Capítulo 2: De compras
Cuando llegamos a Port Ángeles a buscar un disfraz para mí, no tenía muchas ganas de estar todo el día caminando de tienda en tienda (nunca tenía ganas la verdad) y probarme miles de cosas que igual no compraría. Ósea era gastar el tiempo.
Entramos en una tienda que se llamaba "Go for it" la verdad yo no entré, fui arrastrada por Alice que increíblemente, tenía fuerza.
Nos pusimos a ver muchos disfraces, Alice empezaba a hacerme sugerencias, pero yo no tenía los mismos gustos que ella, para elegir ropa ni menos disfraces. Hasta que encontró uno que me gustó, era de Jeannie de mi bella genio y Alice estuvo encantada de que me gustara.
Lo compré, esperando poder irme ahora, sentía que había estado horas en esa tienda.
Pero mis planes se fueron al diablo cuando Alice empezó a buscar una tienda en donde vendieran pelucas y maquillaje.
-Alice, no es necesario
-Si lo es Bella, tienes que verte muy bien
-¿Por qué?
-Porque va a estar todo el instituto y quiero que vean lo hermosa que eres.
-No es para tanto Alice, debe haber otra razón-Me miró con cara de inocencia- ella sabía actuar muy bien, así que no estaba segura de si era de ella esa cara o una máscara-
-¿Otra razón? Preguntó
-Si, ¿Para qué debería ver el instituto que soy bonita?
-Para que rompas corazones esa noche- rió musicalmente
Puse los ojos en blanco
Luego de que Alice comprara todo lo necesario para su disfraz y el mío nos fuimos, el camino de regreso fue silencioso, no nos demoramos mucho en volver, así que eran las cinco de la tarde cuando llegué a mi casa, Charlie todavía no había llegado. Eso me daba tiempo para ducharme y hacer mis tareas, por suerte no eran muchas. Terminé con tiempo de sobra, incluso pude leer un poco Romeo y Julieta, aunque me lo sabía de memoria, me gustaba leerlo y leerlo, nunca me cansaba.
Como faltaban poco para las siete de la tarde, empecé a hacerle la comida a Charlie, primero me puse a por ver qué había para preparar, como no había mucho, decidí hacer pescado frito.
Cuando entró, vino directamente a la cocina, lo miré, él estaba a punto de decirme algo y me di cuenta al tiro de qué me iba a preguntar así que respondí:
-Pescado frito
-Huele delicioso
-Gracias, estará listo en dos minutos- cuando dije eso, el se fue a sentar a la mesa, empecé a llevar los cubiertos y vasos con jugo de naranja a la mesa, cuando por fin se terminó de cocinar el pescado, lo serví y empezamos a comer, como siempre, no dijimos nada.
Cuando terminamos de comer, me puse a lavar los platos y Charlie se fue al living a ver la televisión. Subí rápido a mi habitación, seguía muy nerviosa por la fiesta de Alice…
Los días pasaron más rápido de lo que hubiera deseado, ya faltaba un día para la fiesta, ahora, tendría que estar en la casa de Alice, conociéndola me haría ir dos horas antes para llenarme de maquillaje y hacerme parecer una "DIOSA" como dice ella, pero para mí, eso era una tortura, porque soy como una muñeca en sus manos.
Cuando terminaron las clases, estaba dispuesta a irme, me fui hacia el estacionamiento del instituto, cuando vi a Alice.
-¡Bella!-dijo mientras venía corriendo hacia mí.
-¿Alice?
-Oye Bella, ¿Me podrías ayudar a adornar la casa y prepararlo todo para mañana?
-¡Pero Alice!, falta un día, ¿No podemos hacerlo mañana?
-Bella, para que las cosas se hagan bien, hay que hacerlas con A-N-T-I-C-I-P-A-C-I-Ó-N.-Puse los ojos en blanco, aunque sabía que si me resistía, de alguna manera, ella lograría que la ayudara hoy, usando chantaje emocional, así que tuve que aceptar a regañadientes.
-Está bien, pero me las vas a pagar ¿eh?
-¡Si, como digas!- dijo muy animada, mientras me agarraba el brazo y me volvía arrastrar a su auto. Empezaba a odiar a ese pequeño duendecillo. Pero antes de partir recordé algo.
-¡Espera Alice!
-¿Qué pasa Bella?
-¡Mi coche!-Sentí como a Alice casi le salían chispas por los ojos
-Edward lo irá a dejar a tu casa
-P…Pero- no alcancé a decirle que mejor lo hiciéramos como la otra vez, ella ya había encendido el motor y pisado el acelerador. No entendí la prisa de Alice, sabía que tramaba algo, tal vez quería decorar lo más rápido posible, no definitivamente tramaba algo.
