Disclaimer: Los personajes de SCC no me pertenecen, son propiedad de las maravillosas CLAMP, yo solo los uso por mero entretenimiento.

Sumary: Sakura Kinomoto, una mujer con un oscuro pasado que la atormenta y el cual la ha llevado a convertirse en una Oiran, ¿qué es eso? Una prostituta. Tras conocer a Shaoran Li, su vida da un gran cambio pero, ¿podrá dejar el pasado atrás y ser feliz?/Periodo Edo/AU.

Aclaraciones: La trama Original del Fic NO me pertenece, es de la autoría de Smorphine quien muy amablemente me permitió la adaptación de su Fic y a Lady Blackstar quien me permitió adaptarla a su versión. Esto es todo un rollo pero les agradezco chicas.

Capitulo 4

Abrió los ojos lentamente, sin ninguna prisa, ya entrecerrados pudo divisar el fino rostro de Sakura, quien seguía acariciando su rostro tranquilamente. Parpadeo suavemente dos veces y comenzó a despertar. La castaña se percató de que Shaoran había despertado de los brazos de Morfeo y le dedico una tierna sonrisa.

—Veo que despertaste…

— ¿Qué hora es?

—Tarde — paro de acariciarle. — Si quieres puedes dormir aquí…

— ¿Pero y tu…?

—Tranquilo, si te lo he ofrecido, simplemente acéptalo. — El castaño se levanto de sus rodillas y se giro para no perder el contacto visual. — A estas horas solo hay maleantes por las calles y no es una buena idea que te vayas tú solo…

—Bueno, entonces aceptaré…

—Perfecto, puedes acomodarte Shaoran — Se levanto poco a poco, recobrando la movilidad en las piernas y caminó hacia la puerta lenta y calmadamente. — Iré a por algo de té.

—Bueno.

¿Qué tenía esa mujer? Era consciente que estaba probando el néctar de la locura, lo sabía de sobra, pero aún así, continuaba buscándola, llamémosle masoquismo o quien sabe cómo, pero de lo que está claro es que le encantaba sentir esa locura. Se deleitaba simplemente con observarla, sin decir nada, pero cuando su melodiosa y tranquila voz llegaba a sus oídos le hacía perderse todavía más en ella.

Se sentía extraño, Li Shaoran no era de esos hombres que se enamoran a simple vista, y para ser sinceros no creía en el amor; pero ¿Qué le pasaba?, ¿Esa mujer le había enamorado? O… ¿Solo había conseguido caer en la oscura magia de aquel llamado "ángel del infierno"? Fuera como fuese, le encantaba esa magia y más aún quien la portaba. No quería pensar en lo que se trataba, lo mejor era dejarse llevar y que el destino decidiese lo que tenía que pasar. Quién sabe, quizá sus destinos estaban irremediablemente unidos.

—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—

Por el salón del establecimiento apareció Sakura, relajada y con sus ojos cerrados. Corrió lentamente la puerta y el cerro tras de sí intentando no hacer ruido. Nakuru, quien se encontraba tumbada en el suelo mientras tomaba un poco de sake, la miró fijamente, la joven sabía de sobra que ahora su mentora comenzaría a preguntar.

— ¿Li sigue ahí, Sakura—chan?

—Sí – camino hacia un rincón del cual saco las cosas pertinentes para hacer el té.

— ¿Estás…."trabajando"? –la pregunto algo confundida mientras se servía más.

—No…— vertió el agua.

—Sakura, ¿estás bien?— dejo su vaso y se acerco a ella, observando todos sus movimientos.

—Si Nakuru… — alzo la mirada, dedicándola una leve, pero sincera sonrisa. — Estoy bien…

— ¿Quién demonios es él? ¿Dios lo manda Sakura? – Pregunto sorprendida— ¡Kami sama, mi flor de cerezo esta sonriendo!

—Exageras— su sonrisa se torno divertida al ver los alaridos de su amiga.

