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D O S

Infortunio en el Sexo

Me encontraba terminando de ponerme brillo en los labios cuando Ino entró despampanante, como siempre, vistiendo un hermoso vestido rojo y largo de escote recto que contrastaba con mi ceñido vestido negro de discretas lentejuelas y escote corazón. Me miró con aprobación y se acercó melosamente a mí.

—Nos divertiremos, ya lo verás, será mi regalo de bienvenida. —canturreó.

—Tú y yo tenemos diferentes versiones de un regalo de bienvenida. —mencioné con fastidio. Ella se carcajeó.

Al poco rato habíamos llegado a un antro de moda entre sus conocidos, "Pretty Vacancy" un nombre bastante estúpido si me preguntaban. Al entrar observé todo con ojo crítico. El lugar estaba inundado de gente, tomaban, bailaban, coqueteaban, fumaban, cosas que realmente no hacia muy a menudo. Música aturdidora de un género que no me agradaba mucho, luces fosforescentes parpadeando y un olor a tabaco con alcohol que me azoraba la garganta. Ino me guió rápidamente a la barra pidiendo dos "Mojitos Cubanos", el barman los preparó enseguida sonriéndole a ella, al parecer era cliente frecuente.

—Por tu regreso. —dijo ella brindando.

—Por que estaremos juntas de nuevo. —dije yo. Ambas sonreímos y tomamos un trago de la bebida.

Realmente no recuerdo cuantas fueron después de la quinta. Ambas estábamos acaloradas. Hablábamos sobre nuestra amiga Tenten.

—Aun no te la creo, se me hace imposible que Neji se le haya declarado a Tenten. Digo, si en la preparatoria no hacían más que joderse el uno al otro.

—Pues ya vez. Ahora están casados por el civil. A veces llega a mi casa a altas horas de la noche protestando algo de ser una estúpida al casarse en Las Vegas. —la miré con asombro. —Claro que solo están por el civil. Ella y Neji se mudaron al barrio chino. Aish, a veces me dan tanta envidia. —me burlé de ella.

—No se que le ves de bueno al matrimonio, cerda. Solo limitan tu libertad, son un fiasco total, personas atándose a otras personas. Dependiendo de otras. Me ha tocado tratar con divorcios y créeme, muchos terminan absolutamente mal. Además la infidelidad es muy común hoy en día. Así que no gracias, prefiero seguir gozando de un responsable libertinaje. —dije solemne y tomé otro trago. Ella rió.

—Y hablando de libertinajes, creo que iré por allí. —dijo y fue a paso seductor y seguro hacia un chico de cabellos negros y cejas muy remarcadas, hindú a mi parecer, y he de admitir que era muy atractivo. Tal vez demasiado.

Yo estuve sentada ahí unos momentos más terminando el trago cuando un hombre se sentó en el lugar que antes había ocupado Ino. Pidió una bebida con un nombre raro, la verdad es que ni lo volteé a ver hasta que su perfume inundó mis fosas nasales, el olor, me era familiar. Entonces voltee, era un hombre de mi edad más o menos, alto, bien parecido, muy atractivo, de cabellos negros alborotados y ojos del mismo color, piel blanca y con sonrisa arrogante, me recordó a Sasuke, por un momento pensé que era él. Entonces me miró, sentí el aire más pesado y solo atiné a pedir otro trago con la mejor de mis altaneras miradas hacia él. Sonrió. Fruncí el seño. Traté de comportarme normal, como si nada pasara, pero sentía su mirada sobre mi.

—¿Se te ha perdido algo, amigo? —pregunté.

—Si, talvez se encuentre por ahí. —y señalo mis senos disimuladamente. Estuve tentada a reírme, es que, a pesar de que hubiera sonado fuera de lugar, lo había dicho con un tono que se me hacía sumamente ridículo.

—Entonces dalo por perdido. —contesté arrogante, tomando elegantemente.

—¿Que una dama no le puede hacer un favor al caballero? —preguntó.

—Por eso mismo, que soy una dama, no le hago favores a los caballeros. Ellos son los de los favores, las damas solo los disfrutan. —dije mirándolo fijamente. El enarcó una ceja y me miro con un poco de diversión.

—Soy Anthony. —me extendió la mano. No sé porque sospeche que debía usar otro nombre.

—Tía. Eres muy elocuente, ¿te lo han dicho?

—Varias veces, pero tú eres bastante divertida. Permíteme invitarte otro trago. —he de admitir que ya había bebido mucho. Pero no pude negarme. Bebimos varios tragos más, hasta que pasó lo inevitable. Tuve ganas de ir al baño. Me disculpé un momento con él y fui al tocador. Realmente me sentía tonta al compararlo con Sasuke, o pensar que se parecían. Había hablado muy amenamente con él y no parecía un imbécil. Esta bien, no tanto. Cuando salí del baño me encontré con su mirada. Se apoyaba en la pared, mirándome. Entonces se acercó, y su mirada me paralizó por un momento, busqué sus labios dándome cuenta lo tomada que estaba y lo que ambos estábamos por hacer, me guió a su auto. Era más o menos consciente de lo que pasaba y del enorme placer que sentía por todo mi cuerpo en aquel momento.

