ESTOY VIVA DE NUEVO... SI YA SE TARDE UNA SEMANA Y SI YA SE QUE DIJE que la historia la tenia escrita hace mucho tiempo, pero tenia que corregir algunas cosas... en fin espero les guste esta parte... ya estamos cerca del final... oh un saludo y besos a todos lo que me siguen(si creo que si es asi) y por dejar sus comentarios y las correcciones que me han hecho, sobre todo a outcome 5 por las correcciones en dos pequeñas palabras pero muy importantes... y lamento no haber agradecido antes... pero mas vale tarde que nunca!

Claro que a todos los demás también les agradezco seguir la historia... ahora les comentare sobre un comentario bastante gracioso que me llego por mensajería privada... felicitándome por la historia y lo mucho que le gustaba pero hubo un pequeño detalle que me sorprendió bastante y la pregunta era "¿eres chica?" bien esto en vez de molestarme casi hace que me haga pipi de la risa... se que hay mucho hombre escritores... octavio paz... pablo neruda, agibran jalil gibran y mario benedetti y muchos otros pero creo que podremos distinguir entre el lenguaje de una hombre al de una mujer... así que contestando esa pregunta si soy una chica lo unico que si no responderé es la edad.

Un consejo chicos jamas, pero jamas le pregunte eso a una mujer... amenos que quieran poner en riesgo su integridad física y quieran la paternidad... no es que a mi me moleste... pero aveses uno se lleva decepciones muy grandes respecto a eso...

en fin espero que les guste este capitulo y por favor COMENTEN! pasen la historia a sus amigos... a los amigos de sus amigos... al sus parientes cercanos a los no tan cercanos, a sus vecinos, al primo del vecino que es sobrino del amigos de su tía política de la prima que trabaja en la tienda de la esquina... pásenla a quien ustedes quieran... bien disfruten y COMENTEN POR FAVOR!

PAPÁ Y MAMÁ

(Ya se no soy buena poniendo títulos)

Unas horas mas tarde Naruto despertó por el creciente aroma a comida que llenaba la casa.

-Buenos días ¿dormiste bien?- pregunto ella al ver al niño en el marco de la puerta.

-Buenos días- contesto todavía adormilado.

-vete a lavar para que desayunes- le dijo tranquilamente, el pequeño estaba por dar media vuelta cuando escucho un suave tarareo, rápidamente noto que Yami estaba de muy buen humor y eso lo hacia a él estar de muy, muy buen humor también. – No me escuchaste Naruto, te dije que fueras a lavarte- le volvió a repetir.

-¿eh? Si- unos minutos mas tarde el desayuno ya estaba listo en la mesa. Y al llegar Naruto miro con un desagrado lo que estaba frente a el. -¿de verdad tengo que comer esto?- dijo mientras veía el plato de comida con un muy bien pronunciado desagrado.

-si- dijo ella mientras comía una saludable arbolito de brocoli. – Necesitas comer mas verduras-

-pero-

-deja de quejarte y cómelas necesitas crecer más y las verduras te ayudaran-

-¿Pero?-

-nada de peros, te las comes y punto- e inmediatamente le tomo por el cuello y le rasco la cabeza con su puño. – Eres bastante enano para tu edad, necesitas comer más verduras-

-hay-hay- duele-duele- le decía mientras intentaba zafarse de ella.

-pues cómelas-

-bien, lo haré, lo haré-

-ese es mi chico- dijo alegre.

Naruto pincho con su tenedor un arbolito de brócoli y lo miro con resignación. Después de admirarlo un poco y pensar demasiado lo comenzó a masticar. Yami miraba la cara que este ponía al masticar y sonreía al verlo comer, de cierta manera era divertido cada mañana. Por otro lado Naruto miraba comer plácidamente el brócoli a Yami y se preguntaba ¿Cuándo? brócoli debería de comer para llegar a ser tan fuerte como ella, no era que le entusiasmara comerlo pero solo se lo preguntaba. Naruto quería mucho a Yami y de cierta forma le daba igual que las personas le despreciaran si la tenía a su lado no pedía nada más.

Después de un rico y nutritivo y hasta cierto punto desagradable desayuno, Naruto ayudaba a lavar los platos.

-¿Hay algo en especial que quieres que te prepare esta noche por tu cumpleaños?- pregunto.

- ¿he? ¿ Cocinaras? Creo que deberé de tomar algo para el estomago-

- ¿Qué dijiste?- replico molesta

- nada de nada- ella se volteo algo indignada.

-y-ya se que soy una experta en la cocina pero hoy por ser tu cumpleaños me esforzare-

- ¿puede ser Ramen?- dijo emocionado.

-¿Ramen?-

-si es delicioso-

-mmm… veré que puedo hacer-

-si, yupi… ramen, ramen, ramen- gritaba por todo el departamento.

-oye- le llamo. – ven te tengo una sorpresa- dijo mientras se secaba las manos.

-una sorpresa ¿para mí?-

-claro que para ti…ven acompáñame. Naruto no pudo evitar saltar mientras la seguía al pequeño balcón. Pero al salir no vio nada que pudiera parecer un regalo. – Mira- dijo señalando un bulto negro, que mas bien parecía una caja tapada con una manta.

-¿Qué es eso?- le dijo mientras observaba con precaución aquello.

-bien, si lo destapas lo sabrás- le animo.

Rápidamente quito la manta y descubrió que era una jaula. Naruto abrió los ojos asombrado, dos pequeños aves estaban en la jaula. Dos pequeñas aves de un color crema bastante sutil, era extraño Naruto nunca había visto aves de ese color además los dos traían una mancha en el pecho, una roja y otra amarilla, lo cual a naruto le parecía mas inusual e interesante. yami miro orgullosa como el niño las miraba sorprendido.

-¡pájaros!-

-¿te gustan?- pregunto satisfecha.

-son lindos-

-me alegra, porque de ahora en adelante tendrás que cuidarlos- Naruto volteo curioso.

-¿son para mi?- pregunto, al parecer no pensaba que ella le pudiera dar algo que estuviera vivo.

-pues para quien mas si, no-

-¿de verdad?-

-¡claro!- Yami veía como Naruto inspeccionaba la jaula con las dos pequeñas aves en su interior. –¡Oh!pero estas no son unas simples pajaritos-

-¿no?-

-nop, mira abre la jaula- indico.