—Si vieses lo linda que te ves sonriendo así, no me llamarías exagerada cariño. — Se recostó en el suelo sin dejar de mirar a su subordinada. — ¿Es buen chico Shaoran—kun?

—Parece inocente…

— ¿Inocente? Sakura, quizá es que nosotras tenemos de todo menos inocencia. — se carcajeo ligeramente.

—No sé… ¿te puedes creer que de las dos veces que ha venido no ha querido "nada" de "nada"?

— ¿Qué?— Abrió los ojos de golpe y se incorporó de nuevo, quedando a dos centímetros del rostro de la esmeralda. — ¿No te has acostado con él?

—No. — negó tranquila mientras continuaba su labor.

— ¿Entonces que han hecho este tiempo?

—Nada.

— ¿Nada?

—Aja — serena continuó preparando el te— El tan solo quiere hablar conmigo, dice que no quiere pagar por mi cuerpo — paró y mantuvo la mirada baja. — Dice, dice que no tengo precio…

— ¿Ese hombre es real?

—Lo mismo me pregunte — suspiró.

—Sakura — se acerco como una felina hacia ella, poniéndola nerviosa al momento. Sonrió de medio lado— a ti te gusta Li…

— ¿Q-Qué? – se sonrojó levemente y desvió la mirada, acelerando sus movimientos para terminar cuanto antes el té. Carraspeo para recobrar la compostura. — N-No digas tonterías Nakuru.

—Vamos cariño, ¿Si no porque no le has echado de tu habitación a estas horas? Además con lo guapo que esta seria yo la que pagara por acostarme con él—miró de reojo a Sakura la cual frunció el ceño levemente.

—Es simple preocupación…— intento parecer seria. — sabes que a estas horas están los maleantes, puede ser peligroso…

—Ya claro, como si él no pudiese defenderse solito. — Se junto cada vez más contra la nerviosa castaña, restregándose contra ella y sonriendo divertida. — Nee nee, ¿Sakura—chan? ¿Te estás enamorando?

— ¿Enamorando? – Se hizo el silencio y Nakuru se puso seria, sabía que no debía haber dicho eso. — No… sabes que no, eso no es para alguien como yo…

—No digas eso — la miró fijamente. — todavía eres muy joven cariño, tú no estás atrapada.

—Nakuru

—No Sakura, mírame — Sakura la obedeció— Yo — se señalo contra su pecho. — Yo si estoy atrapada aquí, tú puedes ser feliz, puedes volver a enamorarte.

—Pero, me han hecho tanto daño…— sus manos apretaron la tetera que sostenía sobre sus frágiles manos. — yo no puedo confiar en nadie y menos en un hombre.

—Si cariño, tu sí. No cometas el mismo error que yo. — Se puso de rodillas, seria y mirándola profundamente. — Desconfié de todo, inclusive los hombres Sakura y mírame…

—…— calló y escucho.

—Mírame… ¿crees que soy feliz aquí? ¿Crees que yo no he soñado con una vida mejor? – Nunca vio a Nakuru tan seria, pero la escucho atentamente. — Por supuesto que si… pero yo, mis miedos, mi desconfianza y sobre todo mi orgullo, me han impedido ser feliz…— hizo una pausa. — No cometas el mismo error.

—Nakuru

—Te miro y me veo a mi cuando era joven, pero yo fui tonta y cometí el error de cegarme, tú todavía puedes ser feliz.

—…. — el té estaba listo, pero Sakura no presto atención, las palabras de Nakuru le habían llegado dentro. Quedo pensativa.

— ¡Bueno!— la voz cambio de repente a la de siempre. Dio una palmada y la dedico una amplia sonrisa. — ¡No hagas de esperar a tu pretendiente! ¡Vamos Sakura!

—s—si…— Sakura tan solo la miró sin comprender el cambio de humor tan drástico. Pero después sonrió levemente, sabía que Nakuru lo hacía por verla bien.

