…
- Te quiero mucho-. Entonces le dio un beso en la cara y él sonrió.
- Yo a ti también-. Dijo con voz suave y bonita.
Hermione vio cómo Harry sonreía. Esperó por si decía algo más pero él no lo hizo. Ella supuso que estaría dormido profundamente, entonces decidió salir de la cama y volver a sus quehaceres. Pero justo cuando estaba a punto de levantarse vio cómo Harry se movía de nuevo y se colocaba de lado y de cara a ella.
- Estás despierto. ¿Verdad?- dijo tocándole el flequillo indomable que él tenía-. Aparentas estar dormido pero en el fondo lo finges. Seguro que estás despierto y esperando ver qué hago ahora. ¿A que sí?
Él no contestó. Pero Hermione vio cómo Harry apoyaba su cara en uno de los hombros de ella.
- Muy bien…- dijo la castaña en tono travieso-. Si quieres jugar, jugaremos.
Acercando dos dedos a la nariz de Harry, la pellizcó. Esperando que él reaccionase dando un bote o incluso abriendo los ojos, pero eso no ocurrió. Ni si quiera pronunció palabra o un leve "ay" sino que siguió tan dormido como aparentaba estar.
Hermione probó otra cosa, las cosquillas. Sabía que él era muy sensible a las cosquillas cuando se las hacían en la cintura, así que ella le tocó allí pero Harry ni se inmutó.
- Bueno…- dijo ella en voz baja-. Parece ser que sí estás dormido de verdad. Entonces no tiene caso que siga aquí. Lo mejor será que regrese a mi dormitorio. Tengo cosas que hacer.
Ella intentó levantarse de nuevo y de nuevo desistió. Pues una mano de Harry agarró la cintura de Hermione e hizo presión para que ella se quedase tumbada.
- Harry…- dijo su mejor amiga poniéndose seria-. Esto ya empieza a cansarme. Deja que me levante. No tiene sentido que me quede contigo cuando tú no estás consciente. Realmente no entiendo cómo puedes intuir cuándo voy a levantarme si ni siquiera las cosquillas han conseguido despertarte. Lo que sí sé es que soy prefecta y como tal tengo una serie de obligaciones que cumplir. Así que suéltame, tengo que irme.
- Y yo tengo que retenerte-. Dijo la voz del durmiente Harry-. Tengo que retenerte para que no te vayas lejos y me dejes solo.
- Yo no voy a dejarte solo-. Apuntó Hermione preocupada-. De verdad que no entiendo por qué no terminas de creerte que siempre estaré contigo. ¿Cuándo te he abandonado?
- Nunca. Pero las cosas de antes no son como las de ahora. Antes yo no te había mordido ni tampoco me había bebido tu sangre y mucho menos te había clavado cinco uñas en tu cintura.
- Es cierto, pero yo sé que todo eso lo hiciste bajo la influencia del Lipan que vive en ti, Harry. Si hubiese sido tú de verdad, no lo habrías hecho.
- Sí lo haría, Hermione. No soy tan bueno como tú crees. Creo que realmente, soy malo.
- ¿Por qué piensas eso si no es verdad?
- Sólo una persona mala podría alegrarse de haber matado a Voldemort. Y yo me alegro.
- Yo también me alegro de que le hayas matado, Harry. Y no creo ser mala. Y tampoco pienso que tú lo seas. Lo que sí intuyo es que tú quieres que te vea como malo porque así te pesará menos la conciencia por lo que me has hecho. Pero yo ya te he dicho hasta la saciedad que no te guardo rencor y que te perdono, Harry. Porque tú no eras tú al cien por cien cuando me clavaste las uñas o cuando me mordiste en el cuello y te bebiste mi sangre. Como tampoco eras tú al cien por cien cuando intentaste seducirme y me tocaste ahí.
- Te…¿Te hice daño?
- No.
- Pero…no te gustó. ¿Verdad?
- No, no me gustó. Ya te expliqué en su momento por qué, Harry. Quiero entregarme a un hombre cuando sienta amarle y ahora mismo no siento que seas tú el que yo amo.
- Porque soy malo, por eso no te gusto y por eso no me amas.
- ¡Harry Potter!- dijo elevando más la voz sin importarle si él despertaba-. ¡Deja ya de decir que eres malo. No lo eres. Métetelo en la cabeza de una vez. Tú no has sido nunca ni serás malo, porque dentro de ti sólo hay bondad, mucha bondad! ¡Y si de verdad fueses tan malo como ahora mismo quieres creer, yo no me habría hecho jamás tu amiga ni tampoco confiaría tanto en ti como sí confío! ¡Por qué te empeñas en desvalorarte. Tú vales un imperio de grande. Eres un chico extraordinario, una persona buenísima y un mago con unos poderes increíbles! ¡Me he tirado siete años de nuestras respectivas vidas diciéndotelo y también haciéndotelo comprender. Creí que lo había conseguido y que por fin te querías a ti mismo lo suficiente como para no infra valorarte y ahora resulta que te pones a decir que eres malo sólo porque me atacaste el otro día! ¡Era normal que lo hicieras, Harry, te estás convirtiendo en algo parecido a un Lipan!