-pero se van a escapar-

-no lo harán, abre la jaula- y muy a su pesar este abrió la pequeña puerta, inmediatamente las aves salieron volando, pero para sorpresa del pequeño las aves no escaparon si, no que ambas se posaron en los hombros del niño. – vez te dije que no se irían-

-¿pero? ¿Cómo?-

-bien estos chiquitines- ella extendió un dedo donde una de la avez se poso. – Están entrenados para seguir el chakra de su dueño- la pequeña ave voló a su hombro. – este de aquí, sigue mi chakra- dijo señalando el que tenia en el hombro. –y ese de ahí sigue el tuyo- Naruto miro a la pequeña ave que tenia en su hombro y no puedo evitar sonreír. – así que cuando están separadas se pueden encontrar, no importa donde estén, sin duda se encontraran-

-¡genial!-

- ellos me llevaran a ti cuando tu estés lejos de mi y viceversa. Ellos te guiaran a las personas que amas, oh por lo menos eso me dijo una vez alguien-

-¿y no se perderán?-

-no, de hecho puedes utilizarlas para que te guíen a casa-

-¿Cómo pueden ellos guiarme a casa?-

-bien ellos puedes rastrear tu chakra por más pequeño que este sea y donde crees que pueda haber mas chakra acumulado- naruto pensó un momento.

-¡en casa!- fue su escandalosa respuesta.

-¡bingo! Así que solo tienes que pedirle a alguno de los dos que te lleve a casa y ellos te traerán, no tienes porque preocuparte por perderte- le dijo guiñándole el ojo tiernamente. - ¿te gusta tu regalo?-

- gracias, gracias, es genial, te quiero mucho- le dijo lanzándose y cayendo juntos al piso comenzaron a reír.

-calma enano - ella le devolvió el abrazo dulcemente - yo también te quiero mucho naruto-

Después del agradable regalo, Naruto salió corriendo rumbo al puesto de Ramen, estaba muy emocionado por por mostrarle a Ayame y su padre el maravilloso regalo que Yami le había hecho, además de que era la primera vez que salía solo, después de todo ahora no tenia miedo de perderse. Iba tranquilamente por la calle orgulloso del gran regalo que le habían hecho, pero iba tan absorto en la pequeña ave que sin querer choco contra una persona.

Inmediatamente Naruto se disculpo y al parecer aquella persona también lo iba a hacer pero en cuanto miro aquel pequeño rostro, la furia y el odio inundo los ojos y el rostro del aldeano. El no dijo nada pero su mirada hablo peor que si se lo hubiera gritado. Entonces naruto miro a su alrededor y todas la miradas como si el pequeño hubiera cometido el peor crimen jamás imaginado, le demostraban su desprecio y su horror.

Volvió a preguntase que era lo que él había hecho para que ellos lo odiasen, pero era demasiado pequeño y aquello era una carga muy pesada a un para un adulto.

-YA LO VERÁN ALGÚN DÍA ME CONVERTIRÉ EN HOKAGE Y TODO TENDRÁN QUE RESPÉTAME - grito y rápidamente salió corriendo, tratando de alejar aquella sensación de impotencia y dolor que le causaba el desprecio de la gente.

Naruto corrió y corrió buscando una manera de no pensar, de no sentir, vago por las calles de Konoha por horas tratando de olvidar aquel incidente. Y adecir verdad incluso había olvidado del porque había salido. Entonces sin darse cuenta el sol se estaba volviendo anaranjado y un pequeño ruido proveniente de su estomago, le hizo volver a la realidad, miro para todos lado y no reconoció nada, eran calles que no conocía y por mas que busco algo familiar, solo noto que estaba perdido.

Naruto tenia el animo por lo suelos y a pesar de querer empezar a llorar se aguanto las ganas. Camino un poco mas hasta encontrar una pequeña colina y se sentó a la sombra del un gran árbol que ahí se encontraba. Se encogió y abrazo sus rodillas, estaba perdió, tenia hambre y extrañaba a Yami, miro la villa que ahora se estaba empezando a bañar de una luz naranja y para cualquier persona aquel espectáculo podría haber sido una maravillosa vista, pero en ese momento Naruto no le presto la mas minima atención.

-tengo hambre y comienza a hacer frió- susurro mientras enterraba su cara en sus rodillas.


-¿Dónde se habrá metido ese niño?- se decía Yami preocupada mientras decoraba el pastel que había encargado. -¿no se pudo haber perdido?- se decía. Entonces miro el reloj y noto lo tarde aque era.

Ya era demasiado tarde y Naruto no había regresado de su pequeña excursión a Ramen Ichiaku. Ella jamás lo hubiera dejado ir solo a pesar de que estaba relativamente cerca de su casa, pero el niño había insistido tanto en ir solo, que después de una larga hora de "por favor siiiii" logro convencerla para que lo dejara ir, con la promesa de que regresaría pronto. Pero ya era tarde y no había regresado, no era que tuviese miedo de que se perdiera después de todo llevaba el ave con el, pero su corazón se sentía oprimido y comenzó a alarmarse.


-Yami, estoy perdido ven- dijo bajito, mientras trataba de reprimir su llanto.


-Naruto- susurro como si ella lo hubiese escuchado, miro por la ventana y su corazón se oprimió cual pasa. – Suficiente voy a buscarlo- dijo, justo en ese momento escucho tocar la puerta, corrió a abrir pensando que podría ser Naruto, pero al abrir su corazón se estrujo a un mas, eran Ayame y su padre que habían llegado para celebrar el cumpleaños del pequeño.

-Yami-sama, llegamos un poco temprano para ayudar- dijeron alegres.

-Teuchi-san, Ayame-chan ¿naruto no viene con ustedes?- pregunto cuando no vio al pequeño con ellos.

-¿Naruto-kun? No ¿Por qué?-

-¿no fue a verlos esta mañana?-

-no, de hecho hoy no abrimos- le dijeron sinceramente.

-¿Qué pasa Yami-sama?- pregunto Ayame.

-Naruto salió esta mañana a mostrarles el regalo que le di, dijo que volvería temprano pero…- ambos adultos y la pequeña parecían realmente preocupados.

-tal vez- trato decir Ayame.

-no lo digas Ayame- intervino su padre. – él esta bien, puede que solo se allá entretenido en algún puesto o en el parque- quiso convencer Teuchi.