El paisaje se veía borroso a causa de la alocada conducción de Alice, vi como se desviaba, la miré y le dije:
-¿No íbamos a tu casa?
-¡Claro que no!, tenemos que ir a comprar las cosas para adornar y todo eso
-¡Alice!, ¡Pensé que ya las habías comprado! Ahora lo entendía todo, ella se comportó así porque sabía que si yo me daba cuenta de que todavía no compraba lo necesario, me escaparía de alguna manera para no tener que salir de compras.
-No, prefiero que vayas conmigo para que me des tu opinión acerca de ¡todo!
-¿No podías pedírselo a Rosalie o a Esme?-Le pregunté mientras hacía un puchero
-Bella, tú eres mi mejor amiga, prefiero tu opinión.
-¡Pero si no nos parecemos en nada respecto a gustos Alice! Puso los ojos en blanco, me miro con cara de estas-equivocada y me sacó su pequeña lengua. Yo hice lo mismo, parecíamos dos niñas pequeñas. Ambas reímos al ver como nos comportábamos a veces.
Alice me llevó a una tienda con artículos especiales para fiestas, había de todo: Globos, guirnaldas, sombreros con muchos colores, piñatas, serpentina, sprays de esos que tiraban una especie de hilo de no se que, cornetas y muchas cosas más.
Nos pusimos a ver lo que necesitaríamos o mejor dicho lo que necesitaría Alice para la fiesta, la mitad del tiempo pedía mi opinión, yo casi no pensaba lo que le decía, podría estarle vendiendo mi alma al diablo y yo respondería cualquier cosa sin sentido.
Obviamente Alice se dio cuenta de que estaba distraída- ¿Cómo no estarlo?- si ella sabe que me carga ir de compras, me retaba cada cinco minutos al darse cuenta de que le respondía solo lo que ella quería oír.
-¡Bella! Te traje aquí para que me dieras TÚ opinión, no a que me dijeras lo que yo quiero oír.
-Pero Alice, sabes que no tengo los mismos gustos que tú, aunque eligiera algo que es de mi gusto, igual terminarías eligiendo lo que tú quieres, así que, solo elige lo que a ti te parece apropiado, total nos ahorramos unas cuantas peleas estúpidas.
-¡Vamos Bella! ¡Al menos dame tu opinión sincera de algo!, como por ejemplo- dijo mientras me mostraba algo que tenía en la mano.- ¿Crees que es muy exagerado llevar esto?
-¡Alice! ¿Te volviste loca?- La verdad no era una pregunta, si no la constatación de un hecho.-Alice, de veras se había vuelto loca.- ¡Les darás un gran susto a todos si llevas eso!
-No seas exagerada Bella, solo el ruido, ¡Te apuesto a que se divertirán!- Enarqué una ceja, no muy segura de si ella estaba cuerda.- ¡No seas aguafiestas!
-Bueno, si a alguien le da un paro cardiaco, la culpa será toda tuya.- Puso los ojos en blanco.
- Bella, ni que fuera un tiburón en una bolsa de plástico.
-Como quieras, pero yo te echaré la culpa a ti si pasa algo.-
-Ok, dijo mientras sonreía.- Ya verás como no tendrás la oportunidad.
Pasamos más de dos horas buscando tiendas y comprando cosas para la fiesta, Alice era muy apasionada por las compras, eso era lo que no me gustaba de ella, si dices la palabra COMPRAS muy cerca de ella, estarás perdido, no estaría pasando esto si fuera con Ángela o con Jessica.
Cuando por fin terminamos, no sé como cupieron todas las bolsas en el auto, eran muchas y ni pensar en cuanto dinero se gastó, pero a ella no le importaba, con tal de que fuera la mejor fiesta de todo el mundo, podría gastar el dinero de un país entero, la verdad, si lo hiciera no me sorprendería.
Llegamos antes de lo esperado a su casa, ahora tenía que prepararme para la segunda parte, de tres, decorar la inmensa casa de los Cullen, que se veía como una misión imposible, pero con Alice todo se puede.
Esme me saludó cuando me vio entrar:
-Hola querida, dijo mientras me sonreía.- ¿Cómo estas?
-Hola, muy bien gracias ¿y usted?
-Muy bien también, ¿Vienes a ayudar a Alice con lo de la fiesta?
-Claro- le dije mientras miraba a Alice con rabia, ella solo se limitó a sonreír.
-¡Vamos Bella, tenemos mucho trabajo!-Gruñí de solo pensar en todo lo que había que hacer-
Holaa! espero que hasta el momento les guste el fic.. aunque sólo hayan leído 2 capítulos! besoosh! (L)