- Pe…Pero yo no quiero atacarte, Hermione, ni tampoco morderte o beberme tu sangre.
- ¡Claro que no quieres, Harry, pero es normal que lo hagas cuando los instintos de un Lipan son iguales de indomables que ellos! Además, estoy segura que tampoco pueden resistirse a los apareamientos. Por eso tú quisiste tener sexo conmigo dos veces. Si hubieras intentado seducirme siendo tú al cien por cien, me juego el cuello a que no lo harías ni si quiera parecido a como sí lo intentaste cuando tu lado Lipan te dominaba.
- Yo…
- Déjalo, Harry, no hace falta que respondas. Además, debo irme.
- ¿Por qué?
- Ya te he dicho que tengo cosas que hacer. Soy prefecta. ¿Recuerdas?
- Tú ya estabas ocupada antes de que te nombraran prefecta. Creo que nunca he conocido una mujer más ocupada que tú. Cuando no tienes obligaciones, te las buscas. Eres incapaz de estar inactiva.
- Pues sí, soy incapaz. Así soy yo. Un "culo inquieto" como diría mi madre-. Ella se rió un poco, Harry también, a pesar de seguir con los ojos cerrados.
- Hermione…
- ¿Sí "Bello durmiente"?- dijo ella riéndose otro poco.
- Me encanta estar contigo-. Confesó él encogiendo las piernas y colocándolas encima de las de Hermione. Quien sonrió al ver eso y la mano que Harry dejó en la cintura de ella.
- A mí lo que me encanta es que seas cariñoso-. Apuntó ella apoyando también una mano en la cintura de Harry y encogiéndose igual que él-. Y eso que no lo eres a diario pero cuando te da por buscar el contacto como ahora…no puedo evitar sentir que me derrito.
- ¿Ah sí?- preguntó él acurrucándose más en ella.
- Sí porque me resultas tan y tan adorable que cuando te miro es como… "Ayy qué lindoo"-. Ella se rió de nuevo, Harry movió la otra mano y acarició la mejilla de Hermione, entonces dejó la mano en el cuello de ella y ella sonrió sin que él lo viera.
- ¿Y ahora?-. Preguntó él pasando un dedo por el cuello de ella-. ¿Te resulto adorable en plan "Ayy qué lindo" o soy adorable sin más o nada de eso?
- Ahora eres todo eso y más, Harry Potter. Y de hecho, las personas capaces de transmitir algo tan lindo como lo que tú me haces sentir en estos momentos, son personas que no pueden ser malos. Porque los malos no son adorables y mucho menos cariñosos.
- ¿Tú crees?
- Pues claro que lo creo.
- Los padres de Draco son malos y sin embargo son cariñosos con su hijo. Bueno, al menos la madre sí porque al padre nunca le he visto en ese plan con Draco.
- Todos los padres y todas las madres, son cariñosos con sus hijos e hijas por muy buenas o malas personas que sean. Lo que sí es innegable, es que una persona mala no puede ser igual de tierno o cariñoso a como sí lo es una persona buena.
- ¿Y tú crees de verdad que no soy malo, Hermione?
- Lo creería incluso estando borracha, Harry.
- Yo creo más bien que tú quieres creer que soy bueno. Pero no soy tan bueno como tú quieres pensar. De hecho tengo mucho de malo. Tengo un lado oscuro que nadie ha visto jamás.
- Yo también tengo ese lado oscuro, Harry. Todas las personas lo tenemos. Llevamos dentro tanto el bien como el mal. No existe nadie perfecto ni bueno al cien por cien. Esa dualidad entre el bien y el mal es lo que nos hace humanos.
- ¿Y si yo me volviese tan malo como Voldemort, seguirías siendo mi amiga?
- Sí.
- ¿Seguirías queriéndome?
- Sí.
- ¿Seguirías apoyándome?
- No.
- ¿Seguirías acompañándome?
- Por supuesto. Si te dejase solo no podría estar contigo para intentar que volvieses a ser bueno.
- ¿Por qué querría serlo cuando los malos consiguen siempre más cosas y hasta tienen más éxito y poder que los buenos?
- Tienen más cosas materiales, pero no las que verdaderamente importan en la vida de toda persona, Harry.
- ¿Y qué cosas son esas, Hermione?
- El amor, el cariño, la amistad, la lealtad…
- Amor tienen. Amistad también. Y lealtad…sí, desde luego los Mortífagos eran leales a Voldemort.
- Y pobre de aquél que le diese de lado o que huyera. En cuanto le encontraban le mataban. ¿Se te ha olvidado, Harry? Los Mortífagos se hicieron seguidores de Voldemort más por miedo que porque de verdad siguieran sus ideales.