-voy a salir a buscarlo- les informo.

-vamos con usted- se ofreció Teuchi.

-no, me gustaría que se quedaran aquí por si es que el llegara a regresar- rápidamente se quito el delantal y lo arrojo al suelo.

-este bien-

-siéntanse como en su casa, regresare pronto- le dijo y salió corriendo.

-¿crees que Naruto-kun este bien Papá?- pregunto la pequeña mientras observaba el pequeño obsequio que traía en las manos.

-claro que esta bien- le animo.

Ambos se adentraron mas en el departamento y miraron el pastel a medio decorar y junto a este todo para decorar la casa para una fiesta. Teuchi sonrió y junto con Ayame decidieron ayudar.

Yami corrían por entre los tejados de las casas y a cada cierta distancia se detenía para poder buscar a Naruto, pero sin éxito.

-¿Dónde te metiste Naruto?-


Naruto se sentía cada vez mas deprimido y tenia hambre, entonces un pequeño picoteo en su hombro le llamo la atención La pequeña ave de pecho amarillo que Yami le había regalado no se había separado de él en todo el trayecto y ahora parecía querer llamar su atención.

-¿no te fuiste?- dijo triste. Entonces las palabras de ella retumbaron en cabeza – (de hecho puedes utilizarlas para que te guíen a casa, ellos me llevaran a ti cuando tu estés lejos de mi y viceversa. Ellos te guiaran a las personas que amas.) ¡tu me puedes llevar a casa!- grito mientras que la pequeña ave revoloteaba encima de su cabeza. -¡vamos llévame a casa!- le grito y la pequeña ave emprendió el vuelo con Naruto tras el.


-¿Dónde estas Naruto?- se decía mientras trataba de ahogar su angustia, recordando que era una shinobi entrenada. Se quedo quieta tratando de que su razón reinara y pensar claramente como encontrar al niño, pero la angustia de que algo le hubiese pasado ganaba la batalla a su razón. respiro profundo y trato de pensar claramente. –lo tengo- dijo después de un minuto, entonces silbo suave pero a una frecuencia que ella conocía. Al poco tiempo del llamado miro una pequeña ave. Ella estiro el brazo y el ave se poso en el. – rastrea a Naruto- le indico y la pequeña ave empezó el vuelo.


Al cabo de un rato de seguir al ave Naruto miro que estaba llegando a una zona boscosa pero el ave seguía volando y el sabia que tenia que seguirla.

-tal vez sea un atajo- se dijo. Entonces se encontró en medio de un paraje. Se acerco y noto un pequeño monumento donde el ave se poso.- ¿eh? ¿Dónde estoy?- se pregunto, no reconocía aquel lugar y eso le alarmo. - te dije que quería ir casa tonta ave- le gritaba. - ahora no se donde estoy- le decía a punto de llorar. Entonces alguien le hablo, era una voz suave y masculina.

- hola – Naruto volteo y se encontró con un hombre que jamás había visto en su vida, era rubio igual que él y tenia los mismos ojos azules igual que él, pero era muy alto y vestía como un Shinobi y sobretodo se veía muy fuerte, pero su mirada era cálida. -¿que haces aquí solo pequeño?- le dijo tranquilo.

-Hola ¿yo?- Naruto no podía dejar de ver al extraño, pero estaba aun mas sorprendido de que aquel sujeto fuera tan amable con el. Por otro lado aquel sujeto le miraba tiernamente, con cariño, con amor. ¿Pero que padre no mira a su hijo con amor? Minato estaba ahí parado frente a su hijo solo sonriéndole cálidamente.

-¿Qué haces aquí solo pequeño? ¿Te perdiste?- le volvió a preguntar.

-b-bueno si- bajo la mirada avergonzado. –pero se suponía que esta ave tonta me llevaría a casa, pero en lugar de eso me trajo hasta aquí y no se como llegar ahora- soltó molesto.

-¿te refieres a este amiguito?- entonces la pequeña ave voló de la tumba al hombro de Minato. -¿sabes? No deverias decirle cosas tan tristes, seguramente el te trajo aquí para algo- le animo.

-pero…- Naruto quería ponerse a llorar, estaba cansado y con hambre, pero no quería llorar enfrente de un desconocido que parecía ser muy fuerte.

-¿como te llamas?- le pregunto mientras su mano acariciaba su cabeza. él se sorprendió, era la primera persona después de Yami y el tercero que le hacia un cariño como aquel.

- Naruto, Uzumaki Naruto-

-¡ah! con que naruto, es un buen nombre- dijo Minato exagerando las palabras, para alegrar un poco al niño. El resultado fue inmediato ya que Naruto no dudo en mostrarle una enorme sonrisa por elogiar su nombre. -¿y dime con quien vives?-

-¿por que me lo preguntas? ¿Sabes? yami me dice que no hable con personas sospechosas-

-¿entonces yo te repesco sospechoso?-

-no ¿pero?- dijo pensativo.

- haces bien en escucharla- dijo sonriente. –Ella es una buena persona-

-claro que lo es- se apresuro a confirmar. – ella es muy fuerte y…- naruto no paro de decir lo genial que para él era.

-¿pero dime vives con ella?- volvió a preguntar.

-si, ella fue quien me dio a esta ave, dijo que le pidiera que me llevara a casa y lo aria pero…- bajo la cabeza recordando que estaba perdido

-mmm… ella te los dio- he hincando a la altura del niño le dijo. - pues cuídalo mucho es un regalo muy especial, ellos siempre te guiaran a las personas que mas te aman-

-Yami dijo lo mismo- sonó sorprendido de que el desconocido le hubiese dicho las mismas palabras.

- es una chica muy lista- entonces como si no lo pudiesen evitar ambos sonrieron ampliamente y de la misma manera. A naruto el extraño le agradaba era una persona cálida y buena, claro según el.

-¿cual es tu nombre? nii-chan- le pregunto pillando a Minato.

-yo… bueno- Minato se paso la mano por atrás nerviosamente.

-¿no puedes decirme?-

-no es eso, lo que pasa es que…- le respondió Minato.

-bueno no importa nii-chan ¿quieres venir a mi fiesta de cumpleaños?- le extendió alegremente. Minato lo miro atentamente y sonrio.

