Disclaimer y Advertencias applied.


T R E S

La Presión de la Jodida Situación

Sentí como si una losa de 100 kilos cayera sobre mi plantándome sin oportunidad de movimiento. Tomé aire tratando de disimular mi nerviosismo. El boqueó momentáneamente para luego poner su habitual cara de póquer. Eso me molestó de sobremanera, ahí estaba el, con aire de gran bastardo, mirándome como si estuviera apunto de lanzarme a sus brazos para pedirle que repitiéramos lo de anoche.

"Primero muerta."

Le saludé con un gesto de cabeza, el enarcó una ceja y yo me giré para saludar a las demás personas. Ino me miró con un brillo que no prometía nada bueno.

—Una hora y diez minutos tarde, frentona. —ya había comenzado.

—Oh, vamos Ino. Estaba trabajando, no te pongas pesada. —hablé quitandole importancia al asunto y aceptando el vaso de limonada que Hinata extendía hacia mi. Ino se carcajeó con sorna captando una de mis intenciones.

—Sakura, me alegro tanto de verte. —me habló Tenten, la vi. No la reconocí al primer vistazo, mi ultimo recuerdo de ella era el de una chiquilla de 17 con dos elaborados moños a cada lado de la cabeza, que saltaba por todos lados y era una experta en artes marciales. Ahora lo que veía era una mujer hecha y derecha, con un impecable vestido casual de color verde esmeralda, unos ligeros tacones negros y su cabello en ondas color castaño cayéndole por los hombros y la espalda. Entonces me sorprendí por lo que noté.

—Tenten, ¿eso que llevas puesto es labial? —pregunté riéndome cínicamente. Ella bufó.

—Vete al diablo.

—Haruno. —me saludó Neji.

—Hyuga. —le respondí con una sonrisa.

—Sakura, te presento a Temari, la novia de Shikamaru, y a Karin. Ellas cantaran en mi boda. —habló Hinata distrayéndome. Temari era una rubia despampanante de cortos cabellos algo ondulados y ojos más obscuros que los míos, mientras que Karin era una asombrosa pelirroja de ojos castaños muy claros que los hacían ver algo carmesíes. La verdad es que ambas eran muy guapas.

Yo recordaba un poco a Temari, era una chica de un grado más alto que constantemente jugaba ajedrez con Shikamaru. Sus hermanos menores eran amigos de Naruto, aunque yo le hablaba más a el mayor, Kankuro. Gaara siempre fue muy... taciturno.

—Hola, cuanto tiempo sin vernos. —me saludó Temari. Sonreí inquieta. Luego sentí la mirada de la pelirroja analizarme como si de una rana de laboratorio se tratara.

—Un gusto verte, Temari. Y un placer en conocerte, Karin. —ella hizo una extraña mueca y alzó la mano en forma de saludo. Yo hice lo mismo.

Luego saludé a Kiba que se encontraba molestando a la hermana menor de Hinata, Hanabi, después se me acercó Gaara y nos saludamos con un apretón de manos. Después de todos los saludos todos tomamos asiento en el gran comedor, en cada extremo de la mesa se encontraban los novios, o sea, Naruto en uno y Hinata en el otro. Para mi desgracia, Ino me sentó enfrente de Sasuke, y sentía su mirada en mi, yo traté de ignorar esa sensación, pero este tío realmente intimidaba. Le miré, parecía carcajearse de mí internamente.

—Bueno, ahora que finalmente estamos completos, nombrare las parejas damas y padrinos, primero, Ino y Gaara-san. —Ino parecía llevarse bien con él así que no noté ninguna señal de incomodidad en ella. —Segundo, Tenten y Neji-niisan. —obvio. —Tercero, Hanabi y Kiba-kun. —el Inuzuka sonrió cínicamente y Hanabi resopló con fastidio. Entonces carburé, los únicos que sobrábamos... —y por ultimo, Sakura y Sasuke-san. Ustedes han aceptado de ultimo minuto así que por eso están juntos.

—Supongo que no se puede hacer nada, Sa-ku-ra. —habló. Torcí mi boca.

—No gracias, prefiero no tratar con perros sarnosos. —dije. Naruto rió y Kiba le siguió. Gaara y Neji alzaron una ceja, (o Gaara eso parecía haber echo), Ino abrió los ojos con sorpresa, Karin me miró con enojo, Temari sonrió y Tenten tenía un gesto de satisfacción.

—¿Oíste eso, teme? Sakura-chan dijo que eras un perro sarnoso.

—Pues me la han de haber pegado anoche. —dijo mirándome con altanería. Hijo de puta. Le miré con toda la ira que pude hacer notar y el parecido satisfecho.

—Serás imbécil. —hablé.

—Serás idiota. —me respondió.

—Lo siento, Sakura. —dijo Hinata mirándome con arrepentimiento.

—No te preocupes, Hinata, ya solucionare este asunto deshaciéndome de esta peste.