- Bueno sí…eso es verdad. Pero no me digas que los malos no tienen amor, lealtad o amistad porque sí los tienen. Incluso Draco tiene todo eso en Crabbe, Goyle y hasta Pansy Parkinson, que no sé cómo no le ha montado aún un club de fans con la de años que lleva admirándole.
- ¿Acaso a ti no te admira la gente? Porque yo diría que tienes más admiradores que Draco, Voldemort y todo su ejército de Mortífagos juntos.
- Pero esa gente no me conoce realmente, sólo sabe lo que ve desde fuera. Ninguno de ellos sabe lo que tengo dentro.
- Yo sí lo sé-. Dijo ella con voz suave y cariñosa-. Tienes un corazón inmenso-. Apuntó dejando su cara en el órgano vital-. Que late con las mismas ganas que tienes tú de vivir-. Dijo al escuchar sus latidos-. Y llevas siete años luchando por tu vida, Harry Potter. Ahora que has vencido a tu peor enemigo y que puedes vivir como te dé la real gana sin preocuparte de qué pasará si Voldemort te mata mañana…¿Por qué te planteas estas cosas?
- Porque me importan, Hermione.
- ¿De verdad te importa tanto el tener dinero, fama y seguidores? Yo no lo creo. Diría que todo eso lo tienes desde que llegaste al mundo mágico con once años de edad y fuiste con Hagrid por primera vez, al callejón Diagon para comprar todas tus cosas del primer curso de Hogwarts. Te recuerdo que más de una persona te reconoció y te saludó en plan entusiasta sin que tú entendieras por qué eras tan importante. En aquellos momentos tú no sabías nada de tu pasado ni de tus orígenes mágicos. Después de todo, te criaste sin ese mago y esa bruja extraordinarios que fueron James Potter y Lilian Evans.
- Es cierto, a mí no me han criado mis padres. Ni tampoco lo hicieron mis tíos. No en el sentido al que tú te refieres. Yo nunca les importé. En realidad, era una molestia continua para ellos. Desde que tuve uso de razón crecí escuchándolo. Y ahora me da igual lo poco o nada que me quieran. Pero cuando eres pequeño…eso es insoportable, Hermione. El no tener cariño, que nadie te dé afecto, que un niño no sepa lo que es un beso en la cara o un abrazo o escuchar cómo alguien a quien tú quieres te dice "te quiero, Harry" es…Dios…no te imaginas cómo es. Pero sí te digo que es horrible. Yo mismo con once años no tenía ni idea de lo que era un beso en la mejilla o un abrazo y mucho menos tenía idea de lo que sentiría al recibirlos. Y realmente no lo supe hasta que te conocí. Tú fuiste la primera persona en felicitarme y también la primera en darme cariño, Hermione Granger. Sólo tú. Por eso entre otras cosas, eres tan especial para mí.
- Tú también eres especial para mí, Harry Potter. Muy pero muy especial.
- ¿Y lo seguiré siendo aunque me convierta en un monstruo?
- Y aunque te dé por aparearte con todas las mujeres del castillo. Bueno, con todas menos conmigo, claro.
- No creo que me dé por tener sexo con todas. La verdad es que McGonagall o Madame Pomfrey no me resultan nada sexys.
Hermione volvió a reírse, Harry la acompañó esta vez, aunque siguió con los ojos cerrados.
- ¿De verdad estás dormido?
- Si lo estuviera no podría hablar contigo.
- Entonces estás despierto.
- De no ser así no podría escucharte, Hermione. Aunque lo que me extraña es que no puedo verte. ¿Te has vuelto invisible o algo por el estilo?
- Soy tan visible como tú, Harry. Pero no me ves porque tienes los ojos cerrados.
- No es verdad.
- Sí lo es.
- Pero si yo me siento despierto y de hecho estoy viendo desde hace rato un prado muy bonito. Seguro que estás escondida en alguna parte. Por eso te oigo y no te veo.
- Harry, me oyes porque estoy despierta y no me ves porque tú eres el único de los que tiene los ojos cerrados.
- Que no los tengo, Hermione.
- Que sí los tienes. ¿Quieres que te lo demuestre? Pues lo haré, aunque te advierto que te va a doler.
- ¿Por qué?-. En ese momento ella le tiró del pelo y Harry abrió los ojos pero de inmediato-. ¡Ayyy!- dijo al sentir el tirón-. ¡Pero qué haces!- exclamó agarrando la mano de Hermione y apartándola de su pelo negro-. ¡Estás tonta o qué. Qué te he hecho yo para que me tires del pelo, vamos a ver!
- Lo único que me hiciste fue no querer admitir que tenías los ojos cerrados.
- ¡Pues claro que los tenía cerrados. Estaba dormido, Hermione!