—Ve…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Entro pensativa en la habitación, las palabras de Nakuru llegaron hasta su corazón y ahora no paraba de darle vueltas. Pero aún cuando vio a Shaoran, este se encontraba dentro del futón blanco con flores lilas, recostado y observando la habitación; este no se había percatado de la presencia de la mujer de sus sueños.

—Traigo el té. — sonrió levemente mientras dejaba la bandeja sobre la cómoda de madera. Se puso de rodillas y le miró fijamente. — ¿Quieres una taza o prefieres descansar?

—Duerme conmigo. — Silencio.

Ambos se quedaron mirándose fijamente sin decir nada. Lo había dicho enserio, sin ningún rodeo; Sakura se quedo anonadada, no sabía que decir.

—Una mujer como yo no debe mostrar su rostro dormido, es una falta de educación…

—Me da igual…— sonrió de lado. — soy tu…"cliente", ¿No puedes dormir con tu cliente?

—No Shaoran…— rió dulcemente. — Es más, nunca duermo con mis cliente, jamás.

—Vaya… pues…— se quedo pensativo durante un largo rato. — ¿No puedes dormir con tu amigo?

—Oh no, nunca podría dormir con un amigo; siempre debe haber una barrera de respeto. — miro hacia el suelo, sonriendo.

— ¿Entonces…?— se incorporó lentamente, quedando a escasos pasos de Sakura. — ¿Qué tengo que ser para que duermas conmigo?

— ¿Huh? – alzo la mirada un tanto sonrojada al ver lo que indirectamente había preguntado aquel hombre.

—Vamos, no haré nada… lo juro. — le alzo su meñique cual niño pequeño que quiere hacer una promesa. — Por favor…

—Mmmm…— le miro fijamente, pensativa y finalmente alzo su meñique igual y lo entrelazo con una tierna sonrisa. — Esta bien…

Shaoran la hizo hueco en el futón, mientras observaba como se levantaba, tranquila y seria. Se sonrojo interiormente al pensar lo que acababa de decir. Suplicando y rogando a esa mujer que durmiese junto a él, ¿en que estaba pensando? Mas se sonrojo mas al ver como la chica empezaba a desatarse el obi, instantáneamente desvió la mirada.

Volvió a mirar de reojo a Sakura quien estaba deslizando su kimono lentamente por sus brazos, dejando ver la fina tela blanca del Juban. Era preciosa, hipnótica y tenía esa magia tan elegante que la hacían ver más irresistible aún. Dobló cuidadosamente el kimono y lo dejo delicadamente sobre el suelo. Camino lento y pausado hasta el lado izquierdo del futón y se arrodillo con cuidado, ante la atenta mirada de Shaoran. Tenía suerte de poseer un futón amplio, porque si llegase a ser más pequeño, uno de los dos dormiría en el suelo. Abrió la colcha para después introducirse dentro.

—Bien, pues durmamos. Buenas noches Shaoran. — Se acerco con una leve sonrisa a él y le dio un beso cerca de los labios, demasiado cerca, para después tumbarse y darle la espalda.

—Buenas… noches…Sakura.

Sus labios los sintió tan suaves y cálidos que creyó encontrarse en el paraíso. Se recostó del todo y se mantuvo mirando la espalda de Sakura. Aspiro profundo y dejo que el olor de Sakura le embriagara los cinco sentidos, y como impulso se acerco más a ella. Cerró los ojos y se quedo así, probablemente esa sería la noche en la que dormiría mejor.

Sakura, por el otro lado mantenía los ojos abiertos. ¿Qué estaba haciendo? Cómo pudo hacer eso, se había impuesto asimismo una serie de reglas: 1. No encapricharse, 2. No encariñarse, 3. Y la más importante, no enamorarse… Y de momento ya había faltado a las dos primeras, pero temía estar empezando a faltar a la tercera.