—¿A quien le dices peste, molestia?

—¿A quien crees? Si ni siquiera las ratas soportan tu pestilente existencia. —dije.

—Es divertido verlos pelear. Pero, tendrán que ser amigos y no hacer este espectáculo en la ceremonia, suerte-ttebayo. —dijo Naruto. Sasuke y yo le miramos con instinto homicida. Él sudó frío.

—Exijo que me cambien de pareja. —dijo Sasuke. —Suficiente tuve con ella ya. —él se refería a ese día en la preparatoria. Naruto lo miró serio.

—Que mal por ti, teme. Petición denegada. Deja de comportarte como imbécil. —el ambiente se sintió más pesado desde ese momento.

Me levanté para ir al baño después de que Sasuke se puso de pie para atender su celular. Pero antes de llegar me encontré acorralada por él.

—¿Que mierda haces, Uchiha? Muévete.

—¿Que mierda haces tú, Haruno? Desaparece.

—¿Que sucede? Ayer tu eras el que rogabas por mi. Tía, Tía. —le arremedé. Él me miró con furia.

—Si no mal recuerdo, tú eras la que gemías como ramera en mi auto anoche. Anthony, Anthony. —también me arremedó. Chasqueé la lengua.

—Ni una palabra de esto a nadie. —dije.

—Suerte en convencerme. Te recuerdo que la que sale mal parada aquí eres tú. Yo simplemente me llevé a otra mujer a la cama. —estreché mi mirada.

—Eres un maldito hijo de puta. —mascullé. Él sonrió con sorna y se fue. Nunca en mi vida me había arrepentido de algo tanto como ahora. Desearía no haber salido con Ino anoche. Tuve que haberme quedado viendo la tele como estaba planeado. Maldición.


Me senté frente a la ventana mientras tomaba mi chocolate caliente aun en pijama. Esos últimos cinco días habían sido un infierno. Me habían rechazado en cada uno de los trabajos para los que había aplicado. Sasuke no dejaba de joderme, no tenía empleo y me limitaba a ver televisión y comer chocolate. Patético. No soportaba a Sasuke que solo se limitaba a mirarme con burla, no me imagino lo que tendré que hacer en la fiesta para soportar estar toda el puto rato sentada junto a él en la mesa de honor. Es un cretino. Tengo que deshacerme de él. Pero primero, debo encontrar trabajo, llevo nada de la renta y me siento sola. Tal vez debería comprar un gato. Además todos, menos Ino, pensaban que trabajaba. Yo no podía permitir que se enteraran que estaba de a gratis con Ino. Menos con Sasuke rondando, se supone que debo ser mejor ahora, independiente, capaz, exitosa. Yo no me dejaré pisotear por Sasuke, no de nuevo. Ya no más.

Me dediqué a buscar más vacantes, realmente Kakashi tenia razón. Conseguir trabajo en Manhattan es difícil.

Vi sobre la mesita a mi lado la tarjeta del restaurante. Después me abofetee mentalmente por tan siquiera considerarlo. Bufé. Me puse unos pantalones, un suéter y me enredé una bufanda al cuello. Debía despejarme un poco.

Caminando por los senderos de Columbus Park me encontré con alguien que no sabía si era bueno ver.

—Kakashi. —mencioné. Él tenía un buen oído, ya que se giró a verme.

—Sakura, ¿que tal? —me respondió sonriendo y guardando un extraño libro naranja.

Me senté en la banca donde estaba él. Y ni siquiera sabía como iniciar una conversación.

—¿Que te trae por aquí, Sakura?

—Pensamientos sin sentido que atormentan mi pobre existencia. —dramaticé. El ambiente se relajo. Empezamos una interesante conversación sobre los pensamientos que terminó con el tema del mejor equipo de la NFL. Él decía que los Steelers eran mejores que los Packers, algo en lo que no estaba de acuerdo. Entonces empezamos a hablar de los yankees, para llegar al tema de que el chocolate engordaba. Realmente era muy fácil hablar con Kakashi.

—¿Vives muy lejos de aquí? —preguntó.

—No exactamente lejos, en el cruce de Walker y Church Street. —dije. —¿Y tú?

—Tampoco exactamente lejos. Vivo en Elizabeth Street.

—Vaya, Little Italy. —dije sorprendida del barrio italiano.

—¿Y tu que me dices? Vives en TriBeCa —reí por su comentario.

—La verdad es que llegue hace poco, yo soy de aquí, pero hace siete años que me fui a Massachusetts para estudiar la universidad. —le conté. Él alzó ambas cejas con sorpresa. —Me vine de sorpresa, así que me quedo en casa de una amiga. Yo antes vivía en Bowling Green, Old Slip.

—¿En donde estudiaste?

—Harvard. Tuve una beca, soy abogada. Pero veeme aquí, desempleada. Y necesito pagar el 50% de la renta. Mi amiga vive en un demasiado costoso penthouse que realmente no es mi estilo.