-¡ah! Es tu cumpleaños-

- si- respondió alegre.

-¿sabes? hoy es el cumpleaños de una persona que conozco-

-¿en serio? Igual que yo-

- si-

-¿y quien es?-

-es alguien muy especial- y tras decir estas palabras observo al pequeño con una expresión llena de ternura y amor.

-¿especial?-

- si, se parece mucho a ti-

-¿a mi?-

-si, un pequeño que deje hace mucho, mucho tiempo y al que estoy esperando- Minato miraba a Naruto, tan pequeño y tan parecido a él y Kushina que era doloroso.

-¿llevas mucho tiempo esperando a que él venga?-pregunto, y por alguna extraña razón esperaba que aquel al que esperaba no se hubiese perdido como el.

-¿no mucho?- soltó.

-espero que venga pronto ya esta obscureciendo y Yami dice que es peligroso cuando esta obscuro-

- no te preocupes por eso, él ya esta aquí- su voz sonaba un poco triste.

-¡he! ¿Donde donde?- naruto miraba a todos lados esperando ver a un niño, pero no veía nada salvo el sol naranja que poco a poco comenzaba a ocultarse.

Justo en ese momento Minato abrazo al pequeño fuertemente enterando su cara en sus cabellos rubios, mientras unas lágrimas comenzaban a asomarse. Naruto por su parte no dijo nada cuando el extraño lo abrazo, sentía que aquel extraño necesitaba algo y como cuando Yami este le rodeo con sus pequeño brazos.

-¡Feliz cumpleaños! hijo- susurro Minato.

- gracias nii-chan ¿pero porque me dices hijo?-

-has crecido bien Naruto- le volvió a susurrar mientras lo soltaba poco a poco. Entonces el ave voló del hombro de Minato al de Naruto y al mismo tiempo otra pequeña ave revoloteaba sobre sus cabezas.

-¡NARUTO!- se escucho un llamado a lo lejos. -¡NARUTO!- se volvió a escuchar y el niño volteo a ver de donde lo llamaban.

- Nii-chan es yami- grito cuando pudo distinguir la silueta. Pero al volverse se dio cuenta de que aquel sujeto se había marchado.

-¡YAMI!- grito al mismo tiempo que le hacia señales con la mano.

-¡NARUTO!- volvió a gritar cuando escucho llamándola.

-¡AQUÍ ESTOY!- Llegando hacia donde él estaba, le abrazo casi llorando.

-¿donde te habías metido? me tenias muy preocupada- le decia mientras lo estrujaba

-yo...-

- no vuelvas hacerlo nunca, me entendiste nunca, casi me matas del susto-

-lo siento, pero el pajarito me trajo hasta aquí en lugar de llevarme a la casa- dijo tímido -¿pero sabes? me encontré con un sujeto muy raro que me felicito por mi cumpleaños-

-¿un sujeto raro? ¿A que te refieres con eso? Te he dicho que no hables con extraños y ¿como fue que llegaste hasta este
lugar tan apartado de la casa?-

- ya te dije el pájaro me trajo asta aquí en lugar de la casa- le dijo frunciendo el ceño molesto. Yami que hasta ese momento no sabia donde estaba miro la lapida detrás de Naruto. Ella sonrió, se levanto e inclinándose agradeció.

-Gracias, yo cuidare de él-

-¿a quien le hablas?-

-a nadie, bien enano es hora de volver a casa- dijo mas tranquila.

-¡si!- y tomando su mano se alejaron de aquel lugar. –oye ¿pero como supiste que estaba aquí?- entonces Yami volvió a silbar y las pequeñas aves se posaron en sus hombros.

-te lo dije, estos pequeños siempre me guiarían a ti no importa donde estés naruto estaba feliz y volteo a mirar aquel pequeño lugar donde estuvo y pudo observar por un momento al extraño que le había hecho compañía un rato, entonces un sentimiento cálido se albergo en su corazón. - en fin eso ya te lo explique, es hora de ir a casa todos ya estarán esperando comeremos pastel ¡vamos!-

-¡si pastel! ¡Pastel! ¡Pastel!-

-¡ah! pero no podrás comer mucho o te vas a enfermar, así que solo podrás comer tres rebanadas-

- eso no es justo es mi cumpleaños- y con aquella pequeña discusión se marchaban dejando a un Minato feliz de observar aquella escena.

Después del susto y llegar a casa sano y salvo, el tercero, Ayame y su padre junto con Yami celebraron su tercer cumpleaños.


Su cuarto año paso muy rápido y entre raspones, resfriados y toda clase de excusas para no bañarse y comer verduras llegaba la mañana de su quinto cumpleaños. Naruto creía saludable y sobretodo un poco confiado, ahora podía salir sin ningún problema o temor a perderse y Yami ya no se preocupaba. Lamentablemente no era de mucho ayuda cuando se escondía o quería librarse del baño o alguna travesura, puesto que los pájaros siempre lo encontraban.

A últimas fechas el usaba demasiado a las aves, dado que Yami se ausentaba por algunos días por cuestión de misiones y él los mandaba para que ellos la trajeran, de hecho la noche anterior había soltado a ambas aves, pero entre la espera se había quedado dormido. Por la mañana los rayos del sol y el canto de las aves lo despertaron y al abrir los ojos se encontró con el rostro sonriente de Yami.

-¡estoy en casa!-

-bienvenida-

-recibí tu mensaje-

-¿en serio?

- si, me dijeron que tenias miedo de estar solo en la noche y que tenia que regresar rápido-

-¡e-eso no es cierto!- balbuceo con las mejillas encendidas.- yo no tengo miedo.

-mmm… ¿de verdad?-

-de verdad-

-mira un fantasma detrás de ti-

-¿un fantasma donde donde?- grito asustado.

-no es cierto bobo solo bromeo- dijo riendo por la cara que este había puesto. –oh por cierto-interrumpió su diversión. –Felicidades hoy cumples 5 años enano-

- ya soy bastante grande- se inflo al notar que era solo un poco mas alto que el año anterior.

- así, pues como ya eres grande, tengo un regalo para ti- le dijo mientras se sentaba en la cama.

-Genial ¿que es? ¿Que es? pregunto emocionado.

- bien cámbiate que vamos a salir.

