BIEN EME AQUÍ CON OTRO CAPITULO CORTITO... ¿PORQUE TAN CORTO? PEGUNTARAN... Y LA RESPUESTA ES FÁCIL

!PORQUE YO QUIERO! ...

JA NO ES CIERTO, BUENO SI UN POCO, PERO ES QUE YA ESTAMOS EN LA RECTA FINAL... EN DOS CAPITULOS MAS Y CORTOS (ESO ESPERO EN LO QUE CORRIJO) SE TERMINA ESTE FIC... ESPERO QUE LES ESTE GUSTANDO Y DEJEN COMENTARIOS!

-SI NO DEJAN COMENTARIOS EN CUANTO ME CONVIERTA EN UN ZOMBI Y LES COMERÉ LOS SESOS-

-PERO SI EN CAMBIO DEJAN MUCHOS... MUCHOS COMENTARIOS... LES REGALARE...CHAN-CHAN- CHAN... LECHE CON PAN... UNA SEXY, APETITOSA, RIQUIZIMA Y SUCULENTA "GALLETITA" ASI QUE USTEDES ELIGEN.

SI PREGUNTAN (y reclaman) DEL PORQUE PUSE A LA MAMÁ DE SAKURA COMO UNA MALDITA BUENO LA RESPUESTA TAMBIÉN ES OBVIA...

!PORQUE ME CAE MAL SAKURA! ... BIEN ESO NO TUVO MUCHO SENTIDO, PERO BUENO NO PODEMOS NEGAR QUE NARUTO Y SAKURA SE CONOCIERON MUY PEQUEÑOS PARA QUE EL ANDE TAN ENBOBADO CON ELLA Y YA QUE CUANDO LA FRENTONA ERA PEQUEÑA ERA MUY... MUY... TIMIDA PUES ME PARECIO UNA BUENA OPORTUNIDAD. (ACLARO... SAKURA ME CAE PESIMO NO ESTOY A FAVOR DEL NARUSAKU NI EL NARUHINA Y MENOS DEL SASUNARU) DE HECHO ESTE ULTIMO ME ATERRA, PERO ADMITAMOSLO POR LO MENOS AL PRINCIPIO SAKURA ERA MUY IMPORTANTE PARA EL...

AUNQUE A ESTAS ALTURAS DEL PARTIDO... YA NO SE QUE ES LO QUE NARUTO QUIERE... PRIMERO QUERIA SER HOKAGE... DESPUÉS CAMBIO DE OPINIÓN Y QUERIA IR POR SASUKE Y SE OBSESIONO A TAL PUNTO QUE YO ME PREGUNTE UN DIA (COMO CAMBIAMOS DE "QUIERO SER HOKAGE" A "QUIERO CASARME CON SASUKE")"NOTESE EL SARCASMO" SINCERAMENTE JAMAS HABIA CONOCIDO PERSONAJE TAN OBSESIONADO CON UNA AMIGO... PERO ESO RAYABA EN LO ABSURDO Y AHORA A ESTAS ALTURAS DEL MANGA ES VAMOS A SALVAR EL MUNDO SHINOBI... SINCERAMENTE NARUTO DEBE DE PONER EN ORDEN SUS PRIORIDADES...

EN FIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIIIIIII... DIFRUTEN ESTE CAPITULO Y CLARO DEJEN COMENTARIOS POR FIISSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS o tendran problemas cuando el mundo sea convertido en un mundo zombi muajajajaja... COMENTEN.

¿SAKURA-CHAN?

Transcurrida una semana Yami fue dada de alta, sus heridas físicas estaban sanando favorablemente y no había más motivo para estar ahí. Yami estaba terminando de arreglar su maleta cuando vio entrar a Naruto.

-¿pero que te paso?-dijo algo preocupada, mirando al niño lleno de tierra y raspones.

-es que tuvimos un pequeño accidente- dijo sonriendo.

-¿tuvimos? ¿Quiénes? ¿Qué clase se accidente?- sonó preocupada. –Te he dicho que no hagas cosas arriesgadas- le reprimió gentilmente.

-no podía permitir que Sakura-chan se lastimara-

-¿Sakura-chan?- pregunto sorprendida. -¿Quién es Sakura-chan?-Naruto sonrió ampliamente como si le complaciera que ella hubiese preguntado.

-es una niña muy linda- dijo alegremente. – ella me ayudo a conseguir esto- y detrás de su espalda saco un pequeño ramillete de flores silvestres. Yami miro sorprendida aquel pequeño ramo y sonrió ampliamente cuando las tomo.