Pero se sentía tan bien, tan protegida, podía sentir la calidez de Shaoran, su respiración tranquila. Cerró los ojos y dejo que le inundara esa sensación de protección que le brindaba la cercanía de Shaoran.

—Al final…— la voz ya relajada de Shaoran resonó por la habitación. —…no tomamos el té.

—Cierto…— sonrió divertida al igual que él y se echo hacia atrás, pegándose más a Shaoran, buscando más la cercanía entre sus cuerpos.

— Shaoran

—Mmmm?

— ¿Te importaría abrazarme…?— pidió en un susurro.

— ¿Que…?— se sorprendió por el pedido. — ¿De verdad quieres…?

—Si…— hizo una breve pausa. —… por favor, abrázame…

No le hizo repetirlo una tercera vez y pasó sus fuertes brazos por ella, apoyando su mentón sobre su hombro, aspirando su aroma. Sentía su pequeño cuerpo abrazado por él, parecía diminuto, frágil, pero le encanto tenerle así. Más aun le gusto a ella, ya que cerró los ojos de satisfacción al sentirse arropada por Shaoran. ¿Cómo había conseguido tener tanta confianza con él en tan poco tiempo? No tenía ni idea de la respuesta…

De lo que si estaba segura es de que todo el dolor y el miedo de ese preciso día se había esfumado al sentirse protegida por Shaoran.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Los pájaros revoloteaban en el jardín, canturreando un melodioso sonido que hizo que cierta castaña despertará con una sonrisa en sus labios. Abrió pesadamente los ojos, dejando que la luz matutina la despertará finalmente. Intento moverse pero tenía los brazos de Shaoran sujetándola posesivamente, volvió a sonreír ante esto. Podía escuchar su respiración acompasada, su aliento calentando su nuca y sentir su varonil aroma.

Aparto con cuidado de no despertarle aflojando su ansioso agarre, finalizando su libertad con éxito. Se incorporó y le miró adormilada todavía. Tenía los labios entreabiertos, y su torneado pecho subiendo y bajando a compás de su respiración. Llevo su pequeña mano al rostro de este y lo acaricio suavemente, delineando cada una de sus facciones, subiendo hasta su castaño y suave cabello, para enterrar sus dedos entre el.

—Buenos días…— susurro adormecido con los ojos cerrados.

—Buenos días…— esbozo una tierna sonrisa mientras apartaba delicadamente su mano. Ante la pérdida del contacto, Shaoran abrió lentamente sus orbes ámbar.

— ¿Qué hora es…?

—Deben ser las nueve…

—Ah—dijo despreocupadamente, luego ensancho los ojos— ¡Las nueve! ¡Tenía que estar hace una hora en el cuartel! ¡Demonios!

—Vaya… — se quedo sentada mirando como Shaoran se levantaba de golpe. — Pues deberías irte antes de que llegues más tarde.

—Si… más me vale darme prisa. — la miró fijamente mientras se acomodaba la ropa.

—Voy fuera, ¿sí? – se levanto tranquilamente y sonriendo.

—Hmp.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Mientras tanto, en la sala, se encontraba Nakuru tomando el desayuno junto a dos chicas más y Tomoyo. Las más jóvenes se encontraban hablando animadamente sobre lo que harían en el día, pero Nakuru todavía seguía pensando en Sakura, con una sonrisa de medio lado en el rostro.

—"Todavía no ha salido de la habitación y no escuché a Li salir."— pensó. —"Deben estar juntitos"

Sonrió alegremente haciendo que sus subordinadas la miraran con gesto extraño, pero rápido volvieron a sus asuntos. Sin embargo, el sonido de la puerta principal del establecimiento saco de sus pensamientos a Nakuru y las jóvenes dejaron de hablar. Todas miraron hacia la puerta por la que debería entrar el cliente y esperaron extrañadas sobre quien podría venir a esas horas.

