Nota: Algo angustioso el capitulo.

05. Pelea

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Sentado debajo de ese árbol, lejos de la casa, no sabía si dejarse llevar por sus sentimientos o reprimirlo todo. Su mirada desenfocada, su respiración entrecortada, se abraza en un intento de pedirle a su cuerpo que se calmé. No sabe si esta fallando o no. Sus piernas se encogen y recarga la frente en ellas, limpiando el sudor con la tela del pantalón.

Está furioso, decepcionado, presionado, asustado, en una sola palabra: alterado. Los quieren separar, se la quieren quitar, llevarlo lejos, y él no puede hacer nada, no puede abandonarse al deseo egoísta de quedarse, realmente lo necesitan, solo a él, así como él la necesita a ella.

Ha gritado, ha llorado y en su explosión emocional ha atacado al supuesto culpable. Su padre está herido, y espera que siendo atendido en esos momentos. Se detuvo solo al ver el rostro desencajado de la itako y su abuelo.

Esta asustado de él mismo, de su reacción, de las consecuencias, y aun no se entera de las pisadas de la persona que se acerca. De cómo la expresión de ese rostro femenino se suaviza al verlo en tal estado. Se sobresalta al sentir sus brazos rodearlo, ese cuerpo que se pega al suyo para consolarlo.

– Te esperaré – le promete ella con voz firme, convencida de tal promesa, y de él solo escapa un sollozo.

– No sé cuanto tarde, puede ser mucho tiempo, o tal vez no regrese – ella lo abraza mas fuerte y solo niega con la cabeza, aguardando a que se calme para dar pie a la conversación.

Y a él le parece cada vez mas lejana la pelea, entregándose solo a ese abrazo, a sentirla a ella y pensar que el mundo solo lo componen dos personas.

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Fin.

¿Qué a donde va? Mmm, eso no lo pensé mucho, solo cree un escenario en el cual Yoh realmente fuera capaz de ponerse colérico. No sé si es culpa de mis letras o de mi percepción, pero mi Yoh luce un poco más oscuro que el que pinta el autor jaja. ¿Qué opináis?