-son muy lindas- le dijo. –son mis favoritas-

-¿de verdad?-

-si- entonces sacando un pañuelo de su bolsa le limpio las heridas.

-¿y bien me quieres decir que tiene que ver S-Sakura-chan en todo esto?- le decía mientras colocaba algunos curitas en sus rodillas y codos.

-es una niña muy linda- se expreso feliz. – Tiene cabello rosa y ojos color esmeralda- decía como si la estuviese viendo.

-oh ¿y? ¿Cómo fue que la conociste?- Yami parecía intrigada por aquella pequeña.

-bueno- Naruto no estaba tan seguro de si contarle, después de todo no quería que ella se enojara con la Mamá de la pequeña por lo de aquella ocasión, Sakura le caía bien.

-en el parque- soltó tímido.

-oh, pero no me has respondido porque estas todo herido-

-hoy en la mañana…- Naruto comenzó a contarle su pequeña aventura, donde el tema principal era hacerle un pequeño obsequio a Yami por su salida del hospital. – ella quiso agarrar las flores pero se resbalo- continuaba. – Entonces me lance a ayudarla- Yami suspiro pesadamente cuando escucho eso.

-pudiste haber lastimado mas- le repimio.

-si, pero no podía permitir que Sakura-chan se lastimara por mi culpa- finalizo.

-bien, pero procura no volver a hacerlo- le dijo, pero muy a su pesar se sentía muy orgullosa del pequeño, al parecer sabia ayudar a las personas de corazón y eso la enorgullecía. – Bien vámonos- dijo colocando la última bandita en la nariz del pequeño.

Ambos tenían urgencia por salir, Yami no podía ocultar su desagrado por los hospitales, era algo desde muy niña y no había cambiado mucho siendo una Shinobi. Mientras estaban firmando los papeles de salida una enfermera la intercepto.

-Megurine-sama – le detuvo. -estos serán suficientes para 10 días- dijo entregándole una pequeña caja. - tendrá que venir para recoger las demás dosis- Yami tomo la caja frunciendo el ceño, toda aquella situación era completamente frustrante. –No deje de venir a sus chequeos-

-se lo agradezco-

-cualquier molestia que tenga venga de inmediato por favor-

-lo haré, gracias- dijo molesta, pero no era que no agradeciera las palabras de la enfermera, era que no se encontraba en la mejor disposición de despertar lastima en las personas.

-Yami ¿Qué es eso?-pregunto al ver como estrujaba ligeramente la caja. La enfermera se giro al niño.

-son unas vitaminas que van a ayudarla, debe de tomársela para que se recupere- le sonrió amistosamente. – Vigila que se las tome-

Naruto miro a la enfermera y luego a Yami que sostenía la caja con cierto desagrado. Ingenuamente Naruto pensó que la medicina le desagradaba.

- lo haré- contesto.

-eres un buen niño ¿cómo te llamas?- pregunto gentilmente.

-Uzumaki, Uzumaki Naruto- La enfermera trato de esconder el desprecio que este nombre le producía y la cubrió con una sonrisa forzada, para que Yami no se diera cuenta. Pero fue inútil ella pudo ver lo que pasaba por la mente de aquella mujer, veía la hipocresía que se escondía bajo la sonrisa fingida y tubo enormes ganas de golpearla.

-es hora de irnos naruto- le dijo y lo jalo sutilmente alejándolo de aquella mujer.

-si-

-con permiso, gracias por todo-

Estando fuera del hospital Yami guardo aquella caja dentro de la pequeña maleta, tratando de olvidarse aunque fuera por un momento de su situación. En las calles de Konoha se sentía un ambiente cálido y bastante pacifico, como hacía años no se sentía.

-¿Qué te parece si vamos a Ichiaku por Ramen?- comento Yami, a lo que Naruto solo asintió feliz de ir a comer su comida favorita. Al llegar fueron resividos cálidamente por Teuchi y Ayame quienes habían cuidado del pequeño en ausencia de esta. Y entre los cariños de la pequeña por Naruto y una que otra conversación fugas, evitaba hablar de su condición actual.

-bien muchas gracias- se despedía. – estuvo delicioso-

-Ramen Ichiaku es el mejor- coreo Naruto.

-de nuevo muchas gracias por cuidar de Naruto en mi ausencia-

-no tiene porque, fue con gusto-

-bien nos vamos- Yami tomo de la mano a Naruto, mientras eran observados por Ayame y su padre.