Nakuru puso su mejor sonrisa al ver de quien se trataba, Yukito Tsukishiro, pero al momento su sonrisa desapareció al recordar que quizá iba a buscar a Sakura.

—Capitán Tsukishiro, Buenos días. — se levanto, aun así era un cliente. — ¿Qué hace por aquí tan temprano? ¿Puedo ofrecerle algo?

—Este si…— bajo su mirada apenado. — ¿Se encuentra Sakura?

—Lamento decirle que está dormida…

—Puedo esperarla si es preciso...— contesto intentando sonar tranquilo. Ese hombre ya había caído ante ella.

—No creo que sea una buena idea…

Hablando de la reina de Roma, Sakura apareció todavía un poco somnolientas por la puerta, sin percatarse de quienes se encontraban en la habitación hasta que alzo la vista. Dio un respingo pero recobro la compostura, haciendo una reverencia.

—Buenos días Tsukishiro-san.

—Buenos días, Kinomoto. — contesto serio.

—Sakura, emmm… el capitán te buscaba. — Nakuru la miró preocupada.

—Oh, pues, ¿dígame para qué capitán?— se acerco a él, quedando a unos pasos.

— Emmm, venía a verte...— contesto en voz baja.

—Aquí me tiene, ¿Algo más? – intento sonar amable y educada, pero se mantenía fría.

—Eh, si…— fijo su mirada en los orbes verdes quienes captaron el mensaje al instante.

—Lo lamento, capitán pero no será posible. — se giro para marcharse, pero el peligris se lo impidió.

—Te pagaré lo que sea. — contesto subiendo el tono de voz en un gesto de desespero.

—Ya le dije que no. — le cortó tajantemente. Nakuru observaba la escena atentamente por si había problemas

— ¿Pero por qué…?

No contesto ya que por la puerta de la que anteriormente salió Sakura, apareció un apurado Shaoran. Cuando se dio cuenta de quien se encontraba allí, se tenso al instante. Sakura miro fijamente al capitán, seria y fría, para después dar unos pasos atrás y quedar junto a Shaoran.

—Capitán Tsukishiro– hizo una reverencia.

—Li…— le observo serio. — ¿Qué hace aquí?

—Yo… — no pudo contestar ya que Sakura contesto al instante por él.

—Ha estado conmigo, Tsukishiro—san. – finalizo seria.

—Ya veo…— cerro los ojos recordando el consejo que le dio su amigo Lee y los abrió mirando fijamente a Shaoran. — ¿No deberías estar en el cuartel, chico?

—Si ahora mismo iba hacia allá—dijo con serenidad.

—Entonces lo mejor es que ambos se vayan si tienen que trabajar. — dijo Sakura, mirando fijamente al ojos pardos

—Adiós, Kinomoto. — se despidió secamente, saliendo del salón rabioso.

Nakuru se relajo al ver que el Capitán se fue y sonrió al verlos juntos. Shaoran tenía un gesto de alivio y Sakura continuaba seria y con los ojos cerrados. El castaño recobro la compostura y la miró para despedirse.

—Hmp... Sakura, debo irme

Nakuru no paraba de mirarlos como una cotilla, al igual que las otras jovencitas que allí se encontraban. Sakura las miro de reojo, con cara de "sois unas malditas chismosas" y volvió a dirigir su mirada a Shaoran.

—Te acompaño a la salida. — cogió su mano y le guió rápido, mientras miraba a Nakuru que la guiñaba un ojo.

Ambos llegaron al recibidor, pero Sakura no soltó su mano. No se decían nada, tan solo se miraban fijamente sin saber por qué, hasta que Shaoran se decidió a hablar.

—Bueno… gracias por todo…—apretó su fina mano.

—De nada Shaoran, gracias a ti. — se dedicaron todas las miradas existentes en un segundo y no supieron que hacer, así que Shaoran, en un impulso tiro de su mano y la abrazó. Al principio Sakura no entendió nada, pero al final correspondió el abrazo.

