Hola! De nuevo por aquí...habiendo desocupado un poco de tiempo. ^^

Ah, este es algo así como un pequeño prólogo de la historia principal.

Disclaimer: Si, ya sé que no poseeo nada de Elder Scrolls Saga...("corazón roto en mil pedazos")


Su vida había sido…

¿Tranquila? No.

¿Buena? Tal vez.

Su vida había sido…interesante.

Sí, eso era. Interesante.

Actualmente era lo que de niña le hubiera gustado ser: una guerrera.

Era una mujer fuerte y valiente. Diestra con las armas. Diestra con la magia. Hábil en todos los sentidos.

Y aun así…

Sacudió la cabeza. No era ese el momento ni el lugar.

Su misión estaba clara. Tenía que atravesar la frontera hacia Skyrim. Eso era evidente. El gremio no le perdonaría jamás una falla tan grande como dejarse capturar ahora. Estando tan cerca del final.

No había recorrido el camino normal. Llevaba…bueno, no era contrabando propiamente dicho, después de todo una sola joya, un solo collar, no podía ser interpretado como mercadería negra.

O eso le había asegurado el gremio.


Se encontraba cerca.

Faltaba menos de un par de kilómetros para llegar a Skyrim, ahí podría hacerse pasar por una campesina o algo así.

Volvía a su casa. A su hogar.

Aunque no de la forma que le hubiera gustado.

Se sonrió al bajar al sendero. Era bueno pisar tierra conocida.

Problema resuelto. Misión casi cumplida. Sólo era cuestión de tiempo para terminar todo y por fin poder relajarse. Tal vez visitaría a…¿a su tía?¿Seguía viviendo en Skyrim?

Bah, no importaba. Al fin y al cabo, así no fuera a visitar a nadie, siempre pasaría por Riften. Para dar saludos de parte del gremio y…de parte suya, también.

Se paró. Trató de escuchar. Algo acababa de moverse. Estaba segura.

Comenzó a caminar. Rápido.

Quizás era solo paranoia.

Pero no quería detenerse a comprobarlo.

Dejó de caminar, para comenzar a correr. Ya estaba, lo había hecho. Correr cuando te tienden una emboscada. Oh, dioses.

Los pasos de gente detrás se hacían cada vez más claros.

Soldados. A juzgar por el ruido que hacían al correr.

Un par de flechas silbaron, interponiéndose en su camino. Siguió corriendo. No había sido herida. Demasiada práctica esquivando toda clase de misiles como para salir mal de esa situación.

Dos soldados saltaron obstaculizando su huida.

Rayos. Soldados del Imperio.

Y como su trabajo era perfectamente legal…

—Novata—le dijo uno de ellos, sacando su espada. —Siempre corren.

¿Novata? Ja, si claro. Cinco años no bastaban para enseñarte todo lo que necesitas saber…pero sí lo suficiente como para esquivar a un par de imperiales.

Un encantamiento de alteración y todo sería historia…

—¿Así que hechicera? —el soldado sonrió torcidamente cuando observó la mano de la muchacha brillar por efecto de su encantamiento. —Bueno…también hay formas para tratar a estas brujas.

Ella entrecerró sus ojos. Lanzaría el hechizo en unos instantes, cuando fuera lo suficientemente fuerte como para hacerlo…

Pero sintió un golpe en la cabeza.

Su cuerpo chocó contra las piedras del camino. Oyó voces. Muchas voces. Soldados. Imperiales. Enemigos.

Y todo se volvió oscuro.


¿Y? ¿Que tal estuvo? ¿Lo adivinaron?

¿Siii? Aquí tienen a la protagonista de mi historia.

La futura Dovahkiin.

¿Review?

PD: De casualidad comenté que los review son como mi comida y mi aire?