-Yami-sama se veía triste- comento la pequeña mientras los veía perderse en la calle. -¿de verdad estará bien?-

-No tienes porque preocuparte Ayame, ella es muy fuerte, claro que está bien- pero al parecer el también había notado aquello y no estaba tan seguro de estar tan convencido.

Antes de irse a casa, decidieron pasar un rato al parque, era buena hora y no tenían prisa. Al llegar miraron a solo dos pequeñas, Hinata Hyuga que inmediatamente reconoció estaba en los columpios y un pequeña de cabello rosa que estaba en la caja de arena.

-¡Sakura-chan!- grito Naruto, tomando por sorpresa a Yami, quien veía asombrado la familiaridad que tomaba Naruto con aquella niña. La pequeña ante la mención de su nombre alzo el rostro, sonriendo tímidamente. –Yami ella es Sakura-chan- decía alegre. Yami tuvo que aguantar la risa al notar la enorme frente de la pequeña a la que se refería Naruto. Pero sin duda era linda la pequeña, era tal y como la había descrito, tenía el cabello rosa como las flores de cerezo y unos hermosos ojos verdes, a primera vista podría decirse que era bastante tímida por como miro a Naruto ¿o era simplemente que Naruto eran tan extrovertido y escandaloso que los demás niños parecían demasiado tímidos a comparación de él? Que miro a aquella niña.

Naruto se soltó rápidamente del la mano de esta que Yami y por un momento sintió un vació enorme, miro como en cámara lenta Naruto corría rumbo a la pequeña que sintió frió cuando se alejaba.

Naruto llego corriendo a lado de Sakura que parecía un poco tímida al verlo llegar tan rápido.

-mira Sakura-chan ella es Yami- dijo señalándola. Sakura miro al lugar señalado y un pequeño rubor rojo apareció en sus mejillas, a la vista de la pequeña aquella chica era completamente hermosa, de largo cabellos negros que eran mecidos por el viento, piel ligeramente bronceada y suave y un par de bellos ojos lilas, pero entonces Sakura miro sus ojos más detenidamente, a pesar de que una pequeña sonrisa de dibujaba en sus labios sus ojos parecían tristes. –No te dije que era bonita- dijo Naruto, sacándola de sus pensamientos.

-s-si es bonita- le confirmo Sakura.

-ven- e inmediatamente la tomo de la mano y la jalo. –Yami ella es Sakura-chan, Sakura-chan ella es Yami- las presento.

-Mucho gusto que lindo nombre… como las flores-

-si- Sakura volteo a ver a naruto y miro los raspones que tenia.

-lo siento- se disculpo.

-¿porque te disculpas?- pregunto Naruto.

-si hubiera tenido mas cuidado tu-

-pues a mi me alegra que tu estés bien y no te ayas lastimado- contesto distraidamente. Yami no salia de su asombro, ¿de donde había salido la pequeña?

-mucho gusto Sakura-chan- interrumpiendo el tierno momento, y estirando su mano acaricio la mejilla de la niña, haciendo que un tono más rojo apareciera en sus mejillas.

-m-mucho gusto Yami-san-

-Solo dime Yami- la niña bajo la cabeza completamente roja de la pena mientras que Naruto sonreía ampliamente.

-vamos a jugar Sakura-chan- y antes que la pequeña pudiera decir cualquier cosa, la volvió a jalar a la caja de arena. Yami los miro y durante unos momentos pensó que si Naruto era tan sociable como con aquella niña no sería difícil para el entenderse con los niños de su rango de edad.

Mientras los observaba se sintió un poco mareada, la dosis de la belladona estaba pasando, rápidamente busco una banca, destapo el paquete que le había dado en el hospital y bebió ávidamente el contenido de un frasquito. Se recargo pesadamente en la banca cerrando los ojos esperando pacientemente a que aquello hiciera efecto. Cuando sintió que los mareos desaparecían escucho un fuerte grito, que la hizo levantarse rápidamente.

-¡Sakura! Te dije que no te juntaras con este niño- gritaba histéricamente una señora que estaba junto a los niños.

-p-pero mamá no estamos haciendo nada malo- trataba de defenderse la pequeña.

-te dije que no te quería ver cerca de mi hija Monstruo- le dijo desdeñosamente a Naruto.

-no soy ningún Monstruo- se defendió.

-cállate- le grito, entonces agarrando bruscamente el brazo de la pequeña la alejo de Naruto.

-me lastimas Mamá- le grito Sakura.