—¿Por que no te vas de con tu amiga? —dijo él.

—No tengo trabajo, y con ella tengo comida gratis.

—Buen punto. Pero deberías buscar un lugar más barato.

—¿Me estas ofreciendo el tuyo? —pregunté. Él sonrió.

—No te sientas ofendida. Simplemente fue una sugerencia. —sonreí negando con la cabeza.

—Debo pagar mi renta. —dije.

Después de eso intercambiamos números y nos despedimos. Llegué al departamento y nuevamente me asombre por los lujos de este. Bufé, moriría, seguro. Pero aun tenía ese valeroso y decidido pensamiento en mí. "Debo pagar mi renta."

Dos días despues me entere del precio de la renta y de mi 50%.

Era demasiado.

—I-Imposible. No puedo pagar eso. —balbuceé cuando vi la notificación. Estaba sola, Ino trabajaba mucho. Un sentimiento de frustración se apoderó de mi. Sentía la presión en mi persona. No me atrevía a decirle a Ino que no tenía el dinero. Se que es mi mejor amiga, pero yo aprovechaba de su hospitalidad, y ni siquiera trabajaba, la culpa fue mía por haberme venido tan inesperadamente. De que me sirvió toda mi experiencia si ni siquiera me dan la oportunidad. Esto de ser desempleada me pone de nervios.

Para empeorar el asunto, no hago nada y como mucho, creo que he subido tres kilos. Debo hacer ejercicio.

Hasta ahora hay cuatro cosas prioritarias en mi lista:

1. Encontrar empleo.

2. Pagar la renta.

3. Buscar un lugar barato.

4. Comprar una mascota.

Sentí que iba enloquecer en ese departamento. Solo comía, no trabajaba, no había nadie, no hacia nada, era blanco. Me ponía... nerviosa.

Los días eran como una losa pesada sobre mi. Aun no tenía empleo. Me rechazaban en todos y cada uno de ellos. Me encontré desesperadamente considerando la propuesta de Kotetsu. Maldición. Ni loca.

Entonces tomé una decisión.

Sabía que era apresurado.

Sabía que probablemente saldría mal.

Pero ya que.

Situaciones desesperadas, medidas desesperadas.

Llamé a Kakashi. El teléfono timbró un par de veces.

—¿Hola? ¿Sakura? —preguntó adormilado. Entonces por primera vez miré el reloj. Era la 1 de la madrugada.

—¿Que numero de edificio y departamento tienes?

—127 y 695. ¿Por que?

—¿Dejan tener mascota?

—Amm... si.

Perfecto. Dos pájaros de un tiro.

—Nos vemos allí en un rato. —y corté.

Ahora solo tenía un problema.

Decírselo a Ino.


Notas de la Autora y Agradecimientos

Aquí esta el nuevo capitulo. Se que es muy corto. Y que me demore, pero aun esta dentro del limite de tiempo (almenos aqui donde vivo si), ahora... ¿que opinan sobre Kakashi y Sasuke? ¿Habrá triangulo amoroso? ¿O cuadrado? Y pues... Sakura quiere una mascota.

Sasuke ha lanzado venenito hacia nuestra preciosa Sakura y ella le ha respondido como pudo, ¿logrará que el Uchiha la deje en paz?

Una nota super importante: Las direcciones usadas en el capitulo son aproximadas, ya que como yo soy una simple chica, se usar Google Maps. Solo eso.

Ahora los reviews anonimos.

Coni: Realmente su cara fue un poema, pero aquí te doy una preguntita, ¿crees que los demás no notaron nada?

Haine: Pobre Sakura-chan, sufrira un poquillo pero se recompensa, deveras. Esperemos que el interes siga. Ü

antu2309 (x2): Me alegra mucho que de haya agradado, y pues... ¿que puedo decir de Itachi? Será... o no será... Ya lo verás dentro de uno o dos capitulos más. Gracias por las alertas, me alegra que me sigas. Sobre los nombres falsos, eso se me hizo algo comico, porque, como comentaba a alguien, generalmente haces eso y JAMAS te encuetras a esa persona de nuevo, pero digamos que el destino no ama a Sakura-chan. Trataré de apresurarme con el proximo. ¿Nee?

Euyin: Si te gustó la escena de Akatsuki en el capitulo pasado, amarás la del próximo (?), que mal que el vecino haya puesto contraseña, te ando extrañando en face. Tengo unas cosas que contarte. Y Sasuke amenazó a Sakurita-chan el muy perro. Por otro lado, ahora que ya subí el cap. me alegro que ya no me maldigas, hahaha. Espero tu proximo review. Nos leemos luego nena. 3

Nos leemos el próximo Miercoles o Jueves.

Dejen sus comentarios (sin ofensas) en sus hermosos e importantisimos reviews. Adiosin...!