- No, estabas despierto, pero con los ojos cerrados. Te hacías el dormido, pero estarlo no lo estabas.
- ¡Sí que lo estaba!
- No pienso discutir contigo.
- ¡Pues muy bien!
- Pues sí, genial-. Sin añadir más, Hermione salió de la cama, sentándose en la silla. Harry la miró.
- ¿Puedes decirme por qué estabas conmigo en la cama?
- ¿Te ha molestado?
- No, pero tampoco estoy acostumbrado a compartir una cama contigo. ¿Y bien?
- Me tumbé porque me apetecía. Pero ahora no tengo ganas de seguir hablando de esto. Lo mejor será que me vaya. Además, algo me dice que Ginny vendrá más tarde a verte. Seguramente para pedirte perdón y preguntarte si podéis retomar la relación. Y desde luego, yo no tengo por qué estar aquí. Así que me largo y os dejo toda la intimidad que podáis necesitar.
- Ginny podrá venir y preguntarme todo lo que quiera, Hermione. Lo que es yo, no pienso perdonarla ni tampoco retomar la relación con ella. Me da igual lo muy arrepentida que esté o lo mucho que pueda decir quererme, para mí ella ya no representa nada y desde luego no quiero estar con ella como pareja.
- Pues yo pensé que se te caía todo con ella.
- Se me caía…Antes de saber cómo es ella realmente.
- ¿Y cómo es según la ves?
- Por fuera es preciosa pero por dentro es lo más horripilante que he conocido en mi vida.
- Horripilante, qué curioso, lo mismo que ella nos llamó hace sólo unas horas.
- ¿Aún te duele recordarlo?
- Sólo un poco. Me duele más que me lo dijera Ron, que el hecho de que lo pronunciase. ¿Entiendes?
- Lo entiendo muy bien, Hermione. ¿Vas a volver con él si te lo pide?
- Ni en sus mejores sueños accedería a retomar la relación, Harry. Me he dado cuenta que Ron Weasley no es el hombre de mi vida. Ya no siento por él lo que antes creía. Y realmente no sé si existirá un chico perfecto para mí en Hogwarts. De lo que sí estoy segura, es de que no volveré a salir con Ronald en plan pareja amorosa ni aunque me ofrezcan un millón de galeones.
- Ya sabía yo que no querrías retomar la relación. Por eso se lo dije a ella.
- ¿A quién?
- Kathleen Morrison. Vino a verme un rato antes de que lo hicieras tú. Estuvimos hablando un rato, de todo un poco. Ella preguntó qué pasaría con Ron y contigo. Si volveríais a retomar la relación y todo eso. Yo le dije que no sabía si volverías a ser amiga de Ron pero estaba seguro que no lo querías tener por novio.
- Yo también estoy segura que no lo quiero como novio, Harry. ¿Qué más te preguntó Kathleen?
- ¿Sobre ti y Ron? No mucho más. ¿Por qué?
- Curiosidad. ¿Y no te preguntó nada relacionado contigo?
- Algunas cosas. Pero lo que más repitió fue si le enseñaba la herida del muslo. Y todas las veces que preguntó le dije que no.
Hermione levantó una ceja, Harry la miró curioso.
- ¿De veras no querías bajarte el pantalón delante de una chica tan guapa como ella?- preguntó extrañada-. Ya es raro. ¿Eh? A todo chico le encantaría hacer de todo con Kathleen Morrison y desde luego desnudarse delante de ella no creo que le supusiera un esfuerzo.
- Pero es que yo no quería que ella me viese desnudo de cintura para abajo, Hermione.
- ¿Te daba vergüenza, Harry?
- Sí, mucha…- dijo poniéndose colorado-. No estoy acostumbrado a que una chica vea mi cuerpo aunque sólo sea de cintura para abajo. Además, la herida es bastante fea y seguro que le daría asquito verla.
- Si le diese tanto asco como supones no te habría preguntado varias veces si podía ver tu herida.
- Bueno pero…
- ¿De verdad te daba vergüenza que una chica te viese desnudo de cintura para abajo? Después de todo yo te he visto completamente desnudo y también soy una chica, Harry.
- Pero no eres cualquier chica, Hermione. Sino la única en quien más confío. Reconozco que contigo no me dio vergüenza que me vieras porque lo hiciste estando yo inconsciente. Aún así, Kathleen me dijo que algún día tendría que enseñarle mi cuerpo a una mujer, sobre todo si ella era mi novia o esposa. Porque…
- Ya sé por dónde vas, Harry. Y estoy totalmente de acuerdo con Kathleen. Algún día tendrás que enseñarle tu cuerpo a tu esposa o tu novia porque si queréis tener hijos, es necesario desnudarse. Realmente se puede hacer el amor con la ropa puesta pero es mucho más cómodo sin ella o al menos eso me han dicho.
- ¿Con quién has hablado de eso?