-no la lastimes- grito Naruto, mientras veía a Sakura jalar su brazo.

-tú no te mentas- le grito, entonces alzo la mano con la clara intención de golpear al pequeño, pero otra mano la alcanzo a detener.

-gracias a dios la pequeña solo se parece a ti en lo físico- le dijo Yami mientras apretaba la muñeca de la mujer. –lo demás creo que lo heredo de Hikaru- dijo torciendo el brazo de la mujer detrás de su espalda.

-M-Megurine-sama- sonó sorprendida y asustada.

-puedo preguntarte ¿Qué intentabas hacerle a mi pequeño?- rugió.

-es-este niño- intento decir, pero ella apretó mas el agarre.

-ese niño como lo llamas, es mío, ten cuidado con tus palabras- el agarre se hacía más fuerte que Kaoruko soltó a Sakura.

-no-no sabía- se defendió.

-pues ahora lo sabes-

-¡Yami!- le llamo Naruto al ver el rostro de dolor de la madre de Sakura. Yami soltó rápidamente y Kaoruko sintió un gran alivio cuando su brazo fue liberado, nunca pensó que la persona que cuidaba al niño Kyubi fuera Megurine Yami.

-lo siento Sakura-chan- dijo inclinándose a la altura de la pequeña.- no quise asustarte-

-Y-Yami-san-

-lo siento mucho Yami-sama- llamo Kaoruko. – no tenía idea que-

-solo espero que no se vuelva a repetir, este niño no ha hecho nada- le miro molesta.

-si- dijo inclinándose. Yami se giro a Sakura que parecía un poco asustada.

-no tengas miedo Sakura-chan, espero que puedas venir a jugar conmigo y con Naruto- le dijo acariciando la mejilla de la niña. -¿podrás?- Sakura solo asintió con una leve sonrisa al ver la tierna mirada de Yami.

-Sakura- le llamo su madre. – tu padre nos está esperando para almorzar- mintió pues lo único que quería hacer en ese momento era desaparecer de la vista de Yami. –Vamos- le indico suavemente. Sakura solo asintió y se coloco a lado de su madre.

-lamento mucho lo ocurrido Megurine-sama-

-está bien- le dijo – espero no se vuelva a repetir, si no tendré que pasar unos archivos al Hokage-sama- Kaoruko palideció ante esta mención.

-no, no se volverá a repetir se lo prometo- dijo inclinándose.

-eso espero, Hikaru es una buena persona un poco bobo, sobretodo al casarse contigo, pero buena persona al final y lo que menos quiero es perjudicarlo a el o a ella- miro a la pequeña que no entendía de que estaban hablando-

-no volverá a tener quejas de mi- se apresuro a decir. entonces ambas se despidieron y se alejaron, no sin antes que sakura volteara y se despidiera de ambos alegremente, acto que alegro mucho a Naruto, respondiendo de la misma manera.

-¿te gusta eh?- bromeo Yami cuando ambas chicas se habían ido.

-c-claro que no- negó Naruto con la cara completamente roja.

-mmm… si claro lo que tú digas- bromeo. – ¿oye quieres jugar fútbol?-

-claro…pero no tenemos pelota- declaro.

-hey Touru-kun- grito al joven que se encontraba con la heredera Hyuga. –podrías prestarnos una pelota- grito. El joven no estaba muy seguro, pero la pequeña se adelanto y llego a ellos con una pelota en las manos. –Gracias Hinata-chan- la niña se puso del color del tomate cuando este le agradeció.

-gracias- también dijo Naruto y la niña salió corriendo junto a sus niñeros.

-bien enano juguemos un rato- el juego se prolongo por varias horas. Hasta que el sol comenzaba aponerse en la aldea.

Mientras caminaban Naruto no paraba de dar vueltas alrededor de ella, hablando de lo genial que sería cuando él fuera grande y la lo linda que era Sakura.

-calma enano si sigues haciendo eso te vas a caer…..- y justo cuando dijo eso, Naruto metió un pie a un oyó dando como resultado su caída.

-¡ay! Duele- soltó, mientras se sobaba el pie.

- te lo dije, haber déjame ver –

-estoy bien no fue nada- alego.

- déjame ver-

-ya te dije que estoy bien no es nada- volvió a repetir.

-¿estás seguro?-

-si- Ella se agacho y noto que su tobillo se le había hinchado muy rápido había sufrido de una torcedura no grave pero no podría caminar bien por lo menos en un par de horas.