-¿a dónde?-

-¡a tú primera práctica de entrenamiento ninja!- Naruto salto y corrió por toda la casa mientras espera que Yami estuviera lista para salir, estaba emocionado por su primera práctica, por fin se había cumplido uno de su sueños después de innumerables horas que le rogó entrenarlo.

Cuando la canasta con comida estuvo lista junto con los demás utensilios que necesitarían ambos salieron rumbo a los campos de entrenamiento.

Al llegar al mencionado lugar miro un enorme estanque y junto una gran arboleda, era el sitio perfecto.

- llegamos, es aquí- le notifico muy animada ya que ese lugar le traía muchos y muy buenos recuerdos.

- genial me enseñaras como lanzar los kunai y las shiriken aprenderé a esconderme aprenderé a pelear verdad- naruto parecía muy emocionado y no dejaba de dar vueltas por todos lados.

-tranquilo enano- le detuvo, pues la estaba mareando con tantas vueltas.- todavía falta un poco para eso, primero que nada calentaremos, es importante para cualquier actividad física.

-¡Hey eso no es justo!-

- Regla # 17, un shinobi debe trabajar adecuadamente su cuerpo y mente, así que primero empezaremos por hacer un pequeño calentamiento- le indico, al principio esto no le pareció lo mas divertido, pero al cabo de un rato dejo que ella continuara. -daremos unas vueltas al rededor de ese estanque para empezar.

Ambos empezaron con el calentamiento naruto tenia un gran entusiasmo y escuchaba con mucha atención todo lo que yami le decía trabajaron arduamente durante toda la mañana y cerca del medio día, ella le dio una pequeña demostración de su manejo con las shuriken y kunais, le mostró como se debía esconder un ninja y demás cosas a los que Naruto solo miraba fascinado y con rostro de querer imitarlo también.

Fue una un día completamente perfecto, durante la comida la plática fue amena, sobre pequeñas cosas, algunas de las aventuras que tenia Yami en sus misiones omitiendo claramente los asesinatos de las personas que ella realizaba y claro otra historia larga sobre el 4° hokage. Naruto la escuchaba atentamente y no perdía detalle de las peleas que ella describía. El día pasó excesivamente rápido.

-Naruto ve a lavarte yo recogeré lo de aquí- le pidió.

-bien no tardare- corrió rumbo al estanque. Mientras naruto se lavaba las manos una mujer apareció.

-hola pequeño ¿que haces aquí - pregunto aquella mujer con cierta melancolía en su voz. Naruto no contesto de inmediato se le quedo mirando con gran asombro cuando levanto la mirada para ver quien le hablaba. Era una chica muy linda, de cabello rojo sangre y de piel blanca, tenía unos bellos ojos color violeta muy tierno.

-hola nee-chan-

-¿Qué haces aquí pequeño?- volvió a preguntar.

-me lavo las manos-

- eres un buen niño- le halago Kushina miraba el pequeño con devoción y ternura, e inclinándose a la altura del pequeño comenzó a acariciar su mejilla, mientras que Naruto no podía recordar a otra persona que no fuera Yami haciendo aquel cariño, estaba bastante asombrado. -realmente eres un buen niño verdad naruto-

-¿como sabes mi nombre?- en cuanto escucho eso Naruto se alejo de ella con un brinco poniéndose en guardia. -¿acaso eres un espía de otra aldea? ¿Como sabes mi nombre?- le exigió saber.

Kushina al principio se sorprendió y se limito a sonreía, la actitud del pequeño no podía será mas interesante.

-No soy ninguna espía pero si te puedo decir que se muchas cosas de ti Naruto, siempre estoy observándote- ella estiro su mano tratando de alcanzar la mejilla del niño, pero este se alejo un paso mas de ella.

-lo sabia eres una espía de otra aldea y quieres atacar a yami-

- claro que no soy espía y no quiero lastimarte a ti ni a Yami- le sonrió esperanzada de que se relajara. – dime tengo cara de espía Naruto la miro de pies a cabeza y no parecía mala persona, por lo menos para el.

-nop ¿pero porque dices que sabes muchas cosas sobre mi?-

- todavía eres muy pequeño para entenderlo- contesto pacientemente.

-eres rara nee-chan- kushina volvió su cara para ver el bello atardecer mientras una suave brisa los envolvía a ambos, naruto la observo con mucho atención y noto que ella era muy bonita aun cuando su rostro y sobre todo su mirada estaban tristes.

-¿sabes? eres muy bonita nee-chan- le dijo.

Kushina no pudo ocultar su sorpresa y alegría ante las inocentes palabras del niño provocando una risilla por parte de ella y naruto pudo observar que la felicidad subía por sus ojos.

- gracias Naruto eres muy amable ¿pero sabes? tu también eres muy apuesto y pareces muy fuerte- le dijo tocando con su dedo los pequeños brazos del niño.

- claro, hoy fue mi primera lección de entrenamiento ninja- contesto alegre mientras se levantaba la manga para que Kushina viera sus brazos fuertes. – y cuando sea mas fuerte, me convertiré en hokague-

-mmm… así que quieres ser hokague!-

- si, así todos me reconocerán como un gran ninja- dijo orgulloso.

Kushina se acerco al pequeño y lo abrazo dulcemente pegándolo a su pecho con el sentimiento de no dejarlo y tenerlo junto a ella para siempre. Por otro lado Naruto estaba muy sorprendido pero no intento alejarse de su lado, por alguna razón le pareció agradable estar junto a ella.

-Feliz cumpleaños mi amor-

-¿eh? ¿Cómo? sabes que es mi cumpleaños nee-chan-

- ya te lo dije se muchas cosas de ti- cuando ella lo aparto de su pecho, Naruto sintió mojado su cabello y al mirar a Kushina, vio como las lagrimas bañaban sus mejillas.

-¿por que lloras? ¿Estas bien? ¿Te duele algo?- se apresuro a decir, su pequeño corazón parecía oprimirse al ver a aquella mujer llorar.

-si- susurro, apenas audible para el niño. Entonces Naruto hizo lo único que se le vino a la mente y antes de que ella dijese algo la abrazo.

- siempre que lloro Yami me abraza y me siento mejor ¿que tal se siente para ti? ¿Te sientes mejor nee-chan?- esta pequeña acción que tenia el pequeño hizo que de inmediato las lagrimas de Kushina dejaban de brotar y una sonrisa cálida apareció en su rostro.