- Con muchas personas distintas que ahora no me apetece mencionar.
- ¿Y ellas te han dado muchos detalles de cómo se hace el amor?
- Muchos y variados, sí. Tantos, que podría escribirte un manual e incluso dibujártelo con las distintas posturas que existen.
- ¿Son muchas?- preguntó él con curiosidad, Hermione se rió un poco.
- Bastantes. ¿Quieres que te describa algunas?
Harry asintió. Hermione le habló de las más usadas y Harry terminó tan rojo como un tomate maduro pero eso sí, tomando nota mentalmente de todo lo que le decía su mejor amiga. Después de todo, ella siempre había sido muy sabia y él siempre aprendía mucho junto a ella.
- ¿Y a ti cuál te gustaría practicar?- preguntó con curiosidad sana.
- Pues la verdad es que no lo sé, nunca me lo he planteado. Supongo que me da igual. Y supongo también que el día que me toque hacer el amor con mi pareja, me dejaré llevar por él y adoptaré la postura que mejor nos convenga según la posición en la que estemos. Porque no es lo mismo estar tumbado que de pie o sentado…en fin, Harry. ¿Es necesario que siga?
- No, con lo que me has dicho, he aprendido bastante.
- Si tuvieras un hermano sería él quien te hablaría de esto. Yo pensé que con Ron lo habrías hecho. Después de todo a los chicos les interesa el sexo y a menudo hablan de eso con sus amigos o incluso parientes. Yo tengo dos primos que se cuentan incluso las chicas con quienes se han acostado. Tienen una especie de competición de a ver quién es el más irresistible. A mí me parece algo estúpido y también bastante machista. Si esas chicas supieran que son objeto de conversaciones donde tanto uno como el otro se cuentan las posturas que usaron o los minutos que echaron teniendo sexo con esas mujeres…estoy segura de que no volverían a acostarse jamás con ellos.
- Yo estoy seguro de que nunca hablaría de lo que hago o dejo de hacer con mi chica, delante de ningún primo o incluso amigo.
- Bueno, tú no lo harías porque tienes un sentido de la intimidad muy grande, Harry, pero no todos los chicos son como tú. La mayoría de ellos ven el sexo como una diversión o incluso como algo que no tiene importancia. Y ahí está la gran diferencia entre hombres y mujeres. Porque después de todo, a las chicas nos educan de otra manera y cuando nos hablan de sexo por primera vez, nos lo ponen todo como muy idealizado. En fin, nos cuentan muchas versiones distintas pero todas van encaminadas a una misma idea: la mujer no puede acostarse con todo chico que le apetezca porque de hacerlo es una guarra. La mujer debe acostarse con su pareja exclusivamente y si es una sola pareja durante toda su vida, mejor. Ahora bien, el hombre al igual que un animal…cuanto más se aparee, más macho es. Y él por supuesto puede y debe acostarse con todo lo que se le ponga por delante porque para el hombre el sexo es una necesidad.
- ¿Ah sí? Pues yo no le he necesitado por el momento.
- Es que no lo necesitas, Harry. Esa idea de "para los hombres es una necesidad" no es más que una excusa para ocultar la promiscuidad de los hombres. Porque los hombres son infieles por naturaleza o al menos eso dice una prima mía. La cuestión es que para ellos el sexo no tiene nada que ver a como sí nos lo explican a nosotras desde que somos adolescentes y empezamos a preguntar sobre él.
- ¿Y para ti que representa el sexo, Hermione?
- Esta conversación ya la tuvimos en otro momento, Harry.
- Refréscame la memoria.
- Yo veo el sexo como una demostración de amor entre la pareja. Y no pienso para nada que una mujer no pueda acostarse con todo hombre que se le apetezca. Tampoco pienso que una mujer es guarra o poco decente por disfrutar de su sexualidad como mejor le venga en gana. Lo que sí pienso es que debe de ser mucho más bonito practicar el sexo estando enamorada que sin estarlo. Realmente creo que lo que sienta una mujer enamorada que se acuesta con su pareja no lo siente igual a si se acuesta con un chico al que no se siente unida.
- ¿Y si tú tuvieses que acostarte con un chico preferirías que fuese tu novio o incluso tu marido?
- Por supuesto que lo preferiría, Harry.
- ¿Y de verdad piensas que no existe ningún hombre perfecto para ti? Lo digo por lo que me dijiste antes…
- Teniendo en cuenta que no existe el hombre perfecto como tampoco existe la mujer perfecta…diré que no sé si encontraré ese hombre aquí o fuera de Hogwarts, lo que sí sé es que ahora mismo no tengo intención de encontrarlo. Después del palo emocional que me he llevado con Ron, necesito un tiempo de soledad. ¿Entiendes?
- Sí Hermione, porque eso mismo es lo que yo quiero. Estar un tiempo sin pareja. Y pasado ese tiempo… ¿volverás a tener novio?