No sé si él terminó completamente desnudo antes que yo, o si yo fui la primera en caer, lo que si sabía es que no dejaba de llamarlo por su nombre y él no dejaba de gruñir sensualmente el falso que yo le había dado. Mis manos lo recorrieron por completo con la misma lujuria que él me había recorrido, y sentí como pasaba su lengua por mi intimidad para luego penetrarme de una estocada, rápido, certero, sin titubear por lo que buscaba.

Ambos gemimos, gritamos y gruñimos. Nos besamos y dijimos algunas cosas sucias. Ya no éramos la dama y el caballero de la conversación. Solo éramos un hombre y una mujer con bastante alcohol en el cerebro.

Todo acabó cuando grité su nombre arqueándome y rasguñándolo, y cuando él se corrió dentro mío gimiendo mi supuesto nombre. Con condón claro.

Descansamos unos momentos en los que acarició mi cabello. Después comenzamos a vestirnos. Salí del auto al terminar sin darle una sola mirada, palabra o roce. Y él, arrancó el auto y se marchó casi de inmediato sin mirar atrás. No intercambiamos números, direcciones ni nada. Ambos sabíamos que no se volvería a repetir, pero admitiré que fue una de las mejores sesiones de sexo que he tenido en mi vida.

Ino y yo nos marchamos poco después.

Al día siguiente me levanté muy temprano y me vestí ejecutivamente, iba a dejar mi curriculum por algunos lugares. Necesitaba ese 50% . Desayune junto con Ino.

—Frentona, ya me voy, si ocupas algo no dudes en llamarme y recuerda, a las 4:00 habrá una reunión en casa de Hinata, te dejaré la dirección, ahora que estas de vuelta Hinata querrá que le ayudes en todo. —me informó mi amiga escribiendo en un memo color amarillo el recordatorio de la reunión y la dirección.

—Si Ino, ya lo sé. Nos vemos allá. —ella sonrió. Me dio el memo y salió del departamento a toda prisa.

Ya llevaba media mañana dejando curriculums por todos lados. Me sentí dueña de la acera, luciéndome al caminar, estaba devuelta después de 10 años. Sonreí.

A eso de las 2 de la tarde me di cuenta que tenía hambre, miré a mi alrededor, Chinatown se imponía delante de mi. Me interné en aquellas coloridas calles buscando un restaurante que me llamara la atención. Vi uno muy hermoso, al estilo de un palacio, quise entrar pero entonces recordé que buscaba empleo y por lo tanto no contaba con más de 70 dólares en mi bolso. Mierda. Decidí seguir caminando. Entonces vi un establecimiento más o menos pequeño. Se veía… agradable. Entré, una campanilla sonó dando el aviso de mi llegada. Estaba prácticamente vacío. Me estaba arrepintiendo de haber entrado cuando un hombre salió a mi encuentro, estaba con un uniforme de mesero. Era alto, bien formado, de cabello plateado desparpajado, ojos negros y cubría la mitad de su rostro con un pasamontañas. Me sonrió, o eso parecía ya que sus ojos parecían felices.

—Buenas tardes. Bienvenida al Dragón de Konoha, nuestra especialidad es la comida china y cantonesa, aunque también tenemos algunas variedades japonesas. Mi nombre es Kakashi Hatake y seré su mesero en su estadía. —sonreí.

—Sakura Haruno. Mesa para uno. —me guió a una bonita mesa con un jasmin en un florero. Me entregó el menú y se retiró a la cocina. Leí los platillos y los precios, eran economicos. Levanté una ceja.

Vi que el hombre parecía malabarista con varias órdenes junto a una compañera de cabellos azulados y piercings. Luego se acercó a tomarme la orden.

—¿Lo ha decidido ya?

—Si. Un ramen sencillo y una porción de pollo con piña. De tomar un refresco de la que tu prefieras. —el anotó todo y rió levemente con la ultima parte. —Están cortos de personal, ¿no?

—Si. Recientemente la antigua dueña del lugar enfermó. Y su nieto gastó todos los fondos en su enfermedad. Al final casi todos abandonaron. Tenemos dos meseros, el gerente, el chef, un repostero, dos ayudantes y un conserje. Y con eso la clientela bajó mucho. —dijo resignado.

—Vaya. Lo lamento. ¿Y la mujer? —pregunté.

—En recuperación. Estuvo muy grave.

—Me alegro de que se encuentre bien. —dije sonriéndole. El también pareció sonreírme y fue a dejar la orden.

Llegó la orden y comí. Realmente estaba bueno, no entendía el que la clientela hubiera bajado. Y justo cuando pensé eso, algo explotó en la cocina. Luego escuché algunos gritos.

—Esto fue tu culpa, maldita rubia de mierda. —gritó un hombre albino con el uniforme de chef algo chamuscado.