-si, gracias me siento mejor- y correspondió el sincero y cálido abrazo. -ah Yami ¿ella es tu mamá?- le pregunto separandoo ligeramente de ella.

-nop, ella es mi tía mi mamá y mi papá están en algún lugar del cielo- le dijo señalando a una pequeña estrella que estaba apenas queriendo brillar. Naruto la miro tranquila y noto que el semblante de ella estaba mucho mejor.

-Párese que ella te quiere mucho- se apresuro a decir.

- si, ella me quiere mucho y yo a ella también- pero antes de que ella pudiera decir cualquier cosa, una pequeña ave se poso en el hombro de Naruto.

-¡NARUTO! ¡Es hora de irnos!- le grito Yami desde lejos.

-¡VOY!- le contesto. -¡nee-chan quieres conocer a yami!- le animo, pero Kushina solo le acaricio la mejilla.

-lo siento, pero creo que sera para la próxima, me tengo que ir ya- kushina le dio un ultimo abrazo y un beso tan profundo que Naruto sintió ganas de llorar – Adiós, mi pequeño- y tras decir esto, solo pudo ver como se marchaba dejándolo solo con una tierna mirada y su calida sonrisa.

-naruto es hora de irnos, por que te tardas tanto lavándote las manos- le dijo cuando se acerco a el por la tardanza.

- yami me encontré con una nee-chan bastante rara- casi le grito

-eh ¿a que te refieres con eso?-

-bueno es…que…- Naruto trato de explicarle aquella sensación dulce que le había dejado la joven, pero no encontró las palabras correctas.

-bueno no importa es hora de irnos ya es tarde- y partieron rumbo a su casa.


Al cabo de 6 meses, las cosas en la vida de Naruto y Yami parecían bastante tranquilas, con frecuencia ella lo llevaba a entrenar el estaba empeñado y con bastante regularidad terminaba lastimado. Una mañana que se encontraban en el bosque entrenando como de costumbre, Yami sintió una presencia extraña, pero decidió no darle importancia, estaba con Naruto y lo demás no importaba pero… antes de que cualquier cosa mas pasase. de entre los arboles salió una lluvia de Kunais que si no fuese por la rápida intervención de Yami, Naruto se hubiese convertido en un alfiletero.

-¿Quién? diablos son ustedes ¿Que quieren?- grito colocando a Naruto detrás de ella, mientras era rodeada por siete ninjas como si de buitres se tratasen.

-No pensé que alguien tan frió y fiero, fuera una chica tan linda- dijo un hombre, al mismo tiempo que se quitaba la mascara de AMBU de la aldea de la nube – oh debería de llamarte Karazu no Shi, como mejor se te conoce en el mundo shinobi-

-No se de que me están hablando- mintió. No quería involucrar a Naruto en algo tan peligroso como un enfrentamiento.

-No pensamos que alguien como tú, fuera tan débil con algo como eso- dijo señalando a Naruto que se encontraba detrás de ella. Instintivamente ella le cubrió más con su cuerpo.

-¿Qué demonios quieren aquí?- exigió molesta mientras temblaba ligeramente de rabia al notar lo descuidada que había sido y dejarse sorprender de aquella manera.

-¿sorprendida?- dijo sadicamente el shinbi desenmascarado. –Pues imagina nuestra sorpresa cuando descubrimos que aquella leyenda asesina era una chica-

-por ultima vez, no se de que demonios me están hablando- escupió.

-tú mataste a nuestro líder- grito uno. Ella les miro furiosa, sabia que ellos buscaban venganza, pero nunca se imagino que la sorprenderían de aquella manera.

-¿vas a negarlo?-

-no te atrevas, lo sabemos perfectamente- le amenazaron.

-pues sea quien fuese, se lo merecía no creo haber matado a ninguna blanca paloma- dijo sonriendo sarcásticamente, mientras mostraba un poco los colmillos.

-¡Maldita!- soltó otro shinobi.

- yami ¿quienes son ellos?- pregunto fiero, como si se preparase para luchar, ella sonrió por dentro al notar que no estaba nervioso por los enemigos era valiente. Pero no quitaba el hecho de que él estuviera en medio del conflicto. De haber estado sola hubiera acabado con ellos fácilmente pero…

-¿Qué quieren?- fue cauta al preguntar aun ya sabiendo la respuesta.

-tu cabeza- siseo. - ¡Ataquen!- ordeno y de inmediato 6 ninjas se lanzaron sobre ellos.

Rápidamente tomo a Naruto lanzando una bomba de humo, nublando el campo de visión del enemigo y salió corriendo por entre los arboles. Sabia que no podía pelear tranquilamente si el niño estaba en medio, primero debía poner a salvo al Naruto y luego se encargaría de ellos.

-¡No escaparas! síganla no dejen que se valla ¡ RÁPIDO!- se escucho la orden. Rápidamente todo aquel escuadrón se apresuro a alcanzarla.

Yami sabia que necesitaba ayuda o por lo menos ganar el mayor tiempo posible, Mientras corría había lanzado un sello al aire para notificar enemigos dentro de la aldea. Solo era cuestión de tiempo para que llegaran los refuerzos, debía poner al niño a salvo eso era lo único que le importaba.

Mientras corría los atacantes le bombardeaban con kunais y shurikens que ella esquivaba rápidamente, pero naruto hacia una gran diferencia, ella trataba de moverse rápida pero delicadamente para no lastimar a Naruto. Entonces uno de los Shurikens rozo la mejilla del niño haciéndolo sangrar, lo que hizo que esta se molestara. Se giro sacando un pergamino de su chaleco, lo extendió y en medio una explosión una lluvia de armas salió disparada contra los 7 shinobis que la perseguían.

Aquellos sujetos esquivaban fácilmente aquella lluvia, mientras se acercaban, pero Yami no había hecho aquello esperando derribarlos, de hecho lo había hecho para ganar un poco de tiempo y espacio.

-¡Naruto sujétate fuerte!- le indico. Naruto se aferro a su cuello rápidamente mientras esta aumentaba la velocidad.

-¡NO LA PIERDAN DE VISTA!- grito el líder.