- No lo sé Harry, todo depende de si encuentro o no un chico que me guste.
- Y si no lo encuentras dentro del colegio… ¿Qué harás?
- Seguir con mi vida. Puede que mi pareja aparezca cuando consiga un trabajo o quizás cuando yo cumpla 50 años. La verdad es que eso no es algo que me preocupe ahora. Lo que sí me inquieta es lo que va a pasar contigo a partir de lo que te ha hecho el Lipan. Porque si te pones a matar gente o a aparearte con toda chica que se te ponga por delante, vamos a tener un problema muy grande en Hogwarts.
- ¿Sería ahí cuando me matarías, Hermione?
- Yo sólo te mataría si no tuviese más remedio, Harry, pero no lo haría porque te diese el punto de fecundar a toda fémina de Hogwarts que no fuese yo misma, claro. Porque desde luego, haría lo posible por no ponerme a tu alcance.
- ¿Tan horrible sería tener un hijo de tu mejor amigo?
- No sería horrible si fueses tú al cien por cien y yo estuviese enamorada de ti. Pero desde luego, si ese hijo me lo hicieras cuando tú fueses Lipan sí que sería horrible. Porque seguro que me lo harías contra mi voluntad y ese bebé sería un hijo no deseado y…la verdad es que no quiero hablar de esto ni tampoco planteármelo. Lo que sí te digo es que a pesar del mal recuerdo que me dejaría tener ese hijo…ten por seguro que lo tendría porque después de todo, el bebé no sería culpable de nada. Él simplemente nacería.
- Pero tú no podrías volver a mirarme a la cara después de haberte hecho un hijo en contra de tu voluntad. ¿Verdad?
- Sí Harry, me resultaría muy duro mirarte o incluso relacionarme contigo.
- Entonces prométeme algo, Hermione. Promete que me matarás si se me ocurre abusar de ti en algún sentido.
- ¿Qué?
- Ya me has oído. Prométemelo.
- No pienso prometer tal cosa, Harry.
- Por favor…
- No lo haré.
- Entonces no me quedaré tranquilo.
- Es tu problema, no el mío.
- No seas antipática, de verdad que no podré dormir si me pongo a pensar lo que podría hacerte siendo Lipan.
- Pues no lo pienses y así no perderás el sueño. Mira que es fácil…
- Para ti desde luego, como no has intentado aparearte conmigo dos veces…
- Simplemente he sido yo la que ha sufrido tus dos intentos de apareamiento. No sé qué es peor, que tú intentes tener sexo conmigo o que yo tenga que ver cómo no te das por vencido. Y eso que me tomé la poción que si no…no quiero ni imaginar lo que me habrías hecho de no haberte ocultado mi olor.
- ¿Qué poción has tomado, qué olor me ocultas, de qué estás hablando?
- Del remedio que nos dio Madame Pomfrey a las chicas que estábamos menstruando, Harry. Tanto yo como otras chicas hemos tomado una poción que nos hace inolora para ti. Si olieses nuestra sangre te pondrías frenético perdido. Yo creo que ahí sí que perderías el control pero de verdad. De todas maneras te costaría bastante olerlas cuando ellas no están aquí y desde luego Madame Pomfrey no te ha dado el alta. ¿Te ha dicho cuándo podrás salir de la enfermería?
- No se lo he preguntado. Pero yo espero que mañana me deje volver al dormitorio de los chicos.
- Supongo que querrá tenerte un tiempo en observación. Sería lo normal. Después de todo, los Lipans no atacan estudiantes todos los días. Tampoco abundan en el bosque prohibido. Hagrid me dijo que aún no había encontrado al que te atacó y…espero que sólo esté ese. ¿Era macho o hembra, Harry?
- ¿Crees me fijé en eso Hermione? Estaba más preocupado de retroceder en la cueva para que no me agarrase y me partiera en pedazos.
- Igualmente puedes hacer un esfuerzo. Cierra los ojos y trata de visionar el ataque, mira todo lo que puedas el recuerdo que tengas del Lipan, Harry. Dime si crees que es hembra o macho.
- ¿Qué importancia tiene?
- Mucha. Contéstame, por favor. ¿Qué ves en tu recuerdo?
- Un animal monstruoso que se me quiere merendar. Y creo que es…macho.
- Genial. Ya puedes abrir los ojos, Harry. Ahora iré a ver a Hagrid. Tengo que decirle lo que me has dicho del Lipan.
- ¿Volverás?
- Sí, antes de irme a dormir vendré a darte las buenas noches, te lo prometo.
- ¿Vas a estar fuera toda la tarde?
- Tengo mucho que hacer, Harry.
- Pues me voy a aburrir mucho sin ti…
- Le diré a alguno de tus compañeros que venga a verte. ¿Te parece bien?
- Sí gracias.