— ¿Cuándo te puedo ver otra vez?— susurro contra su hombro.

—Yo estoy aquí siempre…— respondió mientras se separaba de él, con una sonrisa en el rostro.

—Bien pues… nos vemos.

—Adiós… Shaoran.

Se quedo en el recibidor viendo como se marchaba, hasta quedar sola y en silencio.

—Chismosas – cerro los ojos y esbozo una sonrisa divertida. — Dejen de esconderse.

Al momento, Nakuru y Tomoyo salieron de la esquina corriendo y se pusieron detrás de ella, imitando la escena que acababan de ver. Nakuru haciendo de Shaoran y Tomoyo imitando a Sakura. La casi ojicafe sostenía las manos de la amatista mirándose fijamente.

— ¡Gracias por todo! ¡Sakura!— imito exageradamente cual drama de obra de teatro.

— ¡No! ¡Gracias a ti! ¡Shaoran—kun!– hizo lo mismo.

— ¿Cuándo te volveré a ver? ¡No puedo vivir sin ti! – se apretaron las manos y juntaron sus rostros. Sakura tan solo las observaba con los brazos cruzados, una ceja arqueada y sonriendo divertida de medio lado.

— ¡Yo te esperaré aquí siempre!

Ambas se empezaron a juntar más, burlándose de Sakura, para darse un beso. Fue suficiente, la castaña se acerco a ambas y choco sus cabezas para que sus frentes se golpeasen. Las dos empezaron a sobarse la frente de dolor.

— ¡Auch! ¡Sakura eso dolió!— se quejaba la más joven

— Tan solo escenificábamos la escena de amor…. — hacia pucheros Nakuru.

—Están locas…— paso de largo sonriendo divertida. — locas.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Ya era mediodía y en el cuartel, los soldados estaban almorzando. Shaoran estaba ido, perdido en su mundo, mientras comía. Yamasaki, su amigo, se percató del estado de su amigo y no tardo en preguntarle.

— ¿Te ocurre algo? Estas en las nubes.

—No, nada…

—Ya. — Le miro con media sonrisa y la ceja arqueada. — Has llegado una hora tarde amigo mío, ¿Qué ha pasado?

—Estuve con ella. — contesto sin mirarle.

— ¿Qué? ¿Con ella te refieres a…?

—Sakura.

— ¡Enserio!— grito haciendo que los demás soldados giraran a verlos. Bajo el tono— ¿De verdad?

—Si…

— ¿Pasaste la noche con ella?

—Si…

— ¿Hicieron algo? – pregunto pervertido.

—No. — se levanto una vez termino de comer.

— ¿Qué? – se levanto tras de él. — ¿Estás loco? ¿Cómo que aún no se han acostado?

—No quiero hacerlo así...

— ¿Eres gay?— pregunto directamente, ganándose una mirada matadora por su parte. — ¿Por qué no la pagas y punto?

Ella no tiene precio…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Sorpresotaaaa…pss aquí me tienen nuevamente, como recompensa de no haberles actualizado decidí dejarles 2 capítulos, jajajajajajajaj..Es para no morir tan joven, en fin, que les parece este nuevo capítulo.

Díganme si no quieren raptar a Shaoran…T.T…Kami, onegai, mándame uno así como Shaoran Shiiiiiiiiiii..*u*... Hombres así como el deberían existir, pero bueno.

Me merezco otro Review noooo?

Se les agradece nuevamente a ustedes chicas bellas por tomarse un poco de su tiempo y leer este fic. Muchísimas Gracias….que Kami se los pague con un chico como Shao. jajajajajajaj

Bueno nos leemos luego, ahhhh….tare trabajando en la nueva adaptación, les aseguro que les gustara mucho…ahora si...Chaito….

Un beso y un abrazo de Chocolate

Sakura Phantomhive Li