Yami logro poner un poco de distancia y por lo que a ella se refería, se daba cuenta que aquellos no eran simples Jounin si no que eran shinobis asesinos como ella, perfectamente entrenados para matar y porsupueso para rastrear y claro la superaban en numero. Sabia que no podía huir para siempre, tenia que enfrentarlos ahí y ahora lejos de la aldea, no quería poner en peligro a ningún civil pero tampoco podía permitir que lastimaran a Naruto.

-Maldición no creí que me atacaran en mi propia aldea- se reprochaba.

-Yami ¿Quiénes son ellos?-

- solo unos tipos pesados- trato de bromear pero por la mirada del niño no pareció funcionar. - No te preocupes naruto solo obedece lo que te voy a decir sera como una lección ninja, así que prepárate- le dijo mientras de un gran salto cubría una gran y larga distancia.

Ella sabia que el niño no se asustaría pero si podría ser un poco problemático en esta situación su valentía, sabia que el estaría feliz de patear algunos traseros aun siendo tan pequeño, pero aquello era una situación de vida o muerte, no se podían cometer errores.

Podía saber que estaban por alcanzarla tenia que hacer algo o de lo contrario ambos morirían no podrían escapar por mucho mas tiempo debía enfrentarlos. Rápidamente diviso un árbol hueco donde podría esconder muy bien al niño y no perdió tiempo.

- naruto regla #1 shinobi, un ninja- le indicaba mientras volteaba rápidamente a todos lados.

-un shinobi debe saber ocultar su presencia- confirmo el pequeño.

- bien enano, ahora no salgas hasta que yo te diga entendiste-

-pero…- quiso protestar

- No salgas- le reprendio nerviosa

-¿pero?- Naruto ya no pudo alegar cuando escucho una voces que eran de aquellos sujetos que los seguían, Yami se agacho pegándose al tronco vació ocultando a Naruto.

-Quiero que te quedes aquí y que no salgas ¿entendiste?- le susurro.

Naruto solo asintió nervioso jamás había visto tan alterada a Yami y sabia que debía obedecer. Ella volteaba para poder ubicar bien las voces hasta que se escucharon claramente cerca de ellos como a cinco metros de donde estaban, lo cual puso más nerviosa a Yami estaban demasiado cerca del niño.

-¡SAL! de una maldita vez- grito el líder. – sabemos que estas por aquí, no tienes muchos lugares donde puedas esconderte-

-Maldición, shhhhhhh quédate aquí y no te muevas entendiste- le indico mientras pensaba bien como saldría de aquella situación. -bien enano solo quédate callado-

No sabia como salir de ese lugar sin que notaran al niño, hasta que miro un pequeño grupo de aves, inmediatamente lanzo un Kunai para espantarlas y crear una pequeña distracción, sorprendentemente funciono y eso le dio el tiempo suficiente para salir de otra dirección.

-creo que esto no se puede arreglar con tomando un poco de te ¿o si?- siseo de forma burlona.

-Maldita- escupió el líder al notar el sarcasmo y la burla en su voz y en su rostro.

-ahora que lo recuerdo, aquel sujeto era extremadamente grotesco- ella parecía estar queriendo provocarlos, tenia que alterarlos era una buena táctica. – pero…como cualquier cerdo… no pudo resistir sus bajos instintos- sonrió salvajemente. – era repugnante siquiera tenerlo cerca de mi y fue por eso que lo hice sufrir durante unos horas antes de matarlo-

-¡ CÁLLATE!- dos de los shinobis se lanzaron a atacarla Ella los esquivo fácilmente, su plan estaba funcionando, no había peor enemigo de un ninja que no mantener la calma y dejar que las emociones lo dominaran.

-creo que lo ultimo que dijo fue el nombre de su hijo…Ko-i-chi-ro- la ultima palabra parecía acariciarla y su rostro no parecía haber signo de arrepentimiento. Mas al escuchar ese nombre el líder abrió los ojos llenos de furia y odio.

-¡MATENLA!- ordeno y todos se lanzaron contra ella. Ella esquivaba los ataques con dificultad, al parecer en vez de desequilibarlos aumento la fuera de sus ataques (definitivamente ese no era su día) Salto para colocarse en una rama mientras con sus manos hacia una sellos acumulando chakra.

-Katon Goukakyuu no Jutsu- una gran bola de fue alcanzo a darle a dos de los 7, callendo incendiados.

-No escaparas- escucho desde arriba y solo alcanzo a mirar una gran lluvia de agujas. Ella intento escapar pero le dieron. Ante la mirada de ellos se escucho una pequeña explosión, mirando irritados como esta se transformaba en un tronco.

Entonces se percataron de un hilo que se estaba ciñendo a su alrededor solo uno pudo escapar ante el amarre invisible. Koichiro estaba demasiado irritado mientras sus dos compañeros yacían tirados, lanzo un kunai para poder liberarlos. Pero solo uno logro escapar, el otro no tuvo tanta suerte ya que el amarre fue mortal.

Entonces detrás de ella salió otro ninja con una enormes garras dispuesto a partirla en dos, ella salto rápidamente esquivando apenas el ataque. Por encima Koichi estaba listo para partirla en dos mientras estaba en el aire, puños y patadas era lanzadas esquivando cada uno sus ataques hasta que ella le propino una patada que lo mando directamente a los arbustos

El shinobi de las garras se posiciono detrás de ella y aunque difícil logro maniobrar en el aire esquivando apenas las filosas garras no sin antes cortar unos cuantos cabellos de ella. Los otros 3 shinobis estaban rodeándola estaba ya en serios problemas, pero tenia que aguantar solo un poco, dentro de poco los refuerzos llegarían.

-(pero que demonios están haciendo)- se preguntaba mientras esquivaba golpes y patadas. Peleaba duramente para salvar su vida y la de naruto que era lo que mas le importaba.

- Sera mejor que te detenga o este chiquillo morirá- Yami se detuvo abruptamente mientras veía horrorizada como Koichiro amenazando con cortarle el cuello a Naruto.

-¡ Maldición!-

-bien, quédate quieta o este niño morirá- y colocando mas cerca el kunai del cuello del niño, esta no pudo mas que obedecer.

-suéltenlo- le exigió, estaba temblando al ver a Naruto en manos enemigas por su culpa, no podía hacer nada sin que el saliera lastimado. – es solo un niño, déjenlo ir-

-ah, pero no es chiquillo cualquiera es el mocoso con el que corrías y tratabas de proteger hace un rato-

-no te atrevas a lastimarlo- le amenazo.