- De nada. Ahora descansa-. Ella le dio un beso en la frente, le tapó hasta el cuello y con la misma se giró, comenzando a caminar hacia la puerta de la enfermería. Justo cuando acababa de agarrar el pomo, escuchó pasos. Hermione se apartó de la puerta y vio cómo entraba la señora Pomfrey.
- Buenas tardes señorita Granger. Me alegra verla.
- Buenas tardes, señora Pomfrey. Lo mismo digo. ¿Ha venido a ver a Harry?
- En efecto. Le traigo algunos remedios que espero mejoren la recuperación de su herida en la pierna.
- Entonces la dejaré trabajar. Yo también tengo mis propias obligaciones, señora.
- Que tenga una buena tarde, Hermione.
- Gracias Madame.
Una vez fuera de la enfermería, Hermione puso rumbo a su habitación de prefecta. Después de consultar dónde tenía la guardia esa noche, salió dispuesta a dar un paseo. Cuando iba por uno de los pasillos del castillo se encontró con Kathleen Morrison. La cuál, tras saludarla con su amabilidad característica, le propuso salir a los terrenos del lago.
- He quedado con Kenny al lado del embarcadero. ¿Te apetece venir?
- Sí, muchísimas gracias por invitarme.
- De nada. A mi hermano y a mí nos caes muy bien, Hermione.
- Yo también pienso que sois buena gente, Kathleen.
- ¿Puedo preguntarte algo personal?
- Por supuesto.
- ¿Vas a volver con Ron? Como pareja, quiero decir.
- Ni borracha lo haría. ¿Y tú vas a decirle alguna vez lo mucho que te gusta?
- ¿Qué?- dijo Kathleen poniéndose pálida de repente, Hermione se rió un poquito.
- Tranquila, no pasa nada. No me importa que te guste. En realidad lo sé desde hace meses. Y también sé que intentas disimularlo. Puedo asegurarte que Ron no sospecha nada del interés que despierta él en ti, pero también te digo que si estás dispuesta a ser su novia tienes que saber que no tiene ni pizca de sensibilidad, es bastante bocazas, a veces no hay quien le aguante y aún así…cuando está de buen humor o con ganas de divertirse, es el chico más simpático y bromista que te puedas imaginar. Realmente Ronald tiene muchas cosas buenas y en ocasiones resulta incluso adorable pero…no creo que sea el hombre ideal para mí. Así que lo dejo libre para que tú o cualquier otra chica interesada en él, pueda conquistarle si él se deja, claro…
- Entiendo por qué me dices todo esto y…gracias por…no oponerte a que él y yo estemos juntos. Bueno, considerando que yo también le guste, claro…aunque sinceramente lo dudo. Después de todo tú y yo somos muy distintas en el aspecto y si a él le gustan las chicas como tú, yo no tengo nada que hacer. Tú eres castaña y yo rubia. Tú tienes los ojos marrones y yo azules, en fin…no nos parecemos en nada, Hermione. Si Ron está buscando una sustituta parecida a ti…lo tengo muy crudo.
- Al contrario, Kathleen, lo tienes facilísimo. Ron está ahora mismo furioso conmigo. Si quisiera echarse una nueva novia no creo que la buscase ni por asomo parecida a mí. Así que creo que bien podría fijarse en ti como en cualquier otra chica que no fuese yo.
- Y… ¿De verdad crees que él y yo pegaríamos como pareja?
- Si estás dispuesta a soportarle tanto lo bueno como lo malo, serías una pareja estupenda para Ron.
- Ahora mismo no le ves con buenos ojos… ¿Verdad?
- Así es. Suele ocurrir después de una pelea como la que tuvimos.
- ¿Quieres contármela?
- Lo haré mientras caminamos.
Kathleen sonrió y un poco después de empezar a andar, agarró la mano de Hermione que tenía más cerca. La castaña la miró con asombro.
- ¿Te molesta?- preguntó la hermana de Kenny soltando la mano.
- Claro que no-. Dijo Hermione volviendo a agarrarla-. No me lo esperaba, pero por mí puedes agarrarme la mano todas las veces que quieras. Después de todo es un gesto cariñoso entre amigas y nosotras lo somos. ¿Verdad Kathleen?
- Sí-. Dio la Slytherin más guapa que tenía Hogwarts-. Y por cierto, prefiero que me llames Kat. La gente que aprecio me suele decir así y a ti te aprecio mucho, Hermione.
- Gracias, Kat.-dijo la castaña aún sonriendo.
- Mi hermano también te aprecia-. Dijo la rubia guiñándole un ojo-. Yo creo que…
- ¿Incluso le gusto?- preguntó Hermione terminando la frase que intuía que Kathleen no quería decir. La hermana de Kenny se quedó callada, pero Hermione supo que había acertado-. Neville habló conmigo esta mañana y me dijo que yo le gustaba a tu hermano. Incluso me preguntó si a mí me gustaba él y qué diría yo si Kenny me pedía salir en plan pareja. Yo le dije que por el momento él no me gustaba de esa manera aunque como amigo me cae genial y…si en un futuro cercano, tu hermano te pregunta si yo le gusto…dile que ahora mismo no. ¿De acuerdo Kat?