-¿seguro? ¿Seguro?-

-ya te dije que si- suavemente toco la zona donde se encontraba mas hinchado y Naruto solo pudo pegar un grito ante el dolor.

-¡HAAAAYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY Y! ¿Pero qué haces?-dijo tirado en el suelo.

-vez no estás bien no podrás caminar, vamos te llevare!- Ella se volteo para que Naruto subiera a su espalda y a si poder regresar más rápido a casa.

-estoy bien, puedo caminar solo a casa- Naruto se levanto y trato de caminar pero con el tobillo tan hinchado no pudo dar ni un paso.

-vez… déjate de boberías y sube- ofreció de nuevo. Naruto se negó durante un par de minutos, pero al ver que era inútil decidió trepar a su espalda retomando así el camino a casa.

Las calles se encontraban casi vacías, el viento soplaba pacíficamente y el silencio prevalecía. La suave brisa mecía gentilmente los cabellos de Yami, que parecía disfrutar de aquella pequeña paz que el ambiente le brindaba. Por otro lado Naruto parecía estar siendo arrullado por el silencio y el aire, junto con los latidos del corazón de ella y el aroma del su cabello lo llevaban al mundo de los sueños.

-¡Yami!- le llamo soñoliento

- ¿sí?-

-Siempre estarás conmigo ¿verdad?- pregunto apenas consiente.

-¿eh? Porque… Naruto hay algo que tienes que saber- las palabras se quedaron atoradas a medio camino, pero tenía que explicarle al niño que ella pronto dejaría ese mundo no podía mantener una mentira como esa.

-tú lo prometiste, prometiste que estaríamos juntos-

-por siempre- finalizo ella.

-si, por siempre…- susurro casi dormido. Yami se sentía terriblemente mal al alentar aquella promesa estéril, tenía que decirle la verdad, pero no ahí. Por el momento solo podía mentirle.

-Te quiero mucho Naruto- dijo tratando de ahogar la tristeza que la invadía.

-yo te quiero mucho, mucho más- susurro y Naruto callo dormido.

Ella no sabía qué hacer y por más que trataba de encontrar una manera de poder decirle a Naruto aquella noticia, no lograba dar con ninguna. Todo aquello parecía un mal sueño… quería despertar y que todos siguiere de la misma forma que hacia un par de semanas. había soñado con poder ver al niño en su primer día en la academia, había visto, casi palpado el día en el que el se graduara, quería ahuyentar a las novia que este tuviera, quería verlo convertido en un gran shinobi, verlo casado, verlo formar una familia, verlo siendo Hokage y solo hasta que ella lo hubiera visto de esa manera se había resignado a morir. pero ahora esos sueño se desvanecieron y solo quedaba la frustración.

Sintió unos deseos enormes de tomar al niño y largarse de la villa para siempre, como si huyendo se fuese a esfumar el fatal destino que le esperaba. Y así llorando, llorando amargamente continuo el recorrido hasta la casa. Al llegar, cuidadosamente coloco al niño en la cama arropándolo, se dirigió a la mochila y de nueva cuenta saco un pequeño frasco y bebió rápidamente.

-si no fuera por el- dijo mirando melancólica a Naruto. – No tendría miedo a morir- silenciosamente se acurruco al lado del niño dispuesta a dormir, tal vez al despertar todo se vería mucho mejor.


Por la mañana cuando ella despertó noto que Naruto no estaba junto a ella, se alarmo y salió disparada a buscar al niño. Pero cuando miro a la cocina, observo que todo era un completo desastre, la estufa estaba completamente batida y había muchos trastes sucios en el lavabo y qué decir del piso estaba hecho un asco, pero sorprendentemente en la mesa había dos Ramen instantáneos acompañados de dos vasos con leche. Entonces el ruido del baño llamo su atención y miro como Naruto salía de este secándose las manos.

-¿me puedes decir que pasó aquí?- Naruto se rasco la cabeza y miro a otro lado, parecía avergonzado.

-bueno veras… lo que pasa es que, quería sorprenderte…haciendo el desayuno pero… no me, bueno… no me salió…y lo único que pude hacer es esto- Yami quería mostrase molesta pero en cuanto escucho esto solo se soltó a reír. -no te burles- dijo y se giro molesto.

-no, lo hago es solo que estoy muy feliz, gracias enano ¿como supiste que eso quería desayunar?- Naruto se alegro al escuchar esto. Ambos se sentaron a disfrutar del desayuno, después de todo lo habían hecho con mucho amor.

CONTINUARA...