-ojo por ojo, diente por diente- dijo mientras el Kunai se paseaba por la yugular del pequeño.

-suéltame maldito viejo- exigía naruto. -suéltame o te arrepentirás ya lo veras te golpeare y no sabrás que te paso- le gritaba.

- valla el mocoso tiene agallas- Yami estaba acorralada tenían a naruto y ella estaba rodeada. -(si me concentro en salvar a naruto los demás tendrán la oportunidad de atacarme y podrían matarnos a ambos, pero si ataco al resto aquel sujeto podría matar a naruto ¡ maldición! por cualquiera de los dos lados estoy rodeada)-

- es mejor que te rindas y mueras te aseguro que aremos de tu muerte lo mas dolorosa posible- entonces durante un segundo un ave volo haciendo que todo excepto Yami volteara, esa era la oportunidad que esperaba. Como en cámara lenta, esta se lanzo no sin antes que el tipo de las garras se lanzara tras ella, Koichiro se percato y quiso cortarle el cuello al niño, pero Yami ya lo tenia en brazos… el sujeto de las garras alcanzo a herirla en la espalda. Rápidamente se volteo y de su boca saco una gran bola de humo venenoso junto con una senbon envenenadas que derribo a los contrincantes. No sin antes golpearse ella contra el tronco de un árbol en el intento de proteger a Naruto.

-¿estas bien naruto?- pregunto completamente asustada, temía que le hubiesen hecho daño.

-si- dijo levantando el rostro para mirarla.

-que bueno- suspiro aliviada mientras le besaba las mejillas.

Al dispersarse la cortina de humo los vio tirados y apunto de dar su ultimo respiro de vida. y se levanto se acerco a ellos.

- No quería matarlos pero me obligaron-

- n... no importa q-que nosotros perezcamos a aquí, tu-tu final, tu final sera aun mas... mas doloro-so-

-la muerte te lleva a ti no a mi-

-l-la-s garras no solo te las lastimaron, si-no que en tu-en tú sangre corre un veneno muy poderoso y al que no-no podrás encontrarle un una cura-

-¿A que te refieres? si fuera un veneno actuaria rápido-

- eso cre-es e-el veneno te consumirá poco a poco y morirás como te lo me mereces... mori- aquel fue su ultimo aliento. Y ahí estaba parada frente a sus cadáveres tratando de darle sentidos a aquellas últimas palabras. Cuando de pronto sintió todo su cuerpo temblar, una explosión dentro de ella se extendió y la dejo paralizada fría en donde estaba. Comenzaba a sentirse demasiado mareada, entumecida y su vista se nublo.

Yami se precipito al suelo, primero de rodillas y luego completamente ante la mirada asustada de Naruto que corrió para auxiliarla. Pero fue intervenido por un hombre con mascara AMBU mayor que se coloco junto a ella velozmente.

-estas bien cuervo-

-Por-eso jamás acepte ninguna de tus citas… siempre llegas tarde-

- no es momento para tus bromas ¿te sientes bien?-

- desde cuando te preocupas tanto por mi Shikaku- Shikaku se quito la mascara y comprobó la gran herida que se veía en su espalda.

-deja de estupideces, estas mal herida- sonó alarmado.

-es solo un rasguño- decía pero comenzaba a pensar que la herida era mucho mas seria de lo que ella imaginaba.

-esto no es solo un rasguño es una herida profunda- le reprocho. - debimos llegar mas rapido-

- huy que serio- trato de poner un puchero, pero el dolor se manifestó en su rostro.

- deja tus bromas para después, quieres hay que llevarte rápido al hospital- Shikaku se quito la gabardina que traía puesta y rápidamente envolvió a Yami para detener la hemorragia.

- odio los hospitales- pero a pesar de querer darle un toque de broma la mueca de dolor que tenia no lo hacia difícil.

-Choza, registren los cuerpos y llévenlos para que los examinen y limpien el lugar de inmediato-

-SI- y rápidamente otros shinobis comenzaron a hacer lo ordenado.

- tenemos que llevarte de prisa al hospital- le dijo mientras la levantaba con sumo cuidado.

- bien, pero espera naruto- le llamo débilmente. él se acerco con cuidado mientras sus ojos azules se llenaban de lágrimas. - naruto regla #25 shinobi... un ninja nunca debe mostrar sus lagrimas bajo ninguna circunstancia- estiro su mano para secarle las queñas gotas que se asomaban a lo que Naruto solo asintió -es hora de irnos Naruto yo tendré que ir al hospital y tu a la casa porque-

- no, yo voy contigo también- el niño le tomo la mano y ella no pudo decirle que no.

-esta bien pero tendrás que esperar afuera del cuarto no puedes entrar conmigo asta que digan los doctores de acuerdo-

-s-si-

-por favor llévenlo- pidió. Lo cargaron y salieron a toda prisa para el hospital.

En cuanto vieron llegar a Shikaku con Yami en los brazos, médicos y enfermeras se dedicaron a estabilizarla, había perdido mucha sangre. Con las pocas fuerzas que le quedaban les explico que aquellos shinobis había hablado sobre un veneno y pidió que le hicieran pruebas de sangre y todo lo necesario para descubrir los componente. Cuando le hicieron las pruebas el equipo de farmacología no lograba llenar los espacios en blanco del veneno que se encontraba en el interior de esta. Era un veneno que se dedicaba a destruir sus células y el cuerpo no lo reconocía como un invasor si no, que lo absorvia como si fuese un nutriente o una vitamina, aquello no se comparaba con ningún veneno que ellos hubiesen visto, si no lograban detener la irrigación de veneno ella moriría lentamente.

Mientras tanto Naruto esperaba pacientemente a que alguien le dijese algo sobre Yami, pero solo podía ver entrar y salir a medico y enfermeras, sin que ninguno siquiera reparase en el. El solo quería verla y no lo dejaban.

Así pasaron los minutos, las horas y el solo veía la puerta cerrada, el no quiso moverse de ahí a pesar de que un AMBU se había ofrecido llevarlo a casa, el se negó rotundamente a dejar de vigilar aquella puerta. La noche entro y Naruto fue vencido por el sueño quedándose dormido en una banca enfrente de la puerta del cuarto de Yami.

CONTINUARA...