—Es rubio, imbécil. Rubio. Con una puñetera O al final. Y realmente fue tu culpa, tú y tu manía de rebanar todo en la cocina, idiota. —le respondió un rubio algo andrógino que presentaba el mismo aspecto que el otro. A estas alturas, gracias al cielo, yo era la única comensal en el lugar. Luego salieron dos hombres más, uno de cabello negro azulado y otro de cabello castaño y bronceado. Ambos protestaban.

—¿Qué demonios pasa? —preguntó otro hombre con un traje formal, de cabello cobrizo y muchos piercings en el rostro.

—Deidara y Hidan explotaron la cocina. Otra vez. —explicó la chica de cabello azul.

—Zetsu, comienza a limpiar. —ordenó el hombre, un chico de cabello verde bufó y se internó en aquel humo. Vi cuando Kakashi suspiró con cansancio y el chico de cabello azulado comenzó a reír. Sonreí.

—Kakashi. —llamé. Entonces las personas del restaurante se dieron cuenta de mi presencia. Deidara y Hidan sudaron de nervios. El tipo que parecía ser el gerente hizo un gesto de enojo hacia ellos.

—Disculpa, Sakura. Esto es cosa que pasa muy seguido. Te traeré la cuenta.

—Gracias. —dije. El gerente se acercó a mi.

—Disculpe a mis empleados, señorita. Soy Pain, el gerente. —y me extendió su mano.

—Sakura, y no se preocupe, no me ha molestado, vendré más seguido, me han agradado y mis felicitaciones al chef. —sonreí.

—¿Ves, imbécil? Me ha felicitado un cliente. —le presumió al rubio. Y comenzó a reírse estruendosamente.

—El lugar es bastante agradable. Lo recomendaré. —dije. Pagué y me despedí de ellos. Kakashi me acompañó a la salida.

—Sakura, me preguntaba… ¿no quisieras trabajar aquí? Digo, vi tu folder de curriculums. —levanté la ceja. Yo era una abogada, no una camarera.

—Digamos que busco otro tipo de puesto. —dije con una mueca.

—Conseguir trabajo en Manhattan, y más en estos tiempos es bastante difícil. Imagínate si eres exigente.

—Lo siento. No busco este tipo de oportunidades.

—Vale. Pero, piénsalo ¿si? —y me dio una tarjeta.

—Vale. Nos vemos. —y me fui de ahí con prisa, después de todo, ya eran las 4, iba tarde.

Me dirigí al barrio SoHo, según Ino, ellos vivían ahí. Llegué a un edificio algo viejo, colonial, color blanco. Era bonito. Entré y tomé el elevador, piso 7, número 809. Eran las 5:10 cuando toqué el timbre. Escuché algunas risas, unos pasos torpes, y finalmente Hinata abrió la puerta con Naruto detrás de ella.

Hinata también había cambiado, su cabello era mucho más largo y sus atributos eran realmente más grandes que los míos, me miraba con una dulce sonrisa y Naruto detrás de ella sonreía completamente, era mucho más alto y su cabello rubio seguía igual de alborotado.

—Bienvenida, Sakura. —me saludó Hinata y me abrazó. Entramos abrazadas. Luego Naruto me abrazó efusivamente y me dio vueltas como si de un trapo me tratará luego me arrastró al comedor.

—¡Mira, teme, es Sakura-chan, volvió! ¡Te dije que si vendría-ttebayo! —vociferó Naruto. Pero no tuve tiempo de regañar a Naruto, mi mirada estaba clavada en aquel hombre. Y él también me miraba con asombro.

No podía creerlo.

Ahora estaba segura que Anthony no existía.

Anoche…

Anoche yo me había acostado con Uchiha Sasuke.


Notas de la Autora y Agradecimientos:

Chicos, me disculpo con ustedes por tanta espera, salí de viaje y no tuve oportunidad de subir capitulos. Se suponía que actualizaria el martes, pero por ciertas situaciones no pude. Me disculpo de nuevo. Actualizare cada Miercoles y me tardaré hasta el Jueves como máximo. Espero que el capitulo haya sido de su agrado. ¿Que pasara ahora? ¿Sasuke y Sakura harán una comedia romantica? o ¿Se mataran entre ellos? ¿Ino matará a Sakura por no contarle? ¿Naruto matará a Sasuke por no decirle? ¿Quienes son los otros invitados de Hinata?

Por cierto, sus reviews los contestaré por MP y solo los anonimos por aquí.

haruicha: me alegra que te haya gustado. Aquí te traigo el nuevo cap. Espero que te guste, porcierto, tienes los mensajes bloqueados, poreso no te pude contestar directamente. Nos vemos.

consuelo: aquí te la traigo para que la leas, espero que te guste. Chao.

danny: gracias por comentar y me alegra que te haya gustado. ¿Enserio te parece interesante? Espero que te haya gustado el nuevo capitulo. Baiibaii.

Nos leemos el próximo Miercoles.

Dejen sus comentarios (sin ofensas) en sus hermosos e importantisimos reviews. Chao.