- De acuerdo, Hermione-. Dijo la hermana de Kenny sonriéndole-. Gracias por tu sinceridad. Te prometo que hablaré con Kenny y le diré que por el momento no tiene ninguna posibilidad contigo. Es normal que ahora mismo no quieras salir con él o con algún otro chico. Acabas de romper con tu novio y…necesitas tomarte un tiempo de soledad. ¿Verdad?
- Sí. ¿Sabes una cosa, Kathleen? Creo que tú y yo vamos a ser las mejores amigas de Hogwarts.
- ¿Sabes otra cosa, Hermione? Creo que tienes razón porque lo que más creo es que somos muy parecidas. Tanto en el carácter como en los hobbies que tenemos. Y lo que más me gusta es que tanto tú como yo, nos entendemos muy bien.
- Tienes razón. Y ahora…reunámonos con tu hermano en el embarcadero. No quiero que se nos haga de noche.
Sin añadir más, Kathleen agarró de nuevo la mano de Hermione y salió con ella al exterior del castillo. Poniendo rumbo al lugar donde la esperaba su hermano sin que éste se esperase ver a Hermione. Kat pensó que Kenny se sorprendería pero también intuyó que sería una sorpresa que le gustaría. Después de todo estaba enamorado de Hermione y desde luego, a cualquier hombre enamorado le gustaba ver a la mujer objeto de sus pensamientos y deseos más secretos.
Continuará.
Nota de la autora:
¿A que no sabéis la última? Han vuelto a plagiarme, pero ya está solucionado. La semana pasada una persona robó el primer cap de mi fic "Enamorada" y lo publicó bajo su autoría (se apodaba "K15") en la web Potterfics. Me gustaría haber visto la cara que se le quedó a K15, el día que le dejé el comentario en Potterfics y aparte de llamarle ladrón de historia, plagiador y otras cosas le dije "qué torpe has sido al subir mi historia aquí sin haber comprobado primero si estoy registrada en Potterfics. Y mira tú por dónde lo estoy. Bueno pues que sepas que ya te he denunciado a los webmasters y ellos te van a quitar la historia en cuanto comprueben que no es tuya."
Así que fijaos, incluso en internet se pueden denunciar estas cosas y ponerle remedio. Esto lo digo porque mucha gente piensa que todo lo que se publica en internet es para el público y por lo tanto pertenece al público. Pero no, la propiedad intelectual es personal e intransferible y cuando alguien se apropia de lo que no le pertenece, aunque lo que tome esté en internet, uno no puede ser tan idiota de pensar que no le van a pillar. De todas maneras, del plagio de Enamorada no me enteré porque lo pillase yo sino que me avisó un amigo mío que también lee en Potterfics (gracias José Luis). Qué curioso, me tiro una semana sin entrar en Potterfics y de repente me plagian ahí. En fin, ya estoy acostumbrada. No es la primera vez ni la última que me plagian. Por un lado resulta halagador por otro...te toca mucho las narices, la verdad. Pero bueno, ya está solucionado y eso es lo que importa.
Hablando de otra cosa…el próximo capítulo de Monstruo, seguramente lo subiré en Marzo. ¿Por qué? Pues porque Febrero también lo tengo a tope de trabajo y sinceramente no voy a tener mucho tiempo que dedicarle al fic. Pero eso sí, que esté un tiempo sin actualizar no quiere decir que deje abandonada la historia. ¿Ok? Los que me leen desde hace años saben perfectamente que nunca he dejado una historia sin terminar. Y tampoco me he tirado años sin actualizar. Simplemente me ocurre que soy una mujer adulta de 33 años con una serie de obligaciones que nada tienen que ver con la de estar pegada al PC escribiendo, publicando o leyendo fics. Así que nos seguimos leyendo en el próximo capítulo. Cuidaros mucho. Atentamente: RAkAoMi.
PD: Galina, Elvira, Sandrita, José Luis, Efraín, Romycrazy y muchos otros lectores que estáis conmigo en el facebook, nos vemos por allí. ¡Galiiii, mándame madera para mi Beehive en el Farmville, que me hace falta! Romy…no sufras por no ver a Madonna, en internet hay millones de fotos. ¡Ve de pesca! Juajuajuajua. ¡Ahhh por cierto! Pronto pondré una sorpresa en el grupo que Alejandra creó para disfrute vuestro y mío. ¡Oye un abrazoo! ¡Viva los/as lectores/as de RAkAoMi! Vosotros/as sí que sois lo mejor del mundo mundial. Un millón de gracias por estar ahí y hacérmelo saber. Os quiero mucho. ;-)
